Hola, ¿qué tal va su día, excelente? Espero que si, o al menos digerible.
Buenas noches o momento del día en en que te encuentras leyendo esto. Ahora unas cuantas aclaraciones:
Uno, este Two-shot es un AU. (O igual son más, ñe.)
Dos, esta historia sera posiblemente larga.
Tres, la imagen utilizada no es mía; así que crédito y derecho a quien corresponde.
Y cuatro, aquí habrá amor entre chicaxchica... aunque eso ya lo sabes, ¿no?
Finalmente, esperando les guste. Nos vemos abajo.
Desclemier : Supergirl NO me pertenece, derechos y créditos a sus respectivos. A mi solo se me ocurren ideas y comparto algunas.
Prologo.
Hay cosas que el ejercito mantiene a raya, al punto de que los registros electrónicos no tiene esta información; uno de ellos es que se prepara un grupo especial y táctico para acabar con grupos importantes conformados de niñas huérfanos de varios lugares. Algunos siguen tras "graduarse", otros más son eliminados al no querer seguir o por lo poderosos que son, ese es el caso de nuestra prota.
Esta historia trata de una de las sobrevivientes y ex-miembro de uno grupo de los más importantes en su tiempo; que al creerse una amenaza fue enviada a una misión que termino con la vida de todos los miembros del escuadrón 6; pero algo paso que el principal miembro apareció en algún lugar con heridas de gravedad; aunque los expedientes dicen otra cosa. Veamos que paso.
Titulo : El pasado debería ser solo eso.
Capitulo 1
Hace unos 8 años atrás. Bosques para acampar de Metrópolis.
—Mamá, vamos que va caer la noche.—Grito un niño que aun no perdía la emoción y energía, como los demás que ya estaban algo cansados.
—Carter, cariño te recuerdo que estamos aquí para celebrar tu cumpleaños, pero sabes que no soy tan de bosque.—Dijo la mujer que andaba con una mochila algo abultada, una pequeña cesta y un palo para mantener erguida de tanto caminar.
—Chiquillo, que tu no llevas mas que la botella de agua.—Dijo Adam por unos 7 años, el hermano mayor que se encargaba de otra mochila igual de abultada, las casas de acampar de su madre y ellos, y una mochila mas enfrente donde llevaba algunas cosas pos si surgía una emergencia.—Así que si quieres a mamá no la presiones.
—Oye, insinúas que estoy vieja, porque no es así, jovencito.—Dijo la mujer tras dar un golpe leve a la cabeza de su hijo, y es que a el lo había tenido en su juventud más dio todo por salir adelante, con algo de ayuda de su madre.
—No, dije eso.—Replico "molesto" el joven, que beso la cabeza de su madre.—Ahora sigamos o lo perderemos.
—No bromees con eso.—Grito la mujer que antes de poder dar otro "duro golpe" a su muchacho escucho el grito del otro llamandola. Y ambos tras verse unos segundos corriendo para llegar a Carter que al verlo saltaron a abrazarlos.—Cariño, ¿estas bien? ¿por que has gritado?—Pregunto la mujer que sentía regresaba a la vida al verlo.
—Creo saber porque.—Respondió Adam que dejaba caer en la tierra los materiales de curación.
—¿Por qué?—Pregunto dejando a su hijo sentado en unos de los arboles, y acercándose al segundo.
—Necesitamos llamar a emergencias.—Se limito a responder el joven que se concentraba en detener el sangrado de la joven rubia que muy pronto estaría entre la vida y la muerte.
Hoy. Oficinas de CatCo Worlwide Media, en Cuidad Nacional.
—Señorita Grant, me buscaba.—Dijo una rubia tras entrar a la oficina de su jefa.
—Así es Kara.—Afirmo sin alzar la vista del manuscrito en la mesa.— Pero toma asiento.—Pidió al recordar que aquella joven que llevaba su apellido era algo rara.
—Gracias.—Dijo Kara que hasta el momento se había mantenido en posición de firmes frente a su jefa.
—¿Qué tal tu cogerá?—Pregunto al fin quitándose los lentes y mirar a los ojos a la joven mujer frente a ella.
—La lluvia es la única que causa un dolor insoportable.—Dijo haciendo notar a la mujer de cabellera corta llovía en la cuidad.
—Entonces si el del clima no se equivoca, mañana andarás como hoy.—Dijo al recordar que en la tarde tras regresar de una entrevista la vio simular su caminar.
—¿Qué ocurre, señorita Grant?—Pregunto Kara al no reconocer la mirada de su jefa y madre adoptiva.
—Esto nadie lo sabe, Kara,—dijo tras unos minutos de silencio y es que se dedicaba a observar la vista que le otorgaba su edificio— pero esta será mi última semana aquí.—Termino la oración al ver preocupada a Kara y casi cayéndose de la silla al estar en la punta.
—Señorita Grant.—Fue lo único que pudo decir Kara que estaba a punto de llorar.
—Déjame terminar.—Pidió la mujer que se levanto de su silla y camino al balcón, a sabiendas de que su hija le seguiría.— No es por otra razón mas la de que quiero poder conocer el mundo sin ser reportera, disfrutar los paisajes. Y luego regresar fresca.— Aclaro al ver que la otra aun no entendía que pasaba.—Claro esta que dejar a mi familia, todos ustedes sera una pena pero se que ya son todas unas personas derechas e inigualables en su trabajo.— Dijo al ver que la otra aun procesaba la noticia de que ya no estaría ahí.—Una familia, con la que he sido dura, pero al menos uno ganará algún premio o sea reconocido, como te ha pasado a ti.—Dijo tomando la mano de Kara que al fin reacciono, aunque como hubiera gustado Cat.
—Déjeme acompañarla.—Pidió Kara en un grito que poco después la llevo a avergonzarse.
—De todos tú eres mi hija favorita, y quien ademas es mi hija con quien comparto mi apellido.— Dijo Cat invitando a sentar a Kara de nuevo adentro al ver una mueca de dolor en su rostro.— Aunque no esperes admita eso nunca frente a nadie.—Bromeo al tomar asiento a lado de ella.— Desde que tuve la oportunidad de contratarte vi que eras para esta revista. —Agrego al ver la tristeza en los ojos azules de Kara que ya entendía que aquel discurso era un no a su solicitud.— Quiero que te quedes y cuides de los demás, una nueva jefa llegará; pero tu seguirás siendo la segunda y debes de hacer todo para que esta familia entienda que esto es un hasta pronto.
—Pero...—Quería replicar, pero la convicción en los ojos de su madre adoptiva le hacían complicado pensar en algo.
—Necesito que te quedes.—Pidio con tono dulce y quitado una de las lagrimas que Kara no pudo contener.
—Lo haré.—Acepto al fin poniéndose mas derecha y sonriendo levemente.
—Y sigue esforzándote para ser la mejor, espero volver a vernos y ver por mi cuenta la gran mujer que llegarás a ser.—Dijo Cat que ya no podía retener la lagrima salvaje que insistía en salir.
—Si, señorita.—Dijo Kara que sintió apretujarse su corazón al ver llorar a la mujer que cuido de ella en ocho años, mejor que su primera familia.
—Ahora vuelve al trabajo y hazme sentir orgullosa.—Dijo limpiándose los ojos, ya en la noche podría soltar mejor sus emociones.— Y no digas nada a nadie de mi ida, ya lo haré yo en su momento.—Ordeno como siempre antes de que la joven saliera de la oficina que muy pronto dejaría de ser suya.
—Entendido.—Dijo Kara antes de salir y volver a terminar su trabajo.
Kara estuvo unas horas más terminando su articulo para el día de mañana, aparte de revisar un par de otros de miembros, como otras noches termino hasta las 12, apago las luces y llamo un taxi para que la esperara cuando llegara abajo. Una vez llego a su apartamento puso todos los seguros y reviso que las ventaras siguieran igual como las había dejado. Una vez sintiendo la seguridad que necesitaba abrió una de sus botellas de vino y se sirvió un poco tras un corto baño, acomodada en su sofá saco los papeles que le faltaban y una hora después dejo que el sueño la abordara.
En algún momento de la noche, empezó a moverse algo brusco, pues el eco de los disparos que sucedían abajo le traían a la memoria recuerdos que solo la agobiaban.
...
—Mamá, papá...—Grito una niña que mira con terror los cuerpos caer al piso de sus padres.
—Sigues tu...—Fue lo ultimo que escucho. Pero su principal ilusión era llegara a tomar la mano de sus padres e ir son ellos.
...
—Zor-el, vendrá con nosotros.— Grito el hombre de ropa militar que había entrado en su habitación.
—Yo...
—Cariño, el general Luthor a tomado tu custodia.—Dijo la mujer con una sonrisa se notaba forzada.—Ve, el cuidara de ti.
...
—Por favor... tenemos la misma edad...—Decía un niño, que se encontraba de rodillas, con los ojos hinchados de tanto llorar.
—Eso no quita que estés del lado enemigo.—Dijo la niña rubia con tino frió y tirando del gatillo dejando a la imaginación lo que pudiera decir aquel niño de no mas de 6 años.—Den una ultima revisión y nos marchamos para entregar el reporte de hoy.—Ordeno mientras veía la sangre salir de aquella cabeza, tomo una sabana que había cerca y lo tapo tras cerrar los ojos del infante una vez se encontró sola.
...
No pudo seguir reviviendo aquello y abrió los ojos, su respiración apenas y si era normal, y que decir de su transpiración, tendría que cambiar los forros de los cojines otra vez. No supo como pero termino tirándose al piso y agarrando su cabeza con fuerza, las lagrimas no se hicieron esperar, rodó por el poco espacio que había del sillón a la mesa, aunque en una de esas termino tirando la copa que se había quedado ahí. No sabe cuanto tiempo paso, pero ya se sentía calmada, suspiro apoyando sus manos en su pecho, ¿Qué hora es? se pregunto mientras poco a poco se levantaba. Visualizo su celular y lo tomo, aun intentando recordar su realidad, lo bueno de su vida actual.
—Pero que...—Mustio al sentir un pequeño dolor en su pierna.— Me corte...—Se dijo con fastidio y suspirando. Miro la pantalla de su celular, 6:50 apenas había dormido unas 4 horas y era un decir ya que su ataque al menos habría abarcado una hora. Suspiro de nuevo y marco al numero de su hermano mayor.—Hola, Adam ¿puedes venir a mi departamento?—Pregunto mientras tomaba asiento y veía como acomodar las hojas que tenia en la mesa.—Claro te espero, por cierto puedes usar tu llave para entrar.
Unos cinco minutos apareció un chico de cabellos cafés que tras entrar puso una cara de preocupación al ver la sangren en el pie de su hermanita favorita -aunque no tuviera otra- y una vez dejo sobre la barra las compras, se acerco a ver que había pasado.
—¿Como paso esto?—Pregunto al ver que esta ya tenia el botiquín cerca.
—Se callo una copa y pise los trozos sin darme cuenta.—Respondió tratando de solo omitir lo de su ataque. Y es que hacia mucho no tenia alguno que la llevase a ese punto, y ello no quería molestar.
—Aun se te da fatal mentir.—Dijo el muchacho tomando unos guantes y revisando que estuviera bien surtido como le había indicado el mayor.
—Y tu, un dolor de cabeZA...—Grito al sentir como retiraban el cristal de su piel, tras echar alcohol para tener mejor panorama.
—Bueno, al menos yo no tengo sangre en el pie y muchos pedazos de cristal enterrado, en mi único pie bueno.—Dijo el muchacho con una sonrisa, sin aparta la vista de sus objetivos.—Por cierto los dos sabemos que tu tolerancia al dolor es muy alta, así que no te quejes niña.
—Pero si seras que recibirá un golpe si no se calla.—Bufo Kara, que termino cruzándose de brazos.
—Y bien, ¿tuviste una pesadilla?—Pregunto el muchacho cuando acabo de sacar el ultimo pedazo.
—Si, creo que hubo un tiroteo en alguna calle.—Respondió tras hacer una mueca de dolor al sentir el alcohol de nuevo en su piel, y ahora en las heridas.—Pero ya somos mayorsitos, y sabes mi historia Adam, así que digamos lo que son, recuerdos.
—Oye, en esos momentos hiciste lo que creíste era correcto, lo que te enseñaron adultos malvados, que abusaron de tu inocencia; ademas no es como que pudieras elegir.—Dijo al notar lagrimas caer de su hermana, así que se detuvo para poder abrazarla.—Llora, no te contengas.—Susurro calmado, y no tardo en ser correspondido en el abrazo, sentía su hombro humedecerse pero sabia que si Kara no lo soltaba tendría un humor de perros y luego se la pasaba arrepintiéndose.—Deja llamo a mamá para que te de el día, y yo pido un día de los que tantos me deben para que veamos alguna película, y comamos todo lo que se pueda.—Dijo pasados unos largos minutos que lo hacían pedazos al recordar lo que había vivido aquella niña que no tardo ni una semana en ganarse su corazón.
—No, se preocupara.—Susurro Kara al sentir su voz ronca.
—Tiene que saberlo, ademas imagino que a ti también te deberán algunos días.—Dijo con una sonrisa cómplice y dispuesto a terminar de vendar el pie de la joven.—Ademas con esos cortes señorita Grant al menos debería tomar un día de descanso para asegurarnos no se rompa esa vena que se libro de un corte.—Indico besando su frente, aunque consiguió le sacaran la lengua.— Que infantil.—Se limito a decir para luego imitar el gesto de la joven que reviso su celular.
—Yo al menos, lo soy cuando estoy con mi familia.—Dijo la rubia que miraba a su otra pierna con cierto odio, después de lanzar un cojín a la cabeza castaña.
—Hola, madre... si estoy con kara y parece que el clima le molesta a su pierna, si, estará bien pero podrías dejarla que falte hoy... aja... si me quedare con ella... me parece buena idea, deja le digo. Nos vemos.
—¿Cual es la buena idea?—Pregunto Kara al hacer contacto con los ojos de su hermano.
—Que se nos unirá Carter, y ella cuando salga de trabajar.—Respondió buscando sus llaves.—Iré por el enano, y vuelvo quédate ahí.—Ordeno saliendo del apartamento. Kara solo atino a sonreír, y es que no se cansaba de ese cariño que recibía.
Unos quince minutos después entraron los jóvenes que traían golosinas para la función de ese día y algunas cosas para curación, aparte del desayuno, porque si lo único que esos tres no podían hacer era cocinar y era comprar o morir de hambre.
—Vamos a alimentar un ejercito.—Dijo Kara al ver tanto mientras salia de su cuarto, con unas mantas y mas almohadas.
—Te dije que me esperaras.—Bufo Adam al verla en muletas.
—De algo debe servir que aun las tenga, ademas esta esta como nueva.—Bromeo acercándose a al cafetera.
—Kara, hermana que gusto verte.—Grito el niño que se acerco a abrazarla, antes de que Adam pudiera decir.
—Bueno, ¿a quien le toca escoger la primera ronda?—Pregunto al saber que discutir no llevaría a ningún lado y ver sonreír a su par de hermanos era suficiente.
—Al hombrecillo, pero por favor nada de guerra.—Dijo Kara que se puso a buscar unas tazas para el café.
—Pues serán de terror.—Dijo con una sonrisa malvada y ayudando a acomodar los últimos detalles de su sala de cine improvisada.
—Parece que el enano, se cree muy valiente hoy.—Bromeo el castaño revolviendo un poco el cabello de su hermano.
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Una semana después. CatCo.
Tras aquello y de que Cat la regañase por no llamarla primero, regresaron un par de días después a su rutina normal. Kara llena de trabajo, y más ahora que Cat le había pedido hacer una presentación a la nueva jefa de Catco para que entendiese algunas cosas, ya que no era experta en el tema, y otra con la de los ingresos.
—Y diciendo que el haber trabajado con ustedes ha sido grato, e imposible de encontrar a personas como ustedes de talentosos y dedicados, una familia que sin duda llevare en mi corazón;—para este momento los trabajadores se encontraban llorando al escuchar cada palabra de su jefa -porque lo seguiría siendo- levantaron la mirada con orgullo— les presento a Lena Luthor su nueva jefa.
Kara aplaudió como los demás,pero no podía evitar que aquel apellido le sonaba. Al ver los ojos verdes de la mujer que tomaba el micrófono sintió palidecer pero tenía que resistir. Mas su mente le jugó mala broma y le hizo recordar el ruido de las bombas caer, la sangre cayendo en su cuerpo y las balas rebotar. Su pierna sintió dolor, cuando pasó en su mente llegó hasta ella segundo antes de la explosión.
—Llamen al médico. —Ordeno Cat al ver caer a Kara.
—Una ambulancia también. —Secundo Lena al ver lo pálida que estaba la que sería su segunda al mandó; pero su primer día reboto en su cara al ver que había que aprenderse hasta lo básico.
—No es necesario, Barry una botella de agua.—Dijo Cat cuando vi al amigo de Kara cerca.
—Pero si se ve muy pálida.—Dijo Lena que obviaba el hecho de que todos veían parecía convulsionar.
—Es un ataque de ansiedad, ya le ha sucedido otras veces.—Aclaro Nia que se acercaba ayudar a Cat para que Kara no se hiciera daño.
—Oh, entonces saben tratarlo.—Dijo con cierto tono, que llevo a mas de uno mirarle feo.
—Algo así; Kara respira no lo olvides. Estamos aquí.—Dijo Cat que lo único que le importaba era calmar a su hija, pues sabia sufría con aquellas memorias.
...
—Así que tú eres la famosa Kara Danvers, me alegra verte en mejores condiciones.—Dijo Lena que pasada la situacion había visto todos regresar a sus lugares, pero nada de kara hasta que uno Eve, quien seria su secretaria en esta revista, le informo le esperaban en la sala de reuniones.
—Claro.—Y ahí estaba de nuevo una mirada llena de odio, pese a que Lena habia llevado una botella de agua
—Es raro, muchos me han dicho que usted es la persona más respetuosa y amable que pueden conocer,—inicio la conversación tras unos minutos de incomodo silencio y tras tomar asiento—pero siento que si pudiera me atravesaría con visión de rayos láser o alguna cosa así.—Intento bromear al ver que la mirada de esos ojos azules la perforaban de laguna forma, pese a lo bonitos que eran con un tono de azul perfecto. Pero no se iba a callar, si hasta ahora nunca lo había hecho.
—Son personas con las que trató de años, usted es nueva...—Se limito a decir la rubia que termina de arreglar el proyector.
—Y no le agrada que ocupe la silla de Cat Grant, su madre por cierto. —Dijo al notar que eso era una mentira.
—También eso.—Dijo tras suspirar, hoy realmente no quería pelear.
—Entonces debo de esforzaré para conocernos y llevarnos mejor.—Dijo Lena tras pensar algo en su cabeza unos segundos y extendiendo la mano a la mujer que solo la miro con desconfianza.
—Bueno los Luthor son una familia conocida y algunas cosas le preceden.—Dijo Kara tomando asiento a lado de ella.
—Y mostrarle que no soy de esos Luthor.—Agrego ante el comentario de la mujer que parecía quería decirle más.
—El tiempo lo dirá señorita Luthor.—Dijo Kara al ver que su trabajo seria agotado si implicaba a su nueva jefa.— Empezamos la presentación.—Agrego presionando play al control en su mano.
—De ahora en adelante dígame Lena.—Susurro la pelinegra antes de que Kara dijera algo, y no pudo sentir un escalofrió recorrerla. Pero fue raro, ya fue agradable.
—Entendido, señorita Lena.—Dijo Kara, antes de regresar la hoja.
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Un mes y lena no conseguía un cambio de actitud de Kara quien no dudaba la respetaba por su puesto, pero no por quien era ella, mas aya de su apellido. Y eso la afectaba a la hora de intentar interactuar con los empleados. Si no se ganaba su segunda, nadie se animaría a verla mas haya de una jefa. Llego a L-Corp y y tomo asiento, estaba exhausta, necesitaba ayuda para ya, y una llamada le cayo como anillo al dedo.
—Diga.—Dijo algo cortante al no reconocer el numero.
—Vaya ahora eres de tono hostil, pequeña Luther.—Dijo una voz femenina con burla, mientras de su lado tonaba una copa de vino blanco.
—¿Con quien hablo?—Pregunto Lena no muy segura de saber quien era.
—Ya no recuerdas a tu amiga de campamento, eso es triste Luther.—Dijo la mujer fingiendo estar ofendida mientras admiraba a su pared. Lena por su parte se terminaba de servir un vaso de su wisky predilecto.
—Creo que ya recordé, pero lo voy a corroborar... eres Sam Arias.—Dijo aguantándose las granas de gritar de emoción.
—Si, la misma.—Afirmo mientras sonreía.—Imagino que sigues igual de guapa.—Comento con una sonrisa.
—No lo se, pero tu si eras una belleza andante.—Dijo Lena que no pudo evitar morder su labio inferior.
—Me considero una noña de libros, administración y contaduría.—Dijo mientras tomaba un cigarrillo para prenderlo.
—¿Y qué cuentas?—Pregunto Lena mas relajada.
—Números.—Respondía antes de soltarse a reír.—Oye necesito un pequeño favor.
—Para no haber dado señales de vida en unos... que te gusta 8... 9 años, me llamas para solicitar un favor.—Dijo Lena que de por si era reacia cuando escuchaba esas palabras.
—Lo se, pero tuve un pequeño accidente...—No pudo seguir pues fue interrumpida.
—Estas bien.—Pregunto Lena preocupada, y es que esta Sam era su única amiga en todo la vida, y eso que solo tenia recién 23 años.
—Claro, si no, no estaríamos hablando.—Dijo con tranquilidad.—Estaba pensando en ir a Ciudad Nacional el próximo mes, sobre todo si me cumples esta pequeña petición.
—¿Y ese seria?—Pregunto tras suspirar derrotada.
—La empresa para la que trabajo esta por cerra, una mala administración nos esta llevando a todos buscar un nuevo trabajo, y esperaba pudieras darme un empleo... aunque sea una temporada.—Soltó la bomba que ansiaba decir.
—Claro que si, necesito ayuda como no tienes idea, ¿cuando podrías uniste a las filas de L-Corp?—Pregunto emocionada Lena al saber vería a esa amiga que necesitaba.
—En un mes, tendría todo listo para irme para haya e instalarme.—Dijo pensándolo unos minutos.
—Me parece bien, haré todo para aguantar estas semana.—Dij Lena ampliando mas sus sonrisa, si es que eso se podría.
—Bien, debo irme.—Dijo con una sonrisa satisfactoria la mujer que se levanto a tomar una foto de la pared.
—Claro, cuídate, porque debemos ponernos al día.—Dijo Lena antes de colgar.
Mientras Lena rememoraba sus tiempos en el campamento y algunos pocos en su casa; aparte de idear como conseguir Kara pasara a estar a su lado. Samanta miraba aquella foto garabateada, y con mucho rencor, antes de girar su vista a la mochila negra que tenia preparada.
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Pos su lado Kara se encontraba en la oficina terminando de revidar el ejemplar de mañana. Sonrió orgullosa, miro a su alrededor, otra vez era la ultima, pero eso la hacia feliz y no sentir presiones innecesarias. Paso un rato a su celular, y miro que tenia algunos mensajes. ¡FELIZ CUMPLEAÑOS, KARA! era el que mas se repeita, recién eran las una de la madrugada pero ya la bombardeaban de cariño. Y es que ella no recordaba su fecha exacta cuando despertó en aquella camilla aturdida, sentía que los oídos le iban a explotar. Entonces sintió que alguien tomaba su mano y por inercia la retiro. Llevando a la mujer a levantar la vista.
—¿Donde estoy?—Pregunto mientras intentaba pararse.
—Tranquila, estamos en un hospital, cariño.—Dijo la mujer intentando acariciar sus cabellos.
—Aparta.—Grito, pues no entendía lo que le decían.—Debo irme.—Susurro y es que pensaba había sido retenida por un grupo de rebeldes. Pero al retirar la sabana, su cara mostró un gran terror.—Mi pierna derecha, ¿que le hicieron?—Pregunto tomando del cuello a la mujer de cabellos corto y rubios.
—Cariño, soy Cat Grant y tengo la misma pregunta, pero te parece si llamamos al medico.—Dijo Cat que intentaba mantener la calma.
—¿Hablas ingles? ¿Estoy en estados unidos?—Pregunto al momento de que el zumbido desapareció.
—Claro que si, soy americana, cariño...—Dijo la mujer un poco preocupada por las preguntas que una niña tan pequeña hacia, y hasta cierto punto mantenerse controlada. —
—No me digas así.—Grito Kara soltándola.
—Entonces, ¿cuál es tu nombre?—Pregunto la mujer que tomo asiento de nuevo.—Y respondiendo tu pregunta, estas en Metrópolis una ciudad de los estados unidos.
—Kara...—Se limito a decir y tapándose de nuevo con la sabana y es que ver que la mitad de su pierna derecha no estaba la asustaba. La habían dado de baja y ni siquiera esperaron a que despertara.
—Kara, ¿recuerdas como te paso esto? ¿O quien te lo hizo?—Pregunto Cat que se sentía algo impotente al no saber como una niña de no mas de 14 años había sufrida este grado de heridas.
—No se, si esta información se deba compartir con un civil sin acceso a los archivos.—Respondió Kara que se estaba aguantando las ganas de llorar frente a una desconocida.
—¿Cómo?—Pregunto un poco confundida al ver que dominaba un nivel de formalidad y vocabulario poco común en jóvenes de esa edad.
—Que usted se ve es una civil a la cual imagino debo mi vida, pero no creo este bien revele información de nada mas que mi nombre, quiero hablar con el general...—No pudo terminar cuando la puerta se abrió, Cat imagino era el medico o alguna enfermera, pero en su lugar vio a un hombre bien fornido y con ropaje algo apretado.
—¿Quien es usted...?—Pregunto al ver que no se quitaba la gorra.
—Ella me conoce.—Dijo señalando a Kara que enseguida reconoció la voz.
—General Lane.—Dijo con cierta emoción Kara, pues estaba relajada de ver a alguien familiar.
—Ese general Lane.—Asumió al recordar alguna cena y entrevista al ejercito.
—Así es señora.—Afirmo tomando asiento.
—¿Qué a pasado? ¿Donde están los demás miembros de mi escuadrón?—Pregunto Kara que si recordaba mucho mas de lo que quisiera.
—No tengo mucho tiempo, pese a ser de rango alto no dudo que me investiguen.—Dijo a Kara apresurada, y eso preocupaba a la misma que nunca lo había visto así.—Mira te explicare los detalles luego por ahora necesito hagas algo por mi.
—Lo que ordene, señor.—Dijo Kara saludando a su superior.
—Cuando venga el medido y la policía preguntaran cosas,—indico mirando a Cat— Gran necesito hagas pasa a Kara por tu hija y digas tropezó cayendo para explicar sus heridas. Aquí tengo los papeles solos firmalos y hasta cargo, juro que cuando tenga tiempo me presentare a dar explicaciones—Pidió incandose ante la mujer que solo se sorprendía mas.
—Aceptare, pero levántate.—Dijo la mujer que se encontraba confundida.
—Gracias.—Dijo sin poder evitar abrazarla.—Kara tu misión es ser hija Grant y miembro de la sociedad hasta nuevo aviso, así que ve acostumbrándote y dedícate a mejorar. Y no hablar con nadie de nosotros que no sea Grant a ella le puedes confiar tu vida te lo prometo, es de confianza.—Agrego besando la frente de la niña, antes de salir corriendo, y es que para el era una hija de la cual se apenaba haber reclutado. Y era su momento de redimirse.—Una disculpa por equivocarme de habitación, señoritas.—Finalizo antes de salir corriendo.
Ahora que recordaba, quería saludarlo pero no podía y lo sabia. Para el ejercito ella estaba muerta, y con el tiempo había cambiado su aspecto ente ello una operación facial por el daño que la bomba dejo en su rostro. Y su cara recién salia en los medios gracias a sus premios recientes, pero dudaba alguien le reconociera. Pero se equivocaba en eso, dos personas le tenían a la mira y otro par pronto la notarían también.
Pero esa sera historia de otro día. O tal vez, nunca.
Bien, yo quedo aquí. ¿Qué les pareció? Espero de verdad les gustara.
En mi caso cualquier apoyo que des a esta historia es más que suficiente para hacerme feliz y saber si en un futuro traer más. Ya sera el apoyo, tiempo y mi imaginación quienes decidirán si me aparece de nuevo por aquí con algo nuevo. Que piensan, ¿quieren leer la otra parte? Tu opinión vale mucho para mi y sera la que decida si saldrá la segunda parte.
Observaciones, sugerencias y comentarios son recibidos...
Mil disculpas si hay algún error ortográfico...
Sin más, me despido; excelente día.
By : E.Y.79
