Capitulo 26

La verdad sale a la luz

Habían pasado un par de días desde el baile de navidad y por ningún motivo el furor por Hermione y Viktor había disminuido en lo más mínimo, Ginny fue testigo por semanas de los comentarios crueles o bromas que le hacían a la castaña. Vio el odio de Ron crecer cada día más y más al punto en donde ambos chicos se dirigían la palabra para lo estrictamente necesario, Ginny se preguntaba cuánto tiempo más ambos aguantarían la situación, ya casi era año nuevo y ambos parecían ajenos a cualquier tipo de conversación al menos en el futuro cercano.

Por otro lado, Hermione se veía más feliz que nunca, siempre sonreía y ella y Viktor ya no se ocultaban, por lo que no era extraño verlos de la mano por algún pasillo o juntos en la biblioteca. En más de una oportunidad ella misma había estado con ellos y los amigos del buscador, los cuales eran todos muy amables, bueno, todos menos el amargado de Valentín. Por más que había tratado de congeniar con el ruso le era imposible tolerar su presencia, aunque este solía desaparecer apenas Hermione llegaba.

Ginny asumió que todo volvería a la normalidad con los días, pero jamás estuvo más equivocada. Año nuevo sería mañana y todos parecían flotar de la excitación y emoción por este hecho. Se encontraban todos reunidos en el gran comedor cuando todo el caos comenzó. La llegada de las lechuzas fue de lo más normal pero cuando un montón de cartas comenzaron a apilarse frente a una sorprendida Hermione, Ginny supo que todo estaba a punto de irse al carajo. Hermione abrió una de las cartas y comenzó a leerlas, Ginny se coló junto a ella para poder leer encima de su hombro y carta tras carta todas decían comentarios deplorables y bastantes hirientes acerca de la chica, uno que otro incluso contenía comentarios lascivos o discriminatorios acerca de su sangre.

Ginny tuvo suficiente cuando observo los ojos hinchados y rojos de su amiga y fue cuando le arranco de la mano la siguiente carta, Merlín supo que lo hiso a tiempo porque al exacto momento en donde le arrebataba la carta un montón de liquido amarillento brotaba de la misma y la hacía arrojar la carta al suelo. Ambas chicas miraron sorprendidas el liquido y no fue hasta que Ginny escucho el lastimero llanto de su amiga que observo como Hermione miraba horrorizada sus manos. Ginny se levanto apresurada al ver como las manos de Hermione comenzaban a llenarse de quemaduras y una que otra ampolla. La arrastro hacia la enfermería sin siquiera frenarse para ver como Harry, los demás chicos y Viktor se acercaban a toda velocidad a la mesa.

Cuando ambas chicas entraron a la enfermería fueron recibidas por Madam Pomfrey la cual miro con horror las manos de la castaña, a la cual se llevo dejando a una preocupada y enojada pelirroja parada en el medio de la enfermería. Si, en definitiva todo se había ido al carajo.


Lorenzo vio cuando las cartas comenzaron a llegar y por más que trato de advertirle a Viktor con tiempo, fue demasiado tarde cuando logro llamar la atención de su amigo, vio a Ginny arrojar la carta pero también la vio abrir los ojos con impresión y las observo salir corriendo a ambas chicas, una asustada y la otra con el rostro bañado en lagrimas. Y no fue hasta ese momento que se dio cuenta que Viktor ya estaba a medio camino de la mesa de los leones, aunque no lo suficientemente rápido como para alcanzar a las chicas.

Corrió detrás de Viktor seguido por los demás chicos y llego justo a tiempo para ver al chico Potter salir del comedor seguido por Viktor. Lorenzo miro hacia el desastre que las cartas habían dejado en la mesa y se fijo que todo el comedor se había quedado en silencio, todos observando el camino por el que su amigo se había ido segundos antes. Lorenzo comprendió que toda la situación había sido un espectáculo para los ojos curiosos y con un movimiento de su varita recogió todas las cartas y camino llevándolas consigo.

Ignoro por completo a sus amigos y los murmullos que fue escuchando en su camino fuera del comedor y procedió a ir al barco con la intensión de quemar las cartas. No era la primera vez que lidiaba con esto. Al ser amigo de Viktor se había vuelto habitual el recibir correspondencia de dudosa procedencia y tanto él, como Asen y Valentín se volvieron expertos en desaparecer ese tipo de cartas, con el fin de no solo proteger a Viktor, si no a cualquiera que se le acercase.

Si bien se encontraba realmente preocupado por Hermione, sabía que Viktor había ido detrás de ella y que la chica no estaría en mejores manos que las de él, su presencia solo serviría para hacer la situación más compleja, así que se encargaría primero de las cartas y luego iría a ver a la chica. Al llegar frente a la chimenea de la sala común del barco, procedió a realizar el hechizo de detección de correo basura que Viktor les enseño hace un tiempo y todas dieron positivo menos una carta, la cual Lorenzo tomo y pretendía dejar aparte para entregarle a la castaña en un momento, pero justo cuando agarro el sobre algo llamo su atención.

Lorenzo se debatió entre sí abrir la carta o no, pero su curiosidad pudo más y mientras leía rápidamente el contenido de la misma, el castaño sintió su mundo entero tambalearse, no era posible.

Debía haber un error, un maldito total error. Ella no podía… ¿O sí?


Hermione observaba detenidamente sus vendadas manos cuando escucho un montón de pasos acercarse, luego escucho a Madam Pomfrey comentar algo acerca del horario de visitas y segundos más tarde la pequeña tela que separaba su cama del resto se abrió para dar paso a un inusualmente pálido Viktor, seguido de Harry, Neville, Luna, Padma y detrás de ellos parecía venir un ejército de todos los estudiantes de Durmstrang, sorprendiendo sobremanera a la confundida castaña.

"¿Viktor qué…?" intento hilar la chica pero fue interrumpida por los fuertes brazos de Viktor envolviéndose alrededor de ella.

"Mi ángel, sentirlo tanto, todo esto ser mi culpa" murmullo Viktor mientras paseaba sus oscuros ojos sobre ella y se detenía al momento en que llegaba a sus manos. Hermione vio con ternura como Viktor tomaba con delicadeza sus manos y pasaba suavemente su pulgar por sus nudillos mientras susurraba un montón de "lo siento"

"Esto no fue tu culpa Viktor, además, estoy bien, Madam Pomfrey dijo que dentro de unos días podre quitarme las vendas" sus palabras fueron completamente ignoradas por el chico que seguía acariciando ausentemente sus manos.

Hermione se relajo en brazos de Viktor y lo dejo que se asegurara que ella estaba bien, mientras que ella disfrutaba del suave olor del chico mezclado con su usual perfume y el susurro de su ronca voz.

Un carraspeo la hizo salir de la burbuja en la que estaba y fijarse en el resto de la gente que estaba en el pequeño cubículo y Hermione sintió como sus mejillas se coloreaban de un rojo intenso al darse cuenta que ese momento tan… personal, como lo era para ella el que Viktor estuviese tan cerca y vulnerable, estaba siendo presenciado por una buena parte de sus amigos y de los amigos de él.

Harry y Ginny parecieron sentir su repentina incomodidad y se colocaron discretamente en frente de su cama, evitando que los demás pudiesen realmente ver bien lo que sucedía. Y, aunque Ginny ya estaba inmutada ante las muestras de cariño que Viktor siempre parecía estar dándole, Harry se notaba por demás incomodo y sonrojado, junto a él Neville parecía en una situación bastante similar, mirando hacía cualquier lado menos al enorme jugador de quidditch que mantenía a Hermione entre sus brazos. Si bien ambos chicos sabían que ella y Viktor habían ido juntos al baile, ninguno de los dos se tomo la molestia de aclarar cuál era la naturaleza de su relación. Si bien la prensa sacaba artículo tras artículo acerca de ellos dos, ambos habían decidido no aclarar o negar nada ya que los dos estaban perfectamente bien así.

"¿Qué fue lo que… ahm… bueno… qué fue…?" balbuceo Harry, quien estaba esforzándose por mirar algo aparentemente interesante al otro lado de la habitación.

"Creo que lo que Harry intenta decir es que… bueno… esas cartas…" intervino Neville.

Hermione miraba entre divertida y curiosa a sus amigos, ¿por qué les incomodaba tanto la situación? No es como si fuese la primera vez que ven a un chico y una chica juntos, al menos que todo radicara en especifico en la identidad de dicho chico. Viktor podía ser imponente cuando lo deseaba.

"Lo que este par de elocuentes quiere saber es el origen de las cartas – corto Ginny- Y para su información, si, las cartas eran de las fans de Viktor, si, ella está bien, y si, ellos dos están juntos así que ambos podrían quitar esa expresión de sorpresa e incomodidad de sus rostros y superarlo de una vez por todas"

"¡Ginny!" se escandalizo Hermione.

"¿Qué? Lo entiendo de Harry porque no los ha visto nunca, pero Neville y yo los pillamos besándose el otro día…"

"¡GINNY!" fue el grito de Neville y Hermione, ambos con un profundo sonrojo adornando sus rostros.

Hermione iba a pedirle a Ginny que cerrara la boca cuando la risa ronca de Viktor la hizo detenerse. Los anchos hombros del pelinegro se sacudían de la risa mientras que Hermione sentía su rostro aun más caliente que antes ¿Acaso se burlaba de ella?

"¡¿Estas burlándote de mi Viktor Krum?!" regaño Hermione. A lo cual Viktor solo negó con la cabeza mientras su risa aumentaba.

Detrás de él, Ginny parecía haber comprendido algo que ella no y sonreía mientras fijaba la miraba en ella y un muy divertido Viktor, el cual aun se negaba a soltarla.

"Viktor… ¿Quieres compartir con la clase que demonios te sucede?" dijo Hermione un poco irritada.

Viktor se calmo poco a poco y tomando su rostro entre sus manos le dio un suave beso en la frente.

"Mi ángel, no burlar, solo divertir situación, amigos estar incómodos por nosotros, pero Ginny ser siempre tan oportuna, no poder evitar recordar ese día con Asen…"

Hermione se sonrojo sobre manera al recordar el incidente del que Viktor hablaba. Un par de días atrás ambos se encontraban en una intensa sesión de besuqueo en la biblioteca cuando habían sido interrumpidos por el amigo rubio de Viktor, el cual no perdió tiempo en hacer comentarios nada apropiados acerca de la situación, lo cual lo hizo llevarse unos cuantos golpes con libros, cortesía de Viktor, Lorenzo el cual venía detrás de él y de ella misma.

Cuando los chicos preguntaron de que se trataba lo que Viktor había dicho, Hermione casi grito que nada toda avergonzada, causando nuevamente la risa de Viktor mientras que la sonrisa del gato de Alicia en el país de las maravillas que Ginny llevaba solo se acentuara aún más, haciendo que Hermione se preguntara internamente quien había sido el soplón, si el rubio o Lorenzo.

El ambiente se relajo bastante y luego de unos minutos todos se fueron retirando poco a poco, dejándolos a ella y a Viktor solos, al menos hasta que Madam Pomfrey tuvo que prácticamente amenazar a Viktor para que la dejara descansar, informándole que ella estaría en el mismo sitio mañana en la mañana y que podría pasar a verla luego. Sorprendiendo a Hermione al comprender que le tocaría pasar la noche en la enfermería.


Al día siguiente Hermione salió de la enfermería temprano en la mañana, incluso antes de que cualquiera de sus amigos pudiese estar despierto para ir a verla, lo cual le dio tiempo de recorrer tranquila los solitarios pasillos de la escuela. Eran las seis de la mañana por lo que absolutamente nadie se encontraba despierto, oh bueno, eso era lo que parecía. La castaña camino despacio todo el camino, admirando la nieve que aun caía sin parar cubría todo de blanco.

Hermione se detuvo en uno de los balcones de la escuela y sujeto fuertemente el pendiente que colgaba de su cuello, reprimiendo en el proceso un escalofrío que recorrió parte de su cuerpo, en definitiva el delgado e infame pijama negro que aun se empeñaba en usar no era la mejor combinación con el clima que acosaba a los habitantes del castillo.

Hermione se disponía a irse cuando sintió una presencia detrás de ella, logrando que se tensara lo suficiente como para que la persona detrás de ella lo notara con facilidad.

"Has estado muy descuidada últimamente" dijo la voz. Haciendo que Hermione se girara un poco para poder observar a la figura.

"Lo sé, lo siento, es solo que yo…"

"Lo entiendo, el primer amor –dijo la persona mientras parecía perderse en una memoria de hace mucho tiempo- Tienes un nuevo objetivo, no puedes fallar Hermione" dijo la figura detrás de ella.

"¿Quién es esta vez?" pregunto intrigada.

"Igor Karkaroff" Cuando el nombre termino de abandonar los labios de su acompañante, Hermione giraba con los ojos abiertos como platos. ¿Estaba bromeando, cierto?

Hermione quiso replicar pero de la misma forma en la que la persona había llegado, también comenzó a caminar alejándose de ella, dejándola con más preguntas que respuestas. ¿Qué mierda tenía que ver Karkaroff con Harry?


Viktor se levanto esa mañana con toda la intensión de ir a visitar a Hermione, pero primero debía pasar por la habitación de los chicos para saber que había pasado con las cartas que le habían llegado a Hermione, debía hacer algo para proteger a Hermione, pero no podría sin saber quiénes habían sido. Al llegar al barco, Timotei le había comentado que vio a Lorenzo tomar las cartas y dirigirse al barco ayer. Entonces primero le preguntaría y luego iría a sacar a su chica de la enfermería.

Le había dolido tanto el ver sus manos en ese estado, era culpa suya y de su estúpida fama todo ese asunto, y haría todo lo que estuviese en sus manos para evitar que Hermione se viera involucrada en medio de las consecuencias que su estilo de vida traía consigo.

Toco un par de veces en la puerta de los chicos y se sorprendió al no recibir respuestas, cuando se disponía a tocar nuevamente, la puerta se abrió despacio, revelando a un ojeroso Asen, el cual lo miro con sorpresa y luego un poco de culpa. Viktor no logro explicarse por qué, pero esa mirada en su siempre bromista amigo hizo que todo su cuerpo se erizara. Algo estaba mal.

"Asen…" trato de decir Viktor, pero fue cortado por la voz temblorosa de Valentín, ordenándole a Asen que me permitiese pasar. Haciendo que Viktor se tensara aun más.

Al entrar, lo recibió la imagen de todo el camarote destrozado, ropa, zapatos, las lámparas y los muebles, parecía que una explosión hubiese sucedido dentro del cuarto, pero fue la imagen vacía de Lorenzo lo que lo dejo frio, su siempre sereno amigo se encontraba recostado contra una de las paredes, con los ojos completamente inyectados en sangre, sus nudillos raspados y una expresión de completa desolación. Cuando Viktor intento acercarse, fue la mano de Asen lo que lo detuvo.

La expresión del rubio era preocupada y severa. Y negó con firmeza a su intento de acercarse al chico.

"Tenemos que hablar" fue lo único que el rubio atino a decir mientras lo guiaba hasta una de las camas que parecía más intacta de todas.

Viktor trago hondo y sintió sus manos humedecerse con sudor. ¿Qué mierda estaba pasando?


Hermione terminaba de arreglarse para el banquete de año nuevo, bueno, al menos lo más que le permitían sus vendadas manos y la indispensable ayuda de Ginny. Ella y Viktor habían quedado en tener una cita después de la cena y no iba a negar que se encontrara un poco nerviosa. No entendía muy bien el por qué, Viktor era su novio y no era la primera vez que tenían citas, pero Hermione no podía evitar tener un mal presentimiento en el pecho cada vez que su mente viajaba hacia su increíblemente dulce y adorable novio, cosa que fue rápidamente captada por Ginny.

"¿Hay algo mal, Hermione? Has estado toda la tarde con esa mirada perdida" dijo la pelirroja mientras jugaba con un regordete Crookshanks.

Hermione lo pensó dos veces antes de responder. Realmente no había nada malo, ella y Viktor se habían despedido de lo mejor la última vez que se vieron, estaba el pequeño detalle de Karkaroff… ¡NO! No debía pensar en eso, pensar era demasiado peligroso cuando se trataba de ese tema en particular.

Hermione salió de sus pensamientos cuando un carraspeo de Ginny la trajo de vuelta al mundo.

"De acuerdo, ¿Qué demonios sucede Granger? No eres capaz de responder ni la más sencilla de las preguntas" Afirmo la pelirroja.

"No sucede nada, solo un poco nerviosa eso es todo" dijo Hermione tratando de restarle importancia al asunto.

"¿Nerviosa? ¿Algún motivo en especial?" investigo la chica.

"No, solo es un mal presentimiento eso es todo –comento Hermione- Es mejor no pensar en tonterías, hoy es año nuevo, la idea es divertirnos" mientras decía esto Hermione agarro a Ginny y comenzó a caminar fuera de los dormitorios.

Al llegar a la sala común ambas chicas notaron la emoción y el bullicio de todos los Gryffindors reunidos. Todos se encontraban bien vestidos, no al extremo del baile de navidad pero si lo suficiente como para dejar en claro que era una fecha especial. Era el primer fin de año que todos los alumnos pasaban juntos, y Hermione no pudo evitar maravillarse de poder presenciar la perspectiva mágica de una tradición que ella amaba. Aunque pensar en esto la llevo a dirigir sus pensamientos hacia sus padres. Adoraba poder pasar la fecha con los chicos y Viktor, pero también deseaba poder ver los fuegos artificiales junto a sus padres y sus amigas.

Minutos después, Harry y los demás chicos se acercaron a ellas y todos comenzaron su caminata hasta el gran comedor, y por más que las conversaciones variaban y era por más entretenidas, Hermione no lograba sacarse ese peso del pecho. Algo no estaba bien, y su intuición le decía que tenía todo y nada que ver con Viktor.

Solo esperaba que estuviese bien, lo vería en unos minutos y se daría cuenta de lo estúpida que estaba siendo, así que sacudiendo un poco su cabeza tiro al fondo esos pensamientos y se concentro en las variadas conversaciones de sus amigos.

Sí, todo estaría bien.


Nada estaba bien, esto no debía estar pasando. Se suponía que todo estaba comenzando a ser un poco más normal, todo debía comenzar a ser más normal, ¿Por qué ahora?

Viktor se encontraba mirando fijamente un punto en la pared, minutos que parecían horas y horas que parecían días habían transcurrido desde que entrase al dormitorio de sus amigos, y por más que se había negado a creer nada de lo dicho al principio, ahora le era simplemente imposible no visualizar toda la situación y de cierta forma encontrarle lógica.

A su lado, Valentín permanecía en silencio mientras que Asen se dedicaba a observar a Lorenzo. Era la primera vez en todos los años que llevaba conociendo a los primos que estos parecían haber llegado a un acuerdo silencioso de simplemente no decir nada. Ambos se encontraban en lados opuestos de la habitación y si bien parecían estar hablando con la mirada, ninguno de ellos emitió sonido alguno.

Viktor pasó su mano por su ya desordenado cabello, había perdido la cuenta de cuantas veces había hecho lo mismo. Y se disponía a decir algo, cualquier cosa, lo que fuera con tal de acabar con el tormentoso silencio que lo estaba volviendo loco, pero fue interrumpido por la voz pastosa de Lorenzo.

"Esto no va a salir de aquí, ¿de acuerdo?" dijo en un tono sumamente duro que Viktor jamás le había escuchado.

Valentín asintió quedadamente y cuando Viktor se disponía nuevamente a hablar, fue cortado otra vez, aunque esta vez fuese por la sorprendida voz de Asen.

"¿Estas bromeando cierto? –exclamo el rubio- esa carta no te pertenece, no puedes simplemente negarle la información a la chica, ¿o crees que tu padre no volverá a escribir, o incluso peor, aparecerse en la escuela?"

Asen tenía un punto, pensó Viktor, y concordaba con él debido a que él mismo se negaba a ocultar esto de Hermione. Luego del incidente con el artículo en el diario se había prometido a si mismo enfrentar las cosas al momento y no simplemente esperar a que el problema se hiciese demasiado grande. No podía ni quería ocultarse la situación a su chica, pero… Era Lorenzo, su amigo, su hermano ¿Qué se suponía que debía hacer?

"Él no tenía ningún de escribir esa maldita carta, mucho menos de enviarla sin hablarlo con madre y conmigo –dijo Lorenzo- ¡Es mi familia, Asen! Yo decidiré si le digo o no"

"No eres quien para decidir, ella tiene derecho a saber…"

"¡YO SOY SU HIJO!" bramó el castaño mirando con odio a su primo.

"¡ELLA TAMBIÉN ES SU HIJA!" grito Asen de regreso.

Al ver que Lorenzo se levantaba dispuesto a partirle la cara a su rubio amigo, fue la señal para que él y Valentín interviniesen en la situación.

"¡Ambos, ya basta! Pelear no solucionara nada" Dijo Valentín mientras sujetaba a Lorenzo, evitando que se le fuese encima a Asen, el cual era sostenido por Viktor.

"Cierra la maldita boca Valentín, tú sabías de esto" Dijo Lorenzo, volteando ahora su odio contra el pelirrojo, el cual lo miraba con perplejo asombro.

"¿Yo? ¿Cómo es que esto es mi culpa ahora?" reclamo el chico.

"Has pasado todo el maldito año teniendo visiones acerca de ella, de toda esta mierda, es imposible que no supieras de esto, maldición Vólkov ¿Por qué no me lo dijiste?" protesto Lorenzo, cuya voz se había quebrado un poco hacia el final de su discurso.

"Te juro que no sabía nada, Lorenzo. Mis visiones no son tan exactas como para poder ver y comprender una situación como esta" dijo resignado el pelirrojo. Demostrando un poco su frustración debido a el ligero detalle de sus visiones.

"Si no se lo dices tú, se lo dirá tu padre, Lorenzo. El tío Enrico lleva demasiados años buscando a su hija como para rendirse solo porque una carta nunca llego" intento racionalizar Asen, sorprendiendo sobremanera a todos los presentes.

"Asen tiene razón – comento Viktor con un poco de recelo- Mina no tiene nada que ver en esto Lorenzo, ella no sabe nada, y tu padre llegara a ella tarde o temprano, es mejor hablar con ella y…"

"Nadie hablara de esto, espero que mis palabras sean claras, Hermione nunca debe saber que es mi hermana. Ella arruino a mi familia, su madre arruino a mi madre, su felicidad, no permitiré que el recuerdo vivo de la traición de mi padre atormente aun más a mi madre –decreto enojado el chico- ¡Maldita sea el día que pisamos esta maldita escuela!"

Ante la sorprendida mirada de todos, Lorenzo se soltó del agarre de Valentín y con un portazo se largo de la habitación a Merlín sabrá dónde. Los tres chicos se observaron por unos momentos antes de que la voz resignada de Asen interrumpiese el silencio.

"Es un idiota –dijo con resignación- te sugiero que protejas a tu chica, Lorenzo puede ser bastante… bastante imbécil cuando se trata de su familia. Va a irse en contra de ella, y es mejor que la adviertas Viktor" y con eso el chico tomo su abrigo y salió por la misma puerta donde momentos antes su otro amigo había desaparecido.

Valentín y él se miraron fijamente. Hermione era la media hermana de Lorenzo, la hija perdida de su padre, la hija que tuvo fuera del matrimonio. Su dulce Mina sufriría con la noticia, hasta donde él comprendía ella siempre ha creído que su padre es su padre, y enterarse de esto… rompería su corazón. Y ahora él se encontraba en la horrenda encrucijada de si traicionar los deseos de su amigo o proteger a la mujer que amaba.

Viktor gimió internamente mientras observo por la pequeña ventana de la habitación el despliegue de luces que explotaban fuera del barco. Observo el reloj en su brazo y vio las manecillas marcar un cuarto para la una. ¡Mierda! Había dejado plantada a Hermione, otra vez.

Sin pensarlo dos veces corrió fuera de la habitación en busca de su chica, no podía cagarla otra vez. Ella no se lo perdonaría. Él mismo no se lo perdonaría.