IZON SHŌ

Kimi ni

.

"Adicción, a ti"

.

Anexo VII

.

—Anda, hazlo —instó Kagome, con un suave sonsonete que dejaba adivinar la sonrisa que comenzaría a aparecer.

—No ¿Para qué? —era la respuesta que recibió de InuYasha, que no dejaba de mirarla, mientras una sonrisa también tentaba sus labios.

—InuYasha —jugueteó con cada una de las sílabas de su nombre. Él conocía ese jugueteo, se lo había escuchado muchas veces y era difícil resistirse; quizás este fuese un momento para esa excepción.

—Responde ¿Para qué? —InuYasha ya no pudo ocultar la sonrisa. Se giró en la cama, quedando sobre su espalda, sin perder de vista a Kagome.

—Oh, ya lo sabes —casi susurró ella e InuYasha pudo notar el suave sonrojo de sus mejillas bajo la luz de la lamparilla cercana.

—No, dime —ahora era él quién susurraba a la espera de una confesión cuyo contenido conocía.

Kagome se sentó sobre la cama, sin dejar de mirarlo, del mismo modo que había hecho él un instante atrás. Le sonrió con coquetería, mientras desviaba la mirada un momento y se repasaba el pelo con una mano, mulléndolo y mostrando a InuYasha una clara imagen de su perfil y cuello.

Finalmente lo miró otra vez.

—Me gusta verte —aceptó Kagome, dando la victoria a su novio que se presionó el labio con los dientes en un acto de puro placer; placer por mirar la intención en ella mientras liberaba la confesión.

Kagome se sintió tentada a besar esos labios y apoderarse a bocanadas de su aliento. Por un instante volvió a sentir la piel de su cuerpo caliente tocarse con la del propio y suspiró para contener la emoción.

—Tendrás que esperar un momento y dejar de verme —argumentó InuYasha, con diversión.

—Sobreviviré —ironizó Kagome, quizás ya no tan convencida.

InuYasha se alzó un poco más por sobre la almohada e hizo lo que Kagome le pedía.

—Ya está —anunció él.

Kagome miró su móvil y se encontró con una fotografía de InuYasha, en la que mostraba su torso desnudo, recostado en su cama en Nakano.

—Dijiste que estabas completamente desnudo —lo increpó ella, cuando volvió a tenerlo en la pantalla.

—Y así es —la respuesta de InuYasha venía con la voz cargada de aquella intencionalidad que a Kagome la hacía sentir que era posible que se le licuaran los huesos.

Ella suspiró y a continuación le otorgó la confesión real de toda esta historia.

—Te extraño —dijo, ralentizando las palabras.

Aún les quedaba casi una semana completa para volver a verse.

—Y yo a ti —la respuesta era simple, casi un cliché, no obstante InuYasha no tenía otras palabras para manifestar algo tan llano y real como lo que sentía.

Él también quería decirle que estaba pronto a cambiar de apartamento y que había un lugar para ella a su lado. Esperaría a estar juntos y poder abrazarla cuando se lo propusiera. Sonrió ante esa idea y pensó en que deseaba que Kagome se sintiera feliz.

—Y bueno ¿Vas a querer la foto de lo que falta? —la instó, para sacarla del silencio que la acompañaba cuando las emociones crecían dentro de ella.

Kagome lo miró un instante y los ojos comenzaron a iluminársele de diversión.

—Ya estás tardando —respondió e InuYasha no pudo contener la carcajada.

.

N/A

Me gusta mucho escribir sobre esta pareja, ellos me hacen feliz.

Espero que les gustase y que me cuenten con un comentario.

Besos!

Anyara