¡Holi!

¡Holi!

¡Holi!

No tenía planificado actualizar hoy ni en los próximos días porque estoy trabajando en finalizar las historias especialmente la de Es Nuestro que está llegando a su fin. Aunque sinceramente la inspiración me ataco el jueves y cree un borrador para otro fic no sé si será un OneShot o una mini historia la cual no publicaré hasta tenerla terminada.

En fin, no los aburro más y los dejo con lo que realmente esperan el capítulo.

Disfrútenlo

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—Aléjense. No se acerquen— La Princesa Kara ZorEl exigía al grupo frente a ella. Con burla el líder de los soldados reía —Voy a disfrutar mucho yacer contigo… Majestad— Ocho, ocho individuos tenían acorralada a la Princesa ZorEl y sus sirvientas y uno de ellos había expresado su clara intención de abusar de ella —Ahora sí conocerás lo que es un verdadero hombre—

Justo cuando el guerrero da un paso al frente para tomar a la ojiazul en sus brazos un fuerte rugido taladra en la distancia un borrón como un torbellino desciende de las alturas elevando al infeliz por los aires y levantando la arena en el proceso. Una nube de polvo se forma y el escuadrón enemigo detiene su marcha.

Un bramido ensordecedor seguido de un grito agudo de dolor resuena en las alturas y el rojo de la sangre cae de los cielos bañando a los invasores y un cuerpo desmembrado se estrella sobre la tierra en medio de la horda y la princesa.

Una clara demostración de lo que será su destino.

Otra máquina de matar igual que Mehr a las órdenes de la suprema gobernante ha surgido.

De entre el polvo que se dispersa el khanjar de Lena sale disparado calvándose en el pecho de uno de los hombres del Sultán. Y en toda su gloria y poder su alteza máxima desciende del lomo de la bestia con su shamshīr en mano.

Ahí de pie en medio de los soldados y la Princesa de Caucasus se encuentra Lena Kieran Luthor Emperatriz de Haxāmanišiya ella y la gigantesca criatura son la única línea contra el enemigo, la única defensa para proteger a Kara ZorEl Princesa de Caucasus y Emperatriz Consorte de Haxāmanišiya, aunque la ojiazul aún no sepa lo último es Lena quien la resguardara de las garras de la muerte y de su cuenta corre que nadie lastime a su emperatriz jamás.

—Chico— El macho sin quitar sus ojos dorados de los hombres enfrente escucha atento a la emperatriz, el ejército hostil y las mujeres atrás de ella ven con asombro al monstruo parado junto a Lena quien sin demora ordena —Mátalos a todos— Y con esas simples palabras las compuertas se abren.

—Aurrrr— Gritos de guerra provenientes de la fiera y de la emperatriz se mezclan. El cuadrúpedo corre al frente y el momento justo que tiene a su alcance a uno de los desgraciados que se atrevió a intentar dañar a la princesa vuela tomando entre sus patas al varón arrancando de tajo su cabeza de una poderosa mordida en el cuello. La emperatriz aprovecha la conmoción para atacar y su shamshīr atraviesa el torso más cercano.

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—¡Deprisa! —Mike grita, un grupo de guerreros imperiales cabalgan a toda presteza como si sus vidas dependieran de ello. Los cascos de sus caballos rompen el silencio anunciando la llegada de la muerte al refractario que se atrevió pisar sus tierras.

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Lena retrocede esquivando el ataque frontal, salta a un costado evadiendo a otro oponente uno de los soldados lanza un puño de arena en su dirección y la bestia voladora se atraviesa tapado a la emperatriz que sonríe a chico alabando su acción.

El animal salvaje baladra tomando al hombre de la pierna sacudiéndolo en el aire como si de trapo tratase. La soberana choca su arma contra la del contrario bloqueando sus golpes dos contra uno y en un movimiento el peshkabz de la gobernante se clava en el abdomen de uno de los tipos alejándolo un poco. Lena aprovecha el espacio ganado y el descuido del otro guerrero para elevar su shamshīr y abrir su garganta y en un solo movimiento gira cortando la cabeza del otro.

Jadeos de la Emperatriz salen de sus pulmones ardiendo y aún en extrema alerta observa su alrededor; rojo tiñe las tierras de Haxāmanišiya, sangre corre por las arenas, de los invasores solo entrañas y miembros esparcidos quedan. La muerte ha cobrado su cuota y La princesa ZorEl a salvo se encuentra.

La creatura mítica sigue descuartizando los cadáveres —¡Chico! Déjalo. Hey ya está muerto— Sollozos lastimeros por parte de la criatura y la gobernante niega resignada —Está bien, pero si te llenas de sangre tendrás que bañarte antes de entrar a mi sala ni creas que dormirás en mis alfombras todo mugriento— Y como si la promesa de un baño fuera un castigo aterrador la fiera deja los cuerpo alejándose lentamente con cuidado de no ensuciar su pelaje.

—Princesa— Lena hace una leve reverencia —¿Se encuentra bien? — La noble aún aturdida por los acontecimientos solo asiente la emperatriz exhala de alivio —Bien hay que irnos más soldados se acercan— Kara ignorante de los verdaderos sucesos y desconocedora de las intenciones reales de Lena toma una espada de uno de los caídos y apunta directamente a la emperatriz —No me iré contigo— El cernícalo gruñe y Lena ordena con su brazo extendido —¡Quieto! Tranquilo muchacho no te muevas— El cuadrúpedo con alas gime afligido parece que no le gusta ver a la emperatriz y la princesa discutiendo. La suprema gobernante al ver que su nueva mascota no hará nada en contra de Kara intenta razonar con ella —Princesa ZorEl como dije más mesnadas del sultán y miembros del clan Olsen se acercan sé que a lo mejor me he de ver sexy peleando y cubierta de sangre con shamshīr en mano, sin embargo, no hay que tentar a los Dioses y la bendición que me han otorgado peleando contra 22 hombres solo con mi amigo aquí de refuerzo hay que irnos. En Persépolis estará a salvo—

—No voy a ir contigo— La princesa lanza su ataque, el grandulón solloza y la emperatriz elude el golpe sin querer lastimar a la princesa toma solo con la fuerza necesaria la muñeca de la mujer presionando para que suelte la espada hasta que cae al suelo Lena al verla desarmada la libera inmediatamente y una disculpa muere en su garganta cuando Kara la abofetea enterando sus uñas en el proceso.

Segundos que se sienten eternos, tensión que se puede cortar con un khanjar inundan el aire. La emperatriz lleva sus dedos a la herida y una unas gotas de sangre ensucian sus yemas.

—Yo— La noble no sabe que decir. Miedo no… culpa, sí culpa invade sus ojos azules. No sabe porque solo tiene la certeza que se ha equivocado en golpear a la mujer de ojos verdes jades frente a ella y ante todo pronóstico La Emperatriz Luthor suelta una carcajada —Eres una salvaje igualita que chico y Mehr— Su risa muere y su frente se arruga por las siguientes palabras proveniente de la mujer de cabellos como el oro —A mí no me compares con tu mujerzuela—

—¿Mujerzuela? No sé qué significa ¿Es una palabra propia de Cascucus? Suena a un insulto— La bestia mitológica ruge —A chico no le ha gustado y Mehr no es nada de lo que sea que eso signifique— El iris azulado se llena de una rabia sin sentido y origen desconocido para la razón, pero al ver la defensa de la Emperatriz por su consentida nubla el juicio de Kara quien se tira en contra de Lena. La emperatriz con asombro brillando en sus orbes la atrapada y en medio del forcejeo voltea a la princesa atrapándola entre sus brazos entrelazados sobre el abdomen de Kara apoyando la espalda de la noble contra su torso —Suélteme tendrás que matarme primero no dejare que me hagan más daño— Vociferara la rubia de cabellos como el oro sin dejar de patalear en un intento inútil por liberarse de los brazos que la aprisionan.

Calor invade a la emperatriz al sentir la espalda de la mujer que le atrae chocando contra su pecho lástima que las circunstancias no la dejan disfrutar del contacto ni analizar la sensación que la recorre —¡Kara! — Su nombre pronunciado por primera vez por los labios de la Emperatriz Lena Luthor hace que la mujer se detenga —Vas a lesionarte si sigues así aún no estas curada del todo. No sé a qué te refieres, te aseguro que no voy a herirte. Nadie va dañarte mientras yo viva— Lena suelta a la princesa gentilmente la gira. Azul y verde se conectan una energía las atraviesa —Confía en mí no voy a lastimarte—

La verdad reflejada en esos ojos verdes lo dicen todo más que las palabras, más que los hechos ahí justo aquí entre los brazos de Lena Kieran Luthor es el lugar donde está segura Kara ZorEl ahora lo sabe —Confió en ti— Una sonrisa tan brillante como el sol mismo adorna el rostro de la emperatriz. Chico feliz empuja su cabeza en las piernas de la princesa dando brincos y gruñidos de felicidad demuestra su alegría.

—¡Chico abajo! — Lena ordena y el felino/ave sabe los dioses lo que sea obedece —Princesa irás volando. No te preocupes él se encargará de todo— La alteza sube al lomo del animal —Eliza usted irá con ella— La mujer mayor se inclina y acata la orden.

—Pe… Pero Princesa Kara usted no puede ir. No puede volver a la capital imperial—

—Alexandra no— La princesa calla a su sirvienta y la emperatriz enfurece por las palabras.

—¿Por qué no puede ir? Vamos iluminamos ¿Por qué razón no puede ir? — Con furia Lena cuestiona. Alex baja su cabeza y la suprema gobernante continúa —La princesa ZorEl regresará a Persépolis donde estará a salvo y a ti te aconsejo que si quieres correr con la misma suerte subas tu culo a ese caballo y cabalgues de regreso junto conmigo o bien puedes dejar tu culo aquí y servir de distracción estoy segura que el ejército del Sultán encontraran algo que hacer con él— Sin más la emperatriz se voltea y centra su atención en el cuadrúpedo volador —Llévala al palacio— Aullidos —Proteger a la princesa es tu misión— Y asentimientos son la respuesta.

—Bien— La emperatriz se irgue —Ve muchacho— Y da una palmada al animal legendario que aúlle y vuela surcando los cielos con la princesa segura. Una tuene sonrisa arrogante dibujan los labios de la emperatriz al ver a Alex sobre su caballo. Ella hace lo mismo y a todo galope regresa a su ciudad.

Poco tiempo después se encuentra con sus guerreros —Emperatriz— Saluda Mike —General, la princesa está a salvo y sus órdenes son simples— Su comandante y sus hombres en silencio esperan el mandato de su líder —Tráiganme las cabezas del enemigo— Sin más que decir la líder suprema sigue su camino y sus tropa con gritos eufóricos marchan de cacería.

/***/

Sucia, sudada, hambrienta y con la sangre seca en su mejilla Lena Kieran Luthor Emperatriz de Haxāmanišiya llegaba a la capital de su imperio. Persépolis una ciudad avanzada para su época señal de prosperidad y riqueza.

—¿La princesa? — Su familia ven su cara —¿Por los dioses que te sucedió? — Su madre pregunta hace años que la emperatriz no sufre un rasguño —Me tope con una tigresa— Responde con una sonrisa en sus labios —Aquí no hay tigres— Es su hermano quién enfatiza con su ceño fruncido y la emperatriz vira los ojos —¿La princesa? — Vuelve a inquirir ya cansada —En sus aposentos— Su nana responde neutra —El chico nuevo no deja que nadie se le acerque solo Mehr se ha podido asomar y la anciana que venía con ella— La sonrisa de Lena vuelve a su rostro el grandulón sin duda lo ha hecho bien —Nana envía alguien que prepare el baño para la princesa y encárgate tú del mío por favor—

Lena toca la puerta es raro está anunciando su presencia en su propios aposentos, sin embargo, sabe que la princesa está ahí. Sin demoras entra al no más asomarse al umbral ve a chico parado protectoramente frente a Kara enseñando sus dientes y Mehr a la par ambas furias se calman al verla y se vuelven unos lindos gatitos. La emperatriz da unos cuantos mimos a cada uno y les ordena salir ellos y Eliza dejan la habitación dejando a solas a ambas mujeres.

Kara ve expectante a Lena quien saca ropa de un cuarto adjunto —Princesa—

—Emperatriz— Responde la noble con su cabeza baja. Lena camina donde la mujer que ahora tiene la certeza protegerá con su vida. Con gentileza alza su rosto levantándolo desde la barbilla conectando sus ojos con el iris azul cielo mar que le encanta ver y que desea admirar por el resto de su existencia —Si no tiene inconvenientes me gustaría invitarla a merendar. ¿Cree que podamos vernos en el jardín dentro de dos marcas más o menos? — La princesa nuevamente agacha su cabeza cohibida y la emperatriz vuelve alzarla —Nunca bajes tu rostro ante nadie ni siquiera ante mí siempre mantente altiva porque tú Kara ZorEl no eres menos que yo ni menos que nadie como para que no me veas. Es todo lo contrario. Hay algunas cosas que hablar y me encantaría hacerlo inmediatamente solo que quisiera estar aseada primero ¿Si no te importa? — La princesa desconcertada asiente y extrañada acepta verla. Unas golpes en la puerta las interrumpen, Lena musita un adelante y dos muchas entran, un par de instrucciones dadas para que ayuden a la princesa con su aseo y vestimenta y la suprema gobernante sale a su otra habitación a limpiarse ella misma.

Pulcra y perfumada dos horas aproximadamente después La Emperatriz Lena Luthor se encontraba en uno de los jardines imperiales esperando por la mujer de su alma. Su llama gemela si tenía alguna duda cuando sus ojos se conectaron sobre quien seria esa mujer de ojos azules y cabellos de oro estas se disiparon como el humo en el viento con el paso de los días con el anhelo de que esos ojos azules cielo mar se abrieran en el tiempo que permanecieron cerrados cuando la inconciencia envolvía a la princesa. Sí la incerteza se esfumo cuando la furia de mil demonios la invadía por el solo pensamiento de que alguien pueda dañar a Kara, con su deseo de infligir sufrimiento a todos aquellos que la han lastimado, por la premura de volver a su capital durante su ausencia y con el calor que llena su pecho con solo recordar la sonrisa de la noble. Esa sonrisa brillante que resplandece más que la luz de su enorme sol tal y como la profecía vaticinaba.

Lena lo sabe tiene la certeza que de Kara ZorEl es su destino, es su creación igual, es su llama gemela y es el alma con la que estará toda su vida, así como lo estuvieron en el pasado porque esos ojos ya los ha visto antes y así como lo estará en las siguientes vidas que los Dioses y la Fuente les permita reencarnar y encontrarse.

Pero, primero lo primero hablar y confiar.

La Emperatriz Luthor sabe lo que quiere, no obstante, no lo que la Princesa de Caucasus añora y bajo ninguna manera supondrá y mucho menos impondrá sus deseos sobre los de la mujer que ama.

Poque sí Lena Kieran Luthor ama a Kara ZorEl.

—Emperatriz— La dueña de sus pensamientos cruza al jardín. Hermosa como siempre y más que nunca La Princesa Kara absolutamente bella en ese vestido que Lena ha mandado a traer para ella está radiante.

Leves reverencias se dan mutuamente sin perder el contacto visual la emperatriz sonríe llena de orgullo por la princesa que parece que mantiene en su memoria las palabras cruzadas hace un momento atrás cuando le pidió que no se inclinara ante ningún otro ser.

—Bienvenida Princesa la estaba esperando— Un banquete adorna la mesa en conjunto con algunas flores del imperio dos sillas están situadas juntas —Primero que nada y con todo el respeto que se merece Princesa permítame decirle que esta lindísima en ese vestido— Un rosado pálido tiñe las mejillas blancas de Kara y la satisfacción llena el pecho de la emperatriz Dioses es aún más linda sonrojada y con un poco de dificultad por la pena la princesa logra mascullar un Gra… Gracias

—Antes de comer quisiera hacerle una pregunta— La tensión surge y el semblante de la Lena cambia el corazón de ambas se acelera este es el principio de una vida juntas o el final de algo que pudo ser hermoso —Usted dirá Emperatriz— Articula la princesa igual de afectada que su acompañante por razones desconocidas para el consciente pero no para sus almas en sintonía.

—¿Por qué lo hicisteis? — No hace falta agregar más las dos comprenden a lo que Lena se refiere. Su fuga, su huida sin explicación ni precedente. Decidida y con algo de temor, aunque no dispuesta a callar Kara enuncia —No volveré a perder mi libertad nunca más estaré enjaulada ni mucho menos arrodillada—

Sus orbes se ven uno al otro. Llegando a lo más profundo de su espíritu —Me parece perfecto, un ser etéreo como tú no debió nunca ser maltratado y me complace saber que has tomado la resolución de no permitirlo nuevamente. Solo que eso no contesta mi pregunta—

—Me enteré que piensa encerrarme en un calabozo y torturarme— Desconcierto es lo que reflejaba el rostro normalmente inexpresivo de La Emperatriz Luthor de Haxāmanišiya por las declaraciones de la princesa —¿De dónde sacas semejante estupidez? —

—Lo escuché ¿Va a negarlo? —

—No es propio oír conversaciones ajenas y es peor aún no quedarse hasta el final porque de haberlo hecho entonces sabría cuáles son mis verdaderas intenciones en vez de haber entendido todo mal—

—¿Y cuáles son sus intenciones Emperatriz? —

—Hacerte mi esposa—

—¡¿Qué?! ¿Su esposa? — Sin duda ahora la que grita confusión en su semblante es la mujer de cabellos como el oro.

—Sí mi esposa. Mi mujer. Mi igual. Hay algo indescriptible dentro de mí cada vez que te veo y me miras, no puedo ni pretendo explicarlo con palabras porque estoy segura que estas no existen para poder exponer lo que ese sentir es y sinceramente tampoco me importa hacerlo no me interesa entenderlo solo quiero vivirlo. Vivirlo junto a ti Kara. Si deseas irte puedes hacerlo yo no te detendré. Jamás te enjaularía. Pero, si una parte de ti siente esa energía divina cósmica que nos envuelve cada vez que nuestras miradas se conectan como ahora… quédate. Quédate y te juro que nunca más tendrás que arrodillarte de nuevo porque yo me encargaré que sea el mundo el que se postre ante ti—

—Emperatriz—

—Lena es mi nombre. Úsalo, acéptame y camina junto a mí no detrás mío si no a mi lado convierte en Kara Luthor Emperatriz Consorte de Haxāmanišiya—

—Yo… yo estoy casada con el Sultán—

—Nada que la muerte no pueda solucionar y para nuestra suerte Mí Hermosa Kara Mía soy una experta en causarla—

—Em… Emperatriz—

—No quiero presionarte. Deseo que me aceptes porque es a mi lado donde quieres estar no porque sea tu única alternativa. Anhelo que aceptes estar conmigo porque sientes que es entre mis brazos donde perteneces que tu pecho se acelere por bonitas razones cuando me acerco, que tu corazón se emocione cuando te estrecho y te pego a mi cuerpo. Así como lo sentí yo el en desierto cuando te envolví en mis brazos. Déjame liberarte de tu infierno y llevarte al paraíso. Autorízame matar a Morgan Edge y todos aquellos que se han atrevido ofenderte. Permíteme regresarte tu reino, devolverte el trono que te arrebataron y coronarte como Kara ZorEl Reina de Caucasus solo ahí en ese momento de plenitud despojada de las cadenas que te apresaron dame una respuesta de si tendré el placer de ser tu reina y tu mi emperatriz—

—Yo… yo no esperaba algo así—

Con suma delicadeza la emperatriz toma la mano de la princesa dando unos cuantos pasos al costado —Hoy te ofrezco todo lo que soy. La luz en mi interior para consentirte con detalles como este convite en prueba de que me dedicaré a hacerte sonreír eternamente— Con un delicado giro Lena voltea a Kara quedando frente a frente — Así como mi oscuridad que la utilizare exclusivamente para protegerte y que jamás alguien vaya a dañarte— Las ganas de la suprema gobernante de rodear la cintura de la princesa con su brazo y envolverla es inmensa y se contiene por respeto a la mujer frente a ella lo hace en su lugar acaricia con el dorso de su mano la mejilla de la noble y da gentiles caricias en sus pómulos —Mis guerreros y yo estamos a tu disposición. Te doy mi ejército para librarte y solo una vez libre dame tu respuesta si es sí Juro por los Dioses y la Fuente misma que te amaré siempre hasta que mi alma se extinga y si es no me retiraré de tu vida y te dejaré ser para que encuentres tu camino y vivas en paz. Yo estaré aquí por si algún día me necesitas. Voy a respetarte en todo momento no me acercaré a ti al menos que lo pidas. Serás tú la que marque el camino—Verde y azul fijos en el iris del otro —¿Aceptas mi propuesta? —

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Si Kara no acepta yo sí lo hago o díganme ustedes ¿Podría alguien decir que no a semejante propuesta? Y si eso no es suficiente estamos hablando de Lena ¿Quién le diría que no a esa mujer?

Agradezco a todos los que leen la historia, comentan, siguen y añaden a favoritos.

En verdad que cuando publique jamás pensé que alguien leería mis escritos y es grato saber que hay quienes lo leen, le gusta y se toman unos momentos para comentar.

Como siempre errores ortográficos o de redacción por favor háganmelo saber recuerden que mi Word corrige cuando quiere y que es muy probable que se me escape uno que otro error entonces por favor si lo ven díganmelo.

Ahora sin más nos vemos en el siguiente capítulo y les voy adelantando que siento que esta historia está llegando a su final también.

¡Besos Sanadores! *Guiño*

Posdata: Te invito a leer Alayza es un Oneshot que hice el 14 de febrero