Capítulo 34

La segunda prueba

Habían pasado dos días desde que todo volviese a "la normalidad" o lo que sea que eso significase. Las clases eran las de siempre, lo cual la apasionaba y ya no solo se había puesto al corriente de su ausencia, si no que había vuelto a la delantera de todo, como siempre. Lo cual había significado pasar una absurda cantidad de tiempo en la biblioteca, hasta para ella.

También había tenido una reunión acerca de sus responsabilidades y creyó que podría librarse de Igor Karkaroff, pero la vida nunca es justa ni sencilla, por lo que le gustase o no, debía seguir los planes al pie de la letra, porque siempre todo era por el bien mayor.

También a su lista de todas las cosas que debía solucionar se agregaban Harry no teniendo ni la más mínima idea de lo que el mentado huevo decía y como descifrarlo, porque a menos de cuatro días de la prueba fue que se le ocurrió confesarle que no tenía idea de nada, lo cual le gano una regañina de al menos dos horas en la biblioteca. Sumémosle el perseguir a un ex mortífago sin que este se diese cuenta, todo mientras huía constantemente de su medio hermano y el exnovio que hacía que su corazón brincase y diera mil volteretas cada vez que lo veía, lo cual era demasiado en los últimos dos días.

Viktor parecía tener un radar para saber en donde estaba todo el tiempo y aparecerse, y cada vez que se cruzaban solo se dedicaban a mirarse como idiotas por unos segundos y luego ambos eran arrastrados por sus respectivos amigos. Y mentiría si no admitía que cada vez que lo tenía cerca solo deseaba brincarle encima y besarlo y quedarse en sus brazos por horas, pero aun dolía, dolía demasiado y si bien el deseo de querer decirle lo mucho que le hacía falta y hacerle ver lo mucho que la había lastimado estaba ahí, el miedo a romper su corazón de nuevo seguía ahí, presente y consumiéndola poco a poco.

Ginny había intentado convencerla de que hablase con el y le diera la oportunidad de explicarle la situación, pero Hermione no necesitaba una explicación. Nadie parecía entender que ella no lo odiaba, solo no confiaba en él. Y no estaba segura de querer confiar en el nuevamente.

Ahora, Lorenzo era otra historia completamente diferente, si bien había dejado de ver el odio del chico cada vez que la miraba, aún era difícil lidiar con el hecho de que eran hermanos, de que tenían la misma sangre, el mismo padre, de que esa conexión que parecían tener en realidad si existía y que el la había rechazado sin si quiera darles una oportunidad.

Hermione se encontraba en uno de sus momentos reflexivos cuando Harry aterrizo frente a ella como un cohete, eufórico y claramente asustado. Logrando sorprender a la castaña que lo observo con intensidad.

"¡Lo descifre! ¡Demonios Hermione, están dementes!" grito Harry, ganándose una mirada molesta de las personas en las mesas aledañas, pues estaban en la biblioteca.

"asumo que estamos hablando del huevo" acertó la castaña.

"Hermione, sirenas. El canto es de sirenas y ellos…"

"Esperan que entres al lago en pleno invierno" termino la frase por el pelinegro, preocupándose más por una posible hipotermia que por más nada.

"¿Cómo es que no estas enloqueciendo, Hermione? La canción habla de buscar algo por una hora. ¡Una hora, Hermione! ¿Cómo se supone que busque debajo del agua por una hora?" Harry comenzaba a enloquecer lentamente con cada palabra que decía.

Hermione rodo los ojos y le pidió que le dijese exactamente lo que la pista decía, y una vez la chica termino de escuchar la rima, supo de inmediato que debía existir una forma humanamente posible de respirar por una hora debajo del agua que no incluyese ningún tipo de intervención muggle. Lo difícil seria encontrar esa forma en cuatro días.


Por el resto de la semana, Hermione, Harry y para su desgracia, Ron, el cual al parecer seguía en la misma actitud pesada e hiriente que hace dos semanas se dedicaron a buscar cualquier forma de respirar bajo el agua. Hermione había sugerido una transfirguración, pero la descartaron de inmediato por falta de tiempo para practicarla, porque sí, era Harry Potter y todo lo que quieras, pero transfigurar objetos ya era difícil de por sí, lo era mucho más hacerlo con uno mismo.

Ron propuso un par de hechizos que encontró en unos libros de ultimo año, pero cuando Hermione trato de ponerlos en práctica, eran realmente complejos de realizar, por lo que al momento de intentar hacer a Harry practicarlos, fallo horriblemente todas las veces.

El ultimo día incluso se dirigieron al lago para que Harry tratase de entrar y comprobar cuanto tiempo era capaz de soportar debajo del agua, pero le fue imposible si quiera pasar de las rodillas debido a lo frio del agua y se negó a volver a entrar, frustrando completamente a la castaña que se excusó diciendo que tenía clases y que luego volvería para seguir investigando.

Durante su ultima clase, la cual le toco ver junto a Lorenzo y Asen, la situación se torno un tanto incomoda, pues mientras el castaño se mantuvo en su asiento usual, Asen prácticamente corrió a patadas a mi nuevo compañero, el cual era un Gryffindor de ultimo año, puesto que Lorenzo y yo habíamos dejado de ser compañeros luego del episodio de gritarme bastarda en medio de la clase. Y sin saber como ni cuando, Hermione termino compartiendo asiento con el rubio que no paraba de mirarla, con una expresión curiosa en su rostro.

"¿Se puede saber que tanto me miras, Asen?" le susurro Hermione, completamente cansada de la constante mirada del chico.

"Nada, solo aprecio el parecido entre tu y Lorenzo. No entiendo como no nos dimos cuenta antes" comentó el rubio mientras se acercaba un poco más a ella.

Hermione se tenso por completo porque era la primera vez que alguien le mencionaba el tema en voz alta, debió comprender mejor que este era Asen, el imprudente y sin filtro de Asen el cual no tenía miedo de expresar sus opiniones.

"No sé de qué hablas, así que deja de mirarme" corto la castaña, sacando una sonrisa a Asen.

"¿Segura? Porque podría decirse que son gemelos si no fuese por la edad y el pequeño tema de las diferentes madres"

Hermione volteo completamente irritada y teniendo suficiente de todo por el día apunto con el dedo a Asen mientras le respondía enojada.

"Escúchame bien, Poliakoff. No te metas en lo que no te importa, no sé de qué estas hablando y tus constantes interrupciones no me dejan disfrutar de mi clase, así que mantén ese lindo rostro tuyo con vistas al frente y cierra la boca"

Hermione creyó que eso sería suficiente para mantener a raya al revoltoso búlgaro, pero por alguna razón la sonrisa del chico solo se amplió mucho más y acercándose a solo centímetros de ella le dijo con voz cantarina "Lo sabía"

¿Saber? ¿saber qué, exactamente?

"¿De qué hablas ahora?" pregunto la castaña.

"Al parecer Viktor no fue el único ocultando información aquí, la pequeña leona tiene un secreto y yo se cual es"

Hermione observo asustada al rubio, repaso en su mente la cantidad de secretos que Asen pudo haber descubierto y se sintió completamente aterrada. Nadie podía saber de…

"¿Secreto?" cuestiono Hermione, temiendo la respuesta.

"Tu, pequeña mentirosa, has hablado búlgaro todo este tiempo, por lo que sabes exactamente todo lo que hemos estado hablando por meses y te has hecho la tonta. Viktor no fue el único que mintió aquí, Hermione. Tú también lo has hecho"

Hermione lo miro sorprendida y sintió el calor concentrarse en sus mejillas "Yo no…"

"no te atrevas a negarlo preciosa. Por si no lo has notado, llevamos todo el rato hablando en búlgaro y tu comprensión es perfecta, sin contar tu falta de acento, por lo que esta habilidad tuya no es nueva"

"No puedes comparar saber otro idioma con mentir sobre mi padre biológico, no es lo mismo" se defendió Hermione.

Asen negó lentamente mientras chasqueaba la lengua "Mentira es mentira, sin importar la magnitud. Porque te recuerdo que muchas veces Viktor confeso sentimientos en búlgaro, solo porque no se sentía listo para decírtelos, pero necesitaba sacarlos de su pecho, y tu estuviste entendiendo todo y no dijiste nada. Violaste su privacidad y traicionaste su confianza. Viktor mintió por proteger los deseos de su amigo, y traiciono tu confianza. Ambos están en el mismo bote, preciosa. Te guste o no"

Hermione observo sorprendida al rubio y deseo poder responder con algo ingenioso, pero nada vino a ella, porque le gustase admitirlo o no, ella sabía que él tenía toda la razón del mundo. Puesto que nunca olvidaría el día que Viktor le dijo que la amaba y ella decidió ignorarlo por completo aun cuando había entendido a la perfección cada palabra que había dicho. Y por primera vez en todo ese tiempo, Hermione se sintió como una maldita, porque Asen tenía razón, eran iguales. Y ella no tenía el derecho a juzgar a Viktor cuando ella había hecho exactamente lo mismo.

Sin contar con todas las cosas que aún no sabían de ella, y todas las mentiras que había dicho para proteger a su mejor amigo.


Una vez la clase termino, Hermione salió casi corriendo del salón de clases, no queriendo tener que enfrentar otra dosis de realidad de parte de Asen, pues sí que dolían. Por lo cual se fue directamente a la biblioteca a seguir ayudando a Harry con su pequeño dilema, ya que la prueba seria mañana a primera hora y aun no lograban dar con una solución o plan para que el chico saliese viva de esta.

Una vez llego, visualizo a ambos chicos sentados en una mesa y se acerco a ellos para adentrarse por horas en locas ideas que nada de funcionales tenían. No fue hasta alrededor de la medianoche que Hermione noto la presencia de los gemelos cerca de ellos.

"Roninski, libritos, el director quiere verlos en su oficina" canturreo George.

Hermione y Ron se observaron preocupados pensando en las posibilidades de todas las cosas por las que podrían ser llamados a la oficina del director a esas horas de la noche, ninguna de ellas buena.

"¿Saben por que nos esta llamando?" cuestiono Ron, pálido.

"Ni idea, solo dijo que debíamos escoltarlos hasta su oficina" se encogió de hombros Fred.

"Pero estamos ayudando a Harry, mañana es la segunda prueba y…"

"No lo sabemos Hermione, solo pidió venirlos a buscar, eso es todo" corto George.

Ambos recogieron sus cosas y prometiéndole a Harry volver los más pronto posible emprendieron el camino hacia la oficina del director en completo silencio. Ambos nerviosos y preocupados. Pero dicha preocupación se transformo en desconcierto al entrar y encontrarse con Cho Chang en una esquina de la oficina y a una pequeña niña rubia acompañada de lo que parecían ser sus padres.

"Ah señor Weasley, señorita Granger, al fin se nos unen" canturreo el director, invitándolos a tomar asiento y ofreciéndoles unos caramelos de procedencia dudosa que Hermione juro verlos moverse dentro del envase.

"director si esto es por Harry…" comenzó Hermione, pero fue cortada por la voz de la profesora McGonagall.

"Tomen asiento, jóvenes, debemos tener una conversación en extremo seria con ustedes"

"como sabrán, mañana tendrá efecto la segunda prueba del torneo y es de suma importancia su colaboración en la misma" comenzó el director.

"Aunque, si deciden negarse a participar serán completamente liberados de cualquier responsabilidad" aclaro la profesora McGonagall mientras miraba de reojo al director.

"Por supuesto, Minerva" carraspeo el hombre "Si deciden aceptar participar se les aseguran todas las protecciones posibles y un salvo retorno a la superficie"

"¿Superficie?" interrogo Hermione.

"Para aquellos que no lo sepan, la segunda prueba se realizara dentro del lago, a los campeones se les será robado aquello que más valoran y descasara en el fondo del lago, cada uno de ellos tendrá una hora para poder recuperarlo"

"Y si asumo bien, aquello que más valoran somos nosotros" acuso la castaña.

"Asume bien, señorita Granger" se escucho una voz pastosa desde una de las esquinas de la oficina, mientras que el profesor Snape hacia acto de presencia con cuatro vasos, llenos hasta el tope de algún liquido de apariencia viscosa.

"El proceso será el siguiente, ustedes beberán este vaso por completo, ni una gota más ni una menos, y luego caerán en un profundo sueño. Durante las primeras horas de la mañana serán transportados hacia el fondo del lago, en donde las sirenas se encargarán de velar por su seguridad. Una vez sus cuerpos tengan contacto con la superficie, el efecto pasara y despertaran de inmediato"

"Yo acepto" la primera en hablar fue Cho, la cual parecía completamente fascinada con la idea de ser lo que Cedric valoraba más.

Luego fue el turno de la pequeña niña, la cual Hermione comprendió, era la hermana pequeña de Fleur.

"Hay algo que no entiendo" apunto Ron "¿Por qué a Harry le asignaron dos personas?"

Hermione rodo los ojos al haber subestimado el nivel de procesamiento mental de Ronald y creer que el chico tenía algún tipo de comprensión de toda la situación, pero era más que claro que no lo tenía. El profesor Snape pareció compartir sus pensamientos pues fue bastante tajante al aclarar que Harry no tenía dos personas.

"Entonces, ¿Por qué Hermione esta aquí?" volvió a preguntar, confundido.

Hermione suspiro consternada de que aun no fuese capaz de atar los puntos. Cuatro campeones, cuatro personas. Ella era lo que Viktor más valoraba, lo cual la tenía en una nube, con su corazón bombeando a toda velocidad, aunque eso no quitaba que el miedo estuviese presente, además de que luego de todo lo que había pasado, Hermione se sentía completamente perdida en si aceptar o no. Aunque las palabras de Asen resonaban en su mente una y otra vez. Ambos mintieron, ambos eran iguales.

"No creo, señor Weasley, que la asociación de la señorita Granger y del señor Krum hallan pasado desapercibida para su persona" aclaro Snape.

Hermione pudo ver el momento exacto en el que la realización golpeo a Ronald, pues su rostro se torno completamente rojo y su expresión muto a una de absoluta molestia.

"Bueno, ahora que todo ha sido aclarado, ¿Qué dicen? ¿aceptan?" pregunto Dumbledore risueño.

"Ujum" respondió Ronald, negándose a despegar la mirada de una de las ventanas.

"¿Qué hay de usted señorita Granger? ¿acepta?" pregunto la profesora McGonagall, viendo la clara duda en el rostro de su alumna estrella.

¿Aceptaba? Hermione sabía que aceptar implicaría el tener que enfrentarse a Viktor, además de que la delataba y la hacía aceptar que estaba al tanto de lo profundo de los sentimientos del chico por ella. Sabía que si aceptaba podría darle a Viktor esperanzas de que su relación tuviese algún futuro. La pregunta era, ¿Quería ella que la relación tuviese futuro? ¿realmente le molestaba la posibilidad de darle esperanzas a Viktor? ¿Darse esperanzas a sí misma?

"Acepto" soltó de golpe la castaña, sorprendida de lo rápido que había llegado esa respuesta a ella.

Cuando los vasos fueron repartidos, Hermione se detuvo a centímetros de beber el vaso y fijo sus ojos en el maestro de pociones en una clara pregunta, ¿es segura esta cosa? A lo que el hombre se limito a asentir de forma casi imperceptible y Hermione bajo todo el contenido del vaso, sorprendiéndose de su dulce sabor.

Segundos después, Hermione sentía como un sueño arrollador se apoderaba de ella y lo ultimo que vio fue el rostro de su mentor a centímetros de ella susurrándole que todo estaría bien.


Viktor caminaba nervioso de un lado a otro, a su lado Lorenzo, Asen, Tim y Micah observaban sus alrededores en busca de la castaña. Viktor había estado con un mal presentimiento toda la noche y si bien Hermione y el aun seguían sin hablarse, necesitaba verla y saber que estaba bien. Con cada minuto que pasaba y la castaña se negaba a aparecer entre las gradas, Viktor se ponía más y más nervioso.

"Calma Viktor, de seguro esta todavía con el chico Potter y por eso no ha llegado" calmo Micah.

Y Viktor se habría creído el cuento si no hubiese sido por la repentina aparición de Harry en el muelle, con la misma expresión de nerviosismo que el tenía y por el hecho de que el chico parecía estar observando las gradas en busca de algo o alguien que al parecer no estaba ahí.

Y ahí fue cuando Viktor vio a Ginny entrando a una de las gradas, al parecer viendo hacia los lados en busca de alguien. Luego Viktor observo el lago por un segundo y fue cuando su mal presentimiento cobro sentido. No serían capaces, ¿o sí?

"Nos hemos llevado lo que más valoras" no era un objeto. Era una persona. Lo que el mas amaba era Hermione, y por su puesto que los malditos habían tomado a su castaña y la habían puesto en el maldito lago. Viktor no lo pensó ni dos segundos cuando escucho el cañón, se arrojó al agua y justo como lo había practicado por semanas, se transformó parcialmente y emprendió su búsqueda, jurándose matar al imbécil que obligo a su Mina a meterse en ese malnacido lago.


Habían transcurrido alrededor de veinte minutos cuando su desesperación comenzó a hacerse presente. No importaba lo mucho que nadase, Hermione no aparecía por ningún lado. ¿Qué habría hecho a Hermione involucrarse? Ella era lo que el más valora, pero con un demonio que no era su intención que ella se metiese en esto. Este torneo había sido su decisión, no la de ella. O quizás… quizás ella sabía en lo que se metía y acepto aun sabiendo lo que eso significaría para él.

Quizás… y antes de continuar con sus pensamientos Viktor se detuvo abruptamente. Juraría haber escuchado algo. Agudizo el oído y si, era la misma melodía que había escuchado en el huevo. Se apresuro a nadar en dirección del sonido y lo que vio lo maravillo y aterro al mismo tiempo.

Una villa completamente debajo del agua, en la cual se veían a cientos de sirenas nadar libremente. Recorrió el camino en dirección en donde la melodía se hacía más y más intensa y ahí fue que la vio. Se encontraba atada por una de sus piernas a lo que parecía un pilar en la plaza principal, a su lado la novia de Cedric, el inútil pelirrojo y una niña que no reconoció. Sus rostros completamente grises y sus cabellos y uniforme flotando a su alrededor. Viktor sintió un frio invadirlo al ver el estado de Hermione, cualquiera diría que estaba muerta.

Se apresuro cuando vio a Cedric pasar por su lado y desatar a su novia, apuntándole antes de irse el reloj, en clara señal de que el tiempo se acababa. Por lo que rápidamente nado hasta Hermione y con sumo cuidado la desato mientras veía a Harry aparecer por su izquierda. Cuando finalmente desato a Hermione la tomo entre sus brazos y comenzó a nadar velozmente hacia la superficie, aterrado de que lo que sea que la mantuviese en ese estado se acabara al cumplirse la hora y que su Mina se ahogase en su camino a la superficie.

Pronto, vislumbro los rayos del sol colándose por la superficie y acelero el paso, atravesando el agua y deshaciendo su transformación mientras mantenía a la castaña pegada a su pecho firmemente. Pero de inmediato supo que algo no andaba bien, porque el escandalo que sus amigos habían hecho cuando salieron fue muriendo lentamente y todas las miradas parecían centrarse en Hermione.

Nado hasta el muelle y al acercarse observo los rostros llenos de preocupación de los profesores, Karkaroff y sus propios amigos. Al llegar levanto a Hermione y esta fue tomada por Lorenzo y Asen, mientras que el era ayudado por Karkaroff a salir del agua.

"¿Qué sucede?" pregunto desesperado, mientras Hermione era tendida en el suelo del muelle y el profesor de pociones y Dumbledore se acercaban corriendo y pasando sus varitas por su cuerpo.

"Se suponía que la chica debía despertar apenas salieran a la superficie" aclaro Karkaroff, mientras observaba con preocupación a los profesores comenzar a comprimir el pecho de Hermione.

Viktor vio rojo y comenzó a acercarse hacia donde estaba Hermione, completamente aterrado de que no hubiese llegado a tiempo y Hermione en efecto se hubiese ahogado por su lentitud. A su lado, Lorenzo parecía estar en un estado similar puesto que Viktor solo escuchaba su forcejeo contra los chicos en un intento de que lo dejasen acercarse a ella.

"¡Es mi hermana, maldita sea!" grito Lorenzo, completamente desesperado.

Viktor aparto de un empujón a aquellos que se interponían entre el y Hermione y se arrodillo a su lado, mientras las compresiones parecían ser completamente inútiles puesto que el usualmente sonrojado rostro de Hermione seguía totalmente gris.

"¡Por Circe Mina, despierta!" grito Viktor desesperado.

"¡Déjenme pasar, es mi hermanita la que está ahí, quítense!" bramó Lorenzo, mientras caía de rodillas junto a él.

"¿Qué dijo?" cuestiono el profesor de pociones mientras detenía las compresiones.

"¿Qué demonios hace? ¡Haga algo por ella!" grito Lorenzo.

El profesor lo vio completamente serio y repitió la pregunta "¿Qué quiere decir con que es su hermana?"

"¿Qué tiene eso…?"

"La señorita Granger es una nacida de muggles" afirmo el profesor.

"No, es mestiza. Es la hija de mi padre con una mujer muggle" defendió Lorenzo.

De pronto Viktor vio al profesor buscar en uno de sus bolsillos un pequeño frasco y verterlo en la boca de Hermione. Viktor iba a cuestionar al hombre cuando de pronto los labios de Mina volvieron a tornarse rosados mientras que su rostro recuperaba poco a poco su tono natural.

"La poción de la señorita Granger era más potente debido a su condición de nacida de muggle, al ser mestiza y yo no haber sido informado, la poción resulto más fuerte de lo que debía. Por eso no despertó al tocar la superficie, solo necesitaba el contra hechizo. Estará bien en un par de horas" explico el hombre mientras mirada fúrico al profesor Dumbledore, el cual parecía completamente ajeno a todo lo que había ocurrido.

"olvide por completo comentarte ese detalle, Severus"

Viktor miro con completo odio al hombre mientras envolvía a Hermione en mantas para mantenerla caliente y era guiado por la enfermera del colegio hacia una tienda en donde los demás se encontraban junto a sus personas especiales. Al momento de entrar, Harry corrió hasta él y le pregunto que había sucedido mientras observaba a Hermione, la cual descansaba en sus brazos.

"Vimos la conmoción cuando salimos del agua, pero no nos dejaron acercarnos" aclaro el chico mientras paseaba la mirada por Hermione, confirmando que se encontrase a salvo.

"Error de cálculo. Le dieron más cantidad de poción de las que necesitaba, porque nadie sabía que la señorita Granger era mestiza" compartió la enfermera.

"¿Qué? ¿Mestiza?" cuestiono Harry.

"¿De que esta hablando? Hermione es hija de dos muggles, como es que ahora es mestiza" agrego el pelirrojo.

Cuando Viktor se disponía a responder, escucho la voz de Lorenzo gritando desde afuera de la tienda.

"Es mi hermana menor la que se encuentra ahí, exijo que me dejen pasar"

Segundo más tarde Lorenzo se adentraba a la tienda y corría hasta ellos y sujetaba el rostro de Hermione, inspeccionándolo y recorriendo su varita por su figura.

"¿Qué mier…? ¡aléjate de ella!" gritaba el pelirrojo mientras trataba de apartar de un empujón a Lorenzo, el cual no se inmuto ni por un segundo.

"Espera un momento, Ron" le exigió Harry al chico "¿Por qué dices que Hermione es tu hermana?" pregunto el pelinegro, completamente confundido.

De pronto Hermione se removió en sus brazos y Viktor observo que su rostro se contraía en una expresión molesta. Por lo que se acerco a una de las camas y con cuidado de no despertarla la deposito en ella, tomando la poción para mantenerla caliente y vertiéndola despacio por sus labios. Notando de inmediato como la mueca se relajaba.

"No es de su incumbencia mi relación con Hermione" aclaro Lorenzo, viendo con desdén al pelirrojo que no paraba de gritar.

"Querer parar con los gritos" ordeno Viktor "Despertaran a Mina"

El chico se torno completamente rojo y se disponía a gritar nuevamente cuando Harry se adelanto y le dio una mirada que le pedía que guardase silencio.

"Hermione es nuestra amiga, solo queremos comprender que esta pasando" aclaro el pelinegro.

"Mi relación con Hermione…"

"No te molestes Lorenzo, todo el maldito colegio te escucho" interrumpió Asen, el cual venía entrando a la tienda, seguido de los profesores y Karkaroff.

"entonces es verdad, Hermione es familia. La media hermana de Lorenzo y la hija del tío Enrico con una muggle. Pero nadie lo sabia hasta hace unas semanas"

"¡ASEN!" exclamaron Viktor y Lorenzo al unisonó.

"¿QUÉ? Si nadie lo decía el idiota ese seguiría gritando todo el día"

El griterío siguió por unos minutos más cuando un gemido de dolor llamo la atención de Viktor, rápidamente se dirigió hacia la cama de Hermione y la vio sentada mirando a su alrededor con expresión desorientada, su cabello seguía goteando agua y Viktor noto su uniforme húmedo y pegado a su cuerpo y se sintió como un imbécil por no pensar en dejarle un cambio de ropa o quizás un hechizo para secar la que llevaba.

Viktor se apresuro a tomar la sudadera que Karkaroff había dejado para que el se cambiara y se acerco a ella, en ese momento ella lo vio fijamente por unos segundos, congelándolo en el sitio.

"¿Viktor? ¿Qué me paso? ¿Ganaste la prueba?" susurro Hermione, y Viktor sintió su corazón derretirse de amor por ella.

"Tranquila Mina, estar bien ahora, todo estar bien" dijo Viktor mientras tomaba su rostro entre sus manos y le aseguraba que ella estaba bien.

"¿ganaste?" pregunto Hermione, mientras barría los ojos por todo su rostro.

Viktor sonrió dulcemente y negó "Eso podría importarme menos justo ahora Mina, lo único que importa es que tu estas a salvo"

Le paso la sudadera y puso otra de las toallas en su cabello "Cambiate, si no poder enfermarte"

Viktor iba a salir de la pequeña e improvisada habitación cuando un susurro de Hermione lo detuvo.

"Tu pronunciación ha mejorado"

"Gracias a ti, Mina" dijo, mirándola con todo el amor que sentía por ella para luego terminar de salir y dejarla para que se cambiara.

Minutos después los dejaron salir a todos para escuchar el resultado de la prueba y fue cuando Viktor la vio de nuevo y quería tomarla entre sus brazos y besarla y decirle cuanto la amaba y lo malditamente hermosa que se veía con su sudadera, con su nombre en su espalda.

Cuando los resultados fueron dichos, una tensión se sintió en todo el aire, Cedric había ganado, pues llego primero, Harry llego de ultimo, pero era el segundo debido a puntos por altruismo, Fleur quedo de ultima porque ni si quiera logro finalizar y él pensó que quedaría en tercer lugar, pero debido a todo el asunto con Hermione, habían decidido dejarlo también en segundo lugar.

Todos comenzaron a retirarse, pero él se acerco a Mina para poder conversar con ella. Aunque la chica se encontraba rodeada de todos sus amigos, pero al verlo acercarse se separo de ellos y camino en su dirección, aunque una mirada bastó para darle entender que la siguiera a donde sea que ella iba.

Viktor observo su nombre adornando la espalda de la chica que amaba y deseo que un día ella también pudiese tener ese apellido, hacerla una Krum, volverla la madre de sus hijos, despertar cada día a su lado. Pero primero debía solucionar todo este lío en donde estaban metidos.

Hermione camino en silencio por todo el muelle hasta llegar a la orilla del lago y ahí se quedo de pie, observando a lo lejos el barco que flotaba pacíficamente sobre la superficie del lago. La vio extender la mano en su dirección y tomar la suya.

"Mina, yo…"

"No, no digas nada. Esta vez me toca hablar a mí, Viktor" susurro mientras observaba sus manos unidas.

"Cuando supe que me mentiste, solo Merlín sabe lo mucho que partiste mi corazón, Dios… la peor parte de todo fue que no podía ni quería culparte, aun sigo sin hacerlo" susurro "Pero luego comprendí que yo no era muy diferente de ti, he mentido tanto, he manipulado tanto la realidad solo para proteger a los que amo"

"Pero se acabaron las mentiras" confeso la castaña "Aún hay muchas cosas que no puedo decirte, pero esta es la primera de mis mentiras que dejare caer"

A Viktor le tomo un par de minutos procesar lo que Hermione trataba de decir, pero fue cuando repaso sus palabras que se dio cuenta que estaba hablando en un perfecto búlgaro.

"¿Aprendiste búlgaro?" pregunto sorprendido.

"No, siempre he sabido búlgaro. Siempre entendí lo que decían. Siempre supe que me amabas cuando lo confesaste aquella vez" admitió la castaña mientras agachaba la mirada.

Hermione sintió la intensa mirada en ella, se negó a ver a Viktor pues se encontraba avergonzada por sus acciones. Y sabía que en el futuro sería incapaz de ver a muchos otros, incluyéndose a ella misma. Recorrió con la mirada el pacifico barco y fue como si un puñetazo le quitara el aire, ese maldito barco solo era un recordatorio más de todas las mentiras que ella mantenía dentro de sí.

"¿Por qué nunca mencionaste nada?" cuestiono el búlgaro.

"No lo sé… quizás porque nunca preguntaste, o tal vez fue el hecho de que una vez comencé a mentir acerca de eso se volvió demasiado grande como para mencionarlo sin delatar todo lo que sabía…"

Hermione volteo y clavo sus ojos en los oscuros de Viktor, y finalmente pudo ver el sin fin de emociones brillando en ellos. Dolor, traición, su traición y lo que eso significaba, y Hermione supo que estaba haciendo lo correcto, nadie podía ni debía construir nada a base de mentiras y ellos ya se estaban lastimando demasiado como para seguir este sin sentido.

"Aunque… puede que no quisiera enfrentar el hecho de que me enamore de ti porque me da miedo lidiar con ese aspecto de mis emociones"

Viktor abrió los ojos con sorpresa y dio un paso vacilante hacia ella.

"¿tu…? ¿Tu me amas?" dudo el pelinegro.

En un escenario diferente, Hermione habría negado, corrido o se habría avergonzado de confesar sus sentimientos. Pero después de todo lo sucedido en las ultimas semanas y del conflicto emocional con el que había estado lidiando, no le veía sentido a ocultarlo más, aunque tenía en claro que la palabra amor traería esperanza para Viktor, y se sentía mal por ello, pero esto debía acabar, por el bien de los dos.

"Lo hago, te amo" confirmo la castaña, viendo con absoluto pesar la alegría y esperanza brillar en él "Pero… el amor muchas veces no es suficiente, Viktor"

"¿Qué? No Mina, lo que sea que estes pensando, solo déjame solucionarlo ¿De acuerdo? No te miento que me duele que me mintieras sobre el idioma, pero no…"

Hermione termino de acortar la distancia y tomo delicadamente el rostro de Viktor. Dios, como había extrañado verlo.

"Viktor, no más. Solo nos hemos hecho daño, y puede que tu puedas vivir con eso, pero yo no" afirmo la castaña.

Viktor negó y la acerco un poco más a él.

"Mina…"

"No confío en ti, Viktor" susurro Hermione mientras secaba con su pulgar una lagrima que caía por la mejilla del chico que amaba y al que estaba dejando "Además de lo poco saludable que es la facilidad con la que nos hemos mentido y lastimado"

"Hermione, por favor…" suplico el pelinegro, abrazando a la chica como si su vida dependiera de ello.

"Se acabo" sollozo la castaña mientras se permitía disfrutar unos segundos más del que sin saberlo se había vuelto su lugar seguro y respirando una ultima vez esa conocida esencia que Viktor desprendía, se separo de él. Dio uno, dos, tres pasos y observo el rostro lloroso de Viktor, aunque estaba segura de que el suyo se encontraba igual o incluso peor.

Con cada paso que daba hacia el castillo y lejos del pelinegro sentía como un pedacito de su corazón se partía y caía, pero sabía que no debía dar vuelta atrás. Cuando Asen le hizo ver la realidad de lo mal que ambos habían estado, fue cuando tomó la decisión, lo amaba, amaba a Viktor con fallo y cada acierto, pero ella necesitaba confiar, confiar en ella, quererse, resolver toda su mierda y quizás después de todo eso pudiese reconocerse y abrirse a Viktor. Decirle la verdad y quererlo sin el peso de sus mentiras de por medio.


Había pasado un mes entero desde la segunda prueba y las cosas poco a poco habían comenzado a volver a la normalidad, los chicos seguían en sus mundos, haciendo bromas, estudiando poco y simplemente siendo ellos. Aunque Harry se había vuelto una nueva versión protectora de si mismo en lo que a Hermione respecta. Luego de que se sintió lista para aclarar muchas cosas, la castaña sentó a sus amigos, incluyendo a Ronald, y les comento todo lo que había estado pasando en su vida.

Si bien la castaña decidió dejar de lado su ruptura oficial con Viktor debido a que eso solo les correspondía a ambos. Pero si detallo todo el asunto de su padre biológico y les pidió que le dieran tiempo para lidiar con todo, aunque Harry se dedico a ser su pañuelo de lágrimas, disculpándose por no prestar atención a todo el embrollo en el que estaba metida.

Ronald siguió actuando igual de idiota que siempre, aunque ella estaba casi segura de que eso no cambiaría jamás sin importar que sucediese. Ginny se volvió incluso más inseparable de ella, aunque con su nueva relación oficial con Micah, no es como si tuviese mucho tiempo de sobra. Pero la castaña no negaría que el chico era sumamente dulce y le proporcionaba minutos de diversión en sus extraños intentos de impresionar a la pelirroja, los cuales siempre salían mal.

Durante ese mes sus interacciones con Viktor y los chicos habían sido completamente extrañas, si bien no estaba en sus planes volverse enemiga o amiga con ninguno, Asen había visitado su mesa en la biblioteca en más de una ocasión. Resulto que el chico era una caja de sorpresas, discutían sobre la vida, materias, incluso cosas sin sentido. Ambos compartían dos clases por lo que nunca parecía faltar un tema de conversación.

Por otro lado, Lorenzo se había dedicado a observarla o ignorarla dependiendo de la ocasión, pero Asen le había confiado que el chico estaba tratando de arreglar y llegar a termino con su padre y todo lo que había pasado, por lo que le advirtió que no le tomase por sorpresa si uno de estos días el castaño decidía aparecerse en su vida a intentar arreglar las cosas, lo cual para sorpresa de ambos no causo una reacción negativa en la chica.

Viktor era otra historia, el chico y ella parecían coincidir en todos lados, en los pasillos, el comedor, las salidas de clase y prácticamente cada segundo durante los fines de semana en Hogsmeade. Las primeras veces fueron sumamente incomodas, pero con el pasar de los días fueron capaces de reconocer la presencia del otro sin que todo se tornase triste y doloroso.

Debido a toda esa interacción, el furor por su relación con Viktor había disminuido y ya los fotógrafos no la perseguían o hacían preguntas incomodas. Por lo que todos parecían un poco más relajados últimamente.

Al que si había visto poco había sido a Valentín, el chico parecía hacer acto de presencia durante las clases y luego se esfumaba por completo, preocupando incluso al siempre despreocupado Asen, el cual le menciono en un par de ocasiones que la actitud del chico le preocupaba, pues desde el incidente en el barco nadie había vuelto a hablar con el lo suficiente como realmente comprender que estaba pasando por su mente.

Apartando todas esas situaciones, la vida de Hermione había estado tomando un rumbo más conocido para ella. La correspondencia con sus padres seguía igual, su relación con sus amigos era igual que siempre, amena y diversa. Sus clases habían vuelto a la normalidad y ahora podía dormir más tranquila por las noches, aunque aun no llegaba a termino con sus propias mentiras y conflictos, se sentía más ligera que antes.

Las cartas constantes y sin replicar que Enrico le enviaba sin falta todas las semanas ya habían dejado de incomodarla, y si bien no estaba lista para dejar al hombre entrar a su vida, hace unos días se había plantado la posibilidad de responder a alguna de esas cartas un día de estos.

Sus tareas extracurriculares iban viento en popa, aunque Karkaroff era un hombre en exceso difícil de mantener vigilado, se las había arreglado para mantenerlo siempre a su vista, mientras que las lecciones con el profesor Snape mejoraban cada día.

El único aspecto de su vida con el que Hermione aun no lograba hacer realmente las paces era Viktor. Pensó que con alejarse de él y terminar oficialmente la relación se sentiría mejor, pero no. Lo extrañaba tanto, su sonrisa dulce cuando la veía entrar al comedor por las mañanas, o la forma en la que se recostaba en sus piernas para que leyese algo para él. Los inocentes roces de manos mientras paseaban por el pueblo, o sus labios rozando los de ella en un momento a escondidas en la biblioteca. Extrañaba sus conversaciones y la forma en la que su risa podía hacer vibrar cada parte de su ser.

Lo extrañaba tanto que dolía el verlo, pero también dolía la indiferencia de saber que sin importar si iba y le gritaba lo mucho que lo extrañaba, eso no cambiaria nada. Ambos tenían que pasar por esto, aun cuando muriese un poco más cada día.


Buenas Buenaaaaaaaas, he vuelto. Esta historia aun le faltan unos capítulos más, y el final se está acercando cada vez más.

Aunque puede que quizás, tal vez, a lo mejor, esta historia tenga una segunda parte, y quizás una tercera. Aunque eso no lo escucharon de mí.

No se olviden de dejarme su comentario, que ya saben que me gusta leerlos.

Un beso.