Les debo muchos hola, muchos adioses, lo sé...

Ha pasado mucho tiempo desde que escribo para Fanfiction, y debo decir que es algo sumamente liberador ahora que me encuentro a punto de terminar las pruebas semestrales. Ha decir verdad, no pensaba empezar a escribir hasta terminarlos por completo, hasta decir "Ya, estamos en vacaciones, a trabajar en mis fanfics" pero tenía tanto pendiente en este Fanfic, precisamente en este porque es el que se podría decir "más fama" tiene, que me daba la necesidad de escribir un capitulo que los satisficiera más pronto.

He dejado muchos comentarios sin responder, pero descuiden, que eso va en las notas al final.

Disclaimer: los personajes de Naruto no me pertenecen.


UNBREAKABLE

CAPITULO X

Un Grito del Silencio

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Un día antes de ser llevado a la ejecución, tuvo un sueño, pero no uno normal, uno en donde ya había recuperado la vista. Donde todo estaba cubierto de nieve, todo un bosque emblanquecido por la frialdad de la naturaleza y a la vez la hermosura de esta. Ahí estaba él, desnudo enredado en sabanas blancas y en algo tan suave y cómodo que apenas se podía considerar una cama. Por alguna razón no sentía el frío de la nieve, tampoco el frío de tener toda la piel expuesta y vulnerable, quizá en ese momento no sabía que estaba soñando, pero estaba convencido de que en un lugar tan hermoso no podía haber ningún peligro. Pero cuando estuvo a punto de pensar que estaba solo, una mano toco su mejilla. Una delicada mano suave y clara como la nieve que los rodeaba, y un sonrojo proveniente de la mujer que le había tocado, quien al principio le pareció extraña, pero en un momento ya no. Su cabello rosa seguía siendo corto como la última vez que pudo verla, y sus ojos verdes eran más brillantes y atrayentes que alguna otra ocasión. Sakura estaba descansando alado de él en esa cama, parecía adormilada, pero eso no evitaba que sus ojos mostraran ternura y amor. Al principio se sorprendió, porque hacía tanto tiempo que no la había visto. La necesidad de preguntar todo sobre ella salió de repente: ¿estás bien?, ¿dónde estuviste?, ¿qué pasó?

¿Por qué no estabas a mi lado todo este tiempo?

Pero esas preguntas nunca salieron, porque lo que hizo fue tocar su mejilla de la misma manera. Sus miradas se sostuvieron durante un largo rato. No había necesidad de utilizar el sharingan, hace mucho que no sentía la necesidad de usarlo para entrar en la mente de alguien, para conocer sus miedos, porque ahora la única mente que Itachi quería penetrar era la de Sakura, saberlo todo, absolutamente todo. Quería saber que pensaba ella de él cuando se conocieron por primera vez, qué fue lo que sintió cuando él intento matarla y las veces que él le fue indiferente aún cuando ella estaba de voluntaria para cuidarle en su lastimero estado de ceguera. Parecía que ya no hacía falta utilizar aquellos ojos color sangre, porque una simple combinación de iris color esmeralda e iris color ónix hacían un mayor efecto en la mente de ambos.

Su mano bajo lentamente por su hueco del cuello, y después por su hombro. Ella estaba desnuda igualmente, se había dado cuenta de ello rato después. Ella subió su mano hasta la parte trasera de su cabeza, y le atrajo hacía ella con un beso como regalo. No fue nada apasionado, fue tierno, fue suave, fue un dulce rose entre dos pieles sensibles que hace mucho se habían tocado bruscamente. Itachi se sintió un poco culpable, porque ese pudo haber sido el primer beso de Sakura de habérselo arrebatado él de forma tan brusca. Aceptó el beso de manera lenta y dolorosa, dolorosa porque se sentía como una bestia a punto de explotar, no soportando la gran cantidad de dulzura que él no merecía. Quería devorar, destrozar, eliminar.

Poco a poco, los besos de Sakura fueron descendiendo. Sin perder la delicadeza fue dando besos en el cuello, en la clavícula, en su pecho y en sus hombros y brazos. Fue como si ella quisiera eliminar los malos recuerdos de la sangre ajena salpicarle el cuerpo, como si sus delicados besos fueran capaces de eliminar la maldad en su interior. Quizá se dio cuenta de que él estaba perdiendo el control, y quería hacer algo al respecto. Él no quería tocarla, la última vez que vio sus manos en la celda estaban asquerosas, ennegrecidas por la suciedad de los días transcurridos. Si no fuera porque desde siempre su vello facial difícilmente crecía, ahora parecería todo un animal.

Pero se miró las manos en ese momento, nada. No había ningún rastro de suciedad en su cuerpo. Seguramente era debido al lugar, ya que era un lugar tan puro que no dejaba entrar ningún tipo de suciedad, ningún tipo de maldad. No había pecado en lo que estaban haciendo en ese momento.

Por eso no fue detenido cuando él empezó a acariciar las curvas de Sakura, su espalda, sus caderas, su cintura, incluso paso sus dedos por su clavícula y por sus hombros, que subieron por el cuello y atesoraron el rostro de Sakura. Él comenzaba a soltar suspiros de placer, suspiros a causa del deleito de tocar su piel y del hecho de ser tocado con tanto sentimiento. Nunca se había sentido así, con su cuerpo temblar a causa de los nervios y de la emoción, y con la sensación de tener que parar porque podría romperla, pero a la vez el deseo de seguir conociendo su cuerpo, conocer sus labios, conocer todo de ella. Los besos se hicieron más profundos, y él fue quien volvió a tener el descaro de volver esos besos más apasionantes. Ella suspiraba cuando le daba el tiempo de tomar más aire, su aliento salía como una densa nube de vapor, haciendo presente otra vez la nieve caer. No solo la nieve, unas hojas palmeadas caían, como si el otoño e invierno les dieran la bienvenida a sus sentimientos.

Itachi dejo que Sakura se acostara en la suave cama, él comenzó a besar su cuerpo igual que ella lo había hecho, y ella le abrazo por el cuello queriendo acercarlo más a él. Los suspiros de Sakura eran más que tiernos, eran como los de una pequeña niña inexperta, quizá lo era realmente. Eso le hizo sentir una punzada en su corazón, sentía esa emoción explotar de nuevo, quería tocar de nuevo su cuerpo y no soltarlo jamás, como esa esencia que se vuelve parte de ti y que sin ella no sabes cómo vivir. Sakura era su esencia, su vida.

Toco la suave y esponjosa piel de sus pechos, beso el botón y dio una lamida tan inocente que incluso sorprendió a Sakura, haciéndola gemir. Lo cual hizo que él levantara la vista rápidamente a la cara abochornada de ella. La acción siguió, no solamente en ese lugar, sino que en el otro también. La pasión comenzó a aparecer, la necesidad de sentir al uno tan cerca del otro se volvió insoportable y fue entonces que él levantó una de las piernas de Sakura y la colocó a lado de su cadera.

Todo fue tan sumamente tierno, la pasión estaba presente, pero el hecho de que sus miradas en ningún momento se despegaran, y el hecho de que las caricias fueran tan suaves y cuidadosas, hacían de todo una representación de la suave nieve, una delicadeza que te hacía reaccionar al momento de tocarla. Al final, los dos se dieron el beso más amoroso y profundo que pudieron haber tenido jamás, las mejillas sonrosadas de ambos y sus cuerpos, uno moreno y el otro claro, tan pegados que podría haberse vuelto uno en cualquier momento.

Y entonces abrió los ojos.

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Una bandeja de agua fría le hizo despertar de la manera más violenta, su cuerpo tiritó y sus pies trastabillaron cuando intentó ponerse de pie. Los oficiales presentes se reían de su humillación, y la cubeta que contenía el agua le fue arrojada dándole en la mejilla, causándole un corte por la agarradera de metal. Un par de ellos se acercaron a él con imperiosidad, y le tomaron de las axilas para llevarlo a rastras por los pasillos de la prisión de Konoha. Itachi no dejaba de escuchar abucheos y maldiciones desde el día que Tsunade sentenció su ejecución. Ella debía de sentirse agobiada, él lo sabía, pero también sabía que si Sasuke no le mataba por todo lo que había hecho, Konoha lo haría.

Sin embargo, por más que lo intentara, no tenía los mismos pensamientos que en ese entonces, lleno de oscuridad, venganza y justicia divina. Sus sentimientos habían cambiado, tanto que si se encontraba ahora con el Itachi destrozado no lo reconocería. Su cuerpo temblaba, algo que no le había sucedo incluso cuando había estado en situaciones similares seduciendo a la muerte. Tampoco lo afrontaba como un hombre, al menos, no se sentía un vencedor, una existencia que por fin había cumplido su cometido y era hora de volver de donde había provenido.

Los hombres hicieron intencionalmente que sus piernas se rasparan y golpearan con rocas y ramas cortadas, había gente que le lanzaba rocas, le lanzaba comida, le gritaban y a la vez le miraban con un miedo irracional. Una que otra vez gruño por el dolor, los días que Tsunade le había tratado habían sido de mucha ayuda, pero no era como con Sakura, que le hacía dar un reposo absoluto y ella quería hacer lo posible para que él no se moviera para nada. Aunque en esa celda no había a donde ir, él tenía la necesidad de ver, esperar a alguien.

Esperar a Sakura.

Pero sabía que ella no llegaría, sabía que no le vería en ese estado tan doloroso y deplorable, ahora que lo pensaba más detalladamente, se alegraba de que ella no estuviera ahí. Volvió a gruñir, esta vez con un doloroso gemido cuando un hombre se le acerco para propinarle tremenda patada. Itachi no miro al atacante, no era justo que después de todas las muertes tomadas él se levantara furioso porque un hombre que apenas y conocía lo que era hacer el verdadero mal le diera una patada que solo le causo dolor. Lo que Itachi necesitaba y recibiría era lo ya mencionado, justicia divina. Un castigo que solo él merecía por dar muerte a tanta gente, gente fallecida que en su organización solo es un número y precio a cambio de su cabeza. Akatsuki era el verdadero infierno, fundado por alguien que alguna vez fue un ángel y poco a poco fue conociendo el verdadero mal, y este se apoderó de él, y sus miembros igualmente poseídos por la maldad fueron reclutados como miel a las abejas.

Escuchó una multitud más grande que la anterior. Estaba seguro de que estaba en el centro de Konoha, no podía verlo, y no podía asegurar la apariencia de ese lugar. No sabía si ese lugar seguía siendo tan alegre y tranquilo como lo recordaba, si el suelo era de color arena, y unos ladrillos rojos hacían un enorme contorno circular a la gran plaza. Durante el medio día había puestos ambulantes a los que él continuamente pasaba a mirar, una vez compró una garra de tigre, estaba seguro de que era falsa —aunque cuando el vendedor contaba la historia de cómo la consiguió— pero no pudo evitar comprarla. La había comprado para Sasuke, y él le contaría la misa historia a su hermano porque Sasuke adoraba las historias que él contaba.

Se preguntó que había sido de ese amuleto, que habrá sido lo que Sasuke había hecho con él. Pero después una pequeña fantasía paso ante sus ojos, si él hubiera conocido a Sakura en ese entonces, seguramente sería una tierna niña, con sus ojos inmensos, brillantes y verdosos de siempre, y como todo niño parecería sonrojarse por la pena de no saber hablarle a un extraño o no. Si la hubiera conocido en ese momento, quizá ese amuleto no hubiera caído en las manos de su hermano, quien su máxima importancia en ese entonces. Se lo hubiera dado a ella.

Después escuchó el sonido de la madera ser pisada, y sus piernas fueron golpeadas por unos escalones. No grito ni nada, porque hace un rato que sus piernas habían dejado de sentir dolor y podría desfallecer en cualquier momento, pero Itachi quería que su muerte fuera lo más dolorosa posible. O al menos, eso pensaba que quería él.

— Silencio a todo el mundo —Tsunade habló de alguna parte, hablo en un altavoz que hizo que todo el mundo dejara los gritos y los cambiaran por murmullos—. En esta ocasión, recordaremos este día de verano con el sol pleno y dispuesto el gran evento que supondrá la venganza de la caída de una de las familias más importantes de Konoha. Los Uchiha.

La gente vitoreaba, clamaban justicia, Itachi solo los observaba.

—Por eso, he de presentarles ante sus ojos al culpable de la masacre. Itachi Uchiha.

Los soldados lo volvieron a tomar por los brazos y lo jalaron hasta una tabla de madera, pegaron su cabeza con fuerza en la tabla.

—En tiempos pasados, los castigos a los prisioneros venían con sumas torturas, tan violentas que la mente humana no puede ni imaginar —el tono de voz de Tsunade sonó sumamente gélida, fría y sin sentir—, pero nosotros queremos tomar otra medida. Yo, como la representante y líder de Konoha, como la nieta del primer Hokage, clamare la justicia de las vidas perdidas en el clan Uchiha.

Escucho un sonido metálico, y supo a lo que se refería. Le cortarían la cabeza.

La idea de que su muerte vendría en unos instantes no le llenó el alma. No le hizo sentir como ese mensajero que terminaba su cometido. Por alguna razón, no quería morir. Lo cual era sumamente extraño, ilógico, era como desechar esos años de maldad para por fin llegar a su cometido final, que cometieron justicia en él. Pero quería vivir, quería sentir lo que había sentido en esa clase de sueño en su última noche en vida. Quería compartir esa clase de emociones apasionantes y tiernas con aquella, mirar esos ojos verdes, acariciar ese cabello sedoso, tocar su piel, sus labios.

Tsunade cayó un momento, todo el mundo cayó en ese instante, si un ave estaba cantando en ese momento, también cayó. Porque la comadreja había sollozado. Habían escuchado, por primera vez en toda su vida, el sollozo de tristeza del asesino más grande de Konoha, Itachi Uchiha.

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Abrió los ojos.

Despertó con un repentino y acalorado sonrojo. No sabía si sentirse avergonzada, pensar de esa manera en momentos tan críticos como aquellos, o… extraña. Extraña porque fue como si hubiera sido su primera vez, como si Sasuke nunca le hubiera lastimado de aquella y manera, como si los dos ya estuvieran juntos desde siempre. Se levantó de las sabanas de su cuarto, se había escabullido durante la noche a su propia habitación, su madre, su padre, nadie sabía que estaba en Konoha. Pero por alguna razón no había nadie cuando lo hizo, no había nadie en las calles y tampoco a lo lejos se podía divisar alguna persona. Parecía como si Konoha hubiera desaparecido.

Su madre había limpiado todos los días su habitación, aun cuando llevaba más de medio año fuera sin decir dónde. Era obvio que los había hecho sufrir, había dejado daños colaterales cuando abandonó Konoha. Ino la ha de extrañar, Naruto mucho más, para Naruto, su familia era ella y todos sus amigos, el hecho de su abandono significaba que algo no había hecho bien para querer alejarse de él. Per no era así, Sakura sabía que Naruto ni nadie había hecho nada malo para que quisiera irse, ella era quien no había superado el dolor, no pudo soportar estar en el lugar donde el pasado le había hecho tanto daño sentimental, la inmadura era ella. Pero ahora había madurado, ahora no sentía ese dolor, ahora tenía a Itachi.

Era tan temprano que era extraño que no hubiera nadie, pero aprovecho que no hubiera nadie para tomar una ducha, ponerse ropa que dejó en casa: un vestido blanco, zapatillas y el cabello suelto. Su cabello ahora era más largo, en pocos meses más su cabello podría ser igual que cuando tenía doce años. Así que fue al tocador, tomó las tijeras y cortó su cabello. Recordó los días que cuidaba su cabello con tanto esmero, cuando se preocupaba tanto por su apariencia y porque los ojos de Sasuke s pusieran en ella por lo menos un segundo, quería impresionarlo, por eso su estudio de teoría en cada tema era excepcional. Sasuke la miraría, pero nunca lo hizo, al menos, no como ella quería. Pero ahora era diferente, sus brazos pasaron de ser flácidos a algo más fuerte, sus instintos se agudizaron como los de un gato y su expresión se volvió fría. Todos los ninjas tenían un poco de esa expresión demacrada en su rostro, porque todos han conocido a la muerte al menos una vez.

Por eso ahora se despediría como era debido, valientemente enfrentaría su dolor y lo aceptaría, porque sabía que ese dolor nunca la abandonara, sino que aprendería a vivir con él. Visitaría a Ino, a Naruto, a Kakashi, a su maestra Tsunade. Expresaría a todos su gran gratitud por estar con ella cuando sus lágrimas salían constantemente, aunque nadie se lo dijera, sabía que fue una debilucha que nunca hizo algo memorable por el pueblo. Salió de su casa mirando el cielo brillante, con un calor dándole en su fría piel. Había olvidado el calor del sol, y lo había olvidado por todas las circunstancias que tuvo al lado de Itachi en el bosque: las lluvias interminables, la nieve por todas partes, la casa alado del lago, la cueva, la cabaña de la señora Yuzuki. Ahora, todo eso ardía en llamas.

La ausencia de la gente hacía que el canto de las aves fuera más placentero, su vestido blanco sin mangas hacía relucir sus brazos y piernas como no pudo hacerlo antes, y estaba segura de que si se iba a ir a buscar a Itachi, lo haría con más ropa en su mochila. Pero mientras más se acercaba al centro, el lugar donde estaban la mayoría de las tiendas y entre ellas la florería Yamanaka, se escucharon gritos de gente. Al principio le inquietaron, le preocuparon pensando que una nueva desgracia acababa de ocurrir, pero luego escucho el sonido con más claridad, eran vítores. Vio a un hombre lleno de júbilo pasar al lado de ella, tanto que hablaba de ir a beber con sus colegas toda la noche.

—Disculpe… —Sakura tocó su hombro, llamándolo. Y él volteo aún con su gran sonrisa y le dio un abrazo diciendo una sarta de alabanzas.

— ¡Bendito sea este día, este día tan glorioso! —seguía exclamando.

— ¿Qué sucede en la aldea? —preguntó ella algo incomoda. No era un día festivo, y aunque fuera un día festivo, estos siempre se preparaban desde la mañana poniendo puestos de comida y juegos. Este día parecía que todo sucedía en el centro de la ciudad.

—Nuestra quinta Hokage pondrá fin al dolor del pasado, vengara las almas perdidas de mucha, ¡mucha gente!

—Séame más específico, por favor.

— Itachi Uchiha… ¡Será ejecutado!

El hombre se fue aún vitoreando. Sus pasos antes armónicos y felices se habían vuelto apresurados y preocupantes, la expresión de Sakura se volvió de horror y luego comenzó a correr desesperada. Había una multitud de gente, las cuales ella apartó sin cuidado alguno, aunque cuando todo haya acabado, se sentirá avergonzada por su poca delicadeza y educación. Vio a Tsunade encima de un taburete, había varios ninjas ANBU en el taburete haciéndole compañía, y los ancianos más importantes estaban desde un balcón adornado solo para ellos observando. No quería mirar más de cerca, pero debía hacerlo.

Ahí estaba, herido, sucio, con su cabeza puesta en una tabla gruesa de madera delante de un ANBU con un hacha enorme. Ella tapó su boca con total horror, escuchando llena de pánico a la gente que clamaba su muerte desde ya. No divisó a Ino, o a Naruto, o a Kakashi y se alegraba de no poder hacerlo, porque si ellos también vitoreaban de aquella manera, podría tener deseos de matarlos a todos.

Y luego todos callaron, sus gritos cesaron y todo quedo mudo excepto un sonido que Sakura no había escuchado, un sollozo. Sakura miro a Itachi, vio su espalda subir y bajar esporádicamente. Estaba llorando, ¡Itachi estaba llorando! Entonces un ANBU le entregó el hacha a Tsunade, quien con una mirada fría y sin sentir apuntó el filo hacía el cuello de Itachi. Sakura corrió, apartó ahora con más violencia a la gente y a la vez trataba de ser más ágil con su cuerpo.

Todos querían a Itachi muerto. Pero el Itachi que ellos querían muerto era el arma asesina que un lado oscuro de Konoha usó para protegerlos. Ella lo supo, lo supo mucho después de haber estado cuidando a Itachi, las pesadillas en las noches eran tan obvias que no hizo falta que ella preguntara cuando estaba despierto. Todos tenían una guerra librando en su interior, ella las tenía, Itachi las tenía, todos las tenían. Pero Itachi había vencido, el lado traumatizado de Itachi había muerto y ahora estaba uno que quería volver a empezar.

Eso no lo sabía la gente, solo ella.

Un grito se envolvió a toda la gente, un grito inesperado que dejo a todos con la boca abierta. No estaban muchos ninjas alrededor de Itachi, porque este estaba tan débil que era imposible que escapara, y era mucho más imposible que alguien hiciera lo que Sakura hizo. Se interpuso entre el hacha e Itachi, y este se clavo en la parte derecha de su espalda. Sakura gritó, pero eso no impidió que sus manos se posaran en la cara de Itachi cuando el hacha ya estaba en ella.

—I…tachi.

Él no sabía lo que pasaba, pero cuando sintió las manos de alguien y una voz tan conocida sonó, supo lo que había pasado. Sakura lo protegió. Y las manos que se pusieron en sus mejillas resbalaron y luego sonó un golpe secó más abajo.

— Sakura —llamó, con la voz temblorosa—. Sakura… Sakura.

Pero no respondía.

— ¡Sakura!

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Tengo unas cosas que decir...

Déjenme decirles una cosa: no tenía ni idea de lo que pasaría en este capítulo. Osea, tenía una idea, ya tenía una idea de lo que pasaría, pero a lo que me refiero realmente es a que no sabía como lo iba a desarrollar. Esto es lo que tenía en mente: "Sakura se interpondría, haría todo un acto de osadía", pero en ese momento no pensaba en Itachi, me dio cuenta a lo largo de los capítulos que Itachi estaba recuperando la Humanidad que él una vez sacrificó, Sakura le dio el enorme regalo de recuperarla de nuevo. Me ha sorprendido este capitulo, y quería hacerlo lo más largo posible, poner tanto muchos diálogos como narrativa, pero en serio, para este capitulo fue muy poco necesario el dialogo para dar a conocer la situación.

MarianitaUchiha: Sasuke saldrá después, pero ahora lo que importaba era la vida de Itachi. Sobre Tsunade, debes entender que hay veces que el líder es solo una figura que les inspira fe a los ciudadanos, pero los verdaderos lideres se esconden en las sombras.

Bloddy Cherry: Bueno, mi Lemon en mi fanfic GaaSaku fue un asco xD y este lo hice con una intención más dramática que erótica.

lirilara1993: Sonaba tentador, pero Itachi no haría eso, o al menos, mi modo de pensar sobre Itachi fue que él ya había aceptado su destino. Pero en serio, sonaba tentadora tu idea.

freya no uta: Bueno xD aún no saben que reprobé unos cuantos examenes, pero lo importante es no irme a tutorias de apoyo e.e y bueno, una historia siempre tiene que haber alguien a quien odiar xD tienes razón, no es nada malo.

Mariflores: No había leído tu comentario cuando escribí el final, pero era lo que quería hacer: convertir a Sakura en el centro de la atención cuando lo más importante llegará. Creo, que lo hemos logrado (?).

Diana master: Lo de "buen chico" me recordó a Tobi xD hace tanto tiempo que no recordaba a Tobi con cariño.

fannyhikari: "un animalejo" xD eso me mato durante tres minutos. Bueno, la aldea quiere muerto a Itachi, pero hay algo en los pergaminos, eso es cierto. Ya lo veras en el siguiente capitulo.

00cdg: Todos... quieren muerto a Sasuke lol, ya lo estoy considerando...

kureny-uchiha: Yo también tenía la curiosidad xD eso de que los escritores sienten curiosidad por sus propias historias es algo totalmente emocionante. Amo escribir~

Dakus no hime: Muchos me dice que mi fic es algo fenomenal, a veces siento que no es verdad, pero me alegra escucharlo aunque sea mentira :3 mujer, ¿matar a Itachi, yo ¬¬? claro que no, pero si me gusta hacerlos sufrir en vida :3 lo cual no sé si es peor. Sabes, estoy comenzando a cree que la mitad de mi publico es la que lee y comenta, y la otra mitad solo lee e.e

Sigeel: Oh mujer, me enamora ser tu pequeño remedio en la enfermedad~; Tsunade me parece un personaje sumamente atrayente, no solo por su pasado lleno de penurias sentimentales, sino porque a pesar de eso, es tan fuerte y dura como una roca.

Lalyys: Pensé seriamente una cosa: "Sasuke es mucho más fuerte que ella, es capaz de encontrarla si él quisiera". Pero si lo hacía, la misma cosa que paso cuando Sakura abandonó la cabaña volvería a suceder, y sería tan molesto como un grano en el cuelo e.e

x-Misao-x: Entiendo eso de leer historias de corrido xD es como la adrenalina, cuando lo terminas, sientes el cansancio. Oh, tenía que involucrar a Sasuke de alguna manera .w. además de que las relaciones enfermizas llenas de lemon duro son muy atrayentes para mi xD pero el lemon duro no queda en este fanfic tan melancólico así que no lo puse .w.

RedDemon21: xD aunque no los conseguí lo puse, pero no tan intenso como lo tenía planeado.

Hikari-Moonight: Oh nena, te juro que mi intención con los fanfics es hacerlas sufrir ewe~ pero lo primordial de este fanfic es demostrar la debilidad de Itachi, y demostrar que Sakura puede tomar el papel de una chica fuerte, protectora e independiente incluso al borde de la muerte.

Muchas gracias a todas por sus comentarios, son unos amores ciberneticamente diabeticos~ (?)