—Conmoción, preocupación y horror reflejan los rostros de los soldados del Sultán Edge al ver las cabezas de sus hermanos de armas caer de los cielos como el agua, rodando por las calles mientras la bestia que la Emperatriz Luthor montaba baladraba.

El Sultán frustrado, se encontraba furioso ante sus planes arruinados y ahora debía de lidiar con sus generales asustados —Hay que retroceder, cuando acordamos deshacernos de la Princesa y sus leales súbditos eran solo ellos; una bola de inútiles sin oportunidad, ahora la situación ha cambiado no podemos meternos contra alguien tan poderoso como la Emperatriz Luthor—

—No creo que la emperatriz retroceda, es claro que quiere el trono y si lo consigue todos nosotros terminaremos en una pira— El Bey Dey expresa.

—Lo que necesitamos son aliados— Uno de los beyes plantea.

—Somos un reino prácticamente muerto, enemigo jurado de la Emperatriz Luthor nadie se nos unirá—

—Tal vez por oro—

—Ni por la vida eterna alguien se nos uniría Bey Maxwell. ¿De qué sirve el oro si sin cabeza estarías? Porque así es como ella los dejaría—

—¡BASTA! — Sin paciencia el sultán vocifera —Esto es lo que esa zorra de Luthor quiere, asustarnos y no le daremos el gusto a una mujer—

—Una mujer bendecida por los Dioses y la Fuente misma—

—Eso es lo que ellos dicen para ocultar la aberración que en realidad es—

—Con todo respeto Sultán, aberración del infiero o bendición celestial que importa si es su fama la que habla por sí sola no hay vida alguna que sobreviva cuando La Emperatriz Lena Kieran Luthor está en el campo de batalla y la montaña de cabezas en nuestras calles es la evidencia—

—Sultán— Un guardia del palacio entra, hace una reverencia —De entre las cabezas estaba esto— Una bellísima caja de caoba oscura con detalles grabados en oro y broches de plata es dejada en la mesa, sobre ella un pergamino en perfecta caligrafía escrito "Morgan" sin títulos ni apellido; una ofensa y humillación para el aludido. Aún más enojado que antes El Sultán Edge revela el contenido, las arcadas no se dan a esperar y por más de uno de los presentes lo ingerido es devuelto. El rostro de Edge se vuelve pálido por el vómito y el hedor de la carne en descomposición, ahí en medio de la caja el Sultán ve dos bolas y una minúscula polla como la suya descansan en exposición envueltos en negrura y cangrena. El mensaje es claro; una amenaza contra su hombría y una declaración de que él será el siguiente —¡Maldita! Le voy a mostrar a la Emperatriz Luthor que ella no es la única que tiene contacto con fuerzas celestiales— Cegado por el odio Morgan deja el despacho, en el rostro de sus Beyes y generales desconcierto total queda.

—Mi llama Gemela— Susurran al unísono sobre los labios contrarios al separarse del beso compartido frente a todos los espectadores. De la mano salen del templo con los primeros rayos del sol acariciando sus rostros altivos y orgulloso por su unión, el nuevo amanecer les da la bienvenida bendiciendo su amor.

El oráculo hace la presentación —Haxāmanišiya ante ustedes: Inspiración de La Fuente. Creación de los dioses. Princesas y Futuras Reinas de Caucasus. Emperatrices de Haxāmanišiya. Llama Gemela de la otra. Y Gobernantes de nuevas eras Lena y Kara Bendecidas sean ellas—

Aullidos de Mehr y Chico suenan acompañados de los tambores y gritos de euforia de los Haxāmanišiyanos en aceptación de la nueva unión.

—¡Blasfemia! — El xšaθrapā de Elam pronuncia —En verdad debemos de creer que los Dioses y La Fuente misma han aceptado la unión de nuestra Soberana Gobernante con la de una ZORRA—

—¿CÓMO TE ATREVES a insultar a Las Emperatrices? — El General Matthews iracundo vocifera en defensa de sus gobernantes.

La Emperatriz Luthor ardiendo en furia, pero serena extiende su mano en dirección a su General deteniendo sus pasos, en su lugar ella avanza enfrentando a su representante —Acaso Xšaθrapā Otis Graves de Elam ¿Está usted renegando de los Dioses? ¿Dudando de las palabras del Oráculo Imperial? — Con cada palabra el tono de la Emperatriz Luthor se volvía más duro, más amargo, más áspero y furioso —¿Cuestionándome? — Sangre correrá por las arenas de Haxāmanišiya no precisamente la de los enemigos declarados —¿Ofendiendo a la Emperatriz Kara? ¿Humillando nuestra unión? — Los verdosos ojos jade mar se posan en los rostros de la multitud delante de ella —¿Alguien más piensa igual que el Xšaθrapā Graves? Si es así este es su momento de hablar—

Todos y cada uno de los Haxāmanišiyanos dan un paso atrás y bajan su rostro en señal de respeto. De entre el pueblo una voz hace eco —Por usted Emperatriz Luthor al infierno vamos, somos sus súbditos y a su Emperatriz honramos—

—Bien— La emperatriz asiente a su gente y su mirada gélida se centra en su Xšaθrapā —Está unión es sagrada para los Haxāmanišiyanos y el hecho que tú no la aceptas solo significa una cosa y es que partir de este momento dejas de pertenecer a Haxāmanišiya. Dejas de ser alguien y te conviertes en nada. Estás desterrado de mis tierras para siempre. Sin título ni privilegios y aquel que te ayude se convertiría en enemigo del imperio— La emperatriz se acerca cortando la distancia sus ojos aún furiosos —La única razón por la cual no te asesino es porque tú padre sirvió bien a este imperio, pero si vuelves a ofender a mi emperatriz te corto la lengua y te la hago tragar— La emperatriz da un paso atrás y sus hombres sujetan a Otis tomándolo de los brazos mientras otros lo despojan de sus pertenencias, el anillo con el sello de Elam es quitado, seguido de su túnica con encajes de oro e incluso sus sandalias de cuero, cada vestimenta es desprendida dejándolo como vino al mundo. El ahora no Xšaθrapā deberá de dejar el reino y vagar por el desierto hasta salir de los límites de Haxāmanišiya sin agua ni comida, ni siquiera armas para defenderse de los animales salvajes, si es encontrado dentro del imperio su castigo será mil veces peor. Lo más probable es que muera ya sea por el sol abrazador del día o el frío infernal de la noche —Ese es el castigo de la Emperatriz— Lena da pasos cada vez más cerca de Otis y ágilmente entierra su khanjar en el muslo del hombre —Como mujer es este— Murmura entre dientes girando su arma en el interior de la carne del hombre causando el daño suficiente para que se desangre lentamente mientras deambula por el desierto hasta su muerte —Ahora largo de mis tierras— Con esas últimas palabras Otis es jalado por los guerreros y sacado del valle.

—¿Estás bien? — Lena toma suavemente entre sus manos las de su emperatriz la noble asiente y sus ojos azules fijos en los orbes verdes reflejan la sinceridad de su asentir y son esos mismos orbes verdes jade mar que espejan la verdad y amor —Kara ZorEl Princesa de Caucasus el destino de estar juntas es nuestro por toda la eternidad y esta era no será la excepción. Hoy remarco mi promesa de vencer cualquier obstáculo que nos quiera separar, es por eso que enfrente de mi pueblo, mi familia te juro que dentro de siete días el obstáculo de este tiempo desaparecerá; Morgan Edge morirá— Mehr descienden de los cielos y en su hocico una caja cae a los pies de la Emperatriz Lena —Jamás me he puesto de rodillas ante nadie, pero por ti haré siempre una excepción— Lena posa una rodilla sobre la arena al tiempo que toma en sus manos la caja abriéndola —¿Aceptas no solo casarte conmigo, ser mi esposa, compañera e igual sino también unir tu alma a la mía eternamente una vez más? — Con una sonrisa que bien podría eclipsar el sol Kara grita ¡Sí! Aunque ya somos una Lena, la respuesta es sí siempre sí. Lena desliza el anillo sobre su dedo y la euforia en Kara no puede controlarse más tirándose encima de la emperatriz haciendo que ambas mujeres caigan sobre la arena besándose el pueblo entero grita de felicidad y los tambores los acompañan en jubilo —Vamos a celebrar Emperatriz Mía— Musita la princesa y con una sonrisa la Emperatriz Luthor entrelaza sus dedos con los de su llama Gemela juntas caminan hasta la mesa principal recibiendo felicitaciones y buenos deseos.

—Haxāmanišiyanos la sangre de nuestros enemigos bañará nuestras tierras. Caucasus y Haxāmanišiya uno se volverán. Así que: Beban. Bailen. Coman. Y Cojan. Que dentro de siete días la guerra comenzará y con su fin una nueva era nacerá— Son las últimas palabras de la Emperatriz antes de alzar su copa dando por inaugurado el festejo, celebración donde las emperatrices juntas se sientan una al lado de la otra, felices por su unión bendecida por los dioses conversan, en familia discuten los detalles para su pronta boda bajo las leyes humanas porque para sus almas ya están unidas, juntas disfrutan del momento, desconociendo que el caos verdadero está por comenzar, fuerzas oscuras se desatarán y sus vidas en peligro de muerte el menor de sus problemas a enfrentar será porque son sus almas las que en juego estarán.

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No tenía planeado publicar esto hoy, pero no quería seguir dejándolos más tiempo sin actualización.

Muy agradecida con ustedes por el tiempo que se toman en leer, votar y comentar todas mis historias, aunque pase meses sin actualizarlas.

Como siempre errores háganmelo saber que mi Word no corrige y en la emoción se me pasa uno que otro error.

Besos y Cuídense mucho.

Nos vemos pronto (espero )