Advertencia: Este fic contiene escenas de violencia, contenido explicito, etc. Muertes de Personajes principales. Y también viaje en el tiempo.
Summary: Jon lucho tantas batallas y al final sintió que lo perdió todo. Cuando los Dioses le dan una nueva oportunidad intenta hacer nuevamente lo que es correcto, solo que ya no es la persona que fue cuando abandono Invernalia, lleno de ilusiones sobre el honor y el deber. Podrá seguir siendo el hombre que una vez fue cuando vea que puede reclamar todo el mundo para si mismo y esta sed de venganza y revancha lo dominaran, sin mencionar lo posesivo que comienza a volverse con quienes lo rodean.
R/
No voy a poder responder sus comentarios debido a la falta de tiempo que dispongo, pero agradezco mucho cada uno de sus comentarios. También les digo que planeo actualizar esta historia dependiendo la cantidad de rewiev reciba, de lo contrario actualizare de la forma normal que vengo asiendo, semanalmente entre los domingos o lunes.
Capitulo 9
Chapter Text
-0-
Grazdan mo Eraz perteneciente al consejo de los sabios amos. Era cargado en su palanquín por los esclavos mas leales a su familia, era el enviado especial de los señores de Yunkai con el objetivo de entablar negociaciones con esta reina dragón que exigía la rendición incondicional de su ciudad. En el pasado ya había sido emisario para negociar con otros enemigos, Hordas de dothraki e incluso de Jogos Nhai que habían inmigrado hacia el occidente en búsqueda de ciudades para saquear, mercenarios de Yi Ti, príncipes desterrados y a veces revueltas de esclavos.
Todos ellos tenían su precio y Grazdan se enorgullecía de haber encontrado el precio de cada uno de estos enemigos de Yunkai.
así que cuando abandono la seguridad de Yunkai no sintió temor o nervio alguno, no creía que fuera a fallarle a su gente y no tenía tampoco la intención de hacerlo. Pero caminar mientras unos aproximados diez mil inmaculados te observan, todos ellos en silencio sin pronunciar palabra alguna o maldición en su contra. Simplemente observándolo, con una tranquilidad que era imposible no sentirse cómodo.
Caminando hacia el campamento de la reina, donde podría divisar el estandarte rojo del dragón de tres cabezas de los Targaryen. Tenía que aceptarlo, podría reconocer que tal vez, se había confiado demasiado y podría tener algo de miedo en su interior.
Entonces su palanquín se detuvo y fue puesto en el suelo, no dudo en descender para divisar la gran tienda donde estaba la reina. No era demasiado mayor, tal vez una niña de unos quince o catorce años, sin mencionar su rostro, no veía demasiado belleza más haya de ello. Después de todo a diferencia de otros de sus colegas no sentía placer alguno por las flores jóvenes.
Así que estaba en presencia de la reina, con sus tres criaturas y con ello supo que todos los rumores sobre el regreso de los dragones eran ciertos. Tenia miedo en ese momento, porque aquellas vestías lo observaban como su fuera un apetitoso trozo de carne listo para ser devorado aun con vida, como los buitres que despedazaban a las cabras mientras respiran.
"Llega el noble Grazdan mo Eraz de ancestrales casas, el interlocutor y emisario, interprete de salvaje y un amo sabio"
Fue una presentación digna pensó Grazdan porque si los consejeros de la reina sabían quien era, entonces esta niña podría estar dispuesta a negociar, llegar a términos donde ambas partes mantuvieran su orgullo y podrían retirarse sin derramar sangre.
Grazdan se inclinó levemente cuando sintió que se había acercado lo suficiente, pero uno de los Dragones, el negro emitió un gruñido con fuerza en su contra y no pudo evitar retroceder como un niño asustado cuando observa a un perro salvaje ladrar con fuerza.
La reina y sus consejeros parecieron sonreír ante su comportamiento y Grazdan se maldijo internamente al permitir que fuera usado como un entretenimiento para estos hombres.
"Esta en presencia de Daenerys de la Tormenta, La que no Arde, Rompedora de Cadenas, Madre de Dragones, Khaleesi de los Dothraki Reina de los Ándalos y los Rhoynar y los Primeros Hombres, Señora de los Siete Reinos y Protectora del Reino" La joven niña anuncio los títulos de quien era la Daenerys, Grazdan entendía claramente la importancia de los títulos, pero sentía que esto era demasiado arrogante para una niña tan pequeña.
"Yunkai es gloriosa y antigua, existió mucho antes de que vuestros ancestros habitaran en la antigua Valyria, no encontrara una conquista fácil aquí gran Khaleesi porque os aseguro que muchos grandes ejércitos han encontrado su fin enfrente de nuestras murallas" Y mientras continuaba con su presentación ante la reina, esta tomo un pedazo de carne que lanzo al aire, los dragones pequeños que eran, no dudaron en lanzarse a tomar este bocado y rápidamente sus alas al abrirse hicieron que su tamaño fácilmente se triplicara y Grazdan sintió un gran temor por aquellas criaturas.
No era tonto, esta niña intentaba atemorizarlo y para su desgracia estaba funcionando demasiado bien.
"Perfecto, mis Inmaculados necesitan sangrar"
Daenerys le dio una pequeña sonrisa arrogante, y Grazdan sintió que realmente estaba viendo a través de su persona.
"Si sangre quiere, la encontrara, pero no es necesario sangrar, no cuando podemos llegar a un acuerdo"
Y los presentes le miraron con sumo interés, Daenerys no pudo evitar levantar una ceja con interés puesto que aquel hombre que tenían enfrente parecía estar seguro que iba aceptar la oferta que tenía que presentarle.
"¿Y cual seria ese acuerdo?"
Entonces Grazdan sonrió amablemente o al menos lo intento.
"Como os dije no es necesario el derramamiento de sangre" Luego le indico a sus esclavos que trajeran el cofre y lo pusieran delante de la reina, dejando ver una gran cantidad de monedas de oro y en menor medida distintos tipos de joyas.
Daenerys miro el cofre con poco o nulo interés en ese momento, pensando realmente de mala manera de estos sabios amos, porque pensaron que podrían comprarla con tanta facilidad.
"Habrá mas de estos cofres en sus barcos"
"¿Mis barcos?"
Grazdan sonrió rápidamente al ver la sonrisa que salió del rostro de la Reina, aunque Daenerys sonreía más por diversión que cualquier otro sentimiento.
"Como dije, no deseamos un derramamiento de sangre, le daremos tantos barcos como usted deseé"
Y con esto esperaba realmente hacer que esta reina se marchara junto con sus inmaculados y esos curiosos dothraki que le seguían.
"Así que me darás barcos, tantos como yo quiera, pero, ¿a cambio de mí que esperan?"
Grazdan estuvo a punto de suspirar de felicidad al escuchar la pregunta, si mostraba tanto interés era porque podrían llegar a un acuerdo que la obligara a retirarse de sus tierras.
"Que te marches, toma los barcos, llévate a tu ejercito junto con tus seguidores, navega a Poniente o a donde desees, pero solo queremos que nos dejes proseguir con nuestras vidas en paz"
Y la sonrisa de Daenerys desaparecio totalmente, se quedo observando al emisario en silencio por unos minutos, todos le miraron preocupados por la falta de respuesta de la reina hasta que esta se levanto de su asiento para caminar unos breves pasos, algo que los dragones rápidamente hicieron de forma amenazadora contra el emisario.
Grazdan se alarmo rápidamente y se puso de pie caminando hacia atrás.
"Yo os daré otro regalo, una mejor oferta y es su vida, la de todos los sabios amos, si se rinden ahora y abren las puertas de la ciudad, permitiendo que todo esclavo, mujer, niño, todos salgan como hombres libres y no solo eso, Yunkai tendrá que darle a cada una de esas personas tanto oro, grano u otro alimento que necesiten por todos los años en que fueron esclavos como un pago por su servicio"
Y los jóvenes tres dragones comenzaron a caminar cada vez mas amenazadoramente lanzando fuertes gruñidos, y ahora intentaban realmente morderlo, si no fuera porque intentara saltar hacia atrás.
"Pensé que su alteza tenia urgencia en regresar a los Siete reinos debido al nuevo rey"
Grazdan cayo al suelo, cuando los dragones lo dejaron en paz, mientras Daenerys miro con curiosidad al emisario, claramente confundida por sus palabras.
"¿Te refieres a Joffrey?" Pregunto suavemente Jorah Mormont
"No, me refiero al rey dragón, a…" Grazdan intento recordar rápidamente el nombre del nuevo rey, los informes, los mensajeros y los rumores a veces eran algo confusos porque solían llamar a este chico de dos maneras, con un nombre norteño y otro valyriano "Daemon Targaryen, dice que es el hijo de tu hermano Rhaegar con una mujer del norte, no solo eso que tiene un dragón cuya sobra oscurece ciudades a su paso"
Daenerys sintió un nudo creciendo en su estómago, esto no estaba bien pensó y no pudo evitar retroceder hasta su trono donde se sentó en silencio.
-0-
El maestre Luwin observo en silencio el cuerpo de Rickon en la cama, estaba tan frio como un cadáver, pero aun podía sentir su pequeño latido, era tan bajo, pero se negaba a que se apagara totalmente.
Extrajo la flecha e intento cerrar la herida, el problema es que internamente un pulmón, varias costillas estaban demasiado afectadas. La flecha astillo varios huesos entonces evitar un sangrado interno era realmente difícil.
Rickon moriría en un par de horas, y su lucha por salvarlo definitivamente fue en vano.
Sintió unos pequeños pasos detrás de su persona, volteando la mirada miro a Osha quien intentaba ocultar su tristeza pasando repetidamente su antebrazo por sus ojos en un intento por borrar las lágrimas.
"Un jinete con bandera blanca ha llegado" Anuncio Osha mientras miraba el cuerpo inconsciente de Rickon.
Luwin le miro rápidamente, estaban sin hombres, sin guarnición alguna. Incluso los sirvientes habían huido luego de la batalla, no tenían protección; bueno tenían el dragón, pero este estaba literalmente ignorándoles, solo concentrando en la torre donde se encontraba un inconsciente Jon. Quien sabe cuando despertaría, porque ya habían pasado tres días desde que misteriosamente se desmayo luego de ver el cuerpo de su hermano Rickon ser a travesado por una flecha.
Así que Luwin miro a Osha esperanzado "¿Enemigo o aliado?"
Osha simplemente suspiro sabiendo que el anciano maestre estaba de seguro conteniendo el aliento en esos momentos, "Es Rodrik Cassel ha vuelto de combatir a los nacidos del hierro en la Ciudadela de Torrhen"
Esto era buenas noticias, pensó, pero aún seguía angustiado nada le aseguraba que el dragón no atacara a cualquier fuerza militar que se acercara. Después de todo cuando llego ataco a los Greyjoy y a los Bolton como igual.
El maestre Luwin aun desconocía el motivo de este ataque al último grupo, aunque también sabia que la persona que asesino a Rickon -Sus esperanzas de vida eran nulas o pocas – Era un Bolton, que fue despedazado por las mandíbulas del dragón.
-0-
Jon sintió una presencia cercana a su persona, era suave, un toque un poco cálido, pero era desconocido. Tuvo pesadillas nuevamente solo que esta vez no pudo despertar, aunque sabia que era un sueño e intentaba gritar dentro de su mente que despertara tenia que ver una y otra vez las personas que había amado y perdido, ver a Rickon morir en la batalla de los bastardos, o a Ygritte en el castillo negro, sin mencionar la mirada inquietante de Daenerys en el momento en que la apuñalo.
Entonces pensó en la traición, en las dagas y en los hermanos de la guardia, en aquellos en quienes confió y como le apuñalaron. Y abrió rápidamente los ojos tomando con fuerza las muñecas de aquella persona para ponerla contra la cama mientras por instinto fue a su cintura para tomar una pequeña daga de su empuñadura y ponerla en toda la garganta de su posible atacante.
Era una niña, bueno, se atrevía a pensar que era ya una adolescente – simplemente era demasiado delgada, aunque no parecía estar desnutrida – No la reconocía, no recordaba haberla vista, ni en el pasado, ni en su turbio futuro.
"¿Quién eres?" Pregunto rápidamente al ver como la niña parecía estar demasiado asustada como para intentar atacarle, así que suavizo la presión de la punta de la daga sobre la garganta de ella.
"Meera Reed"
Lamentablemente para Jon, ese nombre le causaba mas preguntas que respuestas. Pero comenzó a calmarse, no ganaría nada permitiendo que sus confusos pensamientos le dominasen, así que fue retirando lentamente la daga de la garganta de la chica.
"¿Tu padre es Howland Reed?" Pregunto Jon mientras estudiaba el rostro de la muchacha, y no pudo sentir un leve interés en las pecas de sus mejillas, podría decirse que se veía algo atractiva.
"Por favor, podrías quitarte de encima, es una posición demasiado incómoda para mí, sin mencionar que me atemoriza"
Jon no comprendía exactamente el porque de esas palabras, hasta que noto que literalmente estaba sobre ella, obligándola a que sus piernas estuvieran totalmente abiertas ante su cuerpo. Reacciono tan violentamente a su presencia que no supo medirse al ver que era una doncella, una niña noble que debía ser tratada como tal.
Rápidamente se bajo de la cama dándole a ella su espacio, pero en ningún momento soltó su daga, ni la envaino.
"¿Qué haces aquí?" Pregunto rápidamente sin dejar de mirarle, ella se levantó rápidamente e intento organizar su vestimenta. Le recordaba a Arya, sus pantalones de cuero, su pechera, y sin mencionar lo baja que era.
Aun así, a pesar de ello se atrevía afirmar rápidamente que la personalidad de ambas sería totalmente distinta.
"Mi hermano Jojen me envió, me dijo que debía venir avisarte que una vida no se vive dos veces" las palabras de Meera lo confundieron al inicio, e intento recordar el nombre de este Jojen y lentamente, comenzó a recordar como su hermana Sansa, la de su vida anterior le hablo sobre los hermanos Reed quienes habían salvado a Bran.
Bran nunca fue muy comunicativo con él, sentía que decirle a uno de sus hermanos bastaba para que los demás se enteraran.
Estos hermanos Reed salvaron a sus hermanos durante mucho tiempo, les ayudaron a escapar de Theon y de los Bolton cuando se enteraron que seguían con vida.
"¿Qué quieres decir?" No estaba para juegos, ni para este tipo de acertijos, así que se acerco a ella. Pero para su sorpresa reacciono tan asustada que no dudo en retroceder y hacerse a un costado de la cama donde minutos antes estaba el inmóvil.
"Lo siento, mi hermano es un Verdevidente y un warg hace varias noches ha estado lleno de pesadillas, visiones sobre ti, me dijo que tenía que venir rápidamente avisarte y decirte que no puedes vivir dos veces la misma vida, tus acciones han cambiado esta vida, y que no todo ocurrirá de la misma manera" Meera estaba tan asustada, Jon no necesitaba ser una especie de Verdevidente o lo que fuera para saberlo, pero ahora entendía ciertas cosas, recordó que Bran dijo que este era uno de esos extraños dones suyos, algo como una posibilidad de ver eventos pasados y futuros.
Un mago en palabras mas sencillas le dijo su amigo Sam.
Pero ese Bran, era una cosa, algo muy distinto al niño sonriente que conoció, y que sabía que aun podía salvar.
Jon en un intento por calmar a la joven, guardo la daga en su cintura, y alzo las manos en señal que no iba a lastimarla.
"Gracias, pero debo irme a buscar a mis hermanos" Tal vez si se marchaba eso la calmaría.
"Espera"
Le dijo ella rápidamente y Jon se detuvo para mirarla.
"Existe una forma de salvar a tu hermano Rickon"
-0-
Las mujeres presentes soltaron una pequeña risa, Sansa quien se encontraba ahora mas cómoda con la presencia de las mujeres Tyrell, y también de las jóvenes doncellas de las distintas casas nobles que por distintas razones estaban presentes en ese momento en la capital.
"Así que tu hermano se oculto en las criptas de Invernalia para asustarlas" Pregunto con entusiasmo Margaery mientras Sansa asintió rápidamente.
"Fue idea de mi hermana Arya, eso siempre lo he dicho, porque Jon nunca fue una persona muy entusiasmada para jugar con nosotros, pero creo que el mas que nadie se divirtió, así que cuando Robb, y yo, nos adjuntamos con los demás niños del castillo para buscar en las criptas al fantasma, no era más que Jon cubierto de harina"
Todas nuevamente soltaron una risa, algunas con delicadeza mientras que otras con una clara fuerza y resoplido de su nariz, claramente muchas de las presentes querían saber cualquier cosa, mínima que fuera para intentar atrapar a su rey.
Tal vez la única persona que realmente escuchaba con entusiasmo de saber sobre la infancia del rey, y porque las historias le parecían divertidas era Shireen.
Olenna Tyrell no pudo evitar mirar a la joven Sansa con cierto interés, bueno, no tenía nada interesante la niña, pero si la infancia que vivió y las personas con las que creció.
Estaba lista para preguntar si Jon cuando vivió como un bastardo, antes del dragón y apoderarse de la capital tenia un amor, alguien que pudo haber movido el corazón del nuevo monarca.
Pero para su desgracia Stannis llego en ese momento, seguido del antiguo contrabandista Davos.
"Grandes noticias Lady Sansa" Anuncio Stannis mientras se podía escuchar a varios guardias gritando con fuerza, Davos suspiro sabiendo de lo que se trataría.
Atrás de ellos y por todo el jardín, la vio después de tanto tiempo. Era su hermana Arya quien estaba sosteniendo nada menos que esa tonta espada pequeña que le había dado Jon, pero para Sansa no le importaba, su hermana estaba ahí, viva luchando contra los soldados Baratheon que intentaban calmarla y algunos hombres extraños que no conseguía reconocer, salvo a dos de ellos, creía haberlos visto en el torneo de la mano en honor a su padre.
"¡Arya!" Grito con fuerza Sansa mientras alzaba su largo vestido para correr hacia su hermana.
Su hermanita volteo la mirada para ver a Sansa quien corría hacia ella, y no pudo evitar bajar la guardia de la felicidad al verla. Fue en ese momento que uno de los guardias tomo con fuerza la mano de la menor de las Stark para arrebatarle rápidamente su espada.
Arya se enojo por esto e intento morder al guardia, quería recuperar a Aguja, era un regalo de Jon.
Así que se abalanzo sobre el soldado e intento incluso morderlo, quería la espada de vuelta ya que la usaría para ayudar a escapar tanto a ella como a Sansa, pero su hermana la tomo entre sus brazos y ayudo a liberar al soldado.
"Arya cálmate, todos acá son nuestros amigos, ellos son hombres leales a Jon"
Y con esas palabras Arya se detuvo, mirando a su hermana en busca de una explicación sin poder entender claramente las palabras de su hermana.
Desde lo lejano del jardín Melissandre observaba el intercambio de palabras de ambas hermanas.
-0-
Jon camino en silencio por las criptas hasta que llegaron a la tumba indicada, le incomodaba demasiado todo esto, pero si esta chica tuviera razón podría salvarle la vida a una persona a la que le fallo tanto.
Meera siempre mantenía una distancia importante entre ambos, impidiendo que Jon intentara alcanzarla si estiraba su brazo, eso le incomodaba demasiado, no quiso asustar tanto a la jovencita, pero ser apuñalado por quienes confiaban era algo que se había vuelto demasiado común.
"La tumba de mi madre" Hablo Jon con cierta intriga, al ver la estatua de Lyanna Stark, se pregunto y no era la primera vez que lo hacía, si su madre se vería de esta manera.
Era su viva imagen o el trabajo mal hecho de un albañil.
Debemos ingresar, lo sabía, pero se sentía tan irrespetuoso, así que intento controlarse camino alrededor de la estatua hasta la parte de atrás y empujo con fuerza esta. Ocasionando que se moviera, aunque el pesado era demasiado para una sola persona así que tuvo que descansar un par de veces para recuperar su aliento y poder continuar.
Cuando consiguió mover totalmente la estatua de su madre, pudo ver una pequeña abertura, pero era demasiado oscuro para ver que había mas allá, así que con la antorcha en su mano comenzó a caminar lentamente y sintió un par de escalones.
Cuando se sintió seguro, movió la antorcha en todas direcciones para ver que era una pequeña habitación, tal vez una bodega, y había un cofre especialmente sellado, sobre lo que imagino era el ataúd de su madre.
"Debes abrirlo" Susurro Meera mientras Jon simplemente asintió, camino en silencio, dejo la antorcha a un lado y abrí el cofre con ayuda de su daga para forzar la cerradura.
No había muchas cosas, al menos al inicio, una capa roja con bordados negros, pudo distinguir la cabeza de un dragón y se atrevió adivinar que era la capa matrimonial de su madre, algunas cartas, nada sin importancia para salvar a Rickon, aunque guardaría estos tesoros para él y los leería, contemplaría mas adelante. Solo más adelante sintió dos pesadas rocas adentro, y tomo una de ellas hasta que consiguió observarlas cerca de la llamarada de su antorcha.
Eran dos huevos de dragón.
"Así que es cierto" Susurro suavemente Meera sin poder creerlo, y esta retrocedió rápidamente cuando Jon fijo su mirada en su persona.
"No quiero lastimarte" Dejo en claro Jon "Pero dime, como esto ayudara a salvar a Rickon, mi hermano se muere" Y Meera tomo una pequeña bocanada de aire para decirle lo que debían hacer a continuación.
-0-
Una pequeña sonrisa apareció en su rostro, mientras veía al joven Bran aun con vida y totalmente intacto, bueno al menos físicamente, ya lo interior podría trabajar en ayudarle.
Bran le estaba contando todo lo que sucedió y Rodrik Cassel solo asentía mientras sus pensamientos estaban enfocados en el Dragon de considerable tamaño que en estos momentos estaba sobrevolando Invernalia.
"Lamento mucho lo de tu hermano" Hablo suavemente mientras Bran bajo el rostro claramente afectado por verlo morir, aunque el maestre Luwin quien estaba ya a su lado, le aseguro que el niño se encontraba grave pero esas palabras eran claras sobre como este no viviría demasiado tiempo.
"¿Sobre el dragón?" Pregunto suavemente Rodrik temiendo que la sola mención en voz alta ocasionara que la criatura volviera.
"Parece obedecer a Jon" Anuncio Bran con cierta inquietud, aquella criatura arranco un brazo completo a Theon y despedazo al hombre que ataco a Rickon con una increíble ferocidad.
"Si es asi, porque ataco a los Bolton" Esta vez Rodrik miro directamente Luwin, pero el maestre rápidamente negó sin entender los motivos.
Rodrik había recibido la carta del rey Robb cuando estaba defendiendo la Ciudadela de Torrhen sobre que el bastardo de Lord Bolton preparaba una fuerza para recuperar Invernalia.
Cuando organizo sus fuerzas para venir apoyar el asedio, solo encontró a cientos de hombres o lo que debían ser hombres, calcinados, consumidos por el fuego y algunos literalmente delirando del dolor o la locura.
Entonces encontró a los sirvientes, algunos campesinos, y viejos escondidos en el bosque de los lobos hablando del dragón que ahora anidaba en Invernalia.
"Luwin, Luwin" Grito con fuerza Osha mientras corría hacia ellos, los tres hombres presentes voltearon su mirada rápidamente para verla "Rickon no está" Dijo angustiada.
-0-
Jon cargaba el cuerpo de Rickon por el patio hasta que llego a la pequeña pira funeraria que Meera había ayudado armar para el joven niño, en esta se encontraban los dos huevos de dragón, uno de los huevos era de color azul celeste y el otro en un tono rojizo que le recordaba demasiado a la sangre de hombres que asesino en el campo de batalla.
Así que con suavidad puso a su hermano pequeño sobre la pira y esperaba que esta no fuera su funeral. Lo deseo desde el fondo de su corazón, así que ahora solo podía ver la débil respiración de su hermano y sentía que en cualquier momento se marcharía para siempre.
"Debes encender la pira, debes poner su sangre sobre uno de los huevos y sobre tu hermano" Meera le dijo suavemente aun detrás de ella, parecía tenerle demasiado miedo.
"No te voy a lastimar, lamento mucho en verdad haberte asustado antes" Lo decía en serio, ya fuera que tuviera éxito esta llamada magia de sangre, realmente no iba a lastimar a la jovencita, le agradecía por darle esperanzas en esta vida y haber salvado a su hermano en la anterior.
"Lo siento, es solo" Intento controlarse Meera mientras le miraba directamente a los ojos a Jon "Mi hermano me dijo algo, y no puedo evitar que sus palabras me consuman"
Algo le había dicho su hermano, que podría ser tan malo que esta niña a quien apenas se conocía parecía temerle tanto "No voy a lastimarte, ni a ti, tampoco a tu hermano o familia, tienes mi palabra por mi honor"
Meera le miro brevemente mientras observaba en silencio como Jon cortaba la palma de su mano para verter la sangre sobre el huevo rojo, luego sobre el rostro de su hermano y en una línea recta hasta la parte inferior.
Ahora la parte difícil iba a ser encender la pira.
Jon estaba dudoso realmente, pero ya habían llegado hasta aquí, así que extendió la antorcha para encender el fuego sobre la base de la madera donde se había vertido aceite.
"Jon cuando Rickon se levante, debes sacarlo rápidamente de las llamas" Dijo rápidamente Meera sabiendo que, si esto funcionaba, el niño no se salvaría de las llamas, era un Stark e incluso muchos Targaryen murieron consumidos por el fuego.
Y Jon lo hizo poniendo la antorcha para encender el aceite y la madera ocasionando una gran llamarada de fuego.
Meera le observo en silencio en todo momento, mientras recordaba las palabras de su hermano y en verdad le costaba creer que este hombre delante de ella, antes de finalizar el año iba a poner un bastardo en su vientre.
-0-
"El bastardo de mi hermano" Susurro suavemente Daenerys mientras se encontraba reunida con sus consejeros, varios de ellos le miraron con incomodada o preocupación, les había ordenado reunirse después de varios días de permanecer en silencio, sola en su tienda solo permitiendo que Missandei ingresara con sus alimentos.
Pero ahora había convocado a los capitanes de sus inmaculados, Ser Barristan y a Ser Jorah Mormont, quería saber sus opiniones.
"No sabemos si es un bastardo o incluso si en verdad es el hijo del príncipe Rhaegar" Anuncio rápidamente Jorah y esas palabras le consolaron un poco, es cierto nada podría asegurar que lo escuchado fuera cierto, pero y si lo fuera.
"¿Qué hay del dragón?" Pregunto rápidamente Barristan quien parecía totalmente inquieto con este asunto. Si había un dragón que era mucho mas grande que los que tenia la reina, significa que por el momento no tenían rival alguno en todos los siete reinos y Essos.
Tenían todas las de perder si marchaban contra este supuesto hijo de Rhaegar.
Daenerys no dijo mucho más, y Barristan presentía que ella tenia sus mismas preguntas e inquietudes.
"El tiene un solo dragón, su majestad tiene tres" Comento gusano gris, sin saber mucho sobre la diferencia o el poder que estas criaturas podrían poseer.
"Por ahora, debemos saber que tan cierto es lo que hemos escuchado, necesito que alguien vaya a los siete reinos a investigar" Anuncio la reina.
-0-
Rickon despertó en un mar de llamas y grito tanto como pudo, pero su pecho le dolía demasiado, entonces sintió que un par de fuertes brazos lo sacaban de las llamas y pudo ver a su hermano Jon sosteniéndolo con fuerza.
Meera no podía creerlo en verdad había funcionado, el huevo rojo se abrió y un humo oscuro, como si algo maligno acabara de abandonar dicho huevo y luego Rickon había despertado en gritos, llantos y lágrimas.
Mientras que la chica Reed observaba en silencio como Jon sacaba a su hermano de aquel lugar, no pudo evitar estar asombrada, y muy temerosa de esta magia. El huevo azul por su parte se abrió, dejando ver a un pequeño reptil salir de este, era un dragón pequeño, más pequeño que muchas crías de lagarto-león, pero claramente empezó a dar pequeños rugidos anunciando su nacimiento.
"¿Qué han hecho?" Pregunto una vieja voz detrás de ellos, Jon observo que era el maestre Luwin quien parecía totalmente sorprendido, sin mencionar a Rodrik, la extraña mujer que acompañaba a sus hermanos, Bran en la espalda de Hodor.
Rickon se aferro con fuerza al pecho de Jon, mientras intentaba calmarse, estaba aun llorando con fuerza.
Hasta que el pequeño dragón azul rápidamente se abalanzo contra el niño en los brazos de Jon. Este intento apartarlo, pero la pequeña cría parecía ver a Rickon como un enemigo.
Jon no tuvo más remedio que buscar en los cielos a Balerion.
-0-
