Disclaimer: todos los personajes que reconozcan y el mundo donde viven pertenecen a JK Rowling. El resto es producto de mi imaginación.
Escribo esto solo por diversión. No ha sido sometido a revisión beta ni profesional por parte de un editor.
7.- Rehabilitación
Harry se levantó particularmente temprano, no que hubiera tenido pesadillas que lo despertaran, pero su cuerpo sentía había descansado suficiente, aún no había amanecido por completo, los primeros rayos del sol comenzaban a filtrarse por la ventana.
Dio un breve chequeo a Severus, todavía estaba dormido, y aparentemente tranquilo, decidió no molestarlo, aún faltaban un par de horas para que tuviera que tomar las pociones de la mañana, y ciertamente aún era muy temprano para el desayuno.
Bajó lentamente las escaleras, intentando no hacer ningún ruido, se preparo un café y se instaló cómodamente en una de las sillas de la cocina, solo disfrutando del calor que transmitía la taza a sus manos, y procedió a dar el primer sorbo a su café.
Fue sorprendido con el ruido inconfundible de la red floo activándose. Se preguntó quién podría ser a estas horas de la madrugada, solo Ron y Hermione tenían acceso a la red de su casa, y para ser honestos, Ron no era de levantarse tan temprano. Curioso decidió acercarse a la sala, donde estaba la chimenea.
Al entrar se encontró con Ron y Hermione de pie en la sala, Ron cargaba lo que parecía ser una pesada caja, la ceja de Harry se arqueó, una mirada de curiosidad en su rostro.
"Buenos días Harry", Hermione corrió a darle un apretado abrazo. "Ni tan buenos", dijo Ron ahogando un bostezo. "Saldremos el día de hoy rumbo a Australia a buscar a los padres de Herm, he insistió en que pasáramos a dejarte todos estos chunches antes de partir", dijo Ron aún sosteniendo la caja entre sus brazos.
"No se hubieran molestado", dijo Harry sonriente, "No sé que crean que necesito, pero estoy bien, Kreacher me ha estado cuidando satisfactoriamente, diría él, y Severus se ha recuperado bastante bien, hace 2 días retiré las férulas de sus manos y no había deformidades aparentes, creo será prudente iniciar la rehabilitación."
"Por eso estamos aquí Harry", Hermione le dijo radiante. "Por el tipo de lesiones que el profesor tiene, después de todos los libros que consulté, llegué a la conclusión de que en su particular estado, la rehabilitación muggle será lo mejor, ya que como su núcleo mágico también está muy dañado, y éste tarda más en recuperarse, cualquier método mágico retrasará la recuperación de su núcleo, y el método muggle solo desgastará sus fuerzas, pero no afectará su magia".
"Oh, bueno, no sé si a él le parezca", dijo Harry con duda.
"Si quiere salir pronto de aquí y seguir con su vida lo más cercano a lo normal, lo aceptará, no le quedará de otra", Ron dijo mientras pasaba la caja a las manos de Harry.
"Aquí te trajimos algunos elementos muggles de rehabilitación inicial, todos pensados en que debería primero fortalecer sus manos y brazos, antes de intentar sacarlo de la cama, será necesario sea capaz de mantener un agarre firme sobre las cosas antes de pasar a la rehabilitación para caminar", le explicó Hermione.
"Te traje aquí un resumen de los ejercicios que deberán hacer, va a requerir de mucha ayuda, esto puede te lleve al menos d semanas, lo suficiente para que Ron y Yo hayamos regresado, para ayudarte con la segunda fase de la rehabilitación. Habrá muchos insultos de por medio, espero seas consciente Harry, y dolor, mucho dolor para él, y habrá días buenos, días malos y días muy malos, en los que seguramente querrá rendirse. No seas tan duro con él, dale tiempo y si es necesario en algún momento, también espacio:" Hermione terminó su explicación y se acercó para darle un nuevo abrazo, ahora como despedida.
"Suerte con el murciélago", dijo Ron en un tono de burla, "nos vemos en ocho semanas, todo estará bien", Ron le dio un fuerte abrazo también, y él y Hermione desaparecieron por la red floo.
Harry se quedó por un momento parado en medio de la sala, aún con la caja entre sus brazos, se había estado preguntando cuando sería prudente iniciar con las actividades de rehabilitación con Snape, y ahora, como si Hermione y Ron pudieran leer su mente, estos habían aparecido con la solución a su dilema.
Vio su reloj, pasaban de las 7, conociendo a Severus seguramente ya estaría despierto. Mejor subir a revisarlo, pedir el desayuno a Kreacher y comenzar a trabajar.
Cuando Harry entró en la habitación de Severus se lo encontró ya despierto, mirando al techo, aún estaba muy débil como para acomodarse solo en la cama, así que cada mañana esperaba pacientemente a que Harry llegara para que lo ayudara a sentarse y poder cambiar de posición.
"Buenos días profesor", saludó Harry afablemente.
"Buenos días Potter, una disculpa por el inconveniente de ayer". Dijo Snape, casi en un susurro, sus mejillas teñidas de un suave color rosa.
"Nada que disculpar profesor, lo dije ayer y lo digo hoy, sinceramente, estoy aquí para ti, cuantas veces sea necesario aquí estaré". Harry le dirigió una cálida sonrisa.
Severus miró largamente a los profundos ojos verde esmeralda de Harry, no encontró burla o mentira en su mirada, solo genuina preocupación.
"Bueno, y acaso pretendes matarme de hambre después de tantas molestias que te has tomado para curarme", dijo Snape sardónicamente, tratando de aligerar el ambiente.
Como si Kreacher hubiera estado escuchando, apareció con las bandejas del desayuno.
"Parece ser que Kreacher piensa lo mismo, no podrás quejarte, servicio a la habitación garantizado, al alcance de un comentario sarcástico", Harry le dijo en un tono juguetón.
"Kreacher se disculpa por tardar maestro, faltaban algunos alimentos en la cocina, y salí temprano a comprar las cosas, pero todo está fresco y listo", Kreacher se inclinó levemente.
"No hay problema Kreacher, el profesor se va levantando, con un humor afable", guiñó Harry, "Puedes retirarte para que desayunes también".
Kreacher asintió levemente y desapareció con un suave "plop".
"Hoy nos levantamos graciosos Potter", escupió Severus con un poco de veneno.
"Solo digamos que prefiero estar de buen humor, ya que el día de hoy será bastante molesto, para usted en particular profesor, así que prefiero no arruinar mi día, no aún", la sonrisa de Harry sin desaparecer de su rostro.
Se acercó a la cama, tomó una de las bandejas que Kreacher había dejado con el desayuno y se dispuso a alimentar a Severus.
Este lo miró largamente, como midiendo nuevamente sus intenciones, pero, no pudo evitar un gruñido saliera de su estómago, motivado por el rico aroma de la comida, no dijo nada, y simplemente se dejó alimentar.
Una vez acabado el desayuno, los platos enviados a la cocina, y Snape acomodado en una mejor posición en la cama, Harry procedió a explicarle qué harían.
"Muy bien profesor, dado que todas las fracturas han sanado adecuadamente, es el momento de iniciar con el proceso de rehabilitación. Como su núcleo mágico aún está muy dañado y en proceso de recuperación, tendremos que hacer esto a la manera muggle, incluso más efectiva en esta área que la manera mágica, pero implica mucho trabajo físico por su parte, y una buena cantidad de dolor." Harry le dijo tratando de sonar lo más profesional posible.
"Supuse que algo así sería necesario, no que me agrade la idea en lo absoluto, pero, si es la manera más sencillas de llegar al objetivo de mi recuperación total, estoy dispuesto, no que tenga muchos opciones, verdad Potter", la voz de Severus tenía un ligero toque de inseguridad.
"No se preocupe profesor, iniciaremos primero por ejercicios básicos para fortalecer el agarre de sus manos, así que aún podrá seguir acostado "descansando", por algunas semanas más. Si pone todo el esfuerzo necesario de su parte, pronto podrá estar escribiendo de nuevo y sosteniendo su varita, y podrá maldecirme todo lo que quiera, si así lo desea", Harry sonrío genuinamente después de su comentario.
Se acercó a Severus, algo apretado en su mano, se sentó en la cama y le tendió el objeto a Severus para que lo agarrara.
"Una pelota", Severus alzó la ceja con incredulidad.
"Si profesor, una pelota, pero no es cualquier pelota, usted tendrá que apretar con fuerza esta pelota, entre mejor sea el agarre y la fuerza, mejor podrá apretarla, cuando logre completar diez apretones, de manera satisfactoria, con las dos manos, procederemos a los agarres finos, pero por ahora se trata de fortalecer sus dedos", Harry explicó, recitando casi a la perfección la información que Hermione le había proporcionado al respecto.
"Las primeras veces tendré que ayudarlo, y puede que no pueda completar más de dos agarres, pero haremos esto a su ritmo, sin presiones, solo usted sabe cuándo y cuánto puede aguantar".
Harry tomo suavemente la mano derecha de Snape y colocó la pelota en su palma, cerrando con cuidado los dedos de Severus alrededor de la pelota, esto provocó un gruñido de malestar en Severus, tenía dos meses sin mover sus articulaciones, las cuales estaban bastante rígidas. Potter tenía razón, esto sí que iba a doler.
"Intente apretar la pelota lo más fuerte posible profesor", Harry lo miró expectante. Severus reunió todas sus fuerzas y trato de apretar la pelota en su mano, apenas un movimiento imperceptible, que desplazó un poco la superficie de la pelota. Esto molestó visiblemente a Severus.
"Bien profesor, para ser el primer intento no estuvo mal"; dijo Harry tratando de alentarlo.
"No estuvo mal Potter, no estuvo mal", escupió Severus, lleno de coraje y frustración.
Esto no molestó a Harry, quién suavemente replicó: "Profesor, ha estado inmovilizado por más de dos meses, todos sus músculos atrofiados por la prolongada recuperación, no esperaba que fuera capaz de apretar la pelota la primera vez, pero con el esfuerzo y trabajo adecuados pronto será capaz de lanzarme la pelota en la cabeza. Creo yo esa sería una buena motivación, darle al pequeño mocoso entrometido un buen golpe, no cree usted". Una chispa de diversión en la mirada de Harry.
Severus no contestó, solo emitió un gruñido bajo, que Harry interpretó como de razón y resignación.
"Intentemos una vez más, y luego lo dejaré descansar"… Harry le sonrío nuevamente.
Continuaron con esta rutina por casi dos semanas, sin agregar algún ejercicio más, al quinto día Severus por fin fue capaz de apretar la pelota con fuerza, al final de las segunda semana ya podía hacer diez repeticiones del movimiento con cada mano, esto alegró a Harry y le dio a Severus un poco de seguridad, era hora de pasar a movimientos más complejos, como intentar agarrar una cuchara.
