Aertencia: Este fic contiene escenas de violencia, contenido explicito, etc. Muertes de Personajes principales. Y también viaje en el tiempo.
Summary: Jon lucho tantas batallas y al final sintió que lo perdió todo. Cuando los Dioses le dan una nueva oportunidad intenta hacer nuevamente lo que es correcto, solo que ya no es la persona que fue cuando abandono Invernalia, lleno de ilusiones sobre el honor y el deber. Podrá seguir siendo el hombre que una vez fue cuando vea que puede reclamar todo el mundo para sí mismo y esta sed de venganza y revancha lo dominaran, sin mencionar lo posesivo que comienza a volverse con quienes lo rodean.
Anuncio:Existen dos motivos por los que me ha tomado tanto tiempo actualizar. Primero el trabajo, he estado ocupado, a veces uno no sabe que es peor tener empleo o no tenerlo jajaja
segundo dudas personas sobre el rumbo, en este capítulo me salgo más del aspecto medieval de juego de tronos e ingreso más en su aspecto de magia. Esto me ha hecho pensar mucho, una de mis historias que más amo, pero no he podido continuar tuve la idea de ingresar armas de fuego del medioevo, nada moderno, lo típico de la época, al final siento que fue un grave error y he tenido un bloqueo desde entonces.
No quería cometer el mismo error acá incluyendo la magia, pero me di cuenta que quisiera o no, yo planeé, mi idea para esta historia venia con ella en mente.
es inevitable traje a jon al pasado, cambiar la historia quiera o no, hay magia. Poder de los dioses en sí, la historia de los caminantes blancos es magia. Entonces espero sinceramente que les guste.
La batalla de los ríos de sangre Part 2
Los gritos eran ensordecedores, así como la ira cegaba a quienes combatían, el sonido de acero chocando entre sí, de las lanzas partiéndose o de las flechas atravesando las corazas de menor calidad era lo único que se conseguía distinguir en el campo de batalla. El soldado Dustin alzo su espada con fuerza, ataco en repetidas oportunidades, una y otra vez contra el joven soldado Tarly que estaba en el suelo gritando piedad.
"¡Por favor, no me mates!" Sus palabras caían en oídos sordos, el joven murió con el rostro rebanado y antes del vencedor pudiera celebrar su breve victoria, una lanza termino atravesándolo por su costado, ni siquiera alcanzo a ver quién le había asesinado cuando una docena de flechas cayeron en sus posiciones.
"¡Ayuda!" Se escucharon los gritos, "¡Detente!" Dijo alguien, pero sus palabras cayeron en odios sordos. Y fue entonces que el sonido de corceles y sus jinetes inundo el campo de batalla.
Los caballeros del valle avanzaron en formación de flecha directamente al centro del enfrentamiento, arrasaron con la infantería del dominio rápidamente, los sobrevivientes a la carga huyeron hacia el bosque, rápidamente los soldados del norte y de valle les siguieron para darles caza.
Pero una vez que ingresaron y sin el apoyo de la caballería, los arqueros largos de los Tarly les diezmaron rápidamente.
Randyll Tarly alzo su espada, miles de hombres gritaron con entusiasmó, puesto que sabían que iban a morir pronto, que mejor que con una sonrisa o tal vez el fuerte grito les haría ignorar el olor a mierda y orina de algunos de ellos.
La infantería avanzo rápidamente, cargaron con fuerza, lanceros al frente chocaron contra los soldados que sobrevivieron a la lluvia de flechas, pasaron sobre estos y se enfrentaron directamente a los caballeros del valle.
El choque fue brutal, miles de hombres se enfrentaban en la tierra de los ríos, había grandes enfrentamientos como este. Donde Lord Tarly se encontraba luchando contra Yohn Royce por el control de un maldito cruce.
Ninguno de los dos hombres llego a pensar que sus vidas, las de sus hombres consistiría en pelear por una maldita vía y un par de puentes que la unían. Pero era necesario ya fuera para que algunos fueran a reforzar a sus tropas en el norte o para que el resto pudiera replegarse hacia el sur.
Si Lord Tarly conseguía romper las defensas de Lord Royce estaría salvando a parte de su ejército, pero si su adversario avanzaba llegaría a derrotar al temido Randyll Tarly y no solo eso, derrotaría sus fuerzas, avanzaría rodearía a los mercenarios traidores que estaban luchando contra el grueso de ejercito norteño.
Mas al sur estaba Aurane Waters, o bueno sus fuerzas, el valiente hombre se daba por muerto por muchos de los combatientes, pero sus tropas seguían intentando derrotar a varias compañías mercenarias especialmente de arqueros y ballesteros de Qarth una tarea que Randyll le había entregado.
"¡Por el Rey Daemon!"
"¡Por el rey en el norte!"
Algunos ni habían jurado lealtad realmente a un rey, solo gritaron con sus pocas fuerzas.
"¡Muerte!"
Y las fuerzas volvieron a chocar con fuerza.
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Esta es tu venganza pensó Jon, esta era la venganza de su amor, por sus viejos actos, no quería pensar en ello. Pero la imagen de Robb siendo decapitado para ser entregado a su persona como una especie de ofrenda le enfermaba demasiado.
Llego a sus habitaciones, no pudo evitar la necesidad de arrojar cualquier objeto con fuerza contra el suelo, pero su única intención era buscar rápidamente su armadura, después de tantos intentos de asesinarlo, tanto en esta vida como en la anterior apenas permitía que alguien la sacara de su habitación, la armería real tendría que conformarse con las armaduras de sus guardias, la del rey estaría siempre cerca de él.
"Majestad, escuche que me ha mandado a llamar" Anuncio Mance Tyrell quien traía consigo una gran sonrisa, era raro verlo sin su madre cerca pero el hombre se había apresurado en venir a ver al rey cuando un sirviente le anuncio que este le buscaba con prontitud.
"Lord Tyrell, sé que nuestras casas han tenido recientes diferencias" le anuncio Jon, aunque no sin darle mucha atención al hombre, ahora solo se enfocaba en organizar sus cosas – Ahora entiendo la urgencia de un escudero - ¿Dónde estaba su escudero? ¿Tenía uno? ¿Era uno hijo de la casa Velaryon o de Ser Davos? Nunca le vio una utilidad a tener uno, un mayordomo era útil, pero se acostumbró a pelear con armaduras más ligeras, de cuero curtido y reforzado como era la costumbre norteña.
Mace empezó un discurso de como las diferencias se estaban dejando atrás, claro sin mencionar la gran cantidad de oro que Jon les cobro para no quitarles títulos y tierras, oro que fue destinado a pagar al banco de hierro. Sin esa importante deuda que tenía que pagar, podría destinar esos recursos para poner fin a la guerra e iniciar una reconstrucción del reino, el largo invierno se acercaba tenía que tener a todos listos para enfrentarlo.
"Llamen a mi escudero" Grito con fuerza Jon interrumpiendo las palabras de Mace, miro al hombre que parecía algo inquieto por aquel grito, puesto que pensó que era hacia su persona, uno de los sirvientes salió corriendo, esperaba que ellos recordaran quien era su escudero.
"Majestad, como iba diciendo…"
"Lord Tyrell en nombre de la corona le pido que reúna a todo el ejército de los dominios, nombre a su hijo Ser Garlan como comandante de estos" No debería ser difícil, recordaba que casi todo este se encontraba a las afueras de la ciudad junto con las fuerzas dispersas de otros reinos que habían sido capturados o le habían ofrecido lealtad.
Mance le miro sin comprender al inicio, luego su mirada se volvió de temores "¿Todo el ejército mi señor?"
"Si todo, recuerdo que envié a Lord Tarly con solo una pequeña fracción de hombres con respecto a toda vuestra fuerza total" Esto en parte porque no confió en vosotros, pero se ahorró el comentario "Fue reforzado por hombres de las tierras de la corona y la tormenta, si mis cuentas no me fallan aun posees técnicamente el ejercito mas grande de los siete reinos" Todos ellos mis prisioneros de facto, pero ahora los necesito, algo malo está pasando en las tierras de los ríos, ¿una trampa? ¿una emboscada? ¿Pero voy a salvar a mis hombres o a Robb? Se pregunto.
Robb es mi hermano, pero Lord Randyll y los demás me juraron lealtad, se comprometieron a ser mis vasallos como puedo romper su juramento. ¿Hago todo esto por una carta? ¿Acaso Daenerys está enloqueciéndome? No, solo es la culpa, la maldita culpa por traicionar a quien tanto jure amar.
Pensó que vería o tendría alguna negatividad de Lord Tyrell, pero este le sonrió con entusiasmó diciendo que ya mismo reuniría todas las fuerzas. El hombre abandono la habitación tan rápido que casi tropieza consigo mismo.
El ejercito le tomara días llegar, pero en su dragón llegaría pronto. Pero un dragón no puedo controlar a miles de hombres matándose entre ellos mismos, no, salvo que desee hacer una carnicería.
Así que la gran pregunta que tenía en esos momentos era la misma que enfrento en su vida anterior ¿matarlos a todos? ¿esa era la solución? ¿Uniría los reinos al igual que su ancestro Aegon I el conquistador?
Maldita sea, se dijo, debió haber marchado con sus fuerzas, debió haber ido hablar con Robb desde el inicio y no asustarse de volverse a encontrar con otra persona a la que ha sentido que le fallo en su antigua vida. Me confié demasiado, ahora es posible que Robb este muerto.
Siguió enfocado en ponerse su armadura, era simplemente inútil – Nunca en mi vida he usado una armadura de placas – Lo mejor era solo recurrir a su vieja armadura.
"Que ridículo te vez intentando ponerte todo eso encima"
"Arya"
Fue una sorpresa que su hermanita, corrección su prima menor ingresara a sus aposentos, esperaba que no entrara en mucho tiempo para alejar los rumores, pensó que Arya entendía la importancia de alejar las malas lenguas de la corte.
"¿Qué estás haciendo?" pregunto cuando la vio tomar la cota de malla.
"Soy tu escudera" comento Arya sin darle mucha más importancia al asunto. Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de ambos en ese momento, recordando los viejos juegos infantiles que solían tener.
"No recuerdo haberte nombrado"
Arya solo alzo sus hombros, continuo ayudándole en silencio, ambos se quedaron callados, nunca supo Jon como Arya aprendió esta labor pero agradeció por ello, también estaba un poco avergonzado consigo mismo al notar que podría ser un buen espadachín pero fallar en algo tan simple como ponerse la armadura, era una clara señal que le recordaba que nunca recibió realmente educación para ser un monarca o un simple señor de una torre, si recibió en teoría la misma atención por parte del Maestre pero Lady Catelyn lo obligaba ausentarse de las clases importantes y su supuesto padre nunca objeto sobre esto.
Creo que he hecho todo lo mismo que cuando fui rey en el norte, pero este no es el norte, y esta corte es más conflictiva, difícil de manejar que los personas como Lord Glover o Lord Cerwyn.
"Gracias" Susurro al final, cuando habían terminado. Ambos se miraron brevemente, se sentía como si quisieran decirse algo, pero las palabras no estaban funcionando para Jon, pero Arya tomo una gran bocana de aire para lanzar unas palabras, una pregunta, que podría cambiar todo entre ellos.
"¿Soy tu prisionera?" Dijo rápidamente, Jon abrió los ojos con sorpresa y aunque iba a decir rápidamente que no, la mirada penetrante de Arya le impidió responder como hubiera deseado.
Es como si no pudiera mentirle en ese momento.
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"¿Qué tan grave es la herida?" Le preguntaron al Maestre, el hombre solo los miro en silencio mientras negaba lentamente, no era una buena señal.
"Ahora está en manos de los dioses" Eso era mucho peor, pero ninguno de los nobles presentes quiso decir palabra alguna, puesto que sentían que no era el momento de rezarle a los dioses.
"Debemos retirarnos" Fue una idea que varios estaban realmente considerando, pero sería visto como un acto de ¿cobardía o estrategia?
Lo cierto es que Aurane Waters estaba muriendo en esos momentos, no conseguirían romper el cerco alrededor de sus aliados o de ellos.
¿Enviar cuervos? Pero a quien, al rey, estaba demasiado lejos, a Lord Tarly ya lo habían intentado y la falta de respuesta era un ejemplo de que estaba en una situación igual o peor, tal vez incluso el enemigo ha derribado todo cuervo mensajero que ha sido enviado.
Era complicado saberlo, ¿estaban ganando o perdiendo la batalla? Ellos estaban perdiendo en esos momentos, pero, ¿los demás escenarios de esta batalla estaban teniendo mejor suerte que ellos? Era difícil saberlo, todo era un caos, los mercenarios muchos se pusieron de su lado, pero incluso con su apoyo antes de la lucha ya eran superados tres a uno, ahora serían doblegados.
El caos era grande, el enemigo podría estar en una situación igual a ellos, rodeados por algunas fuerzas mientras en otros lugares superaban en número a sus oponentes. Tal vez incluso, en algunos puntos las fuerzas aliadas simplemente se estaban enfrentando con la clara ignorancia de no saber quién era amigo o enemigo.
El problema era que no sabían de esta traición, ellos no fueron informados que una fuerza mercenaria leal a los Targaryen se les uniría, muchos pensaron que era una trampa así que no asistieron en ayuda cuando pudieron ganar la batalla, otros, en cambio, atacaron a estos supuestos aliados pensando que estaban siendo engañados.
El rey les había enviado a proteger la población, crear una línea defensiva, no a pelear en campo abierto. ¿Así que la culpa era de Lord Tarly por acceder a pelear en campo abierto?
"No podemos tomar esa colina, no podemos desalojar a los ballesteros y arqueros mercenarios posicionados en ella, ahora estamos en rodeados por varios flancos por otros grupos de mercenarios"
Un suspiro de derrota lleno toda la habitación.
"Entonces nos abriremos paso" Todos alzaron a voltear la mirada para ver a Aurane Waters intentando levantarse, apoyándose en su espada "Incluso si este ha de ser nuestro final, debemos salvar a tantos como podamos, que los siete reinos sepan que los hombres del rey Daemon no morirán como cobardes"
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Roose Bolton era un hombre pragmático, no le daba muchas vueltas a una idea, si consideraba que era lo mejor para su casa, su familia y el norte, él actuaria. Una oportunidad única se le había presentado, Robb Stark era más un Tully que un Stark, el joven lobo era demasiado ingenuo y muy torpe para la política. Si un gran general era, pero eso no lo hacía un buen líder, menos un buen rey.
Lord Frey, Lord Lannister y su persona habían comenzado a tener un acuerdo. Ahora el mayor benefactor de esta alianza secreta, Tywin Lannister, estaba en un calabozo por un jugador desconocido para muchos.
El bastardo de Lord Eddard Stark, ese hombre que despertaba varios sentimientos encontrados en Roose, fue un buen guardia, aunque algo ingenuo, algo que heredo su hijo, pero definitivamente fue mejor hombre que su hermano Brandon, siempre pensó en el norte, tomo decisiones equitativas para todos, aunque eso a veces le afectaba era alguien que podía tolerar, que podía seguir.
Su hijo lo había arruinado todo, debió matar a los niños Stark cuando tuvo oportunidad, en vez de ello se puso a jugar con sus cautivos, niño estúpido. Aun no sabía porque, pero el Maestre había enviado información confusa claramente afectando más la imagen de los Targaryen que la suya, ¿acaso su padre el anterior Lord Bolton tenía razón? Lo que su antecesor llamo la conspiración de los maestres al final de la danza de los dragones, ¿era posible que fuera verdadero?
Preguntas y más preguntas surgían, eso hacía que sus pensamientos regresaran a Lord Eddard Stark si este hombre tenía en sus manos al legitimo heredero de los siete reinos ¿porque lo envió al muro? Tal vez, al final Roose le había dado demasiado crédito a Eddard, si sería mejor guardián que Brandon, pero definitivamente nunca fue lo suficientemente inteligente para el cargo.
¿Qué debería hacer? Debilitar a la casa Stark seguía siendo su mayor prioridad, pero hacerse con el control del norte se veía en estos momentos tan distante.
"Señor, una fuerza enemiga se avecina" Anuncio uno de sus capitanes, Roose solo asintió, era un pragmático. Si tuviera todas sus fuerzas simplemente se retiraría tan al norte como pudiera, pero esta serie de emboscadas y traiciones le habían dejado con una fuerza aproximada de doscientos cincuenta hombres, de los cuales doscientos eran arqueros y ballesteros, los otros cincuenta eran hombres de armas y lanceros.
Debido a esto organizo un pequeño campamento cerca del tridente, en la madrugada mientras conseguía reagrupar esta pequeña fuerza ordeno a quienes estaban en mejores condiciones excavar un pequeño canal de riego cerca de su posición, se aseguró que ingresara tanta agua como fuera posible, que al menos unos cuatro a cinco metros estuvieran lo suficiente pantanoso.
Con el tridente a su derecha protegiendo su flanco, el frente con su pequeño pantano, también ordeno talar tantos arboles como pudieran, que se edificara rápidamente una empalizada de estacas, pero no clavadas al suelo, no, estarían unidas entre sí, como si fuera una cerca liviana, ajustada con correas en varios puntos que cuando llegara el momento sus hombres pudieran alzarla y para que nadie viera este plan se aseguró que hubiera bastante forraje ocultándola.
"¿Cuántas fuerzas son?" comento secamente mientras caminaba entre sus hombres que corrían para tomar posiciones de batalla.
Muchos de estos hombres no han dormido en las últimas veinticuatro horas, otros estaban agotados por el trabajo que les había impuesto, pero en todo este caos sus enemigos estaban igual de condiciones, tal vez mas agotados, al menos sus hombres han consumido alimentos.
"Una fuerza de mil hombres" Dijo su capitán, triplicaban sus fuerzas, pensó Roose, pero los veía acercarse rápidamente y mal organizados. Tenían una caballería decente, casi la mitad del enemigo estaba montado.
"Alarga rápidamente la línea de infantería que intenten mantener escondido a nuestros arqueros"
"Señor eso nos debilitaría a su carga" replico rápidamente el capitán, pero la mirada silenciosa de Roose fue suficiente para callarle.
Fueron los cinco minutos más aburridos en la vida de Roose, al menos de los últimos meses, el enemigo se agrupo puso a la caballería e infantería pesada adelante, claramente pensaban barrerlo con una gran carga.
Atrás pudo observar algunos arqueros, muy pocos realmente. Deben ser caballeros del dominio, siempre tan seguros de su superioridad numérica, que no veían el terreno, no observaban que estaban en terreno elevado. Tampoco intentaron enviar jinetes a explorar cualquier posible trampa.
Fue entonces que aquel a quien apodaron la sanguijuela sonrió.
La caballería cargo con gran ímpetu, seguido de la infantería pesada.
"Arqueros a mi señal" anuncio, todos se pusieron en posición. Espero que se acercaran, espero que avanzaran, y cuando ingresaron al terreno pantanoso dio la señal.
La lluvia de flechas cayó sobre ellos, muchos jinetes cayeron al fango y el pantano evito que sus corceles pudieran avanzar a mayor velocidad, cuando vio a la infantería pesada ingresar aquel terreno pantanoso con sus pesadas armaduras era el momento propició.
"Ballesteros" Eran más demorados que los arqueros en realizar los disparos, pero el perno de una ballesta tenía mayor oportunidad de perforar la armadura. Se prosiguió rápidamente, dos, tres, hasta cinco rondas de ataques hasta que el enemigo consiguió estar enfrente de ellos.
"Ahora" Grito con fuerza, la infantería levanto rápidamente la empalizada oculta, la caballería quedo clavada en la punta de las estacas atadas.
Entonces fue que su infantería cargo contra el enemigo, fue una rápida masacre, una victoria para el norte.
¿Pero sería para su beneficio o para el de Robb Stark? Él era un hombre pragmático, sabía que personas como Tywin y él solían borrar toda evidencia de conspiraciones, pero Walder Frey era ahora quien le preocupaba, si debilitar a los Stark era su prioridad, pero pensándolo bien, se retiraría hasta los gemelos tenía una comadre que despellejar.
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Lord Tarly miro el campo de batalla, su ejército estaba diezmado, sus fuerzas estaban retirándose, tenía que aceptar que sus esperanzas de una rápida victoria se habían esfumado.
"Mi señor debemos retirarnos, pedir ayuda a la capital, al rey mismo" Tarly observo en silencio a uno de sus más fieles consejeros, si, entendía claramente la situación, realmente lo hacía. Maldijo a esos malditos mercenarios, bastardos sin honor, traicionando en medio de la batalla, no ayudaron en nada a su causa.
"¿Mi señor?" Pregunto otro de sus fieles asesores, tenía diez en total ¿Cuántos quedan con vida? Pensó amargamente. Ya le falle a dos generaciones de Targaryen, al rey Aerys, al príncipe Rhaegar acaso también iba a fallarle a su rey Daemon, no, su rey le había confiado traer paz a la tierra de los ríos.
¿pedir ayuda? De solo pensar en ello ocasionaba una gran amargura en su persona.
"Mi Lord" Anuncio un mensajero.
"¡¿Qué?!" Grito con fuerza totalmente furioso, por primera vez en años había perdido su paciencia un comportamiento indigno de un Tarly.
El mensajero pareció asustado, pero rápidamente se compuso. "Mi Lord, una fuerza aliada se acerca"
"¿Cómo sabes que son aliados?" Estaba cansado de aliados, de supuestos aliados, había perdido a su ejército, todo su mando era ahora hombres muertos, esparcidos por toda la tierra de los ríos.
"Es el símbolo del grifo mi Lord, es él, la antigua mano a la cabeza de unos quinientos jinetes"
"¿La antigua mano?" Anuncio sin creer, o sin querer creerlo
"Si mi Lord es Jon Connington" anuncio con gran felicidad el jinete "Portan la bandear del dragón, la bandera de los Targaryen"
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"¿Está bien su excelencia?'" Pregunto Tyrion quien parecía estar bebiendo su quinta copa de vino.
Jon le miro con molestia, Tyrion era su amigo, o al menos en el pasado lo fue, simplemente tenía esperanzas de que si le contaba todo el engaño de su padre sobre su primera esposa Tysha iba a ser ese fiel consejero, pero se había dedicado a embriagarse, a llorar en el suelo e intentar ser totalmente indiferente con el destino del reino.
"¿Por qué lo preguntas?"
Tyrion le miro brevemente, sin saber si debería comentar lo obvio pero que podría perder ¿su cabeza? Soltó una risa, que importaba, toda su vida lucho por algo de respeto y su padre le arrebato, le quito la única persona que le amo tal como era.
"Mi rey, tiene mal puesta la armadura sin mencionar la clara marca de una mano en vuestra mejilla" Tyrion sonrió brevemente "reconozco la marca que deja una fuerte cachetada"
Jon intento desviar la mirada, nunca en su vida, Arya le había golpeado.
"Mi rey, mi rey" Jon volteo la mirada agradecida de la interrupción, busco a Tyrion en busca de consejo, pero encontrarlo ebrio le quito todas sus intenciones de buscar consejos en aquel hombre. Encontró a Davos corriendo con lo que parecía ser gran alegría, atrás venia Stannis, Lord Velaryon, otros tantos.
Tal vez su hermano había recapacitado y se había rendido. Si claro, como si esas cosas pasaran.
"¿Qué sucede?" pregunto con una leve sensación de temor en su interior.
"Noticias urgentes de puerto gaviota, mi señor el pueblo, la gente se ha levantado en su nombre" Davos anuncio entregando el mensaje rápidamente.
Jon le miro con sorpresa, esto nunca paso en la guerra anterior, miro el mensaje sin creerlo.
"¿La casa Grafton me ha jurado lealtad?" pregunto esperanzado.
"No majestad, al menos no hemos tenido noticias, el mensaje fue escrito por el capitán de la guardia de la ciudad, ha anunciado que ha sucedido un levantamiento entre el populacho en nombre de su legítimo y autentico rey, han cerrado el puerto y los marineros de la casa Grafton han ocupado muchos de los barcos que trajeron de Essos a las fuerzas mercenarias" Stannis parecía que estaba dispuesto a sonreír, era increíble ese hombre en verdad estaba luchando para que en su rostro no se generara ninguna sonrisa.
"Mi rey, no debe dudar, debemos movilizar rápidamente el ejército, con su principal puerto en abierta rebelión podemos iniciar un sitio a todo el valle en estos momentos" Stannis tenía razón, pero no le gustaba esa idea, un sitio es señal de hambruna, iniciar un bloqueo a los principales caminos y accesos al valle podría generar más daño que bien a la gente común.
"Le recuerdo a la mano del rey, que en estos momentos nuestros aliados están batallando en las tierras de los ríos" Tyrion parecía ahora interesado en la conversación.
Jon le miro con leve sorpresa, quería corregirlo decir que no estaban batallando que tal vez estaban siendo masacrados, pero no sabía si realmente Daenerys había enviado apoyo a su causa.
¿Mi amor acaso tanto me odias? No, no era momento de pensar en ello.
"¿no deberías estar en tu celda enano?" Anuncio con desprecio Stannis.
"Lord Lannister, o Lord Enano si así lo prefieres, pero ahora soy técnicamente el señor de Casterly rock" Anuncio con una sonrisa Tyrion.
"Debe ser una maldita broma"
"¡Suficiente!" Dijo rápidamente Jon, Stannis no toleraba a Tyrion y este último era experto en hacer enojar a los siete reinos. No quería a esos dos peleando, sinceramente este no era el momento. Confiar en Tyrion era un riesgo, claramente lo había puesto contra su padre, pero no sabía la posición cuando decidiera decapitar a sus hermanos. Al menos sabía que su opinión sobre asesinar a Cersei no iba a cambiar.
Jaime siempre era un tema delicado, tanto en esta vida como en la anterior.
"Marchare con todas nuestras fuerzas, pondré fin a esta guerra" Iré con el dragón quería decir, pero no se sentía cómodo diciéndolo en voz alta -Que hare con el cachorro – ¿dejarlo al cuidado de Arya? No pudo evitar tocar levemente su mejilla, no, ahora no podía pedirle tal favor, ¿Sansa? Era incomodo hablar con ella, no sabia si en estos momentos ya había despertado en ella esa pequeña conspiradora en la que se convertiría.
"Excelente decisión su majestad, enviar a Lord Tarly con esa pequeña avanzada fue claramente un error de nuestra parte" Anuncio Stannis, Jon le miro claramente había sido error de Jon, pero su mano era bueno para no señalarle rápidamente, en su defensa veinte mil hombres no era una pequeña avanzada. Mi hermano estuvo a punto de poner en rodillas al reinado de Joffrey con ese número, claro que los Lannister tenían diversos enemigos, el valle no había ingresado a la guerra y los reinos no estaban plagados de mercenarios.
"Mi señor permíteme que mi hijo Dale Seaworth, sea vuestro escudero"
¿Darle más honores a la casa Seaworth sería algo bueno? El hombre era de su mayor confianza, también lo era su hijo.
"Recuerdo que entre los ofrecido a la paz con los Stark estaba nombrar a uno de vuestros primos tu escudero" Ahora parecía ser que Tyrion podría estar bastante ebrio, pero estaba bastante informado ¿debería preocuparme?
Si claro, lo recordaba a Rickon, pero nunca recibió ninguna respuesta.
"No digo que sea algo a tiempo completo, pero para la seguridad del rey sería bueno tener alguien durante las batallas por venir, cuando llegue el momento de hacer la paz claramente uno de los niños Stark podría ser su escudero" Davos como siempre tan diplomático, que gran lord serias pensó Jon.
Stannis no objeto, tampoco lord Velaryon, bueno no iba a tener a un Tyrell por ahora cuidándole sus espaldas, no iba a darles es confianza.
¿Pero qué hay de los Martell? Técnicamente lo han reconocido como rey. ¿Dónde están sus lanzas? ¿Debe convocarlas? ¿Doran Martell responderá al llamado? Tengo a su hermano, y familiares acá en la ciudad, aunque eso no evito que mostrara su desaire entregando la corona de Daeron el joven dragón como señal de advertencia.
Tal vez un matrimonio, casar a una de las hijas de Oberyn con el joven Dale, ¿sería apropiado?
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Balerion no estaba feliz, el dragón negro, el gran terror de Valyria estaba molesto su nuevo jinete, su nuevo compañero, aquel con quien tenía una conexión de magia de sangre era demasiado liviano de espíritu, si, también tenía una línea con un ser inferior, lobo asqueroso pensó Balerion al pensar en la bestia blanca.
No debían estar unidos, dragones y lobos no se llevaban, los señores de las nieves y las tormentas no deberían estar conectados con los señores del fuego y los volcanes.
Demasiado noble pensó la gran bestia, dudaba demasiado en sus decisiones. Balerion quería quemar a sus enemigos nuevamente, quería un gran campo de fuego y de muerte en su nombre, tal como los dioses de Valyria lo ordenaban.
¿podría desobedecer a su jinete?, nunca lo había hecho, era un dragón leal. Pero estaba molesto, mucho.
Fuego y sangre eran las palabras de los dioses de Valyria, era su credo, su religión, este cachorro de dragón parecía haberlas olvidado. Si el cachorro no las recordaba, entonces Balerion tendría que actuar.
Lobo asqueroso pensó nuevamente el dragón, el lobo gris estaba sufriendo, la magia era fuerte en su aullido, eso no le gustaba a Balerion. Tal vez era tiempo que el lobo blanco silenciara a su hermano o el terror negro lo haría.
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Kinvara sacerdotisa del gran dios R'hllor, siguiendo sus enseñanzas, sus visiones había cumplido con su misión. El pueblo de Puerto Gaviota se había levantado en armas contra los falsos pretendientes, aunque su misión de convertir a estos paganos a la auténtica fe se le había prohibido.
Aun no, primero el campeón de la luz tenía que unir todos los reinos, luego tendrá que ir a buscarle para guiarlo hacia la fabricación la gran espada de los héroes, la portadora de la luz.
Melissandre ya se había encargado de reunir a las dos candidatas a Nissa Nissa, no era necesario que fuera una esposa, solo se necesitaba que fuera aquella persona que más amara fuera sacrificada por el bien de todos.
Solo esperaba que el príncipe prometido entendiera la importancia de esto, no debía dudar en hacerlo o el gran otro ya habrá ganado antes de la batalla final.
Notas:
Yo valoro mucho, mucho sus comentarios. Los agradezco sinceramente de corazón, no podre responderlos esta vez por falta de tiempo, he dedicado mi tiempo libre en escribir, no poder responderlos esta vez.
Yo sé que muchos personajes despiertan todo tipo de pasiones en nosotros, lo que hace grande a juego de tronos es que sus personajes son humanos, si cometen muchos errores, como nosotros en la vida real. Yo intento seguir esa línea canónico, no tener a un super personaje x o y, haciendo todo bien. La personalidad de algunos personajes puede desesperarte porque tal vez deseas que vaya y mate a todos, pero algunos personajes no tienen esa forma de ser y si la tendrán necesitan primero un desarrollo. Lo mismo si odian mucho a un personaje lo entiendo, yo odio a muchos personajes en la serie y los amo en los libros, pero no es mi estilo estar resaltando sus aspectos negativos todo el tiempo
No es un ataque contra nadie aclaro y espero que entiendan.
Nuevamente espero que dejen sus comentarios, agradecezco cada uno de ellos.
