Capítulo 32 Una vida.

No todas las cosas cuando se rompen hacen ruido. Hay algunas que se derrumban por completo en el mas absoluto de los silencios…

Soledad Voulgaris.

Azucena.

Paso una semana después de aquel incidente todo transcurría con normalidad cantaba poemas de la época que las chicas les recitaban sus clientes y ellas me lo pasaban para cantar en el bar aunque también algunas canciones que me acordaba de mi vida pasada, Alfredo me decía que eran buenas estas canciones yo no estaba muy de acuerdo era plagio pero ¿Quién lo sabría?, todo fue normal hasta que…..

-No...solo fue una vez y no más así que olvídate de mi- ¿De que diablos hablaba esta mujer?, soló fue una vez y no volveré hacerlo fue desagradable, esa fue una experiencia desagradable tuve que aplicarle una llave aquel hombre gordo que trató de forzarme a tener sexo y de solo recordarlo me daba tanto miedo volver a pasar por eso, aparte fue bueno que ese sujeto no dijera nada pues era bueno que el machismo estuviera en su máximo esplendor asi que nunca diría que una chicas le hubiera ganado y dejado inconsciente.

-Vamos te lo ruego tu actuación estuvo increíble y aparte Madam Paola dice que sería bueno que aprendas hacer más conexiones – Marina me miraba con esos ojos suplicantes incluso Carlota la apoyaba esto es traición.

-Esto es el colmo no quiero eso...por eso abrí ese bar para obtener información y no de esta manera- estaba enojada no podía creer que me haya hecho esto

-Linda …alguna vez tendrás ese tipo de problemas así que es bueno saber manipular a los hombres por su libido y me siento más segura qué vayas con las chicas tendrán algo de protección- Paola interrumpió nuestra charla con buenos puntos ya había pasado dos veces que me ataquen de esta forma y comenzaba a enfermarme y era cierto soy la única que sabe algo de peleas pero no será la única forma también me ayudaría a probar fármacos con esos enfermos sobre todo aquel hongo que aun no pruebo.

-No me gusta la idea pero ...sería bueno saber algo - vi a Marina ponerse feliz y Paola más tranquila con haber aceptado.-Pero de una vez aviso ...con los clientes pesados experimentare con ellos- una sonrisa se formó en mi rostro esta era una oportunidad única y aunque no estaba bien era por un bien mayor no pude evitarlo y comencé a reír ignorando a todos de solo pensar en cómo tratarlos y poder probar muchas de las que no sabía nada de nada.

-Cuando ríes así das miedo linda- Alfredo me interrumpió haciendo que viera las miradas de Paola una de resignación de Marina una de incomodidad y a lo lejos chicas que me veían con terror ups.

-Lo siento no volverá a pasar...bueno ¿Cuándo nos vamos?- ignore todo y le hice la pregunta a Marina que feliz grito y me llevo de nuevo arriba ignorando que Alfredo se altero pero fue detenido por Paola dejare que ella le explique todo posiblemente en días necesitare lecciones de como pelear y claro ser más flexible asi que necesitaba hacer muchas cosas.

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Me alistaron muy rápido solo que modifique el vestido no me gustaba nada tan apretado y con las bubis a punto de saltarte a la cara, le había cocido rápido encaje en una área y arranque muchas capas de tela y lo deje que colgara viéndose elegante pero sexy y claro me lleve aquella máscara qué me dio Jane para cantar en el bar fue otra condición que les puse y me llevé aquellos fármacos que aun no probaba y dos que actuaban como sedantes jamás imagine encontrar la fórmula para hacerlo y aunque actuará en 10 minutos ayudaría mucho.

-Veras que no debes hacer más que cantar-

-Eso dijiste la última vez y casi me deshonran- le recrimine viéndola de reojo todas comenzaron a reír por ello ...malvadas

-veras que no pasará estos son unos monjes que muy religiosos pero quieren desahogar sus culpas y escuche que les gusta el baile y la música- ¿monjes?

-Si Azucena descuida tu solo cantaras veras que no habrá problemas- Karina y Marina estaban muy seguras y las demás igual pero dentro mío me decía que no lo estaríamos.

Seguimos caminando hasta llegar a una casa noble raro pensé que sería cerca de una iglesia pero aquí casi en medio de Florencia es extraño.

-Aquí es ...vamos nos esperan- la casa era bonita pero algo me decía que no era de fiar.

-Pasen al fondo el arzobispo las espera- mire todo lo que había un solo guardia y uno que otro monje, sospechoso.

Conforme avanzamos las personas seguían yéndose desde las mujeres que hacían limpieza hasta uno que otro monje, hasta llegar a un salón muy al fondo.

-Francesco Salviati las recibe siéntanse cómodas- el nombre...yo escuche ese nombre...y mi piel comenzó a erizarse...¿De donde diablos lo conocía?.

-Que dios escuche nuestras plegarias por favor inicien- nos pidió y las chicas se acercaron comenzando con el arte de la seducción y yo junto a Karina nos pusimos en medio comenzando a tocar una canción normal de los instrumentos, conforme tocaba vi a lo lejos que un monje regreso con un objeto en sus manos mi piel seguía erizada pero al ver que solo lo guardaron me relaje un poco.

Conforme tocábamos terminamos la canción Karina se alejo de mi y yo comencé con una canción religiosa relajándome un poco llevando mi mente a las cenas que teníamos comiendo y riéndonos por las ocurrencias de Federico y las peleas entre Claudia y Petruccio conforme pasaba la estrofa señor fuente de bondad señor fuego divino ten piedad me envió a esa mesa donde Ezio me serbia vino pidiéndome tomar con el teníamos 15 años a poco de recuperarme de lo que me hizo Pazzi.

Ese día recuerdo haberles cantado una canción religiosa la misma que canto ahora un poema de justica, piedad y clemencia dando un ambiente relajado y lleno de paz rogando por que todo saliera bien y que todos en esa mesa estuvieran a salvo y vivieran mucho tiempo...en las últimas estrofas Ezio no me quitaba la vista de encima nunca supe que pensaba pero me encantaba verlo a los ojos tan concentrado en no se que.

-Ahh!- pero un grito me saco de mis recuerdos al ver era un monje que le dio un latigazo a Karina

-¡¿Pero que le sucede?!- le grite acercándome a ella para ver si estaba lastimada pero solo era el golpe de su espalda

-Cállate maldita impura pecadora ...esto es un castigo que las limpiara de las garras del mal- su estúpido discurso me dejo perpleja ya recordaba quien era este maldito arzobispo ...un templario.

Como pude olvidarlo cuando prácticamente es uno de los primeros en morir a manos de Ezio pues lo siento pero hoy acabaré con el.

Mire al rededor eran 6 monjes y contando con este un total de 7...no sabría si podría con tantos tome la cuchilla qué escondí en el vestido al menos lo intentaría fije mi vista en el grave error.

-Detente...si sabes lo que te conviene - esa voz al mirar ahí estaba el padre Manffei junto a otro monje sujetando a Marina con una navaja al cuello.

-¡Oh! padre viene a ayudarnos a castigar a estas pecadoras- era una trampa y caímos en ella

-¡Nosotras no hacemos nada malo ¿Por qué nos hacen esto?!- una de las chicas estaba ya llorando tenia miedo…estaban aterradas.

-¡¿No hacen nada malo?…solo hacen que los hombres sigan el camino erróneo merecen ser castigadas!- su voz llena de furia y asco me golpeo esto no era bueno…siendo engañadas para venir a este lugar y ser golpeadas ¿Cuánto habrán pasado por este tipo de cosas? Mi mente no pensaba en nada un movimiento en falso y Karina morirá.

-¡De rodillas!- nos exigieron vi a las chicas comenzar a agacharse….

-¡NO!- les grite solo había una cosa por hacer y no podía dejar que pase esto.

-¡¿No? Tu no entiendes nada aquí tu palabra no cuenta chica!- es cierto pero yo era la única que las ayudaría no sufrirían mas estos problemas de hombres que se creen superiores a los demás con derecho a castigar a quien se les plazca.

-¿Aun le duele la pierna padre?- y sin esperar respuesta me avente a su pierna apretándola lo vi cojear al moverse asi que sabía que no quedo bien y al tocar la herida grito tan fuerte que distrajo a los demás logrando que tomara el frasco con el extracto de ese hongo aventándoselo a los monjes y sacando de nuevo la navaja para clavársela en la pierna a un monje y a otro un corte en su mano -¡CORRAN!- les grite para que salieran lo bueno que actuaron rápido yendo a la salida mire de nuevo a los monjes y me sorprendió ver a los monjes que les avente el hongo retorcerse en el suelo…wou.

Agite una botella de alcohol y la avente al suelo para saltar a una antorcha y tirarla al suelo prendiendo todo junto a los muebles esa fue mi señal y corrí a la salida pase por ese pasillo y a lo lejos vi la puerta abierta que bueno lograron salir.

Escuche los gritos de esos monjes esperaba que mueran o nos causarían muchos problemas después y comencé a correr dejando todo atrás, en mi mente todo estaba revuelto aun no entendía por qué estos padres corruptos les hicieron esto pero la respuesta estaba ahí pero no quería saber más, decidí llegar al burdel para anotar todo lo que sabia y decir algo que cambiaría todo en mi futuro.

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-¿Estas segura de continuar con esto? El trabajo de una cortesana es muy demandado y podrías correr más peligro- Paso el día desde ese incidente por mala suerte escuche que el padre Manffei y el arzobispo sobrevivieron no hice bien mi trabajo claro no le mencione eso a Leonardo que fui a visitarlo de nuevo.

-Ellas me han ayudado mucho y nos salvaron la vida a los que más quiero y si hacer esto las ayudo un poco a tener más respeto lo hare-

-Ah tan testaruda como siempre…esta bien lo entiendo solo ten cuidado y en lo que pidas tratare de ayudarte- Leonardo tan amable.

-¿Y adivina?- le pregunte cambiando de tema

-¿Qué descubriste?-

-El hongo que tenía guardado es toxico muy toxico incluso con solo tocarlo te da una comenzó horrible y comienza a tapar tus vías respiratorias matándote casi al instante- sabía que este tipo de cosas también le emocionaban asi el tendría mas cuidado con lo que comía.

-Esto es fascinante…¿Anotaste todos los detalles?-

-Claro esto es un nuevo capítulo para venenos y medicinas nuevas- ambos nos reímos por mi supuesto libro que estaba haciendo.

La tarde la pasamos riendo y contando cosas nuevas como el que descubrió gran parte de la anatomía humana con unos cadáveres haciendo que completara mas sus apuntes incluso me enseño pero no me intereso tanto como saber que encontró nuevas especies En el mercado.

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Las chicas comenzaron ayudarme con nuevas medicinas y tóxicos claro también les enseñe como administrarlo, pero me esperaron a que estuviéramos listas para seguir trabajando y gracias a la buena administración de Jane logre que el bar sea algo bueno de sustento y tengan más clientes pero nada puede salir siempre bien cierto.

-¡Vamos Jane puja!- la partera estaba frente a Jane que estaba ya dando a luz a su hijo teníamos listas las toallas y agua caliente ella solo seguía gritando

-¡Ahhh!- sus gritos de dolor no ayudaban a calmarse solo nos ponían de nervios.

-¡Respira cada que pujes vamos inténtalo!- le indicamos como pero solo gritaba a este paso se cansaría antes de terminar de parir.

-¡Ve por mas toallas limpias niña!- me pidió la partera obedecí saliendo del cuarto.

-¿Cómo sigue esa mujer?- Alfredo era un buen amigo incluso se preocupaba mucho por Jane

-Por ahora esta bien aunque le falta mucho para que salga el bebe-

-Que complicado es todo….cualquier cosa no dudes en pedírmelo- Alfredo siempre tan amable, tome su mano agradeciendo todo y mejor me fui a buscar las tollas necesarias.

Cuando las tuve en mis manos regresaba de nuevo al cuarto donde estaba ella pero al pasar por la entrada alcance a ver algo que no me gusto, las personas comenzaban a quitarse y el ruido de las armaduras me lleno de golpe…ya no estaba en el burdel estaba en la villa de los Auditore esperando que llegaran mis manos comenzaron a temblar dejando caer las toallas….tenia miedo no quería volver a esa celda…..dolían las heridas de mi espalda….no quería….escucho el grito de Ezio que es mejor estar muerta ¿Lo dijo asi?...mi corazón comenzó a latir con más fuerza.

-¡….Zucena!-

-¡AZUCENA!- un grito me regreso a la realidad al mirar Alfredo me sostuvo de mis hombros agitándome solté el aire retenido de mis pulmones.

-Vienen soldados….- le dije tratando de buscar ayuda

-Lo se….solo tu y yo podemos detenerlos…no pueden llegar con Jane-

-Claro Jane nos necesita -me paso una espada estaba alterada, pero alguien me necesitaba mas

-Pero si algo se pone feo quiero que te vayas y me dejes aquí- ¿De que hablaba?

-No prometo nada- mientras espere a que llegaran me di la vuelta ahí estaba Madam Paola y otras chicas -Por favor Madam déjeme encargarme de esto vayan al bar y díganle a Benjamín que las proteja-

-No-

-¡Por favor… no quiero que les pase nada!- le dije exasperada pero solo recibí la misma respuesta de todas.

-No te dejaremos…ahora eres una de nosotras y nunca nos abandonamos-

-Jamás-

-Siempre unidas-

-Ya eres una mas de nosotras-

Sus respuestas me dejaron sensible…sin duda alguna son grandes mujeres.

-Alfredo por favor escóndete trataremos de solucionar esto hablando- Paola se acerco elegante aunque algo nerviosa y como no

-¿Pero que pasara si tratan de hacerles daño?- su pregunta era valida

-Descuida…si te necesitamos Rosa te buscara- no me había dado cuenta pero aquella niña pequeña que llego hace unos días estaba ahí siendo la mensajera de algunas cosas o para comprar víveres era buena en ello.

-Esta bien….con cuidado todas- y asi se fue justo a tiempo cuando llegaron esos soldados y al frente estaba ese arzobispo Francesco Salvati tenia quemaduras en sus manos.

-Buona notte arzobispo ¿Qué lo trae por estos lados? – Paola siempre tan cortes.

-Madam Paola vengo por una compensación ….sus chicas quemaron mi casa- odio que no se haya quemado junto a esa casa.

-No entiendo que dice –

-Hace unas semanas pedí un servicio en privado y las ingratas quemaron mi casa asi que traiga a todas aquí vere quien fue- el maldito varios salieron a trabajar y otras estaban con Jane en su parto y uno que otra en el bar ayudando atendiendo las cosas.

-No tengo paciencia Madam ¿O las trae o mando a quemar este cuchitril lleno de maldad y espantos?- el maldito dijo como si nada.

-Creo que esta exagerando las cosas arzobispo –

-¡No me hagas perder mi tiempo,! ¡BUSQUEN Y TRAIGAN A TODAS AQUÍ!- Jane fue el primer nombre que se me vino a la mente si interrumpen todo y la dejan sola ella junto a su bebe morirán.

-¡Basta….yo fui!- Por fortuna tenía maquillaje en la cara y casi nadie me reconocía.

-Asi que si hay alguien con inteligencia….ven- me señalo con una mano como si fuera de el, comencé a caminar pero Madam Paola me detuvo.

-No….no le debes nada- me susurro impidiendo seguir pero se las consecuencias de estos locos templarios y no dejaría a estas chicas sin hogar por un odio mío.

-Tranquila estaré bien….- le dije sonriéndole tratando de calmar irónicamente un recuerdo me llego Claudia y su frase de que mi amabilidad me mataría creo que no estaba equivocada.

-Buena elección…ven acompáñame- su mano en mi espalda se sentia tenso no me gustaba nada.

Al salir los soldados me tomaron de las manos y ese arzobispo corrupto se puso frente mío sus manos tenían heridas y parte de su rostro.

-Creíste que te dejaría libre ¿verdad? - Su voz a pesar de ser calmada estaba llena de furia pero no me imagine lo que haría. -Amárrenla al poste se necesita ser castigada- me arrastraron y comenzaron a amarrarme las manos con una cuerda haciendo que me colgaran esto no me gustaba ….tenia miedo.

-¿Qué….que me harás?- temía preguntar pero debo saber que querían y que me harían no pude evitarlo pero temblaba por el miedo.

-Nada malo o al menos no para mi….andando- dijo alejándose un poco para dejar a pasar a todos estos malditos guardias que me quitaron la ropa a tirones dejándome casi desnuda tenía suerte que la ropa que tenía debajo era mas pegada enzaba a temblar un tipo de esos tenía un látigo en su mano.

-¡Aléjense….NO ME TOQUEN!- comencé a moverme el trauma seguía aquí dentro mío trate de patearlo pero los malditos agarraron mis piernas mi respiración comenzó a ser mas difícil.

-¡Ponle un trapo en la boca!- le dijo uno …comencé a mover mi cabeza no quería esto….el miedo golpeaba cada parte de mi ser….ayuda….Ezio.

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Paola.

La vida siempre es dura más para aquellos que son débiles y sucumben a aquellos que profesan su justicia propia causando miseria y perdida de la libertad. El tiempo que h vivido he aprendido mucho de la gente algunos dicen que a lo que me dedico es deshonroso y nauseabundo, pero yo digo que es peor ceder tu libertad y libre albedrío a personas que no lo valen.

Gracias a varias de las experiencias que tuve de joven conocí gente que luchaba por una buena causa …nuestra libertad éramos pocos en Florencia pero nos apoyábamos en lo que podíamos mi trabajo era reunir información, encontrar la debilidad de los hombres para poder cazarlos después todo con un fin y dar justicia a muchas de las mujeres que sufrieron a manos de ellos…los templarios, mi camino para detenerlos fue largo pero mis hazañas me dieron un nuevo título mas por la intervención de un buen amigo que hice asi que me convertí en la dueña del Burdel La Rosa Colta…me dieron el título de asesina y ahora en este mundo mi deber es ayudar a los inocentes y una de ellas que me encargo aquel asesino tan amable que estuvo a punto de morir y nadie de nosotros lo sabía fue salvado por una jovencita que se estaba metiendo en problemas.

Al salirme escribí una nota rápida y se la di a Juliana una de las chicas de mi más confianza que hay.

-Ve corre….entrégaselo a la Volpe- le dije sin más viendo comenzó a correr hoy era bueno que este en la ciudad y en el burdel muy arriesgado de su parte.

-Madam Paola….¿Le harán daño a la señorita Azucena?- la pequeña Rosa esa niña que entro hace poco de estar vagando en las calles a tener un hogar me recordaba a mi hermana Anneta tan sola e inocente.

-No te preocupes….ella estará bien- le dije tomando su mano alejándonos del sitio por la ventana vi como la sujetaron al poste…-¿Vamos a ver a Jane linda?- le hice la pregunta distrayéndola de todo esto

-Claro Madam…pronto nacerá su bebe…ya quiero conocerlo- su sonrisa era linda aunque a quien más le agarro cariño estaba afuera a punto de ser torturada otra vez.

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La lleve al segundo piso cerca de la habitación donde estaba dando a luz Jane la deje a cargo de una de las chicas jóvenes y volví a bajar esa niña me preocupaba se metía en tantos riesgos y ahora esto, pero al llegar abajo escuche como los hombres de la Volpe se metían con esos hombres religiosos corruptos y los alejaban del sitio y uno escuche como le indicaron llevarse a la chica. Baje lo mas rápido pero al salir por la puerta vi en el poste una mancha de sangre y un camino de ella con dirección a la parte de atrás del edificio.

-¡¿Qué sucedió?!- pregunte a los hombres que aun quedaban aunque solo era ese arzobispo

-¡Malditos ladrones eso sucedió!- su rabia era alegría a mis ojos se lo merecía

-Eso ya no es mi culpa señor…espero que su furia a La rosa se haya desaparecido se cumplió el castigo como veo- le dije tranquilamente

-No lo cumplí Madam aun queda deudas que pagar-

-No…se llevo a mi chica y por lo que veo se cumplió el castigó espero no haya mas problemas o me vere en la necesidad de informar todo a la casa Medici- mi advertencia lo hizo poner una mirada de odio se que no se quedaría todo asi pero quería que ya terminara todo.

-No hay necesidad de eso Madam ya se cumplió todo como dijo – que ironía pero lo bueno es que se fue junto a aquel monje Mamffei que al verlo caminar comenzó a cojear que interesante.

-¡Madam ….es Alfredo ….lo lastimaron!- Carlota llego corriendo muy preocupada, todo funciono bien pero como siempre había heridos algo muy problemático al final del día.

-Vamos, trae a dos chicas para atenderlo las demás sigan con Jane- debía apurarme no podía creerlo pero las situaciones eran peligrosas.

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Fui hasta el bar el gato feliz de Azucena ahí en el interior se escuchaban las voces pero ignoramos todo para subir al segundo piso donde estaban los hombres del Zorro y el mismo.

-Buona notte Paola- el zorro siempre tan cortes pues me saludo con una reverencia.

-Zorro buona notte ….gracias por ayudarme-

-Para eso estamos….a parte esta niña tiene potencial ahora entiendo al señor Giovanni en sus recomendaciones- su comentario me dejo sorprendida jamás imagine que Giovanni hablara de ella con el.

-¿Qué te comento?-

-Me pidió que le enseñara ciertas cosas no estaba ciertamente seguro, pero al vigilarla estas semanas veo su potencial- me comentó todo mientras entrabamos y veíamos en la cama a Alfredo siendo tratado por las chicas tenia un corte feo y en la otra cama estaba esa niña muy inconsciente por la situación.

-Asi que la has vigilado ….-

-Asi es y también la ayudaba con los guardias con mis ladrones, pero es buena manteniendo el perfil bajo asi que por eso lo decidí mañana vendré-

-Espero que no resulte lastimada ya ha pasado por mucho-

-Te aseguro que no será asi aparte esto le ayudará en el futuro si estoy en lo correcto Giovanni la instruirá en este mundo- termino por decir para luego dirigir una mirada a Azucena para retirarse, conocía bien las intenciones de Giovanni, pero verla ahí tan débil y asustada me movió el corazón, supe lo que hizo y no era justo lo que le pasaba, pero ella misma sabia a que se metía asi que debía ayudarla en lo que más podía.

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Azucena.

Mi cuerpo se sentia pesado las pesadillas estaban igual ahí no se alejaban ni un poco pero esta vez no eran esos soldados que me torturaban en esa torre o la gran multitud de la plaza cuando estuvieron a punto de colgarme, todo se movía supe claramente que era un barco pero no era como aquella habitación con la que estuve papá…no, esto era algo horrible había muchas personas amarradas destinadas a ser esclavos todos con las miradas agachadas, había señores grandes y niños en el pero….unos gemidos me indicaron a donde ir era dolor puro y al avanzar más al fondo vi a una mujer siendo violada ya había visto esta imagen pero ahora era más vivida, la mujer tenía el cabello muy parecido al mío un castaño con la luz correcta se veía rojo, pero el vestido que tenía lo recordaba de pinturas que vi en mi otra vida, sus gritos de dolor me estaban impacientando.

-¡Nantli!- un llamado se escuchó una pequeña niña llamando a la mujer no sé por qué pero claro le entendí le decía Mami muy asustada ¿Cómo le entendí?.

-¡Amo… no chīchīltik!- No me mires, hija…..¿como le entendía esto? La mujer le suplicaba entre sollozos y los llantos de la pequeña eran mas fuertes al ver donde estaba la pequeña era yo…..

-¡Ahh!- grite abriendo los ojos asustada por lo que vi, senti mi corazón ardiendo y latiendo a toda prisa mire a mi alrededor estaba en el cuarto de curaciones, el terror que sentia estaba presente aun por todo lo que sucedió ¿Qué era lo que vi? Esa mujer imploraba que no mirara ¿Serán recuerdos de esta niña? No se que eran pero no quería volver a experimentarlo.

Al mirar a mi alrededor vi que en una cama estaba Alfredo durmiendo su torso estaba vendado ¿Qué sucedió?. Me levante de la cama me había cambiado de ropa eso es bueno, avance hasta donde estaba el admirándolo, tenia cierto atractivo y muchas cualidades, era tan amable, muy caballeroso, una persona muy respetuosa y no le gustaba nada la violencia pero sabia defenderse bien aunque las palabras eran mas lo suyo….creo que es un chico muy lindo.

Tome su muñeca y le medí sus latidos eran suaves y fuertes estaba fuera de peligro asi que no había tanto problema incluso revise sus heridas y el vendaje todo en el estaba bien ahora solo lo vigilaba para ver a que hora despierta la tarde comenzaba por que cada vez veía menos luz, comencé a preparar un remedio para el dolor lo necesitaría cuando despierte estaba tan concentrada en ello.

-Aghh…¿Don…Donde estoy?- Alfredo despertó alegrándome

-¡Alfredo no sabes cuanto me alegro de que despertaras!- deje todo de lado y fui a abrazarlo esta vez fue mi turno de cuidarlo y estaba feliz por ello.

-Linda…solo no…me asfixies – hay creo que fue mucha emoción.

-Lo siento….fue la emoción- me disculpe con el ganando una sonrisa.

-Descuida, entiendo el sentimiento-

-Bene….ah te prepare algo para el dolor- le dije de nuevo levantándome de la cama para terminar con todo, mientras Alfredo tarto de levantarse más que nada por los quejidos que escuche -Ten…bébelo despacio por favor- sabia el sabor que tenía este brebaje incluso a mi me parecía desagradable pero al ver a Alfredo moverlo un poco y comenzar bebérselo con calma me sorprendió -Wou…-

-Mmmhh ¿Sucede algo? - me pregunto mirándome algo asombrado pasándome el vaso.

-Es que los que conozco nunca les gusto este brebaje…-

-Si es amargo pero…¿Cómo quienes evitaban tomarlo?- vaya preguntas raras.

-Mi familia…mis hermanos Federico una vez lo dijo, pero sobre todo Ezio siempre evitaba tomarlo prefiriendo aguantar el dolor- me reí por los recuerdos cuando lo obligaba a tomarlo, pero esos recuerdos dolían mucho.

-Vaya personaje es ese tal Ezio….por como hablas pareces enamorada- ¿Qué dijo? Lo mire intensamente prácticamente solo era una frase un pequeño recuerdo y el se dio cuenta de todo -Al parecer no me equivoque pero…¿No es tu hermano?-

-No lo hiciste pero el ….no se es complicado no creo que acepte mis sentimientos y fui adoptada por ellos hace muchos años– le dije evitando su mirada.

-No se que…decirte…esto puede ser algo bueno-

-¿Por qué?-

-Puedes encontrar el amor de nuevo- me dijo y creo que su idea no era tan mala pero…algo en esto se sentia mal.

-Puede ser pero por ahora solo me quiero concentrar en tener una buena vida junto a las chicas ¿No crees? - el solo asintió a mi pregunta y es que bueno aun quedan muchos trabajo por hacer.

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La noche paso tranquila charlamos mas sobre cosas banales calmando mis pesadillas y sobre todo charlamos del cómo se arriesgó al salvarme me dijo que los tipos trataron de matarme con la espada luego de desmayarme pero gracias a una de las chicas llego a tiempo evitando mi final …no se quien me ayudaba pero agradecía que no me lleven al mas haya, también me dijo que unos tipos distrajeron a los guardias y me secuestraron claro también se lo llevaron a el pero el hecho de que se lastimara dificulto las cosas.

También me entere en la mañana que Jane tuvo un dulce niño y aunque no lo quiso al inicio pasando un rato lo acepto dándole el pecho, la verdad no tenia energía para verla aun tenia muchas emociones en mi mente. Pase la tarde cuidando a Alfredo y terminando ya noche me fui al tejado a pasar un rato admirando las estrellas bellas que se veían ya estábamos empezando el otoño y comenzaba a hacer mas frio pero no me importo solo quería sentir tranquilidad.

-¿Qué hace una dulce joven en este sitio?- de pronto una voz me asusto al mirar a un lado vi un hombre un poco mayor, no escuche en que momento se acerco.

-Disfruto de la noche ¿Qué hace usted aquí?- estaba en el techo del burdel asi que no creo que me pase algo malo.

-Igual disfruto de la frescura de la noche admirando esas luces en el cielo- me señalo las estrellas si eran hermosas pero aun asi era raro que este aquí.

-Bene lo dejo disfrutar de la noche yo me retiro- me levante del suelo la forma de entrar era con la llave pero al buscarla note que no la tenia -¿Pero….aquí estaba?- me revise y mire el suelo donde estaba sentada y nada

-¿Busacas esto?- al mirarlo estaba con la llave en su mano ¿Pero en que momento la tomo?

-¡Oiga eso es mío!-

-No me lo parece pero si la quieres ….trata de alcanzarme – me dijo y de pronto lo vi saltar al otro techo y escalo un poco y ya estaba algo lejos -¡¿Qué sucede? Acaso no puedes alcanzarme! - pero ¿Qué demonios?. No espere mas y tome impulso para saltar casi caigo al tratar de llegar pero no perdí tiempo y comencé a seguirlo…rayos el tipo era rápido, por mas que saltaba y escalaba el iba un edificio delante de mi, no quería pro comencé a dejar a un lado mi seguridad y di saltos mas riesgosos, lo vi pasar cerca de la plaza corriendo por unas cuerdas ya estaba cerca asi que al pasar esa cuerda tome mas impulso y salte tomándome de una madera balanceándome para dejarme soltar en un impulso y dar una vuelta para llegar al edificio pero no calcule bien y casi no llego pero una mano me sujeto ayudándome a subir.

-Muy arriesgado niña pero no esta mal-

-Supongo que gracias pero….¿Quien es usted?- tenia mis sospechas pero quería estar segura

-Para muchos un ladrón insignificante pero tu puedes llamarme Zorro- escuchar eso me dejo asombrada…es "El zorro" quería gritar y saltar, pero me aguante lo más que pude aunque si di unos saltitos. -Veo que me conoces….¿O me equivoco?-

-ah no, solo escuche su nombre por ahí….en el mercado- esperaba que me creyera y no indagara mas pero sus ojos me vieron con clara intención de que no.

-Supongo que no he guardado bien mi nombre…dejando eso de lado, tu resistencia a un es muy pobre me encargare de pulir todos ellos y ten- me dijo aventándome una espada de madera wou -Aprenderás a pelear con espada ¿Tienes conocimiento del arte?-

-No mucho solo practique pocas veces- y solo fueron como tres veces una con Alfredo y dos más con Federico debo decir que fue una rotunda derrota.

-Mmmm eso complica algo, pero nos arreglaremos después comencemos- me dijo y comenzó a atacarme y explicándome como defenderme y asi la noche paso con ejercicios y indicciones y a casi a nada del amanecer me dejo descansar diciendo que volvería mañana para repetir todo.

El cansancio en mi cuerpo alejo todo de mi mente y cuando estaba en mi habitación preparando un suplemento senti paz…mucha paz sola con mis plantas arreglándolas incluso el cansancio de días atrás ya no era nada comparado a lo que senti.

Decidí dejar todo listo y fui donde estaría Jane no fui a verla desde ese día espero que no este enojada

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-¡¿Dónde DEMONIOS ESTABAS?!- tan pronto como entre me aventó una botella estrellándola junto a mi, mire y era una de un vino la escena era escalofriante y ella mas toda despeinada gritando y con un bebe en sus brazos haciendo ruidos leves.

-Me…ale…alegro que estes bien – la salude para pasar con cautela me sentia al acecho de un depredador muy peligroso.

-¿Asi crees eso?-

-¿No es asi?-

-Ya no volveré a tener mas hijos- soltó de repente asustándome

-¿Tu útero? Se te perdió…- pensé que todo estaba saliendo bien pero al parecer solo fue mi imaginación

-No idiota solo que fueron dolores imaginables que no volveré a repetir- si que era muy engreída por un segundo pensé que ella perdió todo, pero no solo fue el miedo al dolor y no me imagino cuanto sufriría ya que no existe la anestesia como tal en el mundo asi que los dolores debieron ser muy intensos me daban escalofríos de solo pensarlo.

-Bueno entonces debes tener mucho cuidado para ello-

-Por supuesto que si boba ahora cuéntame ¿Qué sucedió?- ella era tan refrescante que me senté cerca de ella también para admirar al pequeño y le conté todo lo que sucedió ese día y el como corrimos peligro y sobre todo ella, también le conté que Alfredo resulto herido pero de ahí en fuera nadie mas.

Pase la tarde contándoles todo lo que paso y que es lo que haría ella me dijo que estaba loca y demente también le dije que por un tiempo me dedicaría a otros asuntos y trabajaría como cortesana y le dejaba junto a la esposa de Benjamín, que descubrí su nombre Margarita, el bar y toda su administración Jane aprendió muy bien todo lo que le enseñe y bueno necesitaba mas practica en este mundo y aprender del Zorro me ayudaría mucho.

Al terminar de contarle todos mis planes lo único que me pidió es que estuviera bien y que todo lo que estaba haciendo me hacia una loca paranoica, no pude decirle que no era verdad pero digamos que omitiré muchas partes de todo este asunto.