Hello, it´s me!
Bien sin cantar a Adele, aunque ella es lo máximo.
Pero si soy yo de nuevo con una actualización más de esta historia.
Espero y lo disfruten.
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En silencio la emperatriz corta una rebana de pastel para su princesa —¿Qué es esto? — Kara lo recibe con una sonrisa al ver el trozo dulce sobre su plato —Es kayk-e eshgh mejor conocido como pastel de amor por favor disfrútalo— La princesa ZorEl gime de placer al primer bocado y la zona sur inferior de la emperatriz se tensa al escucharla ¡Por Todos los DIOSES! Voy a morir aquí y no en batalla.
—Yo... Yo debo irme— Habla apresurada la gobernante su alteza sin dejar su pastel la observa —Tengo unas cabezas que entregar y una guerra que anunciar— Esa declaración hace que la princesa se levante y deje el postre a medio terminar sobre la mesa —No puedes ir Lena algo podría pasarte— Inevitablemente los labios de la emperatriz se curvan hacia arriba en una radiante sonrisa —¿Te preocupa que algo me pase? — Apenada Kara asiente un simple gesto de su parte y el pecho de la emperatriz corre a toda velocidad emocionado ¿Será que eso significa que me aceptará? —No debes preocuparte sin importar lo que suceda mis guerreros pelearan por ti y te regresaran tu trono—
Furiosa la heredera de Caucasus vocifera —No quiero un trono ni a tus guerreros, ¡Te quiero a ti! — Silencio absoluto reina en el lugar, se podría asegurar que el tiempo se detuvo por un instante al igual que los corazones de ambas solo para galopar a mil arritmias por minuto —¿A mí? Eso significa que aceptas mi propuesta ¿La aceptas? — Un paso adelante más cerca de la princesa los pies de la emperatriz se mueven solos sin darse cuenta mismos pasos que la noble daba acercándose también a la gobernante —No Lena no acepto tu propuesta— Sin dejar que la suprema gobernante se aleje por sus palabras Kara la toma de sus manos entrelazándolas con las suyas —No la acepto porque no quiero esperar hasta la muerte de Morgan para decirte que sí— Y así como el dolor que invadió el pecho de la emperatriz al creerse rechazada lo hizo la felicidad al saberse aceptada —Si no fuera por mi pueblo ni siquiera me interesaría si el Sultán vive o muere—
Felicidad
Fortuna
Dicha
Alegría
No hay palabra para definir los sentimientos que ciñen el alma de Lena y Kara en estos momentos —Kara ¿Puedo besarte? — Una pregunta en busca de permiso, autorización para poner en actos el sello del pacto que han aceptado; una unión eterna que ha tenido comienzo desde antes de su nacimiento como Lena Luthor Emperatriz de Haxāmanišiya o Kara ZorEl Princesa de Caucasus y que continuará tanto como el universo lo haga.
Tímidamente Kara asiente ¡Dioses Benditos sean! Es el pensamiento que se le escapa a Lena en un suspiro a un centímetro de distancia —Emperatriz ya está todo listo— Ah si la interrupción recordándonos que la decepción es parte de la vida.
Una profunda exhalación llenándose de paciencia la emperatriz respira para no asesinar a su cuñado que la ha interrumpido justo cuando iba a conocer el paraíso.
Con una mirada mortal asiente a su general que la espera junto a su oráculo que lo acompaña, su madre y su nana también están ahí espectadoras de lo que sucedía en los jardines por muy imperial que sea la familia el chismecito siempre llama —Kara yo...—
—Iré contigo— Interrumpe la noble —¡¿Qué?! Por supuesto que no— Responde la emperatriz. Ambas mujeres retándose con la mirada, ninguna da su brazo a torcer —Es mi pueblo yo iré— Rebate la princesa.
Tu creación igual es tu compañera eterna y también es quien te desafiara en más de una ocasión, pues están hechas a la medida. En pocas palabras es la horma de tu zapato y depende únicamente de ellas encontrar la forma de encajar. Es como la pieza del rompecabezas si no se posiciona en lugar exacto y de la manera correcta, aunque pertenezca ahí jamás calzará.
—Yo soy la experta en causar la muerta y la que tiene experiencia en batalla ¡No iras! — Replica la soberana exasperada por la terquedad irracional de la princesa de exponerse sin necesidad —¡Voy a ir quieras o no! ¡No me quedaré! — Las dos mujeres se acercan más haciéndose frente —¡Dije que no! No seas necia ZorEl— Ambas desean lo mismo proteger y cuidar a la otra. Que su amada este a salvo —No soy una cobarde y ni ninguno de tus adornos para que me dejes a un lado—
Cansada de la pelea sin sentido que ni siquiera sabe cómo se inició Lena alza su mano con la intención de masajear su sien, sin embargo, se queda estática a medio camino con el brazo levantado al ver como La Princesa se retrae; encogiendo sus brazos sobre su pecho, girando su rostro, cerrando sus ojos, haciéndose pequeñita en su lugar. La emperatriz abre sus ojos totalmente sorprendida al comprender la reacción de Kara, sus ojos verdes jade mar viajan desde su mano alzada hasta la mujer frente a ella temblando en la misma posición preparada para el impacto de una bofetada que nunca llegara porque ella jamás la golpearía. Tan rápido como la comprensión se asienta Lena baja su mano suspendida en el aire, de inmediato y sin detenerse a pensar corta la distancia entre las dos, rodeando a su llama gemela con sus brazos, aprisionándola en un abrazo —Yo en la vida voy a golpearte—
La noble todavía temblando llora presionando su rostro contra el pecho de la soberana que calmadamente la arrulla —Iba a masajear mis sienes no a pegarte. No importa las diferencias que tengamos nadie va a herirte y yo menos. Lo siento no quise asustarte ni hacerte recordar tu pasado con Morgan— Kara sorbe por su nariz el llanto no la deja articular, Lena al ver y sentir en su pecho el estado de Kara; la angustia y temor que inunda el corazón de su amor maldice a Edge y jura que lo hará pagar eternamente por el dolor y sufrimiento causado a su princesa que, aunque se muestra fuerte y altiva en el interior todavía teme ser agredida —Solo quiero que estés a salvo. Sé que no eres una cobarde al contrario eres muy valiente y mucho menos un adorno eres la mujer que amo— La emperatriz se separa un poco de Kara lo suficiente para elevar la cabeza de la mujer de cabellos dorados como el oro y conectar sus miradas —Te amo Kara eres mi llama gemela y llevarte al campo de batalla es entregarte a la muerte porque no eres una guerrera y yo no podría concentrarme sabiendo que te he puesto en peligro seriamos un blanco fácil es por ello que me niego a que vengas—
Kara asiente y aclara su garganta —Entiendo no quise gritarte ni discutir contigo, es solo que al igual que tú no quiero que nada te pase. Acabamos de iniciar algo y por muy descabellado que suene no deseo perderte, me aterra la idea de que algo te suceda y no vuelvas conmigo— Aún con lágrimas corriendo por sus mejillas Kara se aferra al pecho de Lena.
—No es descabellado al menos no para mí, si no todo lo contrario es maravilloso porque eso significa que sientes lo mismo que yo—
—Lo hago Lena no sé en qué momento sucedió, pero lo hago. Desde que vi tus ojos a través de la máscara hace todas esas semanas atrás me quede prendida a ti en ese momento lo único que podía pensar era que ya te conocía que esos ojos ya los había visto lo cual era absurdo porque era consciente de que nunca nos habíamos visto. Te amo Lena Luthor y no quiero perderte ni dejarte ir—
—¡Por los Dioses! Es glorioso escucharte decirlo. No vas a perderme no pretendo morir tan pronto, no sabiendo que tú estás ahora en mi vida— La emperatriz nuevamente se separa un poco de Kara lo suficiente para poder ver su rostro y con delicadeza limpia las lágrimas que aún corren por sus mejillas —Hagamos un trato. Un pacto de confianza— En medio de sollozos la noble pregunta a que se refiere y con una sonrisa sin igual por la alegría de saberse correspondida y aceptada la suprema gobernante exterioriza —Tú no quieres quedarte aquí y yo no deseo exponerte y tampoco puedo quedarme y mandar a mis guerreros a batalla sin mí dando el ejemplo. Te propongo lo siguiente vendrás conmigo a dejar las cabezas y dejaremos que tu pueblo te vea sin arriesgarte así también les haremos saber que su princesa está a salvo y los liberará del yugo del Sultán, mandaré a un emisario a dejar la cabeza de Olsen y partiremos juntas a la batalla con una condición y este es el voto de confianza tú Kara Mía te quedarás en el campamento podrás dirigir toda la logística del lugar desde las provisiones hasta las brigadas que atienden a los heridos es decir, el funcionamiento entero del cuartel será tu responsabilidad como Kara Luthor ZorEl Emperatriz Consorte de Haxāmanišiya y yo me encargaré de la guerra. Pero, bajo ninguna circunstancia; sin importar que digan, oigas o suceda, dejaras la seguridad del campamento. Si me das tu palabra de que te mantendrás ahí, entonces yo te daré la mía de que dejaré que me acompañes. Necesito confiar en que cumplirás tu promesa, solo así podré estar concentrada en la batalla y regresar a ti ¿Puedo confiar en ti? ¿Tenemos un trato? —
Sus miradas conectadas en la otra se comprenden a niveles no entendibles para nadie más que ellas y su conexión porque puede que las bocas mientan no así las ventanas del alma reflejadas en sus ojos que transmiten la sinceridad de sus sentimientos y la verdad de sus pensamientos; el miedo de perder a la otra y la confianza de que juntas son más fuertes y pueden vencer es lo que sus orbes azules y verdes gritan con fuerza —Tenemos un trato. Un pacto de confianza y un juramento de honor. Puedes confiar en mí Lena, así como yo en ti. Iré contigo y ocuparé mi lugar como tu emperatriz en el fuerte y estaré ahí gobernando hasta tu regreso con la victoria y la cabeza de Morgan como trofeo—
Un brillo de dicha resplandece en las emperatrices de Haxāmanišiya —Ahora si ¿Puedo Besarte? —
—Por favor hazlo— Con la sensación del tiempo deteniéndose, dejándolas disfrutar del momento de saborear la plenitud en un beso uno donde dejas atrás el dolor y renaces a la felicidad es como se sienten Lena y Kara al degustar los labios de la otra en este momento perenne donde todo es suficiente y a la vez escaso.
Sus labios suaves se mueven al compás de un toque gentil y sin prisas cargado de cariño y reconocimiento sellando a la promesa de una vida juntas basada en confianza y amor en la continuación de su historia perpetua y sin fin porque una vida no basta para un amor eterno.
—Te amo— Musitan las dos al mismo tiempo.
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Gracias por leer y comentar.
Les invito a leer mi OneShot Beldad.
Como siempre errores ortográficos o de redacción, por favor háganmelo saber recuerden que mi Word corrige cuando quiere y que es muy probable que se me escape uno que otro error, entonces por favor si lo ven díganmelo.
A todos los que comentan y leen muchas gracias por el tiempo que le dedican a mis historias.
Ahora sin más nos vemos y espero sea pronto.
Ahora sí me despido de verdad.
¡Besos Sanadores! Y hasta pronto.
