Hola a Todas! una disculpa por la espera y por el tiempo tan largo que pasó, antes de poder retomar, les agradezco mucho que sigan aquí esperando a que continué la historia, y la verdad es que se descompuso mi tablet donde la tenía, me llevé mucho tiempo buscando a alguien que la arreglara, tenía esta historia, mi tesis, fotografías, etc. Pero en fin tuve que rendirme y aceptar que no tiene arreglo. Perdí como 8 capítulos que había adelantado y tener las ideas de esos capítulos me hicieron que no pudiera retomar la historia como quería, este por ejemplo solo recupere la mitad y tuve que volverlo a escribir, más difícil de lo que pensé teniendo algo escrito desde hace tanto, pero aquí estoy intentando retomar, para continuar con esta historia que a mí también me gusta mucho. Espero que ustedes sigan teniendo ganas de leerla, ahorita publicaré solo una vez al mes porque sigo medio atorada, pero estoy intentando tomar mi ritmo y los días que no publiqué comenzaré a subirla a Wattpad para las que quieran leerla por allá. Muchas gracias por seguir y me da gusto ver que me recuerdan tanto y que recuerdan esta historia con mucho cariño.

CAPÍTULO 68

Caroline ya había salido de cuidados intensivos, su estado era estable pero como se suponía y como siempre fue la intención de Elisa, la jovencita había perdido al bebé, a pesar de los esfuerzos estaba débil debido a la fuerte hemorragia que había presentado. Jonathan estaba muy intranquilo no podía quitarse de la cabeza lo que había creído ver Caroline, así que decidió salirse de la sala de espera e ir a buscar a Elisa a su nueva dirección, por suerte la misma pelirroja se la había dado una noche antes, para que pudiera ir a buscarla si le apetecía un rato de diversión. El joven rubio no encontró a Elisa, ni siquiera salió nadie, lo único que se le ocurrió fue preguntar al portero si sabía dónde estaba, el anciano lo único que pudo darle fue la dirección de la residencia Andrey en Londres así que se dirigió allá.

Cuando todos estuvieron en el salón, Elisa intento llamar la atención de Terry sin mucho éxito, intentaba conversar con él pero al notar que la charla se había inclinado a cosas de ciencia debido al entusiasmo de Stear y Patty desistió y fue a sentarse cerca de Cathy y Annie para incomodarlas. Terry había tenido que volver al salón grande a comer los bocadillos porque la tía abuela lo había interceptado antes de llegar al garaje, pensó que después de comer iría a averiguar qué era lo que realmente estaba pasando con el Duque y porque se había mostrado tan cooperativo con respecto a su estadía en la mansión de los Andrey.

Archie seguía con su perorata de que no soportaba la idea de que Terry ocupara la habitación de Anthony y se quejaba de la presencia del inglés porque solo le gustaba alardear de sus modales y su cuna noble según él.

Elisa trato de platicar con las dos rubias pero estas sólo hablaban de lo último que se utilizaría ese invierno en abrigos y vestidos. Mientras observaba cómo su hermano no se alejaba del bar y estaba bebiendo muy rápido al paso que iba, estaría ebrio para la comida.

Debido a que la tía abuela había tenido que salir apresurada a ocuparse de los asuntos prioritarios como la cena de ese día y los preparativos del apresurado evento, sugirió a los muchachos que descansaran o bien jugarán un partido de croquet en los jardines.

-¿Estarán de acuerdo que el juego sea en parejas hombre/mujer ?.- pregunto el de anteojos.

-Si, contestaron todos a Stear que era el más emocionado.

-Soy la compañera perfecta para este juego, quien sea mi pareja verán que llegaremos ganadores.- dijo Elisa creyéndose superior a todos y tratando de llamar la atención de Terry.

-Creo que lo más correcto es que cada quien vaya con su respectiva pareja.- dijo Terry y tomo a Candy de la mano para que nadie se le fuera ocurrir quitársela.

-El ilustre invitado tiene razón, así nadie tendrá ventaja sobre nadie.- dijo Archie y aunque seguía viendo con odio a Terry tomo a Annie de la cintura de forma muy posesiva.

-Tranquila Patty tengo un maravilloso invento, un bastón dirigible.- dijo Stear sacando pecho por ser el más ingenioso.

-Entonces ya perdimos.- dijo Patty riendo.

Las parejas se dirigieron al jardín, a Elisa y Neal no les quedó de otra que jugar juntos, la pelirroja no sabía que ver si a Anthony y su perfecta prometida o a la maldita de Candy siendo blanco de todos los galanteos de Terry.

Candy y Terry realmente no prestaban mucha atención al juego, ni a los comentarios de los demás. No había hablado con Anthony aún, en primer lugar porque Catharina no lo dejaba solo en ningún momento, y en segundo lugar porque la ultima vez que se vieron Anthony fue muy crítico hacia ella hasta el grado de sentirse juzgada por el chico del que creyó estar enamorada.

El jugar con una inexperta era una gran ventaja, tanto Terry como Archie podían disfrutar de explicarle a sus novias como sujetar el bastón o como medir la potencia del golpe para que la bola entrara por los arcos requeridos, Terry era más discreto aunque abrazaba a Candy y le susurraba cosas tiernas al oído o la embromaba no parecía tan descarado como Archie que tomaba de la cadera a Annie o la sostenía más cerca de él de lo requerido. Pero aunque Terry era el

mejor portado de los dos, el inglés y la rubia eran los que robaban la atención por la cantarina risa de Candy y la sorpresa que producía ver a Terry tan de buen humor y riendo frente a la gente.

Patty enseñaba a Stear y en poco tiempo Candy y Terry se fueron a sentar en unas bancas que estaban recubiertas por los árboles ya que habían quedado fuera de la competencia, el primer lugar lo disputaban Elisa y Neal, Patty y Stear a pesar de ser un mal deportista pero que la castaña con su breve lección lo había encaminado hacia una carrera de éxito en el cróquet y Anthony y Cathy.

Nuevamente Archie y Annie habían desaparecido, aunque el motivo de esta ausencia se debió a que los padres de la jovencita habían llegado a la mansión. Annie estaba muy nerviosa, su madre sabía que era novia de Archibald porque se lo había comunicado en una carta. Todo el tema que tenía ocupada su cabeza era la propuesta de Archie pero había olvidado pensar en cómo le diría a su padre que ya eran novios.

El momento llegó Archie y Annie recibieron a los señores Britter en la entrada, la rubia corrió hacia ellos y los abrazó con mucho cariño, los cumplidos de lo alta y hermosa que se había puesto no se hicieron esperar. Archie los invito a pasar al salón pequeño para que todos se pusieran al día en noticias.

-Señor Britter quería pedirle formalmente que me deje cortejar a Annie no solo como un pretendiente si no como el novio que merece su hija, si siente que necesita reafirmar mi palabra de caballero, le diré a mi Padre Alexander Cornwell que le mande una misiva, haciéndole saber mis intenciones.- dijo Archie sin rodeos al padre de Annie. La muchacha estaba muda y pálida no pensó que su novio abordara el tema hasta que fuera la hora de la cena y la tomo por sorpresa.

-No tengo duda de ti Archibald, Jane y yo teníamos el presentimiento de que tú y Annie terminarían enamorándose el uno del otro, además tu tía abuela ya había escrito a mi esposa para que tuvieran nuestro permiso de frecuentarse, tus palabras son un alago para mi y muestran el nivel de compromiso que tienes para con mi hija, Archibald tienes mi completa confianza.- James le dio la mano a Archie con verdadero aprecio.

Jane abrazo a su hija y después de un intercambio de felicitaciones y cariños los señores Britter se fueron a descansar un rato de tan largo viaje.

Archie eufórico por lo que había pasado se quedó en el salón pequeño de té besándose con Annie de una forma nada decorosa la había recostado en el sillón y aunque estaban vestidos estaba sobre ella, y le había separado las piernas para posicionarse ahí, Annie sin entender muy bien que pasaba mantenía las piernas abiertas y en alto mientras su novio la besaba y acariciaba sin pudor.

El juego de croquet se había terminado, Patty y Candy se habían quedado en el jardín platicando, Terry había decidido montar su yegua un rato y Stear quería ir a perfeccionar un experimento. Cathy tuvo que irse a descansar pues el juego y la victoria sobre Elisa la habían dejado agotada, Elisa se había ido a buscar a la tía abuela para ayudarla, ya que estaba muy molesta por no haber llevado su traje de montar y no haber podido ir con Terry, aunque no lo llevaba porque seguía pensando que si ya estaba en cinta de nuevo no sería buena idea montar a caballo.

Para tranquilidad de Cathy y Terry, Anthony se dirigió con Neal al saloncito para tomar una copa de brandy, los dos primos iban hablando trivialidades, así que solo abrieron la puerta, Archie estaba tan entusiasmado con el busto de Annie que no escuchó abrirse la puerta y solo se dio cuenta hasta que estaban adentro y Neal con su naturaleza mal intencionada dijo.

-Vaya, vaya, ahora entiendo porque ya no regresaron a jugar.- dijo con una sonrisa ladina viendo a Annie, en realidad no se le veía nada porque Archie seguía sobre ella.

Annie y Archie se pusieron muy colorados y Archie solo atinó a ponerle encima del pecho a Annie un cojín que estaba cerca.

-Vamos Neal mejor vayamos a ver si Elisa y Cathy se sienten mejor.- dijo Anthony volteándose para no avergonzar más a Annie y empujando a Neal hacia la salida.

-No, yo vengo por una copa y eso haré.- Neal se sacudió a Anthony, camino hasta el bar y saco tres vasos, en ese momento, Annie se acercó a un rincón y se acomodó la parte de arriba su ropa, así como trato de alisarse el vestido Archie veía preocupado a Annie que se veía muy nerviosa.

-Les pido un permiso. - dijo Annie poco audible, escondiendo su rostro y tratando de salir de ahí.

-No te vayas Annie, quédate a contarnos tus experiencias, se decía en el colegio que seduciendo a Archie fue como lo conseguiste.- dijo Neal riéndose.

-Callate Neal si no quieres que te de un buen golpe.- dijo Archie apunto de saltarle encima, Annie ya estaba al borde de las lagrimas.

-me merecería un escarmiento si se tratara de una verdadera dama, pero estamos hablando de una de las hijas de Pony.- dijo el moreno con burla, Annie no aguanto más y salió llorando del lugar.- y ahora que lo pienso, debe ser una técnica enseñada en ese lugar, sino porque Candy tiene tan encandilado al bastardo de Granchester, aunque de ellos se esperaba, un bastardo y una huérfana hacen la pareja perfecta.- dijo Neal riéndose, Archie muy enojado fue a darle un puñetazo en la cara haciendo que se le borrara la sonrisa.

Anthony se quedó pensando en lo que dijo Neal sobre Terry, observaría más de cerca la relación de los dos, pensaba que aunque no daba por ciertas las palabras de Neal ese gusto del noble por una chica que no sabía su origen era un tanto extraño, casi estaba seguro que se quería aprovechar de la pecosa.

Terry había pasado a buscar a Candy al jardín mientras que Patty había ido a buscar a Stear al laboratorio. El inglés ya había dejado a Teodora en el establo, sabía que a Candy le asustaban los caballos y con tanta gente en la casa no podía incomodarla o todos saltarían a defenderla, su intención era hacerla superar el miedo pero decidió dejar el momento para después.

Justamente en el momento que ellos dos iban entrando a la casa porque afuera comenzaba a hacer frío y ya casi era hora de comer, Neal iba saliendo del salón con un pañuelo cubierto de sangre en su mano mientras hacía presión sobre su labio.

-Pero si aquí viene la otra huérfana, en compañía de su "príncipe".- Neal estaba borracho y enojado por el golpe que le dio Archie.

-Ignóralo Terry no es más que un idiota.- dijo Candy y siguieron caminando.

-Veo que te lleva la rienda Granchester, lo mismo le pasa a Archibald, supongo que si yo tuviera de novia a una linda ramera de Pony quizá también me dejaría llevar como un perro.- dijo Neal riéndose y tambaleándose.

-¡Suficiente! a Candy la respetas.- Terry se soltó de Candy y de un solo golpe lo derribó, pero debido a su cólera le comenzó a dar puñetazo tras puñetazo, Neal de inmediato quedó inconsciente en el suelo y Terry no lo soltaba, Candy estaba desesperada tratando de quitárselo de encima y de no ser por Anthony que lo sujeto para que no pudiera pegarle más se habría vuelto un verdadero espectáculo.

-Terry cálmate, Neal no sabe hacer otra cosa que provocar.- dijo Candy jalando a su novio.- Gracias por ayudarme Anthony, no quisiera que Terry matara a una rata como él.

-No te preocupes Candy, lo llevaré a alguna habitación. - dijo Anthony sirviéndole de apoyo a Neal.

- ¿Por qué está diciendo eso? - pregunto Terry revisándose la mano.

-No quiero hablar demás porque involucra a otras personas, pero hubo un incidente con Annie y Archie, los encontramos en una situación incómoda y de ahí este imbecil se la ha tomado contra ellos. - dijo Anthony con dificultad.

-No es de caballeros hablar de una dama, así que si no se controla lo mataré. No permitiré que ese borracho mencione el nombre de mi novia para bien o para mal. - dijo Terry muy aireado.

- ¿Y cómo está Annie? - pregunto Candy.

-No lo sé, salió muy afectada de aquí y se encerró en su alcoba.

-Si no te molesta iré a verla y después bajaré a curarte la mano. - dijo Candy volteando a ver a Terry y aprovechando para darle un beso fugaz en los labios, el inglés la siguió escaleras arriba mientras veía con Odio la nuca de Neal.

Anthony viendo que eso ya no le incumbía siguió su camino con dificultad.

-Ve pecosa, yo mientras me refrescare para calmarme.- dijo el inglés más serio de lo que acostumbraba y regresándole el beso distraídamente.

Anthony vio el beso fugaz de reojo y aunque le molesto no dijo nada, Terry movió la cabeza en señal de despedida y se dirigió a la habitación asignada que tenía que no era otra si no la de Anthony.

Terry se recostó, no soportaba a mucha gente de ese lugar y de no ser porque Candy estaba ahí tratando de que se llevara bien con su familia, se la viviría encerrado como hacía en el castillo de Granchester. La intranquilidad volvió a él, seguía sin entender porque no podía acercarse al castillo de su padre, sus planes tendrían que cambiar debió a la presencia de los Leagan pero en cuanto se fueran los Andrey de viaje iría averiguar lo que estaba pasando.

Annie estaba desconsolada llorando, en verdad se estaba comportando de la peor manera, y después de toda la confianza que le había dado su padre a su relación, Archie se había ido a su recámara para darle tiempo a que se calmara y cuando Candy entró a verla y en cuanto se lanzó a los brazos de la pecosa comenzó a llorar desconsolada.

-Annie tranquila ya paso. - dijo Candy acariciandole el cabello.

-Hay Candy es que como puedo permitir que Archie haga eso, ahora todo mundo lo sabe y mis padres se avergonzarán de mí, ya nadie me tomará en serio. - contaba la rubia ahogada en llanto.

-Tranquila recuerda que si lo qué haces es por amor no importa lo que digan los demás, pero si lo haces porque Archie te lo pide dile que aún no estás lista. - dijo Candy sería.

- ¿Candy a ti Terry te acaricia y besa? - pregunto la rubia ojiazul y se volvió roja de la cara.

-Nos besamos mucho y si me toca el cabello y la mejilla, no sé si a esas caricias te refieres. - dijo Candy apenada.

-Si a eso. - Annie ya no quizo comentar más.

-No debes sentir vergüenza por eso veras que todo estará bien. - en ese momento llamaron a la puerta y Candy decidió irse de ahí a su habitación.

Archie entró muy apenado a disculparse.

-Annie lamento mucho lo que sucedió, todo es culpa mía porque no te protegí y te expuse ante ese bribón, entiendo que estés molesta pero quiero que sepas que le di su merecido y también quiero que sepas que no tienes nada de que avergonzarte porque yo te amo de verdad y todo lo que siento por ti quiero demostrártelo con mis atenciones que no pensé que las mal interpretaras como una falta de respeto.- Archie se acercó a ella se puso de rodillas y le tomó las manos mientras se recargaba en su regazo buscando su perdón.

-Archie yo te disculpo, pero no creo que sea nada malo, ni nada para avergonzarnos solo siento que yo no estoy completamente lista, pero de verdad veo el amor que me tienes y con eso se disipan mis dudas sobre tus afectos. - Annie le alzo el rostro y lo beso dulcemente.

Archie después del beso rebuscó en su bolsillo y sacó una caja pequeña de terciopelo, se volvió a arrodillar y le dijo. -Annie, mi amor. Quiero darte esta sortija como símbolo de mi amor y para pedirte que seas mi prometida, no estoy diciendo que nos casemos ya, entiendo que somos jóvenes pero deseo que sepas que yo quiero compartir mi vida contigo.- Archie le colocó la sortija al ver que Annie solo agitaba la cabeza afirmativamente pero que debido al llanto de la emoción no podía contestarle. Se puso de pie en seguida le dio un beso, esta vez no prosiguió a seducirla, sintió que por un día ya habían tenido muchas alteraciones.

La hora de la comida llegó, Candy como había dicho había bajado a cambiarse rápidamente y a curarle la mano a Terry que la tenía muy inflamada, ambos bajaron juntos al comedor y se sentaron ahí a esperar al resto, Stear y Patty volvieron platicando de grandes proyectos que podían llevar acabo mientras estaban separados por las vacaciones, Anthony y Cathy entraron muy parlanchines, ella lo veía con idilio y cuando les tocó separarse para tomar su lugar se molestó al ver que Anthony estaba sentada a lado de Candy, los demás invitados fueron llegando poco a poco, hubo algunos rumores sobre la mano vendada de Archie pero fingió que se lastimó en el juego de la tarde.

Al llegar Elisa no pudo si no enojarse más, ya que al entrar vio que debido a la relación de Archie y Annie los Britter ahora ocupaban un lugar mejoren en la mesa, no quiso reclamar debido a lo mal que estaba Neal y no quería que se notara, así que tomó su lugar con resignación y comió en silencio solo observando a las tres rubias que para ella no tenían ninguna gracia.

Fue una comida muy animada, aunque no se tuvo una sobremesa muy larga ya que al momento en que todos estaban con el postre se avisó que llegaron los padres de Cathy, así que algunos aún con postre en mano fueron al salón grande para que los Van Der Horst tomaran un refrigerio y descansaran de tan apresurado viaje.

Jane Britter apartó por un momento a su hija de los demás para poder hablar en privado.

-Annie querida, te he notado un poco nerviosa. Quiero comentarte que recibí la carta de las religiosas donde me hablaron de tu condición. Me tome la libertad de hacer una cita con un médico que dicen que es muy bueno en señoritas aquí en Londres, me atemoriza mucho que si no tratamos este problemita en el futuro vaya a ser un impedimento para tu relación con Archibald. - dijo la señora Britter sin dejar que Annie hablara.

-A mi también me ha preocupado esto mamá y tengo miedo de volver a experimentar ese terrible dolor que sufrí hace unas semanas. - dijo Annie muy triste.

-No te preocupes mañana temprano tendremos una solución para esto, ahora mejor deleitamos con una melodía en el piano.-Dijo Jane acompañando a Annie hasta el instrumento para que se sentara.

Cuando todos estaban escuchando la segunda melodía de Annie, el mayordomo anunció la llegada de Jonathan, como en la entrada fue advertido de que la casa se encontraba muy concurrida por las visitas pidió ser escoltado al salón para no interrumpir. El rubio de ojos azules entró casi sin ser visto pero para su mala suerte, Anthony y Terry, estaban sentados cerca de donde se encontraba Elisa, así que Terry lo saludó con resquemor debido a que el nunca se encontraría ahí si no fuera por algo necesario.

-Buenas tarde Jonathan ¿a qué se debe tu singular presencia en la casa Andrey? - dijo el inglés observándolo detalladamente.

-Grandchester un gusto saludarte, pasé a ver a Elisa, la busqué en su casa pero me dijeron que la encontraría en la mansión Andrey, lamento interrumpir no sabía que había una reunión. Pensarán que no tengo modales al venir tan intempestivamente y sin invitación.

-No te preocupes por eso, pero te presentaré a mi novia y a sus primos, dado que yo también soy un invitado no puedo atenderte. -Terry se aclaró la garganta. - Disculpen que interrumpa, pero un conocido del colegio ha llegado a saludar a los anfitriones de la casa.

Cathy que había relevado a Annie al piano interrumpió la pieza para que saludaran, el salón brevemente se había quedado callado, Candy se acercó y saludó con cortesía a Jonathan, de inmediatamente Archie y Stear se acercaron a ella y también lo saludaron.

-Te presento a nuestro primo Anthony Brown, es el único que no se ha unido al San Pablo por problemas de salud, pero como ves está más que recuperado y volviendo de las vacaciones sin duda será un huesoed más del colegio.- dijo Stear mientras Anthony le estrechaba la mano.

-Un gusto conocer a todos, si me permiten yo solo quiero hacerle una petición a Elisa, digo a la señorita Leagan que ha sido amiga mía desde Chicago y quería pedirle un favor en nombre de la amistad, si me disculpan. Podríamos hablar en el pasillo para no interrumpir más a la intérprete de tan maravillosa melodía.- dijo el joven Green y salió esperando a Elisa en la puerta.

Elisa pasó sonriendo y como si nada, cuando sintió que ya nadie le ponía atención cambió su semblante, seguramente Caroline ya le había dicho algo.

-Querido Jonathan es un placer recibirte aquí en la mansión de mi familia, no creo que vinieras a buscarme hasta acá ni tan pronto por eso yo solo te había dado la dirección de…- parloteaba Elisa fingiendo no saber nada.

-Solo vine aquí a enfrentarte, tú empujaste a Caroline.- Jonathan estaba furioso y no se fijó en que subió el volumen de su voz.

-No sé de qué me hablas, yo la encontré en el descanso de las escaleras desmayada pero no se nada más, al correr me sofoque y me desmayé después de dar aviso ¿Cómo puedes ser tan cruel conmigo e inculparte de una cosa tan terrible?.- Elisa también gritó pero comenzó a llorar.

-Caroline dice que tú la empujaste, que eras la única que estaba por ahí y estás tan loca Elisa que si te creo capas de tratar de deshacerte de ella y de mi heredero, como lo hiciste.- Jonathan la tomó del brazo fuertemente, hasta que le hizo daño.

-Más heredero es el que traigo yo en mi vientre y suéltame, yo no hice nada, todo mundo vio que yo solo llamé a las monjas y ellas me estuvieron custodiando, Carline seguramente inventa falsedades si re mi porque se ha enterado de lo nuestro y tú pones en duda mi amor por ti, acusándome de semejante atrocidad.- el alarido que soltó Elisa hizo que todos salieran a asomarse.

-¿Te encuentras bien Elisa?.- preguntó Anthony que fue el primero en llegar a la puerta.- Señor Green puede decirme ¿qué le está pasando a mi prima?

-Tuvimos una discusión, pero no es nada. Bien Elisa continúa con tu reunión y sigue sintiéndote la gran dama, yo ahora se quien realmente eres y no quiero volver a saber nada de ti, con permiso.- El rubio se dio la vuelta con los puños apretados, si no hubiera sido porque Anthony que salió al escuchar la pelea y a Stear y Archie que estaban detrás de él, además de Terry que estaba en el dintel de la puerta le hubiera dado una bofetada a la pelirroja, pero tuvo que controlarse, no había forma de demostrar que Elisa había hecho semejante daño a su prometida.