Pov Gohan
Solo unos minutos me tomó llegar a casa, antes de entrar reflexioné un poco sobre la ropa que me pondría para reunirme con mis amigos. Poco lo pensé pues en realidad no lo veía como algo tan importante, de cualquier forma, traté de pensar en algo acorde a la situación. Al entrar a mi habitación y hurgar en el armario, noté algo importante. Hacía un tiempo que no compraba ropa nueva, tal vez otro día lo haría, en este momento solo elegiría lo que me pondría.
Creo que las prendas que vi no pasaban de cinco, debido a que rápidamente me decidí por una. Me di una pequeña ducha antes, y elegí un pantalón gris acompañado de una camisa azul abierta con un suéter negro por dentro. No cambié mis zapatos, ya que supuse que estaban bien.
Una vez listo, tomé mis llaves, mi teléfono, algo de dinero en caso de necesitarlo y me aseguré que todo estuviera apagado y cerrado, para despues salir de allí en dirección al centro comercial.
Cuando cerré la puerta me detuve en seco, sinceramente no tenía idea de dónde estaba ese lugar y se me olvidó preguntarle a alguno de los chicos, por lo que le mandé un mensaje a Kirishima. Él debía de saber la ubicación, empezando por el hecho de que la idea inicialmente fue suya.
Respondió al cabo de unos segundos, enviando la dirección exacta del lugar, y esta vez sí fui directo hacia allá caminando.
Llegué a la entrada y me fijé en lo casi lujoso que se veía, obviamente era de esperarse al ser nuevo, pero aún así no dejaba de ser muy vistoso.
- Son! - una voz que llamó mi nombre me sacó de mis pensamientos.
- Hola, viejo - le respondí después de reconocer que la persona que me llamó fue Kirishima
- Las chicas no están aquí aún?
- No que yo sepa, no las he visto en ningún lado desde que llegué.
- Pues esperemos entonces. Por cierto, tú entrenas con alguien Son? - me preguntó
- Ahora mismo no. Siempre he estado entrenando por mi cuenta - le contesté cruzándome de brazos
- Qué dices si empezamos a entrenar? Necesito de alguien fuerte para mejorar mi quirk - me dijo usando su quirk para endurecer su puño mientras lo miraba
Esto podría ser algo contraproducente dependiendo de cómo lo mire. No podría darlo todo en contra de él, no sabía hasta dónde podría aguantarlo, y estar en esa posición con constancia significaría un bajón en la intensidad. Por otro lado estaría bien entrenar acompañado, hace mucho que no lo hacía y no lo vería tan mal.
- Supongo que estaría bien entrenar de vez en cuando. Más tarde hablaremos de eso.
- Claro amigo!
Seguimos hablando un par de minutos más.
- Crees que estén en camino? - me dijo viendo como aún no llegaban
- Umm, no lo sé, pero aún es temprano.
- Hola chicos! - se escuchó un saludo que se notaba había sido fuerte a propósito con el afán de sorprendernos.
Un pequeño susto nos llevamos ambos por la repentina aparición de nuestra amiga invisible por nuestra espalda.
- Hagakure! Por fin llegaste. Qué hay de Ashido? - le pregunté por nuestra amiga faltante
- Aquí está! - dijo Mina apareciendo también por detrás - se ven bien, chicos! Qué tal si entramos de una vez!
- Vamos! - dijo Hagakure
Al entrar todos nos quedamos sorprendidos por lo moderno que era todo. Parte del techo era de cristal, lo que le daba una buena iluminación natural, pero sin hacer que el sol directo afectara a los que ahí estaban, además que era el interior era en su totalidad un lugar cerrado por lo que había aires acondicionados que inhibían el calor que el mismo sol traía. Justo después de la entrada estaba una plaza principal, con una fuente enorme, muchos asientos y mesas que aún así dejaban un gran espacio para caminar, además de establecimientos variados alrededor, mayoritariamente de comida como helado, postres, aperitivos y cosas así. Más allá de esta plaza pude ver las escaleras eléctricas y el resto de locales, esta vez almacenes de ropa más que nada.
- Miren cuántos pisos hay! - dijo asombrado Kirishima mirando hacia arriba
Todos por consecuencia volteamos a ver y era cierto. Ya desde afuera se veía lo grande que era el centro comercial, aún así era la primera vez que veía uno con 7 pisos.
Al ser tan nuevo era de esperarse que mucha gente estuviera allí, y aunque era cierto que había muchas personas, el gran espacio que había lo enmascaraba y no te hacía sentir asfixiado.
- Qué quieren hacer primero? - pregunto Mina hacia los 3
- Vamos a comer algo! - sugerí viendo la oportunidad frente a mí
- Son... comimos el almuerzo en UA justo antes de venir, recuerdas? - dijo Kirishima con una gota de sudor en la frente.
- De verdad tienes hambre, Son? - preguntó Hagakure
Pasaron 3 segundos y no tuve que responder nada cuando mi estómago lo hizo por si mismo, causando un audible rugido.
- Jaja, lo siento... - dije algo avergonzado
Se burlaron un poco de la situación y de allí todos acordamos en ir primero a los juegos, tendría que aguantar el hambre un rato.
Tuvimos que subir hasta el quinto piso para ello. Al llegar, de nuevo nos quedamos fascinados con lo inmenso que era todo, aunque no le dimos muchas vueltas al tema.
Había tantas cosas que era difícil elegir por dónde empezar, pero optamos por iniciar en un juego donde puediéramos estar los 4 a la vez. Cerca de la entrada avistamos una mesa que al acercarnos nos dimos cuenta que era de tenis de mesa. Decidimos empezar por este juego, donde hicimos equipos para un 2 contra 2.
- Lo mejor será dejarlo a la suerte - les dije pensando en una forma de hacer el pequeño sorteo - Bien, veamos... en qué número estoy pensando?
- 5
- 6
- 9
- Fallaron, yo elijo - dije sonriente bromeando un poco con ellos
- Oye, oye! No es justo - reclamaban entre risas los chicos
Después de eso acordamos los equipos, en donde me tocó junto a Mina y a Hagakure con Kirishima.
Nunca antes lo había jugado, pero conocía las reglas del juego, así que no tendría mucho problema.
Después de empezar a jugar me adapté al estilo, pero era difícil jugar al mismo tiempo que evitaba usar mucha fuerza, eso me hizo cometer algunos errores que les dieron varios puntos a los chicos.
Mientras jugaba no podía dejar de pensar en un puesto de pasteles que vi al entrar, pero intenté ignorar el hambre y seguir concentrado en el juego.
Íbamos empatados y el próximo que anotara un punto ganaría, teníamos los ánimos al máximo solo por la búsqueda de la victoria.
Cuando Hagakure golpeó la pelota directo hacia mí estaba preparado para dar el revés directo hacia Kirishima quien hizo lo mismo hacia Mina. Al final, el hambre que venía soportando desde hace un rato nos jugó mal y el fuerte sonido de mi estómago distrajo a mi compañera lo suficiente como para hacer que errara, lanzando la pelota fuera de la mesa haciendo que perdiéramos.
- Eso es! - dijeron los otros 2 a la vez mientras la invisible se colgaba del cuello del pelirrojo quien casi se cae para atrás de lo repentino que fue para él
- Perdón por eso - me dijo con una pequeña sonrisa
- Tranquila, de haber comido más no tendría tanta hambre. Fue una buena partida, bien hecho chicos - felicité a mis otros 2 amigos
Seguimos probando varios juegos, pasando por el hockey de mesa, carreras, pinball, dale al topo, entre otros más.
Al cabo de un rato probamos todos y cada uno de los juegos que allí estaban. El tiempo pasó volando y en ningún momento me sentí aburrido o incómodo. Disfruté cada minuto, incluso tomé más confianza con Hagakure que era una persona relativamente nueva para mí, al punto de sentir que ya la conocía desde antes. Los cuatro llegamos a compaginar increíblemente bien, y sé que hablo por todos al decir esto.
Les comenté casi como una queja toda el hambre que ya sentía y los invité a ir hacia el puesto de pasteles que no me había salido de la cabeza desde que lo vi.
- Me gustaría Son, pero verás estuve hablando con Kirishima y les íbamos a preguntar a ustedes si querían ir al cine de aquí. Es que hoy es el estreno de una película que morimos por ver! - se dirigió hacia mí Hagakure
- De hecho qué tal si ustedes van por ese pastel y nos guardan una rebanada, y nosotros compramos los boletos para la película - dio su opinión Kirishima
- Suena bien por mí, vamos? - me dijo la rosada
- Claro! Nos veremos en un rato entonces - les respondí empezando a caminar junto a Mina hacia un lado y ellos hacia el otro
La sala de juegos en donde estábamos estaba en el quinto piso y el puesto al que íbamos en el primero por lo que tardamos un poco en bajar. Esto también en parte a que tuvimos que ir por las escaleras eléctricas ya que los ascensores estaban totalmente ocupados y tardarían mucho en llegar, y con el hambre que sentía yo no tendría la paciencia para esperar.
Durante los pocos minutos que tardamos hablamos preguntándonos por qué película estaban tan emocionados los chicos.
Una vez llegamos pedimos un pastel mediano de chocolate. Mina sabía que la mayoría del postre terminaría por comérmelo yo por lo que no preguntó por qué pedí uno que alcanzaba para más de 4 personas.
- Ten, Ashido - le dije tomando una de las porciones y dándosela en uno de los platos desechables
- Gracias - me dijo tomando su cuchara y probándolo - Oh, está muy bueno. Tú que dices?
- Hmm? - no escuché qué había dicho por concentrarme tanto en la comida, que aunque hace unos segundos que había empezado ya me había comido un pedazo entero por lo que tenía la boca llena
- Ya veo que sí te gustó el pastel no? - dijo soltando una pequeña risa al final
Charlamos bastante por un buen rato mientras comíamos. Una vez terminamos, guardamos las porciones de Kirishima y Hagakure dentro de un desechable en una pequeña bolsa. Les enviamos un mensaje a los chicos quienes preguntaron dónde estábamos exactamente, y al decirles contestaron que estaban en camino por lo que no nos fuimos de allí, ya que ellos vendrían.
La charla continuó un poco hasta que ella sacó un tema del que esperaba no hablar ya que tendría que dar algunas explicaciones más, pero que irónicamente también había olvidado por completo.
- Oye Gohan... por qué nunca nos dijiste que podías lanzar ese rayo de energía de la práctica? - fue error de mi parte no anticipar una pregunta así
- P-Pues no lo vi como algo necesario al inicio.
- A qué te refieres? A mi parecer es algo bastante importante sobre tu poder como para obviarlo - siguió cuestionando curiosa
- Sí, en eso tienes razón. Supongo que no quería quedar como un fanfarrón. Lo siento - dije con una mano en la nuca. Esto si era verdad, este era uno de los motivos por el que no les había contado nada al respecto
- Bueno, la verdad me hubiera gustado saber al respecto desde antes, pero tenías tus motivos no? Así que no te preocupes por eso - dijo sonriendo para dejar en claro que no había problemas con eso
- Gracias - dije sinceramente
- Pero... la próxima vez que tengas un movimiento nuevo será mejor que nos lo digas! - dijo bromeando apuntándome acusadoramente con el dedo
- Lo... - iba a decir lo prometo, pero en ese instante recordé que todavía no sabían que podía volar. Lo mejor será decírselos de forma adecuada.
No puedo decirles que puedo hacer eso desde hace mucho. Sería la misma situación que ahora y tal vez se molesten conmigo esta vez. De nuevo tendría que recurrir a una mentira.
- De hecho... hay algo más que puedo hacer. Es algo que he estado practicando, pero no lo diré aún.
- Qué? Por qué no? Por favor dime! - exclamó con su típica actitud
- Tal vez en una práctica lo veas. Tómalo como una sorpresa.
- Hmm, es algo injusto... pero me gustan las sorpresas. Debe ser algo bueno, verdad?
- Supongo que sí. Lo que te puedo decir es que es algo que probablemente no esperes.
- Si le pones tanto suspenso me impacientarás - mejor guardo silencio de una vez antes de arruinarlo - Esperaré por verlo
- Bien! - en todo este rato no había notado que ella tenía una pequeña mancha de chocolate junto a la boca - Ashido, tienes una mancha aquí - le dije tocando en mi cara la parte donde ella la tenía
Ella pasaba la servilleta por el lado equivocado así que solo decidí limpiarlo yo mismo con el dedo. Después de todo nos conocemos desde hace bastante.
- Listo, ya está - ella no respondió y solo volteó la cara hacia otro lado.
No es la primera vez que hacía eso, la verdad no sé por que lo hace y nunca le había preguntado al respecto, no era algo tan extraño así que no lo haría ahora.
Solo lo ignoré y me dispuse a esperar a los chicos que ya debían estar por llegar.
- O-Oye Gohan... - me di cuenta de inmediato que su voz sonaba diferente. Todo el tiempo sonaba alegre y segura, pero ahora notaba... timidez? Creo que nunca la había escuchado hablar así - Ya que nos conocemos desde hace tiempo, te puedo preguntar algo personal?
- Amm... claro. Adelante - estaba dudoso por la extraña situación y por un momento creí que se trataba de algo sobre mi pasado, pero a la vez me daba curiosidad saber sobre qué se trataba
- Alguna vez tú... has tenido n-novia? - no hacía ningún tipo de contacto visual mientras lo decía. Apesar de que su cara ya estaba apuntando hacia mí, sus ojos seguían desviados hacia otra parte.
Mi mente se puso en blanco por lo completamente desubicado que todo parecía en ese momento. ¿Por qué me lo preguntaba tan espontáneamente? ¿Por qué empezo a actuar así? Más allá de esto, me puse un poco nervioso e intenté responder lo más calmado posible con la verdad.
- P-Pues no, nunca. Por qué la pregunta? - me calmé rapidamente, no había necesidad de caer en los nervios que a veces me dominaban
- No, por nada, solo curiosidad - respondió a gran velocidad casi queriendo sacar el tema de la conversación - Ah, mira! Ahí vienen los chicos - cambió de tema demasiado rápido. Aún así volteé hacia atrás y era cierto, estaban solo unos pasos de llegar hasta nosotros
- Qué tal? Nos guardaron nuestra parte? - dijo Kirishima acercándose con Hagakure a su lado
- Por supuesto. Tengan! - les dijo Mina quien se levantó para dárselos en la mano
- Tengan sus boletos chicos - habló esta vez Hagakure entregándonos las entradas al cine
- Y esto de qué es? - les cuestioné al ver el título de la película. Ya la había escuchado antes pero nunca investigué sobre qué era.
- Sí! Verás, es sobre lo que pasaría si hubiera una guerra mundial de quirks! Es acción pura y dura! - dijo emocionado el pelirrojo
Fue una explicación un poco vaga, pero bueno, veremos de qué va.
- Pues vayamos de una vez! - intervino Hagakure para que todos fuéramos directo hacia la sala
Una vez salimos de la sala de cine hablamos sobre la película, que al parecer a todos nos gustó.
- Ven por que queríamos verla? - preguntó Hagakure
- Claro que sí! - dije
- Lograron representar bien la realidad de una guerra sin quitarle el drama y la acción! - aportó Kirishima
- Tienen razón. Fue bastante buena! - dijo Mina igual de satisfecha - Qué hacemos ahora?
- Oh, Ashido vi una tienda de ropa muy buena de camino a comprar las entradas, quieres acompañarme?
- Por supuesto! Ustedes vendrán?
Le di una mirada rápida a Kirishima quien también lo hizo hacia mí. Estaba claro que ambos pensábamos lo mismo.
- Gracias, pero las esperaremos mejor - dijo él a la vez que yo asentía dándole la razón
- No tardamos! - dijeron para irse hacia la tienda
De allí bajamos al primer piso en búsqueda de otro aperitivo. Por mi parte compré un café y una galleta. Él compró una malteada.
Hablamos durante un rato sobre trivialidades hasta que volvió a sacar el tema del entrenamiento del que me había hablado al llegar al centro comercial.
- Al final qué decidiste Son? Entrenaremos?
- Sí, estaría bien. Que tal si entrenamos algunos fines de semana, sabes que nuestras clases nos dejarán exhaustos como para entrenar un día de clases
- En eso tienes toda la razón. Conozco un buen lugar para eso. Es un espacio abierto así que también podrás usar ese rayo que usaste en las batallas de parejas - no estaba muy de acuerdo en usar un ataque así en contra de mi amigo, pero tampoco podía subestimarlo y dar por hecho que no lo soportaría. Lo usaría levemente solo si me lo pedía, allí vería si es conveniente para el entrenamiento o no.
- AHH! - se escuchó un grito agudo en las afueras del centro comercial, seguido de un ruido fuerte producto de la combinación de muchas personas hablando fuertemente, pero varias parecían estar desesperadas. Algunos llantos de niños se empezaron a oír, hasta que se escuchó un grito más fuerte que solapó las peticiones, súplicas y murmullos de todos.
- NINGUNO SE ATREVA A MOVERSE!!
Era obvio que algo malo pasaba. Al estar en el primer piso salimos y tuvimos visibilidad de la situación que acongojaba a todos los presentes.
Toda la multitud veía como 2 personas muy apegadas se movían hacia atrás en medio de la calle. El problema era que una de ellas era un tipo que tenía una navaja en la garganta de un niño que había tomado como rehén.
- NO ME OBLIGUEN A HACERLO, NINGUNO SE MUEVA DE SU LUGAR! - volvió a gritar al notar como algunas personas se acercaban demasiado hacia él y el chico apresado
Ambos estábamos totalmente confundidos sobre cómo se llegó a esto, pero la situación de peligro era muy clara. Nadie se atrevía a moverse en dirección al sujeto. Muchos gritaban que llamaran a un héroe o a la policía.
También llamaba la atención cómo el victimario llevaba un gran venda rodeando su frente hasta detrás de su cabeza, dejando la parte superior de su cabeza descubierta, sus ropas estaban desgastadas y tenía un aspecto que le hacía parecer como que no había dormido en semanas.
Ciertamente estaba muy alterado y casi podía decir que incluso él estaba confundido con todo esto, pero eso no significa que sea inocente de lo que hace.
No podía soportar las súplicas de las personas pidiendo de todas las formas posibles que se calmara y lo soltara. No podía soportar los gritos de desesperación de una mujer que apuntaba a que era su madre. No podía soportar la cara de terror del niño al sentir que podrían acabar con su vida en cualquier momento.
La algarabía se hacía más fuerte cada vez. El hombre empezaba a temblar y sujetaba más fuerte a su rehén. Tenía que hacer algo. No podía dejar esto así.
Estaba apunto de saltar hacia el sujeto, noquearlo y sacar al niño de esa situación, pero alguien se dió cuenta de lo que tenía pensado.
Un brazo sobre mi pecho me detuvo de lanzarme ciegamente hacia allí.
- K-Kirishima?
- Son... no puedes hacer algo tan arriesgado!
- Ese niño puede morir si alguien no hace algo!
- También puede morir si tú intentas algo!
No respondí nada a ello. Yo lo sabía. Sabía que no debía lanzarme sin pensar para intentar ayudarlo, estaba muy lejos y por muy rápido que fuera, un solo instante era suficiente para que este tipo tuviera la oportunidad de acabarlo. Aún así cada parte de mí se negaba a quedarse parado y ya. Mi ser estaba en un dilema entre la lógica y la moral.
- Intentar algo ahora solo le dará motivos a ese sujeto de cometer una locura! Sé que estás molesto y claro que también lo estoy! Claro que quiero ir allí y ayudarlo pero un solo acto imprudente puede terminar en una tragedia! Además de todos los problemas en los que tú te meterías por usar tu poder deliberadamente!
No pude evitar soltar un gruñido de impotencia. Saber que tenía los medios en mis manos para detener esto y no poder arriesgarme a usarlos era verdaderamente frustrante.
La furia que sentía elevó mi poder y el suelo empezó a temblar un poco haciendo que todos se preguntaran qué pasaba. Por mi parte daba todo de mí para no terminar transformado en super saiyajin ahí mismo por la ira que sentía en el momento.
- POR FAVOR NO! YA NO MÁS! - para la sorpresa de todos el hombre gritaba mientras temblaba, posando la mano que no tenía el cuchillo en su cabeza
De repente el cuchillo con el que amenazaba al apresado se transformó en un tubo de plástico. Casi al instante un héroe salió de la nada a gran velocidad y lo golpeó en la cara noqueándolo al instante y liberando al niño.
Me fijé en los héroes que entraban en la zona. Uno de ellos lo reconocí como "Swap", quien podía intercambiar objetos de lugar. Él era quien traía el cuchillo en la mano. Se lo había arrebatado usando su poder.
Todos empezaban a aplaudir y yo sentí un alivio inigualable cuando vi al chico ser recibido por los brazos de su madre. Incliné mi cuerpo hacia adelante y posé mis manos sobre mis rodillas flexionadas.
- Estás bien Son? - me preguntó Kirishima poniendo una mano en mi espalda
- Sí... sí, gracias - agradecerle era lo mínimo que podía hacer
Lo que me dijo antes sobre no arriesgar la vida del niño era cierto, aún así estaba a punto de entrar. De haberlo hecho, no solo ponía en riesgo su vida, sino que arruinaría el plan de los héroes para contrarrestar al asaltante. Si todo eso salía mal ni yo mismo me perdonaría por haber hecho eso. Eso solo demostraba lo ingenuo que era yo en comparación a Kirishima.
- Oigan! Vieron lo que pasó?! - dijeron las chicas corriendo hacia nosotros
- Sí, y ustedes? - se dirigió hacia ellas Kirishima
- Sí, lo vimos desde allá arriba. Por suerte todo salió bien y el niño está a salvo!
- Sí... menos mal - dije, tendría unas cosas sobre las que reflexionar una vez esté en casa, y algunas que rectificar
Esta experiencia me serviría para darle más importancia al control de mis acciones. Si iba a ser un héroe no podía ser impulsivo.
Después de este incidente intentamos pasear por los alrededores para despejarnos. Eso hizo que me calmara y el resto de la tarde que pasamos juntos la disfrutamos por igual. Evitaba pensar en lo que podría haber pasado y en su lugar pensaba en lo que pasó, aunque no ignoraba las cosas en las que tendría que trabajar si quería ser un héroe.
Otro rato pasó y todos fuimos a casa, donde hice mi rutina normal. Cené, me bañé y después de un rato dormí. Mañana tendría clases de nuevo.
Pov Narrador
En otro lugar.
El sujeto había sido capturado por las autoridades y en este momento estaba dentro de un hospital por el tremendo golpe que había recibido por parte del héroe.
Una vez ingresado, tuvieron que quitarle la venda que ya desde antes traía en la cabeza.
Ni el doctor, ni los enfermeros, ni los policías que custodiaban al criminal esperaban, que al retirar la venda de su cabeza, ver cómo la parte central de su frente estaba con una gran herida. La piel de su frente no estaba, para ser más preciso. Unos segundos después el sujeto despertó.
Después de ponerlo al día sobre el lugar y la situación en la que estaba, empezaron a hacerle preguntas.
- Nombre?
- Kema Hizu
- Edad?
- 36
- Habilidad?
- Mi habilidad es "Renuencia". Puedo evitar ser afectado por persuasiones o influencias externas - el tipo contestaba todo como un niño, esa cooperación no era muy común en personas como él
- Dígame, cómo fue que se hizo esa gran herida de su frente? - le cuestionó el doctor
- Está ahí? - nadie sabía a qué se refería
- De qué hablas?
- La marca de mi frente
- No sé a qué te refieres. No hay ninguna marca
El tipo solo resopló con alivio y se recostó más cómodamente en su camilla.
- Eso no responde nuestra pregunta. Puede decirnos por qué la piel de su frente no está? Alguien le hizo eso?
- Yo... yo mismo lo hice
- Por qué?
- Quería deshacerme de la marca - reiteraba sobre la marca de la que nadie entendía nada
- Entonces me puedes explicar de qué marca hablas?
- Quería... quería deshacerme de... la "M" - la voz del sujeto empezaba a quebrarse mientras lo decía
- La... "M"?
- Cuando esa marca aparece empiezo a escuchar una voz que hace que haga cosas en contra de mi voluntad. Además de que siempre duele cuando aparece - se puso inquieto de la nada, mirando fijamente al doctor - Por favor, no deje que eso vuelva a aparecer - él le suplicaba con los ojos
El doctor no le dijo nada, solo se alejó de la camilla y solicitó estudios psiquiátricos para el sujeto. Lamentablemente para él, ya tenía antecedentes y era buscado por cargos por los que no había sido capturado antes, así que sería muy difícil para él salir de esa situación o recibir ayuda sobre el problema que lo intranquilizaba.
No quedaba claro para nadie lo que decía sobre la susodicha marca, pero poco les importaría si al final terminaría en la cárcel o en el peor de los casos en un hospital psiquiátrico.
Pov Gohan
- Haa... haa... haa - suspiraba agitadamente después de levantarme alterado en la madrugada sin motivo alguno.
Me levanté por un poco de agua, me calmé y después de revisar, por si acaso, que todo estaba en orden volví a acostarme en mi cama.
No me dormí de inmediato. Sentía una incomodidad en mi pecho que no podía explicar.
Después de un rato intentando dormir me di por vencido. Me levanté nuevamente hasta quedar sentado en la cama, abrí la ventana de mi habitación y salí volando, asegurándome de cerrarla.
La fría noche no me ayudaba en lo más mínimo, cerré los ojos concentrándome en el viento en mi cara, pero por más que intentaba no podía dejar de sentir culpa. No podía resolver este conflicto interno, en que fui un imprudente al querer actuar por mi cuenta, pero eso no era lo único que me molestaba. También me sentía como un completo cobarde, titubeé cuando iba a intervenir y eso le dio la oportunidad a Kirishima de detenerme. No lo hice por miedo o al menos eso creía, ni siquiera sabía cómo sentirme al respecto.
- Si cosas como esas me pasan cuando sea profesional, entonces yo... - dije con frustración, deteniéndome cuando abrí los ojos.
Yo estaba tan ensimismado que no me di cuenta de que tenía un edificio justo enfrente de mí. Frené al instante, apenas y toqué el edificio con los pies deteniéndome justo a tiempo. Resoplé aliviado de que no haya pasado nada.
Bajé hasta una azotea cercana y me apoyé en el borde.
Era muy tarde, las calles estaban vacías y silenciosas. De repente vi a un hombre caminar por la calle apresurado. Lo seguí con la mirada hasta que me fijé que había alguien siguiéndolo y que eventualmente lo alcanzó y acorraló contra la pared, tomándolo del cuello de la camisa.
- Un villano?! - dije al aire. Subí mi pie al borde de la azotea y me paré sobre ella
Otra vez. Otra vez dudé sobre si entrar a ayudar.
- Que tal... si entro y lo lastima por ello? Pero... que tal si no lo hago y lo termina haciendo igual?! - pensé mientras sentía cómo mi ritmo cardíaco se aceleraba pero en contraste que también todo a mi alrededor se ralentizaba.
No entiendo qué me pasa.
- Muévete de una vez! - me dije internamente. Moví un pie hacia adelante con la intención de dejarme caer hacia el vacío y a la calle
Pero una vez más ya era tarde. Hubo suerte de que la zona donde ocurrió fuera bastante patrullada. Un héroe se apareció en la escena, venció al villano y salvó al hombre. Yo volví a ser un simple espectador.
Si a ese hombre le pasaba algo la mitad de la culpa iba a ser mía. ¿De qué me sirve tanto poder si no puedo ayudar a la gente?
- A quién engaño... ni siquiera pude salvar a mi padre del monstruo de Cell - pensé inconscientemente, sorprendiéndome a mí mismo por pensar de un modo tan pesimista e inmediatamente me retracté
Me resigné y decidí reflexionar al respecto en otro momento. El sueño finalmente había vuelto a mí y como siempre, mañana tendría trabajo que hacer en UA.
Continuará
