Capítulo 15 [especial]: Finn & Phoebe.

Finn y Phoebe estaban sentados bajo la sombra de un árbol frente a un lago, lago que tenía un gran significado para ellos, ambos observaban a la gente pasar mientras el sol se ocultaba lentamente. Phoebe ensayaba las estrofas de una canción que trajo consigo mientras Finn se recargaba contra el tronco de árbol, apoyando las manos debajo de su cabeza, disfrutando de la voz de la chica junto a él.

-Nunca imaginé que después de todo lo que pasó entre nosotros, podríamos volver a estar aquí-dijo la chica de cabello rojo cobrizo sonriendo con nostalgia. Finn desvió la mirada hacia ella.

-Yo tampoco, pero, si te soy sincero, estoy feliz de que podamos pasar tiempo juntos.

Phoebe dejó de leer las estrofas de la canción y un cómodo silencio se instaló entre ellos. Luego, soltó una risa leve.

-¿Recuerdas cómo comenzó todo? Quiero decir, cómo éramos antes de que todo se complicara.

Finn asintió, riéndose también.

-Sí, claro que lo recuerdo. Éramos un desastre, pero del tipo divertido.


*Flashback*

Desde que se conocieron en su segundo año de preparatoria, Finn y Phoebe habían sido inseparables. Phoebe era extrovertida, intensa y un poco caótica a pesar de su casi nulo contacto con el mundo exterior y que gran parte de su vida había sido educada en casa por su severo padre. Mientras que Finn aportaba una energía más tranquila que equilibraba su amistad, compartían todo: desde secretos hasta tardes enteras viendo películas malas solo para reírse de ellas.

Un día, tras una presentación de la banda, Phoebe y Finn se dirigieron a compartir un helado en un parque cercano. Fue en ese momento cuando Finn decidió hacer la pregunta que lo cambiaría todo.

-¿Qué harías si ninguno de nosotros encontrara a alguien más para cuando cumplamos treinta años?-preguntó Finn aquella tarde con una sonrisa traviesa. Phoebe, disfrutando de su helado, le ofreció su mano libre.

-Sencillo, nos casamos-respondió la chica de cabello rojo cobrizo.

Ambos se echaron a reír tan fuerte que Phoebe casi dejo caer su helado y cerraron el trato con un sincero apretón de manos. Aquel fue uno de los primeros momentos en que Finn sintió que su amistad con ella era algo realmente único.

*Fin flashback*


Phoebe salió de sus recuerdos por un segundo, dirigiendo su mirada ámbar hacia Finn con inquisición.

-Creo que las cosas comenzaron a cambiar después de aquella noche de películas en tu casa ¿recuerdas?

Finn no pudo evitar sonrojarse.

-Sí, lo recuerdo. Fue extraño, pero… también fue especial.

-"Especial" no es precisamente la palabra que usaría-lo contradijo Phoebe arqueando una ceja, divertida-pero, ya que estamos en eso, continúa-


*Flashback*

Después de varios días sin verse por estar ocupados con otras obligaciones, Finn y Phoebe decidieron retomar su vieja tradición: una noche de películas en casa. En esa ocasión estaban en la sala de la casa de Finn, repleta de cojines, mantas y una pequeña mesa con snacks. Ambos estaban tendidos en el sofá compartiendo una bolsa de palomitas azucaradas mientras una comedia romántica sonaba de fondo.

-Oye, Finn ¿sabes que en la escuela está corriendo el rumor de que nos gustamos?-preguntó Phoebe de repente rompiendo con el drama de la película.

-¿En serio?-preguntó Finn arqueó una ceja curioso, pero luego estalló en risas-¡eso es absurdo!-

-Sí, había rumores por todos lados. Hasta en la cafetería. Decían que parecemos una pareja porque siempre andamos juntos.

Finn no pudo evitar soltar una carcajada, negando con la cabeza como si aquello fuera una idea descabellada.

-Eso es imposible. Nosotros solo somos buenos amigos. ¿Qué tiene de malo eso?

Phoebe se encogió de hombros, tomando un sorbo de su refresco.

-Nada. Pero, ahora que lo pienso…-hizo una pausa dramática, mirando a Finn con una sonrisa traviesa-¿qué pensarías si eso fuera cierto?

Finn iba a responder, pero su mente se quedó en blanco por un momento. Se rió para ganar tiempo, pero no podía ignorar que la pregunta había despertado algo en él. Mientras Phoebe volvía a concentrarse en la película, Finn se quedó mirando el techo, perdido en sus pensamientos. Algo dentro de él le decía que quizás debía permitirse una oportunidad con ella. No estaba seguro de si podía llegar a sentir por Phoebe lo que decían todos pero sabía que si tuviera que elegir a alguien en el mundo, la elegiría a ella.

Ella nunca lo había decepcionado. Con Phoebe, Finn sentía una seguridad que no encontraba en nadie más. Había algo especial en su conexión, algo que lo hacía querer explorar lo que realmente significaban el uno para el otro.

-¿En qué piensas?-preguntó Phoebe, girándose hacia él. Sin mediar palabra, Finn decidió romper cualquier barrera que los separaba y se inclinó hacia adelante, uniendo sus labios en un beso que durante meses había parecido prohibido para ambos. El contacto fue torpe, lleno de nervios y dudas, pero cargado de sinceridad. Phoebe, estupefacta al principio, permaneció inmóvil unos segundos antes de corresponder el gesto. La luz del televisor iluminaba tenuemente sus rostros mientras el momento se alargaba. Sin embargo, en medio de la poca experiencia que Finn tenía besando, mordió accidentalmente su labio inferior-¡ouch!-exclamó separándose con una mueca de dolor.

-¡Lo siento!-dijo Finn torpemente ruborizándose hasta las orejas-es la primera vez que… hago algo así-

La chica se llevó una mano a los labios sintiendo cómo estos sangraban ligeramente por la mordida.

-¿Primera vez bajo tu propio juicio?-preguntó mirándolo con una mezcla de sorpresa y ternura, esbozando a su vez una sonrisa divertida.

Antes de que Finn pudiera responder, tomó un suspiro profundo. Se estaba disculpando torpemente, pero Phoebe notó algo en su mirada que le hizo entender cuánto significaba ese momento para él.

Al salir de su trance, sintió las manos de Finn rodear su cuerpo con suavidad, atrayéndola hacia él de nuevo. Esta vez, Finn fue más cuidadoso, presionando sus labios contra los de ella con una delicadeza que hacía latir el corazón de ambos con fuerza. El beso fue diferente. No solo era más consciente y tierno, sino que también llevaba un mensaje: una promesa de que, aunque no supieran a dónde los llevaría aquello, querían explorar esa conexión juntos.

*Fin Flashback*


-Y luego fue como si no pudiéramos evitar buscarnos-admitió Finn, recostándose sobre el césped de la orilla del lago. Phoebe rió suavemente.

-Sí, aunque nunca hablamos de lo que significaba realmente.

Finn asintió.

-Supongo que no queríamos arruinar lo que sea que había entre nosotros.

Phoebe soltó un suspiro de solo recordarlo.

-Pero lo hicimos ¿cierto?


*Flashback*

Lo que comenzó como un simple beso, escaló rápidamente. A escondidas compartían momentos íntimos que iban más allá de una amistad, explorándose, conociéndose y permitiendo que la curiosidad y el deseo dominaran sus cuerpos, era algo que los hacía sentirse vivos. No obstante, a ojos de sus amigos, familia y especialmente la banda, Finn y Phoebe aparentaban seguir siendo los "mejores amigos".

Aunque disfrutaba de lo que compartían, Finn no podía evitar sentirse confundido pero ¿qué podía salir mal? Phoebe era su amiga, se sentía a salvo con ella y no se imaginaba haciendo lo que hacían más que con ella, y aun así, había una parte de él que deseaba retroceder, volver a la simplicidad de lo que tenían antes.

Phoebe, por otro lado, parecía cada vez más cómoda con lo que habían creado, hasta que llegó el día en que todo se derrumbó.

*Fin Flashback*


-Te cité aquella tarde porque ya no podía más con la aflicción que sentía ¿sabes?-dijo Phoebe con la voz llena de honestidad. Finn solo se limitó a observarla con una mezcla de culpa y comprensión.

-Lo sé. Y no manejé bien las cosas.

-No era algo que pudieras controlar-le respondió ella negando con la cabeza-me había enamorado de ti, Finn y simplemente ya no podía seguir escondiéndolo-

Finn desvió la mirada.

-Y yo… no supe cómo reaccionar.


*Flashback*

Una tarde, después de ensayar con la banda, Phoebe citó a su amigo en un lago. Había estado actuando raro todo el día y Finn lo notó de inmediato.

-Hay algo que necesito decirte-comenzó la chica de cabello rojo cobrizo, evadiendo su mirada. Finn asintió sin tener idea de lo que estaba a punto de escuchar-es algo que me ha estado atormentando durante mucho tiempo y que ya no puedo esconder más, por mucho que lo intente… creo que… creo que… estoy perdidamente enamorada de ti-

El silencio que siguió fue insoportable, Finn abrió la boca para responder pero no encontraba las palabras adecuadas, no sabía que decir, era la primera vez que una chica se le confesaba de esa manera y resulta que se trataba de aquella a la que consideraba su mejor amiga. Pero de una cosa estaba seguro, y eso era que no podía corresponderle de la misma forma ¿amaba a Phoebe? Sí, aunque no de una forma romántica, sino que era el cariño profundo de un amigo cercano, un amigo íntimo. Finalmente, se sinceró:

-Phoebe, yo… no sé qué decir. Me importas muchísimo, pero siempre te he visto como una amiga. Nunca creí que esto se convertiría en algo más.

Phoebe parpadeó, tratando de contener las lágrimas.

-Entonces, ¿qué fue todo esto? ¿Un juego para ti?

-¡No! claro que no-respondió Finn rápidamente-nunca quise lastimarte. Solo… creo que ambos fuimos más allá de lo que debimos, y eso fue un error-

Al escuchar eso, la chica de cabellos rojo cobrizo perdió la cabeza, se sintió traicionada.

-¿"Un error"?-preguntó con todo el dolor que sentía en ese momento-entonces ¿solo soy eso para ti?-

-Phoebe, no puedo ser lo que necesitas. Eres mi mejor amiga y te quiero, pero no de la forma en que tú quieres que lo haga.

¿Y por qué me dejaste creer que esto era algo más?! ¡¿Por qué jugaste conmigo?!

-Nunca quise que esto pasara. No fue mi intención lastimarte-intentó explicarle Finn, pero cada palabra que decía parecía empeorar las cosas.

Finalmente, Phoebe se marchó, dejando a Finn solo en el lago con un peso insoportable en el pecho.

*Fin flashback*


-¿Sabes?-habló Phoebe rompiendo el silencio entre ellos-durante un tiempo te odié, pero también entendí que no podía culparte por lo que pasó-

Finn asintió.

-Ambos nos equivocamos, por no poner nuestros sentimientos en orden, no decir nada más y simplemente dejar que la curiosidad ganara-respondió el chico rubio-aprendí mucho de eso y me alegra que hayamos podido arreglar las cosas-

Phoebe reanudó la lectura de las estrofas de la canción que le dio Marcy para ensayar ese día.

-Al final, creo que nunca dejamos de ser un buen equipo ¿cierto?

Finn sonrió, dejándose llevar por la suave voz de la chica.

-Siempre lo hemos sido.


*Flashback*

Pasaron días sin hablarse. Finn sentía su ausencia como un vacío en su vida, pero no sabía cómo acercarse a ella sin empeorar las cosas. Phoebe, por su parte, reflexionó sobre lo sucedido. Aunque le dolía, sabía que no podía obligar a Finn a sentir algo que no sentía.

Hasta que, una noche, la chica se apareció en casa de su amigo con una caja de pizza y una sonrisa tímida.

-¿Phoebe?-preguntó Finn restregándose los ojos, pues apenas se había levantado de su cama para ver quién estaba tocando la puerta a esas horas de la noche.

-¿Amigos?-preguntó ella levantando la caja en señal de tregua. Finn observó aquello por unos segundos y sonrió, aliviado-mira, lo he estado pensando y… entendí que no puedo estar enojada contigo por siempre, si bien me comporté como una tonta aquel día, no debí hacer una escena como esa. Así que… vine hasta aquí para disculparme y que podamos hacer las paces, hasta traje una pizza ¿qué dices?-

Finn la miró por unos segundos, sintiendo que el peso en su pecho comenzaba a aliviarse. Finalmente asintió.

-Claro que sí, Phoebe. Pasa-respondió el chico haciéndose a un lado e invitando a su amiga a pasar.

La noche continuó entre risas y bromas como las de siempre. La pizza quedó a medio comer mientras los dos se sumergían en recuerdos y compartían historias nuevas. Había heridas que tomarían tiempo en sanar, pero en ese momento, ambos sabían que su amistad era lo suficientemente fuerte como para superar cualquier obstáculo.

*Fin flashback*


Phoebe terminó su relato con una ligera sonrisa aunque había una pizca de melancolía en sus ojos.

-¿Y eso fue todo?-preguntó Finn a pesar de que ya sabía la respuesta.

-Eso fue todo-confirmó Phoebe recargando la espalda contra el banco de madera donde ahora ambos estaban sentados. Miró hacia el horizonte, como buscando las palabras adecuadas-no me arrepiento de nada de lo que pasó ¿sabes? tal vez lo nuestro no funcionó como "algo más" pero creo que nos ayudó a entendernos mejor-

Finn asintió en silencio. Recordar aquellos momentos le hizo darse cuenta de cuánto habían cambiado, de cómo habían crecido juntos.

-Creo que tenías razón-admitió finalmente-fue un desastre, pero también gracias a esa experiencia, aprendimos mucho-

Phoebe giró la cabeza para mirarlo.

-¿Sabes qué fue lo que aprendí yo?-preguntó levantando una ceja.

Finn sonrió.

-¿Qué?

-Que siempre serás un desastre en las relaciones, Finn-ambos estallaron en risas, el ambiente cambió a uno ligero y despreocupado, como si una gran carga se hubiera disipado. La conversación continuó con anécdotas menos serias y bromas típicas de su amistad, dejando atrás cualquier rastro de tensión. Cuando Phoebe se levantó para irse, ella se detuvo un momento y lo miró con sinceridad-Finn, en serio, gracias por todo. Incluso con todo lo que pasó, no cambiaría nada-

Finn le sonrió, un poco incómodo pero genuino.

-Gracias a ti, Phoebe. Por… no rendirte conmigo.

Phoebe se rió suavemente y se despidió con un pequeño gesto de la mano antes de perderse en la noche.

Finn se quedó sentado en el banco de madera frente a la orilla del lago por un momento, observando cómo la chica se alejaba. Cerró los ojos y respiró hondo, sintiéndose en paz por primera vez en días.

Puede que quizás las cosas no siempre saldrán como quiero, pero tengo algo claro: mi amistad con Phoebe, es valiosa, tanto como la que tengo con Jake, y no pienso darla por sentada nunca más.

Con esa última reflexión, se levantó, tomó su mochila verde, se la colocó sobre la espalda y volvió a su casa dejando atrás los fantasmas del pasado y aceptando la oportunidad de empezar de nuevo.