Capitulo 41: Lucha, Gana y Huye
-*-*Mansión Stane / Durante el ataque de los Centinelas a la mansión de Xavier*-*-*-*
Alexander caminaba por los oscuros pasillos de la mansión descalzo. La lluvia que caía con fuerza afuera, hacia que los bellos de su piel se erizaran suavemente mientras que los de su nuca se paraban de los nervios.
Sentía frió, pero poco le importaba. Hoy por fin, luego de días, había recuperado el control de su cuerpo. Solo de a ratos sentía que Nega se revelaba, pero tras unos cuantos golpes en su cabeza contra la dura cerámica de las columnas que adornaba la biblioteca, podía recuperar nuevamente su auto-control.
Sus ojos fríos y sin emoción, a causa de toda la mierda que le toco vivir, miraban inexpresivos la ultima habitación en la que se encontraba esa castaña que tanto quería ayudar... Pues sabia que era la única que podía buscar a los Vengadores. Obviamente no sin antes sacrificarse nuevamente por lo que creía correcto. Y él y Juliet (como Senka), estaban más que dispuestos a sacrificarse para garantizar el escape de Wanda, Pepper y su bebé. Ellos debían estar con bien. Alexander y Juliet ya se habían resignado a que vencerían a Ezekiel sacrificándose, para así destruir la Gema del Alma del Infinito.
El joven camino solo unos pasos hasta una puerta de madera y de un solo golpe la abrió. Dentro de la habitación estaba muy oscuro, dio un paso dentro y cerro la puerta, poco se notaba entre tanta oscuridad. Camino despacio y desde la única ventana que había, todo se ilumino gracias a un rayo que apareció en el cielo.
Alexander pudo ver como Wanda estaba arrodillada contra la pared, mirando hacia su dirección con la cabeza agachada, sus brazos alzados ligeramente hacia atrás y levemente separados uno del otro. Su cabello rizado caía por sus costados, en su cuello estaba el collar inhibidor de poderes, unas ojeras adornaban sus pómulos y su cuerpo lastimado le partieron el corazón a Alexander. La Bruja Escarlata era una gran heroína y mutante, no se merecía aquello.
Camino hasta ella y se arrodillo a su lado, le tomo de la mejilla, asustándola. Wanda miro por un rato al muchacho para luego dirigirle una mirada con odio.
—Eres tu... —dijo ella con desprecio. Retuvo su mirada varios segundos, retándolo a que le hiciese algo. Alexander sonrió amistosamente, extrañándola.
—Wanda, soy Alexander...— le dijo éste mientras corría su cabello hacia un lado. La mujer parpadeo confundida —Puedo mantener a Nega bajo control por algunas horas... Juliet se a aliado con su contraparte y ya no es una amenaza— le aviso a la hechicera, alegrándola ante la noticia.
—(Hay esperanzas de ganar...)— pensó ella —Entonces, ¿Qué haces aquí?. ¡Vete con Pepper!— le reprocho. Alexander negó mientras trataba de librarla del collar que anulaba sus poderes.
—No es tan fácil, aunque ni Ezekiel ni Jane se han dado cuenta de que tenemos el control, esto podría cambiar en cualquier momento... — le contesto desactivando su collar, para luego mirar serio a Wanda —Voy a retirarlo, pero no hagas nada estúpido... apenas lo quiete volveré a activarlo para que Stane no se de cuenta— le avisado nervioso, haciendo que la mujer asintiera comprendiendo sus indicaciones. No podían darse el lujo de actuar por impulso tontamente ahora.
Alexander quito el collar y volvió a encenderlo, lo dejo a un lado y luego volvió a quitar cada grillete que tenia aferrada Wanda a la fría pared. Nuevamente otro rayo volvió a golpear el cielo e ilumino toda la habitación. Pronto la Bruja Escarlata quedo libre y con delicadeza masajeo sus adoloridas muñecas y cuello. Alex se sentó a su lado y volvió a ponerse serio, Wanda le presto atención.
—Escucha, no tenemos tiempo... Ezekiel mando a 4 Centinelas a atacar a Charles Xavier y traerlo con vida —le explico, haciendo que Wanda parpadeara confundida para luego negar.
—Eso no puede ser, el profesor murió hace 15 años... Yo estuve ahí— le contesto mientras por su mente aun estaba la despedida del hombre que la ayudo a encaminarse por el camino correcto. Tanto a ella como su hermano.
—Pues Charles les mintió. Está vivo y en la mansión de su padre en Montana... Allí se mantuvo todo este tiempo— le respondió, para luego soltar un suspiro y mirar fijo a la mujer —Pero prometo contarte todo luego, ahora necesito que me ayudes con Nega...— le pidió.
Wanda aun estaba algo aturdida por la noticia. No podía concebir el hecho de que el Profesor estuviera aun con vida. Que haya sobrevivido y lo mantuviera oculto:
"¿Por qué había hecho eso?", "¿Cuántos de sus amigos sabían la verdad?"
Tenia tantas preguntas por hacerle. Pero sabia que aun no era el momento.
Ahora fue ella quien miro seria al joven, porque todo lo que había hecho Alexander Johanson hasta ahora, lo convertían sin duda en un verdadero Vengador. Ahora ella haría todo lo que estuviera a su alcance para ayudarlo.
La mujer sonrió y asintió dispuesta a todo con tal de vencer a Stane y sus secuaces. Alexander le devolvió la sonrisa confiado.
—Wanda, quiero que me metas a mi propia mente. Para así vencer definitivamente a Nega y poder ayudarlas a escapar...— le pidió mientras tras correr su propio cabello largo le mostraba su frente y sien golpeadas, con sangre seca y un ligero color violáceo. Wanda hizo un mojín con sus labios y asintió.
—Te ayudare... ¿Pero no se darán cuenta que estoy utilizando mis poderes?. Recuerda que tienen a Stryker con ellos, no podre hacerle frente en el estado en el que estoy— le advirtió dudosa mientras se sobaba suavemente el brazo. Alexander negó.
—No, descuida... Estamos a salvo. Stane esta empezando a desconfiar de Parker, ya que él aun no le a traído a la chica Evans y a mandado a Stryker para vigilarlo... Jane y Lenore no están aquí. Desde la ultima vez que Ezekiel nos ataco a Juliet y a mi durante la liberación de nuestras contrapartes, ambas se marcharon a los cuarteles de HYDRA...— le aviso mientras se sentaba cruzando las piernas —Cuando quieras podemos comenzar, Wanda. Mientras más rápido hagamos esto, más cerca estaremos de derrotar a Ezekiel — le contestó.
Wanda asintió, para luego sentarse también como su compañero, llevar sus delicados dedos a su cabeza y tocar con delicadeza las sienes lastimadas de Alexander. En eso cerró sus ojos color miel y concentro todo el poder que le quedaba en hacer lo que le había pedido el chico.
En eso gimió suavemente cuando una punzada dolorosa le atravesó el pecho por un segundo.
Suspiro y pronto sintió como sus manos eran tomadas con delicadeza por Alexander. Abrió sus ojos y vio como el chico la miraba preocupado.
—¿Estas bien?— le pregunto cuando la escucho quejarse, preguntándose si era buena idea hacerla usar su poder ahora que se encontraba tan débil.
Wanda negó y se libro del suave agarre de Alexander.
—Estoy bien, no hace falta que te preocupes por mi ahora... Mientras más rápido terminemos con el maldito de Stane, será mejor para todos...— le respondió mientras volvía a colocar sus manos a los lados de su cabeza— Ahora, relájate... —le pidió. Alexander asintió y tras un largo suspiro cerro sus ojos y su cuerpo dejo de estar tenso.
Wanda también cerro sus ojos y dejo que su magia hiciese su trabajo. Pronto Alexander quedo sumergido en su sub-consiente, su mente había dejado de funcionar respecto a sentir el mundo exterior, para solo concentrarse en su propio universo mental. Un estruendo que retumbo en toda la habitación y el rayo que le seguía, no hicieron mella en las acciones de la mujer. Haciendo que el sonido retumbase en la habitación y se iluminara en su totalidad.
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Una casa abandonada.
Un día de Otoño y la imagen de un lago con montañas cubiertas de suaves nubes en sus puntas. El aire frió movía con gracias las hojas de un árbol cercano. Apoyado sobre el grueso tronco, se encontraba recargado Alexander, con sus ojos suavemente cerrados como si estuviese en un pacifico descanso a mitad del día.
Una hoja cae en su mejilla, antes de seguir su camino y termina en su mano entre-abierta, apoyada sobre su regazo.
El joven abrió un poco los ojos, solo para unos segundos después volver a cerrarlos y lentamente volver a abrirlos con cansancio. Su mirada viajó a su alrededor, palpando el panorama tranquilo y extremadamente silencioso. Ya en su postura de pies ligeramente estirados y entrelazados entre si, se acomodo contra el tronco y exhalo el aire retenido, dejando notar el frio en su aliento. Aunque extrañamente no sentía el más mínimo frió en su cuerpo.
De pronto en su mente apareció la imagen de Wanda con su traje mágico de Bruja Escarlata, levitando en frente de él con un resplandor rojo, dentro de una sucia habitación que era iluminada por el constante brillo de los relámpagos que entraba por una ventana.
La mujer tenía sus ojos cerrados y sus manos en su pecho, como si estuviese meditando.
Luego, como si de un flash se tratase, recordó el porque de su presencia allí, levantándose rápidamente y mirando a su alrededor. No sabía exactamente porque su mente se veía de esa forma, pero a pesar de tal escena pacifica, no pudo evitar sentir inquietud.
Todo estaba silencioso...
Demasiado silencioso...
En eso caminó alejándose del árbol, que sin notarlo, se quebro en un extremo al primer paso que dio. Alexander, cuidadoso, se acerco hasta el lago y se inclinó en él, se asomo un poco y se sorprendió al no ver su imagen reflejada en el agua.
Curioso llevo su mano hasta la cristalina y fría agua. Pero cuando sus dedos tuvieron contacto con el liquido, todo se quebró.
El árbol se partió en varios pedazos, la casa abandonada se vino abajo rápidamente quedando en la nada. El agua salpicaba sin control alguno y las montañas con nubes se venían abajo convirtiéndose en polvo. De pronto ya no estaba en un tranquilo lugar. Ahora todo estaba cubierto de neblina y nada se podía divisar a lo lejos, ahora el viento había parado y el frio poco se notaba. En eso Alexander respiro rápidamente, haciendo que el dióxido de carbono de sus pulmones saliera visible tanto de su nariz como de su boca.
En eso una risa lúgubre retumbó en el espacio abierto.
El muchacho no supo de donde venia exactamente. El sonido retumbante le confundía y su visión tampoco le ayudaba. Ante esto se quedó quieto en su lugar y movió su cabeza a los lados, sin tener suerte en lograr ubicar de donde prevenía esa molesta risa. Sin embargo, así como la neblina llegó inesperadamente de la nada sin previo aviso, ésta se fue disipando poco a poco, permitiéndole a Alexander mirar enfrente de él y sorprenderse al ver delante suyo a quien parecía ser él mismo y dueño de esa risa.
La imagen de un segundo Alexander lo desconcertó, pero éste era algo diferente a él. Sus ropas eran totalmente negras y su cabello más largo (a la altura de la cintura), su piel era de un tono gris y sus ojos más oscuros que los suyos. Sin mencionar que una sonrisa psicópata estaba adornada en su cara y unos ligeros colmillos sobresalían por sus labios.
Alexander se sintió ligeramente intimidado por su propia imagen. El segundo Alexander adelanto dos pasos y sonrió mirándole fijamente.
—Por fin estamos frente a frente, mi querido Alexander...— dijo la voz rasposa del segundo Alexander. El verdadero abrió sus ojos de par en par, poniéndose en un segundo firme y serio, tratando de mostrarse indiferente ante su rival.
—Y tu debes ser Nega, ¿Verdad?...— le pregunto algo molesto mientras chasqueaba la lengua —No se porque, pero en mi mente eras algo diferente...— le compartió también como una anotación para sí mismo, para luego cruzarse de brazos y mirar detenidamente a su contra-parte.
Nega sonrió abiertamente con maldad y giró su cabeza de costado, mirando a Alexander con una seria mirada psicópata. Sus ojos fijos no parpadeaban, empezando a incomodar al muchacho.
—Sé tan bien como tu que solo puede existir uno de nosotros en el mundo exterior y que ninguno está dispuesto a que él otro siga en la mente de éste cuerpo... Así que, lamento decirte que morirás aquí, niño. Pero tranquilo ¡Le daré tus saludos a eso amigos tuyos!— dijo Nega mientras tras dar una leve palmada a su hombro izquierdo y tras ponerse serio, corrió velozmente hacia Alexander.
Alexander rápidamente reacciono cubriéndose con sus brazos el pecho (en forma de cruz), haciendo así que el golpe de Nega sea neutralizado, pero sin poder evitar que éste lo aventara lejos por el impacto, alejándolo unos metros hasta chocar contra el suelo. Ante esto Nega reventó en una carcajada, antes de ponerse serio nuevamente y clavar su mirada en Alexander.
No fue sorpresa cuando éste, sin darle ni un solo respiro a Alxeander, comenzó a correr hacia el, dispuesto a levantarlo de una patada cargada de electricidad. Sin embargo, anticipándose a sus acciones, Alexander apoyo sus manos en el suelo y a los lados de su cabeza, para luego con un movimiento de sus pies en el aire al estilo break-dance, lograr que una onda expansiva de rayos azules se creara alrededor de él, alejaran a la amenaza de Negas. Luego de eso, sin mucha dificultad logró ponerse de pie de un salto, para luego aprovechar que éste estaba distraído y atacarlo rápidamente con un combo de derechazo a la mandíbula y izquierdazo al abdomen. Sin embargo el ataque de Alexander no termino, ya que aprovechando que Nega seguía aturdido por el combo de golpes, sujeto fuerte uno de su puños con una de sus manos, y tomando impulso mientras sostenía éste, le dio un tremendo codazo en la caja torácica, empujando el brazo con el puño que tenia sujetado, haciendo que éste retrocediera barios metros, mientras gran cantidad de aire se le escapaba de los pulmones.
Ante esto y tan solo tardando unos segundos en recuperarse, Nega gruño furioso mientras limpiaba un fino hilo de sangre que escapaba de sus labios.
Alexander le miró con rabia también, atento sin deshacer su pose de defensa y ni mover ni un solo músculo. Ante esto Nega sonrió retorcida y maquiavélicamente, al ver al pobre chico temeroso que se hallaba frente a él. Sabía que era lo que le atemorizaba, a lo que en verdad le tenía miedo.
Algo que lo asustaba a un más que su maligna presencia. Y ese algo no era más a que perder esta batalla.
Temía perder de nuevo el control de su cuerpo, y con ello la posibilidad de rectificarse con sus amigos. De contarles todo lo que en verdad había pasado, de que estos pudieran perdonarle. Temía no poder recuperar más su antigua vida. Y Nega sabía muy bien cómo aprovecharse de esto para desconcentrarlo de la pelea.
—Jejejejeje... Jajajajajaja...— se rió de repente, desconcertando a Alexander.
—¿Que es tan gracioso?, ¿acaso el masoquismo es una de las cosas que no conocia de ti?— le preguntó, refiriéndose a la momentánea golpiza que le acababa de dar.
—¿Realmente crees que lograras algo con ellos si es que llegas a derrotarme?. Jejejejeje... que ingenuo eres, hasta me da vergüenza reconocer que estamos conectados... Tus amigos te detestan. ¿Acaso no lo entiendes?, ellos perdieron la confianza que tenían en ti— le dijo malicioso, abalanzándose contra él en sus últimas palabras.
Alexander bloqueado por un momento por lo que le dijo, fue incapaz de verlo llegar hasta él, permitiendo que lograra tomarlo del brazo y le diera un fuerte golpe en las costillas con su puño envuelto en electricidad.
—¡Aagggg...!— exclamó Alexander, por fin despabilando y haciendo que le soltara del brazo que le tenía sujeto. Sin embargo Nega, no desaprovechando ni una sola oportunidad para contra-atacar, sacó partido de que aún no se había recuperado del golpe, y le devolvió el puñetazo a la mandíbula que anteriormente le había dado, haciéndolo retroceder unos metros.
Ante esto su lado oscuro sonrió satisfecho al ver cómo el joven se limpiaba la sangre que caía de su labio inferior partido.
—Tu eres el que no lo entiende... Pero no importa. Si tu te encargaste de que ellos ya no confiaran en mí, ¡NO ME QUEDA OTRA MÁS QUE RECUPERAR SU CONFIANZA!...— le contestó a lo anteriormente dicho, seguro de sus palabras, aprovechando la distancia entre ellos para que no pudiera detenerlo y formar un puño con su mano derecha, arrojándolo de repente fuertemente contra el suelo.
En eso una gran descarga eléctrica se esparció rápidamente por el suelo, llegando directamente hasta Nega que no había podido evadirlo por lo repentino de sus acciones. Alexander ante esto, aprovechando que a él no le afectaba en lo más mínimo el electrificado piso (ya que era su electricidad), corrió rápidamente hasta Nega y dando un giro en el aire, impulsado por su pie izquierdo, logro darle una patada bien ejecutada justo en toda la nariz; haciéndolo sangrar.
Mientras tanto en el mundo real, Wanda a través del contacto mágico que había establecido momentos antes con Alexander, observaba la fuerte y reñida pelea que éste y Nega sostenían. Ella hubiese querido ayudarle, pero sus fuerzas eran tremendamente escasas debido a la falta de alimento, sabiendo que si entraba en escena con él, seria mas una carga que una ayuda.
Todo lo que podía hacer ahora era concentrarse en mantener a Alexander en su propia mente, el tiempo necesario para que pudiera derrotar a Nega.
Volviendo a la mente de Alexander, Nega de pronto atacó con varios golpes electrificados al pecho de éste, provocando nuevamente que volviera caer de espaldas al suelo. Cosa que lo hizo sonreír.
En eso se aproximo rápidamente hacía el, pero Alexander reacciona rápido a esto y le golpeo a los pies cuando estaba lo suficientemente cerca suyo; tumbándole también y lanzándole varios electrochoques al cuerpo al haber caído encima de él.
Su contra-parte rugió al sentir como su cuerpo convulsionaba dolorosamente. Pues a pesar de estar ambos en la mente de Alexander, los dos aun podían sentir intensamente el dolor. En eso Nega reacciono rápido y dio un salto, alejándose velozmente de Alexander.
—*Ha... ha... ha...* ¡Que no entiendes que todo lo que harás será en vano!— le gritó entre jadeos, mientras que de pronto a su alrededor aparecían las imágenes de sus amigos. Resaltando sobre todo la presencia de Alisson —Ellos no dudaran en matarte a ti y a la niña Stark, con tal de salvar a Potts y a su hijo... Ellos serán los que te traicionaran— le dijo sonriendo, para que después tras un chasquido de sus dedos, hacer que esas imágenes de sus amigos lo atacaran rápidamente.
En eso casi de la nada y a una sorprendente velocidad, Victor se le arrojo como un cohete, lanzándole un puñetazo de lleno en el rosto, mientras Karen, moviéndose a una velocidad aun mayor que la del grandulon, apareció como una sombra detrás de Alexander, deteniéndolo de salir disparado hacia atrás por la fuerza del golpe con una patada a la espalda, para luego darle otra en el centro del abdomen con su aura cubriendo su pierna, haciendo que se arrodillara.
Luego de eso, Rainie aprovecho la posición en la que quedo para liberar aquella proyección gigante de sí misma, aplastandolo contra el suelo al soltar un titanico puñetazo; haciendo que se formara un pequeño cráter en el lugar del golpe, con Alexander justo en medio de el. Después, sin detener el ataque, fue levantado en los aires por los fuertes vientos de Maykol, para luego Ezio, aprovechando que Alexander se encontraba aturdido, enviarle una gran bola de fuego, quemándole levemente la piel.
El castigo era tan atroz que Alexander apenas podía responder. Sentía que todo le daba vueltas he iba a desmayarse en cualquier momento. Sin embargo esto no había acabado, ya que justo arriba de él, donde los vientos de Maykol lo habían mandado, se encontraba ni mas ni menos que Alisson, que de una rápida y fuerte patada a la cabeza, volvió a mandar a Alexander al suelo, tumbandolo rudamente contra el.
—Ríndete...— le susurro Nega, viendo como su contra-parte permanecía acostado sin moverse del suelo —¡Ríndete!— le exigió.
—No...— dijo de manera débil pero con firmeza
En eso, ante esas palabra, Maykol de repente se esfumó; dejando un humo extraño donde anteriormente su figura había estado parada.
Alexander sin haber notado esto, movió un brazo para elevar su cabeza y mirar a Nega con odio. Aquello hizo desaparecer a Karen, haciendo lo mismo que hizo Maykol al esfumarse. El muchacho apoyo su otra mano y Alice desapareció también. Nega miro preocupado cómo sus espejismos se iban desvaneciendo.
—¡No... voy... a rendirme!— dijo Alex decidido, haciendo desaparecer a Victor y Jhon —¡No voy a dejarte ganar...!— continuo, haciendo que Rainie y Axel fueran los siguientes en irse.
Alexander en eso se puso de pie con debilidad, pero con una gran decisión reflejada claramente en sus ojos azules. Al igual que los demás, Rush y Ezio desaparecieron. Nega retrocedió, de pronto sentía su cuerpo más débil y sin energía alguna. El muchacho de cabello negro avanzó un paso y Melissa desapareció; dio otro paso y fue turno de Hikaru. Nega solo retrocedió al verle acercársele. Alexander se detuvo.
—¡No voy...!— exclamó apretando sus puños, mientras miro con un profundo odio a su otra mitad —¡A dejarte ganar!— rugió con fuerza, haciendo que Alisson, quien era la ultima, desapareciera por completo.
Pronto volvieron a ser solo ellos dos. Nega miro preocupado su estado en el campo de batalla.
Alexander no parecía ser la misma persona que antes. Ahora en verdad se veía más que confiado en que iba a ganarle.
En eso de pronto unas cadenas de hierro salieron de la nada y atraparon a Nega desde sus muñecas, tobillos, cuello y cintura... Ahora era él quien estaba atrapado.
Alexander le miro serio, enojado y frio a la vez.
—Ya has causado demasiado problemas, Nega...— le decía mientras que detrás suyo aparecían las imágenes de no solo sus compañeros (incluida la imagen de Juliet), sino también de los héroes que lo acogieron en la Escuela —crees que el confiar en que mis amigos llegaran a perdonarme es mi debilidad y quisiste aprovecharte de eso... pero te equivocaste. Mi fe en ellos es más fuerte que tus despreciable palabras y mi determinación en ganarme su perdón no es algo que tu puedas quitarme...— ante sus palabras, cada uno de sus amigos le tomaron del hombro —entiende esto,¡Yo soy más fuerte que tu!— exclamo con vigor alzando su puño al cielo, haciendo que miles de rayos impactaran contra él de manera increíble y todo se volviera oscuro de repente. En eso Nega, quien ya no podía volver a moverse, observo como Alexander no dejaba de acumular una gran cantidad de energía en su puño —¡tu solo eres mi contra-parte...!— le rugió por lo bajo, comenzando a correr a gran velocidad hacia él metiendo su puño hacia dentro —¡Y yo soy más que solo el dueño de esta mente y cuerpo...!— le grito embravecido, dando un pequeño salto y aventándole con todas sus fuerzas el puñetazo mas descomunal que alguna vez haya lanzado —¡SOY UN VENGADOR!.
Con este grito sacado de lo más profundo de su alma, Alexander arrojo con todas sus fuerzas el puño justo sobre la frente de Nega, haciendo que los rayos impactaron con dureza contra él, creando una gigantesca onda expansiva cargada de electricidad desde el lugar del golpe.
Nega-ThunderVolt ante esto rugió mientras dejaba escapar un gran grito de derrota, y las cadenas que lo apresaban, estallaban a causa de los poderes de Alexander. pronto Nega se volvió un espeso humo negro que se perdió en el espacio en blanco. El oji-azul suspiro liberado, mientras veía complacido como éste por fin dejaba de existir y su mente volvía a pertenecerle solo a él.
En eso, sin nada más que hacer, volteo despacio y miró agradecido a sus amigos. Sino fuera por ellos nunca hubiese podido ganar esta batalla.
Estos de igual manera le devolvieron la sonrisa, para después y de manera lenta, cada uno comenzar a desaparecer. Hasta que solo Alisson quedo, perdiéndose en su memoria también.
—Gracias... a todos—
De pronto, otra vez volvía al paisaje montañoso y tranquilo del principio, solo que ahora con completa paz.
Una casa abandonada.
Un día de Otoño con el cielo completamente despejado y la imagen de un lago con montañas cubiertas de suaves nubes en sus puntas. El aire fresco movía con gracias las hojas de un árbol cercano.
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Alexander abrió sus ojos con rudeza. Estaba de vuelta en aquella habitación con Wanda, viendo cómo ésta se volvía a iluminar gracias a los rayos que irrumpían en el cielo, haciendo retumbar su sonido en toda la habitación. Pronto y sin que se lo esperara en lo más mínimo, sintió los débiles brazos de Wanda comenzar a rodearle en un cálido abrazo. Haciendo que éste ocultara por inercia su rostro en el cuello de la hechicera, mientras ésta acariciaba suavemente su cabeza para calmarle.
—Tranquilo, lo hiciste bien... Todo termino— le hizo saber mientras depositaba un beso en su mejilla y le ayudaba a pararse.
—Si... Todo acabó, gracias— susurro algo distraído, para luego sonreírle —es hora de ir por Pepper, Wanda...— exclamo decidido mientras la conducía a la salida de la habitación.
Alexander caminaba a paso apresurado por los pasillos oscuros de la mansión, siendo seguido muy de cerca por Wanda. Ahora que se habían desecho del problema de Nega; su principal objetivo era liberar a Pepper y al niño que esperaban en la última habitación.
Pronto ambos, refugiados bajo el manto oscuro de la noche (faltaba poco para el amanecer), llegaron al cuarto donde tenían a los integrantes de la familia Stark.
En esto Alexander coloco la contraseña en la puerta de acceso y ésta se abrió sin problemas. Wanda entró junto a él y casi se le va el aliento ante lo que veían.
A pesar de que el niño estaba en perfectas condiciones, Pepper se encontraba muy desnutrida. Seguramente porque no le habían alimentado como se debía. Encontrándose ahora tremendamente pálida, sucia y totalmente débil.
Fue Escarlata quien se acercó primero a ver sus signos vitales. Se arrodillo en la cama mugrienta en la cual reposaba y apoyó sus manos delicadamente sobre su pecho.
Suspiro aliviada al comprobar que a pesar del estado de la mujer, ésta no corría riesgo de morir aun. Aunque sinó era tratada de inmediato, esto tendría severos daños.
Alexander se agacho a su lado y tomó delicadamente entre sus brazos a Pepper, mientras que Wanda, tomaba al niño en brazos, no puedo evitar sentir pena por el pequeño... no tenia mucho de nacido, pero ya había pasado por cosas terribles.
—Vámonos, falta poco para que empiece a amanecer. Lo mejor seria que se marchen mientras afuera sigue oscuro y puedan ocultarse...— le explico con prisa, haciendo que Wanda le asintiera. Para su suerte la lluvia había comenzado a cesar.
—Si... Tienes razón— concordó ésta mientras lo seguía a la salida —¡Espera, Alexander... !— exclamó deteniéndolo, para luego darse media vuelta y alzar su mano en dirección a la cama —¡Imágenes Espejo!— conjuro mientras que tras un destello mágico, aparecían en la cama las imágenes de Pepper y el niño.
Alexander quedó maravillado. ¡Eso fue increíble!
Wanda volteo a verle y sonrió sintiéndose superior al ver como el pelinegro se asombraba.
Aun conservaba su toque único.
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Ya fuera de la mansión Wanda coloco en su espalda la figura durmiente de Pepper, mientras que en su brazo reposaba al bebé. Alexander se sintió muy mal por dejarle desde ese momento la responsabilidad a la Bruja.
En eso se sacó su camperon y lo coloco encima de Pepper, cubriendo así mejor a los tres de la fina llovizna. Luego de eso le sonrió a Wanda, tratando de transmitirle seguridad. Cosa que ésta noto y se la regreso sin preocupaciones, aun a pesar de sentirse inmensamente débil.
Tendría que hacer todo lo posible por llegar hasta las afuera del bosque de la mansión... Luego se contactaría con Strange y estarían a salvo.
—Wanda, yo distraeré la atención de Ezekiel ¿Si?— le explico mientras la conducía despacio hasta el pequeño bosque —Por nada del mundo voltees, tu solo sigue caminando...— le ordenó. Wanda asintió.
—¡Escudo del Serafín!— conjuro ella y pronto un escudo casi visible le envolvió junto a Pepper y al niño— (Descuida, estaremos bien...)— le respondió telepáticamente —Muchas gracias...— le agradeció dándole un pequeño beso en la mejilla, que sin darse cuenta llegó a tocarle la comisura de los labios. Haciendo que el chico se sonrojara un poco.
—No... no pierdan el tiempo y... y váyanse— dijo nervioso mientras se daba la vuelta y le incitaba a que se marchara.
Wanda asintió y pronto su imagen se alejó de el. Alexander se apresuró en irse al otro extremo de la mansión.
Durante su recorrido pensó en que su plan salió perfectamente bien, y no dudaba en que derrotarían a Stane. Eso era un hecho, ahora solo quedaba que Wanda contara la verdad sobre él y Juliet; y que sus amigos venieran en su ayuda. El oji-azul sonrió sintiéndose mejor, todo era perfecto.
Pronto llego hasta el otro jardín, donde tras suspirar y recordar que Wanda se pondría a salvo, decidió dar su ultima jugada antes de que el sol saliese. Con un rápido movimiento de manos y piernas, lección aprendida perfectamente de Natasha, empezó con una danza peligrosa de puños de truenos y ataques letales. Esto sin duda llamó la atención del único integrante que había permanecido en la mansión aquella noche: "Ezekiel Stane".
El villano, quien había dormido leyendo un libro sobre la mitología nórdica, despertó al sentir como su preciada mansión temblaba con violencia. Se levanto de la cama en la que descansaba y al asomarse, vio que era Nega-ThunderVolt quien causaba su despertar.
Furioso con aquel ser, tomo entre sus manos la Gema del Alma de Infinito que descansaba sobre su cuello y lo estrujo sin compasión alguna. Pronto vio con fascinación como Nega caía al suelo a causa del dolor. Luego de eso, de un salto (ya que solo se encontraba en el segundo piso) llego hasta el césped húmedo y camino enojado hasta él muchacho.
—¿Qué fue todo aquello?— le exigió saber mientras se quedaba a su lado y lo observaba con aires de superioridad.
Alexander ante eso suspiro pesadamente, encorvando la espalda, mientras se sostenía el pecho a la altura del corazón y miraba como podía a Ezekiel de manera neutral.
Resistiendo las ganas de partirle la cara de un fuerte puñetazo, se incorporo mejor a la altura de su "jefe".
—Fue el niñato ese quien quiso revelarse y atacar su mansión...— dijo éste tratando de sonar como Nega —Pero gracias a su gran aporte con la Gema, éste parece haberse calmado... Ahora ya no molestara...— le hizo saber.
Ezekiel frunció su ceño sintiéndose levemente extraño, pero luego volvió a su seriedad habitual. Alexander era un problema y parecía ser que a Nega le costaba mucho mantenerlo bajo control, pero eso no le preocupaba. Pronto se le ocurriría algo para que Johanson dejase de molestar e interferir en sus planes.
Stane se volteo con formalidad y sin darle tiempo a Nega de dirigirle la palabra o siquiera preguntar algo, volvió a su mansión a seguir descansando. Alexander sonrió perversamente, su plan fue, simplemente, todo un éxito.
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Le dolía el cuerpo, le mataba la cabeza y el cansancio apareció en ella de forma brutal... Pero tan solo debía aguantar un poco más, solo un poco y pronto estarían a salvo. Wanda hacía todo lo posible por no rendirse, no justo ahora que estaba tan cerca de escapar de aquella pesadilla. Así que cuando noto que estaban lo suficientemente lejos de la amenaza de Stane, sonrió abiertamente.
-*-*-*Escuela de Héroes*-*-*-*
Steve miro molesto como Tony hablaba sin culpa sobre el visitante del futuro.
—Tony, ¿Dejar a un niño congelado criogénicamente...? ¿En serio?— le reprocho. El ingeniero se encogió de hombros y sonrió de esa forma tan típica suya, cuando siempre trataba de tener la razón.
—Capitán, estuviste congelado por 70 años en un cubito de hielo en pleno antártico. ¿Y te preocupas por un niño que está a salvo en una máquina que está perfectamente monitorizando sus signos vitales por JARVIS?. ¡Por favor!, Lo tengo todo controlado, hasta que sepamos cómo tratar al nuevo y su extraña enfermedad, Miguel se quedará aquí— le contestó. Steve no dejo de mirarlo acusadoramente.
De pronto, el ambiente ameno que se formó entre los héroes presentes, quienes eran además del Capi y Stark: Vincent, Susan, Richards, Natasha, Clint, Bruce y Thor; se volvió silencioso cuando el Dr. Extraño se levantó de golpe de su asiento.
Tenía su mirada perdida en la nada y sus ojos estaban abiertos de par en par.
—¿Qué sucede, Vincent?— preguntó preocupada Susan.
—Son Wanda y Pepper...— dijo éste llamando la atención de todos, en especial la de Tony quien se paró de su asiento rápidamente al oír el nombre de su mujer. Pronto sintió que su corazón latía violentamente y tuvo unas inmensas ganas de tomar al hechicero de sus ropas y zarandearlo hasta que le dijera algo —Las encontré...— susurro.
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Continuara...
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Algún Día...
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Quizas...
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[Nota final]
Bueno eso fue todo lo que la autora original llego a escribir, espero les hay gustado. Quizas algun dia yo mismo me digne a terminar con esta historia, despues de que haga unos cuantos fics sobre los personajes que la componen. Tengo unas cuantas ideas para esos fics.
Quiero agradecerle a "Kimeyzuue2215" por haber agregado esta historia a sus favoritos y a seguir, me hizo muy feliz ver que alguien le gustaba esta historia pese a que no no sea totalmente mia, espero te haya gustado todo este camino. Ademas de ella no se cuantos mas estuvieron siguiendo esta historia, pero si llegaron hasta el final y ven esto, por favor dejen un comentario para saber de su existencia, ya que me gustaria saber su perpectiva y opinion de esta historia. Y se les gutaria leer un poco mas de estos personajes, ya que tengo unas cuantas historias guardadas de ellos (se que uno la publicare en navidad XD).
Sin mas me despido de ustedes y espero traer pronto alguna otra historia.
