IZON SHŌ

Kimi ni

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"Adicción, a ti"

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Anexo XXVI

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—¡Supera eso! —Kagome retó a InuYasha que permanecía de pie unos cuántos pasos tras ella. El sonido del lugar era un constante repicar de la madera de los palitroques al ser alcanzada por el duro material de la bola.

El puntaje en el tablero estaba claramente a favor de ella.

—Me gustaría ver cómo lo haces —Jinenji habló, sentado a la espera de su turno, y Osamu rio a continuación.

InuYasha tomó una bola y miró a Osamu.

—Con Jinenji no puedo hacer nada, pero a ti te puedo poner a cortar las cebollas para toda la semana —le dejó caer una amenaza a su ayudante de cocina con un tono bromista que todos comprendieron.

—Anda, no seas mal perdedor —Kagome lo instigó.

—Hablas de triunfo demasiado rápido —InuYasha dijo aquello sin cambiar el talante de su voz, sin embargo bajó el tono en la segunda parte de frase, consiguiendo que sus palabras fuesen un susurro—, y espero que no olvides lo que me prometiste si perdías.

Kagome sonrió sin poder evitarlo.

—No sé de qué me hablas —se sentó luego de decir aquello.

InuYasha la observó un instante más y la complicidad entre ambos pareció innata. Se sintió conforme con aquello, después de todo había sido su plan al idear este momento de esparcimiento. Después de la desazón que se le instaló por la extraña noche que tuvo con Kagome, creyó que era bueno que ambos compartieran un espacio más amplio y algo de diversión con amigos. Ella estuvo de acuerdo, aunque él no llegó a manifestar la razón por la que había pensado en aquello.

—Te lo recordaré —InuYasha le anunció y a continuación se movió hacia la calle por la que debía deslizar la bola. Lo hizo con cierta elegancia que Kagome no podía desconocer.

La bola rodó con una leve inclinación hacia la derecha y se estrelló contra los palitroques consiguiendo tirar todos a excepción de uno. El marcador quedaba parejo entre InuYasha y Kagome.

—¡Eso ha sido suerte! —la frase resultó dicha entre risas. Kagome se sentía contrariada y feliz a partes iguales. InuYasha la miró con una sonrisa que no podía ocultar, en tanto iba por una nueva bola para su segundo tiro.

Kagome agradecía el haber hecho este plan, de alguna manera sentía que la tensión que se acumuló en ella la noche anterior se había disipado, aunque no sus pensamientos sobre la razón de ello. Observó a InuYasha preparar el lanzamiento y concluyó, una vez más, que era un hombre hermoso y que era lógico que las mujeres lo mirasen. Kagome sabía que su principal problema estaba en la confianza en ella misma y aunque estaba trabajando en cambiar esa emoción, en ocasiones las nubes no le dejaban ver el cielo.

El sonido de la bola contra el último palitroque le anunció que ahora mismo InuYasha le llevaba ventaja.

Pudo ver que se acercaba a ella y en cuanto lo tuvo delante él hizo una inclinación suave para hablarle cerca del oído.

—Espero que vayas recobrando la memoria, porque me voy a cobrar esto.

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Continuará

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N/A

AMO AMO AMO a los InuYasha y Kagome de IZON SHŌ, para mí es una maravilla escribirlos y reencontrarme con su enorme humanidad. Espero que ustedes también los disfruten.

Gracias por acompañarme, leer y comentar!

Besos

Anyara