Capítulo 2
~Celebración~
-¡Habré de anunciaros esta nueva arma para ustedes los trogos: la lanza alicorno!
Decía Grogar al momento que yo daba un espectáculo estrenando la nueva lanza mágica, invocando rayos de luz hacia el cielo casi como si fuesen fuegos artificiales, toda mi gente se mostraba entusiasmada por esta novedad nuestra e sus grandes capacidades a nuestras manos, Grogar continuó su discurso:
-Y he de decirles, son sólo unas 42 lanzas hasta este momento, mismas que serán dadas al ejército personal del general Mag con el propósito de aprender a usarlas debidamente, específicamente para este tipo de hechizos, Mag, haz eso.
Entonces seguí su orden, concentré mi mente en un hechizo de encierro mágico, apunté mi lanza adonde se encontraban los ponis del corral y encerré a uno dellos en una jaula mágica, Grogar me enseñó a conjurar magia previamente a este discurso.
-Ahora os pido que celebréis por esta invención mía, ¡a brindar!
Gritó Grogar mientras invocaba fuego de sus cuernos, en forma de dar aviso a todos de su nuevo gran poder adquirido, al final soltando una risa despiadada mientras los demás trogos empezaban a festejar.
Miré hacia atrás donde Bray les repartía las otras 41 lanzas a mis trogos de élite, para ser simples cuernos curtidos pegados a un palo de roble, resultan ser muy prácticos habiéndolos probado yo mismo antes. No es muy difícil de usar este instrumento a diferencia de las varas que llegué a poseer en mis viajes al Reino de Joyas, aunque guarde cierta admiración a los vecinos desérticos por dominar la magia, sus herramientas e demás cosas parecen haber sido hechos con el mero propósito de ser difíciles de usar incluso para ellos.
Miré a mis leales generales Gimn y Lamn acercarse, anteriormente fueron líderes de trogos, han servido a mi padre e a mí honrosamente desde que unieron sus tribus a nosotros los Trobanik, puedo sentir algo de empatía hacia ellos ahora que yo ando en la misma situación.
-Queridísimo Mag, nos honra ver una gran celebración que el carnero e tú habéis llevado a cabo, muy digna de loor, a su vez que nos das una muestra de magia más exótica que las varas de los ogros, casi que me recuerda a las primeras grandezas logradas por tu padre como cuando por primera vez en la historia se pudo esclavizar a un pingüino, ellos que se escudan con la incerteza de sus poderes; tal el nivel de novedad tiene esta nueva arma que incluso yo al ser una tropa dedicada a combatir la magia, temería confrontarme a este invento.
-Más específicamente a mí, me complace ver que un invento tan magistral se halle a nuestra disposición e no en manos de nuestros vecinos, ellos que se creen los más sabios, arrinconados en el único terreno que dominan: entre fortalezas de piedra caliza infestadas de trampas, et los otros que viven acobardados en una burbuja montañesa de supuesta belleza arquitectónica, al margen de todo e sin participar en el mundo más que para algunas cuestiones filosóficas; con esta arma ascenderemos como la única e verdadera nación poderosa de orcos.
-Será mejor que pares con tu racismo y envidia general Lamn, que sin importar cuántas veces Rag te haya aprehendido tú todavía insistes con la falsa incompetencia de nuestros vecinos para expandirse al mundo, y eso sólo guiará a un reinado de terror ante las víctimas en vez de nuestro preciado valor de la pena, la cual nos manda a tener lástima e dar oportunidad de nuestros prisioneros de servirnos como soldados, no diferentes de cualquier otro trogo.
-Eso es un valor que tu gente ha desarrollado, no es un valor que los trogos –ni siquiera los Trobanik- ejecutan cuando esclavizan personas, ¿sabes cuántos ogros, duendes o grondos se han unido a nuestro ejército? Si acaso hoy se nos unió un poni por razones extraordinarias, mas nunca hemos invitado a nuestros prisioneros acompañarnos a la gran masacre de sus pueblos, nos escupirían a la cara si hiciésemos eso.
-De modo que la sublimación se transforma en disensión, mejor que os calléis agora mesmo.
Con sólo una frase, casi como si yo todavía fuese el Trogghan, ambos callaron en profundo respeto.
-No estamos aquí para discutir valores sino celebrar una nueva invención nuestra, e si no les basta eso, entonces celebremos por mi padre, quien unió a casi todos nosotros los hijos de Troggürk, si por algo todos nos ponemos de acuerdo es en la unión bajo Trogghan Rag.
-Él quien cruzó el otro lado de la estepa.
-Él quien escapó de los brujos.
-Él quien encontró la montaña negra.
-Él quien reunificó a los trogos.
-Que en paz descanse nuestro amado líder Trogghan Rag, e que su espíritu dure un eón.
Con la situación calmada, proseguí con mi siguiente orden:
-Escúchame Gimn, Grogar me ordenó decirte que al terminar la celebración mandara a tu ejército a conquistar un pueblo unicornio mucho más numeroso e así aumentar la cantidad de lanzas, pues para nuestra tercera conquista él quiere poner en práctica la verdadera efectividad destas armas, no sin antes tener un buen número de soldados entrenados para usar las lanzas alicorno bajo mi mando.
-Entendido general Mag, mañana partiré con mi ejército a conquistar cual sea la tierra de Poniland del Norte con mayor cantidad de liocornos.
-Sugiero que el pueblo a conquistar –en base a la información que obtuve interrogando a nuestros prisioneros antes- sea «Boring Poneyland», allende de 10 kilómetros de la frontera natural de la estepa y el río; ahora, ¡festejemos!
§
Me obligaron a ser así.
Para salvar sus vidas tuve que unirme al ejército de Trogonia, y ahora aquí ando adentro de sus carpas vestida como una trogo.
Mrug me contó que debía ir a una celebración esta mañana, sobre una nueva arma que según ellos, facilitará la conquista de mi nación.
Que tenga que presenciar eso yo misma me aterra, ya que Mrug dijo que usaron los cuernos de todos los unicornios para hacerlas, espero con gran fe que sigan vivos incluso sin sus cuernos.
-Buenos días Scarlet.
-Tardes, que el sol se encuentra en su punto más alto.
-Cierto hermana, que por nuestro estado hemos dormido más de lo normal.
-Al menos seguimos las tres juntas, capaz el Moochick nos dio otra oportunidad para vivir y prosperar incluso en nuestra condición.
Decían unas voces a mis espaldas, voces de gente que conocía, no me atreví a mirarles, sólo dije:
-No finjan que todo está bien porque no lo está, hemos caído víctimas de orcos, todo acabará mal para nosotros los ponis.
Tras unos momentos de incómodo silencio, no respondieron con otra cosa más que llantos que duraron minutos, finalmente admiten la verdad en la que viven.
-Al menos tratamos de ser optimistas y no unas infelices como vos, «si miramos con contento el mundo, él nos sonreirá de vuelta» siempre dice nuestra condesa Sapphire, nos regimos bajo pensamientos pony, y así deben ser las cosas siempre; ¡tú tan pronto te vistes como trogo desertas lo que una vez fuiste, una tierna e inocente potra!
Incluso en estas condiciones, mi situación sigue siendo la misma: una potrilla que siempre regañan por algunos comportamientos que no les parecen correctos para un pony, les disgusta que trate de ver las cosas de otra manera.
-Me disculpo por ser así, es que todo este infortunio no me deja más que angustia.
-Pues espero corrijas esa conducta tuya, trata de tener esperanza y fe como nosotras, ya verás cómo luego la situación mejora para las tres.
-Trataré.
Sonreí y después de ello nos sorprendieron unos estruendos, provenientes de donde según se iba a elaborar la celebración.
-¿Pueden volver a la yurta? No creo que les agrade ver el festejo con semejante disturbio, o las armas siquiera, luego les traigo algo para comer.
Así en lo que las hermanas volvían yo me aproximé a la multitud trogo para presenciar al general Mag apuntando lo que parecía ser la nueva arma al cielo soltando algunos rayos; a lo lejos escuché a Grogar decir:
-Y he de decirles, son sólo unas 42 lanzas hasta este momento, mismas que serán dadas al ejército personal del general Mag con el propósito de aprender a usarlas debidamente, específicamente para este tipo de hechizos, Mag, haz eso.
Miré que Mag apuntó su lanza en dirección a uno de mis vecinos prisioneros y con un rayo encerró a uno en una jaula chispeante o algo así.
-Ahora os pido que celebréis por esta invención mía, ¡a brindar!
Grogar finalizó soltando fuego de sus cuernos y con una risa demoniaca, a la cual le seguirían los festejos de los trogos.
No veo a los unicornios, sólo terrestres y pegasos, otra verdad que aceptar, no quedan unicornios, tenía la esperanza esta mañana de que los unicornios siguieran vivos pero no, se deshicieron de ellos justo como iban a hacer con las hermanas.
Di otro vistazo a mis alrededores y no se hallaba nada más que trogos celebrando, brindando y bailando al ritmo de una canción, no tiene cabida un pony en el mundo orco, así que decidí irme con Mag, quien se hallaba sentado en una roca bebiendo a lo lejos.
Son gente bárbara, festejan por una tragedia y la masacre, de un modo u otro tengo que liberar a mi pueblo del yugo trogo aprovechando que soy parte de su ejército.
-Bonita tarde soldado Scarlet.
-Hola general Mag, disculpe pero ¿qué bebe?
-Un poco de vino mezclado con miel e bicho molido.
-Asco.
Repulsiva combinación de ingredientes para una bebida.
-¿Qué acaso ustedes sólo comen asquerosidades?
-Lo mismo puedo decir yo de vosotros los equinos, cuyas dietas consisten de mucho heno, verduras e a veces algo de pasto; piensa bien antes de decir ofensas pequeña poni, recuerda que esas conductas van en contra del código de honor si asumo que has aprendido ello, si no, tenlo muy en mente antes de hablar con cualquier otro trogo e soltar otro vituperio, que no dudarán en desenvainar su espada en contra tuya.
-Me disculpo entonces, sólo que todo esto es muy nuevo para mí y aún no acostumbro a ser una trogo.
Es la primera vez que me aprehenden sin gritos, pero por la discreción que mantiene me hace sentir igual de mal cuando erro y me regañan mis vecinos.
-Lo importante es que aprendas de tu error, he de suponer que como pueblerina desconoces mucho o no tuviste acceso alguno a un buen aprendizaje.
-No es así, mi maestra Golden String me enseñó algo de la filosofía de nuestra amada princesa y parte de la historia de Ponyland desde la triste muerte de dos princesas pony a manos de los ogros por un intento de reconquista.
-Precisamente.
No entiendo, se supone que saber parte de la historia de mi hogar y filosofía ya es tener una buena educación, desconocer sobre las otras naciones a opinión de la princesa no es malo, incluso irrelevante, ya que sólo importa el individuo.
-Pero mi conocimiento ya es bueno para una pueblerina, no soy más lista que una citadina pero no soy ignorante alguna.
-Quizá sea cierto en tu nación, mas aquí en trogonia tenemos los estándares de conocimiento más altos que los de cualquier pueblerino: para tener tropas eficaces contra todo tipo de pueblos es importante tener una idea base de la historia mundial, sobre cómo se comportan los adversarios e así elaborar una estrategia efectiva basada en nuestra información adquirida, o bien usar esa mesma información para manipular los otros e obtener lo que queramos sin siquiera amenazarlos como de antaño; y de paso así nos mofamos de las boludeces históricas destas tierras.
-Pero eso es horrible, conocer de historia únicamente con el propósito de causar más desgracias al mundo.
-Sí, así somos nosotros, es lo que requerimos ser como nación, de modo que nadie jamás quiera enfrentársenos e así no sólo nos hallemos en una «Paz Mundial» sino también, de forma muy sutil, nos coronemos como reyes de la guerra mundial.
No puedo comprender sus acciones, quieren paz y a su vez guerra y beneficios, no esperaba que los trogos fueran así de confusos.
-No entiendo lo que dices, quizá sí sea una ignorante…
-Inocente más bien jovencilla, no se te debe juzgar a temprana edad tu incapacidad para razonar; yo te instruiré como trogo personalmente.
De pronto empecé a oír música extraña, algo alegre y enérgica, que creo que me gusta.
-Veo que te agrada la música, es un clásico baile de los duendes, llamada «El Calamardo y el Cangrejo Cascarudo», trata de un calamar malhumorado con la vida y en especial con un cangrejo que siempre le causa problemas, mientras una esponja e una estrella se ríen e la pasan bien en la vida a pesar de las malas circunstancias.
-¿La música tiene significado? Yo siempre pensé que sólo se tocaba para el goce de la gente.
-En parte es cierto lo que dices, pues existen artistas que escribieron sus músicas con eso en mente más que tratar de algo, ya sea una historia o moraleja, generalmente los creadores de la música -es decir, los ogros- siempre escriben sus obras como una moraleja o incluso una crítica hacia nosotros, ustedes los ponis o incluso a ellos mismos, en especial a Wantall.
-¿Ellos crearon la música? Yo creí que tal hermosura de arte sólo podía ser concebida por gente bella como nosotros, o al menos eso dice Diamond…
-Pues qué errados deben ser vosotros al creer que la música fue invención suya, e ante todo, qué maliciosa debe de ser su gobernante como para mentiros tan descaradamente, sin afán de ofenderte a ti o a tu gente digo esto ya que de por sí es una terrible ofensa a ustedes.
-Pero nuestra princesa es sabia, ella nunca diría algo incorrecto.
-No me digas, que su princesa también se las da de sabia incluso cuando sus argumentos e conocimientos son errados, parece sofista; me huele a que la cosa está mal en su reino, su enaltecida Diamond podría estar podrida como el mesmo ogro tirano si ha de creer que los seres bellos son los únicos creadores de arte, menester una reforma absoluta a tu sabiduría e valores.
-Si lo que dices que yo sé está muy mal, que es falso, entonces dime qué es lo que consideras la verdad si tanto ego y conocimiento ostentas sobre nuestra princesa.
-Así osas contra mí e tu vago conocimiento, admirable carácter mas pésimo motivo; de todas formas te enseñaré la verdad por la que tanto demandas por saber pese a un irracionalismo.
A pesar de que lo escuché hablar un poco de historia con mi maestra cuando viajábamos a la estepa, no considero que un bárbaro, incluso su rey, sea más sabio que la princesa de Ponyland.
-Empezaremos con el mundo antiguo: nosotros los orcos, dependiendo de los mitos o de registros históricos se cuenta diferente, en general la idea es que hemos descendido del norte cuando las aguas bajaron gracias al Rey Penna: los ogros fueron los primeros en bajar, luego nosotros los trogos, luego los duendes e al final los grondos que no hallaron otro lugar más que las montañas al estar todo ocupado por el resto de nosotros, los gizmonks, e las brujas.
-¿Pero no se supone que al llegar primero pudieron haber habitado Ponyland?
-¿A qué te refieres Scarlet?
-Que si en teoría ustedes llegaron a habitar las tierras antes que nosotros, lo que hoy es mi nación, ¿no pudieron habitarla ellos o es que nosotros llegamos primero que los orcos?
-Comprendo mejor lo que quieres decir; y no, así no funciona la migración, ellos no podían habitarlo pues ese territorio era dominio separado entre gizmonks, pingüinos, ogros, duendes e otras civilizaciones que no vienen al caso mencionar, no ha mucho que vosotros se establecieron en aquella tierra de guerra como victoriosos.
-Ya veo… Pero si antes era terreno hostil, ¿por qué ahora es el pacífico mundo de mi gente?
-Se dice que Majesty hizo un trato con el segundo Rey Penna para combatir e parar tanta guerrilla en esas tierras, al final ustedes los ponis se hicieron con todo el territorio; algunos ogros cuentan que su gente llegó como plaga a adueñarse de todo el legado dejado por ellos e los gizmonks en la «Tierra del Arcoíris» como ellos lo llamaban.
-Y supongo que de ese trato vino la muerte de las princesas pony, ¿no?
-Así es, Wantall el malnacido quiso obtener de vuelta el territorio perdido y mucho más, quería erradicarlos e hacer que volviesen al Frío Norte pero como puedes saber, todo salió mal para él y su gente.
-Mmm, esos ogros suenan como gente horrible.
-No realmente, como bárbaro y ex Rey que soy, admito que ellos fueron la mejor civilización que pudo existir, trayendo la magia, los libros e pergaminos, en parte las primeras ideas de la arquitectura que luego serían desarrolladas por los grondos en sus espléndidas cuevas, e las bellas artes; su civilización fue casi tan majestuosa como la de los mismos pennas, muchas cosas tu reino heredó de los ogros, como la agricultura e los grandes castillos por ejemplo.
-¿De verdad hicieron todo eso?
-Sí, hasta se dice el Moochick es uno dellos, en verdad que son gloriosos, sin embargo de mis viajes al desierto he visto también algunos problemas en su precioso reino, matices para el colapso de una nación milenaria, no te contaré cuáles son pues no creo que llegues a entender la política como manceba que eres; en corto puedo decir que el Reino de Joyas caerá en unas pocas décadas.
-Oh, suena a final trágico.
-Más un final cómico a mi parecer, asaz se aprenden líos de Wantall, su mujer Zelda, sus secuaces los magos, e su descendencia maldita. Ve y disfruta de la celebración, tu primer día de instrucción por motivo de festejo no será muy extenso, dala concluida por hoy, e vuelve a mí si quieres saber más en mi yurta.
-Entendido…
Entonces me alejé rumbo a la mesa con platillos trogo a probar un poco de sus comidas, puede que no sean asquerosas como pensé, pese a que no me cause apetito alguno su preciado «bicho molido».
Tales acontecimientos sucedieron en el pasado, yo sólo conocía algo de la historia de mi pueblo, un lugar que en otros tiempos pertenecía a gizmonks y orcos, que gran parte de la historia antigua la conforman estos seres me hace pensar que nosotros los ponis invadimos sus tierras y ellos con rencor nos miran por lo afortunados que fuimos.
Pero eso no les da la excusa de masacrar o conquistarnos, habido mucho tiempo que sucedió esto les quita su derecho a retomar sus tierras, si es que realmente eran suyas.
Espero no logren conquistar más terreno, y que mi gente pueda parar el ataque de Trogonia.
§
Desperté sin recuerdo alguno de lo que soñé, lo único que hice fue levantarme y mirar a mi entorno, del cual a lo lejos miré un león muy raro, creo que se llamaba Mantícora, y parece estar durmiendo, es mejor que me vaya de aquí.
-Pude sobrevivir la noche, tremenda suerte la mía, jaja.
Me dije a mí misma para alegrarme un poco pero no funcionó, sigo congoja como ayer.
Un paso, dos, y mi casco tiembla; me treme mi pecadillo y la soledad por la que paso ahora que me quitan las ganas de vivir, mas no debo dejarme llevar por mi aflicción.
Volteando de vuelta a la cueva veo la manta, no puedo dejarla aquí de modo que hallen mi rastro, sí o sí tengo que llevármela, la volveré una capucha para no tener complicaciones llevándola en mi lomo.
Scarlet, rezo por que sigas bien y no te dejes sucumbir por las penas como hice yo en mi huida, y rezo por todos los unicornios muertos (en especial a mi hermana) para que hallen paz en el otro mundo.
Ahora con la manta atada a mi cuello, puedo salir y volver a Ponyland, a lo lejos en mi derecha veo el río serpentino, afortunadamente el río conecta directamente a Dream Valley y por ende, me facilita el viaje a la capital, debo advertir lo más pronto posible.
.
Soy una furtiva traidora.
Que huyó de la masacre.
Ya no hay nada que importa.
Más que alertar del ataque.
Rumbo voy a Dream Castle.
Que debo prevenir otra tragedia.
Espero no quiebre mi casco.
Y el Moochick me dé mucha gracia.
No volveré a fallar.
Mi destino cambiaré.
No volveré a escapar.
Y sus muertes evitaré.
Pobres son mis compañeros.
A quienes sólo di mi espalda.
Esclavos de los guerreros.
Ya sin escapatoria alguna.
Pero basta ya de ello.
Que no trae más que dolor.
No vendré al miedo.
Sino al heroísmo puro.
