Capítulo VIII
Halloween al Estilo Hogwarts Primera Parte
Ginny POV
Hace algunos años, tres para ser especifica, si me hubiesen preguntado cuál era mi época favorita del año, habría respondido sin siquiera dudarlo, el otoño.
Siempre encontré fascinante el cambio radical que representaba esta época en particular, las hojas caen, el frio llega y la época de sustos, calabazas y dulces daba inicio.
Pero, de hacerme la misma pregunta hoy en día, mi respuesta cambiaria drásticamente, el otoño había dejado de representar algo bueno para mí, ahora lograba entender la enorme cantidad de metáforas relacionadas con esta estación.
Ya no era el aviso de que el año va a terminar, ahora puedo verlo como lo que es, la demostración natural de que nada en esta vida es para siempre, pero que aun así, la vida es un ciclo, ciclo que se repite una y otra y otra vez.
Solemos creer que la vida va a tratarnos bien porque somos buenas personas, pero no es así, a personas buenas le suceden cosas malas todo el tiempo, y está bien, es parte de la vida.
Pero… ¿Cuál es el sentido de que eso ocurra? Muchos dicen que es para fortalecer tu alma, que todo en esta vida esta para dejarte una enseñanza. Y mi pregunta era ¿Dónde está la enseñanza en permitir que una niña de 11 años sea poseída por un libro?
La respuesta no era compleja en lo absoluto, nada, la enseñanza en todo esto era nada, porque simplemente no valía la pena pasar por lo que yo pase, para aprender un demonio. Lo único que ese espantoso hecho había logrado en mí, era el hacerme odiar mi propia existencia.
La siguiente pregunta era ¿Qué conexión tienen, una época del año con mi pequeño accidente de hace tres años? Fácil, tiene todo que ver; fue para estas fechas en las que Tom comenzó a manipularme a través del libro, fue en el otoño, en el que mi perfecto y divertido primer año en Hogwarts, se torno en mi representación del mismísimo infierno.
Aun puedo recordar las horribles cosas que Tom me decía, el cómo se metía en mi cabeza y jugaba con mis emociones, como manipulaba mis recuerdos y los convertía en escenas dignas de una historia de terror, logrando así, mi odio y repulsión a esta fecha en especial.
Eso explicaba el porqué era la única en no sonreír al ver la elaborada decoración de Halloween en el gran comedor, incluso Harry y Hermione, quienes tienen razones suficientes para odiar este día, sonreían sin darle importancia alguna.
Los observaba mientras desayunábamos, Harry reía de las anécdotas del famoso dúo Granger, los padres de Hermione eran especialistas en dar fiestas del terror, y en más de una ocasión, nuestra castaña amiga había sido participe de una que otra de esas reuniones.
Mientras todos se divertían con las locuras que los progenitores de mi amiga solían realizar para ver quien asustaba al otro primero, yo solo podía pensar en mi situación, yo quería dejar de temer, yo quería entender como Hermione supero el casi morir en un día como hoy y como Harry, lograba disfrutar de las fiestas, aun con el recuerdo de la muerte de sus padres.
Mi mente estaba tomando un rumbo que no necesitaba en este momento, por suerte, fui sacada de mi espiral de depresión y negatividad gracias a Hermione, la encontré viéndome fijamente y con preocupación grabada en su rostro.
"Ginny ¿te encuentras bien?" pregunto discretamente Hermione.
Hace un año exactamente que le confesé parte de mis temores a lo más cercano a una hermana para mí, Hermione me escucho desahogarme y llorar por casi dos horas y la verdad era que, este tipo de preguntas se volvieron frecuentes al llegar a esta fecha.
Solo asentí sin darle mucha importancia, aunque los chicos no estaban prestándonos atención, seguía sin ser el lugar indicado para tocar un tema tan delicado para mí.
La vi estudiarme con escepticismo, aunque luego de unos segundos cambio su atención de mí a las palabras que Ron estaba vociferando con palpable excitación.
"míralo Harry, está viendo en nuestra dirección, seguro ya se canso de ser acosado por el idiota de Malfoy y quiere venir con nosotros" era verdaderamente perturbador como los ojos de mi hermano brillaban al hablar de Viktor Krum.
Porque si, nadie necesitaba ver al susodicho para saber que era de el de quien hablaba Ron, cuando busque al búlgaro con la mirada, lo encontré sentado en la mesa de las serpientes, de frente a nosotros y rodeados por sus amigos.
Eso no era algo extraordinario la verdad, lo que si causaba cierta curiosidad era el hecho de que, en efecto, Krum tenía la mirada fija en nuestra mesa, específicamente en nuestra dirección, aunque estaba completamente segura de que las razones que mi hermano había dado como explicación de este hecho, distaban mucho de la realidad.
Comenzando por la parte en la que Malfoy ni siquiera se encontraba en el comedor aun, además de que no tenía sentido que un chico como Krum, tuviese ganas de compartir con nosotros el desayuno.
Lo curiosos del cuadro que se pintaba delante de nosotros era la expresión que Krum y el chico que estaba a su lado tenían, mientras que el chico de ojos azules había perdido el color de su rostro, Krum parecía brillar con luz propia.
No me fue complicado interpretar el significado de la mirada del búlgaro, porque esos mismo ojos llenos de anhelo eran los que me devolvían la mirada cada día frente al espejo, era la forma en la que Harry miraba a Cho, Lavender y Hermione a Ron y la forma en la que yo miraba a Harry.
Ahora podía agregar al famoso Viktor Krum a mi lista de personas con amores no correspondidos, porque desde hace rato que me di cuenta a quien iban dirigidos esos ojos, estos estaban fijos en cierta castaña de alborotados rizos, la cual no se daba por enterada de nada de lo que ocurría a su alrededor.
Después de unos minutos más de miradas, los búlgaros fueron llamados por el profesor Snape para lo que parecía un recorrido por la escuela, el grupo de Krum lucía un poco renuente de abandonar el recinto hasta que, un grupo de no menos de siete chicas, comenzó a reír escandalosamente y a tratar de llamar la atención del jugador, provocando una huida instantánea del pobre chico.
Después del escape triunfal de los búlgaros, trate de regresar a la conversación que tenían en la mesa, tarde entendí que esa no era la mejor idea, las palabras que Ron pronunciaba en ese momento, hacían doler mi corazón de una forma que no creía capaz.
"todos sabemos que te gusta Cho, ¿Por qué no la invitas a salir?" en la mesa todos asintieron en reconocimiento a las palabras de Ron.
"una cosa es decirlo Ron, otra muy diferente es hacerlo, no tengo ni idea de cómo hablarle a una chica" se lamentaba Harry mientras sus ojos seguían cada movimiento de la Ravenclaw.
"hablas todo el tiempo con chicas Harry" intervenía Neville con inocencia "Hermione, Ginny, Luna… conversas con ellas todos los días"
Para este punto de la conversación Hermione tenía la mueca que hacia cuando decían algo importante en clases y ella debía poner toda su atención a ello, aunque el comentario que le siguió al de Neville, sería el inicio de una seria de eventos que terminarían en desastre.
"ninguna de ellas cuenta, Ginny es una hermana para todos, a Luna nadie la considera normal y Hermione es un chico más, así que en teoría, ninguno a hablado con una chica" esas fueron las hirientes palabras de Ron.
Las reacciones a estas palabras no se hicieron esperar, el rostro de Hermione fue adquiriendo un, para nada saludable, tono purpura y sus ojos adquirieron un brillo que gritaba a kilómetros "peligro"
Yo sentí como mi corazón se encogía, mi propio hermano no me consideraba una chica, por otro lado, Harry tenia la decencia de lucir avergonzado por las palabras de su amigo y Neville miraba a Ron, como tratando de entender que es lo que intentaba decir.
Hermione se levanto como un resorte y sin decir ni una sola palabra se encamino hacia la puerta, yo no tarde mucho en decidirme si seguir su ejemplo o no, puesto que inmediatamente fui detrás de ella, ignorando por completo el llamado de Neville y Harry.
(Escuchar Buenas tardes - desaparecer)
Me encontraba casi corriendo por los pasillos del castillo, no tenía ni idea de que Hermione pudiese caminar tan rápido, a pesar de que la estaba llamando, esta parecía no tener intenciones de detenerse, logrando que perdiera su rastro en una encrucijada.
No tenía ni idea de donde me encontraba y tampoco estaba muy interesada en saberlo, en ese momento entendí porque Hermione no se detuvo, quería estar sola, justo como ella ahora.
Me recosté de la pared más cercana y me deslice hasta el suelo lentamente, al estar sentada, junte mis piernas hasta pegarlas a mi pecho y limpie las pequeñas gotas que se deslizaban por mis mejillas, no me di cuenta que estaba llorando hasta que sentí mis labios húmedos.
Ella no era estúpida, sabía que Harry no se fijaría en ella teniendo a Cho, la chica era linda, tenía ese tipo de belleza vulnerable y delicada, aunque la chica fuese de todo menos eso.
Sus rasgos eran tan sutiles, siempre llevaba el cabello, las uñas y el vestuario perfectamente arreglado, además de ser inteligente y gentil y una gran deportista, era la buscadora de Ravenclaw y se decía que podría ser elegida capitana.
No es que ella se considerara poco agraciada pero, estaba consciente de que era una niña, con apenas trece años, no tenía el suficiente atractivo para llamar la atención de algún chico, aunque tenía la confianza de que, en unos años, encontraría a alguien y muy internamente deseaba que ese alguien fuese Harry.
…..
Al mismo tiempo, en uno de los ventanales con balcón del tercer piso, una chica de llorosos ojos avellanas se abrazaba a si misma mientras se recostaba de uno de los pilares del balcón.
No había logrado contener las lagrimas, por eso se fue rápido del gran comedor, por eso no se detuvo cuando Ginny la llamo, por eso se encontraba escondida, llorando en secreto.
Ella creía estar curada de ese tipo de comentarios, pero resulto que no era así, una cosa era saber que nadie te consideraba linda, especial, incluso una chica pero, otra muy diferente era escuchar en voz alta, de la boca del chico por el que tenias sentimientos, que nunca has sido considerada una chica.
Dolía demasiado, Ron era un completo idiota, yo ni siquiera estaba participando de su conversación como para que él no encontrara mejor ejemplo que el mío, la comelibros ratón de biblioteca de Granger.
Las lágrimas se deslizaban por mi rostro e inmediatamente el viento las secaba, solo para ser reemplazadas con lágrimas nuevas. Estaba tan metida en mis propios pensamientos, que no me di cuenta del grupo de búlgaros hasta que los tuve a unos metros.
Estos iban encabezados por el profesor Snape, quien iba explicando, de muy mala manera, la historia de esta ala del castillo, rápidamente me escondí detrás de una de las columnas, en busca de pasar desapercibida.
Por suerte, logre mi objetivo de ser invisible para ellos, aunque yo mantenía una buena vista de todos ellos; todos eran altos y fuertes, los siempre serios estudiantes, llevaban grabado en el rostro una mueca de fastidio.
Cuando el último estudiante pasó mi escondite, aproveche para escabullirme y salir por el lado contrario del pasillo, llegando sana y salva hasta el pasillo que conducía a las escaleras y desapareciendo por ellas.
Lo que Hermione no vio fue que, uno de los búlgaros había notado su presencia y sus ojos la habían seguido discretamente hasta que esta desapareció de su vista.
…
"Hermione" al escuchar su nombre, levanto la vista del libro que estaba leyendo y sonrió brillantemente mientras me invitaba a sentarme junto a ella.
Sin perder tiempo me deje caer en la silla frente a ella, Hermione tenía la nariz roja y los ojos un poco hinchados, supuse que yo debía verme igual que ella, puesto que ambas llegamos a un silencioso acuerdo de no decir nada sobre lo anterior.
"¿Qué es lo que ocurre Ginny, que quieres decirme?" dijo una con voz calmada Hermione mientras cerraba su libro y lo colocaba sobre la mesa de la biblioteca.
"¿Cómo…?" dijo Ginny con ojos abiertos por la sorpresa.
Hermione soltando una suave risa la miro y dijo "te conozco Ginny, tienes esa mirada de que quieres decir algo pero no sabes cómo, vamos dime qué pasa"
Ginny pensó que este era el momento de indagar sobre Krum y su amiga "¿te diste cuenta de la forma en la que Viktor Krum y su amigo estaban mirándote?"
Si Hermione hubiese girado la cabeza más rápido se la podría haber arrancado "¿Qué? ¿De qué hablas Ginny? ¿Mirándome a mí?" dijo Hermione sorprendida.
"si, ambos te observaron mientras desayunábamos" observe a Hermione para ver su reacción ante mis palabras pero lo único que vi fue incredulidad.
"Creo que estas equivocada Ginny, seguro miraban a alguien que estaba cerca de mí" dijo con un encogimiento de hombros restándole importancia.
"bueno eso podría ser una opción… ¿qué te parece si vamos al lago un rato?" dijo Ginny dándose cuenta de que Hermione podría tener razón, quizás ella había confundido las cosas y Krum solo miraba a alguien más.
…..
Nos encontrábamos caminando por los terrenos de Hogwarts con dirección al lago, era un bonito día con buen clima para ser finales de otoño, cuando una ráfaga de brisa fría me golpe en el rostro, me alegre de ir envuelta en mis jeans desgastados y mi sudadera de Gryffindor.
Finalmente llegamos al gran árbol cerca del lago, el cual era el refugio de Hermione cuando quería estar sola, ambas nos sentamos frente a frente mientras manteníamos una conversación bastante floja.
Al observar a Hermione, note algo que llamo mi atención, sus antes desastrosos rizos, habían dejado de serlo para pasar a ser unos bien definidos y suaves rizos castaños, ese pequeño descubrimiento me motivo a estudiarla más de cerca y los pequeños y sutiles cambios en su apariencia comenzaron a ser visibles para mí.
Apartando el cabello, sus rasgos se notaban más delicados, su piel se encontraba bronceada, lo cual hacia resaltar los casi imperceptibles reflejos dorados de su cabello, había crecido unos centímetros durante el verano y, las prendas que hace menos de tres meses bailaban sobre su cuerpo, ahora se ajustaban en los lugares indicados para hacer saber que era una chica pero sin llegar a lo vulgar.
Hermione Granger había sido bendecida con belleza, una familia amorosa y la inteligencia más grande que muchos jamás vieron, y si a esta mezcla le agregamos el que es mayor, centrada y mucho más madura que nosotros, digamos que era una chica por la que cualquiera lucharía.
El problema con Hermione era que nadie era consciente de su belleza, ni siquiera ella misma, era amiga de puros chicos, lo que hacía que la consideraran uno más de ellos, lo que explicaba el porqué de su renuencia a comportarse y vestirse como una adolescente normal y no como el futuro reemplazo de la señorita Pince.
Aunque debía admitir que este año había algo en ella, había cambiado ligeramente, supongo que tener 15 y la insistencia de la señora Granger había logrado que Hermione siguiera alguno de sus consejos de moda, porque la sorpresa fue grande cuando, al desempacar en la madriguera este verano, un nuevo, moderno y muy bonito guardarropa saliera de sus maletas.
Logrando un significativo cambio en la apariencia de mi amiga, cambio que se podía apreciar justo ahora, con jeans negros que se amoldaban a su cuerpo, una delicada blusa de un solo hombro color azul y unas zapatillas negras se veía clásica y femenina sin dejar de ser ella.
Fui traída a la realidad cuando vi como mi reciente objeto de estudio me miraba con una ceja arqueada "¿Qué ocurre? Le pregunte.
Poniendo los ojos en blanco dijo "llevo más de 10 minutos hablando sola Ginny y lo único que haces es verme"
Había sido atrapada, así que aproveche esa oportunidad para chismorrear sobre su cambio de look "oh no te preocupes Hermi" con un movimiento de manos le reste importancia al asunto "es solo que, me preguntaba… ¿con que te amenazo tu madre para que aceptaras renovar tu vestuario?
"creo que mi madre y tu, fueron engendradas por el mismo ser maligno" el suspiro cansado, más la expresión de hastío en su rostro, provocaron una fuerte carcajada de mi parte, no podía ni imaginarse que maldad se habrá mandado esta vez la señora Granger.
"fue durante las vacaciones en Grecia, mamá después de ver cómo me criticaban en una de las tontas revistas que ella adora leer y darme una muy incómoda y nada necesaria charla sobre los chicos, las hormonas y como mi apariencia los espantaba, trato de convencerme de buscar un estilo que me hiciera sentir cómoda y femenina"
"¿trato de convencerte? ¿Eso quiere decir que fallo?" pregunte, curiosa por saber más sobre las misteriosas vacaciones de Hermione.
"si, lo hizo y al final termino amenazándome con quitarme el dinero que uso para comprar libros, cuando intente buscar apoyo en papá, el muy traidor se puso de su lado"
"interesante… quién lo diría, Hermione Granger, la mejor bruja de los últimos años, chantajeada con dinero para libros" el tono de burla en mi voz era ridículamente evidente, con eso solo logre una risa de su parte y un ligero empujón.
"Al principio no me gustaba nada, estaba siendo necia y testaruda solo para tratar de que mi madre se rindiera pero, esa mujer es tan terca cuando se propone algo, así que después de decirme a mi misma que al menos iba a intentarlo, termine probándome algunas prendas que me gustaban, digamos que me decidí en darle una oportunidad al asunto, a si que así fue como termine con un guardarropa nuevo, un tratamiento para suavizar mi cabello, para hacerlo menos esponjoso y mi madre planeando citas para mí con chicos griegos"
Soltando una carcajada dije "Creo que tus padres acaban de ganarse un lugar en mi corazón, torturarte con citas y compras en un solo día…"
Riéndose conmigo me dijo "anda chica cruel ríete de mis desgracias, tenias que ver mi cara cuando papá, con su tono más serio, me exigió ir de compras con mamá y luego, recordarse de lo peligrosa que mamá puede llegar a ser con una tarjeta de crédito y terminar arrepintiéndose"
"aunque ¿si me preguntas? La mejor de todas fue cuando comenzó a escuchar las grandes citas con chicos que mamá tenía preparadas para mi, fue mágica la mueca de horror que se planto en su rostro, al entender que, los días de no tener que espantarme chicos, habían acabado"
Aun con risas le pregunte "espera un segundo ¿tu madre un peligro? Y ¿Qué es una tarjeta de crédito?"
Ella con lagrimas en los ojos de tanto reír me respondió "un día, mamá le pidió dinero a papá para hacer "pequeñas compras hogareñas" y termino remodelando el departamento, después de eso, papá se replanteo el significado de "pequeñas compras" en el idioma de mi madre y la etiqueto como un peligro para el patrimonio familiar"
Ambas nos miramos y sin poder aguantar, soltamos unas carcajadas tan ruidosas que, terminó llamando la atención de cierto grupo de chicos que nos observaban desde varios metros de distancia.
Al principio, me sorprendió y me congele, pero las risas de Hermione eran tan contagiosas que, sin importarme que el cuarteto nos estuviera viendo, seguí riéndome hasta que ambas paramos en busca de aire.
Apartándome el cabello que el viento había puesto en mi rostro le dije disimuladamente "definitivamente las miradas eran para ti"
Ella me miro con cara de ¿Qué demonios? Así que con un movimiento de cabeza, le dije que mirara a su izquierda y fue cuando vi por primera vez un sonrojo en el rostro de Hermione Granger, había abierto los ojos con sorpresa y después de que un furioso sonrojo cubriera sus mejillas, volteo nerviosa a mirarme "¿desde hace cuanto están allí?"
Con un encogimiento de hombros restándole importancia le dije "ni idea, acabo de darme cuenta, ahora señorita, no me vas a negar que tienes a unos sexys búlgaros detrás de ti"
Aun sonrojada y tartamudeando dijo "¿se te olvida que no soy la única aquí sentada?"
"no, pero pareces ser el centro de atención míralos a mi ni me notaron"
Y era cierto, los cuatro búlgaros miraban únicamente a Hermione o al menos eso hacían hasta que, después de un comentario de uno de ellos, todos voltearon a ver sorprendidos a Krum quien había dicho algo que no pudimos escuchar.
Después de eso, el chico de ojos azules que se había puesto pálido en el comedor, señalo a los otros dos chicos y después a Krum y luego de unos segundos todos caminaron apurados en dirección al barco, arrastrando a un gruñón Viktor Krum del brazo, mientras que el chico de los ojos azules, volteaba a mirarnos de tanto en tanto.
Cuando escuche a Hermione levantarse, me gire a verla y la vi tendiéndome una mano "vamos pelirroja, es hora de almorzar, la verdad es que tanta charla me abrió el apetito"
Tomando su mano para levantarme, le dije parándome como un soldado "como mandes castaña" y entre risas fuimos caminando hasta el Gran Comedor.
…..
Me encontraba en mi habitación preparándome para el banquete de Halloween donde serian anunciados los tres campeones del torneo, peinaba mi cabello mientras veía como Maya y Samantha se maquillaban para, según ellas, causar impacto, el único impacto que esas dos tuvieron fue contra una carpa de circo ya que parecían dos payasos.
Cuando complete la larga trenza invertida, comencé a rebuscar entre mis cosas en busca de algo para usar, termine por decidirme por un ligero vestido a medio muslo azul eléctrico y con un profundo escote trasero, me coloque unas sandalias sin tacón con un ligero trenzado al frente y, como toque final, un pequeño toque de brillo en los labios y estaba lista.
Encima del vestido coloque mi túnica de Gryffindor, que era reglamentaria hasta que se llevara a cabo la celebración de Halloween, y baje las escaleras hasta la sala común donde ya esperaban Ron, Harry, los gemelos, Seamus y Dean faltando por bajar según lo dicho por Harry, Hermione y Neville, quienes aparecieron juntos en las escaleras ambos con sus túnicas.
"¡oh qué bien! ya están todos aquí" dijo Hermione notando la presencia de los chicos.
"si estamos todos, ahora podríamos ir a comer ya, tengo hambre" dijo Ron molesto.
"tú siempre tienes hambre Ronald, no veo cual es la novedad" soltó Hermione provocando la risa de todos.
Harry, en un intento de evitar una pelea como la de la mañana, fue quien encabezo la salida de la sala común. "¿quién creen que sea elegido? Honestamente espero que no sea una serpiente" expreso para todo el grupo.
"quizás a algún Ravenclaw o algún Gryffindor, recuerda que el cáliz escoge al mejor, y podría inclinarse por la inteligencia o por la valentía, a fin de cuentas, ambas serán habilidades necesarias para ganar" dijo Ron con sorpresiva sabiduría, ganándose una mirada de sorpresa de todo el grupo.
El, restándole importancia con un encogimiento de hombros dijo "¿Qué? Es lo que los Ravenclaw están diciendo"
Ya decía yo que era mucha reflexión para él solo, los gemelos iban a decir una de las suyas cuando, fuimos rodeados por unos 30 murciélagos que sobrevolaban la entrada del comedor.
Pasada la sorpresa inicial, entramos al gran comedor y fuimos guiados hasta nuestra mesa por un camino de calabazas flotantes, las cuales eran, junto con candelabros ubicados en las mesas, las únicas fuentes de luz de todo el salón.
"Oh si, esto definitivamente es un Halloween al estilo Hogwarts" dijo Ginny mientras escuchaba algo explotarle en la cara a Seamus y un sonoro "no de nuevo" seguido de una carcajada.
