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Otro mas jejeje


EL DILEMA DE OLGA I


A veces la vida es como una rueda de la fortuna algunas veces estas en la cima y otras veces estas abajo, ¿Qué se debería de realizar o que es lo correcto? Estar al cien con lo que uno mismo desea o estar en donde tienes que estar, ¿arriba o abajo? ¿en medio?

Como ser lo que deseas pero siendo lo que esperan de ti ¿Cómo lograr tus propias metas cuando están basadas en metas ajenas? ¿Cómo saber quien eres cuando tu formación se baso en lo que son los que te rodean?

¿Cómo aprender a decidir si no decidiste de manera correcta? Pues tus decisiones son a base de los deseos de otros ¿Cómo ser algo que no sabes que eres? ¿Cómo ser alguien que desconoces? ¿Cómo lo conocerás si no sabes nada de ese alguien?

Ser o no ser, pregunta simple pero categóricamente difícil de poder conocer y poder saber ¿Qué responder?

Maldita paradoja sin fin

O.P.


Olga miraba con tristeza hacia la ventana que tenia a su izquierda, realmente no quería estar ahí, no era que realmente tuviera algo a lo que deseara enfocarse en la vida pero sabia con precisión que su vida no era ser empresaria como su padre, su padre…

Sus padres eran terribles como padres, ¿Por qué nunca lo vio? Su hermana tenia un poco de razón, a veces quiso huir siempre de la triste verdad.

Pero ¿Cómo no querer estar lejos? Desde pequeña siempre sufrió con la sobre atención de su padre, quien no dejaba de decirle que ella debía ser mejor que todos.

Su madre indicándole lo femenina y hermosa que era, que siempre debía complacer y sonreírle a la vida.

Vaya ironía.

¿Cómo sonreír ahora sin sentirse vacía por dentro?

Era ilógico.

¿Qué debía hacer?

Bob le miro con una sonrisa y su pulgar arriba para darle ánimos. Ella trabajaría en la empresa Redmond pero por supuesto solo era por la ambición de su padre, de que alguien estuviera ahí, pues ya había comentado el padre de Alan que no era necesario.

Ella solo se preguntaba ¿Por qué tenia que estar enjaulada? Siempre detesto eso, nunca tuvo realmente libertad para volar y decidir pese a ver estado afuera y apoyada nunca se sintió realmente libre, la constante presión de Bob y su constante vigilancia en cada paso que daba, la poca atención de Miriam y solo para aplaudir los logros que no la hacían feliz.

Tanta presión siempre…siempre…ya no podía mas.

Se sentía realmente asfixiada.

No había luz, solo oscuridad y comenzaba a marearse, hasta que su visión se nublo y perdió la consciencia fue que entonces se percato de la realidad para perderse en la negrura infinita.

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Helga estaba intentando concentrarse en sus clases pero últimamente le costaba concentrarse, era muchos los rumores que ya habían alrededor de ella desde que salía con Arnold y desde que era dominio publico que ambos ya vivían juntos, no sabia quien lo había iniciado y realmente no tenia tanto sentido pero muchos comenzaron a molestarla y ninguna era de forma positiva.

Algunos chicos que ni siquiera conocía solamente le comentaban que dejara al mal chico (Fama que Arnold se gano en los últimos años) y que mejor saliera con chicos como ellos.

Y las chicas mas raras de la escuela se la pasaban señalándola y viéndola mal ¿Por qué ella podía salir con un chico tan sexy como Arnold? Es mas muchas le dijeron que habían hecho su lucha y el no mas no cayo.

Muchas decían que lo había embrujado, no eran mas que brujas…

Helga realmente se sentía mal con cualquier comentario, porque ¿Qué demonios les importaba? El rumor ahora era que estaba embarazada ¡¿Cómo podían inventar cualquier cosa?!

El dolor de cabeza iba en aumento, por lo que intento respirar hondamente y no seguir pensando en lo que Martha acababa de comentarle.

Si bien Arnold ya le había comentado lo que Martha y el tuvieron, que ni siquiera tuvieron relaciones sexuales como Martha quiso hacerle creer, lo que acababa de comentarle, cambiaba algunas cosas y confirmaba sus sospechas.

Si bien su reciente amistad con la pelirroja le hacia sentirse bien y por supuesto que se daba cuenta que siempre juzgo mal a Lila, el saber eso…no…es que su mente aun se negaba.

"¿Por qué ninguno me lo dijo?"

No era que tuviera Lila tanta confianza con ella, pero ¿Qué no se supone que estaban siendo amigas? Ese es el tipo de cosas que como amiga deberían decirte ¿no?

En ese momento recordó lo que Rhonda y Phoebe le dijeron.

"Lo que no fue en tu año….no te debe hacer daño"

Y lo sabía, siempre supo que no era la primera en la vida de Arnold, aunque para ella el haya sido el primero, pero saber con quien fue…eso si…si le estaba afectando.

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Arnold miraba a Helga por enésima vez ese día, ella parecía no estar ahí, estaba realmente hundida en sus pensamientos y eso le preocupaba.

-¿Helga?

La rubia no le respondió

-Eh… ¿Hel? -Tomo su mano para que ella sintiera su tacto, en ese momento ella le miro por un segundo cuando la rubia miro a alguien mas

-¡Lila!

Arnold se sobresalto al igual que la pelirroja, quien ni siquiera había visto a los rubios.

-¿Qué…que ocurre Hel? -Pregunto un poco sorprendida pero preocupada de haber olvidado algo que ella le hubiera dicho o pedido.

-Necesito hablar contigo ahora -Dijo mas que petición era una orden, por lo que Lila solo asintió y Helga ignorando a Arnold guio lejos a la pelirroja.

Este tuvo un mal presentimiento pero no sabia realmente que hacer.

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Lila le miraba entre apenada y melancólica, no pensó realmente que alguien supiera sobre de ella y Arnold, es decir siempre fueron muy discretos cuando estuvieron saliendo principalmente porque al rubio siempre le importo que Helga no se enterara aun cuando el no lo decía explícitamente pero ella lo sabia, así como sabia que Helga se había enterado que tenían una relación por que aun lo seguía, de echo estaba casi segura que si la rubia se perdió un poco de esta ultima parte de la historia y de los demás deslices de Arnold fue porque ella se enfoco en ella por primera vez. Por la decepción y tristeza quiso cubrir su dolor con otras actividades para no sobre pensar.

-¿Es…es muy importante para ti?

Helga le miro con el cejo fruncido

-Es evidente que si te pregunto es por eso

Lila suspiro -Hel…

-¿Es verdad? Solo necesito…

Lila le miro con vergüenza -No creo que sea bueno….para nadie

Helga hiperventilo

-Lo sabia -Susurro quedamente

-Eso no tiene ya importancia -Dijo tomándola de los hombros

-¿Cómo…como puedes decir que no importa? ¡Siempre importa!

Lila sonrió débilmente mientras tomaba una de las manos de Helga -No se quien te lo dijo y no, no me interesa saber -Dijo interrumpiendo a la rubia -Pero se que te lo dijo para separarte de Arnold, no le des el gusto Helga -Dijo seriamente, mientras la rubia le miraba con sorpresa -Helga cuando te digo que no tiene importancia, quiero ser sincera contigo porque eres mi amiga, no es porque yo le reste importancia, sino porque desde entonces sabia que Arnold no estaba enamorado de mi pero también estaba segura de que deseaba que fuera el primer amor con quien yo tuviera esa experiencia

-Pero…

-Arnold te ama, ese mismo día lo confirme

-¿Qué?

-El había bebido demasiado, una pelea con sus padres, creo que tu debes estar al tanto de la situación que hay en su casa, esos días eran demasiados grises para el y comenzaba a ahogar las penas con el alcohol, Wolfang siempre lo cuidaba pero ese día habíamos ido a una fiesta, como tu no acostumbrabas a ir, el se sentía tranquilo de que no vieras lo peor de él, no me lo decía pero se que siempre cuidaba que no lo miraras en sus peores momentos incluso yo nunca dije abiertamente que tenia una relación con el, era por ti.

-Pero el…

-El…cuando paso estaba algo tomado y si sabia…pero…creo que lo hizo mas pensando en ti, al menos se sintió de esa forma.

Helga la miro con sentimientos encontrados, por un lado comenzaba a sentir pena por ella y por otro el odio, el rencor, el dolor, los celos ya materializados hacia una persona que antes era ficticia.

-El día que supiste que nos vimos en el parque, Arnold se estaba disculpando conmigo por ese momento, no habíamos podido hablar de ello pues…yo me fui casi enseguida a la granja, por problemas, así que por eso nos abrazamos, ahí me confirmo lo que no necesitaba pero supongo que el si necesitaba aclarármelo porque su honestidad y amabilidad no le permite no decirlo…¿Te imaginas que fue?

Helga se sonrojo

-No me castigues ni lo castigues, Arnold nunca fue mio, su corazón, su alma y espíritu siempre ha sido tuyo, no dejes que personas malintencionadas te separen del amor de tu vida

Helga solamente la miro pensativa. La misma persona que había odiado y envidiado hace años, la que tuvo ese pequeño y especial momento…si habría que vivir en el presente y no en la época de las cavernas, se recrimino, pues la única verdad era el hoy, su realidad era el ahora y ahora Arnold estaba con ella, solo con ella y al parecer siempre estuvo prendado de ella de una u otra forma, ese era su modo de romantizar la situación pero…las voces…todas concordaban y escucharlo de la pelirroja quizás era lo que requería en realidad.

Porque solo tal vez…tal vez se había sentido algo culpable…tal vez….ella misma inicio ese rumor y por supuesto provoco el acercamiento de ambos, pero y si no hubiera sido así…¿Cómo hubiera existido? ¿Hubiera existido? Miro a su amiga quien le sonreía con amabilidad y paciencia.

Solo quizás Lila tenia razón.

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Helga miraba el techo mientras sentía la respiración del rubio bajo su cabeza, había hecho el amor con su amado rubio sintió que había sido mas especial que otros días. No sabia como expresarlo en palabras, pero sintió la necesidad de darle mas…pensó que desde siempre había dado su vida entera a cada beso que le robaba, pero ahora podía decir que se entrego por completo. Quizás haber sabido esa pequeña parte no fue tan en vano.

Lila hizo que se sintiera mas tranquila y a su vez afortunada pues Arnold…diciendolo de un modo mas posesivo…era suyo…su cuerpo, corazón y alma, e incluso pareciera que siempre fue así. Entonces entre los brazos de la pasión la tristeza se fue diluyendo, el pasado dio paso al presente entre cada caricia de la piel con piel, pronto se convirtió en olvido, y en el manto del amor no hubo mas, pronto todo tuvo sentido para ella, solo eran ellos…en esa realidad solo existían ellos, no había mas…

-¿Me dirás que fue todo lo de hoy? -Pregunto el rubio mientras la rodeaba con sus brazos, sobresaltándola un poco

-Crei que dormias -Susurro sin mirarlo -Solo…fue un momento…nada grave -Dijo sonriendo tranquilamente

-Helga, sabes que no tienes que estar celosa de nadie ¿Cierto? -Arnold intento mirarla pero la rubia lo abrazo

-No te preocupes, ya lo olvide mientras me perdía en tu piel, tu aroma me llevo al olvido y tu calor me envolvió en un infinito manto de amor del cual quiero beber por la eternidad -Susurro avergonzada pero intentando decirlo con tranquilidad

Arnold se sonrojo levemente -De todas formas, sabes que podemos hablar de lo que sea siempre ¿verdad?

La realidad es que de cierta forma sintió celos, aunque ella no le comentara de que hablo con Lila, sabia que el tema seguro fue él, y no quería pensar que Helga supiera de lo que paso con ella, no es que tuviera tanta importancia para el como para amar a la pelirroja y no a Helga, pero se sintió celoso de que Helga buscara a Lila en vez de que fuera directamente a él, por el semblante y su distracción de todo el día sabia que si tenia algo que ver con lo de él con Lila, no podía comprobarlo pero su intuición le decía y confirmaba, era una extraña conexión la que a veces sentía con la rubia por eso no había necesidad de preguntar, pero hubiera preferido ser el, el quien le dijera todo lo que paso y no los demás, sabia que tenían que trabajar en ello ambos, pero a la vez sabían que no era necesario, era como si estuvieran hechos del mismo molde, extrañamente se entendían, se complementaban y sabían todo lo que el otro sufría.

O simplemente ambos eran muy observadores.

Helga sonrió con tranquilidad -No te preocupes, Romeo, ya paso y además tuve ayuda.

El rubio le miro con curiosidad, pero decidió que no debía forzarla, Helga era fácil de conocer cuando estabas dentro de su misma sintonía, el momento y el lugar hasta ese instante había sido el adecuado para ambos, realmente esperaba seguir con esa buena suerte.

-Bien, pero para la próxima pregúntame a mi ¿si?

-¿Celoso? -Pregunto la rubia mirándola ahora si con burla

-Si -Dijo el rubio sin negarlo y mirándola con intensidad provocando el nervio de Helga -Me estas volviendo loco Pataki, no puedo vivir sin ti -Susurro besándola nuevamente, perdiéndose en el néctar de vida, derramando de esa forma toda la intensidad de sus emociones que sentía y no podía expresar.

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Había pasado ya varias semanas desde aquel incidente, Helga y Arnold estaban mejor cada día, la rubia decidió ya no recibir nada de parte de Olga, ni siquiera llamadas, a veces su hermana iba a buscarla pero la rubia se negaba a salir, se negaba a seguir escuchando reclamos para que volviera y Arnold no la obligaba, realmente tampoco quería que le dijeran ese tipo de cosas a Helga, así que nadie en la casa de huéspedes realmente le atendía. Ese día la rubia decidió salir con sus amigas por lo que el rubio aprovecho el tiempo para estar con Ana.

Stella miraba con algo de preocupación y ternura a Arnold quien estaba con su hermanita jugando, pese a que habían cosas que habían cambiado como el hecho de ya no ver a Miles tirado de borracho todos los días, eso no quería decir que Stella se llevara el premio por ser una madre atenta las 24 horas, seguía trabajando es decir huyendo de la casa como decía el rubio, pues casi siempre hacia dobles turnos solo para no llegar tan temprano a casa, Stella sabia que era cierto.

Prácticamente Helga se había convertido en la figura maternal para Ana, pues todos los días ayudaba a Arnold a cuidarla, a alimentarla e incluso le había estado ayudando a sus pequeñas clases de preescolar, Helga sabia lo difícil que era, pues ella estuvo sola también desde esa edad, abandonada por sus padres y por supuesto no se lo deseaba a nadie.

Stella miraba a sus hijos desde el marco de la sala, ninguno se había percatado de su presencia, decidió que podía comenzar nuevamente, se sentía un poco mejor desde que comenzó sus terapias y ese día tenia ganas de estar con sus hijos, además de que le preocupaba su hijo…Helga y el eran jóvenes e inmaduros y no quería que el se perdiera y despertara cuando ya hubiera hecho alguna equivocación que lo llevara a sentirse justo como se sentían ellos.

-Arnold -Susurro mientras se acercaba

El rubio dejo de mirar a su hermana para verla -Stella -Dijo simplemente -¿Necesitas algo?

-Quisiera llevarlos al cine ¿Tienes la tarde libre?

-Helga no tarda en volver -Comento algo extrañado -Si quieres puedes llevar a Ana

-No… -Dijo la pequeña inmediatamente -Hel…prometió que omiamos helado -Dijo un poco molesta la pequeña

Arnold sonrió -¿No prefieres ir al cine?

-¡No! -En ese momento llego la rubia quien escucho el grito de la menor por lo que se asomo

-¿Escuche a un mounstro gritar acaso?

-¡Hel! -La pequeña corrió hacia ella para abrazarla

-Hola pequeño demonio ¿Qué hacías?

-No quero ir al cine

Helga miro a Arnold quien con su mirada señalo discretamente hacia Stella por lo que Helga entendió -Ana banana ¿Sabes que tengo un nuevo juego para ti? Me lo dio Phoebe, dice que es muy bueno para pequeños como tu ¿Quieres verlo?

-¡Siiiii!

-Bien iremos arriba ¿De acuerdo?

-Siiii ¡Amos!

Helga miro a Stella algo apenada y se disculpo para ir con la niña. La adulta solo suspiro con tristeza pero no detuvo a nadie.

-Te pesan las consecuencias de tus acciones ¿eh? -Dijo con algo de crueldad el rubio una vez que su hermana y Helga salieran de su rango visual -Eso no es culpa de Ana ni mía, solo es de ustedes

Stella le miro con molestia -Sabes Arnold, creo que debemos ir a tomar terapia todos

-¿Yo? -Pregunto burlón -No gracias, hace mucho que salió ese barco -Camino hacia el pasillo

-Tu padre y yo no somos los padres perfectos, comprendo el rencor que nos tienes, pero por si no lo has visto estamos intentando salir del hoyo llamado depresión en la que estábamos debido a la muerte de tus abuelos, no solo tu fuiste afectado

Arnold le miro con molestia

-Stella, se que eran los padres de Miles, pero para mi también fue duro, esas personas fueron mas mis padres que ustedes y eso no fue lo peor, lo peor fue quedarme solo, porque aunque ustedes ya estaban aquí me dejaron solo, ¿Cómo puedes siquiera reclamarme ahora? Me dejaste y dejaste a Ana ¿Si notas la incoherencia?

-Arnold…se que…

-Olvídalo -Dijo suspirando -Y solo para que lo sepas, yo he ido a terapia desde los 14 años, Stella, Susie fue quien me recomendó ir y ¿Sabes algo? Si ayudó pero hay cosas que ella no puede hacer por mi y que a quienes debió interesarles mi salud fue a ustedes, por eso te lo digo no iré de nuevo, ve tú, que vaya Miles…. yo me canse.

Stella no le dijo nada mas y dejo que se fuera. Al final Arnold tenia razón, ellos fueron quienes cometieron el peor error que se comete como padre…abandonar a un hijo.

Y recuperarlo seria la tarea mas difícil que tendría que hacer en la vida, pero intentaría hacerlo esta vez de la manera correcta.

"Un paso a la vez, roma no se hizo en un día" pensó intentando consolarse por la negativa de sus hijos.