Habían pasado horas. El tiempo paso inclemente igual que de costumbre. Una constante que nos recuerda que no importa que tan duro y sofocante sea un evento, él no se va a detener por nosotros ¿Podemos nosotros detenernos? O ¿Siempre será aquel río que nos baña con sus fugases e irrepetibles aguas?
Ocurrió lo imposible. Aquellas gotas rojas hicieron más que solo manchar su piel, dañaron algo más, detuvieron el tiempo, detuvieron su tiempo. No era capaz de apropiarse de dichos sucesos. No estaba seguro si estaba vivo o muerto.
Ver eso no era una sorpresa para ninguno de los profesionales del hospital, su estado mental no era nada sorprendente, su estado físico por otro lado impresionó a más de un especialista. No fueron sus manos que temblaban sin el más mínimo control, ni su alto ritmo cardiaco. Fue algo más atípico.
¿Cauterizadas?
Preguntó uno de los en la sala de descanso del hospital.
Si, llego con sus heridas cauterizadas. De manera muy torpe debo decir, pero cumplían el propósito. Superficialmente al menos.
El segundo medico levanto una ceja.
¿Cuál es su don?
Algo relacionado con electricidad.
Insatisfecho por la respuesta reviso el expediente médico del chico.
Su don no parece hacer nada parecido … ¿Usted qué opina señor Ujiko?
Un anciano con anteojos enormes, y bigote igual de prominente, se volteó a mirarlos. El hombre rascó su cabeza calva, y respondió.
Se pueden cauterizar heridas con voltaje, unos 20 voltios serían suficientes… Depende de la herida. Aunque claro suelen usarse electros cauterizadores, se necesita buena precisión, dudo que él tuviera alguno como esos a mano – el viejo soltó una risa, y los otros médicos también rieron – Con poca practica y podría ser bastante perjudicial, deberían hacerle más exámenes.
¿Entonces lo hizo con su peculiaridad? ¿Quizá usando sus dedos?
No lo creo… De cualquier forma no tengo respuestas a todo… Los dones de electricidad no son muy raros, pero usarlo para cerrar heridas… Que niño tan interesante…
Murmuró el doctor antes de escribir algo en una pequeña agenda, y levantarse saliendo de la sala.
Un herido, y un muerto.
Rumi Usagiyama, también conocida como Mirko, repasaba la escena en su mente. Se devolvía una y otra vez, debatiendo sus decisiones, desde el comienzo del día hasta ese momento.
La calidez de los rayos del sol, tan recurrentes de esa época del año. Cálidos contra su piel morena, y el viento que ella misma buscaba saltando de edifico en edificio a tan altas velocidades.
Estaba en el centro de Musutafu, lleno de pantallas enormes donde pasaban todo tipo de anuncios y noticias. El reportaje cambió y viendo una foto de ella deteniendo un crimen se detuvo para observar.
… ¡Buenas tardes estimados televidentes! ¡Bienvenidos a Heroes Rising! ¡El segmento donde repasamos a los mejores! ¡Nuestros amados héroes! – varias imágenes comenzaron a circular, videos de aficionados, fotografías de varios héroes. – Para ustedes el top de los héroes que más han ascendido este último mes -¡Recuerden es pura estadística! – las imágenes se detuvieron, dejando ver la foto de un hombre alto y delgado, completamente vestido de mezclilla - ¡Best Jeanist tan pulcro como siempre, mantiene su posición como quinto lugar! ¡Pese a la ardua competencia que Edgeshot ha logrado hacer!...
La imagen que se mostró otro héroe, con una apariencia extravagante, su boca era cubierta por una máscara, pero sus ojos eran visibles de un color gris oscuro, su cabello gris en forma de tres puntas afiladas cubría el lado izquierdo de su cara. Revelando justo a eso su puesto en el top, actual número seis.
¡Recordemos que el mes pasado era el quien ocupada ese puesto! – volvieron a pasar imágenes, hasta la de un joven que Mirko conocía muy bien - ¡Hawks el novato de oro! ¡El héroe más joven en haber entrado al top! Se le ha visto sobrevolando las calles, y deteniendo todo tipo de crímenes ¡Incluso el público lo adora! Vaya joven más prometedor…
La heroína se estremeció, sabiendo lo que venía ahora, la dupla rival.
¡En el top numero dos por vigésimo quinto año consecutivo esta Endeavor!... ¡No hay duda de que su ferocidad es igual de alta que la temperatura que alcanzan sus llamas! ¡Este último mes detuvo la impresionante cifra de 134 crímenes! ¡Verdaderamente algo de lo que estar orgulloso!
La imagen de Endeavor era conocido por todos, casi tanto como la de All Might, aunque claro, comparar a cualquier con el símbolo de la paz, siempre es una derrota. Cada vez que se hablaba de Endeavor se mencionaba a su mayor rival, y enseguida se decía que, aunque era el segundo lugar, en popularidad muchos lo sobrepasaban, y claro no era de extrañar. Con una actitud tan amenazante y apática como la suya.
Su rostro y hombros cubiertos de llamas por si solos ya resultaban intimidantes, su altura y musculatura promovían la misma impresión, pero All Might también tenía músculos prominentes. ¿Entonces cuál es la diferencia?
El carisma, por supuesto que el carisma, la sonrisa de All Might era todo lo que la gente necesitaba ver para ya sentirse seguros. Incluso había testimonios de criminales que decían que era un honor ser detenido por él. Con Endeavor era todo lo contrario, muchos civiles incluso le temían, incluyendo personas a las que salvaba. Había algo sobre el héroe numero dos que no terminaba de encajar.
Personalmente para Mirko, el porcentaje de aprobación del público no le importaba. Ella era fuerte, le gustara o no al público, y era efectiva, por eso, a sus ojos Endeavor también era digno de ser un héroe.
¡Y claro cómo no puede ser de otro modo! ¡En primer lugar por vigésimo sexto año consecutivo! ¡El rostro de la justicia! ¡Nuestro preciado símbolo de la paz! ¡ALL MIGHT!...
Desde la cima del edificio, Mirko sonrió cuando incluso los transeúntes apresurados de las calles se volteaban sorprendidos hacia la pantalla. Sonriendo, felices de ver a All Might. Incluso aplaudían. Detenían sus ajetreadas vidas por lo más mínimo relacionado al símbolo de la paz, y no era para menos. Él es el símbolo de la paz.
¡YO ESTOY AQUÍ!
Se hizo presente el mismísimo All Might desde el costado de la cámara y directo al centro. Sonriente, genuino, despampanante como siempre. La cámara tuvo que alejarse para captar su imagen completa, sus completos 220cm de altura. Resplandecía con el brillo de las luces del programa. La gente en las calles gritaba, y el presentador del programa también temblaba de la emoción.
Ella estaba en un edificio altísimo, probablemente más de veinte pisos, aun así, se sintió incluso más abajo que las pantallas que estaban debajo de sus pies presentado a ese hombre. Eso hacía hervir su sangre, pero eso solo era motivación. Rumi Usagiyama, no conoce lo que era rendirse.
¡Mirko incendió en el 512 de la avenida Nuts!
Hablaron detrás del intercomunicador, y la mujer se sobresaltó un segundo, aturdida por el ruido lanzado directo a su oreja, siempre olvidaba bajarle el volumen. Sonrío, conociendo a donde tenía que ir. Con pasos apresurados troto hasta el borde del edificio, y cuando su pie toco el borde, salió volando. Disparada varios metros en el aire mientras sus orejas de conejo se iban hacia atrás por el fuerte viento que peinaba su piel.
Si ella hubiese esperado unos segundos más habría escuchado algo interesante en el programa.
¡Hacemos una mención honorifica a Mirko! ¡Una novata en ascenso que está cada vez más cerca del top 10! ¡Puede que tengamos una nueva heroína en el top en unos meses!
Con sus brazos extendidos a cada lado, su largo cabello blanco se balanceaba libre en el aire, aterrizó encima de un tejado, rodando para disminuir la fuerza del salto. Cuando eres héroe aprendes que ser fuerte no quiere decir que quieras recibir daño. Aunque fuese leve.
Recorría cuadras enteras en segundos, gracias a su peculiaridad. Conejo. Que la dotaba de fuerza sobre humana, sobre todo en sus piernas, reflejos mejorados, y muchísima, pero muchísima energía. Veloz, fuerte, feroz, esa es Mirko. Es capaz de recibir balas y seguir a toda velocidad contra el que le dispara, incluso luego podría ella misma sacarse las balas e ir a por más criminales. No conoce descanso, se niega a tenerlo.
El olor a humo llegaba rápidamente a su nariz, y pronto se fijó en como subía al cielo la humareda, perdiéndose en el aire.
Aterrizó frente al edificio, que ya estaba siendo atendido por bomberos y varios héroes con peculiaridades acuáticas, sin embargo, ninguno de ellos parecía haber entrado.
¡Es Mirko!
Grito uno de los paramédicos que llevaba en una camilla a una de las víctimas, el resto de los civiles también se emocionaron al verla llegar.
¡¿Queda alguien adentro?!
Gritó la mujer sin perder su sonrisa salvaje, y confiada.
¡Mi hijo!
Gritó un hombre desde una camilla, que ya estaban a punto de meter a una ambulancia, estaba en un estado deplorable, completamente vendado, gracias a sus sentidos amplificados, Mirko podía oler la sangre y la carne quemada del hombre. Se notaba que el grito les costó a sus pulmones, pues de forma casi automática comenzó a toser. Rápidamente los paramédicos fueron a atenderlos. Esas dos palabras fueron suficientes para la heroína que sin escuchar nada más se lanzó al edificio. Sus musculosas piernas se flexionaron en el asfalto antes de saltar.
¡¿Qué piso?!
Preguntó en medio del aire, y desde el suelo, los vecinos del hombre le respondieron.
¡Séptimo!
Aterrizó encima de una farola y desde ahí se impulsó hasta la ventana de uno de los apartamentos justo en ese mismo piso. Su precisión pareció irreal para las personas que presenciaban todo, pudiendo entrar sin rose alguno por la minúscula abertura de la ventana.
El delgado poste de metal que utilizo para impulsarse se dobló ante su descomunal fuerza cayendo al suelo y dejándolo inutilizable. Esto solo en cuestión de segundos, pensando gracias a la mente rápida y flexible de la mujer.
Al entrar al edificio, la mujer rodó por el piso, se deslizó un par de metros hasta el fondo del pasillo, usando sus piernas freno en medio del débil piso lleno de hollín. El humo se acumulaba en los techos.
¡¿Dónde estás niña?!
Gritó Mirko, y enseguida escuchó un llanto como respuesta. Por supuesto la pequeña debía estar repleta de miedo. Sus orejas de conejo se movieron buscando el origen del sonido enseguida lo identifico vino de detrás de una de las puertas.
¡Mirko posible ataque de villana en preparatoria Musutafu! ¡Estás a 10 minutos! ¡Sobre la avenida…!
¡Sé dónde es!
Pesé a estar ya en medio de un caso Mirko no rechazo el siguiente, su competitividad no se lo permitía por eso ascendía tan rápido ¡No hay crimen que no corra a resolver!
A gran velocidad, Mirko pateó con fuerza la puerta, que salió volando hasta estrellarse contra uno de los televisores de la casa. Por supuesto, poco importaban los bienes materiales. Los muebles de la casa estaban siendo rápidamente convertidos en ceniza.
Más de los sollozos de la pequeña llegaron a sus oídos, corrió al fondo del pasillo y entró la puerta que estaba al final, que cedió ante su fuerza, rompiéndose, pero no al nivel de salir volando como la primera. Por supuesto, para no dañar a la niña.
Al entrar, Mirko no la vio por ningún lado, intento oler entonces, pero el humo del lugar le impedía orientarse de esa forma, entonces de debajo de la cama salió la pequeña arrastrándose, se había escondido y su rostro lo había cubierto con un pañuelo.
La heroína sonrío admirándose un poco por el ingenio de la pequeña. La agarró rápidamente, levantándola del suelo, y abrazándola contra su cuerpo. La observó a los ojos, la pequeña muy asustada, apenas pudo devolverle la mirada.
¡Todo estará bien!
Grito la mujer, y su confianza era tal, que más que palabras de aliento, sonaban como una sentencia, algo que iba a ser así sin importar qué. La puerta por la que entró antes se prendió en fuego, y detrás de ella, el techo del pasillo cedió corroído por las llamas.
Mirko, pensó unos segundos, miró la ventana de la habitación y luego a la chica, el abrazo más fuerte contra ella.
Sujétate y agacha la cabeza…
Le ordeno, y por supuesto la pequeña obedeció, entonces Mirko se impulsó desde el suelo en contra de la ventana, parecía que iba a estrellarse contra ella, sin embargo, en el último segundo giró y fue su espalda la que colisionó, destruyendo la pared sin mucho problema. Apenas y sintió la pared derrumbándose contra su espalda, la emoción del momento le impedía sentir el dolor, parte de su peculiaridad, claro.
Frente a ella el techo de la habitación se derrumbó justo antes de que salieran, envueltos en hollín, como un cometa.
Antes de caer al suelo, Mirko volvió a girar, presumiendo una vez más sus reflejos, aterrizando suavemente sobre sus pies. Miró entonces a la chica con una sonrisa.
Había caído directo al centro de todas las ambulancias que vinieron a socorrer, entonces llegaron más héroes a aplacar el incendió.
Te dije que todo estaría bien.
La mirada de sorpresa, y alivio de la chica que acababa de salvar fue suficiente agradecimiento para la mujer, que rápidamente la dejo en una camilla, para que pudiera ser tratada con primero auxilios. Firme, dura, y rápida, así describían todos a la heroína, y justo así es la forma en la que resuelve sus casos. Ella es confiable, es poderosa.
Enseguida una multitud se formó a su alrededor, vitoreando y agradeciéndole, pero ella no tenía tiempo para eso.
¡Atrás todos!
Ferozmente, la mujer empezó a correr, el asfalto cedió antes su fuerza cuando se impulsó en un salto, elevándose sobre los edificios, y viendo a la lejanía la preparatoria, aterrizó sobre un edificio comenzó a saltar de techo en techo tan rápido como podía, pero… Llegó tarde.
Ya llevaba un tiempo ejerciendo su labor como heroína claro está, no al nivel de una veterana, pero estaba lejos de ser una novata. La criminalidad de Japón era baja, eso hacía que de cierta forma los héroes de confiaran. En su universidad recibió clases enteras dedicadas para prepararla para un momento así, pero ahora es claro que no fue suficiente. Su poca experiencia en ese ámbito se le hacía evidente ahora.
Llegó tarde, y por eso, frente a sus narices se desvaneció la villana que había asesinado a dos niños en esa misma semana.
Toga Himiko desapareció en medio de un humo profundo y oscuro que burbujeaba en morado, la chica luchaba en contra de la extraña sustancia que la rodeaba. La desesperación se veía en su rostro, siguió sus ojos amarillos antes de desaparecer, viendo el cuchillo ya a centímetros del chico. Vio como saltó, y como la sangre se disparó en el aire.
Ella estuvo a milímetros de agarrar a la responsable, pero aun así se había ido, y frente a ella, unos ojos amarillos rasgados formados a través del humo parecían burlarse de ella.
Ahora, frente al único sobreviviente y Mirko no podía desviar sus ojos de él, está vez, no tenía el valor para decirle que todo estaría bien ¿Cómo podría? Sería una mentira. Sus orejas fueron las que respondieron primero, intentando captar algo, el sonido del corazón latiendo del joven al que el cuchillo había alcanzado, no hubo nada. Ni tampoco su respiración, observó entonces como el chico que lo abrazaba empezaba a brillar con cada vez más fuerza.
Solo lo vio aferrándose impotentemente al cadáver lentamente frío de su amigo, lo abrazó como sí de ello dependiera su vida, sus ojos notaron como rayos brotaban de la piel del joven, dañaban la pálida piel del chico al que abrazaba, una despiadada muestra de cómo incluso sin quererlo, herimos a los que tenemos cerca. Su radio sonó en el aire y al fin recobró el control de su cuerpo.
¡Mirko! ¡¿Llegaste?! ¿Cuál es la situación?
Habló Naomasa a través del comunicador, su voz era un grito que oscilaba entre la esperanza y la preocupación. No hubo respuesta inmediata, solo un silencio corto que se sintió eterno.
Fallé… Manden una ambulancia…
El sonido del agua cayendo sobre el lavabo llenaba la habitación, se expandía a través del silencio, pero no era escuchado, ya no. Ella estaba paralizada mirando sus manos, sujetaba una esponja y un plato, estaba lavándolos cuando no pudo seguir, se detuvo al no poder dejar de pensar en él.
Él no ha dicho una sola palabra desde entonces y ella desde que le dio esa fatídica noticia, no puede dejar de pensar en como se siente el chico. Ella misma esta terriblemente abatida, sabiendo lo importante que era él para Denkou, no podía imaginar como se estaba sintiendo.
Mientras iban el auto, intentó animarlo un poco, con una proposición un poco absurda.
¿Quieres ir por un helado?
No era necesario aclarar que fue una tontería, pero ella realmente no sabía que más hacer, esto iba más lejos de lo que podía controlar, cada vez que atravesaban algo difícil le preguntaba eso, desde el primer día la respuesta del chico siempre fue la misma. Mirarla, sonreírle con esos brillantes ojos grises, y decir que sí. Esto era diferente.
Se fue directo a su cuarto apenas llego, no dijo una sola palabra, le echo llave apenas pudo, y el mensaje fue claro. No quería ser molestado.
Ahora ella se sentía más sola que nunca en un apartamento que sentía demasiado grande. Solo la separaba del chico una simple puerta, y quizá eso era lo mejor ahora mismo, aún así, la sensación que le dejaba… No sabía lidiar con ella.
Soltó los platos y la esponja en el lavabo, aún con la regadera abierta fue apresuradamente a la nevera, e igual que antes, sacó una cerveza y se la bebió de una sola sentada. No estaba orgullosa, pero eso era lo que ella sabía hacer.
Su celular sonó desde la mesa de la sala, lo miró de reojo, y no tuvo ánimos para contestar hasta leer de quién era la llamada.
's.
Lo había olvidado por completo. Él vendría hoy. Su jefe, el padre de Denkou. Por un instante considero que quizá era bueno, él sabría que hacer, como su padre, tenía esa responsabilidad ¡Quizá por eso llamaba ahora! Contestó esperanzada.
Hola, señor Daniel's…
Saludo cordialmente Misato. Intentó que no se notara en su voz, el nudo que formó en su garganta.
Katsuragi, un gusto escuchar de usted Me informaron que estuvo hospitalizada ¿Es así?
Si, señor, hubo un pequeño accidente acá en casa.
Si, un problema de corriente. – Ella no estuvo segura si acaso eso era una broma, y la confundió por el tono que uso, despectivo a más no poder. – También sé que ya le dieron de alta.
Ella no sabía como Jack se enteró de eso, pero no quiso preguntárselo.
Estoy al tanto de la situación de todo… - entonces Misato pensó que estaba en lo correcto que buscaría socorrer a Denkou. – Espero que estos pequeños percances no hagan que olvide el itinerario que tenemos para mañana.
La mujer apretó el celular entre sus manos con rabia.
Claro señor… ¿Algo más?
Conservo la esperanza, se aferró a ella.
No… Hasta pronto señorita Katsuragi.
Respondió secamente el hombre y enseguida colgó la llamada.
Le comenzó a doler la cabeza, tantas cosas estaban pasando, demasiado rápido una detrás de otra, y el imbécil de su jefe era más inútil que nunca.
Es un negligente de mierda…
Pensó la mujer, y posteriormente volvió a beber otra lata más de cerveza, se miro a si misma, y se comparó. Pensar que ella también estaba siendo, y era negligente hizo que su rabia aumentara y cambiara de objetivo.
Fue una noche silenciosa, incluso más que cuando vivía sola, incluso más que la noche cuando lo abandono. Los minutos pasaron, se hicieron horas, el reloj de la sala lo marcaba claramente, lo miraba directamente, perdida en el tiempo, no durmió esa noche ¿Cómo podría si no dejaba de levantarse a buscar otra cerveza? Eso la mantuvo despierta, y en medio de la madrugada, sin poder poner en orden sus ideas… Sin poder ordenar su propia vida. Misato Katsuragi preparó el apartamento para llegada de su jefe.
Daba miradas a la puerta de Denkou, pero seguía igual, cada vez que la volteaba ver estaba cerrada y claro ¿Quién la iba a abrir? Si desde su interior solo se necesitaba silencio. Se acerco a la puerta, y presiono su frente contra ella.
Denkou…
Se conocían de hace años, pero no facilitaba esto, no facilitaba el contacto más allá de la disfuncional relación de compañero que habían formado. Los dedos de Misato se fundieron con la puerta, deslizándolos mientras presionaba contra ella. Las palabras brotaron de su garganta como la lava de un volcán explotando, enojada por lo injusto de la situación del chico, pero dicha ira estaba mal dirigida.
¡Abre la puerta!... ¡Por favor, basta de tanto silencio! ¡No puedes simplemente quedarte ahí!... – sus manos fueron al picaporte de la puerta, lo sujetaron intentando abrir - ¡Necesito que hables! – las manos de Misato se retorcían impotentes esforzándose para hacer girar la puerta asegurada, fue inútil. Detuvo sus esfuerzos, y volvió a pegar su frente sobre la puerta. – Yo lo necesito… - susurro y apenas ella pudo escucharse. – Te necesito…
Le tomo un rato poder despegarse de la puerta, y en todo ese tiempo, no hubo sonido alguno del otro lado. Frustrada decidió organizar el apartamento para la llegada de su jefe. Incapaz de organizar su propia vida, decidió en su lugar encargarse del lugar.
Con el pasar del tiempo volvió a mirar el reloj. 07:00 AM hora acordada, y como si esperasen la puerta para justo tocar se escuchó el timbre.
Se acercó a abrir, y justo cuando lo hizo llego a su nariz el olor a perfume masculino. Sus ojos subieron lentamente hasta los de él. Esos ojos grises que ha visto en dos lugares completamente distintos.
They've sayin, you're sophisticated
El hombre le sonrió, mostrando las blancas y perfectas perlas bajo sus labios podía jurar como un brillo blanco atravesó sus ojos grises. Extendió su mano cortésmente. Enseguida ella la sujeto, la firmeza y aspereza de sus manos no pasó desapercibida para Misato.
Señorita Katsuragi, es un gusto verla, ha pasado tiempo.
Dijo con tranquilidad y lentitud, esperando que cada una de sus palabras entraran en ella, incluso su voz fue áspera, contrastando con su vestimenta liza y sin arrugas. Ese traje negro de algodón completamente pulcro.
¿Huelo cerveza?
Preguntó ensanchando su sonrisa, y Misato asintió levemente.
Perfecto. Me gusta verla activa.
Salió de su sorpresa inicial, definitivamente había pasado algo de tiempo desde que estuvo frente a frente con su jefe. Tosió aclarando su garganta y respondió.
Estaba muy cansada luego de… Todo lo que paso ayer. – al decir eso los ojos del hombre se entrecerraron estudiando sus palabras – Necesitaba mantenerme despierta.
Lo entiendo perfectamente ¿Me permite?
Preguntó entonces, queriendo entrar al apartamento, y ella se apartó rápidamente, y Jack pasó adentro, junto con él entro otro joven que cargaba unas cajas que se veían bastante pesadas, para Misato había pasado desapercibido en un principio casi escondido detrás de Jack.
Oh, señorita Katsuragi, perdone, olvide mencionarlo. Este joven que ve aquí es Stephen Verne, mi nuevo asistente.
Enseguida lo recordó, lo había visto en uno de los videos de la expo de Washington del año pasado, pero entonces no era su asistente. El joven la agarró de la mano, apretándola con fuerza mientras la sacudía felizmente.
¡Katsuragi! ¡El señor Daniel's me ha hablado muchísimo de usted! ¡Todo el mundo realmente! Debe ser una mujer muy ocupada. Tal como dice el señor Daniel's soy su nuevo asistente, así que supongo que nos estaremos viendo a menudo ¡Espero que así sea!
Es un placer…
Respondió Misato que no esperaba toda esa energía por parte del chico. No pensó que a su jefe le gustaría estar cerca de alguien tan animado.
Stephen, por favor ve por la otra caja. Tenemos que empezar rápido. De lo contrario no podremos estar a tiempo en Kioto.
¡Enseguida!
El joven salió del apartamento, caminando rápidamente. Entonces fueron ellos dos los único en la sala, Misato volteó a ver a la habitación de Denkou y eso no paso desapercibido por el hombre, que comenzó a hablar enseguida.
Tome asiento.
Le ordenó a Misato, y ella por mero impulso obedeció, entonces rebusco un poco en la caja que fue dejada segundos antes sobre la mesa.
Hace un año y… cuatro días exactos, usted tuvo la brillante idea de proponerme presentarnos en la I-Expo ¿Lo recuerda?
Ella asintió, y eso ensanchó la sonrisa de Jack que la miro de arriba abajo con cierto toque de orgullo en sus ojos y su voz.
Como ya sabe, ya es una realidad, menos de un año, Olympia y Panakeia, irán a la I-Expo. Una isla reservada solo para los mejores científicos, personas de intelecto superior e ideas revolucionarias, un lugar… Demasiado arrogante para mi gusto, pero he de admitir que es necesario asistir, no solo eso, es necesario hacerle saber al mundo quienes somos. Haremos historia, siendo los primeros en presentarse en la I-Island sin ser locales.
Notó como la mirada del hombre se hacía un poco más seria, competitiva.
¿Ya decidió cuáles serán los prototipos que expondremos?
Justo eso hay en estas cajas, posibles prospectos. Fueron elegidos hace tiempo, pero se reservo la información, por eso, me es tan urgente estar frente a frente contigo hoy.
¿No hay más razones?... Se preguntó Misato.
Cada una de las carpetas que hay en esta caja contienen información altamente confidencial. Por lo tanto, decidí no conformarme con mandarle un simple correo. No voy a dejar nada al azar. Aún con nuestro fantástico sistema de protección de datos, no puedo parar de asegurar.
Acercó a ella una carpeta, y la mujer la agarro enseguida, abrió y leyó su contenido, no pudo evitar su estupor. Decenas de artefactos de los que aún no estaba al tanto, y de los cuales apenas comprendía su funcionamiento. Por supuesto, la sede americana de Olympia siempre un paso adelante.
Eso solo es una pequeña parte, lo más prometedores, el resto aún se encuentran en fases de prueba, pequeños embriones que nos ayudaran a construir un mejor mañana.
Es increíble…
Jack soltó una risa orgullosa ante eso.
Tan elocuente como siempre, avances en todas las áreas que alguna vez hemos cubierto, biotecnología, nanotecnología, inteligencia artificial, salud, herramientas para héroes, incluso armamento de grado militar… - la mirada del hombre se oscureció junto con su tono de voz. – Aún así, hay algo que me ha estado molestando. Una persona de hecho. Me molesta desde que me propusiste todo esto.
Sin saber de que habla, Misato esperó a que aclarase su duda.
David Shield.
La confusión de la mujer no hizo más que aumentar, despegando su vista de la carpeta debajo de sus manos. Él es uno de los científicos más importantes del mundo. Un hombre al que incluso All Might respetaba, y con el que colaboro por muchos años.
¿David Shield?
Si, él… Gran sujeto, inteligente… Ese es justo el problema. Olimpya ha crecido como una pandemia los últimos años, ese es el fruto del impresionante trabajo que desempeñamos y el legado de mis padres, pero aún así, aquellos productos creados por Shield se mantienen en la cima. – el hombre caminó alrededor de la mesa, quedo detrás de Misato que lo siguió con la mirada hasta que no pudo más, él se apoyó sobre ella, con sus brazos rodeando sus hombros, sus dedos señalaron el logo de Olympia en las carpetas. Le susurró al oído. – No permitiré que mi empresa se estanque en el mercado frente a un idealista. Quiero que todos hablen de Olympia, no importa donde, no importa cuando.
¿Quiere vencerlo en su propio territorio?
Siempre eres tan lista… Si, justamente.
Pero estaremos en su patio… La I-Island es literalmente su hogar. Es imposible…
La risa del hombre le puso la piel de gallina de la mujer al sentirla en su cuello, entonces él se levantó, alejándose un poco de ella, puso sus manos sobre sus hombros. Sonrió mirando a ningún lado en particular.
Esa es la mejor parte… Somos Olympia Misato… Hacemos posible, lo imposible. Acercamos a los mortales a los dioses. Como Prometeo que les entrego el fuego a los hombres, pero está vez, no hay dioses que nos castiguen.
Las palabras del hombre contradijeron su anterior queja sobre el idealismo, aún así, salieron de su boca con tanta confianza y seguridad, que ella no pudo evitar sentirse llena de ambición, eso calló las voces de su mente que estuvieron revoloteando desde el hospital, pero fue breve, recordó los cansados ojos de Denkou, cuando Jack volvió al frente, y se encontró con sus ojos grises, confiados, seguros, orgullosos. Supo que debía hacer.
¿Qué tan imposible sería entonces que el jefe de Olympia hablará con su hijo hoy?
El hombre apartó la mirada en cuanto ella menciono a su hijo, su mirada fue directo al tocadiscos de la sala de estar, a los vinilos, algunos nuevos, varios de hecho.
We are triying hard to get your attention
Climbing your wall
Se fijo en uno de los muchos, la caratula era azul, brillante, en su centro la imagen recortada y cuadrada de tres mujeres y un hombre, vestidos de gala. Jack se mostro vulnerable, instantes fugases que Misato no olvidaría.
Aún… Aún hay cosas que debemos discutir.
Eso no desalentó a la mujer.
Denkou es algo que debemos discutir. Justo ahora necesita hablar con usted… Necesita a Jack, no al fundador de Olympia, necesita a su padre… Usted sabe lo que paso ayer… Su numero es la primera opción del hospital… - sus ojos se entrecerraron recordando todas esas veces que el hombre no atendió el celular – Siempre lo ha sido…
La mirada del hombre aún fija en los vinilos volvió a Misato. Se convirtió nuevamente en aquella montaña infranqueable y dura.
I'm not at all surprised at how direct you can be. I am aware of everything. (No me sorprende en absoluto lo directa que puedes ser. Estoy al tanto de todo.) But... That's life. It takes away what you love the most in less than a second…(Te arrebata aquello que más amas en menos de un segundo,) -el hombre divago unos segundos - time is not relevant, minutes or years, it always ends up taking everything away. (el tiempo no es relevante, minutos o años, siempre termina quitándotelo todo.)
No, se equivocó, no era esa montaña fría, el aparente estoicismo de su mirada desapareció, se lleno de nostalgia, de dolor incluso. Como si hubiera una pequeña fuga en a la monumental represa que había en si mismo.
Ella entendía el inglés a la perfección. No había chance de equivocarse. Entonces ¿A qué se refiere?
¡Perdone la demora señor Daniel's!
Entro Stephen al apartamento con una gran sonrisa que contrasto con la mirada perdida de Jack, mirada que desapareció al segundo, miró a su asistente con una sonrisa, que nada tenía que ver con su anterior expresión.
¡Justo a tiempo! Bien, sin más interrupciones ¡Empecemos! – de uno de los bolsillos de su chaleco sacó un pequeño triangulo de color negro, toco uno de sus bordes, y lo lanzó sobre la mesa, entonces se desplego en varias puntas, y se extendió por toda la sala un holograma con diversos planos. – Primero deslumbramos al público – pauso mirando a Misato, preguntándose si su sorpresa se debía al proyecto o a su rápido cambio - y luego les mostramos de que estamos hechos.
Los planos llenaron la sala de estar, y las miradas de los tres adultos en ella eran distintas entre sí.
Jack se veía orgulloso, contemplando el trabajo de sus científicos, e incluso sus propios esfuerzos. Misato mantuvo su vista en el hombre de traje, en como era tan bueno disimulando, haciendo como si hace unos segundos no pareciese alguien completamente distinto. Stephen miraba uno por uno los aparatos, para él no era una vista del todo nueva.
Cuando al fin Misato miro los hologramas le llamo la atención la figura de un Vial que tenía una etiqueta que decía "Geia" miró de reojo a su jefe, y él enseguida supo la pregunta que ella iba a hacer.
No, no es la misma formula con la que llevamos ya trabajando hace varios años. En un principio Geia fue pensada como un tratamiento para personas con Hemofilia, desde un principio ya era mucho más eficiente que Desmopresina, anteriormente usada con el mismo propósito… - Jack sonrió mirando a Stephen y a Misato. – Que claro, gracias Geia, ha quedado obsoleta. No es todo, grata fue nuestra sorpresa al notar que el producto no solo aceleraba el proceso de coagulación si no que, además aceleraba otros procesos referentes a tratamiento de heridas, leve en un principio, gracias a nuestra energía genética se redujo el tiempo, magnificando su eficacia, hasta ahora el tiempo promedio para curar heridas como… Cortes a órganos internos se logró reducir a cuestión de horas, pero dimos un paso más adelante. Con su nueva versión, que será presentada en la I-Island, se logro reducir dicho tiempo a un par de minutos… Aunque claro, debe ser refinado, los pacientes con los que hemos probado sufren efectos secundarios como cansancio extremo durante incluso semanas luego de utilizar el producto. Sin peligro de muerte claro, pero es un inconveniente.
Impresionada por los avances Misato pensó unos cuantos segundos, procesando la información, y quizá darle una respuesta a dicho efecto secundario, el intento de Misato no paso desapercibido por su jefe, que espero pacientemente a que hablase.
¿Puede que el cuerpo desvíe energía para dicho proceso descuidando otros?
El hombre sonrió y enseguida Stephen preguntó algo más.
¿Cómo llegó a esa conclusión?
Preguntó curioso. Misato no desempeñaba un rol científico (al menos no en esa rama) en Olympia. La voz de Stephen estaba llena de sorpresa. La mujer solo alzó los hombros mirándolo con confianza.
Me recordó a cuando tuvimos que sacrificar algunas ventas en Nara para seguir a flote. Una crisis de cuando recién entre como directora.
Jack miró de reojo a su asistente, aparentemente orgulloso de la rapidez de Misato.
Por eso la mantengo cerca. Flexibilidad.
Una vez más, la mujer no supo como sentirse ante el halago, esperaba que él no pensase que podía librarse de su enojo con tan solo un par de palabras lindas.
Siguió exponiendo producto tras producto, y por supuesto Misato no paro de hacer preguntas relacionadas a logística y mercadotecnia, incluso proponiendo cambiar el nombre de algunos productos por no ser llamativos. Ella dirige, prioriza, mejora y organiza, ese es su rol, y lo desempeña mejor que nadie.
La reunión se extendió a horas, y al finalizar, con un simple chasquido de sus dedos el aparato que producía el holograma se plegó de nuevo, volviendo a su forma original, parecida a un triángulo. Jack estuvo hablando horas sin parar, y sin embargo no parecía necesitar refrescarse ni en lo más mínimo, termino la presentación con la misma energía con la que comenzó, y tal cual entró al apartamento pretendía salir.
Es todo por ahora, sigo aceptando cualquier tipo de recomendación que piense en futuro cercano, está vez estuvo más callada que de costumbre.
Ella observó como Jack se empeñaba en hacer como si todo fuera normal, como si Denkou no existiese.
Tengo un par de cosas en mente…
Estaré encantado de escuchar, siempre y cuando sean referentes a la empresa…
Destacando la falta de titubeo en los ojos de Misato y la firmeza de su mirada, Jack tomó una decisión. Se acomodo el chaleco, mientras guardaba el aparato en uno de los bolsillos, el movimiento de la prenda sirvió para llenar una vez más el aire, de su intenso perfume.
Stephen, adelántate y enciende el auto, no me tomará mucho tiempo.
Por supuesto señor Daniel's.
El joven notó la tensión entre ambos y se levanto enseguida, recogió una de las cajas, aquella con las muestras físicas de algunos productos, y se las llevó consigo. Jack esperó unos segundos, asegurándose pacientemente de que Stephen estuviera lejos. Miró a Misato a los ojos.
Al fin tenemos privacidad ¿Qué la mortifica tanto?
Ella estaba a punto de estallar de la rabia por su constante indiferencia.
Está claro. Denkou acaba de ver morir a su mejor amigo, en sus brazos… Ese chico era como su hermano y usted… Su propio padre….
Jack la interrumpió como queriendo librarse de la responsabilidad.
Puedo organizarle un funeral al chico si eso la hace feliz.
Ella no soporto más, al fin, después de tantos años de ver él constante desprecio del hombre hacia su propio hijo se levanto de la silla violentamente, fue firme colocando las manos sobre la mesa, y mirándolo llena de rabia.
¡Está pasando por un duelo! ¡Necesita un padre! ¡No me interesa que razones tenga para evadirlo, pero no es momento! ¡Denkou lo necesita!
El repentino estallido de la mujer, no doblego en lo más mínimo al hombre.
Lo sé…
¡¿Y ya?! ¡¿Es todo lo que dirá?!
No… - respondió Jack, y se acercó a ella, con sus manos detrás de su espalda, la miro por encima del hombro, de forma casi arrogante, confiable a partes iguales, adjetivos que contradijeron su tono de voz. – Es una mujer joven, inteligente, la contrate por su ferocidad, y día con día me demuestra que tome una buena decisión…
¡Deje de adularme! ¡¿A dónde quiere llegar con eso?!
La malicia surco los grises ojos del hombre, y sin aviso Misato sintió como coloco una mano en su barbilla, se sintió electrizante, una chispa fugas que además de recorrer su cuerpo, brilló en los ojos de Jack, y puso la piel de Misato sensible, la recorrió un escalofrío.
Valore su puesto. No muchos pueden asumirlo con la misma eficiencia que usted, y además… - su mirada divago entre el tocadiscos y la habitación de su hijo. – Muchos se verían afectados por un cambio en el personal. Usted es conveniente Katsuragi. Manténgase así.
Entendió enseguida lo que quería decir, reunió valor, y retiro con rudeza la mano del hombre de su barbilla, él no se sorprendió por el gesto ni tampoco batalló. Sus manos volvieron a su espalda. Misato cruzada de brazos frente a su jefe, no podía parar de maldecirlo para sus adentros. Amenazarla con no solo su puesto de trabajo, sino además con la imposibilidad de ver a Denkou… Es un desgraciado.
Buena charla, un gusto verla una vez más.
Le sonrió cínicamente a la mujer, antes de comenzar a caminar tranquilamente hasta la puerta, se detuvo entonces sujetando el picaporte y la volteó a ver.
Recuerde una cosa… Nunca le pedí que actuase como su madre.
Agregó Jack, y estuvo a punto de cerrar la puerta cuando frente a él se encontró con otro hombre.
El jefe de Olympia se fijó en el hombre delgado, el cabello castaño del tipo le hizo alzar una ceja, al ritmo que dudaba de sus ojos verdes.
Contrario al típico gesto que la mayor parte de las personas hacemos al ver a alguien por primera vez, llevando nuestros ojos de arriba a abajo para reconocer mejor, él solo lo miro directo a los ojos.
No esperé que tuviese más invitados para hoy Katsuragi… - habló Jack firmemente casi ignorando al otro hombre, entonces extendió su mano. – Jack Daniel's
Al hombre de cabello castaño estrecho la mano de Jack, sin verse intimidado. Paso su vista por encima del hombro de Jack hasta la mujer a sus espaldas, noto el rostro afligido de Misato, pero eso no turbó su calma. Devolvió su atención al hombre frente a él.
Kyocho Kazuma, soy un invitado no anunciado. – la serenidad y tranquilidad del profesor se reflejó al ambiente. – Tengo asuntos que atender dentro del apartamento ¿Me permite pasar?
Los ojos grises de Jack chocaron unos segundos con los de Kazuma, notó como el hombre lo miraba sin conocerlo. No le importó mucho.
Estaba a punto de preguntarle lo mismo.
¿Cómo les va chicos? ¿Emocionados por el nuevo año? Porque yo sí, y bastante. Después de tanto tiempo de espera, les traigo el nuevo capítulo, y debo hacer algunas aclaraciones.
En primera, los más observadores quizá noten que Mirko no esta realmente en top de héroes, en este fic Rumi es un poco más joven, por lo tanto, más inexperta, y por ende lleva menos tiempo siendo una heroína ¿Por qué hago este cambió? Planes a futuro relacionados con el personaje y Denkou, en unos meses verán a que me refiero.
En segunda como sabrán cada capítulo lleva el nombre de una canción. Yo escribo con música de fondo, la cambió se según lo que quiera escribir, en estos casos siempre coloco de titulo la canción que me recuerde, o sienta que mejor exprese la temática del capítulo. Cosa que se me ocurrió después de escuchar las canciones que dan nombre a algunas Stands de Jojos... Si, el autor es fan de Jojos, y si mi favorito es Joseph.
Adivino, tu siguiente línea será:
¿Por qué mataste a Shiro?
Bueno, por qué aclaro lo de las canciones, pues probablemente noten como se actualizan viejos capítulos, no sé si Fanfiction les notifique eso, creo que sí. En caso de que sea así, no se preocupen, solo soy yo agregando pequeños fragmentos de las canciones aquí y allá. Una idea que vino a mí, queriendo que aquellos que no conozcan dichas canciones puedan darse una idea de que va, de hecho, ahora mismo tengo otra idea.
Les explicare un poco la canción del título, tampoco es difícil de entender, pero ya que estamos. La relación de la canción con la obra como tal se las dejo a ustedes.
Es una crítica social a las expectativas sociales impartidas sobre los jóvenes, en otras palabras, aquello que se espera de tu parte.Lo cual a veces nos lleva a perseguir sueños ajenos, corriendo sin descanso a un objetivo que ni siquiera nos satisface.
Al mismo tiempo también grita por atención, buscando alcanzar dichas expectativas para recibir aprobación, aunque en algunas ocasiones pueda ser más un problema que algo positivo. También habla sobre como de un lado nos reprochan algo, pero del otro lo aprueban, por supuesto es algo subjetivo a quien lo ve, nuestras acciones lo son.
Ser una persona precavida puede ser algo bueno, pero desde otro punto de vista también puede significar vivir con miedo. Me parece que es eso lo que se refiere cuando habla sobre hacer algo malo y luego digan que es algo genial, claro no de forma literal, yo solo di un ejemplo.
También menciona como de no cumplir dichas expectativas, o fallar, nos juzgaran y señalaran, enseguida dice que no podemos evitar ser un problema, refiriéndose quizá a nuestra natural incapacidad para afrontar las cosas, debido a que somos jóvenes y además personas.Un resentimiento por algo que un principio ni siquiera nos deberían culpar.
Quizá haga esto mismo con cada capítulo, quizá sea un poco masoquista ¿Eh?
Gracias por leer, espero les guste. Me encanto escribirlo, aunque me bloquee un par de veces, adoro ver sus comentarios, sus votos, saber que están leyendo. Los adoro.
