El día del campamento llegó, y Pan, aunque emocionada, no podía evitar sentir un peso en el pecho. Sabía que Haru, como siempre, priorizaría su trabajo en el cuartel Z.
Cuando le recordó sobre el campamento, Haru suspiró mientras ajustaba su uniforme.
—Pan, sabes que no puedo ir. Mi deber es proteger la Tierra. Un fin de semana fuera… simplemente no es posible.
Pan lo miró con una mezcla de frustración y tristeza.
—Lo sé, Haru. Pero a veces siento que no salimos de esta rutina… entrenamiento, cuartel, escuela.¿Acaso no importa lo que compartimos fuera de eso?
Haru, al ver su expresión, suavizó su tono y tomó sus manos.
—Pan, sabes cuánto me importas. Pero hay cosas que no puedo dejar de lado. Es mi responsabilidad.
Ella asintió, ocultando la decepción detrás de una pequeña sonrisa.
—Entiendo. Iré con Bra, Trunks y Goten. No quiero ser una carga para tus planes.
Con eso, se despidió de Haru y salió del cuartel, sintiendo una mezcla de alivio y pesar. Aunque él no podía acompañarla, Pan sabía que la salida con sus amigos sería algo diferente.
Trunks, Goten y Bra la esperarian con la energía típica de siempre. Era un escape, sí, pero también una oportunidad para aclarar sus pensamientos.
…
Más tarde Pan se unió a Bra, Trunks y Goten. Mientras el grupo se dirigía a las montañas, el aire fresco y la sensación de aventura comenzaron a despejar la mente de Pan. Aunque la situación con Haru seguía en su mente, estaba decidida a disfrutar del momento.
Durante el viaje, la conversación giró entre bromas, recuerdos de su infancia y planes para el campamento. Goten, como siempre, fue el más entusiasta, proponiendo carreras y juegos. Trunks, más tranquilo, se encargaba de dirigir el camino y asegurarse de que todo estuviera en orden, mientras Bra organizaba los detalles para el campamento.
—¿Estás bien, Pan? —preguntó Bra, notando la mirada pensativa de su amiga.
—Sí, solo… un poco de pensamientos en mi cabeza —respondió Pan, tratando de ocultar lo que realmente sentía.
—¿Te refieres a Haru? —Bra preguntó con delicadeza, sabiendo que la relación de Pan con su novio era complicada últimamente.
Pan asintió, mientras inhalaba aire fresco. Podían volar y llegar rápido, pero habían decidido hacerlo de la manera tradicional para así conectar más con la naturaleza.
—Es difícil. Él siempre está tan ocupado. A veces siento que… que soy solo una parte más de su vida. Como si no fuera su prioridad.
Trunks, quien había estado en silencio hasta ese momento, decidió intervenir con suavidad, sin querer incomodarla más.
—A veces las personas se pierden en sus responsabilidades. Pero eso no significa que no te importen. Tal vez Haru solo no sabe cómo equilibrar todo lo que tiene que hacer. Te lo digo por experiencia. —Trunks suspiró con pesar.
Pan lo miró, sorprendida por la empatía en sus palabras. Trunks sabía las palabras exactas, justo como cuando eran niños. Siempre había tenido esa capacidad de hacerla sentir mejor, de darle consuelo sin preguntar nada más, como si pudiera leerla sin necesidad de explicarse. No era solo lo que decía, sino cómo lo decía, con ese tono calmado que hacía que todo pareciera más sencillo. Él siempre sabía cómo aliviar la carga de su corazón.
Pan suspiró, sintiendo una calidez reconfortante al escuchar sus palabras. Sentía que Trunks la entendía más que nadie. En momentos como esos, ella no necesitaba explicaciones ni palabras complicadas. Solo necesitaba que alguien estuviera allí, sin juzgarla, sin hacerla sentir pequeña. Y Trunks lo había hecho tantas veces en el pasado.
—Sí, tal vez… —respondió Pan, pero en su voz aún quedaba una nota de incertidumbre.
Mientras escuchaba a Pan, Trunks no podía evitar preguntarse ¿Por qué el mismo trataba de justificar a Haru por su comportamiento?
Trunks se torturaba por el dolor que veía en los ojos de Pan, deseando poder aliviarlo, hacer que su sonrisa regresara y que dejara de sentirse así, perdida y desconectada.
El sufrimiento de Pan le desgarraba, y deseaba que no tuviera que pasar por todo eso. Quería ser el que estuviera allí para ella, el que pudiera hacerla sentir mejor.
Ahora que había vuelto a su vida, el enmendaría su error y ella seria su prioridad
Y en el fondo, Trunks no podía evitar sentirse… aliviado. Sabía que si Haru se mantenía tan enfocado en su deber, él tendría el campo abierto con Pan.
¿Cómo podía pensar así, cuando era ella quien sufría?
La contradicción lo consumía. Se sentía culpable por desear algo tan egoísta, pero no podía evitarlo. Si Haru no la ponía como prioridad, quizás había un espacio para él.
Pensó en lo fácil que sería mostrarle lo que ella realmente merecía, lo que merecía su corazón, y cómo él podría ser ese refugio como siempre lo había sido.
Trunks se sentía atrapado entre lo que quería y lo que pensaba que debía hacer.
A medida que llegaban al campamento, Pan se dio cuenta de que, aunque Haru no estaba allí, no estaba sola. Estaba rodeada de amigos que la apoyaban. Trunks, Goten y Bra, cada uno de ellos tenía su propia forma de hacerla sentir especial. Y aunque la situación con Haru seguía en su mente, Pan sentía que este era un momento para ella, un momento para explorar conexiones del pasado.
