Capítulo 33.

Azucena.

Los meses comenzaron a pasar más rápido de lo que pensé, aun año de lo que sucedió no podía creerlo entrenaba e iba con las chicas a eventos muchas veces trataron de hacerme daño pero decir que comencé a experimentar con ellos sedantes fue poco decir y también les aplicaba llaves de lucha pero el punto era que comenzaban a tener respeto por las chicas algo muy bueno ya que los servicio lejos del burdel eran cada vez mas caros pero dejando eso de lado todo iba con normalidad ahora aquí a 5 meses después de diciembre de 1477 estaba esperando a Leonardo que regresara tenia poco tiempo y me fui vestida para la ocasión saliendo iría a verme con las chicas.

-¡Ah…cuanto más vas a tardar!- estaba impaciente aquí en la puerta de su taller pero debía ser paciente.

-¡Oh mi dispiace …lamento llegar tarde….estaba esperando el nuevo lote de mis pinturas y…-

-Calma Leonardo soy yo…- le dije destapando mi rostro levemente maquillado cada día me iba acostumbrando mas

-¡ZU…no te reconocí, con ese vestido pareces otra persona muy diferente!-

-Lo se pero que te puedo decir….acepte trabajar con las chicas asi que debo estar bien vestida- le dije riendo por el comentario que hice.

-Supongo que debes…y dime que has hecho estos días que no te he visto-

-he estudiado algunas nuevas medicinas claro mis clientes son mi buen experimento y he encontrado un medicamento eficaz para la gripe y el dolor de estómago-

-Es maravilloso necesitare que me des un poco para el futuro-

-A eso venia …ten- el me apoyaba y yo a el sobre todo en los experimentos locos que hacíamos ambos, aunque al juzgar por lo que tenía alrededor ya había hecho muchos planos incompletos de los tanques y otros más.

-Gracias esto me servirá mucho para el próximo festival- no podía creerlo se acercaba el próximo festival vaya que rápido se iba el tiempo.

-Lo se….pero dime Leonardo en que trabajas ahora veo cosas interesantes ahí-

-Oh solo cosas incompletas que aun no puedo descifrar…es cierto me diste una maravillosa visión de un futuro tecnológico, pero aun me quedo atorado en mis propias ideas…debes decirme mas de la electricidad- su explicación me dejo de piedra no pensé que eso era lo que lo aquejaba. Quería reírme pero un poco de conocimiento nunca le hace daño a nadie.

-Esta bien pero recuerda solo debe ser entre nosotros y si lo llegas hacer que no salga de este taller a veces fingir ignorancia es lo mejor-

-Dalo por hecho- nos dimos la mano en señal de un trato cerrado y comencé a contarle de lo que sabia, había estudiado un poco en mi otra vida por problemas en el orfanato con la luz asi que le conté un poco de fundamente y cuando termine tuve que despedirme de él para ir a mi trabajo, era de nuevo en una fiesta con un noble y aunque no hubo problemas siempre mantenía alerta por lo que sucediera o eso siempre me lo decía el Zorro.

Pero hoy que era un día de descanso y justo decidí ayudarles a las chicas aparte ya era noche y no había clientes asi que decidí trapear el suelo…

-Escribo esta canción

-Para contarte como estoy yo…- Di unas vueltas con el trapeador y aunque mi trabajo era cantar en parte esto me relajaba aparte tenia mis días en cantar en el bar eran pocas veces en la que estaba libre.

-Y te cantare otra vez…..

Para decirte son las doce y dos y te quiero ver…- Exprimí el trapo sumergiéndolo en la cubeta iniciando de nuevo…la limpieza siempre es relajante.

-Pero se….que nos vamos a volver a ver yo se tal vez- Estaba tan concentrada cantando que no me di cuenta que alguien entro por la puerta -y te abrazare otra vez-al terminar escuche aplausos al mirar bien era un joven del otro lado de donde estaba sentado en una mesa.

-Felicidades cantas hermoso bella mujer- su voz la reconocía era de ese noble que siempre nos contrataba.

-Gracias….¿Que va a ordenar señor?- me limpie las manos y aleje la cubeta no me costaba nada aparte en el bar estaba Margarita y su familia.

-LO que sea esta bien…-

-Tenemos un poco de sopa ¿Le gustaría eso?-

-Claro…- y con eso me fui a la cocina por la orden era extraño ya era noche y rara vez venían personas al lugar.

-¿Quién es linda?- Alfredo se acerco siempre ele gustaba venir a comer en la noche y mas cuando estaba aquí

-Un chico no lo conozco o al menos no recuerdo haberlo visto- le dije señalándolo

-Ya se quien es…-

-¿En serio?-

-Si linda…debes tener cuidado es un mujeriego de lo peor solo quiere sexo y lo demás no le importa- vaya jamás imagine que Alfredo lo conocerá y como se ve no le agradaba aunque mujeriego he. Curioso

-Descuida tendré cuidado –

-Confió en ti pero no en el- ¿Qué significaba eso? Servi la comida y me dirigí de nuevo con el pero con Alfredo detrás mío.

-Aquí tiene disfrute su comida señor- le dije dejando delante suyo el plato y los cubiertos.

-¿No te gustaría acompañarme linda?- pero que atrevido

-¿Y no quieres mi compañía también? –

-Alfredo amigo mío….no seguirás enojado por aquella vez o si-

-Por supuesto que no….ya lo supere- vaya charla se sentia la tensión por completo.

-Eso es bueno me alegro en verdad por ti ….en ese caso insisto que ambos me acompañen en mi cena. – le lance una mirada a Alfredo y solo me asintió supongo que era bueno que se resolvieran sus asuntos.

La comida fue algo divertida comencé a conocer a este joven de nombre Julián era amigo de Alfredo desde niño pero por algún motivo hace dos años dejaron de hablarse por culpa de cierta dama que vieron en el festival raro…descubrí que Julián le gusta coquetear mucho con las chicas, es impulsivo y le gusta las peleas y un buen vino en la cena un poco contrario a Alfredo pero fue interesante descubrirlo.

Después de ese día el joven no dejo de venir al bar y por supuesto cada que podía contrataba los servicios de las chicas y aunque pensé que seria un depravado de lo peor al pedirme mi servicio en privado descubrí que no quería hacerme nada solo charlar.

-¡¿Enserio esa chica te golpeo con un libro?!- estaba riendo demasiado tenia tiempo que no lo hacia y sin duda era algo nuevo en mi rutina

-Si…mis amigos se reían por eso por semanas –

-Me lo imagino….¿Y que hiciste después?-

-Solo me fui con dignidad o lo que quedaba de ella por que no me quedaría ahí aparte había mas chicos galanes ahí y creo que uno tuvo suerte, pero yo no insistí- si que era algo divertido de oír.

-Es bueno dejar de insistir a veces ¿No lo crees? -

-Yo no diría lo mismo….si vale la pena no quisieras que fuera algo pasajero mas bien quisieras que durara por siempre- sus palabras eran cálidas me hacían sonrojar y que tomará mis manos al decirlo me senti hipnotizada por ello.

-¿Crees que es bueno?- nuestras voces ya eran bajas

-Por supuesto que si mi linda flor- dijo acercándose a mi lo más que pudo pero esa frase yo la conocía bien y escucharla en alguien mas no se sentia bien unos ojos que amaba ver los tenía tatuados en mi mente y estos ojos cafés intenso no eran los que yo más amaba

Su aliento comenzó a rozar mis labios quería hacerlo tal vez debía olvidarlo pero….no quiero. Sin pensarlo me hice a un lado evitando que me besara.

-Lo siento…no puedo…- le dije levantándome del sofá

-¿Por qué…? Pensé que te atraía-

-Lo haces pero …simplemente no puedo- le dije alejándome de él en mi memoria solo había una persona

-Entonces no veo el problema si ambos queremos…podríamos pasarla bien- Julian se paro tratando de acercarse y tomar de nuevo mis manos, pero lo esquive

-No lo entenderías….hay alguien en mi corazón y no puedo hacerlo simplemente no puedo-

-¡¿Acaso es ese estroncio de Alfredo?!- ¿Por qué mencionaba a Alfredo?

-¡¿Alfredo? No…!-

-No me mientas ….estoy seguro que es el…déjate de idioteces pero…como dije no me rendiré quiero hacerte mi esposa sacarte de ese sitio- vaya era algo agresivo pero tenía buenas intenciones.

-Te lo agradezco, pero estoy ahí por gusto…será mejor que te olvides de mi por tu bien- le dije y solo me acerque a él para darle un beso en la mejilla e irme claro no usaría la puerta mi maestro que es Zorro me dijo que debo salir siempre por la ventana y sus ladrones me vigilarían para no hacer trampa.

-No me rendiré linda…¿A dónde vas?-

-Me voy y espero lo hagas- le dije saltando de la ventana tomándome de la tabla y subiendo rápido al techo mire abajo como se asomó y luego dentro de nuevo tirando las cosas…no podía creerlo pero este desliz me hizo entender el amor que siento aun por Ezio.

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Desde ese día Julian visitaba el bar y cuando podía contrataba los servicios de las cortesanas con tal de hablar conmigo agradecía que fuera atento con migo incluso se corrió el rumor que pronto me iría con el pero Madam Paola no quería dejarme ir, todo transcurría norma hasta que.

-Linda mañana será el festival y el señor Lorenzo de Medici me pidió que mis chicas vayan a animar las cosas incluso que tu cantaras- Paola me había interrumpido en mis animados momentos donde rellenaba mi estante de medicinas claro también por que cierta adolescente que llego hace poco no dejaba de observarme al momento de hacerlas asi que decidí tomarla como pupila mi segunda alumna.

-Eso sin duda no me lo esperaba ….ten revuelve esto- le dije a Melinda que era buena acatando ordenes.

-Asi es asi que esta noche te iras con las demás a la casa del señor Lorenzo ahí les indicaran que hacer y como comportarse-

-Esta bien debo entonces a comenzar a prepararme- le dije y comencé a llevarme varias cosas pero una mano me detuvo.

-Me indicaron que revisaran sus cosas es mejor que solo lleves pocas cosas linda….asi que las dejo las chicas te esperaran abajo para irse juntas- me indico para de nuevo irse de mi cuarto.

-¿No te gusta trabajar como cortesana maestra?- Melinda me saco de mis pensamientos.

-¿Por qué me lo preguntas?- la mire ella era alguien seria y muy analítica alguien con la que puedas trabajar fácilmente su historia muy curiosa, escapo de su familia que quería venderla con un noble asqueroso que se aprovechaba de niñas y ella casi es victima de eso. Pero toda esta experiencia la hizo muy observadora.

-Bueno empecemos que cada que vas regresas con una mirada triste y el hecho de que ese tal Julián te visite siempre pidiendo tus servicios hace que te vuelvas nostálgica solo cuando haces medicinas puedo ver felicidad bueno un poco de felicidad en ti- su descripción me dejo perpleja jamás imagine que todo esto demostrara.

-Eres alguien muy observadora pero creo que no lo entenderías-

-Solo soy 5 años mas joven que tu…¿Por qué no dejas todo esto y tienes una vida feliz?- sus ojos me miraban intensamente tratando de encontrar algo en mi.

-Una buena propuesta pero no tengo nada mas que esto solo me queda esperar- pero que me aseguraba que tendré una vida feliz, es cierto le pedí a papa que me dejara aquí pero….la persona que yo quería ver no le importaba si estaba viva o no y el hecho de que no haya escuchado noticias de papa sentia que decidieron abandonarme siempre pasaba y aunque se que nos son asi no puedo evitarlo.

-La triste historia de siempre….vaya maestra yo me encargare del resto- Melinda siempre tan atenta y solo tenia 14 años que emocionante.

Sali junto a las chicas rumbo al palacio Medici la última vez que fui fue hace ¿Tres años? El tiempo si que fue rápido ni siquiera lo senti, fue tanto tiempo que no lo note. Al llegar a la entrada nos recibió una sirvienta donde nos llevó al área de descanso donde nos indico que a primera hora debíamos estar listas asi que por ahora debíamos dormir.

-Vamos Karina…cuéntanos ¿Quién ese muchacho?- la situación si que empeoro las chicas en lugar de dormir comenzaron a peinarse entre ella y a mi me toco ser peinada por Marina que aunque era paciente el descuido de mi pelo por las peleas y entrenamientos estaba muy enredado.

-Solo es un cliente mas aparte tiene gran resistencias y sabe complacer a una dama- eso explicaba mucho esta mujer le encantaba un hombre resistente.

-Asi que solo por eso….que aburrida, y Azu ¿Cuándo te iras con ese joven Julián?- su respuesta me dejo perpleja

-¡¿Qué? ¿Cómo que tienes un pretendiente y no sabia nada?!- Carlota que estaba algo lejos se paso prácticamente frete mio haciéndome alejarme ocasionando que Marina me jalara del pelo.

-¡Auch!-

-No fue mi culpa-

-Si, si lo que sea pero dime ese Julián ¿te iras con el?- me pregunto muy curiosa Carlota por todo incluso las demás se callaron para oírme

-Nada de eso, solo el le gusto pero-

-No te gusta a ti- Marina respondió por mi yo solo asentí.

-¿Por qué? Es amable, respetuoso creo que gentil incluso ayudo a muchos siendo sincera si un chico me pretendiera no dudaría en ser su esposa aparte no es nada feo- tenia buen punto pero.

-No me llama la atención ni un poco-

-¿No será que ya hay alguien mas en tu corazón?- la pregunta de Karina me distrajo y me llevo a sonrojarme por que no era mentira.

-¡Ahhh! – gritaron todas emocionadas por eso ¿Qué sucedió?

-¿Quién es?-

-¿Es Alfredo?-

-No…será ese pintor-

-Yo digo que es Alfredo- vi como todas comenzaron a sacar sus deducciones y conclusiones pero que intensas.

-¡Basta no es nadie de ellos!- les dije parándome dejando que mi cabello se soltara ya casi estaba desenredado hace tanto que no está asi -No es ninguno de ellos- les dije pasando un mechón de mi pelo detrás de mi oreja tal vez debía cortarlo a un no se.

-Entonces ¿Dinos quien es?- todas me animaban a continuar.

-No se si lo conocieron pero….es alguien alto sus ojos son de un color avellana hipnotizante, es alguien muy intuitivo que protege a sus seres queridos a mas no poder, el siempre aprende rápido y es todo un caballero con las damas….- pocas de sus cualidades que me encantaban de él- también sabe como cuidarte de todo, consentirte y controlar esos impulsos tan locos que uno tiene…incluso acompañarte en tus aventuras mas locas y apoyarte en lo mas sano de las actividades locas, alguien que te ayuda a reconocer tus errores cuando no quieres aceptarlos…alguien que no olvida nunca lo que le hacen- termine por decirles agachando la mirada es cierto Ezio nunca olvida lo que le hacen es demasiado vengativo y se que no me perdonara lo que le hice me quede en blanco un buen rato hasta sentir como algo cayo de mi ojo al tocarlo eran lagrimas silenciosas.

-¡Oh linda no sabes cuando lo siento!- me dijo Marina abrazándome llevándome contra su pecho acariciando mi cabello.

-Si que te pego duro esto….¿pero por que piensas que no lo volverás a ver?-

-Yo lo dañe- le respondí a Carlota que estaba también junto a mi

-Yo creo que no debes perder la esperanza…como dices es alguien que sabe aprender y el perdón estará en sus cualidades estoy segura- Karina me animo tomando mi mano ella era muy romántica y apasionada.

-No dudes linda las mujeres somos fuertes y cualquier cosa nosotras siempre estaremos para ti- verlas a todas dándome su apoyo me hizo recordar el sentimiento de mi familia…si ellos eran mi familia.

-Gracias a todas-

-No hay de que linda….¿y como se llama el galán que te tiene tan asi?- me preguntó Marina con una hermosa sonrisa dándome calidez en ella.

-Ezio- les dije al fin su nombre para luego bombardearme con preguntas de él y historias de nosotros, toda la noche les conté y respondí cada una de ellas y para el final de la noche me senti mejor y por fin termine de desenredar mi cabello trenzándolo como antes, antes de que todo esto empezara y no pude evitarlo una sonrisa estuvo en mi durante todo el festival.

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Desde esa charla con las chicas y ese festival donde cante frente a muchas personas logramos mas fama haciendo mas contratos con las chicas y conmigo, todo mejoraba y vaya ya estaban por cumplir los dos años lejos de mi familia hasta que Paola me dio noticias.

-Vendrá en dos días Azucena- me dijo mostrándome la carta de papa donde me explicaba el por que respeto mis deseos de no insistir por mas cartas fue rápido y precipitado pero lo que mas entendí es que necesitaba mantenerme a salvo y no quería que me encontraran eso hizo que me alegrara un poco.

-Dos días…debo prepararme- le dije devolviéndole la carta.

-Tambien debes saber algo –

-¿Qué sucede?-

-Tu padre me dijo que trato de decirle a Ezio lo que hiciste y aunque tu le dijiste que le explicarías tu misma trato de hacerlo pero el esta seguro que eres una traidora- eso no me lo esperaba peor ya me hacia a la idea.

-No te preocupes sabre lidiar con el…lo prometo- le dije y me fui a preparar esta noche iba a una fiesta de un chico noble que pidió nuestra compañía y no podía faltar a esto, mañana iría con Leonardo para idear un plan sobre Ezio, sin duda todo estaba mejorando.