El tan ansiado beso estaba pasando, si Nick tuviera el rostro despejado todos verían que tenía la cara de un perfecto imbécil en ese instante, fue un poco rápido, pero no fugaz ya que la hembra pudo saborear y sentir bien los labios del vulpino de sus sueños. Cuando se separó vio el rostro anonadado de Nick y que estaba más rojo de lo normal. Ya planeaba disculparse por su atrevimiento al ver su franca reacción pero antes de siquiera poder moverse un milímetro las patas del zorro la envolvieron atrayéndola a un beso en toda regla y sobre todo con toda pasión así como aceptación del primero, una de las patas de él estaba en su espalda y otra en su cintura, pero pronto el beso paso a un intercambio bastante apasionado donde no pudieron controlar sus lenguas hasta que sus cuerpos exigieron oxigeno por lo que tuvieron que separarse. Al volverse a ver los ojos aun tan cerca notaron sus rostros sonrojados pero sonrieron con algo de culpa.

—Creo que necesitamos hablar—Fue lo que pudo decir el zorro sin intenciones de soltarla.

—Si…Aunque no quiera pero… ¿Me permites? —Dijo haciendo una seña-.

Nick pronto la suelta dándose cuenta de donde tenía las patas, esto permitió a ambos separarse y ponerse de pie siendo Eli la que tomo acción primero.

—Creo que necesitamos comer también—se orientó un poco—Ven Conmigo chico malo—Le dijo coqueta y guiñándole un ojo.

No dándole tiempo de responder ella procedió a ponerse en marcha con paso que ponía un balance muy notorio en sus caderas y Nick no pudo evitar salivar mientras la seguía mirándola ya sin tapujo. Encontraron un puesto de comida rápida y pidieron la más completa tanto en menú para presas y depredadores, cuando tuvieron sus alimentos buscaron un área para comer y se sentaron en la mesa más apartada, aunque Eli tuviera un cubre bikini en su bolsa prefirió no usarlo para darle más vistas increíbles al zorro que no podía quitar le los ojos de encima, aunque de hecho no se habían hablado en todo el proceso hasta que la coneja al fin suspiro.

—Bien, escucha, será sincera y franca contigo—Dijo con total resignación—Me gustas Nick, siempre me has gustado, desde el inicio y desde que te vi.

Ante tales palabras Nick la ve de hito a hito con las orejas totalmente alzadas y los bien abiertos—P-P-Pero…

—No, no hablo de poco ni de nuestra primera interacción frente a frente— interrumpe sus nerviosas palabras—La primera vez que te vi fue en la TV cuando desenmascararon a esa oveja loca—admitió totalmente sonrojada ahora-.

La expresión de Nick se desenjaco a un más cuando su mente hizo los cálculos apropiados.

—Por favor no me veas así—pidió la chica bastante avergonzada—Si, era una adolecente pero ¿Qué te puedo decir? Es la verdad.

Al fin Nick pudo volver a tomar control de sí mismo y pudo controlar su expresión de nuevo, ahora con una expresión culpable—Perdóname es que esto es bastante… no se…—Ante sus palabras ella esperaba un alto total a la situación y una frase de "que me deje llevar con el beso" pero…—Sería una mentira decir que tu no me gustas—Admitió el vulpino con evidente vergüenza también—Es solo que no…No tengo la mejor de las suertes en el asunto y yo…

—No te preocupes—Ella lo interrumpe—Yo también fui bastante cobarde en esto es solo que, no te quería incomodar o lastimar. Después de todo podrías haberme mirado como una chiquilla o no estar interesado—Dijo ella desviando la mirada-.

Nick ahí vio algo que lo enterneció, fuera de la confianza que ella tenía y siempre demostraba en muchos aspectos de su vida, al fin al estar hablando de frente sobre este asunto, ahora solo era una joven con un claro caso de amor ¿amor? Claro que si, después de todo no es un enamoramiento, sino algo más real, pues no en vano han pasado tanto tiempo juntos y hablado de un sinfín de cosas incluso ella de sus antiguos novios, si era verdad lo que le dijo, no se había cerrado solo a él en estos años, tuvo citas y parejas, las cuales no funcionaron por razones completamente diversas que se presentan en la vida. Esta era la primera vez que alguien se le confiesa y él está realmente inclinado a aceptar, después de todo en su tiempo en la calle, varias vulpinas y caninas se habían interesado en él, pero debía admitir que no eran sus mejores tiempos respecto a sentimientos, por lo que rechazo a muchas o se aprovechó de varias, no rehuía en admitir que esos tiempos no era un don juan, era un canalla. ¿Correcto? Si, Correcto. Pero ahora esta joven presa le estaba diciendo que estaba genuinamente interesada en él y no podía negarse a sí mismo también.

—No tienes que sentirte así…Tú también me Gustas Eli.

Ante tales palabras la coneja alzo las orejas de la coneja se alzaron y su mirada se llenó de esperanzas.

—No soy tan comunicativo en muchos aspectos tan íntimos, pero se contigo puedo ser más yo que con la mayoría, y lo valoro mucho. Tampoco puedo negar que eres una hembra increíblemente atractiva…—Su mirada cambio a la seriedad—Dime la verdad ¿Solo te gusto?

Eli miro a Nick a los ojos, el demandaba una respuesta honesta con esa mirada y ella le debía la verdad.

—Estoy enamorada de ti—Admitió sosteniéndole la mirada—empecé con una atracción al verte en persona a ti, pero luego te fui conociendo, fuiste muy amable conmigo, paciente, comprensivo, servicial y todo eso de manera desinteresada, sin buscar nada a cambio. Te vi como un buen macho, respetuoso, divertido y estas semanas han sido increíbles para mí, contigo me he divertido como no te lo imaginas, en cada salida o platica que hemos tenido.

Nick la estaba viendo fijamente, escudriñando cada palabra, tono y demás. Como todo conejo era tan fácil de leer. Sonrió.

—El sentimiento es mutuo…este tiempo juntos ha sido increíble para mí. Puede ser algo tarde pero… ¿Quieres convertir esta salida en una cita?

Ante la propuesta Eli sonrió encantada y asintió antes de saltar sobre la mesa y arrojarse sobre Nick para volverlo a besar con ímpetu cosa que el zorro correspondió. Cuando se saciaron con ese fogoso beso Eli no pudo evitar comentar.

—Creo que hemos estado saliendo más tiempo del que nos gustaría admitir—Ella analizo el tiempo juntos-.

— ¿Tú crees? —le pregunto divertido-.

—Claro que sí señor mirada hambrienta—le dice coqueta-.

Ante ese comentario Nick desvía la mirada con una sonrisa culpable—No lo sé señorita atuendos coquetos.

Ella acaricio la parte inferior de su hocico—Bueno tenía que esforzarme para que me notaras—Ella tomo una de las patas de Nick y la puso en su muslo—Después de todo no soy vulpina y me falta algo de tamaño-.

Nick apretó su suave carne—Créeme no careces de nada—Su voz bajo a un tono ronco—Eres increíble en todo—Ella vio su mirada cargada de instintos y sabía que ella estaba igual-.

—Tu eres maravilloso—ella se mordió el labio sabía que su cuerpo la delataría no podía controlarse ya-.

A Nick le llego un aroma tanto dulce como espeso, uno que podía y sabia identificar, no pudo evitar salivar.

—Si hemos tenido tantas citas como dices…—dio una onda respiración dándole a entender que podía oler su excitación desde ya— ¿Quieres ser mi pareja?

No dijo novia, no la invito a una cogida casual, ¿Su pareja? Los zorros son mamíferos muy estrictos en cuanto a sus relaciones. ¿Amigos? Muy pocos ¿Romance? Casi nulos, después de todo muchos aún son muy tradicionales con la monogamia, Nick conoció a varias hembras, pero sus sentimientos estaban sellados, su cuerpo tenía necesidades. Así que tal vez tuvo más contacto con hembras de lo normal en su especie, pero francamente eran sin importancia real para él. Pero ahora…era tiempo de elegir de verdad.

Ella se estremeció cuando se lo pregunto tan directamente. Pero pronto se emocionó— ¡Sí! ¡Sí, Sí! Claro que acepto.

Tiro de su cabeza para volver a besarlo.

Su entusiasmo aturdió un poco al vulpino pero lo tomo de muy buena gana después. Cuando se separaron decidieron que necesitaban comer. Lo hicieron aún bastante pegados. Si era un momento especial querían que durara más, cuando terminaron lo habían llevado Eli no pudo evitar ver a Nick con una mirada anhelante.

—Quisiera un postre casero ¿Tienes algo en tu casa Nick? —Le pregunto en tono dulce-.

Nick sintió que se secaba la garganta y su pulso se disparó. Oh duce madre naturaleza, lo llamaba y no estaba en condiciones de negarse.

Literalmente fueron como un rayo, cambio de ropa y todo, antes de que se dieran cuenta estaban en un ZUBER directo al apartamento de Nick. En el vehículo se mantuvieron tranquilos, tenían sus patas discretamente enlazadas pero con un agarre firme.

Cuando llegaron y Nick pago por el viaje llegaron. Ni bien no perdieron el tiempo, las escaleras fueron subidas con velocidad. Hasta llegar a la tan ansiada puerta, cuando estuvieron dentro todo lo demás dejo de importar.

Un par de horas antes. En otro lugar de la gran ciudad de mamíferos, una cansada Judy Hopps despertaba en su día libre, al fin se había permito dormir hasta más de las 11:00 am, una vez que había desayunado se sentó en su cama y se recargo en la pared. Vio su habitación, una nueva y diferente. Si, ya no vivía en el gran pangolín, pues después de una larga lucha contra su testarudez, Nick la convenció de mudarse a un lugar con mejores condiciones.

—"Mínimo un maldito baño privado" —Había espetado el zorro como piedra angular de su discurso-.

Fue un estira y afloja que duro días hasta que cedió y Nick le mostro varias opciones, todas con un alquiler inusualmente barato para la zona bastante cerca del centro de la ciudad y su típica frase "Conozco a alguien zanahorias" al final se mudó a un apartamento austero pero con más espacio, una recamara, un pequeño closet y un baño privado junto a una pequeña sala estar. Era un espacio más que suficiente para una coneja y un zorro y claro que ahora se sentía más espacio…esa apreciación la hizo desanimar. Extrañaba su rutina y obviamente su compañía. Pero bueno habían llegado al punto en el que obviamente bifurcaban, no tenían el lujo de ser pacientes, debían tomarlo de frente y esforzarse, trabajar muy duro.

Si, ese discurso ya no sonaba tan bien como en un principio. Había metido la pata. Ahora podía verlo y francamente estaba dudando si se merecía el perdón de Nick, ella no ha sido la mejor amiga ni de asomo, no como él dulcemente si la ha sido.

—"No es una sorpresa que se cansara de mí, ceja ingrata"

Pero antes de que pudiera seguir compadeciéndose a sí misma su teléfono sonó sacándola de su estado. Cuando vio la pantalla no le sorprendió ver la cara de su madre, su llamada siempre en su día descanso. Contesto sin más dilación y su madre saludo entusiasta como siempre hasta que la vio bien y su sonrisa cambio a una expresión seria.

— ¿Qué está pasando Judy? —Fue una pregunta suave pero que no dejaba margen para mentir-.

— ¿De qué hablas? —Pregunto genuinamente confundida-.

Bonnie suspiro—Tienes ojeras, tus ojos están irritados, tu pelaje en general esta desaliñado y te ves delgada, no estas comiendo bien.

Ante tales afirmaciones Judy se quedó anonadada y no pudo decir ni pio.

— ¿Dónde está Nick? —Pregunto Bonnie con mirada sospechosa-.