Un nuevo día iniciaba en la ciudad de Shion y Yang se encontraba caminando por los pasillos del Hotel Shogun con cara de pocos amigos. La razón se debía a que las demás integrantes de su grupo habían gastado toda el agua caliente y ahora tenía que buscar otro sintió conde ducharse y arreglarse su preciado cabello, siente que esto lo hicieron a propósito como venganza por sus días en Beacon.

-Esto es una mierda. ¿Y donde se supone que pueda ir ahora? No sé cuáles cuartos están ocupados y cuáles no. – Se quejó mientras continuaba caminando. Pero en eso se paró en seco al pie de una escalera. – Espera… ¡Sí que se de uno! – Yang pareció recordar algo y sonó alegre por ello.

Rápidamente empezó a subir las escaleras y cuando estuvo en el siguiente piso, donde estaban las suites de lujo, empezó a buscar con la mirada algo.

-Veamos… La habitación que las chicas y yo usamos esa noche debería estar por aquí. – Se dijo mientras seguía buscando la dichosa habitación. Claro que también se sonrojo un poco por el recuerdo de lo que fue su primera vez… – Nop. Controlate, Yang Xiao-Long. Aún es pronto para ponerse a pensar en eso, además que Ise aún tiene citas que hacer. Debes ser paciente…

Mientras se seguía reprendiendo a sí misma, llegó a la puerta de la suite que estaba buscando. Pero cuando trato de abrir la puerta se llevó la sorpresa de que está estaba cerrada.

-¿Qué demo…? ¡Oh vamos, pero si estaba desocupada hace poco! ¿¡Qué tiene que hacer una hermosa y sexy chica para poder bañarse sin problema!? – Yang se mostró frustrada y enojada si el rojo de sus ojos decía algo. – Ugh… En fin, supongo que…

Yang estaba por retirarse cuando escuchó como se quitaba el seguro de la puerta. Parece que despertó a quien dormía ahí. Pero cuando estaba por pedir disculpas por las molestias…

-Oh~. Pero si es Yang-nya~. – Kuroka sacó la cabeza por el hueco de la puerta y habló con un tono coqueto al ver a la rubia, la cual estaba con la boca abierta.

-¿Ku-Kuroka? ¿Q-qué haces aquí? Pensé que después de tu cita con Ise habrían pasado la noche en… Bueno, ya sabes. – Yang habló con sorpresa y algo de nervios. La mirada que tenía la chica le estaba haciendo sentir rara.

-Pues ese era el plan… Pero entonces mi época de apareamiento se adelantó e Issei-nya me trajo aquí en un círculo mágico. – Fue su respuesta antes de abrir por completo la puerta, revelando así su figura completamente desnuda.

Ahora, Yang ya había visto chicas desnudas antes en revistas o en las duchas en su tiempo en Beacon y por ende esto no era nuevo para ella. Pero esto difiere mucho de todo eso, el cuerpo de Kuroka era uno hermoso y que no podía evitar comerse con la mirada. Por eso y por su personalidad seguramente se hubiera enamorado de ella si no estuviese con el castaño y… ¿Eso que gotea de su entrepierna es…?

-(Mierda… Parece que llegó en medio de algo.)

-Fufufu, veo que a Yang-nya le gusta lo que ve si esa sangre que sale de tu nariz dice algo~. – Kuroka habló con un tono coqueto y volvió a reír un poco al ver cómo la rubia se limpiaba dicha sustancia de su nariz con vergüenza.

-Lo siento yo… Creo que debería irme. Aún tengo que encontrar un sitio donde ducharme y no quiero interrumpiros.

Fue todo lo que dijo antes de darse media vuelta, pero no dio ni 3 pasos cuando sintió que alguien la tomaba de la muñeca. Volteo la cabeza y pudo ver cómo Kuroka le estaba dando una mirada que…

-Tonterías, no interrumpiste nada. De hecho Issei-nya y yo estábamos por ducharnos también después de… No dormir nada. – Dijo mientras se acercaba seductoramente a Yang. – Es más. ¿Por qué no te unes? Creo que a Issei-nya le gustaría~.

-Yo… – Yang sentía que en cualquier momento le daría un cortocircuito en el cerebro. – No se si-. – Se quedó a medias ya que Kuroka la había besado de la nada. Cuando se separaron había un puente de saliva uniendo ambas bocas y…

-Creo que ya habíamos hablado de hacer esto antes… ¿Qué mejor momento nya~?

-¿Pasa algo Kuroka? ¿No vas a entrar? – La voz de Issei proveniente de la habitación llamó la atención de ambas.

-Ahora voy Issei-nya~. Tengo una sorpresa para ti~. – Respondió coquetamente antes de volver a ver a la rubia. – Entonces… ¿Qué dices nya?

Toda la respuesta que Kuroka recibió fue un asentamiento, ya que Yang no parecía confiar en sus palabras. Kuroka sonrió ante eso y arrastró a la chica dentro de la suite de lujo y cerró la puerta con seguro de nuevo.

Parece que la mañana de Yang acababa de mejorar enormemente.

--

-¿Se necesita algo más o es todo señorita?

-No, con esto basta, pero igual el proceso tardará unos días para concretarse. Cosas de la burocracia. Pero aun asi que tuviera listo sus documentos agilizo el proceso.

-Bueno, me gusta estar preparada.

Glynda, quien estaba junto con Issei y Nora en el ayuntamiento, estaba haciendo los trámites pertinentes para ser la madre legal de Issei y de Nora de paso.

-'Aún no puedo creer que la Srta. Goodwitch ya tuviera todo listo.' – Nora le susurró a Issei quien no sabía qué cara poner.

-'Yo no me puedo creer que me haya hecho papeles falsos… Y de paso conseguir los tuyos Nora.' – Issei respondió con algo de incredulidad.

Después de su agradable mañana con Kuroka y la sorpresiva unión de Yang, Issei fue abordado por Glynda quien sin más le dijo que la acompañe y en su camino fueron por Nora quien estaba comiendo panqueques de forma despreocupada con Ren a su lado.

Y en poco tiempo los tres fueron al ayuntamiento donde Nora intentó decir algo para luego guardar silencio ante la mirada de la mujer rubia, cosa que le saco un suspiro al castaño.

-(Tienes que admitir que el tipo del sombrero sabe hacer su trabajo. Nadie sospechó nada.)

-(Ese no es el punto Ddraig… Pero tienes un punto. Al parecer Roman ha sido más útil de lo que imaginé.)

-(Cierto. Y ahora todos somos cómplices de falsificación de documentos… Vaya historia.) – Ddraig parecía divertido por ese hecho.

-(Si… En fin, llegó la hora.) – Fue lo que pensó al ver cómo traían los papeles que él y Nora tendrían que firmar, lo cual no tardaron en hacer.

-Y con esto está listo. – Dijo la empleada con una sonrisa. – Como ya dije para que sea oficial tendrán que esperar unos días, pero ya son formalidades. ¿Hay otra cosa en la que los pueda ayudar?

-No, esto sería todo. – Dijo Glynda con una sonrisa para luego ver a Issei quien también estaba sonriendo y a Nora que se veía un poco apenada.

-Bueno creo que solo nos queda decir… Cuida bien de nosotros mamá.

-S-si… Estamos a tu cuidado… Mamá.

-Descuiden lo haré… Aunque sé que los dos tienen tendencias… Destructivas. – Glynda los vio con un poco de dureza y algo de diversión.

-...No estamos tan mal. – Issei dijo mientras se rascaba la nuca y Nora asentía estando a favor de su hermano.

-¿Les recuerdo los destrozos que hacían durante la clase de combate en Beacon? – La pregunta de la mujer hizo que los dos se quedaran callados y la empleada veía divertida la interacción entre los tres.

Sin más que decir los tres salieron del ayuntamiento en un silencio algo incómodo por parte de Nora que no sabía bien cómo reaccionar. Cosa que no es de sorprender si se toma en cuenta su pasado y el cómo su madre biológica, quien la dejó en la primera oportunidad que se le presentó… Sabe que Glynda no es así, pero tras 10 años estando sin figura materna esto es un cambio muy abrupto.

-¿Estás bien cariño?

-¿Eh? – Nora vio con sorpresa como la mujer la veía con cierta preocupación. – Oh sí… Estoy bien… Es solo que… – Respondió lo mejor que pudo mientras evitaba ver a la mujer, la cual frunció un poco los labios al ver a la chica así.

De repente Nora fue envuelta en un suave y cariñoso abrazo por parte de Glynda, pillandola por sorpresa y no sabiendo cómo reaccionar.

-Se que esto es repentino… Pero te aseguro que realmente quiero hacer esto. – Dijo en un tono suave y maternal. – Y la verdad siempre quise tener tanto a una niña como a un niño, así que estoy feliz de haber hecho esto.

-Yo… – Las palabras parecían que se le atoraron en la garganta ya que no sabía cómo responder. En eso vio como Issei le estaba sonriendo mientras asentía con la cabeza. – Gracias…

-Bien con eso dicho… ¿Ya puedo esperar nietos de tu parte Nora?

-¿¡Qué!? ¡¡No!! – Se separó del abrazo para ver con un rostro de vergüenza y un gran sonrojó. – ¡Aún no estoy embarazada!

Se llevó las manos a la boca al caer en cuenta de lo que acaba de gritar en medio de la calle. Vio como varias personas se les había quedado viendo, con varios teniendo una sonrisa burlona al reconocer la escena.

-¡¡¡MAMÁ!!! – Volvió a gritar mientras apretaba los puños y tenía el rostro todo rojo. Que sea hiperactiva no la hace inmune a la vergüenza.

-¡¡Jajajajaja!! – Glynda por su parte estalló en carcajadas. Esto de ser madre empezaba a gustarle más de lo que pensó.

Issei sólo se limitó a ver todo con una sonrisa forzada. Parece que se acaba de crear una receta para el desastre y siente que no tardará en salpicarle a él, a Ren y a sus novias… ¿Es tarde para replantearse esto de la adopción?

-(El papeleo ya está hecho así que si, ya es tarde.) – Ugh… Bueno ya que, mejor intenta salvar a Nora antes que muera de la vergüenza.

--

-Ugh… A pesar de tener algo de práctica sigue siendo difícil.

-Lo está haciendo bien Yang-sama, solo siga concentrándose el flujo de magia constante.

Yang, quien tenía una pequeña esfera de magia de fuego en sus manos, siguió el consejo de la pequeña maga y siguió concentrándose. Con eso logró hacer que el flujo de magia sea más estable.

-Usted también lo está haciendo bien Raven-sama. ¿En serio no tiene control pleno de sus poderes?

Fue la pregunta de la pequeña maga mientras veía como la Maiden tenía una pequeña esfera de tierra flotando sobre su mano y esta estaba rodeada de anillos de aire, agua y fuego.

La mujer desactivo sus poderes, deshaciendo dicha esfera junto a los demás elementos. Soltó un suspiro algo cansado para luego enfocar su mirada sobre Fay.

-Se que parece que tengo pleno control, no por nada llevo con estos poderes casi dos décadas. – Dijo con una pequeña sonrisa para luego soltar un suspiro nuevamente. – Pero esto requiere de mucha concentración de mi parte junto a que si me dejara llevar por una emoción muy fuerte puede que desate una tormenta… Literalmente…

Fay asintió mientras adquiría una pose pensativa, analizando las palabras de la mujer. Suena que esos poderes son algo más complejo de lo que aparentan a simple vista. Ahora fue ella la que soltó un suspiro para darse unas pequeñas palmadas en el rostro y mostrar una expresión decidida.

-Bueno por el momento seguiremos con los ejercicios de control y veremos cual es el límite que tiene sobre sus poderes y de ahí luego podremos ver como trabajar. No se preocupe Raven-sama, le ayudaré en todo lo que pueda y estoy segura que Rossweisse-sama también la ayudará.

Si bien la mujer frunció el ceño por un segundo por la mención de la Valkiria no tardó en darle una sonrisa a la pequeña maga. Realmente aprecia la ayuda que le está dando ella y la Valkiria, aunque no quita que siga sintiendo algo de celos al recordar lo cercanos que se volvieron la peliblanca y el castaño.

Por su parte Yang sonrió al ver como Raven ya era parte del grupo y eso era algo que le alegraba enormemente. Aunque le parece raro que pareciera aislarse cada que Issei sale a una cita, pero de seguro solo se va a despejar la mente como un cuervo… Si aún piensa que es algo muy loco que pueda hacer eso. Pero mejor deja de lado todo eso y sigue con lo suyo.

Actualmente todo el grupo del Sekiryuutei así como del Hakuryuukou, los hijos del matrimonio Arc y Vernal se encontraban dentro de una "Dimensión de Bolsillo" creada por Rossweisse. Si bien la peliblanca había logrado crear esto gracias a sus conocimientos, el proceso fue algo difícil y tuvo que ser ayudada por Penemue, Kuroka y Fay. Pero el resultado valió la pena, ya que habían obtenido un lugar donde entrenar sin riesgo de que alguien los vea usando magia o que dañen algo por accidente.

En esta ocasión el entrenamiento se dividió en grupos. Por un lado estaban los novatos en la magia siendo estos Vernal y los hermanos Arc, los cuales eran instruidos por Rossweisse quién les daba indicaciones y bases sobre el uso de la magia y el cómo empezar a dominarla junto a ver cual era su afinidad.

En el caso de todos los hermanos Arc, todos usaban magia de repotenciación. Algo que les resultaba muy útil a la hora de usar junto con sus Semblanzas. Vernal por otra parte obtuvo algo inesperado, magia de veneno. La chica no sabía qué pensar ante esto.

En el otro grupo todos eran instruidos por Fay y en cierta manera por Kuroka. Gracias a la ayuda de ambas estaban comprendiendo mejor los nuevos hechizos que habían aprendido de la Valkiria. Incluso Weiss y Ciel estaban practicando lo que habían aprendido de magia nórdica, la cual llamó la atención de ambas chicas y ahora que tenían la oportunidad querían aprenderla.

Por último y algo apartados de los demás, Issei y Vali estaban teniendo una pelea de práctica contra Arthur y Bikou respectivamente.

Issei se encontraba en guardia, con Ascalon Zero en mano, viendo cómo Arthur se movía a su alrededor aparentemente con la guardia baja. Pero en un momento dado el rubio se lanzó contra el castaño a una gran velocidad, lanzando un par de ondas de corte de energía sacra con la primera siendo esquivada y la segunda repelida por la espada del castaño. Arthur aprovechó que tenía una mala postura y lanzó una estocada veloz directamente al pecho de su rival, pero se sorprendió al ver cómo Issei lo esquivó a duras penas al doblar su torso hacia atrás y antes de que pudiera lanzar un corte descendente Issei le lanzó una llamarada que lo obligó a saltar hacia atrás para esquivar las llamas. Aprovechando que su enemigo estaba todavía en el aire, Issei se reincorporó rápidamente y tackleó hacia adelante lanzando un corte vertical que fue bloqueado por Arthur que salió volando unos metros por la fuerza.

-Debo reconocer que eres fuerte Sekiryuutei. Un arma normal no habría resistido eso. – Dijo mientras se levantaba y se sacudía un poco de polvo que había quedado en él.

-Oh, gracias. – Issei se rasco la nuca algo apenado. No esperaba un cumplido por parte del rubio.

-Sin embargo tu técnica deja mucho que desear. Se nota tu predilección por los golpes. – Arthur se ajustó las gafas al decir eso. – ¿De donde sacaste esa espada de todas formas? ¿También es parte de la Boosted Gear?

-No… Bueno ahora sí, pero antes era un arma normal. Se la arrebate al miserable de Adam Taurus después de cortarle el brazo.

-Entiendo. – El rubio asintió. – ¿Y por qué usarla? Si bien admito que es una buena espada para estándares normales, no veo el caso que tú la uses. Más sabiendo que esa arma acabó con la vida de varios inocentes.

-Por tener algo más en mi arsenal. – Issei respondió con sinceridad. – Y eso último que dices… Pues opino que es una lástima supongo. – Issei vio la espada sin saber muy bien cómo sentirse.

-Coincido. – Arthur guardó su arma. – Creo que lo podemos dejar aquí por hoy.

-¿Seguro? No tengo problema con seguir un poco más.

-Esta bien. De todas formas tenía que hablar contigo. – Eso último lo dijo de forma sería mientras veía al castaño. – Es sobre lo que Fay parece sentir por ti…

-Oh… – Dijo mostrándose algo nervioso por la forma en la que lo miraba. – Si… Imagine que querías hablar de ello… Sentí tus ganas de partirme a la mitad desde que… Bueno…

-Mira… Está bien. – Noto como Issei lo veía sorprendido. – Si Fay es feliz es más que suficiente para mí… Solo te pido que cuides de ella.

-Vaya… Honestamente esperaba, no sé, una amenaza o algo así. – Issei se rasco la nuca sin saber qué más decir.

-Creeme… Deseos no me faltan. – Trago saliva por la forma en que lo estaba viendo. – Pero se que si te hago algo Fay jamás me lo perdonaría, así que mientras no le hagas algo no tengo problemas contigo.

-Ok… – El tono tranquilo con el que le dijo eso si lo asustó. – Y sobre Fay y yo… Bueno aun tengo que hablar con ella y ver que hay entre nosotros y ya se… Fui muy rápido con Kuroka… Y Rose… No me tienes que decirlo.

-Yo no dije nada.

-...Mi punto es que en este caso si quiero tomarme mi tiempo y conocernos más a profundidad.

-Bien. – Respondió tras dar un suspiro. – Oh, parece que los demás ya están terminando también.

Y así era todos los de otros grupos parecían tratar de recuperar el aliento o bebían agua. Vali por su lado ayudó a Bikou a levantarse después de mandarlo al suelo.

-Auch… Sigues sin saber lo que es la sutileza… – Bikou se quejó mientras hacía crujir su espalda. – Creo que permaneceré recostado el resto del día…

Vali solo rodó los ojos por las quejas de su compañero. Ni que lo hubiera golpeado con todo. En eso su mirada se enfocó en los otros dos que estaban viendo de forma complicada al Youkai.

-Veo que ustedes también terminaron. – Dijo mientras se acercaba al par. – Me sorprende que los dos estén tan tranquilos.

-...Casi suenas decepcionado de que aun tenga mi cabeza sobre mi cuello.

-Sabiendo que Fay te beso frente a todos y el cómo es Arthur para con ella lo veía posible. Por algo es que sugerí que entrenaras con él.

-Serás… – Issei lo vio con una sonrisa forzada y un tic en el ojo, a lo que Vali sólo sonrió de lado. – Creo que alguien está empezando a conectar con su lado demoníaco…

-Meh, solo digo que es divertido ver como te metes en líos, la mayoría relacionados con mujeres. – La sonrisa burlona de Vali solo hizo que el tic en el ojo del castaño aumentará.

-(Si bien estas progresando con lo de mostrar sentimientos… Creo que estás empezando por el lado malo.) – Ver como Vali se encogió de hombros le sacó un suspiro a la voz de su IA.

-Como sea… Supongo que me iré a prepararme para mí cita con Ciel. ¿Hm? – En eso noto como Blake parecía algo pensativa y por instinto sintió que debía ir a hablar con ella.

Una vez todos salieron de la Dimensión de Bolsillo, Rossweisse se deshizo de esta y dio un suspiro. Tal vez deba hablar con Azazel cuando lo conozca en persona y preguntarle si posee las herramientas para crear un generador de Dimensiones de Bolsillo. Eso sería muy útil.

Mientras cada uno iba por su lado o junto a otros, Blake caminaba despacio mientras parecía pensar en algo muy seriamente. De repente sintió la mano de alguien tocaba su hombro y al voltear pudo ver a Issei quién la veía preocupado.

-¿Estás bien Blake?

-Yo… Si Cielo, estoy bien. – Dijo con una sonrisa algo forzada. – ¿No deberías estar alistandote para tu cita con Ciel? Ella parece muy emocionada.

-Si bien tengo una cita con Ciel… Puedo tomarme unos minutos, además nosotros los hombres no necesitamos mucho tiempo para estar listos como ustedes. – Eso último lo dijo con una sonrisa burlona, lo que le ganó un manotazo en el pecho por parte de la chica. – Así que… ¿Vamos a un lugar más privado?

-...Bien. – Con eso dicho ambos adolescentes siguieron su camino.

--

Tras unos minutos Issei y Blake llegaron a una pequeña terraza que había en la parte de atrás del hotel. Ambos fueron rápidamente a la mesa más cercana y se sentaron.

-¿Y bien? ¿Qué le ronda por la cabeza a mi Sweet Bella? – Issei prefirió tratar de no ser tan directo y optó por algo más cariñoso.

-Yo… – Dio un pequeño suspiro para pensar sus palabras. – Eh estado pensando en todo lo que vimos. Ya sabes, lo de Jinn y junto a lo que Ddraig dijo sobre mi.

-¿Ddraig? – Eso sí lo confundió – ¿Que tiene que ver esa lagartija con sobrepeso aquí?

-(Hey.) – Mejor ignora las quejas de su amigo por el momento.

-Pues… – Blake se frotó su brazo derecho junto que sus orejas de gato se aplanaban en su cabeza. – Mira, sé que soy importante para ti pero… ¿Soy tan buena como Rias?

-¿Qué? – Issei la vio con genuina confusión. – Blake… No entiendo nada. ¿Qué quieres decir?

-Mira, es que he estado pensando y Ddraig tiene razón. Rias y yo compartimos muchas cosas en común y es difícil que no sienta que soy alguna clase de reemplazo o que estoy a su sombra… Lo se, es tonto pero…

-Blake… – El castaño la vio con sorpresa. ¿Ella se sentía así? Mierda. ¿Cómo no lo noto? – Blake escucha. Tú no eres un reemplazo de Rias ni tampoco estás a su sombra. Puede que ciertamente tengáis similitudes, pero tú eres tú y te amo por ello. – Eso último lo dijo mientras acariciaba la mejilla de la chica y le daba una de sus sonrisas sinceras.

-Issei… Gracias… Se que sientes y piensas eso pero… Me alegra escucharte decirlo. – Dijo con sus ojos brillando un poco mientras seguía sonriendo.

-No es nada… Después de todo eres mi primera novia real. – Dijo con una sonrisa que cambió a un rostro confundido al ver la expresión de sorpresa de la chica. – ¿Dije algo malo?

-No, no es solo que… No pensé que realmente me vieras de esa manera.

-¿Enserio? – La vio mientras levantaba una ceja. – Si no mal recuerdo eras tú la que se tomaba ese título durante el relato de Jinn, junto que decía que quería ser la primera en todo. – Ahora si estaba confundido.

-Bueno si… Pero eso era más una broma para molestar a las demás.

-...¿Es enserio Blake? – Ahora su expresión era una neutra, lo que hizo que la chica se apenara un poco. – No te crei que tuvieras un sentido del humor tan… Peculiar.

-Oh cállate. – Su sonrojo se intensificó, lo que hizo que el chico se riera un poco. – Pero… ¿Enserio me ves así?

-Blake~. – Dijo su nombre con una dulzura que hizo que su corazón diera un brinco. – Se que si bien el como inicio lo nuestro fue todo menos ideal… No quita que realmente significará mucho para mi que aceptaras ser mi novia.

-Issei… Gracias. – Ella derramó un par de lágrimas por la felicidad, las cuales fueron limpiadas por el castaño. – Te amo.

-Y yo a ti. – Contestó antes de darle un beso casto pero que demostraba su amor por ella.

-Y Issei… De nuevo… Perdón por lo de hace unos días… Lo del ataque de celos.

-Blake creí que ese tema ya estaba zanjado.

-Si, pero igual quiero pedir perdón de nuevo… Todas actuamos mal ese día… Yo si bien admito que si estaba celosa… Había otra razón por la que actué así.

-¿Y eso fue…?

-Yo… Tenía miedo de ser desplazada… Y antes que digas algo. – Levantó una mano al ver como estaba por abrir la boca. – Es que luego de ver como te acercabas tanto a Kuroka y a Rossweisse después… Sentí que podría perderte y que Jinn nos mostrará que parece que siempre están destinados a estar juntos… Perdón por actuar de esa manera.

-No te preocupes. – Issei le sonrió con cariño. – Si bien admito que me sentí atraído por ambas muy rápido y quizás tenga que ver con eso… Nada hará jamás que deje de amarte a ti ni a las demás.

La faunus sonrió ante esas palabras. Sintió que se acababa de quitar un enorme peso de encima. Parece que pensó las cosas de más y se olvidó la clase de persona que era su novio.

-[Puedo dar fe de ello. Digo esta mañana no dudaste en demostrarle a Yang cuanto la quieres cuando Kuroka la trajo a la ducha.]

-¡¡¡DDRAIG!!! – Lo mata, esta vez jura que matará a esta lagartija traidora. – Blake yo… La cosa es… – Estaba sudando balas ante la mirada inexpresiva que le estaba dando, no podía saber lo que estaba pasando por su cabeza.

-Vale… – Dijo dando un suspiro. – Creo que si será necesario que tome las riendas de este harem… Se supone que ya habías hecho turnos.

-¿Eh? – Esa no se la esperaba.

-¿Qué? ¿Acaso esperabas que perdiera la cabeza? – La chica vio al Sekiryuutei con una ceja alzada. – Te dijimos que trataríamos de mantener los celos bajo control.

-Ya pero… No se…

-Cielo tranquilo. Si bien tendremos momentos en que te queramos matar por playboy. – Trago saliva por la forma tan casual en la que lo dijo. – Te aseguro que no se repetirá lo de la vez anterior y tú solo confía en que pueda mantener las cosas en orden… Ugh será todo un trabajo, en especial con Kuroka y Yang, pero ya que. Es mi deber como tu primera novia después de todo, ¿Verdad?

Issei abrió los ojos con sorpresa al ver la mirada que Blake le estaba dedicando… Era igual a la de Rias… No sabe si ella es consciente de que lo está haciendo o no pero… Solo sonrió de vuelta mientras pegaba su frente a la de ella y la atraía a él con un abrazo.

-Te lo encargo Blake.

-Sin problema. Ahora… – Paso a verlo con ojos similares a los de un gato. – ¿Cuánto te queda para la cita con Ciel?

-Ammm… ¿Una hora tal vez?

-Tiempo suficiente para recibir un… "Castigo" por ese trío que hiciste sin permiso.

Antes de que pudiera decir algo fue arrastrado por la faunus a una velocidad que nada tenía que envidiarle a la de Ruby… Ojalá ese "castigo" no sea tan malo.

--

Ya en la entrada del Hotel Shogun una hora después, Issei se encontraba esperando a la morena del Team NPC. El día de hoy vestía con el mismo conjunto que uso en su cita con Kuroka, con el añadido de que usaba unas gafas de sol.

-Menos mal que logre llegar. Los "castigos" de Blake son intensos… Jeje. – Dio una sonrisa pervertida sin querer ante el recuerdo.

-Perdon por el retraso, Issei. Es la primera vez que uso maquillaje.

El castaño se volteó y pudo ver cómo la chica llegaba con él. Ella estaba vestida con una blusa blanca de manga larga junto a una falda que le llegaba hasta a las rodillas de color azul marino y unas sandalias terminaban el conjunto. Lo más destacable es que no estaba usando su clásica boina y en su lugar estaba usando una sutil sombra de ojos color azul y tenía los labios pintados con labial rojo.

-Vaya. Te ves preciosa Ciel. – Issei no dudo en ser honesto con la apariencia de la chica.

-Mu-muchas gracias Issei… – La chica se mostró avergonzada por esas palabras para después ver al castaño con ilusión. – ¿Y dónde planeas llevarme primero?

-Ahora lo verás. – Contestó mientras le ofrecía su brazo a la chica para que se agarrará, cosa que no tardó en hacer.

Así ambos empezaron a caminar, llegando primero a lo que parecía ser un museo donde Issei sintió que casi se le escapa la risa en más de una ocasión al ver cómo Ciel parecía una niña pequeña viendo todas las exposiciones. Después de eso fueron a la zona comercial donde estuvieron viendo varios escaparates y fue en uno de esos que Issei vio algo que le llamó la atención y aprovechando que la chica parecía sustraída viendo los distintos relojes que exponía una relojería, entró y compró lo que vio. Después de aquello fueron a ver una película de ciencia ficción que le recordó mucho a una de su viejo mundo que trataba sobre un anillo maldito y un señor oscuro que lo buscaba… Un clásico. Y le pareció curioso ver cómo a Ciel parecía hacerle gracia la relación que había entre el hombre bajito con barba y el tipo rubio con orejas puntiagudas. Por último fueron a un restaurante para cenar algo.

-Me gusta este sitio. Tiene una bonita ambientación clásica. – Comentó Ciel antes de darle un bocado a su pechuga de pollo. – Mmm~. Y la comida es deliciosa también.

-Jejeje me alegro de que te guste. – Issei contestó mientras cortaba su chuletón.

-¿Seguro que no quieres pedir nada más? Creo que eso es poco para ti.

-No quiero llevar otro restaurante al borde de la bancarrota. – Respondió con una sonrisa forzada y la chica asintió con una gota de sudor en su nuca.

-Pero sabes… Hoy lo he pasado bien. Aprecio el esfuerzo. – Ciel le sonrió con dulzura e Issei se sonrojo un poco. ¿La morena siempre tuvo una sonrisa tan bonita?

-Pues… Aún queda algo más.

La chica lo vio con una ceja alzada por unos segundos hasta que vio como el castaño sacaba de su bolsillo una caja rectangular, la cual dejó sobre la mesa y la acercó a ella con un sutil movimiento.

-Oh Issei, no tenías por qué…

-Puede ser, pero quise hacerlo. – Él le sonrió con cariño y la chica se sonrojó un poco. – Vamos ábrelo. Tengo la sensación de que te gustará.

La morena dudó por unos segundos, pero finalmente tomó la caja y la abrió y cuando vio el contenido de esta dio un pequeño jadeó. Lo que había dentro era un pequeño colgante de plata con una gran pieza del mismo material con una especie de botón en la parte de arriba. La chica tomó el colgante y por curiosidad apretó el botón, revelando así que esa pieza de metal era en realidad un reloj de manecillas de aspecto antiguo con detalles en azul y en la tapa parecía poder ponerse una foto como si fuera un medallón.

-¿Y bien? – Ciel alzó la vista y vio como Issei le sonreía. – Espero que te guste.

-Es… Issei me encanta, es precioso… *Snif*. – No pudo más y derramó algunas lágrimas de la alegría. – Muchas gracias… *Snif*. De verdad.

-No se merecen. Ahora vamos, póntelo. Quiero ver cómo te queda.

Ella asintió y se puso el colgante. Issei sonrió al ver que le quedaba bien tal como pensó, pero lo que más le gustó fue ver esa sonrisa de oreja a oreja que ahora tenía la Ciel. Todos los que habían alrededor que alcanzaron a ver la escena no pudieron evitar pensar que ese par hacían una bonita pareja.

Después de la cena Issei pagó a medias con Ciel ya que esta última no le dejaría pagar todo. Tras salir del lugar Ciel atrajo al castaño a un beso que él no dudó en devolver. Pasaron unos segundos hasta que finalmente se separaron, teniendo un puente de saliva uniendo sus bocas y la chica se acercó a su oído… Y lo que escuchó lo hizo abrir los ojos con sorpresa.

-¿Hablas en serio Ciel?

-Si… ¿Es demasiado? – Ella preguntó con un tono triste que no combina para nada con esa mirada algo pervertida que le estaba dando.

-...Y luego el pervertido soy yo… Oh bueno, ya que. – Contestó antes de tomar de la mano a la chica y llevarla a un callejón donde nadie pudo ver cómo ella creaba un círculo mágico que los transportó a ambos a lo que parecía ser la azotea del Hotel Shogun. – ¿Puedo preguntar al menos por qué…?

-Yo… Quiero tener una buena vista de las estrellas… – Respondió con timidez. – Quizás te parezco un poco desagradable pero-. – No pudo terminar ya que Issei puso un dedo en sus labios.

-No me lo pareces en lo más mínimo… De hecho tengo curiosidad por cómo se siente hacerlo al "aire libre". – Dijo mientras iba bajando sus manos, recorriendo el cuerpo de la morena. – Así que… 'Sé todo lo atrevida que quieras…'

-...Entonces… – Ella se arrodilló enseguida, quedando con la cara frente a la entrepierna del castaño donde se podía apreciar un bulto creciendo. – Haz un desastre conmigo~...

Y no dudo en tomar esa oferta. Durante las siguientes horas Issei tuvo que asegurarse de que los gritos de placer de Ciel no se escucharán demasiado, no quiere que nadie los interrumpa después de todo…

--

El día siguiente transcurrió con relativa tranquilidad. Después de que Issei saliera de la habitación donde pasó la noche con Ciel después de su… Nueva experiencia fue directamente al juzgado donde finalmente llegó el juicio de Sienna y todos los miembros de White Fang que capturaron. Tal como dijo la mujer, al final se le dieron 20 años de cárcel con posibilidad de reducción de condena. A los miembros de White Fang que se mantuvieron leales a Sienna se les dio un tiempo más reducido con la misma condición, pero todos los demás recibieron muchos más años o incluso cadena perpetua.

Tai, después de pasar los últimos días de misiones con Qrow por los viejos tiempos, decidió volver a casa junto con Penemue y Glynda quien casi le rompe la espalda a Issei y Nora por ese super abrazo maternal que les dio al despedirse. Por si no fuera suficiente les recordó usar siempre protección ya que no quería ser abuela tan pronto… Bueno, mirara el lado positivo, Vali tuvo que pasar por la misma vergüenza cuando la caída le dijo lo mismo. Por su parte Tiamat, quien estuvo todo el tiempo disfrutando de los servicios del hotel, decidió irse con estos 3 ya que deseaba ver más de este nuevo mundo donde vive. Obvio se llevaría la Lámpara del Conocimiento con ella para tenerla a salvo tal como se acordó.

Por último estaban Sköll y Hati, los cuales estuvieron por ahí haciendo solo dios sabe qué y finalmente regresaron. Gracias al contrato Amo/Familiar tanto Issei como Vali sabían que no estuvieron haciendo nada malo, ya que de ser el caso lo hubieran notado y con una sola orden hubieran vuelto. Aunque a todos les pareció gracioso ver cómo ambos lobos parecieron indignarse cuando Bikou insinuó que estuvieron por ahí con alguna perrita linda. Puede que sean lobos, pero ellos no siguen sus instintos primarios tan ciegamente.

Ahora yendo con las chicas que sentían algo por Issei, estás estaban reunidas en una suite y muchas de ellas parecían estar muy serias. El motivo parecía deberse a Vermillon, la cual estaba sentada de rodillas frente a las actuales novias del castaño.

-¿Sabes lo que nos estás pidiendo, Vermillon? – Blake, quien ya había dejado en claro que ella sería quien regularía las cosas en el harem, miro a la rubia con una seriedad implacable.

-Si, lo sé muy bien. – Ella respondió con la misma seriedad. – Se que esto no era lo que habíamos acordado… Pero realmente necesito que me lo permitan.

-¿Y tiene que ser hoy en específico?

-Si no fuera algo importante no lo pediría.

Las dos chicas seguían viéndose con seriedad, haciendo que el ambiente en el lugar se hiciera más tenso por el silencio que estaba reinando en el lugar. Silencio que fue roto por un suspiro dado por Blake quien se masajeó el puente de la nariz.

-Bien… No se que es lo que te está molestando, pero veo que si es algo serio. – La faunus se cruzó de brazos con un rostro serio para luego ver a Penny. – ¿Está bien si esperas un día más Penny?

-Si bien me gustaría salir con mi amado Issei hoy, por mi no hay problema si es para ayudar a una amiga. – La androide si bien se vio algo desanimada al inicio rápidamente recuperó su característico buen humor.

-¿Estás segura? – Ahora era Vermillon quien cuestionaba a la androide quien asintió con una sonrisa en su rostro. – Gracias Penny. – La rubia sonrió para luego regresar su mirada sobre Blake.

-Vale, si Penny está bien entonces no debería haber problema. Solo recuerda que aún no hay nada más que amistad entre ustedes… Ten presente eso si es que vas a hacer algo. – Eso último lo dijo con seriedad sin apartar su vista de la rubia frente ella.

Por su parte Vermillon asintió con la cabeza, pero tenía una sonrisa de alivio en su rostro. No tardo en ponerse de pie y salir de la habitación diciendo que tenía que prepararse. Las que quedaron soltaron un suspiro, pero eran las hermanas de la rubia quienes tenían una expresión algo preocupada.

-¿Y a ustedes qué les pasa? – Yang cuestionó mientras se cruzaba de brazos. – Si se que pueden sentir algo de celos como el resto, pero no es para que pongan esa expresión.

-No es eso… Totalmente. – Jade respondió mientras fruncía el ceño.

-¿Entonces de qué se trata? – Ruby ladeo su rostro al ver como las 4 hermanas parecían buscar que palabras decir.

-Es que…

-Verm ha estado…

-Rara desde hace unos días que salió a despejar la mente. – Lin y Gris se rascaron la nuca mientras se les veía algo preocupadas.

-Junto que nos parece raro que pidiera esta reunión y que pidiera ser la siguiente en salir con Issei aun si parecía conforme con lo que ya habíamos acordado todas.

Eso sí les pareció raro a todas y las preocupó un poco donde esperan que sea lo que le esté pasando a la rubia no sea algo serio y que en todo caso Issei pueda ayudar a solucionarlo.

--

Cerca del anochecer en la puerta del Hotel Shogun, nuestro castaño favorito se encontraba esperando a su cita de esta ocasión. Optó por el mismo atuendo que usó en su cita con Pyrrha y Neo.

-Honestamente no esperaba esto. – Dijo Issei al aire. Cuando se encontró a Vermillon hace unas horas y le dijo que las chicas le dieron permiso para adelantar su cita fue una enorme sorpresa. – Debe haber algún motivo del por qué de esta decisión. ¿Pero cuál…?

-(No creo que tardes mucho en descubrirlo con lo metiche que eres.) – Gracias Ddraig. ¿Qué haríamos sin tí? – (De nada.)

Issei sólo rodó los ojos para después darse la vuelta al escuchar pasos apresurados detrás de él. Ahí fue cuando vio a Vermillon, la cual usaba un vestido simple de color verde con una chaqueta azul por encima y zapatos de tacón bajo del mismo color.

-Perdon por el retraso, Issei. ¿Me veo bien?

-Definitivamente te ves bien, muy linda. – Dijo con una sonrisa mientras se rascaba la mejilla.

Las palabras del castaño parecieron alegrar a la rubia quien no tardó en apoderarse del brazo del chico y comenzó a arrastrarlo.

-Como esto fue algo repentino… ¿Espero que no te moleste que yo diga adonde ir?

-Oh pues… No realmente. Por mi bien. – Él contestó con algo de torpeza ya que hasta ahora era él quien pensaba dónde ir.

-¡Perfecto! ¡Entonces vamos!

Y así la rubia guió el camino e Issei sólo se dejó llevar por ella. Tras unos minutos andando finalmente llegaron a su destino, el cual parecía una pequeña discoteca.

-¿Es aquí? – Issei vio con una ceja alzada al ver el local con un letrero que decía "The Box".

-Sip, esta es una de las mejores discotecas de Shion. – Dijo con una sonrisa para luego ver con curiosidad al castaño. – ¿Qué pasa?

-Nada… Es solo que tuve un deja vu… Es todo. – Respondió con una sonrisa nerviosa. Pensar que encontró otra coincidencia.

-(Solo esperemos que no sea un lugar lleno de gente pretenciosa… O en todo caso llames la atención de una loca.) – No le eches la sal Ddraig… Pero espera lo mismo.

-Bueno… ¿Entramos? – Pregunto el chico con una sonrisa a lo que la rubia asintió con una sonrisa.

Con eso dicho los dos entraron al local no sin antes pasar por el guardia de la entrada quien le pidió su identificación para ver si era mayor de edad. Cosa con la que no tuvo problema aunque le pareció algo curioso que dijera que espera que no cause problemas o destrozos… Casi pareciera que conociera sus antecedentes al ir a estos lugares.

Una vez dentro los dos jóvenes pudieron ver el lugar que a pesar de ser aún temprano ya estaba con una buena cantidad de personas y a Issei le recordaba bastante al local de Junior, solo que sin la gente con lentes de sol y sin tantas columnas.

-Debo reconocer que este sitio no está mal.

-¿Verdad? – Vermillon sonrió al ver que el castaño parecía cómodo con el lugar. – ¿Quieres que tomemos algo? Aquí reúnen algunas especialidades de otros reinos.

-No veo por qué no.

Con esa respuesta la chica llevó a Issei a la barra y pidió un Ron con Cola para el castaño y un Mojito con poco alcohol para ella. Por los siguientes minutos Issei y Vermillon estuvieron conversando de distintos temas, principalmente sus gustos y vivencias para conocerse un poco más.

-¿En serio te dejaban tirado cada vez que las chicas se daban cuenta de que las espiabas? Pues vaya mierda de amigos. – Vermillon se quejó antes de darle un trago a su bebida.

-Jajaja bueno, si bien admito que Matsuda y Motohama eran unos desgraciados a veces, también eran buenos amigos. – Él respondió ante el recuerdo de sus dos antiguos mejores amigos. Ahora que lo piensa, Seguramente fueron de los pocos en llorar su muerte. ¿Qué fue de ellos en su antiguo mundo?

-Ya estás pensando en cosas deprimentes. – Vermillon vio con dureza al castaño mientras le pinchaba una mejilla. – Se te nota en la mirada.

-Yo… Lo siento por eso Vermillon. Yo solo…

-Hey, tranquilo. Lo entiendo. – Ella le habló con una pequeña sonrisa mientras posaba su mano en su hombro. – Y ya deja de hablarme tan formal. Llamame Verm, así me llaman todos los cercanos a mi… Osea mi familia… – Esto último lo dijo con algo de tristeza e Issei lo noto.

-¿No es algo duro? Ya sabes, no saber si alguien se te acercara por tu apellido o por qué realmente quiere ser tu amigo.

-Bastante sí… Pero aprendes a vivir con ello. – Dijo con una sonrisa que se notaba que era falsa. Cosa que no le gusto al castaño por lo que decidió hacer algo.

La rubia vio con una ceja alzada el cómo el chico se levantó y se estiró un poco para luego verla con una sonrisa y estirar una mano en su dirección.

-Bueno no creo que me hayas traído a este lugar solo para charlar. ¿Te gustaría que bailemos un poco? Aunque eso sí, te advierto que a diferencia de mis otros yo no tengo mucha experiencia a la hora de bailar y la última vez que lo hice fue una pieza lenta.

La rubia esta vez dibujó una sonrisa sincera mientras negaba con la cabeza para luego tomar la mano del castaño.

-Tomaré el riesgo de que me pises Issei. Pero eso sí, si lo haces más de 5 veces tu terminas pagando todo. ¿Hecho?

-Me parece justo. Así que, ¿Vamos? – Sonrió al ver como ella era la que lo llevaba a la pista de baile.

Con eso los dos comenzaron a bailar… Bueno, en el caso de Issei era más intentar seguir el ritmo de la música donde le sacó más de una risa a la rubia, pero a él no le parecía molestarle ya que si la veía feliz para él valía la pena la vergüenza. Pero de pronto la música cambió a algo mucho más tranquilo… Una pieza lenta para parejas.

-Esa no me la esperaba. – Dijo Issei quien veía como más de una pareja si bien se sorprendieron no tardaron en seguir bailando.

-Ni yo… Si quieres volvemos a la barra no tienes que… – Comenzó a decir solo para que Issei la tomara de una de sus manos y colocara otra en su cintura. – Issei…

-Vamos, estamos aquí para divertirnos y no me molesta bailar esta pieza contigo. – Dijo con una sonrisa mientras empezaba a marcar el ritmo. – Es más, prefiero esta clase de música. Tengo más experiencia jeje.

-Si no tienes problemas esta bien… Solo que sigo firme con eso que pagues todo si me llegas a pisar. ¿Queda claro? – Dijo con una pequeña sonrisa mientras recostaba su cabeza en el pecho del castaño.

-Como el cristal. – Dijo con su propia sonrisa mientras seguía bailando al son de la canción.

El baile era bastante agradable. Issei se movía con más tranquilidad mientras disfrutaba de la cercanía de la rubia, con la cual debía reconocer que empezaba a gustarle pasar el rato. Era una chica bastante agradable y eso solo lo hacía pensar mal de aquellos que salieron con ella y no supieron ver ese lado de ella. Incluso noto como ahora eran los únicos en la pista y eran el centro de atención… Oh bueno, ya está acostumbrado.

Vermillon por su parte… Se sentía como en un sueño. No sabía quién fue el que puso la canción lenta, pero se sentía enormemente agradecida por darle la oportunidad de estar así con el castaño. Esto solo reafirmaba su creencia de que, entre todos sus ex, él era especial… Y eso la hacía sentir un poco mal por el motivo por el cual lo invitó en primer lugar. Debía ser honesta con él.

-Oye Issei…

-¿Si Verm? – Él preguntó sin parar de bailar.

-Yo… Tengo algo que confesarte algo. – Vermillon dijo eso mientras apartaba la cabeza del pecho del chico, pero sin verlo a la cara.

-¿Sucede algo malo?

-Pues… La verdad es que… – Ella se mostró avergonzada. – La razón por la que quise adelantar nuestra cita fue…

-Oh Vermillon. – Una voz que puso tensa a la mencionada se escuchó a su espalda.

En eso los dos vieron a un chico que vestía un traje de negocios blanco, camiseta violeta, corbata negra y tenía cabello y ojos castaños. Vermillon frunció el ceño al verlo, cosa que no pasó por alto por Issei quien solo permaneció con una expresión seria sin quitarle la vista al tipo.

-Me alegro de volver a verte, aunque solo hayan pasado unos días. – El tipo le dio una sonrisa gentil. En eso se fijó en quien la acompañaba y sus ojos se abrieron en sorpresa. – ¡Oh! Imagino que este chico es de quien me hablaste.

En eso los focos cercanos los iluminaron, cosa que le pareció raro a Issei que en un acto rápido se acomodó su fedora para evitar que le vieran en rostro.

-¿Y tú eres…? – Issei pregunto con seriedad.

-Cierto. Disculpa mis modales. – El tipo le tendió la mano a Issei. – Soy Sigimura Okomura, hijo de un magnate importante de Anima y… El ex-novio de tu acompañante.

Issei no se molestó en ocultar su sorpresa y pasó a ver a la rubia, la cual no le devolvía la mirada.

-Entiendo… Pues encantado Sigimura… – Él le devolvió el saludo sin estar muy seguro.

-El placer es mío. – Sigimura le volvió a sonreír. – Honestamente cuando Vermillon me dijo que tenía un nuevo novio, no creía que lo conocería en algún momento.

-Me lo imagino… – Issei decidió seguirle la corriente. Algo le decía que este tipo no venía con buenas intenciones. – ¿Y que te trae por aquí? Si no está mal que pregunte.

-Oh ya sabes, divertirme un poco. Ahora mismo yo y unos amigos estábamos hablando con unas chicas muy lindas.

-Ya veo… Bueno si nos disculpas nos gustaría seguir con nuestra cita.

-¿Por qué las prisas? – Issei sintió como el tipo afianzaba su agarre en su mano. – Venir con nosotros. Creo que nos lo podemos pasar bien todos juntos.

-Agradezco la invitación, pero pasamos. Cómo dije es nuestra CITA. – Eso último lo dijo mientras se libraba del agarre del tal Sigimura. – Así que si no te importa…

Issei estaba por tomar a Vermillon y marcharse de ese lugar, pero el tipo no vio eso con buenos ojos y…

-¿En serio? Bueno como quieras. – El tipo se dio la vuelta. – Si prefieres pasar el tiempo con una puta simplona pues allá tú.

-Perdona… ¿Qué fue lo que dijiste? – Issei preguntó sin voltearse.

-Lo que oíste. – Dijo con simpleza para luego sonreír de lado. – No es un secreto que ella es una chica fácil ya que solo se tiene que invitarla a unos tragos y cuando esté ebria ella misma te lleva a su habitación.

Vermillon estaba apretando los dientes mientras fulminaba con la mirada a su ex junto que comenzaba a escuchar cómo la gente a su alrededor comenzaba a murmurar.

-Aunque igual no puedo culparte ya que esta puta sabe dar unas buenas… – El tipo no pudo terminar sus palabras ya que se encontraba con la mano del castaño alrededor de su cuello. – Tú… ¿Sabes que…? ¡Ugh!

-No me importa una mierda quien eres o que te creas. – Dijo con una voz fría mientras apretaba su agarre. – Por lo que veo eres el clásico niño de papi que no puede hacer nada sin su dinero… Me importa poco o nada si intentas hacer algo contra mi… – Dijo mientras acercaba al tipo a su rostro y este se mostró aterrado al ver cómo sus ojos se volvían más reptilianos y ganaban un brillo siniestro.

En eso Issei arrojó al tipo a una de las mesas del lugar asustando a los presentes. Este se arrodilló mientras comenzaba a toser y se tomaba el cuello. Siente que si lo hubiera querido ese tipo pudo haberle roto el cuello en cualquier momento. Estaba a punto de decir algo pero…

[¡Boost!]

Todos en el lugar se paralizaron por la sorpresa al ver como el castaño hacía aparecer un guantelete de la nada, pero ahí fue cuando más de uno cayó en cuenta de quién era él.

-Ese guantelete… ¿No es el tipo quien derrotó a ese Grimm en Vale?

-Si… También creo que es él quien derrotó a esos dos criminales.

-¡Cierto! Recientemente se dice que estaba aquí en Shion después de capturar a la líder de White Fang.

-Ahora que lo mencionan. ¿No ha estado dando vueltas por todo el pueblo estos días?

-Mi hermano dijo que lo vio en un restaurante con una chica. Yo no le creí ya que, ¿Cuales son las posibilidades de ver a una celebridad?

Fueron esto y otros los murmullos de la gente al reconocer que estaban justo frente del Sekiryuutei, pero este los ignoró. En cambio Sigimura no desaprovecho esa última pizca de información.

-¡Jajajajaja! ¡Ahora lo entiendo! – El tipo volvió a ponerse de pie. – Lo que pasa es que el gran héroe de todo Remnant… ¡No es más que un Playboy que se acuesta con cualquier chica que pueda! Solo hay que recordar el escándalo con Pyrrha Nikos o en el torneo Vytal. – Sigimura, armado de valor al creer que tenía la sartén por el mango, se acercó al castaño y lo miró como si fuera basura. – Dices que yo solo soy un niño de papi que no puede hacer nada sin su dinero… Pero mejor eso que ser una escoria pervertida.

-¿Crees que me importa?

-¿Eh? – Sigimura retrocedió un paso al oír eso.

-Si crees que lo que la gente llegue a creer o decir de mí me afecta, eres más patético de lo que imagine. – La mirada de Issei se aflojó aún más, sacándole un escalofrío al sujeto frente a él.

Antes de que pudiera decir otra cosa, una enorme presión se sintió en el lugar. El ambiente se volvió asfixiante para varios y todos notaron como una capa de poder rodeaba al castaño a la par que la gema de su guantelete brillaba con intensidad, dándole un aire aún más intimidante. El castaño caminó con calma hasta quedar justo frente del tipo quien estaba temblando como una hoja.

-Escúchame bien ya que solo lo diré una vez… No vuelvas a referirte a Verm o a cualquier otra mujer en lo que te queda claro en tu miserable vida de esa forma… Ya que si me entero de lo contrario…

-¡Hiiiii! – El tipo chillo al ser alzado por su traje y quedar nuevamente cara a cara con el Sekiryuutei.

-Te prometo que lo que le hice a Tyrant será una caricia comparado con lo que te haré… Ahora, ¡Largo!

Gritó lo último mientras volvía a tirar al tipo quien no perdió tiempo en salir corriendo del lugar dejando solo a sus amigos quienes habían visto todo y no tardaron en seguirlo cuando la mirada del castaño terminó sobre ellos por casualidad.

El castaño dio un par de respiraciones para calmarse y comenzó a caminar a donde estaba su cita quien se mostraba algo sorprendida junto con incómoda. Una vez llegó con ella hizo desaparecer la Boosted Gear y tomó su mano.

-¿Quieres que nos vayamos? – Preguntó con un tono de preocupación a lo que la rubia asintió. – Bien.

Con eso los dos dejaron el local, no sin antes que Issei pagase por la mesa que rompió y el alboroto que generó. Con ello los dos siguieron caminando por las calles del pueblo en un silencio algo incómodo con Vermillon dándole de vez en cuando a Issei una mirada sin saber cómo romper el silencio.

-Bueno ya llegamos. – Dijo Issei al ver que estaban a pocos pasos de la entrada.

-Si… – Vermillon respondió con incomodidad. – Oye… Issei…

-¿Hm?

-Yo… Lo siento.

-¿Por qué te disculpas? – La pregunta del castaño hizo que la rubia lo viera confundida.

-¿Cómo que…? Issei, lo que ocurrió allá atrás fue por mi culpa. Si no le hubiera dicho a Sigimura que eras mi novio…

-¿Y por qué lo hiciste?

-Por que… – La chica pareció atorarse con su propia saliva. – ……Hace unos días me encontré con él y… Trato de coquetearme. Dijo que me extrañaba y que quería volver conmigo. – Vermillon dijo eso con asco. – Pero ahora veo que solo quería otra simple noche de sexo… Como en la que tomó mi primera vez.

-Verm…

-Por eso trato de humillarnos… Por qué le estaban quitando uno de sus "juguetes"… Y aún así tiene razón… – Soltó una risa amarga de autodesprecio tras decir eso. – Unas palabras bonitas y un poco de alcohol son todo lo necesario para-.

-Ni se te ocurra. – Issei afianzó su agarre en la mano de la chica quien lo vio con sorpresa. – Ese tipo podrá decir lo que quiera, pero él no conoce a la verdadera Vermillon Arc… La cual yo sí conozco y no es nada de eso.

-Y… ¿Cómo soy? – Ella inconscientemente se acercó al castaño, quedando a escasos centímetros de él.

-Una mujer maravillosa. – Issei comenzó posando su mano suavemente en la mejilla de la chica. – Eres alguien hermosa, amable, cariñosa, valiente y fuerte como ninguna. Te preocupas por todos aquellos que te rodean y no dudas en ponerte en primera fila si eso significa ayudarles… Y eso es lo que me gusta de ti.

-Issei… – La rubia no pudo hacer más que llorar de la alegría. Nunca nadie le había dicho algo como eso.

Poco a poco ambos se fueron acercando, pero antes de que sus labios chocaran Issei puso un dedo en los labios de la chica que paso a verlo con sorpresa.

-Lo siento Verm… Pero me niego a ser uno más. – Él la vio con una sonrisa sincera. – De hoy en adelante, aún si es una misión imposible, me comprometo a ser el último… Y el mejor de todos… Así que vayamos con calma, ¿Si?

-Bien… – Dijo con un poco de decepción en su voz, pero luego sonrió y pasó a darle un beso en la mejilla que tomó por sorpresa al castaño. – No dijiste nada sobre un beso en la mejilla.

Fue lo que dijo con una sonrisa antes de darle un guiño y caminar a la entrada del hotel donde se detuvo y giró para verlo a los ojos.

-Issei… A pesar de todo… Esta fue la mejor cita que he tenido. Gracias.

Y sin decir más ingresó al hotel dejando en su lugar al castaño mientras se llevaba una mano al lugar donde lo beso para luego sonreír y soltar una pequeña risa.

-Realmente es una chica especial.

Fue todo lo que dijo antes de que él también ingrese al hotel dispuesto a tener una buena noche de descanso. Sabe que pronto tendrán que moverse y continuar su viaje, pero no quita nada que pueda disfrutar un poco más de esta paz.