Capitulo 6: Batalla en Procyon (parte 1).

Okey, antes que nada quiero aclarar algo que aclaró quién iba a ser la directora de la secuela cancelada en su Reddit: este videojuego (Batalla en Procyon) no tiene ningún vínculo con la secuela cancelada. Este videojuego juego no se tuvo en cuenta cuando estaban desarrollando la historia de la película (es más, creo que ni siquiera estaban enterados de que este juego existía xD)

Sin embargo, como la secuela a la final nunca se realizó y la información que se menciona en el videojuego es tan neutral que prácticamente casi no contradice nada de lo que he publicado aqui (si, en el videojuego la academia de la que se graduó Jim es nombrada "Port Ivy" pero fácilmente podemos fingir que "Port Ivy" es el nombre del lugar donde se ubica la academia Interestelar), para mi la información de ambas "secuelas" es canónica hasta que Disney saque una secuela oficial (lo cual quizás sea nunca xD).

Según la Wikia la historia de este videojuego transcurre 5 años después de la película y Jim ahora tiene 21 años (aunque según mi calculadora 15 mas 5 dan 20 pero bueno hagámosle caso a la wikia)...

En la secuela cancelada Jim tenía 18 años por lo que si enlazamos este videojuego con la secuela cancelada, entonces "Batalla en Procyon" transcurriria 3 años después de los eventos con Barba de Hierro y el Centurión…


• Misión 02:

—Saludos, teniente. Tenemos un misterio entre manos. Parece ser que hay piratas operando en la zona, pero, por lo que se ve, hasta ahora han conseguido salir impunes. Su misión es averiguar por qué y poner fin a esta situación. Tal vez tengan su base de operaciones en una de las islas del sur de por aquí, así que mantenga los ojos abiertos. Si descubre algún asentamiento sospechoso, captúrelos y hágalos prisioneros.

—¡Si, señora!

Durante su búsqueda, Jim y su escuadrón encuentran un campamento pirata pero este está abandonado. Luego encuentran otro campamento pirata que sí está en uso y tras una pequeña batalla logran capturar a un pirata que pertenece a la tripulación de un tal capitán Grange.

—Eres un poco imberbe para dirigir este barco, ¿no te parece? —se burló el pirata.

—¡Soy lo bastante mayor como para hacerte prisionero! —respondió Jim, sin dejarse intimidar—. Cuéntame lo que sepas sobre los piratas que operan en esta zona.

—Nunca los atraparás, muchacho... El capitán Grange tiene un as en la manga y los niñatos de la Armada ni se le acercarán a los talones.

—Eso lo veremos. ¡Dime de una vez dónde está!

—¡Vale, vale! ¡No te pongas así! Te lo digo porque no te va a servir de nada. Grange mencionó algo de ir a cazar al noreste de aquí…

—Eso es lo que necesitamos saber. Señor Onyx, volvamos a bordo y pongamos rumbo noreste, a toda vela.

Jim y su tripulación se dirigen al noroeste y en medio se ven envueltos en una lluvia de meteoritos de la que por fortuna logran salir ilesos.

Pasada la lluvia, cerca del barco de Jim pasa un cohete S.O.S (el cual reciben) proveniente de una goleta civil, el SS Coventry, a la cual están atacando al norte desde donde se encuentran. [El mensaje fue enviado hace 15 minutos]

Jim ordena que pongan rumbo hacia la goleta pero cuando llegan, descubren que los piratas ya se han ido.

Según la historia del capitán de la goleta, un balandro pirata salió de la nada y los atacó, dañando sus motores y dejándolos a la deriva, pero cuando estaban a punto de abordarlos de repente se dieron la vuelta y se marcharon a toda velocidad.

Jim rápidamente deduce que los piratas los vieron venir pero aún no tiene idea de cómo lo hicieron. Antes de que pueda pensar más en el asunto, el capitán de la goleta le pregunta a Jim si él y su tripulación pueden hacerles el favor de remolcarlos hasta Norville, una pequeña ciudad que queda al sur, ya que tienen un motor quemado. Jim, medio a regañadientes, acepta remolcarlos.

Tras llegar a Norville sanos y salvos el capitán de la goleta le da las gracias a Jim…

—En nombre de mi tripulación y el mío propio, le doy las gracias, capitán Hawkins.

—Aun soy el teniente Hawkins, señor, pero no hay de que. Ahora tenemos que volver a patrullar.

—Muy bien, pero escúchame antes de irse. Hay otra goleta que se llama Lady J, que está tomando rumbo norte hacia Crescencia. Quizás quieran acercarse a ver si están bien, teniendo en cuenta que hay piratas en la zona.

—Los mantendremos a salvo, se lo prometo. –dijo Jim.

De vuelta en el etherium, un par de minutos más tarde, Onyx divisa otro cohete SoS. Jim supone que podría ser de la Lady J y tras recoger el cohete y que Onyx lea el mensaje la suposición del joven Teniente se confirma…

—Tenía razón, señor. La Lady J está siendo atacada al norte de aquí. ¿Vamos a las bases de batalla? —preguntó Onyx.

—Si, pero hay que acercarse despacio. Deben tener algún método para detectarnos fuera del campo de visión. Hay que encontrar un modo de pasar sigilosamente.

Al ver a unas ballenas que pasaban por ahí, a Onyx se le ocurre una idea…

—Ya entiendo, señor. ¿Cree que podríamos aprovechar el paso de esa manada de ballenas?

—Si... Siempre me han gustado sus ideas, señor Onyx. Aumente la velocidad y diríjase hacia las ballenas. Con suerte, los piratas no nos distinguirán entre la manada, sea cual sea su truco.

Gracias a las ballenas el barco de Jim no es detectado por los piratas y por esto no logran huir a tiempo.

Jim y su tripulación atacan el barco, logrando derribarlo y capturarlo...

Diario de Jim:

Hoy tuvimos suerte. Onyx y yo abordamos el barco pirata justo cuando el capitán Grange iba a arrojar su "arma secreta" por la borda, para que desapareciera en el Etherium.

Por lo que sé, es una especie de mapa escáner. Con ese mapa, nos veía llegar mucho antes de que nosotros lo viéramos a él.

Conseguí localizar a mi antiguo mentor, el doctor Doppler, y él cree que el mapa escáner fue creado por la misma cultura que creó la tecnología del Planeta del Tesoro. Con su ayuda, averigüe cómo se conecta a la estación de navegación naval.

Los piratas ya llevan demasiado tiempo tomándonos el pelo. ¡Llegó nuestro turno! Con esos extraños buques acorazados atacando la frontera, necesitamos todo tipo de ayuda. Si el almirantazgo nos asignara la frontera, ¡podríamos empezar a luchar!


• Misión 03:

—¡Enhorabuena, muchachos! Me han informado de que me han asignado un barco de guerra (El RLS Intrépido). Ahora, con este barco y el torpedo, ¡Somos un auténtico escuadrón de patrulla! —le dijo Jim a su tripulación antes de dirigirse a su segundo al mando—. Señor Onyx, ponga rumbo a Crescencia. Tenemos que llevar a unos cuantos prisioneros ante los tribunales reales.

—¡Sí, señor! ¡Como usted mande! —respondió Onyx—. Aunque hay que tener cuidado; el capitán de puerto informa de que es posible que nos topemos con una furiosa tormenta solar.

Y tal como dijo Onyx, durante su camino al puerto espacial de Montressor, el barco de Jim queda atrapado dentro de la peligrosa y antes nombrada tormenta solar, de la cual apenas logran salir vivos.

Tras recuperar la calma, Jim le pide al señor Onyx que le dé un parte de daños y le aclare su situación:

—Velas dañadas al 20%. Motores al 15%.

El señor Onyx explica que el barco irá lento hasta que sea reparado y también sugiere que deberían ocultarse en el cinturón de asteroides cercano mientras la tripulación repara los daños ya que es posible que haya piratas en la zona.

El barco se pone en marcha a su escondite y para su mala suerte se cruzan en el camino de un pequeño balandro pirata. Jim supone que necesita ayuda y que no busca pelea y le pregunta a Onyx si están en condiciones de perseguirlo.

El señor Onyx responde que no para frustración de Jim que se apuesta la paga de un mes a que el balandro volverá con "amigos". Entonces vuelve a apegarse al plan original de ocultarse entre los asteroides…

—Si, sin duda nos persiguen señor... –informó Onyx—. Necesitamos más tiempo para la reparación porque después necesitaremos velocidad para escapar.

—Bien. Avíseme cuando los motores estén listos para retirarnos. Hasta entonces seguiremos avanzando hacia las profundidades del cinturón de asteroides con la energía que nos quede.

Sin embargo el pequeño barco pirata los encuentra y se acerca para atacarlos.

Jim llega a la conclusión de que quieren tenderles una emboscada, ordenando que le den toda la potencia que quede para maniobrar el barco y que preparen las armas porque hay que detenerlos.

Comienza una pequeña batalla entre ambas naves. Entonces aparece un gran buque pirata que se aproxima a ellos….

—Señor, el gran buque pirata se aproxima peligrosamente. —dijo Onyx—. Debe de ser la nave capitana.

—Tiene razón, señor Onyx. Es demasiado peligroso para enfrentarnos nosotros solos…

Morph entonces de repente se emociona y balbucea algo feliz…

—¿Morphy? ¿Qué pasa? ¿Crees que el barco de Silver está ahí?

Onyx entonces informa que los motores están a toda potencia por lo que Jim decide que los misterios tendrán que esperar ya que es más importante salir de aquella trampa y ordena que pongan la energía de emergencia a toda potencia rumbo a Crescencia.

En medio de su huida, el pequeño barco pirata intenta interceptar al barco de Jim y Onyx pregunta si deben luchar con ellos. El teniente ordena fuego a discreción añadiendo que no olviden que el barco pirata grande también los persigue y que la prioridad es llegar a Crescencia o sino los interceptaran en el medio.

Tras unos cuantos ataques, Jim y su tripulación finalmente logran quitarse de encima a los piratas que los acosaban y llegar a casa sanos y salvos.

Diario de Jim:

Hemos escapado de la trampa de los piratas y siguen atormentándome las dudas sobre la bandera pirata que divisé. Onyx y yo hemos interrogado a los prisioneros, pero se han negado a decirnos quién los gobernaba o por qué aumentan los ataques piratas.

Pero mis dudas tendrán que esperar. Por fin hemos recibido órdenes de zarpar y unirnos al destacamento que se dirige a la frontera. Procyon está dispuesto a firmar la paz, y la Armada Real puede por fin negociar con los extraños buques acorazados que están asaltando las fronteras; el grueso de la flota interior se prepara para luchar contra los asaltantes.

Nuestro encuentro con la tormenta solar nos retrasó tanto que nos quedan pocas horas para alcanzar la corriente de McCullogh del Etherium. Si lo hacemos, tal vez lleguemos hasta la flota principal en un día. Si no alcanzamos la marea, tardaremos semanas en llegar a la frontera.


• Misión 04:

Durante su camino para unirse al destacamento, Jim divisa un barco de la armada que va en dirección opuesta a la suya y les cuestiona porque no están navegando en la corriente con el resto de la flota.

El vicealmirante Nelson responde y explica que la tormenta solar de antes lanzó a la mitad de su flota a la corriente del etherium.

—A nosotros nos alcanzó la misma tormenta, señor. —mencionó Jim.

—¿De veras? Si consiguió salir de la tormenta de una pieza, debe de ser un gran marino, teniente Hawkins.

En resumen; todo su escuadrón se salió de la corriente y se dispersó por aquel cuadrante inhóspito en el que se encontraban y llevaba desde entonces organizando el rescate, pero seguía habiendo varios barcos a la deriva.

Jim le señala al vicealmirante que la marea del etherium está apunto de terminar y que si no volvía pronto a la corriente no llegaría a tiempo a la frontera para luchar con los acorazados.

El vicealmirante Nelson dice que lo sabe pero que no había otra opción ya que no podía dejar a su tripulación perdida y en peligro.

Onyx entonces interviene y le señala a Jim que con el mapa escáner que recientemente habían obtenido estaban en unas magníficas condiciones para buscar a los barcos perdidos.

Jim dice que lo sabe pero que si se quedaban entonces no llegarían a la batalla con los acorazados. Onyx refuta esto diciendo que una cosa es la gloria y otra el deber.

Jim le da la razón a su amigo y a continuación le dice al almirante Nelson que vuelva a la corriente con la flota ya que él se encargaría de buscar los barcos perdidos y llevarlos sanos y salvos a Crescencia ya que su navío contaba con un equipamiento especial, dando su palabra de oficial y caballero que rescataría a toda la tripulación.

El vicealmirante Nelson, asombrado y aliviado, acepta la ayuda de Jim llamándolo "Capitán Hawkins" diciéndole que considere esto un ascenso de campaña y dejándole una fragata y un buque auxiliar como punto de encuentro mientras él se llevaba el resto de la flota.

Jim le da las gracias y le desea suerte.

El navegador del vicealmirante Nelson había marcado en el mapa las últimas posiciones conocidas de los barcos perdidos y Jim se guía de esto para, con ayuda del mapa escáner, buscar a los barcos.

•Primer barco…

—¡Señor! Se divisan señales de fuego de armas en ese cinturón de asteroides. –dijo Onyx.

—Ya lo veo. —dijo Jim—. Cambie el rumbo para investigar.

Encuentran un cúter intentando remolcar una fragata fuera de los asteroides. Jim los ayuda despejando el camino, ordenando a los artilleros que destruyan los asteroides que lleguen...

De esta manera el primer barco perdido es encontrado y salvado.

—Eso se llama llegar a tiempo, capitán Hawkins. —agradeció el capitán del cutter rescatado—. Su destreza y valentía figurarán en mi informe.

•Segundo barco…

Tras dejar al cutter con el buque auxiliar del vicealmirante Nelson, el siguiente destino es el agujero negro de Vanov, en dónde encuentran otro buque auxiliar y un buque de guerra atrapados en las mareas del agujero negro.

Con mucha cautela, Jim logra acercarse y salvar ambos barcos.

—Gracias por rescatarnos, capitán. —dijo el capitán de uno de los buques—. Nos encantaría navegar con usted.

•Tercer barco…

El siguiente destino es la nebulosa del cuervo. Jim supone que el RLS Impetuoso está atrapado dentro de la nebulosa ya que el escáner no detecta lo que hay dentro de las nebulosas y decide que habrá que entrar en ella y explorarla.

Onyx le dice a Jim que hay que tener cuidado porque si se adentran demasiado en la nebulosa corren el riesgo de quedarse sin energía y quedar atrapados/varados.

Jim concuerda y supone que eso es lo que le pasó al RLS Impetuoso. Da la orden de avanzar despacio y entran a la nebulosa.

De inmediato encuentran la nave pérdida para alivio de su capitana…

— ¡Ahoy del barco! ¡Gracias a Neptuno que nos ha encontrado! —exclamó aliviada la joven capitana—. La tormenta nos destruyó la brújula y nos adentro en la nebulosa. Creía que estábamos perdidos para siempre.

—Ya imagino; bueno, colóquese a nuestra popa y yo les sacaré de este lugar.

Tras salir de la nebulosa la capitana le da las gracias de nuevo a Jim antes de marcharse al punto de encuentro.

•Cuarto barco…

Jim continúa la búsqueda y encuentran un buque auxiliar que ha sido enganchado por unos piratas que intentan arrastrarlo a su base.

—¡Ponga los motores en marcha de ataque, señor Onyx! —ordenó Jim—. Vamos a rescatar esa nave.

Con los piratas derrotados y el buque auxiliar a salvó, Jim da órdenes para remolcar la nave hasta el punto de encuentro y le dice a su tripulación que esté alerta por si ven más piratas...

•Quinto barco…

Finalmente, Jim y su tripulación encuentran el último navío perdido (un barco de guerra) encallado en la playa de una isla.

Tras remolcarlo y regresarlo al espacio, la misión de rescate de Jim está cumplida y vuelve al punto de encuentro para llevar los barcos perdidos a un lugar seguro.

Diario de Jim:

Un buen dia, si señor. Hemos salvado barcos y hombres necesarios para la Armada, pero no llegamos a la marea de la corriente McCullogh y perdimos la oportunidad de unirnos a la batalla de la frontera.

El almirantazgo ha bautizado a los asaltantes como "los acorazados". Los informes cuentan que sus gruesos cascos desvían casi todas las balas láser y parece que sus motores no funcionan con energía solar, ya que nadie ha visto las velas.

Ni siquiera sabemos si es un antiguo enemigo o si es uno nuevo que ha creado tecnología armamentística diferente. Todos los intentos de atrapar un acorazado han resultado fallidos. Incluso cuando la Armada ha sido capaz de neutralizar a alguno de estos monstruos, se ha activado algún mecanismo de autodestrucción y los acorazados y sus tripulaciones se han desvanecido sin dejar pistas.

Y mientras tanto, se ganan y se pierden batallas, y mi tripulación y yo patrullamos los territorios nacionales. El señor Onyx ha notado mi decepción y me recuerda constantemente que "Vigilar y esperar también es muy útil". Ya sé que alguien tiene que hacerlo, pero sigo sintiendome mal por haberme quedado detrás mientras mis amigos y ex compañeros de clase arriesgan su vida en la frontera.


Okey, antes de que continuen leyendo voy a interrumpir aqui para dar algo de contexto….

La actual reina, Illysa II, ascendió al trono tras el mandato de la reina Catalina IV durante la segunda mitad de la Tercera Guerra Terrano-Procyon. Como tal, fue signataria del tratado de paz que puso fin a ese conflicto.

La actual reina Terran, ha declarado públicamente que si bien aborrece la guerra; "La Corriente McCullough es demasiado importante para todas las civilizaciones como para que su uso sea restringido por una sola potencia".

La mayor fuerza industrial y la mayor organización del Imperio Terrano habían hecho retroceder lentamente a las flotas Procyones, superadas en número pero tecnológicamente superiores.

Como si sintieran lo inevitable, el Consejo Procyon se acercó al Parlamento Terrano con una oferta de paz que aseguraría todas las corrientes del Etherium como territorio neutral. La reina Illysa se mostró muy receptiva a esta oferta. El hecho de que una conferencia de paz hubiera producido con éxito un proyecto de tratado para la consideración de ambos gobiernos sólo parecía confirmarlo.

Para entender el papel de IIlysa en esta paz hay que entender los poderes que conserva el monarca terrano:

Aunque el poder legislativo recae en el Parlamento, el monarca conserva los poderes ejecutivos y la autoridad sobre los asuntos exteriores…

Estos poderes incluyen el mando en jefe de la Armada Terran.

Sin embargo, desde el mandato de Alejandro "el Loco" (responsable de la segunda guerra Terrano-Procyon), los monarcas terranos se han mostrado reacios a comandar personalmente flotas de guerra.

En el caso de la reina Illysa II, la aprobación de las principales operaciones navales, como la dedicación de la mayoría de la Armada Terrana a abordar la amenaza Acorazada, son los aspectos que definen el papel de su administración en las fuerzas armadas.

También, como jefa de asuntos exteriores, aprobó la entrada de la flota de embajadores de Evar al espacio terrano para la firma de un tratado de paz que disminuiría en gran medida la tensión entre el Imperio Terran y la Expansión Procyon…

Listo, fin del contexto. Continuen leyendo...


• Misión 05:

De regreso en el almirantazgo…

—En primer lugar, Jim, déjeme decirle que el Almirantazgo está impresionado por sus acciones y por el modo en que ha dirigido la recuperación de la flota perdida. —dijo el almirante Hoyt—. Un montón de valientes individuos le debe la vida. Enhorabuena: se ha aprobado su ascenso de campaña. Se le acaba de ascender oficialmente a capitán de fragata y se le ha asignado este cúter. Tiene más armas y coraza que el barco de guerra.

—Gracias, señor. Pero fue mi tripulación la que lo hizo todo. —dijo Jim.

—Si, si… —respondió el almirante Hoyt—. He aprobado su solicitud de menciones de honor para la tripulación, pero no olvide esto: una tripulación es tan buena como su capitán.

Cambiando de tema, el almirante Hoyt le asigna una nueva misión a Jim:

—...La mayor parte de la flota está en la frontera, tratando de detener esos "acorazados", o sea, que ahora debe prestar doble atención cuando vigile los sectores base. —explicó el almirante—. Necesito que patrullen las islas y que vigilen las bases y las ciudades de la zona. El intendente tiene provisiones que deben entregarse en Alamein, así que esa será su primera misión.

—Entendido, señor. Prepararé a mi tripulación. —respondió Jim.

—Muy bien, capitán Hawkins. Que tenga buen viaje. Retírese.

• En Alamein...

Al llegar a Alamein se encuentran con una inusual situación…

—¡Señor! Ahí delante hay algo. —alertó Onyx—. ¡Muchos botes! ¡Parecen barcos de pesca!

—Hum… Parece un bloqueo. ¿Qué harán ahí? —se preguntó Jim antes de notar que los botes se hacían a un lado—. Espere… se mueven. Deben haber visto nuestras banderas.

Al entregar las provisiones al alcalde, este explica que los barcos de la isla vecina, Alzrand, empezaron a saquear sus bancos de peces lunas y que cuando se opusieron bloquearon su puerto con su flota de pesqueros obligando a Alamein a dejar sus botes amarrados mientras los de Alzrand se llevaban los peces han alimentado al pueblo de Alamein por generaciones.

—Son ciudadanos del imperio, igual que usted. —dijo Jim empatizando con la situación del alcalde—. La ley y la Armada Real los protegen a todos. Venga con nosotros, vamos a solucionarlo.

• En Alzrand…

Durante su camino de inmediato ven a los locales pescando en las aguas de Alamein para molestia del alcalde. Llegando a Alzrand se encuentran con otro bloqueo de botes pesqueros alzaradianos…

—Atención, pesqueros alzarandianos. Nos dirigimos a Alzrand en viaje oficial de la Armada. Esto es un bloqueo ilegal. Abran paso.

Uno de los marineros responde de manera arrogante "¿O si no que?" a lo cual Jim responde ordenando a sus artilleros que carguen las armas de fogueo y hagan disparos de advertencia hacia su proa.

—¡Ha sido el único aviso! —advirtió Jim—. En nombre de su majestad la reina, disuelvan el bloqueo o abriremos fuego.

Ante esto los marineros aceptan a regañadientes disolver el bloqueo pero el marinero de antes dice que las cosas no son como las cuentan los de Alamein.

Una vez que Jim se reúne con el alcalde de Alzrand este le explica lo que realmente sucedió: hace unas semanas, los piratas empezaron a merodear por las zonas de pesca de Alzrand, al sur de su isla, y lo único que pudieron hacer fue irse con las flotas al norte pero al tratar de explicarle el problema a los barcos de pesca de Alamein, hicieron caso omiso y les cortaron las redes.

Jim le pregunta al alcalde de Alamein si la historia es cierta y el alcalde solo responde en tono defensivo que estaban en sus aguas de pesca.

Jim dice que al menos debieron escucharlos. A continuación anuncia que él se ocuparía de los piratas y mientras tanto todos compartirian las aguas de pesca. Acuerdo que ambos alcaldes aceptan a regañadientes (sobretodo el de Alamein).

Jim regresa a su barco y parte con su escuadrón para buscar a los piratas. Su búsqueda los lleva a encontrar una base pirata la cual de inmediato proceden a atacar…

—¡Lo conseguimos, mi capitán! —exclamó Onyx eufórico después de derrotar a los bucaneros—. ¡Los piratas se rinden!

—Sin barcos no podrán salir de la isla antes de que la base de Grant envíe una barcaza para llevarlos prisioneros. —dijo Jim.

—Hablando de bases, señor… ¿No le parece que ésta… demasiado grande para atender solamente a la flota de piratas que acabamos de vencer?

—Ya me he fijado Onyx. Y usan lanceros muy potentes… No sabía que los piratas usarán este tipo de armas.

—Creía que los procyones eran los únicos capaces de crear lanceros más potentes que los ligeros que usa la Armada. —dijo Onyx.

—Que raro. Hay que hacer un informe sobre esto al Almirantazgo. Mientras, tenemos que seguir patrullando. Rumbo a las islas Tabrak. —ordeno.

Durante su camino, Jim divisa un cohete de mensaje y ordena que cambien de rumbo para recogerlo…

El cohete es un SOS que proviene del RLS Valeroso, el barco que escolta a la flota diplomática de Procyon en su camino hacia el lugar donde se firmará la paz. El cohete está muy dañado por culpa de los disparos y es muy difícil de descifrar...

—Am… uh… —balbucea Onyx intentando leer el mensaje—. En ataque… Silver… los piratas… los procyones están… uh, ah… Lo siento señor, no entiendo lo demás.

—Suficiente. —dijo Jim—. ¡Bases de batalla! ¡A velocidad de emergencia!

Al llegar donde se encuentra el Valeroso, el barco está muy dañado pero Jim cree que todavía puede salvarse y ordena que todos se preparen para luchar contra los piratas.

Durante la pelea los piratas huyen por dónde vinieron y Jim adivina que están regresando para atacar a los diplomáticos de Procyon. Al seguirlos Jim descubre que tenía razón cuando Onyx divisa a la flota diplomática. Parece que los piratas intentan evitar que se firme el tratado de paz.

—Tengan cuidado de no disparar a la flota diplomática. —advirtió Jim a sus hombres—. No quiero más accidentes.

En medio de la batalla, Jim ve a lo lejos un gran barco pirata con la bandera de Silver. Incrédulo de que su viejo amigo haya dirigido el ataque y ansioso por averiguar qué ocurre le ordena al timonel que trace un rumbo para interceptarlo.

Pero Onyx le recuerda a su capitán que primero tienen que salvar a la flota diplomática y una vez más Jim tiene que darle la razón a su amigo diciéndole a su timonel que posponga la orden y que se quede con la flota de Procyon.

Tras derrotar a los piratas Jim retoma su plan de buscar el barco de Silver para obtener respuestas. Pero antes de que puedan hacer nada la flota diplomática se interpone en su camino…

—Atención, valerosos buques de la Armada Real. Acepten el agradecimiento del pueblo de Procyon.

Jim, algo extrañado, acepta las gracias y trata de irse explicando que tiene que salir inmediatamente a buscar la embarcación del capitán de los piratas pero el embajador de Procyon se pone dramático…

—¿Y qué pasa con nuestra seguridad? —cuestionó angustiado el embajador de Procyon—. El tratado de paz nos prohíbe usar las armas en nuestro propio territorio. Ni siquiera podemos defendernos de asaltantes como los que acabaron con nuestra valiente escolta.

Jim suspira resignado—. En fin, les escoltaremos hasta la base Grant. ¿Le parece bien, señor embajador?

—Muy bien. Ahora estamos más en deuda con usted si cabe. Seguro que no habrá ningún pirata que ose amenazarnos mientras nos defienda la fuerza que venció a sus hermanos de forma tan contundente. Por cierto, sentimos mucho la pérdida de sus compañeros de la Armada Real. Estarán presentes en nuestras oraciones.

—Seguro que sus familias se lo agradecerán, señor Embajador. Por favor, Formen detrás de mi barco. Rumbo a la base Grant, a medio gas. —ordenó Jim.

Diario de Jim:

Hoy fue la primera vez qué me he visto cara a cara con un habitante de Procyon Me gustaría decir que fue una experiencia agradable, pero no puedo. Son amables, pero hay algo que no me gusta. Cierta... agresividad.

El embajador se mostró muy agradecido por su ayuda con los piratas y dijo que mencionaria nuestra gran labor ante la Reina, tras la firma del tratado. Sus guerreros, sin embargo, no dijeron nada: se limitaron a observarnos. Quizá no les permiten hablar.

El embajador de Procyon dijo que el alto el fuego impidió que se enfrentara con los piratas, pero yo no lo creo. Cuando nos fuimos del buque de Procyon, el señor Onyx se dio cuenta de que su mortero Star mostraba señales de haber sido disparado. Si no dispararon contra los piratas... ¿contra quien dispararon? No sé qué conclusiones sacar de esto, pero todo está reflejado en mi informe para el Almirantazgo.

Nos han vuelto a encomendar que patrullemos los límites de los territorios en conflicto. Son una serie de islas salvajes, sin explorar la mayoría, que forman una barrera natural en la mitad del Imperio. Han desaparecido numerosos civiles en la zona y el Almirantazgo me ha ordenado que explore las islas para buscar rastros de ellos.


• Misión 06:

En algún lugar desolado…

—Estas islas no parecen muy… tentadoras, señor. —comentó Onyx.

—Si, ya veo lo fácil que debe ser perderse por ahí. —dijo Jim quien, al igual que su amigo, no estaba muy entusiasmado con el panorama que los rodeaba.

Jim y su tripulación durante su patrullaje se enfrentan a varios peligros: Minas, un agujero negro, y piratas.

Tras derrotar a los piratas y evitar el agujero negro, el barco de Jim continúa su curso y entonces se cruzan con un barco civil abandonado que muestra señales de haber sido alcanzado por armas de fuego y arpones de piratas.

El barco ha sido demasiado dañado para que valiera la pena robarlo. Jim espera que la tripulación esté bien (estén donde estén) y continúan su búsqueda. Se encuentran con piratas (de nuevo) y otro campo de minas…

Al navegar cerca de unas cuevas hacen un descubrimiento: dragones espaciales.

Este descubrimiento asombra a Jim quien creía que dichas criaturas solo existían en los cuentos. De inmediato ordena que los barcos cambien de rumbo rápido y que nadie se acerque a las islas para no atraer la atención de los dragones.

Los dragones comienzan a atacarlos. Jim ordena que emprendan maniobras evasivas y que los artilleros abran fuego para ahuyentar a los dragones. Para variar, se encuentran con otro campo de minas y otro barco abandonado.

Se cruzan con otro barco pirata y está vez si los capturan y hacen prisioneros. Tras interrogarlos, los piratas revelan que tienen una base al norte donde reparan barcos robados y retienen prisioneros para pedir rescate.

Está información complace a Jim y ordena que pongan rumbo noroeste.

Encuentran una extraña isla que de inmediato identifican como la base de los piratas. Al verla Jim queda asombrado…

—¡Wow! ¡Mire eso! ¡Da la impresión de que están creando una flota de guerra!

—En efecto, eso parece, señor. Deberíamos volver a la avanzada de Regina para informar de esto.

—Tiene razón, señor Onyx. Iremos… ¡Espere! ¡Mire! ¡Son barracones! Seguro que ahí retienen a las tripulaciones. No podemos dejarlos ahí. ¿Y si los piratas los cambian de lugar antes de que lleguen los refuerzos?

—(suspiro) ¿Deduzco pues que vamos a atacar, señor? —preguntó Onyx resignado.

—Pff… No se le ve muy entusiasmado, señor Onyx. —dijo Jim tratando de reprimir una risa—. ¡Mire! Podemos disparar a las velas mientras están atracados y con los cañones volaremos las puertas de las prisiones. Para cuando los piratas quieran alcanzar velocidad, ya habremos dado la vuelta y los prisioneros podrán volver a sus barcos y ayudarnos ¿Ve que sencillo?

—Por supuesto, señor. —dijo Onyx en voz baja, sin sonar aún muy convencido del plan de su capitán— ¡Todo el mundo a las bases de batalla! ¡Vamos a atacar!

Comienza la batalla.

Tras derribar la puerta de la prisión Jim da la orden de que mantengan a los piratas ocupados mientras los civiles se unen a la lucha.

Finalmente logran destruir o capturar todos los barcos piratas y también rescatar a todos los prisioneros civiles.

Jim felicita a su tripulación y le dice a Onyx que forme una caravana con los civiles y que vuelva a la avanzada de Regina mientras él iba a la base pirata de tierra con un destacamento para investigar.

Diario de Jim:

Con los piratas vencidos y presos en su propia cárcel, tuve la oportunidad de investigar su base con un destacamento, Los piratas estaban mejor asentados y organizados de lo que yo había pensado.

Menos mal que los pillamos con la guardia bajada, porque si no, la batalla se habría puesto difícil. Cuanto más investigaba, más me convencía de que estaban formando una flota de guerra.

Pero esa no era la peor sorpresa, la peor estaba por llegar. En las dependencias del capitán, entre decenas de mapas y planes que mostraban el curso de los buques mercantes por los territorios imperiales, encontré un mensaje fatídico:

"Capitán Fulsom,

Ha yegao la ora de atacar, colega del espacio.

Trae tus tropas a la base principal y únete al resto de los clanes piratas, ¡Si nuestros planes tienen ésito, habrá más votin del que nunca ubiésemos podio imaginar!

-Capitán John Silver"

Continuara...