Fate/Grand Order: Imagine Breaker Resolutions.
Capitulo 1.
-…
Un par de ojos comenzaron a abrirse con cansancio.
-hm…
Gruñó, con un poco de sueño en sus facciones.
Al levantar sus pestañas lo primero que vio fue el techo de su habitación en aquel hospital.
-…
Lentamente levantó su espalda y se sentó en su camilla.
Se rascó esa cabellera negra en puntas.
El nombre de este chico era Kamijou Touma, un Esper de nivel 0 perteneciente a Ciudad Academia.
Un poco somnoliento, giró su cabeza para mirar la ventana.
La luna aún podía verse iluminando con su blanca luz ese enorme manto nocturno que se cernía sobre el cielo.
-¿Qué hora es?.
No pudo saber la respuesta, no tenía su celular a mano y no había ningún reloj cerca para verificar.
-rayos…
Volvió a quedar boca arriba para mirar el techo.
-…
Todo estaba muy silencioso, demasiado, por lo dedujo que ya debería estar de Madrugada.
Eso quiere decir que la navidad ya había pasado.
Kamijou levantó su mano derecha y la miró fijamente, no pudo evitar recordar cierto incidente que ocurrió hace algunas horas atrás.
Un cierto enfrentamiento donde no importa qué sucediera, estaría destinado a perder su vida.
Fue algo que había asimilado incluso antes de pelear contra Anna Sprengel. Y por eso le había pedido ayuda a la entidad que su cuerpo había ingerido en contra de su propia voluntad.
Pero incluso después de su victoria… ese ser a quien le había prometido su propio cuerpo como premio por ayudarlo… decidió darle un regalo de navidad a este chico.
Decidió darle la oportunidad de seguir viviendo.
Se le había regalado la vida.
Esos últimos momentos aún pesaban en la conciencia del adolecente.
-Saint Germain…
Murmuró
quizás incluso en el poco tiempo que trabajaron juntos, lo había considerado un compañero.
Pero aún así…
-¡…!
Apretó su puño con fuerza.
-yo…
Él dio su propia vida para salvar la suya.
-¡Voy a vivir!.
No permitiría que ese sacrificio fuera en vano.
Sus ojos mostraron una determinación inquebrantable.
…
Pero después de unos segundos su garganta comenzó a sentirse seca.
-*Ejem*… estoy sediento.
Volvió a sentarse en su camilla para después girar sus pies afuera y bajarse.
Salió de la habitación en su bata verde menta, la ha usado tantas veces que ya la considera parte de sus ropas casuales.
Pensó en ir hasta la máquina expendedora pero no tenía su billetera a mano (y aunque la tuviera dudaba de que hubiera dinero).
-*Sigh, Fukouda… ¡Bueno!, dicen que el agua es lo más sano para el cuerpo, (aunque sea de la llave)… ¡así que nuestro destino será el baño!.
Sonrió para obligarse a ser optimista.
Y comenzó a caminar.
Los pasillos del hospital estaban casi a oscuras debido a la tenue luz de algunos instrumentos electrónicos de las cercanías.
Cualquiera se perdería aquí.
Pero Kamijou conocía este lugar como la palma de su mano.
Con suerte le costó 2 minutos en encontrar el baño.
-Oh… ahora que lo pienso… Misaka también debería estar aquí ¿no es así?, Misaka y… ¿eh?, había alguien más ¿verdad?.
Estaba seguro que eran 2 personas las que intentaron ayudarlo, sin embargo no podía recordar a la segunda.
A lo único que pudo asociarlo fue a ese olor a miel nostálgico que llegaba a su nariz.
-que extraño.
Dijo con ligera confusión mientras estiraba su mano hacia la perilla de la puerta del baño.
Pero cuando justo iba a girarla.
Whoosh*.
Los ojos de Kamijou se abrieron con gran sorpresa cuando un brillo azul comenzó a formarse de la nada atrás suyo.
-¡¿QUÉ?!.
Se dio la vuelta con sorpresa. Lo único que pudo ver fue un pequeño destello como si fuera un flash constante de una cámara.
-¡¿QUÉ ES ESTO?!.
A medida que el destello se hizo cada vez más grande su brillo se volvió más cegador, opacando por completo la vista del nivel 0 quien tuvo que cubrirse con sus brazos.
WHOOOOOSH*.
…
Pasaron alrededor de 2 segundos.
El brillo había cesado por lo que al percatarse de eso bajó lentamente sus brazos.
-¿eh?.
Parpadeó 2 veces.
Todo su rededor había cambiado en un abrir y cerrar de ojos.
El viento ondeó los árboles y la brisa pasó por el pastizal donde estaba.
Y el cielo azul del día también era completamente visible.
-¿eh?…
Desde los oscuros pasillos del hospital, llegó hasta este lugar.
-¡¿EHHHHHHHHHHH?!.
Gritó con fuerza ante la extraña situación en la que terminó.
Se agarró la cabeza con fuerza.
-¡¿CÓMO SUCEDIÓ ESTO?!, ¡¿COMO LLEGUÉ DESDE EL HOSPITAL HASTA AQUÍ?!.
Su mente intentaba procesar algún tipo de respuesta.
-¿puede ser un ataque de Anna Sprengel?... quizás de algún compañero mago suyo… si ese el caso… ¿Dónde estoy?, ¿es una especie de ilusión?.
Siguió pensando en posibles alternativas, en estos momentos eran donde deseaba que una cierta diosa mágica de 15 centímetros estuviera con él.
-Escuché un grito por aquí.
Unas voces se escucharon entre los árboles que se encontraban atrás del chico.
Con curiosidad giró su cabeza solo para ver a un par de hombre con… ¿armadura?.
-¿…?
Los individuos al verlo también alzaron una ceja con curiosidad al igual que él.
-esto… ¿Quiénes son?.
…………………………………….
Después de su encuentro con esos "caballeros", a Touma de le preguntaron cosas como su salud, si estaba perdido, su familia y cosas por el estilo, en su mayoría no pudo responder bien pero al parecer a sus acompañantes no les importaban mucho.
Tampoco alcanzó a preguntar alguna cosa ya que parecían muy ocupados.
Lo llevaron a un lugar que llamaban refugio, un pueblo un poco destruido, como si hubiera sido victima de las consecuencias de una catástrofe, sin embargo, a pesar de no saber donde estaba, la arquitectura de las edificaciones le recordó mucho a la que se tenía en Aviñón.
Lo dejaron ahí sin ninguna instrucción o guía.
-Rayos…
Murmuró mientras exploraba un poco.
Había muchas mujeres y niños vestidos con capas y otros tipos de harapos en mal estado dando una impresión de pobreza en el lugar.
-(¿Qué demonios ocurrió para que hicieran un lugar de refugiados?, ¿acaso hay algún tipo de guerra?).
Pensó, ya había descartado la idea de estar en ciudad academia, todo estos campos y árboles en los alrededores no eran un lugar que conocía de dicha ciudad.
Y también comprobó que no era una ilusión, ningún objeto o persona que había logrado tocar con el Imagine Breaker sufrió alguna especie de alteración o algo que indicara que no era real.
Siguió caminando mientras pensaba.
-¡Demonios!, no sé mucho de magia, no tengo idea de lo que podría haber pasado… me gustaría que por lo menos hubiera venido con mi ropa y no con esta bata médica de paciente… bendita sea mi suerte.
Después de suspirar, buscó algún lugar apartado para descansar.
Sin embargo.
Pum*
Sin darse cuenta, chocó contra uno de los caballero que estaban haciendo guardia.
Debido a la diferencia de peso debido a la armadura, el chico cayó de trasero al suelo.
-¡TEN MÁS CUIDADO DONDE CAMINAS!... maldito mocoso.
El hombre gruñó, sin demostrar la más ligera intención de ayudarlo a levantarse, se fue caminando.
Kamijou solo pudo suspirar con resignación.
-para qué me molesto… Fukouda…
-Oye, ¿estás bien?.
Escuchó una voz femenina a su lado, con curiosidad giró su cabeza.
-¿hm?.
Era una mujer, con un vestido largo y un manto que usaba como capucha.
Kamijou solo pudo observar algo de su cara, cabellos rubios, ojos azules y por sus facciones dedujo que era una mujer de edad algo avanzada, quizás de 30 o 40 años.
Ella le extendió su mano así que el nivel 0 despabiló.
-ah, si, estoy bien, muchas gracias.
Aceptando el gesto, se levantó.
-no creo haberte visto aquí antes, ¿llegaste hace poco?.
El chico se rascó la cabeza.
-bueno, algo así… ¡Cough!.
Tosió, recordando que ni siquiera había podido beber agua en el baño.
La señora se dio cuenta de eso y buscó algo en su cinturón.
-¿tienes sed?, tengo un poco de agua.
Sacó una botella de cuero y se la ofreció al muchacho.
-¿estás segura?, es tu agua.
Ella solo le sonrió.
-no te preocupes, lo necesitas más que yo, por favor tómalo.
Al no poder negarse, y a su sed, el chico agradeció y destapó la botella.
Lentamente, comenzó a beber.
Definitivamente lo necesitaba, pues se notó cuando dio un gran suspiro se alivio.
-muchas gracias.
Estiró la botella para devolverla.
-esto… me llamo Kamijou Touma, es un placer, disculpe no haberme presentado antes.
-Kamijou Touma… es un nombre extraño, bueno, no soy nadie para juzgar, mi nombre es Isabelle, Isabelle d'Arc.
El chico parpadeó un poco.
-¿d'Arc?, ¿Cómo Jeanne d'Arc?.
Isabelle pareció temblar un poco.
-¿La conoces?.
-¡Claro que si!, ¿Cómo no iba a hacerlo?, fue una gran heroína que hizo todo lo posible para liberar a su país, aunque… a pesar del final que tuvo, siempre será recordada como un símbolo y, a pesar de lo que ocurra, la verdad se sabrá, y la verdad es que ella amaba su patria y dio todo por ella.
-¡…!
Los ojos de Isabelle se abrieron con suma sorpresa, sin creer lo que estaba escuchando.
-En serio… ¿piensas eso de ella?.
De repente, se tapa la boca mientras sus ojos comenzaban a humedecerse.
Al ver eso, Touma comenzó a preocuparse.
-¡¿ah?!, ¡¿Qué ocurre?!, ¡¿dije algo malo?!.
-no, no es nada.
Se limpió las lagrimas con su manga.
-es solo que, lo que me dijiste me hizo muy contenta.
-¿…?
El chico solo pudo confundirse con eso, ¿hablar sobre Jeanne d,Arc puede ponerte así?.
Miró a su alrededor mientras veía edificaciones medio destruidas.
-¿Dónde estamos?.
-¿eh?, ¿no lo sabes?, ¿quizás vienes de muy lejos?, ya imaginaba que tu nombre no era francés.
Eso hizo que el nivel 0 levantara su ceja con sorpresa mientras sonreía.
-espera… ¿francés?.
-Si… nos encontramos en el refugio de civiles en la ciudad de La Cherite, en Francia.
-…
Kamijou se quedó en silencio por unos segundos.
Hasta que llevó las manos a su cabeza.
-(¡¡¡¿ESTOY EN FRANCIA?!!!).
Gritó mentalmente.
-(¡¿CÓMO DEMONIOS PASÉ DE JAPÓN A FRANCIA EN UN SOLO PARPADEO?!.)
No podía comprenderlo, si hubiera sido magia, su mano derecha debió hacer algo al respecto.
Pero no sintió nada, simplemente su mundo cambió de un momento pata otro.
Comenzó a sudar un poco por la preocupación.
-esto… ¿estás bien?.
Al ver que su estado generó preocupaciones en la señora, sacudió su cabeza.
-estoy bien, solo es que, estoy un poco desorientado.
-es verdad, ahora que lo pienso, eres un recién llegado, no tienes donde dormir ¿verdad?.
-geh…
Se le había olvidado ese pequeño detalle, ahora sabía que estaba en Francia, sin embargo, no tenía a nadie que lo ayudara, y debía pensar donde dormir en caso de que no pudiera regresar pronto.
-*sigh, Fukouda…
-Parece que no…
Dijo la mujer con una sonrisa.
-si ese es el caso, ¿no quieres venir conmigo?, por donde me hospedo aún queda espacio, hasta ahora solo hay algunos niños pero no creo que suponga un problema ¿verdad?.
-no… de hecho eso me ayudaría bastante, pero… ¿estás segura?, no quiero ser una carga.
-No te preocupes, no serás una molestia, en tiempos de necesidad hay que ayudarnos, además… ella habría hecho lo mismo.
-¿ella?.
Preguntó.
-me refiero a mi hija, ella es… muy devota a ayudar a los demás.
Lo dijo, mientras sus labios se curvaban en una sonrisa.
-suena a que es una buena persona.
-si… lo es, aunque la mayoría de la gente no quiera verlo.
Su sonrisa se tornó algo melancólica.
Como si un recuerdo amargo estuviera carcomiendo su cabeza, bajó su mirada un poco decaída.
-bueno, nadie hace lo correcto para ser reconocido, ¿cierto?.
-¿…?
La mujer solo pudo abrir los ojos con sorpresa.
-claro, quizás no soy alguien para hablar, pero, independiente de lo que piensen los demás, si tu hija es capaz de mantener la frente en algo, y seguir ayudando a las personas… ¿no la hace alguien increíble?.
Volvió a mirar a la señora quién al escuchar solo pudo dar una pequeña risita.
-jeje… tienes razón, ella definitivamente es alguien increíble.
Se recompuso.
-bueno, ¿te parece si te llevo al lugar donde me estoy quedando?, así te aseguras de instalarte y ponerte cómodo.
-se lo agradecería mucho.
-bien, entonces sígueme por favor.
Tal y como le fue pedido, el nivel 0 comenzó a seguir a la mujer.
-a todo esto, no quiero sonar descortés pero tengo curiosidad, ¿Qué son esas ropas?.
Dijo apuntando a la bata médica del chico.
-ah, ¿esto?... bueno, ¿Cómo explicarlo?... esto es…
……………………………..
Touma comenzó a acompañar a Isabelle, en el lapso de la caminata, pudo ver mucha gente que condiciones deplorables, pero a su vez, podía oír los murmullos y conversaciones de bastantes personas mientras pasaba por ahí.
Eso le hizo darse cuenta de algo.
-(esto… es Francia ¿cierto?, entonces…)
¿Por qué todos estaban hablando en japonés?.
Pensó, además de eso, lo que le hizo preguntarse en donde estaba, fue la falta total de maquinaria electrónica como postes de luz, otras cosas como calles pavimentadas, etc.
Sin embargo, más allá de una curiosidad, no lo siguió pensando debido a que tenía otro problemas en mente.
Después de un par de horas, Kamijou logró asentarse en la casa donde se hospedaba Isabelle, conoció a algunos niños que terminaron siendo huérfanos y otros que aún no encontraban a sus padres.
No quiso preguntar el contexto de toda esta situación, pero todo apuntaba a una especie de conflicto bélico quizás.
-(debe ser horrible…)
Murmuró, se encontraba caminando con Isabelle mientras agarraban unos sacos que parecían contener alimentos.
-gracias de nuevo por ayudarme a cargar las provisiones.
-no hay de qué, es lo menos que puedo hacer, debe ser muy difícil subsistir en pleno conflicto ¿no es así?.
La mujer un poco confundida ladeó la cabeza.
-¿un conflicto?.
Esa interrogante hizo que levantara una ceja.
-pues… claro, un conflicto, terrorismo, o ese tipo de cosas, es lo único que explica el estado de la ciudad… ¿estoy mal?.
-no… bueno, la guerra ha estado en pausa hace relativamente poco así que es normal que pienses eso.
-(¿una guerra?).
Touma abrió bien los ojos.
Hasta donde sabía, después de lo de Rusia, Francia no entró en ningún conflicto.
Isabelle volvió a abrir la boca para hablar.
-Bueno, después de la muerte del Rey todo se ha estado viniendo abajo.
-(¿DEL REY?).
Hasta donde él sabía, Francia ya no poseía sistema monárquico.
Hubo un pensamiento.
-Esto… Isabelle-san.
Una deducción que deseó, por lo que sea, que fuera falsa.
Una gota de sudor cayó por su mejilla.
-¿si?.
-¿podrías decirme quién era el rey?.
La mujer ladeó la cabeza con confusión.
-¿hm?, ¿Cómo que quién era el rey?, digo… ¿no lo conoces?, es el Rey Carl…
¡¡¡¡GROOOOAAAAAAAR!!!!*
-¡¿…?!
-¡¿…?!
Antes de poder terminar su explicación, un fuerte rugido resonó en toda La Cherite.
Un fuerte rugido ensordecedor.
Touma se tapó sus oídos.
-¡¿QUÉ ES ESO?!
Se volteó para mirar a la mujer quien tenía un rostro sumamente preocupado.
-¡¿ISABELLE SAN?!.
El sudor bajó por toda su cara.
-Regresaron… ellos regresaron.
-¡¿Regresar?!, ¡¿QUIÉNES…?!.
¡¡¡GROOOAAAAAAAAAAAAAR!!!*
El rugido se había escuchado más cerca esta vez.
-¡…!
Kamijou giró rápidamente la cabeza.
Y lo vio…
-¡¿…?!
Sus ojos se habían estrechado con una sorpresa indescriptible.
Dragones…
Esas bestias míticas que surcaron el cielo en tiempos de antaño.
Monstruos que eran considerados legendarios por el mundo de la magia e inexistentes por la ciencia.
Un montón de ellos, en un número que le dificultaría bastante contar.
Pero eso no era todo.
A pesar de venir en horda, estaban siendo comandados.
Un dragón que era más impresionante que todos los demás, enorme, de un tamaño por lo menos 15 veces más a los dragones que volaban a su alrededor, sus escamas de color negro como la noche y una gran marce celeste a la altura del pecho.
-¡…!
Por un momento, Kamijou se quedó congelado en su sitio.
Realmente no esperaba una situación como esta.
-¡…!
Su cuerpo inmóvil, sin poder mover ni un solo músculo.
Las bestias finalmente se posicionaron al frente de la ciudad, mientras observaban el refugio desde el aire en un ángulo diagonal.
-…
Desde el lomo de uno de los dragones pequeños, se logró distinguir un individuo.
Touma no pudo divisarlo bien.
Sin embargo hubo algo que si pudo ver.
-…
La gran sonrisa de placer que esta persona tenía en sus facciones.
En lo que Kamijou observaba, Isabelle solo dijo una palabra.
-h…¿Hija?.
-¡¿…?!
El nivel 0 solo pudo voltear su cabeza para mirar a la mujer de manera anonadada.
El dragón negro escupió lo que parecía ser una pequeña bola de fuego, haciendo un movimiento curvo cayó al centro de la ciudad.
Y en ese instante…
BOOOOOOOOM*
Como si hubiera sido una gran bomba, se creó una gran explosión equivalente a una bomba atómica que comenzó a arrasar con todo a su paso.
Touma y Isabelle vieron con una gran sorpresa esa gran llamarada que venía hacia ellos.
Pero, aún así, independiente de la velocidad con que se acercaba el ataque, Isabelle comenzó a pensar.
-(quizás… esto es lo que merezco.)
Observó todo como si se tratara de una intervención divina.
-(no pude proteger a mi niña… incluso después de sacrificar tanto por nosotros… no pude hacer más que observar como era quemada en esa hoguera.)
Juntó sus manos en signo de oración.
-(yo… entiendo que estés enojada, y no puedo culparte…)
Pensó, mientras recuerdos horribles llegaban a su mente.
-(si esto es lo que necesitas para sentirte mejor… entonces hazlo, yo solo puedo decirte qué…)
Sonrió como si se sintiera cómoda ante las puertas de la muerte.
-(Lo siento mucho… Jeanne).
Cerró sus ojos, aceptando su destino.
Pero…
-¡GHHH!!!
Kamijou corrió y de inmediato se posicionó delante de ella.
Y Mientras esa gran llamarada estaba a centímetros de ellos…
Levantó su mano derecha.
WHOOOOOSH*
Isabelle no podía creer lo que estaba viendo.
La explosión había dejado de avanzar.
Pero era distinto, era como si, el chico delante de ella tuviera un gran escudo y estuviera bloqueando el fuego.
Pero él no tenía nada de eso.
Estaba haciendo todo eso… ¿con su mano desnuda?.
El fuego continuó arrasando todo lo demás, pero jamás pudo sobrepasar a Kamijou.
Y para cuando la llamarada había terminado…
Touma exhaló fuertemente debido al cansancio.
Miró para atrás solamente para ver a la mujer quien estaba completamente asustada.
Se alivió un poco al verla en buen estado.
Sin embargo.
-…
Miró todo su rededor.
A excepción del área atrás de él, toda la ciudad había sido carbonizada.
Y por lo único que pudo ver, él y Isabelle eran las únicas personas humanas dentro de toda el área chamuscada.
Eso significaba solo una cosa.
Y fue lo que le dio nauseas a este chico.
Sus ojos temblaron ante ese pensamiento.
-¡…!
Su respiración se aceleró.
Todos las personas dentro de la ciudad, habían muerto.
-¡GUH!!
Se tapó la boca en cuanto sintió las ganas de vomitar.
Pero de alguna forma logró contenerlo.
Pensó en las pocas personas que conoció, los caballeros, algunos refugiados… incluso los niños, todos fueron brutalmente quemados hasta la muerte.
-¡…!
Apretó sus puños con furia.
¿Quién podría haber provocado todo esto?.
-¿oh?, así que hubieron supervivientes.
Una voz se escuchó a lo lejos. Kamijou volteó su cabeza solo para ver como una persona se acercaba.
Cabellos blancos, una diadema de hierro oscuro junto con una armadura del mismo tipo.
El individuo era una mujer que tenía una sonrisa palpable en su cara.
Pero, aunque estuviera sonriendo, analizó críticamente la situación.
Más bien, observó que el lugar donde estaban esos 2 fue la única área a la que la explosión no afectó.
Entrecerró la vista con confusión.
Isabelle solo pudo estrechar bien sus ojos, sin poder decir ninguna sola palabra.
-¿fuiste tú?.
La pregunta sacó a la chica de sus pensamientos.
-¿hm?.
Con curiosidad, miró al estudiante quien comenzó a levantarse lentamente.
-¿fuiste tú quien hizo todo esto?.
Su mirada fue tapada por debajo de su cabello.
La chica peliblanca sin embargo sonrió más que antes.
-¿y qué si fui yo?.
-…
-bueno, sus rezos a dios ya me estaban dando nauseas, así que decidí darles un camino directo hasta él, soy bastante bondadosa ¿no?.
-habían… niños…
Murmuró.
-¿qué?, ¿dijiste algo?.
-¡DE ENTRE TODOS LOS INOCENTES QUE MATASTE, HABÍAN NIÑOS!!!, ¡¿POR QUE HARÍAS ALGO TAN HORRIBLE COMO ESTO?!!.
Gritó, exigiendo una respuesta ante esta matanza tan injustificada.
La mirada de Kamijou tenía una impotencia tremenda.
-¿inocentes dices?.
Dijo la chica como si esa declaración fuera lo mas estúpido que haya oído.
-JAJAJAJAJAJA, TÚ, REALMENTE ERES GRACIOSO.
Comenzó a reírse mientras afirmaba su estómago.
-tan gracioso que me dan ganar de vomitar… En cuanto al por qué lo hice…
Dio una sonrisa maniática digna de un demonio.
-por que es divertido ver sus caras desesperadas antes de arder.
-¡…!
Touma abrió bien los ojos.
-por… ¿diversión?.
Volvió a bajar su mirada, sin poder creer lo que estaba escuchando.
La mujer en frente de él solo pudo sonreír al ver esa mirada impotente.
-…
Recordó por un momento las caras que había conocido al poco tiempo de estar aquí.
Aunque fueran pocas, eras vidas preciadas.
-Eran personas…
Murmuró.
-¿hm?.
Preguntó la peli blanca mientras ladeaba su cabeza.
-Eran personas… tratando de vivir con todas sus fuerzas…
Apretó los dientes.
-y tú… ¡APLASTASTE TODO ESO COMO SI NO FUERA NADA!.
La miró con una cara increíblemente enfurecida.
En cambio, ella volvió a sonreír como si estuviera disfrutando esto.
-je… que bien se sintió, ver sus caras perdiendo toda su esperanza de vivir… fue tan hilarante.
Al oír eso, Touma cerró fuertemente su puño.
-¡AHHHHHHHH!
Comenzó a correr lo más rápido que sus piernas le permitían mientas levantaba su brazo a la altura de su cara.
Era la posición para dar un golpe.
Su cuerpo se había movido únicamente por el enojo y la impotencia.
Y mientras se acercaba, la chica dijo solamente una cosa.
-idiota.
Levantó su dedo, y cuando Kamijou quedó a solo centímetros de ella.
BOOM*
Una llamarada intensa estalló en su mismo lugar, cubriendo al chico completamente de fuego.
La sonrisa de la peliblanca se agrandó al verlo.
Isabelle estrechó bien los ojos ante la escena.
-No…
El fuego hondeó por 2 segundos.
En ese instante, la chica de negro miró a la mujer.
-uno menos, ahora solo faltas tú.
Volvió a levantar su mano para apuntarle.
-¡…!
Isabelle estrechó bien los ojos sin poder hacer nada haciendo que chica sonriera de manera malvada por el éxtasis.
-Muere…
Sin embargo…
Crack*
Un pequeño sonido resonó en el área.
La desconocida mujer abrió un poco los ojos con confusión.
El fuego que había incinerado a Kamijou de repente se quedó pausado, como si estuviera congelado, sin hacer el movimiento ondeante que caracterizaba una llama.
Y después de un segundo…
CRASH*
Como si se tratara de cristal, la llamarada se rompió en un montón de fragmentos.
Y de él salió Touma, completamente ileso.
-¡¿…?!
La peliblanca no podía creer lo que estaba viendo.
El chico que debería haber sido incinerado… ¿resistió su ataque?.
No, había sido algo más… no es que haya resistido su ataque.
Es que su llamarada había perdido todo su efecto por alguna extraña razón.
-(¡¿borró mi fuego?!)
Fue lo único que se le ocurrió.
No obstante, ahí fue donde todo cobró sentido.
El ataque masivo del gran dragón negro, llegó a todos los lugares excepto la zona que cubría él.
¿Había logrado protegerse del ataque de su dragón?.
Solo una pregunta había cruzado si mente.
-(¿quién demonios es él?)
-¡…!
El nivel 0, aprovechando el impulso que tomó, pisó fuertemente el suelo, giró sus caderas y balanceó su cuerpo rápidamente.
Había agarrado desprevenida a su enemiga.
La fuerza cinética se acumuló en su puño derecho.
Y ahí fue cuando…
PUNCH*
La cara de la mujer fue recibida con un gran puñetazo del nivel 0.
-¡…!
Tanto Isabelle como la chica se sorprendieron ante esto.
El golpe se lo dio en toda la mejilla izquierda, y su fuerza ejercida hizo que la peli blanca perdiera todo el equilibrio y su cuerpo fuera mandado 2 metros atrás.
…
Hubo un silencio de algunos segundos.
La chica a la que había golpeado estaba tendida en el suelo.
-…
Lentamente levantó un poco su espalda hasta sentarse, y aún con la mirada baja, se tocó la mejilla donde había sido golpeada.
Crack*
-¡¿………?!
Sus ojos se abrieron con una gran sorpresa.
Touma también había escuchado ese ruido por lo que la confusión se arremolinó en su cabeza.
-ah…
Un pequeño ruido se escuchó desde donde estaba la chica de armadura negra.
-¡AAHHHHHHHHH!!!!
El sonido fue aumentando hasta entrar en un gran grito.
-¡¿QUÉ MIERDA ME HICISTE?!.
Levantó su mirada solo para mostrar que su mejilla izquierda se había trizado como cerámica por alguna razón.
-¿QUÉ?.
Fue la pregunta del nivel 0.
-tú… no importa cuantas veces te observe, ¡NO ERES UN SERVANT!.
-¿Servant?.
-¡NO POSEES ENERGÍA MÁGICA EN LO ABSOLUTO!... entonces…. ¡¿QUÉ DEMONIOS ERES?!
Colocó su mano en su cintura y desenvainó una espada negra tipo ropera.
-yo… ¡VOY A MATARTE!.
Su sonrisa había cambiado completamente a una de odio puro.
Y en seguida la mujer saltó a gran velocidad y se aproximó rápidamente.
-¡…!
Su sorpresa fue demasiada ante ese ataque sorpresa.
Pero aún así, el chico logró ladear la cabeza.
SLASH*
La espada hizo un pequeño corte en su mejilla.
Parecía algo simple, pero la atacante abrió bien los ojos.
-(¡¿pudo esquivarlo?!, no, no es solo eso, ¡también me volví más lenta!).
Aprovechando ese pequeño espacio y que su brazo seguía estirado, Touma volvió a girar sus caderas.
Y al mismo tiempo, balanceó su brazo en su mismo eje.
La cara sorprendida de esa mujer no tenía comparación.
Y nuevamente.
PUNCH*
Esta vez, el ataque había sido recibido por su nariz.
-¡GAH!.
Jadeó, mientras nuevamente esa parte de su cara se agrietaba cual cristal.
Pero.
-¡…!
Ella volvió a abrir los ojos de manera abrupta, sorprendiendo a Kamijou.
-¡IDIOTA!, ¡EL MISMO TRUCO NO SORPRENDE TANTO POR SEGUNDA VEZ!.
Volvió a reposicionar su espada y arremetió.
Como Touma estaba aún en la pose después de golpear, no tuvo tiempo para recomponerse.
-¡Maldición!.
-¡MUERE!.
El ataque estaba justo en frente de su cara.
El nivel 0 solo pudo cubrirse con sus brazos.
No podía hacer nada.
La cara enojada de la mujer fue mucho más notable ahora.
En serio quería matarlo.
Kamijou solo pudo rezar para que ningún órgano vital le fuera atravesado, por lo que, en una pequeña súplica, cerró sus ojos ante el temor.
Pero en ese mismo momento…
CLANK*
El ataque nunca había llegado.
Y fue por que había sido interceptado.
-¿…?
El chico abrió lentamente los ojos.
…
Cabellos rosas y una armadura purpura oscuro.
Era una chica, una chica con una armadura de caballero y con un escudo de gran tamaño que se había puesto en frente de él para defenderlo del ataque inminente.
La mujer ladeó su cabeza algo sorprendida también.
Ejerciendo un poco de fuerza, la peli rosa empujó lo suficiente haciendo que la atacante retrocediera varios metros.
-¡ATAQUE ENEMIGO RECHAZADO!, ¡ESPERANDO ÓRDENES MASTER!.
-¡SI!.
Otra voz se escuchó, unas 4 personas más habían llegado al lado de Touma.
Uno era un chico, parecía tener su misma edad, cabellos negros y ojos azules junto a lo que parecía ser algún tipo de uniforme blanco quizás de un instituto.
Otra parecía ser una mujer encapuchada, sin embargo no había logrado ver su rostro aún.
-¿Estás bien?.
Preguntó el chico.
Touma asintió.
-si, gracias…
Otros 2 tipos se colocaron al frente de ellos como guardaespaldas.
-Fiuu, ese fue un buen golpe niño, te doy crédito por eso.
El que habló tenía cabello azul al igual que su traje, ojos rojos, y una lanza del mismo color.
-Concuerdo, buen trabajo, ahora déjanos el resto a nosotros.
El otro tenía el cabello blanco, piel bronceada y una gabardina roja.
La mujer de armadura negra miró a los nuevos intrusos.
Hasta que fijó su atención en la chica encapuchada.
Una sonrisa cruzó sus labios.
-¡Hola!… copia mía.
Esa definición confundió al esper.
-¿copia?.
Murmuró el estudiante, viendo como la mencionada parecía temblarle un poco sus hombros.
-parece que finalmente llegaste… dime ¿te gustaron los fuegos artificiales?.
El chico apretó sus dientes con enojo.
-¿Qué sucede?, ¿te estás preguntando como dios permitió esto?, no se preocupen, puedo hacer que vayan a reclamarle en persona… sobre todo tú, bastardo.
Miró a Touma.
-tengo preparado un boleto exclusivo para ti en el infierno.
Se pasó la mano por su cabello en un intento de arreglárselo un poco.
-Pero, todos ustedes parecen haberse unido debido a la situación ¿no es así?, 4 servants contra 1, eso es demasiada ventaja…
Su sonrisa se extendió.
-pero no se preocupen, yo también tengo amigos.
Alzó sus dedos y los chispeó.
Y en ese instante.
"Whoosh*
4 figuras aparecieron instantáneamente a sus espaldas.
-saluden a mis servants.
-vaya… esto pinta mal.
Mencionó el lancero.
-así parece.
Dijo el bronceado a la vez que 2 espadas aparecían en sus manos.
-SERVANT ENEMIGOS: 5, ¡ESTAMOS EN UNA TOTAL DESVENTAJA!.
Gritó la chica del escudo.
-¡Maldición!
Dijo el chico de uniforme.
Touma también podía ver que estaban jodidos.
La mujer peliblanca observó la mano del peli negro.
-¿sellos de comando?, ya veo, así que eres un master.
Otra palabra más que no entendía.
Kamijou Touma era quien más estaba confundido con todo esto.
-Hija…
Murmuró Isabelle.
-¿POR QUÉ ESTÁS HACIENDO ESTO?.
La chica se bajó la capucha, solo para demostrar que su apariencia era igual a quien había desolado esta ciudad.
Eran iguales a excepción de algunas características como el color de cabello entre otros.
Isabelle abrió bien los ojos sin poder entender como era posible lo que estaba viendo.
-¿CÓMO PUEDE SER QUE UNA JEANNE QUIERA DESTRUÍR FRANCIA?, ¡NO PUEDO ENTENDERLO!.
-¿es una broma?.
Respondió la supuesta Jeanne que el nivel 0 había logrado distinguir.
-en serio eres una idiota, fui traicionada, violada, humillada y asesinada, por la gente de este país, por eso regresé del infierno para vengarme, incluso una estúpida como tú debería entenderlo ¿no es así?.
-…
La rubia se tambaleó un poco.
-lo recuerdas ¿verdad?, el fuego quemando tu piel, todos mirándote, sin hacer nada para ayudarte, acusándote de bruja.
-…
-Sabes que tengo razón.
-¡NO ME JODAS!.
El grito de Touma inundó el lugar.
Todos se voltearon para mirarlo.
-venganza y más venganza… ¡que excusa más horrible!
Apretó su mirada.
-¡EL QUE HAYAS VIVIDO EN UN MUNDO DE DESGRACIAS NO JUSTIFICA TU MATANZA DE INOCENTES!!.
Jeanne lo observó como si fuera un imbécil.
-¿ha?, ¿entonces dices que debería tomarme eso con una puta sonrisa?.
-¡TAMPOCO DIGO ESO!.
-bien bien, no me interesa, me quedó claro que tienes problemas mentales o como sea.
Una llama envolvió su mano.
-es hora de que mueran.
La chica peli rosa se preparó para protegerlos con su escudo.
-¡Quédense atrás de mi!.
Los otros 2 guerreros se colocaron en una posición de combate.
Y la pelea comenzó.
Los 4 "servants" enemigos se abalanzaron para atacar.
Y por supuesto, los que ayudaron a Kamijou también respondieron.
El hombre de la lanza comenzó a arremeter contra 2 mientras que el hombre de rojo invocaba un arco y le daba fuego de cobertura con bastantes flechas.
A su vez, la chica de pelo rosa agarró su gran escudo y como si fuera un garrote comenzó a golpear a sus contrincantes.
El nivel 0 solo pudo quedarse ahí parado, viendo como se desarrollaba la pelea.
-I-impresionante.
Dijo, la velocidad que apenas podía seguir y los movimientos que usaban eran igual o superior a lo que había visto de santos como Kanzaki o Acqua de la retaguardia.
Pero aunque la pelea parecía estar igualada…
-¡ESTO ES MALO!
Una voz se escuchó.
-¿eh?.
Fue la pregunta de Touma, pero al parecer el ruido venía del reloj del chico a su lado.
¿una especie de intercomunicador quizás?.
-¡FUJIMARU AÚN NO PUEDE CONTROLAR BIEN SU MANÁ, POR LO QUE NO PUEDE SUPLEMENTAR BIEN A SUS SERVANTS!, SE VE QUE LES ESTÁ COSTANDO MANTENER EL RITMO, SI SEGUIMOS ASÍ, ¡DEFINITIVAMENTE PERDERÁN LA BATALLA!.
El chico cuyo nombre Touma dedujo que era Fujimaru, apretó los dientes con impotencia.
-Demonios…
A pesar de no haber entendido los términos que utilizó el hombre al otro lado del transmisor, pudo comprender lo crítica que era la situación.
-¡…!
El pelinegro puso un pie adelante para ir a ayudar, no sabía muy bien que eran estos "servants" que mencionaron, pero si son algo sobrenatural, entonces podría ayudar.
Sus ojos se llenaron de determinación a la vez que apretaba su puño derecho.
Y se preparó para correr.
Sin embargo.
PUM* *PUM* *PUM*
Algo se había escuchado.
Parecía ser… el galope de un caballo.
-Kira Kira… ¡VIVE LA FRANCE!.
Desde el cielo, algo cayó al lado del grupo.
Touma y Fujimaru parpadearon 2 veces con confusión.
-eso es…
-¿un carruaje de cristal?.
Un carruaje, tal y como se había descrito, era de un cristal celeste claro, incluso los 2 caballos que tiraban de él eran de cristal.
-parece que esta pieza inició sin nosotros, ¿Qué sugiere su majestad?.
-¿no es obvio?, hay que saludar, Amadeus.
En seguida 3 figuras se asomaron.
Aprovechando esta oportunidad para retirarse y reagruparse, la chica del escudo y los 3 "servsnts" que la acompañaban retrocedieron.
Y de inmediato…
-¡REQUIEM FOR DEATH!
Como si fuera una especie de orquesta, 2 mujeres comenzaron a cantar de tal forma que el sonido producido se dirigió a Jeanne y sus servants como una gran vibración en el mismo aire.
-¡…!
Se cubrió con sus brazos.
-esas malditas… están frenando mi cuerpo con su ataque.
El efecto había sido el mismo con sus compañeros.
Mientras eso sucedía, otra chica con cabellos celestes y un abanico abrió la puerta lateral y miró al grupo.
-¿quieren dar un paseo con nosotras?.
-…
Touma la miró por un momento.
Sin embargo, no tenía tiempo par sospechar o dudar.
-Bien, ¡ISABELLE-SAN!.
La mencionada reaccionó.
-¡rápido, entra!.
-ah, ¡Si!.
De inmediato se acercó para subir al carruaje.
-¡¿intentan escapar?!.
Fue el pensamiento de Jeanne antes de que el fuego volviera a su mano.
-¡VA A ATACAR!, ¡ATRÁS DE MI, SENPAI!.
-¡EL MENSAJE TAMBIÉN ES PARA TI SI POR SI NO ENTENDISTE!
El hombre de azul agarró al nivel 0 y lo atrajo para que se refugiara atrás del escudo.
-¡WHOA!
Sin embargo.
-¡NO SE LOS DEJARÉ TAN FÁCIL!.
El fuego se arremolinó y salió disparado en una gran llamarada.
No obstante, el fuego no se dirigió hacia los chicos.
-¡…!
Kamijou se había dado cuenta de eso.
El ataque fue mandado, a aquellas chicas que estaban cantando para frenar a Jeanne.
-¡CUIDADO!.
Gritó.
Sin embargo, las chicas encima del carruaje no tenían manera de defenderse.
-¡…!
Todos abrieron los ojos ante eso.
La chica peliblanca y de traje rosa dejó de cantar a la vez que veía el ataque inminente con miedo.
-¡MAJESTAD!.
Sin embargo.
-¡GHHH!.
Y sin pensarlo 2 veces, Touma comenzó a correr sobrepasando a la chica peli rosa.
-¡OYE ESPERA!, ¡ES PELIGROSO!.
Los demás solo pudieron abrir bien los ojos con sorpresa ante la acción y no pudieron detenerlo ya que el ataque podría carbonizarlos.
Whoosh*
La llamarada estaba a centímetros de carbonizar a las muchachas.
Pero.
-¡HAA!
Justo en ese momento el niño con el delantal médico se aproximó al lado de la chica conocida como "majestad" y se abalanzó sobre ella para quitarla del camino.
-¡…!
Ella al igual que todos los demás miraron con sorpresa esta acción.
Y justo después, Touma extendió su mano.
El fuego llegó.
Sin embargo.
Crack*
Crash*
Nuevamente, como si se tratara de cristal, todo el ataque de Jeanne había sido eliminado como si nada.
-¡…!
Nuevamente, la mujer de la armadura negra volvió a estrechar la mirada.
-¡¿OTRA VEZ?!.
Cuando el ataque se desvaneció, aún estando encima de la chica de vestimenta rosa miró rápidamente a la peli rosa con el escudo y gritó.
-¡AHORA!.
Estando realmente sorprendidos por lo que acaba de suceder, pero aún así captando lo que quería decir, asintieron y entraron rápidamente al carruaje.
Los caballos relincharon fuertemente antes de dar la vuelta y galopar a toda velocidad
Jeanne se preparó para correr y alcanzarlos.
Sin embargo…
-¡GHHH!.
Sus piernas cedieron.
-¡¿QUÉ ES ESTO?!
Su visión pareció nublarse.
Un sentimiento de debilidad se había apoderado de ella.
Se tocó el pecho.
-mi Spirit Core… ¡¿Está inestable?!, ¡¿CÓMO?!.
Ahí fue cuando recordó.
Abrió bien los ojos, recordando a un cierto chico y los sucesos extraños que ocurrieron cuando intentó atacarlo.
Más bien, cuando la golpeó.
-¡¿fue por ese bastardo?!
Apretó bien los dientes con furia.
No los iba a dejar vivos. Miró rápidamente al gran dragón negro y le gritó.
-¡MÁTALOS!!
Sin dudarlo, la gran bestia emprendió el vuelo y comenzó a perseguir el carruaje volador.
-oh.
El lancero azul observó atrás.
-¡TENEMOS COMPAÑÍA!
Todos miraron solo para ver al gran dragón persiguiéndolos.
-¡ESTO ES MALO!, ¡A ESTE RITMO NOS ALCANAZARÁ!.
Grrr*
La bestia gruñó, las chispas comenzaron a salir mientras abría la boca.
-¡…!
Touma, en un movimiento desesperado soltó a la chica de traje rosa a quien se había abalanzado anteriormente y escaló el techo del carruaje.
-¡OYE!, ¿¡QUÉ ESTÁS HACIENDO?!.
El movimiento continuo del vehículo hacía que le costara mantener el equilibrio.
Su cuerpo comenzó a tambalear.
Pero en ese momento.
-¡…!
Sintió un fuerte agarre en su pierna.
Miró hacia abajo solo para ver que la chica peli rosa del gran escudo estaba sujetándolo
Siguiendo su ejemplo, desde el otro lado el chico conocido como Fujimaru también se asomó desde la ventana y agarró su otra pierna.
-Ustedes…
-NO TENGO NI IDEA DE QUIÉN ERES, PERO SI ERES CAPAZ DE SACARNOS DE ESTO…
-¡ENTONCES TE AYUDAREMOS!
A su espalda sintió un par de manos que lo sujetaron también.
-¡TE TENEMOS NIÑO!.
-¡Haz lo que tengas que hacer!.
El hombre de azul y el de rojo se posicionaron atrás suyo para impedir que mantuvieran el equilibrio.
Después de mirarlos, asintió.
-¡GRACIAS!
De inmediato, levantó su mano derecha al frente.
Aceptando eso como un reto, el gran dragón negro procedió a abrir sus fauces lentamente.
Las chispas comenzaron a salir.
Estaba listo para disparar.
-¡…!
El sudor cayó por la mejilla de Kamijou, expectante ante el mas mínimo indicio de ataque.
Y cuando el dragón estaba a punto de escupir fuego.
…
-¡…!
Sus ojos se estrecharon.
Grrrr*
Fue un segundo… solo por un segundo.
Cuando fijó su atención en esa mano derecha, sintió algo.
Una presión.
Grrrr*
Todo su cuerpo se tensó, no pudo ni siquiera prestarle atención al entorno.
-¡…!
Grrrr*
Un gruñido.
Un gruñido dominante era lo que podía sentir.
Y con él, una presencia.
Grrrr*
Una presencia que no sentía hace mucho…mucho tiempo.
Y tampoco quería volverlo a sentir.
Grrrrr*
Era como si… estuviera a sus espaldas.
Atrás de él.
Una bestia de su misma raza, pero había algo diferente.
Él por alguna razón, le tenía miedo.
Sin embargo, le tenía terror a algo que no estaba ahí con ellos, por lo menos no físicamente.
Pero existía.
Donde sea que estuviera, estaba ahí, amenazándolo con su mera presencia.
-¡…!
De manera inmediata, el gran dragón negro frenó su vuelo, deteniendo todo tipo de acción hostil.
-¿eh?.
Todos se sorprendieron por esto.
-El dragón…
-¿dejó de perseguirnos?.
Jeanne también abrió los ojos con una gran sorpresa.
-¿qué mierda le ocurrió?.
Era extraño.
Muy extraño. Ese dragón nunca había actuado así.
¿Qué cosa lo habrá hecho dar la vuelta de manera tan abrupta.
Estaba…realmente sorprendida.
Sin embargo, no podía hacer más que ver como el carruaje se perdía de vista por el cielo.
-*Tch, escaparon.
Movió su mano a su mejilla mientras las grietas dejadas por los golpes de Touma se reparaban.
-esto… nunca había pasado antes.
Volvió a mirar el cielo por donde se fueron mientras apretaba bien los dientes con furia.
-¡¿QUIÉN DEMONIOS ES ESE BASTARDO?!
