¡Disfruten!

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Las risas falsas e incomodas por parte del Sultán reinan en la mesa cada comentario mordaz que él hace la Emperatriz le da vuelta mofándose de él convirtiéndolo en la burla de la noche —El tamaño de su harén Bey Grant hace que el mío parezca un ejército— Los hombros en la sala estallan en carcajadas —Tan pequeño es tu amigo que no te permite tener más Jajajaja—

El rostro rojo del Bey no tenía nada que ver con la vergüenza de que dijeran que su pene era pequeño si no por la furia de no poder romperle la cara al hombre que lo decía —No todos somos tan bendecidos como usted Sultán— O al menos eso es lo que su expresión corporal le expresa a la emperatriz.

—Qué hay de usted emperatriz ¿Qué tan grande es su harén? —

Una sonora carcajada es la respuesta inmediata a la pregunta, seguido de un claro tono de burla en su voz la emperatriz infiere —¿Quiere comparar espadas conmigo Sultán? Porque para eso primero debe de tener una y su navajita no entra en la categoría— Es el General Matthews el primero en reírse fuertemente seguido del resto, la copa de vino en los labios de la Kara la ayudan a disimular su sonrisa que es captada por el rabillo del ojo de la emperatriz —Ahora si quiere conocer espadas para su funda puede que alguno de mis hombres este interesado— Todos en la mesa ríen y en los ojos del Bey Grant se divisa una ligera satisfacción.

—Disculpen la interrupción, pero es la hora de su cambio de ropa Haseki Sultán Kara— Una mujer pelirroja cabellos cortos irrumpe en la mesa.

—¿Cambio de Ropa? —

—Sí— La princesa traga visiblemente antes de que sus labios pronuncien las siguientes dos palabras —Mi Sultán— Con naturalidad en su voz continúa —El uso de varios vestidos durante la velada como prueba de nuestra riqueza y prosperidad ante La Emperatriz es una vieja tradición—

Para la emperatriz no pasa desapercibida la repulsión con que la princesa dijo "Mi Sultán" es evidente que casi devuelve las tripas de solo decirlo —¡Excelente! Un reino que aún recuerda las tradiciones eso significa que la danza con velos empezara justo antes de la medianoche—

—Por supuesto Emperatriz— El Sultán rápidamente responde, no tiene ni puta idea de que tradición se está hablando y mucho menos de que danza se refiere de lo único seguro que debe de conseguir una para ya y aprovechar la oportunidad de tener testigos para los próximos eventos —Es más con su permiso voy a ver los últimos detalles para la demostración y tu esposa mía ve a cambiarte— Con educación Kara murmura un permiso y se retira en compañía de Alex seguida del Sultán los Beyes regresan a su mesa quedando únicamente la Emperatriz, su General y el Oráculo

—¿De dónde diantres te has sacado esa tradición? —

—No me digas que los cuervos aún no te lo han dicho hermanito y yo que tenía la esperanza que me dijeras quién era el que iba a morir esta noche, pero parece que las lombrices aún no te han hablado. Mike ¿Cuántos? —

—40 y contando. Actualmente en la sala 10—

—Doxeh—

—¿Sí Mi Emperatriz? — El comandante al escuchar su nombre se arrodilla frente a la emperatriz quien tranquilamente tomaba su copa de vino.

—A mi señal tú y tu equipo se van al muelle y se llevan al oráculo con ustedes—

—Como usted ordene—

—Y Doxeh me respondes con tu alma por su vida—

—Por supuesto Emperatriz— El hombre se retira y vuelve a su asiento.

Cinco caballeros salen del salón, La emperatriz se pone de pie al tiempo que grita —¡A Bailar! — Tres aplausos seguidos —¡Todos a Bailar! — Y sus hombres son los primeros en ponerse en pie tomando a las mujeres del reino más próximas dejándolas en la pista iniciando la distracción —Ordenes de La Emperatriz no quiero a nadie sentado. El que se quede sin pareja ¡Se MUERE! — Al termino de esas palabras toda la multitud restante se para corriendo como locos en el afán de tomar alguna mano peleándose entre ellos por la misma mujer u hombre cuando esta es tomada de cada extremo por dos personas distintas pues nadie duda de las palabras de la emperatriz. Sus hombres en medio del escándalo se escabullen y un intercambio imperceptible y fugaz como un rayo se realiza en lo que los grupos se separan por las puertas frontales y laterales al mismo tiempo que un par de cuchillos se entierran siete veces en los costados y dos hombres con brazaletes de oro caen al suelo los otros dos ni siquiera se dieron cuenta de lo que paso.

El grupo conformado por la emperatriz, el general y dos guerreros más avanzan por el pasillo seis asesinos a sueldo los interceptan los dos guerreros se encargan de cuatro de ellos, Mike en un solo movimiento esquiva el golpe que el asesino le lanza y queda a la par de él ensartando su peshkabz en su cuello. El único hombre en pie ve a la emperatriz frente a él quedándose estático sin poder reaccionar a tiempo el miedo lo paraliza y el general atraviesa su arma en él desde atrás sin vacilar y la punta de su peshkabz sobre sale por su boca.

—Mon— La Emperatriz desenrolla el trozo de papiro que su informante le paso —En los Jardines Izquierdos están los caballos— Guarda la nota y salir al exterior saca su shamshīr doblando a la derecha.

—¡Qué Mierda! — Mike se detiene en seco al ver a su emperatriz doblar por el lado contrario —Dijiste izquierda— El General exasperado mueve sus manos señalando el otro camino —Esta es la izquierda los caballos están allá—

—Los caballos sí, pero ella no— Y sin esperar respuesta la emperatriz con shamshīr en mano toma el camino que cambiará su vida.

—¡Lena! ¡Aghhhh! Si algo te pasa tu hermano va a matarme y tu madre me revivirá solo para matarme de nuevo ¡Shahin! —

—Sí mi general—

—Ve con la Emperatriz nosotros los alcanzaremos con los caballos. Velahaz conmigo—

Unos metros más adelante el camino de la emperatriz se ve obstruido por tres asesinos —Cobrare muy bien por tu cabeza—

La pelinegra ni si inmuta por la amenaza en su característico porte y con la autoridad en su voz —La Princesa ¿Dónde está? —

—En estos momentos mis compañeros la deben de estar gozando le daré tus saludos cuando sea mi turno y entierre mi verga en ella—

Una sonrisa ladina de suficiencia se dibujan en los labios de la ojiverde, dos movimientos circulares de sus hombros y tal y como su leyenda y fama susurra el shamshīr de La Emperatriz se alza ágil como el viento, al tiempo que su mano izquierda se extiende al frente y sus pies veloces como el rayo la acerca a su contrincante atravesándole el pecho, el primer asesino frente a ella cae al suelo abierto de tajo, a la vez que el de a su derecha ve como un hilo de sangre le escurre desde el pecho donde el kard se clavó hacia abajo por su abdomen, el ruido sordo de metal contra metal inunda la noche al detener el ataque del tercer asesino y furiosa como un huracán el shamshīr de La Emperatriz Luthor se clava desde la base de los testículos del hombre cortándolo lentamente por mitad en un movimiento hacia arriba —Primero necesitaras una verga— Y sin tiempo que perder avanza hacia su objetivo, ríos de sangre, entrañas y cuerpos señalan el camino recorrido.

—¡Suéltala! — Su voz resuena con el trueno después del rayo y la tormenta abre los cielos limpiando su rostro de la sangre de sus enemigos.

Quince hombres están parados frente a ella dos de ellos sujetan cada uno a una mujer; una pelirroja que gritaba a todo pulmón para que liberaran a la princesa; es la misma que hace unos minutos atrás fue a la mesa y una rubia ya mayor que de no ser porque es de conocimiento común que los ZorEl están muertos bien podría ser la madre de la princesa. Princesa que se encuentra en el suelo dando batalla, revolcándose contra sus ataduras... peleando contra los dos hombres que la sujetan de los brazos y dos más de las pantorrillas; cuatro hombres para atrapar una mujer, una pizca de orgullo llena el pecho de la emperatriz. Sin embargo, el líder de ellos de pie entre las piernas de la princesa riendo y alardeando mientras que con sus manos sus pantalones bajaba, enfurecen a la Emperatriz Luthor, pues la intención de lo que iba a ser es clara y en su mente sólo pensamientos de rabia quedan Yo personalmente me encargare de que tu muerte sea la peor de todas pagaras con tu alma esta ofensa.

La furia recorriendo su cuerpo inyectándole la energía que solo la ira proporciona fluyendo por sus venas la activan, el rayo es la señal y con él la batalla se desata. El shamshīr de la emperatriz se eleva por los aires y la primera cabeza de los asesinos rueda por el suelo, y su peshkabz de mango de plata con destellos de oro en la hoja se clava en el cuello del segundo que se atrevió a atacarla, bloquea un golpe del tercer asesino con su shamshīr, se mueve a un costado esquivando un ataque directo y aprovecha la perdida de equilibro del hombre para atravesar su pecho, balanceando su shamshīr hacia atrás hundiéndolo en el estómago del otro asesino jala su arma sacándola por el costado del desdichado. Un delaware enemigo es lanzado en su dirección y con la velocidad del rayo el dorso de la emperatriz se dobla hacia atrás pasando la daga por arriba de ella y justo el momento en que el mango queda alineado con su cabeza la mano ágil de la emperatriz lo alcanza aprovechando el impulso al quedar nuevamente derecha para arrojar el delaware devuelta a su dueño clavándolo en su ojo.

Los seis hombres que tenían inmovilizas a las mujeres las sueltan para hacerle frente a la emperatriz. Tanto la pelirroja como la rubia corren junto a la princesa ayudándola a levantarse —Todos van a morir. Pero tú— Con su shamshīr la emperatriz señala al líder que intento profanar a su rubia —Antes vas a conocer lo que la palabra sufrimiento significa— Una flecha pasa por el lado de la emperatriz incrustándose en el cuello de una de los asesinos en frente que cae al suelo dándole unos segundos de ventaja a la pelinegra que los aprovecha atravesando el cráneo de otro enemigo partiendo su cabeza en dos. Shahin lanza más flechas certeras y los cascos de caballos se escucha en el fondo, el líder de la banda al verse acorralado corre donde la princesa con la intención de capturarla, pero una jabalina enterrada en su pierna le corta el pazo lo suficiente para que la emperatriz lo alcance. —¡Maldita Per...! — Un puño en el rostro del líder lo deja inconsciente.

—Es hora de irnos el ejército del sultán no deben de tardar en llegar— Es el general quien expresa la prisa de la situación, por su parte la emperatriz como si tuviera todo el tiempo del mundo, lento se acerca a Kara —Princesa— En tono suave y delicada le habla extendiéndole su mano, temblorosa y débil la princesa alarga sus brazos con una de sus manos retira la máscara de la emperatriz y con la otra toma la mano ofrecida y una energía sin igual transita sus cuerpos antes de poder decir algo la princesa se desmorona inconsciente sobre el pecho de la emperatriz quien la levanta en sus brazos y la guía a los caballos —Ellas viene con nosotros— Presurosamente sus hombres suben a las dos mujeres que estaban con la princesa y al líder de los asesinos y como la misma rapidez que el fuego se propaga ellos se alejan.

—¡Doxeh ¿Dónde carajos está mi hermana?! —

—Señor no deben de tardar en llegar—

—Ve a buscarla—

—No puedo ella me ordeno protegerlo—

—Doxeh no me quieres ver enojado—

—Por supuesto que no Señor, aunque de los dos su hermana es la que me da más miedo—

—¡AHÍ VIENE LA EMPERATRIZ! — El vigila del barco grita alertando a todos y un suspiro de alivio se expulsa de los labios de Lex que masculla un ¡Ya era hora! Pero al ver el estado de su hermana se preocupa —¡Por los Dioses! ¿Qué te ocurrió? —

—Tranquilo que no es mía. Llamen al rophe llévenlo a mi habitación ¡Ya! — La Emperatriz Luthor con una Kara en brazos camina por el lugar a prisa dando órdenes —Y nos quiero en Persépolis cuanto antes— Hasta su dormitorio. Lex la siguió y con él trajo a las dos mujeres que venían con ellas mientras Mike se aseguraba junto con el capitán salir de ahí a toda marcha.

Con delicadeza Lena deposita a Kara en su cama —Vas a estar bien. Estas a salvo ahora— Suavemente con el dorso de sus dedos acaricia el rostro de la princesa. —Emperatriz ¿Me mando a llamar? —

—Sí Hormoz revísala— La Emperatriz se aparta del lado de Kara dejando que su rophe abordo la atienda —Ustedes ¿Quiénes son? — Sin despegar su vista de la cama la emperatriz interroga a las dos mujeres —Soy Eliza Danvers y ella es mi hija Alexandra nosotros estamos al servicio de la princesa—

—¿Griegas? —

—Yo los soy Emperatriz los Reyes ZorEl me compraron y yo ya estaba embarazada de mi hija cuando lo hicieron—

—¿Dos esclavas que arriesgan su vida para salvar una noble? —

—Los Reyes salvaron mi vida y la de mi hija cuando me compraron, vi a la princesa nacer y crecer, así como morir en vida. Le debía a los Reyes intentar salvarla. Gracias a usted por hacerlo—

—¿Hormoz? —

—Está muy grave tiene azotes en la espalda, algunos huesos rotos y lo más grave y lo que verdaderamente pone su vida en peligro es que pareciera que perdió una criatura y no ha sido tratada—

—Porque así fue. Hace unos días el Sultán la golpeo salvajemente y le hizo perder al niño que esperaba quedo tan mal que no podía moverse, nosotros como podíamos le dimos algunos brebajes, aunque no los suficientes, ayer él infeliz del Sultán quiso yacer con ella, pero no había forma así que la azoto y esta mañana casi le corta la garganta—

La respiración de la Emperatriz se hace más fuerte su cuerpo se tensa, Lex pone su mano sobre su hombro al percibir la rabia emanar de su hermana —Len— La pelinegra permanece inmóvil al llamado, parándose frente a su melliza el oráculo gentilmente toma su rostro entre sus manos con sus pulgares esparce lentas caricias sobre sus pómulos, después de unos largos segundos la emperatriz pega su frente con la de su hermano y sus manos se posan sobre las del mayor —Sálvala por favor—

—Vere que dicen mis gusanos en esta ocasión— Ambos ríen por la broma, la emperatriz asiente y musita un Gracias hermano dando un paso atrás se separan.

—Te la encargo—

—¿A dónde vas? —

—A despellejar un cerdo—

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Gritos y más gritos de maldiciones es lo único que escuchan los soldados que vocifera el sultán con la máscara entre sus manos que usaba la emperatriz esta noche dejada al final de la montaña de cadáveres —¡Maldita seas Lena Kieran Luthor Emperatriz de Haxāmanišiya! —

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Datos curiosos de la historia:

1. Los nombres de las armas son reales, son tipos de dagas, cuchillos y espadas persas.

2. Shahin significa Halcón así que díganme ustedes ¿Qué superhéroe es?

3. Me quede un momento penando en la última porque ya no me acordaba, pero me acorde y es rophe era el nombre para referirse a las sanadores, curanderes, es decir los doctores de la época.

4. Escribiendo la tres me acorde de otra y es Haxāmanišiya es persa antiguo para Aqueménida que es un imperio que existió en los años 550 a.c. hasta los 331 a.c. sí antes de cristo.

5. Una última más que me llego es los lentes que se usaron en el cuarto en el capítulo II los que se encontraron en Helwan es un dato verdadero.

Y esto es to… to… todo amigos (Al menos por hoy).

No olviden comentar que me encantaría poder leerlos.

Ahora sin más nos vemos en los siguiente capítulos.

¡Besos Sanadores! *Guiño*