Capitulo XII

Hogsmeade Parte 2

Lorenzo POV

Me gustaba pensar, era algo que me calmaba y me ayudaba a entender la razón de ser. Cuando estaba en casa, pensar era lo único que me aislaba de los gritos y las peleas que parecían ser el pan de cada día.

Desde pequeño, mamá y papá siempre han discutido, todos dicen que al principio no era así, que hubo un tiempo donde mis padres se amaban más que a nada en el mundo y que todo era felicidad, lamentablemente yo había sido muy pequeño como para recordar alguno de esos momentos.

Cuando fui creciendo, pregunte el porqué de las eternas discusiones, lógicamente me ocultaron la verdad hasta que se hizo insostenible aquella mentira, resultaba que mi padre había tenido una aventura cuando yo era apenas un niño de tres años, de ese romance había nacido una niña y esa sería la razón por la que mi familia se había desmoronado.

La sorpresa que me lleve fue enorme, tenía una hermana y por algún motivo no la conocía, cuando pregunte qué había pasado y el porqué ella no estaba con nosotros, la respuesta de mi padre me dejo frio.

El contaba que cuando conoció a la chica, se enamoro como un tonto de ella, la amo y le mintió, una combinación que acabaría no solo con ese romance sino con toda una familia.

Mi padre llevo una doble vida hasta que la chica le dijo que estaba embarazada, trato de sostener lo más que pudo la mentira hasta que no pudo más y mi madre lo descubrió todo, para ese entonces la chica estaba de 5 meses y esa era la razón por la que mi padre sabia el sexo del bebe.

Luego de que mi padre fuese descubierto y mi madre lo pusiera a escoger con quien quedarse, la chica decidió marcharse y nunca regresar. Desde entonces mi padre ha estado buscando desesperadamente a esa bebe y las discusiones con mi madre son porque, por más que ella aceptara lo que ocurrió y lo perdonara, ella no piensa tolerar la presencia de la hija bastarda de mi padre.

Era por eso que yo siempre era tan callado y pacifico, a través de los años el silencio había sido mí único refugio y la violencia tanto verbal como física, me traía malos recuerdos de una infancia que aun dolía, mi solución solía ser perderme en mis pensamientos por horas y eso era justamente lo que estaba haciendo ahora.

Cuando Asen llego a mi vida como el hijo de la prima de mi madre, fue como una luz de esperanza, pero él no llego solo, con el vino Viktor, quien era su mejor amigo y se convirtió en uno de los míos, ellos fueron quien me enseñaron a no aislarme, gracias a ellos y a sus familias es que tengo buenos recuerdos de mi infancia.

Cuando entramos a Durmstrang conocimos a Valentín, quien llego a la vida de cada uno de nosotros de maneras bastante curiosas, a mi me salvo de una caída que probablemente me habría matado y a Viktor de morir ahogado en el lago que rodea la escuela, desde ese momento nos volvimos inseparables y Valentín paso a ser el hermano de otros padres de Viktor.

Cada uno a su manera me había salvado, por eso es que no importaban ni las chicas, ni la fama, ni las peleas, ellos eran mi familia y dolía el pelear con ellos.

Luego de mi discusión con Valentín, me fui a caminar por el pueblo mientras me dejaba guiar por una especie de fuerza que me llevaba en busca de algo que ni yo mismo sabía que era, luego de casi una hora de andar sin rumbo, llegue a un pequeño parque, que tenía como vista al enorme castillo de Hogwarts, que incluso a esta distancia lucia imponente y maravilloso.

Me había sentado en un banco un poco alejado del bullicio de la gente que se encontraba en el parque, a unos metros de mi estaba una madre con sus hijas, una de ellas tenia cierto parecido con la chica que había estado observando en el bar.

Con largo cabello negro y piel tostada, la niña tenía cierta semejanza con la que suponía era una amiga de la chica de Viktor, cuando la vi entrar al bar simplemente quede deslumbrado, por primera vez entendí el sentimiento que Viktor había sentido cuando vio a la castaña, era como ver algo hermoso y cautivante.

De largo cabello negro, piel oliva y delicados rasgos que revelaban su procedencia, era simplemente hermosa, no era del tipo de belleza exótica como el de la pelirroja, ni el tipo de belleza dulce como Luna, tampoco era la belleza cálida y natural de la castaña de Viktor, ella era del tipo que no se veía todos los días, sus ojos irradiaban inteligencia y paz, dos cosas que el ciertamente valoraba mucho.

Fui sacado de mis pensamientos cuando sentí a alguien sentarse a mi lado y suspirar, fui sorprendido cuando al voltear vi una alborotada cabellera castaña, amarrada en una cola alta de la cual salía rebeldes mechones que caían delicadamente en su rostro.

La sorpresa me invadió de nuevo cuando unos suaves ojos avellanas se posaron en los grises míos, cuando nuestras miradas chocaron sentí como si una pesadez que no sabía que llevaba en mi corazón, se esfumara.

"que no daríamos por regresar a esa edad ¿no crees?" dijo con una dulce pero cansada voz con suave acento inglés, demasiado suave de hecho.

"¿regresar a esa edad?" pregunte confundido sin saber a qué se refería.

"a la dulce edad de la infancia, donde no debes preocuparte por nada, solo dormir, jugar y comer" dijo mientras miraba a los niños que jugaban en el parque, ajenos a todo.

¿Por qué demonios querría yo volver a la época más dolorosa de mi vida? "no creo que esa edad sea una a la que desee volver nunca" dije entre dientes mientras apretaba la mandíbula y masticaba con rabia cada una de las palabras.

Vi la sorpresa reflejada en sus enormes ojos avellana y note como a la sorpresa le seguía el miedo y luego, nada, sus ojos quedaron vacios de sentimiento alguno, siendo yo el que quedara sorprendido esta vez.

"creo que de cierta forma tienes razón, hay cosas que es mejor dejar en el pasado" dijo mientras su mirada se tornaba triste.

"¿de dónde eres?" pregunte tratando de borrar lo lúgubre del ambiente y del tema de la infancia. Coloco una sonrisa mientras levantaba una ceja en un claro gesto de ¿es enserio?

"la sutileza no es tu fuerte por lo que veo" soltó una pequeña risita y extendió su mano derecha en mi dirección "soy Hermione Granger y contestando tu pregunta, soy austriaca"

Tome su mano y note como sus ojos se abrían en sorpresa al ver que la llevaba a mis labios y depositaba un suave beso en ella en vez de estrecharla, que era lo que seguro ella estaba esperando "¿así que eres alemana? Ya decía yo que ese acento era demasiado suave como para ser inglesa, por cierto, soy Lorenzo D'Angelo y aunque no me preguntaste, soy italiano"

"¿de qué parte de Italia eres?" al escuchar mi país de procedencia su rostro se ilumino y sus ojos brillaron con alegría.

"Roma" no tenía idea alguna del porque compartía mi vida con una extraña pero, ¿Qué es la vida sin un poco de aventura? "bueno, yo nací en Roma pero mi familia es de la Toscana, de hecho, ahí es donde vivimos"

"siempre he querido ir a Italia" dijo con mirada soñadora "he visitado tantos lugares y tantos países y por alguna razón nunca me he atrevido a ir"

Solían ocurrir ese tipo de cosas, por ejemplo mi madre amaba la cultura y la comida japonesa pero, por una razón que nadie comprendía, nunca ha querido ni siquiera estar cerca del país asiático.

"¿y tú?" la vi regresar de su ensoñación con mi país y la confusión se plasmo por todo su rostro "¿en donde naciste?"

"nací en Innsbruck, es una ciudad muy hermosa al oeste de Austria, está rodeada de montañas y hace bastante frio la mayor parte del año pero, es bastante acogedora"

"¿y cómo es que hablas tan bien el inglés si vives en Austria? Incluso yo que lo estudio desde pequeño, tengo problemas con algunas pronunciaciones"

Comenzó a reír cuando la brisa revolvió su cabello y pequeños mechones empezaros a caer en su rostro "hace 7 años que nos mudamos a Inglaterra; mi padre entro antes de tiempo a la crisis de los 40 y decidió que tenía que hacer algo nuevo así que…"

No pude aguantar, estaba riendo como hace muchísimo tiempo no lo hacía, ¿cómo es que un hombre traslada a toda su familia solo por llegar a una edad? Mi madre ciertamente terminaría de matar a mi padre si este hiciera algo así.

"¿la crisis de los 40?" pregunte, tratando de no reírme de la imagen mental de mi padre corriendo de una furiosa María Mancini, mientras esta lo persigue con su varita.

"digamos que es la etapa en donde se dan cuenta que se están poniendo viejos y quieren reinventarse, lo curioso de todo esto es que mi padre tenía apenas 31 años"

¡Oh Merlín! Si la fulana crisis era a los 40, a mi padre solo le quedaban tres años más para que entrara en ella, eso quería decir que solo tres años más para ver cumplir mi imagen mental.

"si hablas con tanto humor de la crisis de tu padre, eso quiere decir que no es algo malo ¿cierto?" pregunte muy curiosos acerca de ese tema.

Asintió mientras sonreía; de repente vio algo que la hizo poner rostro sombrío y miró hacia el castillo con nerviosismo, por más que busque el motivo de su cambio, no pude ver más que niños jugando tranquilamente en un parque.

Por la manera en la que se mordía el labio con duda, pude deducir que estaba manteniendo una pequeña lucha sobre si decirme algo o no, aproveche ese momento para observarla bien, Viktor simplemente había demostrado tener un excelente gusto en chicas dado que Hermione era hermosa.

Tenía un rostro dulce y cálido sin rasgos exagerados bañado en sutiles pecas, enmarcado por unos largos rizos castaños, su voz era calmada y no había que ser un experto para saber que la chica era sumamente inteligente, podía verse la sabiduría y el conocimiento en sus ojos.

Aparentemente había terminado de luchar contra ella misma porque se había girado con mirada decidida y se acomodó de manera que quedábamos frente a frente, se sentó con las piernas cruzadas una sobre la otra, tomo aire y comenzó hablar como si su vida dependiera de ello.

"no quiero que me malinterpretes porque yo te juro que normalmente no soy así, yo no hablo con la gente, ni siquiera le gusto a la gente, pero es que necesito hablar con alguien que tenga una opinión imparcial y… es que tú te ves tan perdido como yo que pensé que serias perfecto" sorprendentemente, Hermione había dicho todo eso sin siquiera respirar.

"además, si eso no es suficiente, tú fuiste quien se sentó en mi banco para pensar así que te guste o no me vas a escuchar"

Esta vez fui yo quien arqueo una ceja pero, al ver el puchero que tenia, me fue imposible negarme a escucharla, así que con un cansado suspiro le dije "está bien, puedes hablar pero ¿podrías respirar mientras hablas? Hace rato te comenzaste a poner un poco purpura" bromee, ella en respuesta soltó una carcajada y comenzó su historia.

(Escuchar Amber Run – I Found)

"bueno, yo tengo una amiga" yo asentí, intrigado sobre que loca historia vendría detrás de esa frase "mi amiga tiene dos amigos, ellos justo ahora no están en buenos términos y resulta que como siempre yo, digo ella, termina estando en el medio de ambos"

"Hermione" nuestras miradas chocaron de nuevo y con humor le dije "se que estás hablando de ti y tus amigos"

Escuche el suspiro de derrota, luego continuo "Ron no le cree a Harry cuando este le dice que él no puso su nombre en ese estúpido cáliz y, desde anoche ha estado tratando mal a Harry y también a mí, hoy me grito que era una traidora, ¿soy traidora por creer en la palabra del que prácticamente es mi hermano?" cuando fui a responder ella simplemente me corto y siguió hablando.

"y está este sentimiento extraño que tengo sobre mi relación con Ron, hasta hace unos meses yo habría caído a sus pies como una idiota solo para hacerlo feliz, pero ahora me molesta todo de él, su presencia, la forma en que come, aunque eso siempre me molesto, tiene esa mala costumbre de comer con la boca abierta, algo bastante desagradable si me preguntas, bueno me estoy desviando un poco" dijo mientras mordía su labio, la chica era bastante graciosa si me lo preguntaban, antes de poder decir algo retomo su monologo.

"tratando de resumir las cosas que no me gustan de él, digamos que justo ahora es que estoy dándome cuenta de que el no es mi amigo, creo que la única razón por la que siquiera nos toleramos es debido a Harry y eso me duele, acepto que, el antes me gustaba, pero yo aun así lo consideraba mi amigo y digamos que darme cuenta de que en realidad no lo soporto es un golpe bastante duro de recibir"

"Sé que probablemente estas preguntándote ¿Qué tiene que ver mis no existentes sentimientos por Ron con la situación del torneo? Tiene todo que ver de hecho, no aguanto esto, solo ha paso un día y ya me quiero arrancar las pestañas una a una"

"hasta el momento he sido testigo de cuatro discusiones, participe de tres y fui el motivo de dos. ¿Qué se supone que haga? De un lado está Harry, quien necesita mi ayuda y mi cerebro para salir vivo de esta y del otro está un idiota, al que a pesar de todo aun considero mi amigo, a pesar de mi buen juicio, ambos están sujetándome por un brazo y jalan en direcciones opuestas y tengo miedo de terminar rompiéndome"

Si así es ella odiando hablar con las personas, no me la quiero ni imaginar en modo hablador, coloque una mano en el puente de mi nariz y lo apreté, estaba tratando de buscar algo que decir, no sabía si quiera si se suponía que debía decirle algo o solo escucharla y dejarla desahogarse, subí el rostro y vi como sus bonitos ojos se habían opacado.

Me dije que tenía que ayudarla en algo, aunque el bueno en consejos fuese Valentín, pensé que de algo debían servirme todos los libros que leí a lo largo de mis 18 años.

"nunca es fácil darte cuenta de la verdad Hermione, en especial cuando esta verdad, tiene que ver con el corazón, este chico… ¿Ron?" ella asintió "bueno, Ron te decepciono y eso es lo que te está molestando, te enoja el darte cuenta de que, tu amistad y tu amor, es algo que él no valoro"

"escucha, no te conozco, tampoco los conozco a ellos, pero es más que obvio que estas sacrificándote, puede ser por tu cariño hacia ellos, quizás seas masoquista" bromee "pero, tengo la sensación de que lo haces por el bien mayor"

Con mi última frase, la vi agachar la mirada, por lo que supuse que mis palabras eran acertadas, ella se sacrificaba por el bien mayor y era consciente de ello.

"deja que las cosas fluyan, si tu amigo te pide ayuda, hazlo, si necesita que los escuches, hazlo, pero nunca, y escúchame muy bien Hermione, nunca dejes de velar por ti misma"

"En cuanto al tal Ron, no te obligues a nada, tampoco lo juzgues, la que cambio su forma de ver el mundo fuiste tú, él sigue siendo el mismo de siempre, si no te sientes cómoda con él, aléjate, no serias ni la primera ni la ultima en reacomodar sus prioridades" la vi fruncir el seño mientras se concentraba en cada palabra que decía.

"ahora con lo del tema del torneo, si tú dices que tu amigo te necesita simplemente no hay un bando que tomar, esto no es una competencia por ti, dado que no eres un objeto del cual ellos puedan tomar posesión, tampoco se trata sobre a quién le das tu lealtad, es tu decisión a quien ayudas y a quién no. Y si el tal Ron vuelve a llamarte traidora o cualquier otra palabra que no te agrade, búscame y me encargare de enseñarle algunos modales" con esto último se echo a reír logrando contagiarme de su buen ánimo a mi también.

"¿puedo preguntarte algo?" dijo Hermione cuando termino de reír.

"ya lo hiciste de hecho" puso los ojos en blanco y yo reí de nuevo "habla" dije cuando vi que su rostro se ponía serio.

"¿Por qué?" no sabía a qué se refería y pareció notarlo en mi rostro dado que continuo hablando "quiero decir ¿Por qué me escuchaste? Pudiste solo irte y dejarme sola con mis problemas, no es como si tu y yo nos conociéramos y tuvieses la obligación de soportarme, además estabas solo y con cara de perro regañado, no era muy difícil adivinar que no querías compañía y, aun así, me escuchaste e incluso me aconsejaste, así que, por eso te repito Lorenzo D'Angelo ¿Por qué?"

No me sorprendió que preguntara eso, debido a que yo también tenía esa duda, pude haberme levantado y dejado sola, pero aun así no lo hice "podría decirse que me intrigaste" la vi arquear una ceja en señal de que tenía que darle más que eso.

"me refiero a que, de cierta forma, se lo que se siente el querer hablar y que nadie te escuche ni te entienda, además si te soy completamente sincero, al principio creí que vendrías a preguntarme sobre Viktor" cuando el nombre de mi amigo llego a sus oídos, lo único que vi fue genuina sorpresa, luego un furioso sonrojo aparecía en su rostro y solo pudo bajar la mirada de manera nerviosa para tratar de disimular.

"¿Por qué yo habría de…?" tartamudeo mientras se sonrojaba aun más.

Ok, aceptaba que ahora el sorprendido era yo, ¿acaso Viktor decía la verdad sobre no haber hablado con ella? Juraría que esta mañana los vi mirarse mientras salíamos del gran comedor y lo más lógico es que Hermione preguntara aunque sea un poco sobre él, quizás solo para buscar información sobre como conquistarlo, aunque no es que lo necesitara, todo lo contrario de hecho, Viktor estaba como un idiota por ella, pero eso era algo que prefería guardarme, así que encogiéndome de hombros solo dije "la gente sabe que soy su amigo y normalmente se acercan para preguntar sobre el"

"no veo el porqué de hacerlo, puede que sea un jugador de quidditch pero eso no quita que siga siendo un ser humano común y corriente" dijo mientras se levantaba y estiraba los brazos y las piernas.

"está oscureciendo ya, y pronto los carruajes estarán demasiado llenos, así que… puedes quedarte y morir de frio y desesperación por no encontrar como irte o puedes venir conmigo de regreso ¿Qué dices?" mientras hablaba miraba en la dirección de la entrada del pueblo, parecía buscar a alguien aunque rápidamente poso sus ojos de nuevo en mi.

Ciertamente tenía razón, pronto comenzarían todos a regresar y era probable que me tocara esperar siglos para poder montarme en un carruaje y digamos que caminar no era una opción así que, asentí y me levante para seguirla mientras guiaba el camino.

Al estar parados uno al lado del otro pude notar la diferencia de tamaño, si bien ella era alta para una chica de su edad, la cual me intrigaba mucho dado que lucía mayor de lo que debería, yo seguía siendo mucho más alto que ella, me imaginaba lo chistoso que se verían ella y Viktor parados juntos, porque yo era alto pero Viktor lo era aun más.

Hablando de Viktor, cuando le contara que hable con su chica y que de hecho sabía su nombre, estaba seguro que iba a querer matarme, ¡JA! Toma esa Krum, ahora tendría que decírmelo todo lo que le pasaba y eso, era algo de lo que uno no podía presumir todos los días.

Después de llegar a Hogwarts, Hermione y yo fuimos directo al gran comedor para la cena, cuando llegamos a las enormes puertas dobles ella se detuvo y se giro para que quedáramos cara a cara.

"bueno, aquí es donde nuestros caminos se separan" dijo sonriente "conocerte fue bastante… ¿peculiar?" a eso solo soltó una risita y dándose la vuelta camino hasta la puerta, justo antes de entrar giro el rostro y con una enorme sonrisa dijo "gracias Lorenzo, no tienes ni idea de lo que hiciste por mi" con eso la vi alejarse hasta llegar a su mesa y sentarse junto a unos pelirrojos idénticos que la recibieron con grandes sonrisas.

Quizás ella no entendiera nunca lo que sus últimas palabras habían hecho, pero con ese simple ''gracias'' Hermione Granger se había ganado su aprobación y eso significaba mucho teniendo en cuenta que de todos, él era el único al que ninguna chica había podido ganarse nunca.

Viktor POV

Todavía no entendía que había pasado, un momento estamos bien y al otro mi mejor amigo nos grita y se larga con cara de asesinato, Lorenzo parecía estar en el mismo conflicto que yo, ambos mirábamos el sitio donde, hace unos segundos, había estado Valentín.

"¿saben qué? Que se joda el idiota ese" dijo Lorenzo mientras se daba media vuelta y se iba en dirección contraria a Valentín.

"¿Lorenzo de verdad acaba de insultar a Valentín? ¿Lorenzo el pacifista?" Timotei parecía tan desconcertado como yo.

"vamos, creo que ya tuvimos suficiente drama por hoy" dije mientras caminaba en dirección a las carrozas para regresar a Hogwarts.

Tim y yo terminamos compartiendo transporte con el rubio platinado de Slytherin, quien no paraba de hablar sobre lo increíble que era, y tres de sus amigos, podía recordar los nombres de dos de ellos solo por el hecho de que pertenecían a las familias de sangre pura con los escándalos más reconocidos.

Uno de ellos tenía brillantes ojos azules y cabello negro, casi no hablaba y siempre llevaba un libro en la mano, su nombre era Theodore Nott, era casi imposible no saber quién era cuando su papa, quien además era un reconocido seguidor del lado oscuro, había asesinado a su esposa delante de su hijo de 5 años y había sido exonerado de todo cargo, después de alegar que se encontraba bajo la maldición Imperius.

Y el otro chico era Blaise Zabini, de piel oliva y fríos ojos marrones, conocido en todo el mundo mágico por ser el único hijo de la famosa Niara Zabini o mejor conocida como la viuda negra, la mujer había tenido más esposos que años de vida y todos morían en extrañas circunstancias, quedando ella como única heredera de sus fortunas, lo que se comentaba era que el chico había heredado las mañas de su madre. Yo en particular no había tenido el trato suficiente con el pero podía asegurar que algo extraño pasaba con él.

Ambos iban sentados delante de mí, Zabini nos miraba con ojos calculadores y Nott solo veía él paisaje, a su lado se encontraba el rubio egocéntrico que no parecía tener intención de callarse y al lado de Tim, estaba un chico que iba comiéndose dos pastelitos con crema al mismo tiempo, personalmente era algo bastante desagradable de ver.

"¿soy el único que cree que este viaje se está haciendo eterno?" pregunto Tim en búlgaro.

"¿crees que me meta en muchos problemas sin empujo de la carroza al rubio?" respondí con una risa seca, Tim me miro y comenzó a reírse, logrando que el rubio parara tan solo por unos segundos, después de ver que no lograba entender lo que decíamos, solo continuo en su monologo sobre lo pura y perfecta que era su sangre.

Luego de la tortura que fue regresar al castillo, mi cuerpo exigía un buen baño, aun era de día y faltaban algunas horas para la cena así que me fui en dirección al barco, a pocos metros de la rampa de entrada escuche algo que simplemente me helo la sangre, eran risas, las risas de las alocadas fans que parecían saber siempre donde estaba.

Disimuladamente mire en la dirección de donde provenía el sonido y las vi, unas 8 chicas con demasiado maquillaje y ropa que entraba en la categoría de vulgar, escondidas detrás de un enorme árbol que se encontraba cerca de donde yo estaba, cuando vieron que me detuve solo rieron aun más fuerte y comenzaron a caminar en mi dirección, mientras ellas más caminaban yo me alejaba aun mas, llegando finalmente a la seguridad del barco.

Desde el interior del barco vi como eran rechazadas por el hechizo protector que (justo ahora agradecía) Karkaroff se había empeñado en colocar, había la ligera sospecha de que era más por el mismo que por nosotros, pero en este momento agradecía la eterna paranoia que rodeaba a nuestro excéntrico director.

Y hablando del diablo, este venia caminando en mi dirección, con una mirada que gritaba peligro, cuando quedo enfrente de mí fue cuando realmente lo vi, todo el inmaculado y amado abrigo blanco del director, estaba manchado con lo que suponía, era el contenido del vaso que Karkaroff sostenía en su mano izquierda.

"dile al cretino de tu amigo, que si sabe lo que le conviene, no va a siquiera aparecerse en mi camino, al menos no hasta que le quite la mancha a mi abrigo" dijo señalándome acusatoriamente.

Pasando por mi lado,, siguió caminando hasta la puerta, justo antes de salir escuche nuevamente sus palabras "¿Por qué demonios no estás entrenando aun?" y con una sacudida de cabeza simplemente continuo su camino.

Yo creía que Valentín era el único demente pero ciertamente esto demostraba lo contrario. Y hablando del hombre gruñón, ¿Dónde se supone que estaba?

No estaba en su cuarto, ni en la sala común y tampoco lo había visto afuera del barco, si en algo conocía a mi amigo era en que, si algo estaba molestándolo vendría a un sitio donde tuviera privacidad y ciertamente en el castillo no la tendría, por lo tanto esa opción quedaba descartada.

Seguí recorriendo el barco en busca de Valentín, cuando escuche murmullos y golpes provenientes de la cocina, cuando llegue a la entrada lo que vi casi me hace soltar una carcajada.

Valentín estaba cubierto de pies a cabeza de harina, aparentemente la frustración le había dado por cocinar, pero como siempre, la situación no había terminado muy bien, el fantasma encargado de la cocina del barco estaba riéndose a carcajada limpia y parecía no tener intenciones de parar.

"¿acaso todo me va a salir mal hoy?" soltó un grito mientras enterraba las manos en su cabello en clara señal de frustración.

"las cosas salen mal cuando uno quiere que salgan de esa forma" dije mientras entraba y me recostaba de la meza junto al fantasma que seguía destornillado de la risa.

"¿Quién fue el idiota que dijo eso?" pregunto mientras limpiaba su rostro de la harina.

"fuiste tú" dije pasándole un trapo nuevo para que continuara limpiándose "¿sabías que eres excelente con las palabras y los consejos, hasta que estos se aplican a ti?"

Detuvo su proceso de limpieza y me miro fijamente por unos segundos "¿y tu punto es?"

"mi punto es que eres mi mejor amigo, el hermano que nunca tuve y estoy realmente preocupado del porque de tu increíble actuación hoy, te comportaste como un verdadero idiota y ambos sabemos que ese papel le pertenece a Asen, no a ti"

Ahora era yo quien lo miraba fijamente "¿Qué está mal Valentín?" vi como hacia el ademan de restarle importancia y lo corte antes de que lo terminara "y no te atrevas a decirme que no es nada, te pido que no insultes mi inteligencia y nuestra amistad de esa forma"

"Viktor no se dé que hablas, solo tuve un mal día" dijo mientras me daba la espalda con la excusa de limpiar el desastre de harina.

"casi podría creerte y digo casi, porque no solo ha sido un mal día, han sido casi dos meses de días malos Valentín. Desde antes de venir aquí ya estabas actuando extraño, andas de mal humor, casi no duermes y las pocas veces que los haces solo te despiertas para escribir en un libro que no dejas que nadie vea"

A este punto, Valentín ya había detenido su excusa de limpieza y se dignaba a darse la vuelta y mirarme "hoy casi te vas a los golpes con Lorenzo, ¿crees que no conozco la mirada que tenias? Solo te pones así cuando quieres moler a golpes a alguien, además, antes cuando estábamos en el bar…"

"¿antes en el bar qué?" Pregunto reaccionando por primera a vez a todo lo que estaba diciéndole.

"¿creíste que no me daría cuenta?" pregunte dolido "Al principio me dije a mi mismo que solo eran alucinaciones, pero hoy pude ver como la mirabas ¿Por qué la miras de esa forma?"

Pude ver como sus ojos se abrían en sorpresa y como rápidamente captaba de quien estaba hablando. Durante el desayuno lo vi mirándola de una manera extraña, cuando estábamos comiendo y ella entro con sus amigos, mientras que yo casi brincaba por la felicidad de poder verla, Valentín parecía estar viendo a la misma muerte en persona.

En ese momento fue que comprendí que algo no estaba bien, hasta donde yo sabía ellos no se conocían y jamás los había visto hablar, así que no existía razón para que pareciera odiarla de la manera en que lo hacía, fue por eso que deje que se fuera cuando discutió con Lorenzo, porque sabía que la única opción para que Valentín me dijera algo, era que estuviésemos solamente él y yo.

"Viktor yo…" vi en sus ojos la duda de si contarme o no, sin ningún aviso se dejo caer al suelo y se recostó de la pared de la cocina, vi sorprendido como se jalaba el cabello con frustración así que sentándome a su lado coloque mi mano en su hombro en señal de apoyo.

"Lo que voy a decirte no puede salir de aquí Viktor, se que probablemente me odies por ocultarte algo así pero, este secreto puede ser muy peligroso si cae en manos equivocadas" dijo con tono serio "mi abuela es vidente, pero no una de esas que anda con bolas de cristal y leyendo la mano, es una real con visiones reales"

"El día que nací mi abuela tuvo una visión de mi futuro, en ese futuro estaba una chica, nadie sabía quién era, pero todo lo que la rodeaba era oscuridad, guerra, odio. Por años, mi abuela tuvo pequeños vistazos a la vida de la chica, cuando nació, momentos de su infancia y personas con las que compartía, todo eso se detuvo sin motivo aparente hace cuatro años"

"¿Qué paso hace cuatro años?"

"paso de tener imágenes casi diarias, a tenerlas solo una vez por mes y eran curiosamente solo en los meses de Julio y Agosto, ella intento no darle importancia y siguió en la búsqueda de la identidad de la chica, hace unas semanas finalmente la encontró y hoy me llego una carta explicándome quien era"

De uno de sus bolsillos saco un arrugado papel que tendió en mi dirección, cuando lo tome me di cuenta de que era el recorte de un artículo de periódico, cuando intente abrirlo para ver quien aparecía en el, Valentín me detuvo y me dijo que esperara a que terminara de hablar, que con eso yo lograría entender con más claridad lo que estaba pasando.

"por alguna extraña razón que nadie ha sabido explicarme, ni siquiera la abuela, yo herede el don" Valentín lentamente subió la mirada y lo único que pude ver fue temor y eso dolía, dolía más que una bludger estrellándose justo en mi estomago.

"la razón por la que todos ustedes son mis amigos, es gracias a que puedo ver cosas, yo vi cuando atacaban a la familia de Asen, por eso pudieron salvarlos, yo vi cuando casi te ahogabas y por eso te ayude y también vi cuando Lorenzo se caía de la escoba y lo detuve de subirse en ella"

"Hace unos meses tuve este loco sueño, que yo sabía era una visión mas, donde una chica era sujetada por Lorenzo mientras gritaba por alguien, había caos y todo era llantos y había muerte rodeando el lugar, al fondo de todo se veía Hogwarts y la chica gritaba por ti"

"la muerte que viste… ¿era la mía?" pregunte mientras trataba de calmar el miedo que estaba comenzando a sentir.

"no lo sé, nunca llegue a ver quien moría y tampoco aparecías como tal en mi visión, ella solo gritaba tu nombre mientras lloraba desesperada. La chica de mi sueño y la chica de las visiones de la abuela son la misma persona y es quien aparece en ese artículo"

"esa chica se encuentra aquí Viktor, más cerca de lo que esperaba, yo sabía que debía buscarla y hablar con ella desde que tuve el primer sueño, en la carta de hoy, la abuela me pidió buscarla" en eso Valentín se levanta y mira seriamente el papel que descansa en mi mano "en ese papel, se encuentra la identidad de la chica, cuando veas quien es, entenderás el porqué de mis acciones"

"Necesito que entiendas que todo lo que he hecho ha sido porque te quiero Viktor, eres mi hermano y jamás te haría daño"

Con eso se daba media vuelta y salía de la cocina dejándome con miedo, un millón de preguntas y un papel que parecía tener todas las respuestas.

Lentamente comencé abrir el papel, cuando estuvo completamente abierto y vi a las personas de la foto, sentí como si todo se congelara, como si yo me congelara.

El sonriente rostro arrugado de Hermione y sus padres me devolvían la mirada, como burlándose de mí, cerré los ojos y golpee mi cabeza contra la pared, tenía que ser un chiste, la única chica por la que verdaderamente sentía algo, parecía estar involucrada en una especie de profecía.

"¿nunca puedes buscarte una normal Krum?" dije mientras soltaba una risa que tenía todo, menos humor.

….

Dos semanas, habían pasado catorce malditos y jodidos días desde ''la charla'' así era como llamaba en mi mente a la reveladora, perturbadora e incómoda conversación que había mantenido con mi mejor amigo y las cosas no parecían querer mejorar en lo absoluto.

Valentín no me hablaba, supongo que en un intento de dejarme procesar toda la información con calma pero, ya habían pasado más días de los necesarios y estaba comenzando a preocuparme por él y nuestra amistad.

Ya era lunes de mi segunda semana en Hogwarts y todo marchaba relativamente bien, exceptuando el desagradable desayuno, al mocoso platinado no se le había ocurrido algo mejor que insultar a Hermione en pleno comedor.

El mocoso la había juzgado por su sangre, esto causo revuelo en mis compañeros y en mi, todos habíamos sufrido por la arcaica mentalidad de los seguidores de Grindelwald y del que no debe ser nombrado, el tipo de mentalidad que tenía la rata platinada.

Cuando lo escuche, sentí como la sangre comenzaba a hervirme, nadie tenía derecho a decirle nada a Hermione, mucho menos algo tan cruel, rápidamente comencé a ver rojo y me encontraba a punto de saltarle encima al chico, pero fui detenido por mis amigos.

Aunque mis compañeros se encontraban tan molestos como yo, pero al ver lo bien que Hermione lidio con el chico, todos parecieron dejar atrás la idea de perseguir al adolescente.

Hasta que saco la varita y planeaba atacar a la castaña por la espalda, como el cobarde que era, todos comenzamos a sacar las varitas cuando escuchamos las palabras de Hermione.

Esta se encontraba amenazando al chico, su varita incrustada en el cuello del otro, la sorpresa que todos teníamos fue elevado con la frialdad con de su voz "creía que los sangre puras se regían por el orgullo, no se tu, pero yo no veo nada de orgullo en atacar por la espalda a alguien"

Luego de un cruce de palabras entre ambos, fueron interrumpidos por una mujer mayor, quien luego sabría era mi profesora de transformaciones, la mujer detuvo el enfrentamiento y nos animo a irnos a clases.

Apartando el evento matutino, el resto del día no había ido tan mal, pase todo el día viendo clases y muchas de estas eran compartidas con alumnos de las otras escuelas, justo como Karkaroff nos había advertido.

Ya había llegado al gran comedor para la cena, cuando escuche que gritaban mi nombre, al voltear vi a Lorenzo acercase junto con Asen, ambos venían con expresiones extrañas y al mirar detrás de ellos, vi a Valentín caminando con la misma expresión.

Cuando ambos llegaron a mi altura y me fije bien en sus rostros se encontraban pálidos, sudorosos y confundidos por lo que, no me fue difícil entender que Valentín ya les había contando todo.

Quizás ahora comprenderían lo poco concentrado que había estado últimamente, desde ese día lo único que hacía era pensar, ni siquiera prestaba atención a mis clases, ni a los gritos de Karkaroff y mucho menos a los entrenamientos para el torneo.

Trate en lo posible no ver a Hermione desde ese día, si bien me parecía absurdo lo que Valentín me había contado, no podía negar que no conocía a la chica y que, por otro lado, el era mi mejor amigo.

No es que pensara que ella era algo así como la mensajera de la muerte o algo por el estilo, es solo que quería tener la mente despejada de todo lo que tuviera que ver con ella para poder pensar con coherencia.

Los tres estábamos concentrados en nuestra comida cuando de repente escuchamos unos gritos, estos provenían de la mesa de los Gryffindors. Eran del chico pelirrojo que era amigo de Hermione, este le gritaba tan fuerte a Potter que había logrado que todo el comedor los mirara.

Por lo que lograba entender de la conversación, el pelirrojo estaba molesto con Potter por entrar en el torneo; aproveche ese momento para volver a ver a Hermione, llevaba dos semanas evitando verla y estaba descubriendo lo difícil que era no hacerlo.

Cuando finalmente mis ojos dieron con ella estudie su rostro, Merlín era tan hermosa, incluso con la expresión consternada que tenia seguía siéndolo, el poder verla después de tantos días sin hacerlo dolía, podía sentir como mi corazón dolía y latía más fuerte que antes, y fue en ese momento que tome una decisión.

Ya había analizado y pensado toda la situación lo más objetivamente que podía, llegue a la conclusión que, por mas involucrada que Hermione estuviese con algo que probablemente pasara o no, eso no podía importarme menos.

Obviamente mi mente me decía que escuchara a mi amigo y me alejara de ella, pero el problema era que, ese dolor en el pecho no tenía nada que ver con la lógica ni la razón, y tenía todo que ver con el hecho de que Hermione me gustaba y ya estaba cansado de negarlo.

Tan perdido estaba en contemplarla que no me di cuenta cuando Potter dejo el comedor de manera dramática si no hasta que, intentando no ser notada por nadie, Hermione se escabullo rápidamente del comedor con un destino que era un completo misterio para mí.

(NOTA: escuchar a partir de aquí la canción Lay You Down Easy de MAGIC ft Sean Paul)

Aunque no por mucho, justo cuando llego a la puerta del gran comedor, yo me levante y sin decir una palabra me fui detrás de ella, me había propuesto volver a hablarle hoy así que la seguí, por mas acosador que eso sonara, prácticamente tuve que correr para poder seguirle el paso, Merlín, tan pequeña y tan veloz.

Finalmente la vi detenerse unos segundos delante de unas enormes puertas dobles, me distraje unos minutos tratando de descifrar las palabras en el cartel que estaba sobre las puertas, luego de unos minutos pude comprender la frase "biblioteca", necesitaba saber que no la había seguido hasta un baño o algo así.

Entre rápidamente y quede maravillado por lo que vi, esto no era lo que estaba esperando, el lugar era enorme casi el triple que la biblioteca de Durmstrang y se encontraba forrado de libros de esquina a esquina, a donde voltearas habían hileras de enormes estantes de madera que llegaban hasta el techo, el centro del lugar estaba lleno de mesas y al final habían unos enormes ventanales que te daban una espectacular vista del bosque que rodeaba la escuela.

Pero por más espectacular que me resultara el sitio, estaba tratando de luchar con una pequeña confusión, la biblioteca se encontraba desierta, ni siquiera el encargado estaba aquí por lo que mi pregunta era ¿Dónde se había metido Hermione?

Yo la vi entrar aquí, así que aun debía estar dentro de la biblioteca, al menos que esta tuviese otra salida, lo cual dudaba. Al moverme entre las mesa y ver hacia los estantes pude darme cuenta de que los pasillos eran más profundos de lo que creí.

Al final de cada pasillo se encontraban pequeñas mesas para dos personas, cuando casi llegaba al final de las hileras, mi ánimo se había ido al carajo, quizás si había una salida secreta y mi búsqueda estaba siendo en vano, pero me dije que ya que estaba aquí, al menos debía ver por completo el lugar.

Al llegar al último pasillo la vi, estaba sentada de espalda a mí en una mesa que se encontraba prácticamente escondida, tenía un libro en su regazo y un pedazo de pergamino y tinta sobre la mesa, sobre ella se encontraban al menos una docena de velas flotantes en lo que supuse, era un intento de obtener más luz.

Ella ni siquiera había notado mi presencia hasta que tropecé, de nuevo, con mis propios pies y casi me estrello, de nuevo, contra el piso. La vi salir del trance en el que parecía estar y buscar el origen del ruido.

Yo estaba soltando una retahíla de insultos en búlgaros que si mi madre hubiese estado presente, probablemente estaría muy decepcionada y fue gracias a eso que los ojos de Hermione se posaron finalmente en mi.

Al principio su cara reflejaba pura sorpresa pero, esta cambio segundos después cuando se dio cuenta de la posición en la que me encontraba; estaba sosteniendo parte de mi cuerpo en uno de los estantes, viendo con odio a mis pies y mas avergonzado que nunca.

Lo siguiente que escuche fue una risa suave que estaba siendo obviamente reprimida, al detallar su rostro me di cuenta de que, en efecto, estaba conteniendo la risa lo más que podía, sus mejillas se encontraban rojas, sus ojos brillaban con humor y tenia atrapado entre sus dientes a su labio inferior.

"tenemos que dejar de encontrarnos así" dijo luego de unos minutos de vernos a los ojos "aunque por suerte esta vez no terminamos ambos en el suelo"

…..

Eran cerca de las 11 cuando llegue a mi camarote y vi a Lorenzo dormido en mi cama, me preocupe de inmediato porque esto solo había pasado dos veces y ninguna de estas traía consigo buenas noticias.

Me acerque a él despacio y tratando de ser lo menos brusco posible moví su brazo hasta que lo vi abrir los ojos, se sentó rápidamente en la cama y froto sus ojos tratando de enfocar bien, cuando finalmente sus ojos dieron conmigo lo vi bostezar y relajarse.

"Hasta que al fin llegas" dijo mientras estiraba los brazos "he estado esperándote desde hace unas horas, por cierto ¿Qué hora es?"

"Cerca de las 11" el verlo tan calmado hacía que mi nerviosismo por saber que me diría disminuyera.

"¿las 11? ¿Dónde estuviste metido todas estas horas?" mientras decía esto, buscaba rastros de mi escoba, pensando que habría estado volando.

"yo…" al ver que dudaba de mi respuesta, sus ojos se volvieron dos pequeñas rendijas mientras me observaba detalladamente.

"déjame ver si adivino, ojos brillantes, sonrisa tonta, pareces flotar en vez de caminar y tienes un ligero sonrojo, así que estabas con Hermione o viendo un nuevo modelo de escoba, y me inclino más por la primera"

Iba a negar rápidamente mi paradero cuando me di cuenta de que Lorenzo la había llamado por su nombre ¿Cómo sabia Lorenzo el nombre de Hermione? Y más importante aun ¿Cómo hacia para pronunciarlo tan correctamente?

"¿Qué ocurre Lorenzo? Supongo que el que me esperaras hasta esta hora no era solo para saber donde paso mi tiempo libre ¿o sí?"

"eso es un, si estaba con ella, por lo que veo" iba a decirle que dejara las bromas cuando me corto con un gesto de la mano.

"no necesitas darme explicaciones Viktor, soy tu amigo no tu carcelero. Y si, tienes razón, quería hablar contigo sobre lo que Valentín nos conto y también, quería comentarte sobre un muy interesante encuentro que tuve con cierta castaña…"

Mis ojos se abrieron a más no poder, así que por eso sabia su nombre, se habían visto "¿hablaste con ella?" pregunte nervioso.

"si, es una chica bastante peculiar" dijo mientras sonreía "pero eso no es lo importante aquí Viktor, lo que de verdad me preocupa es Valentín, no me malentiendas, no me molesta el que ocultara lo de sus visiones, todos tenemos derecho a tener secretos y estoy seguro que Asen piensa igual, el problema es ¿Qué vamos a hacer con todo lo que nos dijo? En especial tú, según sus palabras serás el más afectado en todo esto"

Y allí estaba, la pregunta del millón ¿Qué vamos a hacer? Para mí la respuesta era sencilla aunque claro, yo había tenido dos semanas para llegar a esa conclusión mientras que para ellos solo habían sido horas.

Con la mayor cantidad de calma que pude reunir dije "Nada"

Lorenzo arqueo tanto las cejas debido a la sorpresa que, por poco y se confunden con su cabello, cuando finalmente salió del shock lo único que pudo decir fue un "¿QUÉ?"

"escucha, tú mismo lo dijiste, el más afectado en todo esto voy a ser yo y si soy sincero, no puedo creer del todo en algo que no he visto" me moví hasta sentarme en la cama "piénsalo, Valentín no sabe qué fue lo que vio, ni siquiera su abuela sabe bien que fue lo que vio, ni cómo funciona lo de las visiones, dejar de vivir y ponernos paranoicos por algo que ninguno comprende sería absurdo"

"por lo que tenemos que preocuparnos ahora es por Valentín, no se tu, pero yo extraño a mi mejor amigo, incluso con su mal humor y no podemos permitir que se aísle de nosotros solo porque se le metió en la cabeza esa absurda idea de que lo odiamos por mentirnos"

"¿y qué haremos si algo de lo que Valentín vio se cumple?, ¿si te ocurre algo malo?" pregunto Lorenzo con sincera preocupación en su mirada.

"si algo malo llegase a ocurrir, buscaremos la solución al momento, te repito que no voy a dejar de vivir mi vida solo porque alguien vio una escena confusa donde una chica gritaba por mí" hice una pausa mientras veía a Lorenzo analizar todas mis palabras "y podrías por favor dejar de esquivarme y decirme de una buena vez ¿Cómo fue que conociste a Herm-own-ninny?"

Fruncí nuevamente el seño al oír lo mal que se escuchaba su lindo, pero complicado, nombre en mis labios, no importaba lo mucho que lo practicara, jamás sonaba ni remotamente parecido al original.

Lo siguiente que escuche fue la carcajada de Lorenzo, aparentemente a él tampoco le parecía muy buena mi pronunciación "mierda Viktor, realmente espero que no pronunciaras su nombre esta noche, porque por mas enamorado que estés no creo que llegues muy lejos llamándola así"

Unos 20 minutos después, cuando Lorenzo dejo de reírse, finalmente me dijo todo lo relacionado con su encuentro con Hermione, bueno, al menos lo que él quiso decirme, el muy idiota se negó a darme información alguna sobre lo que hablaron, aunque no le reprochaba eso debido a que Lorenzo era así, jamás vendería los secretos de nadie.

Lo que si me dijo fue que, se conocieron por accidente, me dijo que ella venia de Austria y no de Inglaterra como yo creía, que era la mejor amiga de Potter y el pelirrojo y que no sabía exactamente su edad pero no se comportaba como una chica de 14 años, que es la edad que tiene Potter, también me aseguro que por más hermosa que fuese él no estaba interesado en ella. De cierta forma, me había dicho que aprobaba a Hermione y, si Lorenzo D'Angelo daba su visto bueno a una chica, eso significaba que era una buena.

No era un secreto para ninguno que Lorenzo jamás aprobaba a ninguna chica que salía con nosotros, según sus propias palabras, ninguno tenía buen gusto con las mujeres y de manera macabra el siempre acertaba sobre los defectos de cada una.

El hecho de que le diera luz verde a Hermione significaba para mí más de lo que él podría llegar a imaginarse, también me dijo que, para su sorpresa y para mi alegría, Hermione parecía verme solo como un chico común y no una estrella del quidditch, lo que explicaba en gran parte, el trato tan despreocupado que me había dado hoy. Sin lugar a dudas Hermione Granger era una caja de sorpresas y yo quería descubrir todas y cada una de ellas.