—Erm, Erza, Mira… ¿Porque estoy aquí exactamente?— pregunto Natsu, algo nervioso.
Odiaba tener que preguntar, especialmente considerando que Erza también estaba presente y con una mirada de pocos amigos. Natsu solo podía esperar que ella no se enfadara con él, sea lo sea que hubiera hecho... o culpar a Gray por ello.
—Sabes exactamente porque te llamamos aquí, Natsu— dijo Erza, con una mirada peligrosa —Una cosa es coger a una chica y otra es follar en medio del gremio con Lisanna, Lucy y Cana.
Natsu trago seco, esto era peor de lo que se imaginaba.
—E-Erza, te lo juro yo-...
—Erza, no seas tan mala con Natsu— decía Mirajane, aparentemente intentando aplacar a la peliroja— No es como si pudiera controlar su enorme cosa.
—¡No cuando haces de las tuyas todo el tiempo!— regaño Erza a la Strauss mayor.
—Moh ¿Pero no estamos haciendo eso ahora mismo?— decía Mira, apoyando su cara en su palma, como si estuviera pensando, haciendo que Erza se avergonzara y Natsu parpadea varias veces.
—...Espera ¿Que?.
—¡Bu-Bueno, no podemos dejar que sigas de calenturiento por ahí, así que tendremos que mantenerte controlado!— argumento Erza, tan roja como su cabello, haciendo reír a Mirajane en voz baja.
—Bueno, yo necesito asegurarme de que puedas tratar bien a mi hermanita en la cama— decía Mira como si nada.
—Esperen, ¿Ahora? ¿¡Aquí?!— pregunto Natsu alarmado. No era el más sensato, ni de lejos, pero está era la oficina del viejo.
—Por supuesto, Natsu. No seas tímido, se que estarás a la altura— dijo Mira, lamiéndose los labios.
Debía estar volviéndose loco, alucinando o algo. Excepto que, incluso mientras Mirajane lo dice con tanta naturalidad, mientras Erza, la la jodida Titania, lo está mirando con una intensidad que lo tiene firmemente clavado en su silla. La boca de Natsu se abre y se cierra mientras mira a los dos, todavía tratando de encontrar la trampa, todavía buscando la señal de que solo estaban jugando con él y que todo esto era una gran broma. Allí estaba Mirajane sentada detrás de su escritorio con su elegante vestido, y luego estaba Erza parada detrás de ella, apoyada contra la pared con los brazos cruzados sobre el pecho, vistiendo su típica armadura.
Las dos no solo son de las mujeres mas increíblemente hermosas de Fairy Tail, sino de todo Fiore, para ser claros. Y sin embargo… seguro que no, ¿Verdad? No había forma de que esto sucediera realmente.
—Erza, creo que necesita alguna prueba...
Parpadeando rápidamente y observa cómo Erza se aparta de la pared, y merodea alrededor del escritorio, pareciendo de repente un depredador. Natsu ciertamente se siente como su presa, incluso cuando Titania lo alcanza... y está cambia a su Armadura de Seducción. Él la mira boquiabierto, incapaz de reunir algún tipo de respuesta a tiempo antes de que la pelirroja rápidamente cayera de rodillas ante él, alcanzando su entrepierna. Sus manos tiraron de sus pantalones para bajarlos, junto a sus calzoncillos y su verga cae sobre el rostro de Erza.
Erza Scarlet se quedo quieta y luce sorprendida por primera vez desde que todo comenzó, uno de sus ojos completamente cubierto por su miembro medio duro, el otro muy abierto mientras mira su miembro viril que cubre su rostro. Por un momento, Natsu se pregunta si está a punto de morir. Entonces, desde detrás del escritorio... Mirajane se ríe.
—¿Pasa algo, Erza?.
Mirando de un lado a otro entre los dos, Natsu se deleita con la visión de la maga pelirroja sonrojándose por un momento mientras frunce el ceño tiernamente desde debajo de su creciente tronco de carne masculina.
—Es muchísimo más grande de cerca...
Ahora el propio Natsu siente como su ego aumenta.
—¿Impresionante no, Erza?— se mojo Natsu de la pelirroja —Creo que ni siquiera la poderosa Titania podría conmigo.
Ha Erza le tembló una ceja, antes de que le golpee su longitud, agarrándolo con firmesa con ambas manos y frotando su eje con sus palmas hacia arriba y hacia abajo.
—No... no seas ridículo... Puedo manejarlo. Puedo manejar cualquier cosa.
Mientras tanto, Mirajane se ríe un poco más, lo que incita a Natau a mirar a la hermosa maga y modelo, quien, en su momento de distracción, se quitó el vestido y ahora está tocando uno de sus enormes pechos con bastante descaro mientras observa a su vieja rival masturbándolo. Aún no puede creer que esto esté sucediendo, pero al final... más vale que lo acepte, ¿No?.
Erza toma la punta de su verga en su boca y hace girar su lengua alrededor de ella antes de subir y bajar los primeros centímetros de su miembro. Se vuelve más grueso, más duro y más largo, hasta que finalmente está duro como una roca en sus manos, palpitando mientras ella se aparta para inspeccionarlo por un momento antes de asentir.
—Muy bien... está listo— se dijo más para si misma, que para Natsu. Después de todo, ella era la única virgen en la habitación.
Natsu observa cómo Erza se pone de pie de un salto y usa reequipar para quitarse la armadura atrevida, revelando cada centímetro de su magnífico cuerpo. Si piel blanca como la crema, sus enormes tetas aparentemente ingravidas y sus hermosos muslos envueltos en curvas femeninas. Pero, Natsu ya estaria acostumbrado de tanto bañarse junto con ella tantas veces ¿Verdad?. Para ser justos, Natsu dejo de hacerlo porque desde la adolescencia su "mini Natsu" reaccionaba al cuerpo cada vez más femenino de su amiga, teniendo que esconderlo para evitar que la pelirroja lo moliera a golpes por pervertido.
Saltando de nuevo al escritorio del maestro, Erza abre bien las piernas para él y luego, algo apenada, abre los labios de su vagina con los dedos.
—Vamos, muchachote. Alivia tus bolas en mi y vacia toda tu crema de hombre aquí mismo— dijo Erza sensualmente, usando una frase de su novela erótica favorita.
Mierda, realmente estaba a punto de follar a Erza. No esperaba exactamente esto cuando se levantó está mañana con una doble mamada de Lucy y Lisanna... pero si así iban a ir las cosas, realmente no podía quejarse.
Natsu da un paso adelante y coloca la cabeza de su verga en el coño de Erza, y empuja hacia adentro. Inmediatamente encuentra resistencia en la forma de su coño increíblemente apretado y Erza gruñe cuando él se detiene a solo unos centímetros de su interior. Sus manos se aferran al borde del escritorio mientras mira fijamente el lugar donde ahora están unidos.
—No… no pares. Sigue adelante. Puedo… puedo soportarlo, joder.
Antes de que pueda responder, las manos de Mirajane agarran de repente a su amiga por los hombros y tiran de Erza completamente sobre su espalda. La albina se levantó, mostrando un cuerpo suave, curvilíneo y pálido con pechos, y trasero tan impresionantes como los de su rival. Sonriéndole con malicia, Erza de repente se pone de puntillas y rápidamente mete la cabeza de la pelirroja entre sus muslos.
—Escuchaste a Erza-Chan, Natsu. Ella dice que puede tomarlo... así que dáselo. En cuanto a mí, querida amiga, ponte a trabajar para asegurarte de que esté bien empapada para cuando sea mi turno— dijo con una cara más propia de la Demonio, que la amigable Mirajane.
No pasó mucho tiempo hasta que Mira gimió y cerró los ojos mientras Erza hacía exactamente lo que le decían. Natsu, mientras tanto... bueno, él también hacía lo que le decían. Gruñendo, comienza a penetrar a Erza con fuerza hace un progreso decente a pesar de su inmensa estrechez y su glorioso físico. Cada embestida lo lleva una pulgada más profundo, por lo que en solo unas pocas embestidas, ya está más de la mitad dentro de ella. Pero sigue avanzando, hasta que embiste contra la entrada de su útero.
—MMMMPH— gimió Erza.
—Dijiste que podías tomarlo, Erza~ Así que ahora TÓMALO— canturreo Mirajane, mientras frotaba su coño en la cara de la pelirroja.
Esas palabras hacen qur las paredes del coño de Erza se apretaran rápidamente mientras ella se corría por todo el eje de Natsu. Mientras tanto, el cazadragones gruñe y se retira, solo para volver a empujar hacia adentro. Cuanto más folla el coño de Erza, más fácil se vuelve. El coño de Titania pasaba de ser increíblemente apretado a estirarse, adaptándose a la gran longitud del mago pelirosa.
—Mm, eso es, Natsu. Tómala. Usa esa enorme y gorda verga tuya, y cógela hasta que no pueda sentir las piernas — alentó la albina a Natsu, mordiéndose su labio inferior ante la vista de su rival siendo follada por este semental que ya había impregnado a su hermanita y dos de sus amigas.
Natsu no decepcionó, su verga estaba a punto de estallar mientras seguía embistiendo a Erza. Sus manos se movían desde sus caderas hasta sus tetas. Esas tetas son donde estaba la verdadera diversión, no solo eran pastosas y grandes almohadas para apretar, sino que eran tan sensibles que hacían que Erza chillara y se retuerza, incluso si sus ruidos son amortiguados por el coño de Mirajane, lo era glorioso para Natsu.
Con un fuerte gemido, procede a correrse por fin dentro de Erza. Su verga se contrajo, sus bolas se agitanron y una saludablemente grande carga de esperma caliente se derramó en el útero de la maga clase S.
SPLUR, SPLUR, SPLUR, SPLUR, SPLUR, SPLUR
Bombea y bombea hasta que no queda nada, y cuando termina, el abdomen plano de Erza se ve ligeramente distendido e hinchado por la gran cantidad de semen que ha metido en ella. Mientras él se retira lentamente de ella, Mira también se aparta de la cara de la Scarlet, revelando que los ojos de Erza están en blanco y su lengua se retuerce salvajemente en el aire, buscando un coño que ya no está allí. Además de eso, su cara está cubierta de los jugos de Mira, incluso cuando su semilla comienza a filtrarse lentamente de su coño recién follado.
Es una expresión y una pose vergonzosas la que está haciendo Titania; la Reina de las Hadas, pero Natsu no tiene tiempo de reírse. No cuando Mirajane le hace un gesto con el dedo, lo que le obliga a rodear el escritorio para acercarse a ella.
La hermosa modelo se sienta en la silla de oficina, se inclina en el respaldo del asiento mientras levanta las piernas, y las apoya en los reposabrazos. Allí, entre sus muslos, está su coño húmedo y brillante, sus labios vaginales y su clítoris hinchado a plena vista mientras se ofrece a él.
Natsu no lo duda. Sus manos agarran a Mira por las caderas y su verga, todavía dura como una roca, presiona contra su raja por un instante antes de comenzar a empujar dentro de ella. La hermosa mujer albina gime felizmente mientras él la llena centímetro a centímetro.
—Mmm... eso es todo. Lléname, Natsu. Hazme tu mujer. Cógeme como un dragón, Crianos como hiciste con mi oneechan y las dem...
Natsu interrumpe a Mirajane, se aparta y vuelve a penetrarla. Se inclina hacia delante y la agarra del pelo blanco.
—Hablas demasiado— gruño Natsu a su oído.
Mirajane simplemente se ríe y lo mira, con un desafío en esos hermosos ojos azules suyos.
—Entonces...— dijo, mientras envolvía a Natsu con sus piernas —¿por qué no me callas, grandullón?.
Con otro gruñido lujurioso, Natsu procede a hacer exactamente eso. Folla a la otra maga clase S tan duro como a Erza, sabiendo muy bien el monstruo que era en verdad tras su cara de angel. La propia Mirajane Strauss se lo había buscado... Follándola con fuerza, hace que la silla de oficina se balancee hacia adelante y hacia atrás con sus embestidas. La embiste en el coño mientras ella se aprieta y se corre para él una y otra vez.
Mirajane no era tan fuerte fisicamente como Erza, por lo que sus paredes internas no pueden apretarse contra su enorme y palpitante mástil como lo hacían las de Titania, pero donde le falta fuerza, lo compensa con experiencia. Todo el hermoso cuerpo de Mira, desde los costados hasta las caderas, sus piernas, brazos y las tetas. Se frotaron y apretaron contra él, sin importar dónde, la peliblanca usaba su suave, curvilíneo e increíblemente femenina figura en todos los sentidos correctos para darle placer.
Mientras la sostiene, gruñe y le folla el coño que brota como una fuente, tal como hizo con la maga pelirroja. Escucha sus gritos melódicos, escucha cómo chilla como una perra en celo y escucha cómo le ruega que le dé más, le ruega que la deje embarazada y la fecunde... a ella y a Erza.
Finalmente, Natsu se corre dentro de Mirajane, tal como lo hizo con Erza. Llena a La Demonio de Fairy Tail, llenándola de su semen y dejando su pequeña barriga plana un poco distendida e hinchada cuando termina. Después de que él se retira de ella, Erza está allí de repente, de rodillas y chupando su verga. Y mientras mira fijamente los ojos marrones de la pelirroja, Natau sabe que esto estaba lejos de terminar.
