"Luna de Sangre"
Capítulo 1: Un encuentro bajo la luz de la luna
La noche estaba cargada de misterio y magia. La luna llena brillaba con fuerza en el cielo, iluminando las calles desiertas de la ciudad. El aire estaba impregnado de un aroma a jazmín y azahar, un perfume que a Sleepy Ash, el vampiro más viejo de los 8 servamp, le recordaba a sus noches de infancia en las calles. Con su capucha puesta, su chaqueta azul claro medio abierta y sus botas largas de color negro, se apoyaba en la barandilla del puente, mirando hacia el río que fluía tranquilo. Sus ojos rojos brillaban en la oscuridad mientras pensaba en su pasado.
De repente, escuchó un sonido de ramas quebradas en la orilla del río. Se giró lentamente, apoyando su mano en el bolsillo de su chaqueta. Allí apareció un enorme lobo negro con ojos dorados que brillaban en la oscuridad. Su pelaje era espeso y reluciente, y su respiración se veía en el frío de la noche. El lobo se detuvo en seco, oliendo el aire, hasta que sus ojos se encontraron con los de Sleepy Ash. Ambos se miraron fijamente, sin moverse.
Gear se acercó lentamente al vampiro, su respiración pesada y su mirada intensa. Se detuvo a unos pasos de distancia, sin dejar de mirarlo. El lobo pensó que Ash era el ser más hermoso que había visto en su vida, con su cabello celeste claro y sus ojos rojos brillantes. Se sintió atraído por la belleza del vampiro y su aura misteriosa.
— ¿Qué haces aquí, vampiro? —preguntó con una voz profunda y ronca, su voz de lobo—.
Sleepy se sorprendió al escuchar la voz del lobo, pero no se movió.
— Solo estoy disfrutando de la noche —respondió el vampiro con una voz suave y melódica, sin dejar de mirarlo—. La luna llena es hermosa, ¿no crees?
Gear se acercó un poco más, su pelaje rozando la chaqueta de Sleepy. El vampiro no se movió, sintiendo el calor del hombre lobo cerca de él. La luna brillaba sobre ellos, iluminando la escena con una luz plateada. El aire estaba cargado de tensión y atracción.
—Sí, la luna es hermosa —respondió Gear con voz ronca, su mirada fija en el vampiro—. Pero este sitio es peligroso, pasando el río se encuentra mi territorio, el bosque donde viven los hombres lobos. No es seguro para un vampiro estar aquí.
Sleepy Ash asintió con la cabeza, sabiendo que tenía razón. De repente, se escucharon aullidos en la distancia, los hombres lobos aullando a la luna llena. El sonido era como una canción salvaje y primitiva que llenaba el aire. Gear se volvió hacia el río, su oreja derecha se levantó hacia el sonido. El vampiro lo miró fijamente, sintiendo una extraña conexión con el hombre lobo y su mundo.
— Será mejor que te vayas, vampiro —dijo el lobo con voz profunda, su mirada se volvió hacia Sleepy con una mezcla de advertencia y deseabilidad—. Pero antes de irte, ¿puedo saber tu nombre?
El vampiro dudó por un momento antes de responder. Mientras tanto, los aullidos de los hombres lobos se escuchaban cada vez más cerca, llenando el aire con su intenso sonido. En el ambiente se notaba la tensión y el peligro, pero también una conexión inexplicable entre dos criaturas de diferentes mundos.
— Me llamo Sleepy Ash —respondió finalmente con una voz monótona y una mirada que expresaba aburrimiento —. ¿Y tú, lobo?
Gear asintió con la cabeza, su mirada nunca se desvió de los ojos del vampiro.
— Me llamo Neugear Hartevelt —contestó con una voz baja y ronca, su mirada aún fija en los ojos de Sleepy Ash—. Deberías irte ahora, no es seguro para ti.
El vampiro asintió con la cabeza y se alejó del río, mirando hacia atrás una vez más. Los aullidos de los hombres lobos se escuchaban cada vez más fuerte, pero no se sintió amenazado. Se sentía... extraño. Se preguntó si volvería a ver a Neugear Hartevelt en el futuro. Y luego se desvaneció en la noche.
Hartevelt volvió su atención hacia el río, sus orejas se levantaron hacia los aullidos de su manada. Se pudo ver la figura de un lobo enorme que se acercaba, su pelaje plateado brillaba bajo la luz de la luna. Era el alfa de su manada, un lobo fuerte y orgulloso. La mirada del alfa se clavó en Gear, una pregunta implícita en sus ojos. Neugear lo miró fijamente, sin responder. La manada se reunió alrededor de él, sus ojos brillando en la oscuridad. El lobo alfa se acercó un poco más, su nariz se levantó hacia el aire. De repente, su cabeza se giró hacia donde había estado el vampiro, sus ojos se estrecharon.
— ¿Qué es este olor? —preguntó el alfa, su voz profunda y ronca—. Huele a vampiro. ¿Qué estaba haciendo un vampiro aquí?
— No lo sé —respondió Gear con una voz baja, sin mirar a su alfa—. Debía de haber pasado por aquí.
— Mentiroso —dijo el alfa, su mirada se clavó en Neugear—. El olor está mezclado con el tuyo. Estuviste con él, ¿verdad?
— ¿Qué te importa? —contestó Hartevelt con una voz seca, su mirada se encontró con la del alfa—. No es asunto tuyo.
— Es asunto mío si puede afectar a nuestra manada —replicó el alfa con una voz firme—. Los vampiros no son de fiar. ¡Vámonos! —el alfa, volvió su espalda hacia el río y comenzó a caminar—. Tenemos que hablar de esto en el bosque.
La manada comenzó a moverse detrás de él. Gear se quedó quieto por un momento, luego se unió a su manada, no sin antes echar una última mirada al lugar donde había estado con el vampiro. El recuerdo del atractivo rostro y los ojos rojos de Sleepy Ash permaneció en su mente mientras se alejaba de allí.
Por otro lado, el servamp caminaba tranquilamente por las calles oscuras, disfrutando del silencio de la noche. Llevaba su capucha puesta, mezclándose con las sombras. Su mente aún estaba con el hombre lobo que había conocido. No podía sacar de su cabeza la mirada intensa de sus ojos dorados. Se preguntó si volvería a verlo algún día. De repente, su teléfono sonó. Lo sacó y vio que era uno de sus hermanos menores, All of love.
— ¿Dónde estás, Ash? —preguntó el séptimo hermano, su voz preocupada—. Todos estamos preocupados, anoche no apareciste para cenar y hoy tampoco. ¿Está todo bien?
— Sí, todo está bien —respondió Sleepy con una voz desganada—. Simplemente estaba paseando, perdido en mis pensamientos. Lo siento si te preocupé. Ahora voy para casa.
— Vale, Sleepy Ash —contestó All of love—. Tenemos que hablar, hay algo extraño sucediendo en la ciudad.
— Sí, está bien, ya voy —colgó la llamada y guardó su teléfono. Continuó caminando por las calles oscuras, su mirada perdida en la distancia. La conversación con su hermano le había sacado del trance en el que estaba.
Llegó finalmente a casa, una mansión grande y elegante en las afueras de la ciudad. Abrió la puerta y entró, llamando a voz:
— ¡Hola! ¡Estoy aquí!
— ¡Sleepy Ash! —respondió una voz femenina desde el salón—. ¡Por fin llegas!
Ash suspiró y se dirigió hacia el salón donde estaba su hermana. The Mother se levantó de su asiento al verlo entrar y frunció el ceño. Los otros hermanos se reunieron alrededor de él, sus ojos llenos de curiosidad.
— Hola, Ash —dijo Old Child, su hermano mayor después de él—. ¿Qué ha pasado? Anoche no viniste a cenar y hoy tampoco. Nos tenías preocupados.
— ¡Eso es cierto! —exclamó All of love—. Y algo extraño está sucediendo en la ciudad. He estado investigando y encontré información sobre un grupo que persigue a los vampiros. Creo que deberíamos tener cuidado.
— Un grupo, ¿dices? —repitió Sleepy Ash, su interés había despertado—. ¿Qué más sabes sobre ellos?
— Creo que es el C3 —contestó el servamp de la lujuria—. Una organización neutral que se encarga de mantener la coexistencia entre humanos y vampiros. Pero hay rumores de que ahora están persiguiendo a los vampiros, acusándolos de ser peligrosos para la sociedad.
Los hermanos se miraron entre sí, sus expresiones serias. El C3 era una organización que habían evitado durante mucho tiempo, ya que no les gustaba que interfirieran en sus asuntos. Pero si ahora estaban persiguiendo a los vampiros, eso era un problema.
— Debemos tener cuidado —dijo Old Child, su voz seria—. No podemos dejar que nos capturen.
Ash frunció el ceño y cruzó sus brazos. Siempre fue un perezoso y prefería alejarse de cualquier situación conflictiva. Lo último que deseaba era encontrarse envuelto en algún problema. Pero ya que los miembros del C3 comenzaban a actuar contra ellos, tendría que prestarles atención y tener más cuidado en sus actividades nocturnas. Miró a sus hermanos uno a uno y se alejó lentamente, pensando en silencio mientras la luz de la luna alumbraba en la ventana.
Mientras el servamp de la pereza se alejaba, Old Child llamó su atención.
— Sleepy Ash, ¿adónde vas? —preguntó con su voz infantil—.
Ash se detuvo en la puerta y se volvió hacia ellos, sus ojos rojos brillando en la oscuridad.
— A mi habitación —respondió con voz desganada—. Quiero descansar un poco.
The Mother se acercó a él y puso una mano en su hombro.
— Deberías ser cuidadoso, Sleepy Ash —le advirtió con su voz materna—. Con lo que está pasando, no debemos descuidarnos.
Ash asintió con la cabeza y se despidió de sus hermanos con un movimiento de cabeza antes de entrar en su habitación y cerrar la puerta detrás de él. Se quitó la chaqueta, dejándola caer en el suelo. Luego se sentó en la cama y se pasó una mano por su cabello, sintiendo la energía de la noche aún latiendo en su cuerpo. No quería pensar en el C3 o en sus hermanos, prefería distraerse. Buscó su consola de videojuegos en el cajón de la mesa y la sacó. Se sentó en el suelo, frente a la pantalla y comenzó a jugar, perdiéndose en los mundos virtuales y olvidando, por un rato, las preocupaciones de la vida real.
Después de un rato, la puerta de su habitación se abrió suavemente. Era All of Love, uno de sus hermanos menores.
— Sleepy Ash, ¿puedo entrar?
El vampiro de la pereza miró a su hermano menor con una expresión neutra, no sorprendido por su visita.
— ¿Qué quieres, All of Love? —preguntó con voz monótona, no levantando la vista de la pantalla—.
El vampiro de la lujuria se acercó a la cama y se sentó, observando a lo que estaba jugando su hermano mayor.
— Solo quería asegurarme de que estás bien —dijo suavemente—. Anoche estuviste ausente y hoy tampoco te vimos.
Ash suspiró y apartó la vista de la pantalla, mirando a su hermano con una expresión seria.
— Estoy bien, no hay nada de qué preocuparse —mintió, evitando mencionar su encuentro con el hombre lobo—. Simplemente preferí pasear un rato y perderme en mis pensamientos.
All of Love lo miró con ojos preocupados, pero no insistió más en el tema. Entendía que su hermano mayor era solitario y que a veces necesitaba tiempo para sí mismo.
— De todos modos, te traje algo —dijo, sacando un paquete envuelto en papel brillante de su bolsillo—. Es un regalo para ti.
Sleepy lo miró con curiosidad, aunque no estaba muy interesado en recibir regalos. Sin embargo, su hermano menor siempre tenía buen gusto.
— Gracias —dijo con un gesto de agradecimiento, aceptando el paquete—. ¿Qué es?
— Un juego nuevo —respondió el vampiro de la lujuria, sonriendo—. Lo vi y pensé que te gustaría.
El vampiro de la pereza abrió el paquete y examinó el juego nuevo, su rostro impasible. Era un título que nunca había visto antes, con gráficos apasionantes y una historia que parecía interesante.
— Es un juego de estrategia —explicó All of Love—. Te llevará a un mundo feudal, donde tendrás que construir tu propio reino y defenderlo de los enemigos. Puedes elegir entre diferentes clases de personajes y armas.
El hermano mayor escuchó la descripción con interés, aunque no mostró demasiada emoción. Finalmente, asintió con la cabeza.
— Gracias por el regalo, hermano —dijo con voz de desanimo—. Lo probaré.
El hermano menor sonrió y se levantó para irse.
— De nada, Ash. Que tengas un buen descanso.
Sleepy Ash comenzó a jugar al nuevo juego. El tiempo pasó volando mientras se sumergía en la estrategia y la aventura del juego. No se dio cuenta de que la noche había dado paso al amanecer hasta que sintió la primera luz del sol entrando en su habitación. Con un bufido, se levantó del suelo y se acercó a la ventana, cubriéndose los ojos con una mano. El sol brillaba con fuerza, su luz dorada iluminando la habitación. Ash sabía que no podía permanecer en su forma de vampiro durante el día, así que comenzó a sentir el cambio en su cuerpo. Su altura disminuyó y su piel se convirtió en un pelaje negro. Se transformó en unpequeño gato negro, su forma felina era adorable, con patas delgadas y una cola larga y flexible. Sus ojos rojos brillaban en la luz del sol, aún llenos de un poco de ese feroz vampirismo que le caracterizaba. Pero a pesar de que podía permanecer a la luz del día en esta forma, su naturaleza como el servamp de la pereza se hizo patente. No tenía la energía de seguir jugando. En su lugar, se tumbó en la cama y cerró los ojos. Dormir era su refugio, su manera de escapar de las responsabilidades y las preocupaciones de la vida como un vampiro.
Durmió plácidamente durante la mayor parte del día, su pequeño cuerpo agotado por las emociones y las experiencias de la noche anterior. Mientras dormía, sus sueños eran dispersos y vacíos, solo lúgubres momentos de oscuridad y silencio.
Cuando el sol comenzó a descender hacia el oeste, sus ojos comenzaron a abrirse. Bostezó suavemente, sacudiendo su pequeña forma felina. Entonces, se levantó y se estiró, estirando sus pequeñas patas y arqueando su espalda. Un pensamiento cruzó por su mente, relacionado con el hombre lobo. De repente, sintió una oleada de curiosidad y deseó volverlo a ver. Decidió esperar hasta que la luna estuviera en el cielo, así podría regresar al río donde conoció a Neugear.
Mientras tanto, se transformó en su forma de vampiro y se dirigió a la cocina en busca de algo para comer. Al llegar, encontró algunos snack de patatas en la mesa. Cogió una bolsa y comenzó a comer, sin preocuparse por la presentación o la etiqueta. Era un vampiro, no un ser humano con sus supersticiones sobre la comida. Justo cuando estaba a punto de terminar, la puerta de la cocina se abrió y entró su hermana. Ella siempre tenía un aire maternal y protector.
— ¡Sleepy Ash, ya estás despierto! —exclamó, sonriendo y se acercó a su hermano mayor mirándolo con una expresión de preocupación—. ¿Qué estás comiendo? —preguntó, señalando los snack de patatas—. Eso no es una comida adecuada para un vampiro como tú.
Ash se encogió de hombros, no muy interesado en discutir sobre su dieta.
— No me importa —dijo con voz indiferente—. Me gustan.
The Mother suspiró y sacudió la cabeza.
— Bueno, al menos come algo saludable esta noche —dijo, tomando una manzana del frutero que estaba encima de la mesa —. Una de mis manzanas del jardín. Son muy dulces y frescas.
Sleepy Ash miró la manzana que su hermana le ofrecía, pero no mostró ningún interés en tomarla. De hecho, parecía incluso un poco asqueado.
— No gracias, hermana —dijo con su habitual indiferencia—. Prefiero seguir comiendo mis snacks de patatas.
The Mother se encogió de hombros, familiarizada con la pereza y las preferencias gastronómicas de su hermano mayor.
— Tu elección —dijo con un suspiro—. Pero cuidado con lo que comes.
Sleepy Ash asintió con un gesto de cabeza, pero en realidad no prestaba mucha atención a las advertencias de su hermana.
Con su manzana rechazada, la servamp de la ira decidió dejarlo en paz y salió de la cocina, regresando a sus quehaceres. Sleepy se terminó los snacks de patatas y luego se transformó nuevamente en su forma felina y salió de la cocina. Se dirigió a su habitación, donde se acurrucó en la cama y esperó a que la luna subiera al cielo. Cuando finalmente vio su reflejo en el cristal de la ventana, se levantó y se transformó en su forma de vampiro.
Se dirigió al río donde había conocido al hombre lobo anteriormente y caminó hacia la orilla, su mente intrigada por la posibilidad de verlo de nuevo.
Al poco rato, vio una forma oscura emergiendo de la maleza cerca del río. Se acercó despacio, manteniendo una distancia prudencial. Cuando el hombre lobo se dio cuenta de su presencia, se detuvo y se volvió hacia él. Sleepy Ash se mantuvo en silencio, observándolo. No quería alterar la situación, sobre todo si lo había buscado. Esperó a ver qué hacía el otro.
Neugear se acercó lentamente al vampiro, su mirada atenta y vigilante. El aire se cargó con una sensación de tensión anticipatoria. Se detuvo unos pasos delante de Sleepy Ash y lo observó fijamente durante unos momentos.
— No creí que volvieras aquí —dijo Gear finalmente, su voz profunda resonando en la noche—. O eres muy valiente o muy estúpido.
Ash notó la crítica indirecta, pero su neutralidad no se movió un milímetro. Simplemente esperó a ver qué había planeado el hombre lobo. No tenía intención de ser el primero en romper el hielo.
Gear frunció el ceño, dudando sobre qué hacer. Parte de él quería rechazar al vampiro de nuevo y continuar su camino. Pero otra parte de él, la que no podía dejar de pensar en Sleepy Ash desde su encuentro anterior, quería saber más.
Finalmente volvió hablar con un tono arisco.
— ¿No te dije que no volvieras?
El vampiro consideró su pregunta por un momento antes de hablar.
— Ya... —dijo, suspirando con desgana—. ¿No es curioso, en cierto sentido, que un vampiro y un hombre lobo como nosotros, se encuentren por casualidad en un lugar como este?
El hombre lobo se detuvo y la miró, intentando comprender el pensamiento detrás de las palabras del vampiro. En ese momento, su forma de pensar cambió. De repente, la idea de explorar este extraño vínculo con él se hizo más atractivo.
— No es común que nos crucemos, sobre todo de una forma tan inesperada como la nuestra. Supongo que ambos queremos entender mejor este... enlace inexplicable.
Sleepy Ash asintió con la cabeza, sintiendo que su intuición lo había llevado bien. No era lo mismo que cuando se enfrentaba a sus hermanos, pero había algo especial en la conexión que había sentido con el hombre lobo.
— Sí —admitió—.
Sin decir palabra, Neugear comenzó a cambiar. Su cuerpo se ensanchó y se elevó, y su pelaje se transformó en ropa. Cuando finalizó la metamorfosis, un hombre de relativamente estatura baja se encontraba de pie ante Sleepy Ash. Tenía el cabello negro y las pestañas blancas destacaban en su rostro. Sus ojos eran dorados, brillantes y penetrantes, reflejando su naturaleza de lobo. Estaba vestido con un chaleco y pantalones de traje blanco, debajo de los cuales llevaba una camisa negra y una corbata blanca. También lucía zapatos negros y un largo pendiente dorado en la oreja derecha. El abrigo negro peludo que llevaba era su único indicio de su verdadera naturaleza.
Gear se ajustó su abrigo y se acercó un poco más al servamp. A pesar de su forma humana, siempre se sentía más cómodo cerca de la naturaleza. La luna llena iluminaba el río y su paisaje cercano, creando un clima romántico que no podía evitar atraerlo.
— Bueno, ya que estamos aquí, te preguntaré —dijo el hombre lobo con impaciencia—. ¿Qué quieres? No es habitual que un vampiro como tú se interese en la vida de un simple lobo.
El servamp de la pereza se encogió de hombros, su expresión indiferente como siempre.
— Sinceramente, no tengo nada en particular en mente —reconoció—.
Neugear lo miró un momento antes de responder. Parecía dubitativo y un poco irritado ante la ausencia de un propósito en la visita de Sleepy Ash.
— Vienes por puro entretenimiento, entonces —dijo con cierta condesciencia en su tono de voz—. Buscas divertirte provocándome.
Sleepy Ash se limitó a negar la cabeza suavemente ante la percepción equivocada.
— Solo vine a pensar. Como mi pequeña tradición nocturna particular.
Hartevelt parpadeó, sintiendo la indeterminación entre si estaba siendo engañado o si simplemente la naturaleza relajada de Sleepy era contagiosa. No podía descartar la atracción que sentía por aquel vampiro extraño e insolente. Consideró sus palabras un momento más antes de hablar.
— Por un rato, te dejaré "pensar".
Asintió mirando hacia el otro lado del río y cruzó, mostrando su desacuerdo, pero sin contradecir explícitamente el deseo del vampiro de contemplar la noche. Sleepy Ash siguió su ejemplo y cruzó hacia la orilla. Ambos se sentaron juntos, silenciosos, solo con los sonidos naturales de la noche por compañía. Neugear Hartevelt notó la facilidad con la que el vampiro se sentía cómodo con la inactividad. Parecía un peregrino sin un objetivo definido, como alguien que simplemente quería dejarse llevar por los impulsos de la momento.
Después de unos minutos de silencio, la tensión se empezó a romper. El hombre lobo inquieto y deseando algo más que la tranquilidad de la noche, decidió tomar la iniciativa. Se inclinó hacia delante, su mirada fija en el vampiro sentado a su lado.
— Basta de este aburrimiento —dijo de repente, su voz profunda y ronca—. ¿Qué tal si jugamos a algo? ¿O debería ser más... específico?
La sorpresa de Sleepy Ash fue breve, y su neutralidad no cedió.
— Como quieras —aceptó, aunque sin mostrar demasiado entusiasmo por la idea de "jugar"—.
Gear se encogió de hombros y se puso de pie, extendiendo una mano hacia el servamp para ayudarlo a levantarse. Sleepy Ash aceptó la mano y se levantó, sin mostrar ni sorpresa ni resistencia. El hombre lobo lo miró, satisfecho de su respuesta.
— Vamos a jugar al "Lobo y Oveja" —propuso, un brillo oscuro en sus ojos dorados—. Seré el lobo y tú serás la oveja que debo cazar.
El vampiro asintió tranquilamente, intrigado por la idea, pero no mostrando preocupación.
— ¿Y cuál es la recompensa del ganador? —preguntó, sin ocultar su curiosidad—.
— Pues, eso depende de ti, pequeño vampiro —dijo, su mirada recorriendo el cuerpo de Sleepy Ash de arriba abajo—.
El vampiro se encogió de hombros con indiferencia ante las palabras del hombre lobo.
— Comencemos, entonces. —dijo, su voz suave y monótona—. Pero no esperes mucho esfuerzo de mi parte.
Neugear Hartevelt se inclinó y se arrodilló sobre la tierra húmeda, su posición baja y peligrosa como un verdadero lobo. Su mirada fija en el vampiro, sus pupilas se ensancharon en la oscuridad, reflejando su impulso bestial.
— Ven, pequeña oveja —llamó, su voz baja, llena de un brillo oscuro que indicaba la amenaza que se ocultaba detrás de sus palabras—.
Sleepy Ash comenzó a andar lentamente, su andar despreocupado a pesar de la tensión creciente. Se detuvo detrás de un árbol pequeño y se escondió detrás, mirando a Neugear Hartevelt desde la sombra. El hombre lobo, con un gruñido bajo, se puso de pie y comenzó a caminar hacia donde se escondía el vampiro, su postura flexible, lista para saltar en cualquier momento. Sleepy permaneció detrás del árbol, observando al lobo con una expresión neutral.
De repente, Gear se lanzó hacia delante, sus piernas se doblaron y sus brazos se extendieron, simulando un ataque. El servamp se movió con facilidad, rodeando el árbol y saliendo de su escondite justo a tiempo para evitar el "ataque".
— No tan fácil, lobo —dijo, su voz tranquila y desganada —. Aún no has ganado.
Gear se puso de pie y se acercó lentamente, su mirada fija en el vampiro.
— No te atrevas a huir —dijo, su voz baja y peligrosa—. Aquí no hay escapatoria.
Sleepy Ash se encogió de hombros, su indiferencia no disminuía un ápice.
— Por supuesto que no intentaré huir. Eso sería absurdo.
Neugear no se iba a dar por vencido. A su segunda carrera hacia Sleepy Ash, anticipó la evasión del vampiro y la utilizó para su propio beneficio. Al pasar por su lado, levantó con suavidad a Sleepy con un brazo, capturándolo y situándolo entre sus brazos. Su mirada se posó sobre los labios del servamp.
— No estabas preparado, vampiro —susurró suavemente cerca de los labios contrarios, sintiendo una pizca de orgullo por haber logrado capturarlo tan sutilmente—. La "Oveja" me pertenece a mí ahora.
Al encontrar los labios del vampiro tan cerca, el deseo se hizo insoportable. Gear se inclinó lentamente, sus ojos fijos en la boca del otro. Antes de que el vampiro pudiese reaccionar, el hombre lobo lo besó profundamente, su lengua rozando la de su contrincante en un combate de sensaciones que apenas pudieron contenerse.
Sleppy Ash se sorprendió momentáneamente, pero luego respondió al beso, permitiendo que Gear le llevase consigo por el torrente de deseo que lo embargaba.
Mientras permanecían abrazados, el vampiro pasó las manos por la espalda del lobo, sintiendo el calor de su cuerpo debajo de la ropa. El beso se prolongó durante un momento eterno, sus lenguas entrelazadas en un baile sensual que envolvía a ambos en un calor intenso. Sleepy Ash notó cómo su respiración se aceleraba, y cómo su corazón latía con fuerza, algo que no ocurría desde hacía mucho tiempo. La pasión del beso lo sorprendió, pero no lo detuvo.
Neugear, por su parte, podía sentir el frío de la piel del vampiro de la pereza contra la suya y, al mismo tiempo, la calidez que crecía dentro de ambos. El contacto con Sleepy despertó algo más profundo en su interior, un deseo creciente que no podría aplacar. Se sintió como un lobo hambriento, sediento de la sangre de su presa, pero esta vez era diferente.
De repente, un grito humano sonó en el bosque, proveniente de no muy lejos de donde estaban. Ambos se separaron abruptamente, respirando agitadamente. Gear miró a su alrededor, intentando ubicar la fuente del grito, mientras que Sleepy Ash se enderezó, sus ojos rojos brillando con un resplandor extraño en la oscuridad. El grito humano volvió a repetirse, esta vez más fuerte y claro. El hombre lobo agudizó sus sentidos aguzados por la amenaza que parecía acercarse. Ash también miró por los alrededores, aunque sin la misma urgencia.
Ambos se sentían desconcertados, pero por motivos diferentes. El beso que habían compartido momentos antes seguía resonando en ellos, un recuerdo incendiario que no podían ignorar.
El vampiro se sentía desorientado por la intensidad de sus propios sentimientos. El beso había sido un momento de pasión absoluta, algo que no había experimentado en mucho tiempo. Neugear se volvió hacia Sleepy Ash, su mirada profunda y oscura reflejando su confusión y su deseo creciente. ¿Qué significaba ese grito en el bosque? ¿Era un peligro para ellos o simplemente un transeúnte nocturno?.
