DRAGON BALL: NEXT GENERATION

Los saludo bella gente del Fandom de DBZ, ¿Cómo están? ¿Hay alguien aquí que me reconozca? ¿No? Bueno, es comprensible luego de tantos años de haberme distanciado de esta sección de Fan Fiction sobre el Manga y Anime que marcó y sigue marcando a varias generaciones.

De seguro se preguntarán: si estuve en este Fandom antes, ¿Por qué hasta ahora vuelvo?

Podría explicarles el motivo por el que me fui y por el que regreso… pero de hacerlo entonces las notas de autor iniciales serían demasiado largas y no quiero aburrirlos con tanto blablablá.

Así que comencemos. Dragon Ball, Dragon Ball Z y Dragon Ball Super fueron creados por el maestro Akira Toriyama (Que en paz descanse) y es de la Toei Animation, pero esta historia y cualquier posible personaje OC que aparezca es creación mía.

CAPÍTULO UNO: UNA NUEVA AVENTURA COMIENZA

La Capital del Oeste, el lugar que puede considerarse el pináculo de la sociedad humana al ser la ciudad en la que reside la cede principal de la Corporación Cápsula, la principal compañía en crear la tecnología que ha moldado la Tierra, el planeta habitado por seres de todas las formas y tamaños desde personas promedio, animales antropomorfos e incluso criaturas prehistóricas como dinosaurios y seres de fantasía como dragones solo por dar uno ejemplos.

Ahora mismo es cubierta por el manto nocturno que la sumergía en un relajante silencio como sinónimo de que todos sus habitantes descansaban luego de un largo día haciendo sus quehaceres no habiendo ninguno de esos autos voladores transitando los cielos permitiendo apreciar las estrellas en el Firmamento y a la Luna Llena dando la impresión de que sería una tranquila noche.

Sin embargo…

-¡GUUUUAAAARRRRGGGG!

Un bestial rugido resonó hasta el último del lugar interrumpiendo el sueño de aquellos que dormían en la comodidad de sus hogares y se levantaran exaltados preguntándose que fue eso.

-¡¿DE DÓNDE PROVINO ESO?!- quiso saber un oficial en la calle estacionando su patrulla casi perdiendo el control de esta debido al susto.

-¡NO SÉ! ¡NUNCA ANTES HABÍA…! Espera, ¡¿Qué es eso de allá?!- su compañero señaló algo a la lejanía que le heló la sangre.

Casi de inmediato, una enorme sombra se expandió cubriendo a varias edificaciones como un derrame de brea opacando la luz de los lejanos astros y de las luces de la propia ciudad originándose justamente desde el ovalado edificio de la Corporación Cápsula, o CC para abreviar, porque aquello que la creó se hallaba justamente sobre su techo.

Y aunque la Luna estaba a sus espaldas no permitiendo que se apreciase como es, su silueta era lo único que se necesitaba para llenar del mayor de los horrores a quién lo viese.

Al tratarse de una colosal criatura de decenas de metros de altura, corpulenta y vagamente humanoide cuyos ojos brillaban intensamente de color rojo como llamas dejando relucir sus grandes y filosos colmillos por el modo en como gruñía.

¿Cómo algo así de grande pudo salir aparentemente de la nada?

-Gr… ¡GRUUUAAAHHH!- soltó otro monstruoso alarido al ver hacia arriba y empezar a golpearse varias veces el pecho como lo haría un gorila.

Dio un largo salto para caer en medio de un parque generando un violento temblor que sacudió toda la ciudad generando miles de gritas bajo sus pies y al incorporarse reveló que efectivamente se trataba de un enorme simio de largo hocico, cola de mono y pelaje castaño que le recubría todo el cuerpo, y que extrañamente, poseía mechones de color rosa repartidos en diferentes partes.

-¡AY MAMACITA!- volvió a gritar el oficial que lo había señalado sudando de pavor puro.

-¡ESO SALIÓ DE LA CORPORACIÓN CÁPSULA! ¡¿Será otro de sus locos experimentos?!- supuso el otro desenfundando su arma a pesar de estar temblando del miedo.

La bestia abrió enormemente la boca concentrando energía carmesí para escupir una intensa ráfaga de poder que se perdió a la lejanía y después otro y otro repitiendo la misma acción disparando en todas direcciones sin control alguno al actuar con total salvajismo.

Comenzó a caminar lentamente generando más sismos con sus pesadas pisadas e ignorando como las personas dentro de los edificios cercanos al verlo gritaban horrorizados sin saber qué hacer ante su presencia y si trataría de aplastarlos o incluso comérselos como se supone lo hacen todos los monstruos gigantes.

Solo se detuvo al fijar su vista en la patrulla de esos oficiales que de inmediato emprendieron la retirada lo más rápido que su vehículo levitante podía moverse.

Al coloso solo le tomó dar unos pocos pasos atronadores para alcanzarlos demostrando una velocidad inesperable para un ser de su tamaño y alzar su enorme pie derecho con forma de mano para aplastarlos como a insectos.

-¡POOMK!

Otro temblor sacudió hasta el último de los cimientos, pero no fue porque ese coloso machacó a esos pobres uniformados dejando un hueco con la forma de su pie.

Sino porque alguien lo detuvo.

-¡Sabía que esto iba a pasar tarde o temprano! ¡Y EN EL PEOR MOMENTO POSIBLE!

El que salvó a esos uniformados fue nada más que Pícoro, el alienígena proveniente del planeta Namekusein y antiguo Kamisama de este mundo y que al mismo tiempo es hijo de Pícoro Daimaku, el autoproclamado Rey de los Demonios, que hace varios años puso en jaque a toda la humanidad y que ahora es uno de los actuales defensores de la Tierra no pensándolo dos veces a la hora de ayudar a cualquier desafortunado que esté en graves problemas.

Como lo hacía ahora mismo al haberse puesto sobre la patrulla y extender hacia arriba las manos deteniendo el pie de ese simio gigante iniciando un forcejeo en donde este ejercía todas sus fuerzas para machacarlo.

-¡TRANQUILÍZATE, ZUDOK!- con una increíble fuerza física, fue capaz de empujarlo haciendo que perdiese el equilibrio y cayese sentado generando otra violenta sacudida.

-O de lo contrario tendré que tranquilizarte yo- advirtió elevándose en los aires al quitarse su tan características y pesadas hombreras con capa y turbante.

El monstruo sacudió un poco la cabeza sobándose la frente, pero al ver al alien verde, volvió a gruñir para incorporarse de un brinco e intentar atraparlo con ambas manos.

Pícoro se elevó esquivando por poco esas manotas que al juntarse generaron una onda expansiva que dañó las edificaciones cercanas y se le aproximó dándole una contundente patada entre los ojos e inmediatamente posicionarse a sus espaldas y conectarle un codazo en la parte trasera del cuello que lo envió de vuelta al suelo y cayese bocabajo.

-Tengo que llevarlo a un lugar despoblado para que nadie salga herido- lo tomó de una pierna dispuesto a llevárselo a un sitio lejano.

Pero el enorme simio le dio un golpe con la cola que lo mandó a volar como un misil y atravesase la cima de varios edificios de oficina uno tras otro hasta detenerse en pleno aire al expulsar de su cuerpo un aura verde clara.

-Y pensar que Gohan me dio dolores de cabeza cuando se transformó en mono gigante mientras lo preparaba para la llegada de Vegeta y Nappa… sin dudas tiene su misma sangre de saiyajin.

Se pasó el dorso de la mano por la boca secándose un poco de su sangre morada y frunció el ceño para acercársele al coloso concentrando energía en sus manos.

El simio gigante volvió a escupir de su boca varias ráfagas rojas esta vez con más precisión para atinarle, pero el guerrero verde las eludió con facilidad sin dejar de acercársele para extender hacia adelante las palmas de la mano arrojando también un gran poder que dieron contra su cuerpo.

Pero en vez de herirlo lo que hizo fue envolverlo dentro de una barrera verde, parecida a una celda, e hizo una seña con los dedos índice y medio de sus manos para así elevarlo a cientos de metros por encima del poblado alejándolo de posibles víctimas inocentes.

No pasó demasiado tiempo para que el resto de los ciudadanos se despertasen y entrasen en pánico al ver a tremendo gorila levitando en el aire dentro de esa jaula de Ki que rugía al tratar de liberarse sembrando el caos, desesperación, terror y confusión en sus corazones.

¿Cómo no estarlo aun cuando ya existen colosales bestias prehistóricas y de fantasía por ahí y por allá y que en algún momento ya han atacado a diferentes comunidades?

-Debo llevarlo ya a una zona apartada- con otra seña de manos, Pícoro hizo que la celda de energía lo siguiese todavía levitando en el aire.

Luego de un momento de forcejeo empujando las paredes internas de esa prisión con sus manos y pies tratando de liberarse, el gigantesco simio cerró los puños ante su cara volviendo a rugir, pero esta vez, siendo rodeado por un aura rosa que salía de su interior y que se incrementó hasta chocar contra las paredes de la jaula que lentamente se agrietaron como si fuesen cristales.

Hasta reventarse al mismo tiempo que soltó otro potente alarido bestial extendiendo los brazos hacia los lados liberándose por fin.

-¡IMPOSIBLE! ¡CON SOLO AUMENTAR SU KI HA LOGRADO…!

La exclamación de sorpresa del Nameku fue interrumpida por el titán que se dirigió a él dándole un certero puñetazo en el cuerpo al descender y estampándolo contra el suelo, a escasos metros de distancia de esos oficiales, volviendo a generar una sacudida violenta.

Disparando de su hocico otra ráfaga de energía directamente hacia el cielo, alzó ambos puños y los bajó en el cráter en dónde dejó embutido a Pícoro dándole un doble.

Repitiendo esa acción una y otra vez reventando tanto el suelo, como las edificaciones cercanas, los vidrios de las lejanas y que más allá de la Capital del Oeste se sintieran esos monstruosos temblores que pareciera ser que realmente estremecen hasta el último rincón del mundo.

Ignorando por completo que Pícoro se había hundido en el suelo alejándose de la zona de los golpes para salir a sus espaldas volviendo a tomar una distancia segura.

-Si no puedo llevarlo a un lugar desalojado, entonces no tengo más opción que hacer esto.

Miró fijamente la cola del monstruo frunciendo el ceño y se llevó dos dedos a la frente concentrando Ki con la intención de usar su famosa técnica Makankosappo y así destruírsela.

Pero unos disparos de cañones dieron contra la amplia espalda del simio que detuvo su acción devastadora y se girase para ver a los responsables siendo unos avanzados tanque de guerra que seguramente fueron llamados por las autoridades locales para que le pusieran un alto.

-¡VUELVAN A DISPARAR!- ordenó el general que los comandaba señalándolo.

Para la desgracia de todos ellos, el poder destructivo de esa maquinaria bélica no lograba nada contra el simio aparte de incrementar su ira y dejase de golpear el suelo para enfocar su atención en todos ellos aterrándolos al rugir apretando sus filosos dientes.

-¡Son una manada de idiotas!- refunfuñó Pícoro porque estropearon lo que iba a hacer.

No hubo tiempo para quejarse debido a que su colosal oponente abrió la boca para arrojar energía roja que no solo destruiría a ese batallón, sino a gran parte de la ciudad igual a como lo harían el estadillo de una bomba nuclear o mucho peor.

Reaccionó rápido y sus brazos se estiraron como lazos para envolver el largo hocico de la bestia cerrándosela por lo que, en consecuencia, todo el poder de ese ataque salió por los orificios de sus puntiagudas orejas y fosas nasales al haber estallado en su interior.

Al retraer sus extremidades, Pícoro hizo una mueca al ver que el gorila tenía una peculiar y ridícula expresión equivalente a una sonrisa tonta expulsando entre sus colmillos una humareda y sus ojos rojos desubicados tambaleándose como alguien que está mareado dando la impresión de iba a caer desmayado en cualquier momento.

No desaprovechó la oportunidad y lo tomó de un brazo alzándolo para agarrar impulso girando como un trompo creando fuertes ventiscas para lanzarlo como una roca dando vueltas de modo errático y así cayese a las afueras de la Capital del Oeste para que nadie saliera herido tal y como ha querido hacerlo desde un inicio.

-Como me encantaría hacer la Teletransportación de Goku. Así me ahorraría muchos problemas- movió de modo circular los hombros tronándoselos y amañó con seguirlo.

-¡TÍO PÍCORO!- pero este grito le obligó a permanecer quieto en el aire.

Teniendo un semblante de enorme fastidio acompañado de un ronco gemido.

-Enanos insolentes, ¡¿Qué sus padres no les advirtieron que jamás viesen directamente la Luna Llena en las noches?!- regañó a quién le habló al girarse.

Resultando ser cinco niños que también tenían la capacidad de flotar en el aire.

La que parecía ser la mayor de todos, una chica de 11 años y largo cabello lila con mechones rubios, también posee una expresión pesadez y estaba tomado de la mano con un joven de 8 años de pelo rubio mostrándose asustado… careciendo de nariz.

El segundo mayor es un chico de 10 años, pelo negro y ojos azules sobre los que tiene unas grandes gafas cuadradas y llevando puesta una rara de armadura blanca al igual que sus guantes y botas y capa azul mostrándose incluso más temeroso que el otro jovencito.

Los otros dos son un niño y niña mellizos siendo los más pequeños de todos al aparentar solo tener 6 años, un curioso cabello morado en forma de flama con un largo mechón en sus frentes, aunque su característica física más llamativa era que tenían una cola de mono alrededor de sus cinturas.

-Lo-lo sentimos mucho, Tío Pícoro- pidió perdón el mayor de los varones manteniendo la cabeza agachada frotándose inquieto las manos.

-Nah, ni que fuese para tanto, viejo- muy a diferencia suya, el mellizo varón se mostraba calmado, más bien, poco preocupado y tenía los brazos cruzados al igual que su hermana.

-¿Ustedes no se van a volver grandes simios también?- Pícoro miró a estos dos últimos con cierta preocupación.

-No, no. No tema, Tío Pícoro. A mis primos les di unos lentes de contacto especiales que mi abuela Bulma creó para que no se transformasen en Oozarus cuando vean la Luna Llena- explicó el niño rubio sin nariz.

-Entonces explíquenme porqué Zudok se transformó en ese colosal monstruo. ¿No me digan que fue por alguna de sus competencias infantiles?- los regañó con el mismo tono que un padre usaría ante las diabluras de hijos revoltosos.

-Es solo que al muy bobo se le ocurrió la idea de ver la Luna Llena por primera vez en su vida antes de ponerse esos lentes de contacto. Por eso se convirtió en ese chango tan feo- explicó la melliza encogiéndose de hombros como si nada.

-Se nota que heredó el muy dudoso sentido común de Goku… espero que estén dispuestos a hacer lo necesario para detenerlo, porque si no logramos ponerle un alto…

-El mundo entero podría ser destruido. Sí, sí, lo sabemos- los gemelos interrumpieron a Pícoro hablando con admirable sincronización sin cambiar sus caras de fastidio.

-¿En serio debo pelear? Es que acabo de pintarme las uñas hoy- protestó la mayor de los chiquillos viéndose las uñas de la mano derecha coloreadas de rosa.

-Basta de tonterías, ¡Y muévanse!- el llamado de atención del Nameku estremeció al niño sin nariz.

-Tan gruñón como el Abuelo Vegeta… derrotemos a Zudok cuanto antes, así le podré cobrar la derrota que me dio en el Torneo de Artes Marciales del año pasado- el mellizo varón fue el primero en seguir al alien verde teniendo una sonrisa maliciosa acompañado de su hermana que rodó los ojos soltando un bramido.

-¿Qué pasa, Gotran? ¿No quieres unirte a la diversión?- cuestionó la más grande de las chicas al niño de lentes que se había quedado en su lugar sufriendo un leve estremecimiento.

-Eh… eh… ya… ¡Ya voy!- tragándose un nudo que se le formó en la garganta, los siguió teniendo los labios temblorosos y un nada sano tono pálido en su cara.

¿Quiénes son esos niños? ¿Qué o quién es ese mono gigante? ¿Y por qué Pícoro les llamó la atención y parece ya haber lidiado con malas pasadas por parte de ellos antes?

Para responder a estas y muchas más preguntas habría que viajar un poco al pasado.

HACE UN MES…

Un día como cualquier otro en la Capital del Oeste, las personas hacían sus quehaceres rutinarios que para muchos pueden ser de lo más aburridos y para nada emocionantes.

Pero en la sede principal de la CC las cosas son todo menos aburridas.

-¡PUUM!

Una fuerte explosión se produjo en el ovalado edificio y de las ventanas de una de las secciones de pruebas salió mucho humo y si se ve en su interior se puede apreciar como varios científicos salieron de un laboratorio tosiendo desesperadamente.

Incluyendo a Bulma Brief, la mujer más inteligente de la Tierra y que a pesar de ya no estar en la flor de su juventud seguía siendo toda una lindura agradable a la vista.

-¡COFF, COFF! Esto es lo que pasa por dejar que estos mocosos del demonio vinieran a observar mi trabajo… ¡VERTU, BRIGA!- gritó furiosa los nombres de los responsables de este desastre.

Que resultaban ser los gemelos que salieron volando de la humareda riendo cómplices por la travesura que hicieron sacándole la lengua a la mujer de cabello azul.

-¡ATRÁPANOS SI PUEDES, ABUELA!- Vertu se bajó el párpado derecho y Briga el izquierdo haciendo que se pusiera roja y temblase de la ira rechinando los dientes.

Desplazándose a una velocidad que no podía ser percibida por el ojo del humano promedio, recorrían los pasillos iniciando el juego de La Lleva pasando cerca de los empleados que caían sentados debido a las fuertes brisas que generaban al pasar cerca de ellos solo aumentando sus risas de júbilo.

-Oh, parece que nuestros adorables bisnietecitos han vuelto a hacer de las suyas.

Dijo el padre de Bulma, el Dr. Brief, tomando el Té con su esposa en la zona de la CC en dónde tienen a su variada fauna y flora siendo azotados por el viento generado por los niños que tiró la mesa en dónde tenían sus tazas y bocadillos al igual que el mayordomo que se los servía.

-Tan parecidos al pequeño Trunks cuando también hacía sus travesuras con el pequeño Goten de niños- la madre de Bulma, Bikini, reía como si nada todavía teniendo la costumbre mantener cerrados los ojos.

-¡ATRÁPAME SI PUEDES, BRIGA!- el gemelo varón tomó la delantera sacándole la lengua.

-¡OH NO! ¡ESTÁ VEZ NO ME VENCERÁS!- ella se indignó por verse superada por él y aumentó la velocidad teniendo ambos puños extendidos hacia adelante.

Más que un simple juego infantil, era una competencia en dónde uno intentaría sobreponerse ante el otro y demostrar ser el mejor no dispuesto a quedarse en segundo lugar y hacer lo que hiciese falta impulsado por algún sentido de honor, o más bien, enorme ego y orgullo.

¿De dónde habrán sacado tal actitud?

-¡TANK!

La carrera finalizo cuando Vertu chocó literalmente de cabeza contra algo que le hizo detenerse en seco y cayese sentado soltando un pequeño grito de dolor sobándose la frente.

-¿De nuevo con sus tonterías, enanos?

Enseguida espabiló y abrió enormemente los ojos y su melliza se detuvo derrapando generando con los pies el sonido de un auto que pisa abruptamente los frenos en la carretera debido al llamado de atención que les dedicó el "algo" contra el que chocó.

Siendo el mismísimo Vegeta, el Príncipe de los Saiyajines, poseedor de un orgullo del tamaño de una galaxia, el que se adjudica el título del guerrero más poderoso de todo el universo y que casi siempre tiene un genio de mil diablos que se refleja en su característica costumbre de tener los brazos cruzados y el ceño fruncido.

Estos últimos rasgos fueron los que helaron la sangre de los chiquillos revoltosos.

-¡Ah, ah, ah! ¡ABUELO VEGETA! ¿Cómo has estado hoy?- el niño se paró sonriendo nervioso al igual que su gemela intentando fingir inocencia.

-Déjense de sus estupideces y digan que hicieron ahora- al dar un paso al frente, ellos retrocedieron uno tentados a volar de nuevo, solo que ahora para huir por sus vidas.

-Sabotearon el experimento en el que quise recrear la energía ilimitada qué #17 y #18 poseen para que así toda máquina, vehículo y artefacto en la Tierra tenga una batería que nunca se agotará- explicó Bulma llegando hasta ellos en un monopatín levitante.

-Ya veo. Entonces han vuelto a hacer sus diabluras, ¿Eh? Espero que entrenar conmigo con una gravedad aumentada 100 mil veces baste para que aprendan a comportarse.

-¡¿100 mil veces?! ¡ABUELO, NO SEAS ASÍ DE CRUEL!- quisieron protestar sujetándoles las manos.

-¡NADA DE PEROS!- tomó al niño de la oreja derecha y a la niña de la izquierda alzándolos y gimiesen agudamente del dolor -¡SILENCIO! ¿O quieren entrenar con una gravedad aumentada un millón de veces?- esta advertencia hizo que guardasen silencio enseguida y palidecieran.

-Ahora vayan a la cámara de gravedad, ¡Y sin pelear!- les dio un empujón.

-Ya verás, Briga. Esta vez sí podré terminar de hacer las 10 mil Lagartijas con un solo dedo.

-¡JA! ¿Cómo la última vez que te lo rompiste y la bisabuela te lo tuvo que besar para que no te pusieras a chillar como bebito?- pese a la advertencia de su abuelo, ella no dudó en burlarse.

-¡¿Quieres que te haga chillar a ti?!- retomaron su persecución volviendo a tumbar a toda pobre persona que estuviese en su caótico camino.

-Estos enanos malcriados… como les gusta poner a prueba mi paciencia- Vegeta negó con la cabeza rechinando los dientes -¿Y Bra y Goten? ¿De nuevo nos los dejaron tirados para que los cuidemos mientras pierden el tiempo en tonterías?- le preguntó a su esposa.

-Nuestra hija y nuestro yerno están con Trunks y Maron intentando resolver un problema que se presentó en la sede de la Capital del Este. ¿Te imaginas que tanto hubiese empeorado si llevasen a Vertu y Briga con ellos?

-¡JUM! En el Planeta Vegita a los niños saiyajines cuando se comportaban mal y no querían obedecer se les castigaba dejándolos en las zonas más remotas e inhóspitas para que aprendiesen a obedecer y a comportarse.

-Y luego de eso los mandaban en esas pequeñas naves espaciales a purgar planetas para que el condenado de Freezer los vendiese, ¿No?- Bulma al reprocharle esto causó que desviase la mirada con cierta pena al recordar ese faceta de su vida de la cual ya no se siente para nada orgulloso.

-Vegeta, sabes muy bien lo inquietos que pueden los niños de la edad de Vertu y Briga, ¿No te gusta ver como usan toda esa energía que tienen en competencias de hermanos y dispuestos a entrenar contigo en lugar de estar por ahí sin hacer nada como muchos otros jóvenes en la actualidad? ¿O es que acaso los años ya te están cayendo encima y ya no sabes cómo tratarlos?- le sonrió con deje malicioso.

-¡Déjate de tus tonterías, mujer! Sabes muy bien que los saiyajines envejecemos mucho más lento que los humanos, y a diferencia tuya, no necesito recurrir a las Esferas del Dragón para mantener mi juventud o desear que me agranden la retaguardia- al devolverle la sonrisa con este comentario hizo que nuevamente ardiera del coraje y se le formase una palpitante vena en la frente.

-Lo que realmente me molesta es que la sabandija que tengo por yerno esté optando por la mala manía de Kakaroto de dejar el cuidado de sus hijos en manos de otras personas. ¿Es que acaso cree que somos como Pícoro para cargar con sus responsabilidades? Ya es la tercera vez este mes que debemos encargarnos de ellos.

-No nos los dejaron "tirados" solo nos pidieron que los cuidemos hasta que resuelvan ese problema. ¿Aún después de tantos años viviendo en la Tierra sigues sin comprender que entre familia debemos apoyarnos entre todos en la buenas y en las malas?

-Pues hay una diferencia en "apoyarnos" y ser el mismo árbol en el que se arriman cuando quieren quitarse un gran peso sobre los hombros. Así qué con permiso, iré a enseñarles algunas valiosas lecciones a esos enanos- no queriendo gastar más saliva en una charla que no llevará a ningún lado, el saiyajin de enorme orgullo fue en la dirección que tomaron los gemelos.

-Niégalo todas las veces que quieras, cabeza dura, pero te encanta pasar tiempo de caridad con los nietos que heredaron algo de tu peculiar carácter- bromeando para sí misma, la científica se subió a su monopatín para regresar al laboratorio.

(…)

-¿Cree que se pueda hacer algo para arreglar este problema, Señor Brief?

Un empleado de la CC charlaba con Trunks, el hijo mayor de Bulma, que es todo un hombre adulto portando un elegante traje de ejecutivo de color lavanda que combina con su peculiar cabello.

Que revisaba el incidente al que su madre se refería y eso era que se produjo un derrumbe en una zona de construcción cercana a una colina que sepultó maquinaria de su compañía bajo enormes rocas, pero lo peor era que esos escombros cayeron sobre unas viviendas comprometiendo a sus residentes.

-Ummm… ya veo, ya veo- mantuvo la mano derecha dentro de un bolsillo y con la izquierda se frotó el mentón al analizar el panorama -¿Nadie murió o resultó herido?

-Gracias a Dios no, pero esto he retrasado la construcción y no sabremos cuándo la podremos retomar. ¿La sede principal en la Capital del Oeste no podría mandarnos ayuda y recursos?

Esa petición casi causa que se le salga una risa irónica al primogénito de Vegeta y dijera para sus adentros: "Ya cuentan con toda la ayuda que necesitan"

-Haz esa llamada mientras peino la zona para asegurarse de que nadie este lastimado- el empleado asintió y lo dejó solo.

-¿Nada que el "asombroso e inigualable Gotenks" pueda hacer?

Le dijo una bella mujer rubia y también elegantemente vestida acercándosele tomada de la mano con el pequeño niño sin nariz y seguida de esa chica que casi es una versión en miniatura de ella hablando animadamente por celular haciendo caso omiso al nada bello paisaje que la rodeaba.

-El guapo Trunks podría hacerse cargo de todo, Maron. Pero todo terminará más rápido con otro par de manos extra- fue hasta ella para darle un amoroso beso en los labios y palmeó la cabeza del pequeño que río tiernamente.

-¿Podrías terminar rápido, papi? Había quedado en ir con mis amigas al nuevo centro comercial que abrieron la semana pasada- apresuró la chica de pelo lila con mechones dorados y luego río por algo que le contó la persona con la que habla por el celular.

-Tania, te trajimos aquí para que tú y Brog aprendan como deben ayudar a las personas que son azoladas por incidentes como estos. ¿Qué te cuesta dejar ese aparato por cinco minutos?- su padre le llamó la atención, pero ella no le hizo caso y continuó charlando.

-¿Ya podemos comenzar con esto? Debemos regresar rápido a la sede de la Corporación Cápsula antes de que mis pequeños demonios la pongan patas arriba.

Intervino Bra, la hermana menor de Trunks e hija menor de Bulma de quién heredó su cabello azul y belleza como toda una mujer adulta descendiendo del cielo junto con un hombre.

-O hasta que mi suegrito pierda la poca paciencia que tiene y venga a darme un sermón.

Se mofó su acompañante, siendo Goten, el hijo menor de Goku y hermano de Gohan, usando prendas iguales a las de Trunks solo que de color beige y cabello un poco largo.

-Pero, ¿Fue buena idea dejarlos con tu madre, preciosa? Ellos nos serían de mucha con este embrollo- preguntó algo preocupado a Bra.

Quién se había quitado sus elegantes prendas de ejecutiva para quedar en ropa deportiva que permitían apreciar muy bien su atlética figura femenina.

-¿En serio dejarías que Vertu y Briga se paseasen libremente por ahí en una zona de desastre como esta? Sería igual a usar galones de gasolina para tratar de apagar un incendio- respondió irónica y flexionó sus músculos haciendo estiramientos.

-Tú lo has dicho, hermana, tú lo has dicho- Trunks río y se despojó de su corbata.

-Oh, a mí me habría gustado mucho jugar con mis primitos- se lamentó Brog bajando la mirada.

-Cuándo terminemos aquí podrás jugar con ellos y causarles todas las jaquecas que quieras a tus abuelos, hijo. Así que empecemos, ¿Listo, Goten?

-Siempre lo estoy- el pelinegro también se quitó la corbata y se subió las mangas de su traje.

Se pararon a pocos metros de distancia dando un asentimiento para extender sus brazos a los lados y arquear las piernas de tal modo que uno era el reflejo del otro.

-¡FUUUUUUSSSIIIOOOONNN! ¡HAAAAA!

Realizaron los muy peculiares, por no decir bizarros y ridículos, pasos de la Fusión Metamoru para juntar las puntas de los índices de ambas manos con las del otro causando que sus cuerpos brillasen intensamente antes de combinarse en un punto luminoso al volverse un solo ser.

Dando como resultado a Gotenks, el mismo guerrero bufonesco que hace muchos años tuvo la enorme responsabilidad de vencer al temible Majin Buu fracasando por no tomársela en serio. ¿Será que ahora como adulto si se tome con más seriedad los problemas que se le impongan?

-Iniciemos cuanto antes- habló con una voz que poseía los dos tonos de los saiyajines híbridos y tomó una profunda bocanada de aire.

Para escupir unas sustancias blancas que parecían estar hechas de alguna sustancia viscosa que permanecieron flotando en el aire con una apariencia amorfa hasta lentamente tomar una apariencia humanoide asemejándose a la fusión de ambos saiyajines.

Usó su famosa técnica de El Ataque Kamikaze de los Super Fantasmas, creando 10 en total.

-Pero qué asco…- Tania hizo una mueca de repulsión y se llevó una mano a la boca.

-Y más por como son creados- Bra también hizo una expresión de asco, porque al ser una adulta, entiende muy bien las interpretaciones que esos seres blancos y pegajosos puedan generar.

-¿Asco? ¿Por qué?- pero Brog al ser un niño tan pequeño no entendía la actitud de ellas.

-¡Atención todos!- Gotenks habló como un general a sus tropas para que sus creaciones dejasen de cuchichear entre sí y se formasen en hilera ante él parándose firmes (En sentido figurado porque ellos no poseen piernas al tener precisamente una colita de fantasmas)

-Solo tengo 30 minutos antes de que la Fusión se acabe, así que en ese lapso de tiempo debemos quitar todos esos escombros. ¿Podrán hacerlo sin volar en mil pedazos?

-¡SÍ SEÑOR!- exclamaron al mismo tiempo los 10 fantasmas haciendo el saludo militar.

-Andando- Bra entrecruzó sus dedos tronándoselos habiendo superado rápidamente su repulsión.

-Ni crean que colaboraré con alguna de esas cosas- pero Tania no cambió de actitud y mantuvo la distancia.

A diferencia de lo que pasaba cuando Gotenks era un chico, los fantasmas ya no explotaban al primer contacto que tuviesen con algún objeto y podían tomar las enormes piedras llevándoselas volando para dejarlas en un lugar seguro; aunque teniendo cuidado de no tocarse accidentalmente entre sí porque eso causaría una violenta explosión que empeoraría la situación.

-Me siento como una de mis empleadas cuando limpia el desorden hecho por alguien más- muy ofuscada, Bra levantaba sin problema alguno a una decena de esas rocas apoyándolas en el hombro derecho y soltarlas sin cuidado en la zona en dónde eran apiladas.

Como hija del príncipe de los saiyajines, considera indigno que alguien de su categoría y poder se rebaje a una acción propia de un barrendero que no le ofrezca ningún desafío o la ponga aprueba en algún aspecto mental o físico (En especial esto último)

-No te amargues, mi reina. Recuerda que este es un trabajo que solo nosotros podemos hacer, además, de que si lo hacemos nosotros le ahorramos un dineral a la compañía- quiso calmarla la fusión de su hermano y de su esposo dejando otra pila de rocas al lado de la suyas.

-Oye papi… ¿O debo llamarte Señor Goten?- lo llamó Brog con cierta timidez.

-Puedes llamarme como quieras, hijo. ¿Qué se te ofrece?

-Quería sugerirte que pusieran las piedras cerca de la base de esa montaña para que en caso de que se produzca otro derrumbe estas sirvan como barrera para contenerlas- señaló a una colina cercana y de la cual podrían caer muchas rocas en caso de que sea sacudida por un terremoto.

-Ah, ¡Bien pensado, hijo! Sin dudas eres un experto en la prevención de desastres. ¡Fantasmas! Cambio de planes, ahora pongan las rocas ante esa montaña y fúndenlas para formar una muralla- dio sus indicaciones causando que cada uno de esos espectros se quejase.

-Con tal de hacer algo que sea lo más cercano a calentar los músculos…- Bra no puso quejas, pero tampoco cambió su semblante de fastidio.

-No te molestes, Tía Bra. Ya les ayudo- Brog decidió dejar de ser un mero espectador y fue a poner de su parte acercándose a algunas piedras.

Quién no supiese como está conformada realmente la familia Brief diría que es de lo más ilógico que un niño tan pequeño pudiese hacer la titánica labor de mover semejantes rocas como lo haría una hormiga que debe cargar cosas para su colmena.

Pero como se trata precisamente de un nieto de Vegeta teniendo su sangre saiyajin corriendo por sus venas, entonces no debe de sorprender que también pudiese alzar esos pesados peñones y llevarlos a dónde sugirió ponerlos sin inconvenientes.

No podía decirse lo mismo de su hermana mayor que, en lugar de poner de su parte, seguía hablando por celular todavía riendo por las cosas que le contaban.

-¡JAJAJA! ¿En verdad Richard creyó que tendría una oportunidad con Mary? ¡Que iluso!

Esa actitud no pasaba de ser percibida por Gotenks que negó con la cabeza y suspiró. Trunks querrá mucho a sus hijos y no quiere obligarlos a ser algo que no sean permitiéndoles ser ellos mismos, pero que una chica de una edad tan temprana tenga comportamientos y manías de una adolescente de 15 años en adelante es algo que no le es de su agrado y mucho menos cuando deja que el celular la consuma por completo y no se preocupe por nadie más.

¿Realmente es una saiyajina o una de esas tantas niñas ricachonas mimadas que hay por ahí?

-Sobrinita, deja de estar ahí haciendo nada y ayúdanos con esto- exigió Bra, qué a diferencia de su hermano, no iba a guardarse sus opiniones y le llamaría la atención.

-Me gustaría, tía. Pero estas son las ropas nuevas que el Abuelo Krillin me regaló y no quiero ensuciarlas- fue su excusa al tapar un momento su celular y continuó charlando.

-Haz como yo y deja de ser una holgazán, ¡MUÉVETE!- no se lo iba a pedir de buena manera y se dispuso a darle un jalón de orejas como Vegeta lo hizo con sus hijos.

Mostrando que heredó bastante de la actitud de su orgulloso padre no iba a tolerar que alguien de "la realeza saiyajin" hiciese solo de bulto mientras que otros ponen de su parte para solucionar el problema en cuestión.

-¡MAMÁ!- la niña enseguida se escudó detrás de Maron temblando ligeramente.

-Cielito, hazle caso a tu tía y ayuda a tu hermano y padre con esas rocas. Algo de actividad física jamás te caerá mal- la rubia le dio un empujoncito para que hiciese algo más productivo que tener ese aparato pegado a su oreja todo el tiempo.

Al apartarse uno de sus largos mechones rubios con un suspiro, se resignó y fue a echarles una mano a Gotenks, Brog y los fantasmas, ignorando la mirada inquisidora que Bra le lanzó a Maron con la que le decía: "Se nota que la consienten demasiado" a lo que la blonda se encogió de hombros sonriendo apenada.

-¿En serio esperan que me ensucie las manos con esto?- Tania volvió a mirar con asco a los fantasmas de Gotenks que bien organizados retiraban las piedras.

-Es por la compañía y por la gente que vive en esta zona, hermana. ¿No ves que es lo mejor para todos?- quiso alentarla el niño sin nariz cargando 5 rocas una sobre otra como bolas de helado.

-¡PURF! Es que ustedes son muy tontos al hacer esto del modo difícil. ¿Para qué apilarlas por ahí cuándo es mucho más fácil reducirlas a cenizas? Así nos ahorraremos tiempo y esfuerzo.

Concentró Ki en la mano derecha apuntando a las piedras con la intención de pulverizarlas con un poderoso ataque sin tener que hacer esfuerzo físico alguno.

-Así que háganse a un lado para que pueda terminar con esto- la energía su palma se intensificó.

-¡NO, TANIA! ¡ESPERA UN MOMEN…!

Gotenks gritó demasiado tarde porque ella disparó una poderosa ráfaga de Ki que efectivamente redujo a cenizas las rocas que generó ese derrumbe, pero el problema fue que un fantasma estaba a punto de coger una de las piedras y al ser impactado por ese poder explotó como una bomba.

Generando una reacción en cadena porque otro fantasma estuvo cerca de ese estallido y voló sin control cayendo sobre otro causando que brillasen por un momento antes de explotar también expulsando por los aires a los otros espectros que al colisionar entre sí detonaron.

-¡BROG, CUIDADO!- rápidamente, la fusión saiyajin abrazó de modo protector al pequeño rubio.

Todos esos estallidos alzaron una intensa nube de humo que dio paso a un incómodo silencio para que al ser apartada por una fuerte brisa reveló los cráteres creados por los fantasmas y como dañaron de modo garrafal el ya de por sí muy dañado terreno, incluyendo las estructuras que habían sido sepultadas por el derrumbe haciendo que el lugar ahora pareciera una zona de guerra.

-Eh… ¿Ups?- fue lo único que se atrevió decir la culpable de esto todavía teniendo extendida la mano con la que arrojó ese ataque de Ki.

-¿Esto es en serio?- Gotenks sufrió un Tic nervioso en el ojo izquierdo y una gruesa gota de sudor escurrió por su sien derecha mientras que Brog tenía la boca abierta a no más poder.

-Si esto fue causado por mi sobrina, ¿Imaginan lo que hubiera pasado si hubiese traído a mis hijos aquí?- Bra se palmeó la cara negando exasperada.

-Parece que la compañía si tendrá que gastar un dineral para arreglar este desastre- pero Maron no pudo contener su risa ante tan bizarro suceso.

(…)

Ciudad Satán, el lugar en dónde reside el ya viejo, retirado y mundialmente famoso "campeón de los campeones" Mr. Satán. Todos sus habitantes se sienten bendecidos y afortunados de vivir en el mismo poblado en el que reside el valiente guerrero que hace varios años los "salvó" de las garras del terrible Bio-Androide Cell casi poniéndolo en el estatus de una deidad a la que deben rendirle tributo a pesar de su peculiar nombre.

Ignorando lo que hacía ahora mismo en la comodidad de su mansión: pasar tiempo de caridad con los descendientes de sus descendientes.

-Eso es, mi adorable bisnietecita, camina hasta tu insuperable y heroico bisabuelo.

Está sentado en la alfombra de la principal sala de su hogar teniendo extendidos hacia adelante las manos incitando a una bebita de un año de edad, con cola de mono y de piel morena con algunos mechones rosas en su negro cabello a que caminase hasta él.

Tambaleándose y agitando sus bracitos casi cayéndose, la nena dio unos pasos vacilantes hasta mantenerse firme y andar riendo tiernamente en dirección al exageradamente afortunado excampeón de las Artes Marciales cuya sonrisa aumentaba mientras más se le acercaba.

-¡Eso es, Cika! ¡Sabía que lo lograrías!- al recibirla le dio amoroso abrazo frotando su cara contra la de ella y le dio un beso en la frente.

Aumentando las risas de la pequeña que le agarró su canoso y abundante bigote con sus pequeñas y nada delicadas manos porque empezó a levitar en el aire, igual a como lo han hecho los otros jovencitos mostrados hasta ahora, jalándolo hacia arriba estando a unos metros del suelo.

-¡AUHUHUHUUUU! ¡NO TAN FUERTE, CIKA, NO TAN FUERTE!- lagrimeó Mr. Satán sacudiendo los brazos y piernas sintiendo como su vello facial iba a separarse de su cara en cualquier momento.

-¡Nunca dejas de ser el más gracioso de todos, Satán! ¡JAJAJAJA!

Aplaudió el Majin Buu gordo, que en su momento fue considerado como la peor de las amenazas que alguna vez se ha visto universo, disfrutando del espectáculo riendo con un tono infantil comparable al de esa bebita teniendo a su lado un plato repleto de golosinas.

-Ay, abuelo… jamás vas a cambiar o aprender, ¿Cierto?

Comentó Pan, la nieta del campeón de los bufones y siendo toda una bella mujer, admirando lo que su hija le hacía a su abuelo materno sujetándose el puente de la nariz sonriendo resignada porque realmente su abuelo materno no se cansa de hacer el ridículo por accidente o a propósito.

-¿Podrías pedirle a tu linda hijita que suelte, querida nietecita?- solicitó el payaso hablando con hilo de voz porque su bigote estaba a punto de ser extirpado.

-Cika, ya es suficiente- al flotar y tomar a la bebita de los costados bastó para que ella soltase a su bisabuelo que cayó sentado al suelo incrementando las risas del monstruo rosado.

-Au… au… sin dudas heredó la fuerza del Gran Mr. Satán- fanfarroneó luego de sobarse la cara.

-Claro, abuelo, como tú digas- Pan le siguió el juego y le hizo cosquillas a su hija en el estómago -¿Y dónde están Uub, Zudok y el Abuelo Goku?

-¿Me llamaron?- habló alguien entrando de repente a la sala.

Siendo Uub, la reencarnación del pequeño Majin Buu que hace muchos años fue vencido con la colosal Genkidama creada por las energías de todos los terrícolas y volviéndose el discípulo del saiyajin que lo venció viéndolo como figura paterna (Una no muy buena precisamente) portando ropas iguales a las que él solía usar en el pasado teniendo un peinado punk que le llegaba hasta la cintura.

-¡KOOMP!- soltó unos enormes pescados que cargaba sobre su hombro, siendo un hábito que su mentor tiene (Y uno no muy bueno cabe aclarar) estremeciendo la mansión.

-Volviste, amor- Pan se le acercó para que se besaran apasionadamente a lo que el panzón rosado soltó un "Oh" muy enternecido -¿Y el Abuelo Goku y nuestro hijo dónde andan?

-Decidimos ir a pescar la comida del almuerzo para que el Señor Satán no tuviera que gastar de más, pero el Señor Goku fue con Zudok a buscar al Señor Gohan y a la Señora Videl para que viniesen con Gotran a pasar un rato en familia con nosotros- explicó mientras palmeaba la cabeza de su hijita.

-¡Bien pensado! Desde hace mucho que no veo a mi hija y al menor de mis nietos- la idea maravilló al hombre que se adjudicó el crédito de vencer a Cell.

-Diría lo mismo, si es que pueden separar a mi suegro y a mi cuñadito de sus libros- río el moreno cargando sobre sus hombros a la bebita -Buu, ¿No quieres jugar un momento con Cika también?

-¡CLARO QUE SÍ!- el enorme chicle rosado se paró de un salto y se agarró su gran estómago arrancándoselo para manipularlo como una masa para moldear.

Para que tomasen la forma de pequeños Majin Buus que rieron juguetones.

-¡ATRAPA A LOS BUUS!- dejó que esas mini versiones de él mismo flotasen alrededor de la nena.

Que siguió riendo para perseguirlos volando por toda la sala como un bebé que juega con tiernos cachorritos causando el payaso de Mr. Diablo juntara las manos a un lado de su cara por la terneza que le daba ver a su bisnieta jugar así sin usarlo a él como objeto de entretenimiento.

(…)

-¿Ya terminaste de calificar esos exámenes, Gohan?

-Solo estos últimos y listo. Pero me preocupa el rendimiento de los alumnos. Es idea mía ¿O los estudiantes de hoy cada vez les prestan menos atención a las materias más fundamentales para su educación y crecimiento?

Charlaban Videl y Gohan en un estudio de su casa. En otra época ellos vivían en la lujosa mansión del Señor Demonio, pero decidieron independizarse para tener una vida más tranquila al tener vivienda propia cerca de la Montaña Baozi, el lugar en dónde el saiyajin híbrido creció de niño, para estar distanciados de la fama que él atrae y que puede ser de lo más tedioso.

Ideal para la crianza de la siguiente generación.

-Bueno, ya sabes como son los chicos de hoy que les gusta desperdiciar su tiempo en tontas modas pasajeras y en trivialidades en lugar de pensar en su futuro. No todos tienen el mismo ímpetu que tenías de chico a la hora de estudiar según lo que mi suegra me contó- como Bulma lo hizo con Vegeta, Videl no tenía reparos en hacerle mofa a su marido.

-Ni me lo recuerdes…- río con cierta pena al hacer memoria de como su madre cada vez que tenía la oportunidad le ponía un libro en manos para volverse un gran investigador.

-Hablando de ímpetus, ¿Puedes ver cómo está Gotran? No ha salido de su cuarto desde el desayuno- pidió y revisó las pruebas que le faltaban.

Su esposa asintió y se dirigió a un cuarto lejano de ese estudio teniendo cuidado de no pisar algunos juguetes que estaban en el suelo acompañados de libros abiertos.

-¿Gotran? ¿Todo bien, cielito?- preguntó abriendo levemente la puerta.

Topándose con más libros, apilados formando columnas casi pareciendo torres, y juguetes en repisas ordenados al igual que una cama perfectamente tendida sin rugosidad.

Posando sus azules ojos iguales a los del "campeón de campeones" en una pequeña figura sentada ante un gran escritorio también muy estructurado.

Resultando ser su hijo varón y hermano menor de Pan, que poseía sus mismos ojos, pero con gafas parecidas a las de Gohan teniendo una relajada sonrisa leyendo un libro de química avanzada que sería inentendible para cualquier otro chico de su edad.

-¿Aún leyendo tus libros, hijo?- estaba tan enfocado en su lectura que no se dio cuenta de la presencia de su madre hasta que ella le puso una mano en el hombro.

-¡AY!- soltó un pequeño grito cerrando abruptamente el texto apegándolo a su cuerpo dando un saltito en su asiento -mamá… me asustaste- respiró algo agitado.

-Perdón, cielito. Es que no salías de tu cuarto y quise ver como andabas- pidió perdón riendo por esa reacción medio exagerada -¿De nuevo te vas a pasar todo el día encerrado en tu cuarto? Sería el tercero de seguido, ¿No quieres estirar las piernas y respirar aire freso al dar un paseo por ahí?

Curiosamente, Videl tenía una forma de pensar como Milk pero a la inversa. Mientras que la madre de Gohan siempre incitó a este a estudiar para ser alguien en la vida limitándole las salidas o paseos de placer para no ser "mal influenciado" intentando suprimir sus ansias de aventuras, ella desea que su hijo sea más abierto y no se limite a lo que tiene en frente para que conozca el mundo y lo que este pueda ofrecer.

Seguramente porque de chica fue muy enérgica que no le gustaba estar quieta sin hacer nada por mucho tiempo siendo muy osada y desea que su hijo menor tenga esa cualidad, igual como Pan la tuvo cuando tenía su edad.

-Oh, mamá, no puedo ahora. Aún no termino de leer esta tesis y después debo hacer la tarea que me dejaron- quiso retomar su lectura.

-Creo que ya has cultivado mucho tu cabeza por el día de hoy- de un rápido movimiento, Videl le quitó el libro haciendo que expresase un: "¡EY!"

-Sé que te gusta leer y aprender mucho, pero allá afuera hay un mundo que te puede enseñar cosas que nunca aprenderás en estos libros. Míralo como una investigación de campo, igual a la que hacen los excursionistas cuando quieren encontrar cosas nuevas, ¿No te suena genial?

Como buena madre, no solo busca lo que considera mejor para su descendiente, sino que también busque en otros sitios lo que más le apasiona y no se limite a una sola fuente siendo el caso de Gotran la pasión por el conocimiento.

Suspirando no muy a gusto, pero no siendo capaz de llevarle la contraria, aceptó la oferta de su mamá y se puso un Kimono parecido al que usó Gohan cuando era un niño pequeño, solo que en vez de ser amarillo es de color verde y la remera de abajo era amarilla.

-Que te diviertas, hijo. Procura no alejarte mucho de casa y no hables con extraños- le dijo Gohan luego de abrazarlo y colocarle en la cabeza un gorro rojo.

Que tenía la Esfera del Dragón de 4 estrellas, un tesoro familiar que pasó desde el original Son Gohan, el abuelo de Goku, a este mismo hasta la actual generación Son.

Caminando con pocas ganas, Gotran mantenía las manos en los bolsillos pateando algunas rocas pequeñas lamentándose porque ahora mismo podría estar aprendiendo cosas nuevas en lugar de estar perdiendo el tiempo así.

Detuvo sus pensamientos cuando oyó unos agudos cacareos y al alzar la cabeza vio a unos pichones de pocos días de vida en su nido sobre la rama de un alto árbol llamando a sus padres.

No pudo evitar sonreír enternecido por la escena y se preguntase si toda forma de vida en este mundo es así de indefensa cuando sopla su primer aliento y si sus progenitores están dispuestos a darle lo más elemental para un buen crecimiento.

Se alarmó cuando uno de los pichones al inclinarse a un lado se cayó del nido.

-¡CUIDADO!- no dudó en ir a salvarlo de una muerte segura.

Demostrando tener sangre de saiyajin porque se movió a una velocidad imperceptible para el ojo humano, igual que Vertu y Briga, dando un salto atrapando al pichón con ambas manos.

-¿Estás bien, amiguito?- lo miró atentamente para asegurarse de que no estuviese herido.

-Descuida, ahora te pongo con tus hermanitos- mostró también tener buena agilidad al balancearse en las ramas para llegar hasta el nido viendo como los otros pichones sigue chillando.

-No me agradezcan. Es lo mínimo que puedo hacer por…

-¡SHIIIAAA!

Sorpresivamente, un mono atraído por el brillo que genera la Esfera del Dragón le arrebató el gorro para escapar columpiándose de rama en rama.

-¡OYE, ESO ES MÍO! ¡REGREA!- lo llamó después de llevarse ambas manos a la cabeza.

Imitó su acción y también se balanceó entre los ramos tirando varias hojas, pero algunos insectos que volaban en su trayectoria chocaron contra sus gafas igual a como les ocurren a los bichos cuando chocan contra el parabrisas de un auto nublándole su visión.

Eso no hizo que se detuviese debido a que creería que recibiría un fuerte regaño de sus padres si pierde esa joya familiar y continuó desplazándose por las ramas acercándose más al mico.

-¡QUE ME LO REGRESES!- saltó extendiendo hacia adelante los brazos para atraparlo.

Pudo recuperar su sombrero arrebatándoselo del primate, pero por justamente tener sucias sus gafas, no se dio cuenta de que había llegado al borde de un precipicio quedando suspendido en el aire por unos segundos.

-¿Eh?- con el pie tanteó el inexistente suelo debajo suyo -¡AAAAHHHHH!

Gritó a todo pulmón al caer justamente como el pichón que acaba de salvar no teniendo forma de detenerse agitando los brazos y piernas dejando un rastro de lágrimas

No impactó directamente contra el piso, sino bajó como bola de nieve por la pendiente chocando contra todo lo que se le cruzase mientras exclamaba cosas como: "¡AY! ¡iH! ¡EHE! ¡OH! ¡HUHU!" cada vez que se golpeaba.

Solo deteniéndose al impactar contra una gran roca que se agrieto como si hubiese sido golpeada por una bola de demolición.

-Ouch… ouch… mi cabeza- se puso de pie gimiendo adolorido, aunque no pareciera estar herido de gravedad al sufrir solo leves raspones teniendo los ojos girando en espiral.

-La ropa que me confeccionó la abuela Milk… se van a enojar mucho conmigo- miró su kimono que sufrió varias rasgaduras -debo volver antes de que se preocupen… pero, ¿Dónde estoy?

No sabía en dónde está parado (En el sentido literal de la expresión) y miró con miedo el silvestre que ahora mismo lo rodeaba teniendo ambas manos sobre su gorro temiendo que en cualquier momento pudiese salir algún animal salvaje o un monstruo para comérselo o algo así.

Será muy inteligente, pero todo aquello que haya leído en esos libros poco o nada le van ayudar a saber que hacer en este tipo de situaciones.

El suelo empezó a temblar y miró como unas piedritas se sacudían. No entendió que era lo que pasaba, pero al girar a la derecha se puso pálido del miedo.

Por ver al responsable de esos temblores, un enorme dinosaurio ceratópsido parecido a un triceratops corriendo en dirección suya como si fuese un rinoceronte destruyendo toda vegetación y formación rocosa que se le cruzase en frente casi pareciendo una fuerza imparable.

-¡MAMÁ!- volvió a chillar con todas sus fuerzas y quiso correr por su vida.

En su miedo incontenible, pisó mal y cayó de cara al suelo. Se incorporó sobándose, pero abrió los ojos de par en par al oír los gruñidos del reptil prehistórico cada vez más cerca y sin intención de detenerse.

-¡NO, NO, NO, NO!- permaneció sentado en el suelo desviando la mirada y agitando las manos delante de su cara como una acción instintiva por la desesperación.

-¡KAMPAM!

Un fuerte sonido de impacto se produjo junto con un temblor final quedando en silencio por segundos exceptuando por el sonido de la fauna a la lejanía y del viento.

-… ¿Ah? ¿Qué pasó?- al sentir que nada le ocurrió, Gotran lentamente abrió los ojos.

Resultó ser que al haber agitado sus manos así, por accidente golpeó al dinosaurio en su cornuda cara dándole un manotazo tan fuerte que lo mandó hasta la pendiente por la que había caído causando que literalmente quedase incrustado de cachos ahí y fuese él quién tuviese girando en forma de espiral sus ojos.

-Emm… ah… ¿Lo siento?- fue lo único que se atrevió a decir frotándose las manos por los nervios.

La sangre de guerrero saiyajin sin dudas puede hacer milagros en el escenario correcto.

No hubo tiempo para suspirar aliviado o algo parecido, porque el sonido de nuevas pisadas yendo en dirección suya se hicieron presentes.

Debido a que ese ceratópsido no estaba corriendo con la intención de embestir al niño, sino que huía de un enorme dinosaurio terópodo carnívoro, parecido al que hace muchos años casi se comió a Gohan cuando este estuvo bajo la tutela de Pícoro.

Deteniéndose al ver a tan pequeño pero jugoso manjar que le hizo relamerse los labios.

-¡MAMIIIII!- inmediatamente comenzó a huir por su vida luego de que esa bestia soltara un rugido que resonó por todo el bosque.

Ya sea por el terror o porque al parecer no ha desarrollado esa habilidad, no se le ocurrió volar por los aires para así escapar de tan temible depredador, por lo que lo único que podía hacer era correr sintiendo como el reptil prehistórico se acercaba más y más soltando más lágrimas.

Teniendo menear su cuerpo hacia adelante varias veces para evitar ser atrapado por las fuertes mandíbulas del carnívoro que se cerraban a escasos centímetros de su espalda generando un atronador sonido de chasquidos.

Todo pareció llegar a su final cuando tropezó nuevamente cayendo de bruces al piso y lo único que pudo hacer aparte de llorar desconsoladamente fue ver los filosos dientes del monstruo a punto de cerrarse sobre su ser que le hicieron soltar otro grito al cubrirse la cabeza con ambas manos.

Pero como pasó cuando accidentalmente mandó a volar al reptil cornudo, pasaron los segundos y sintió que nada le ocurrió así que dudoso abrió los ojos para ver que ocurrió ahora.

Percatándose de que ahora estaba flotando en el aire lejos de tan fiero terópodo.

-¿Qué pasa contigo, Gotran? ¿Se te ha olvidado como volar por los aires?

Preguntó el individuo que lo salvó y que lo estaba cargando de modo protector.

Tratándose del mismísimo Goku, el primer saiyajin criado en la Tierra que desde que era un niño ha vivido un sinfín de aventuras enfrentándose a todo tipo de enemigos que le han ayudado a mejorar como guerrero muriendo más de una vez por el bienestar de los demás y que jamás le dice NO a cualquiera que le pueda ofrecer una emocionante batalla (Que lo ha llevado a descuidar a su familia también más de una vez)

-¿Abuelo? ¡ABUELO GOKU!- Gotran ahora lloró de la alegría y se aferró a su Gi azul celeste, igual al que usó cuando luchó por primera vez contra Uub.

-¿No te pasó nada grave?- el padre de su padre lo miró minuciosamente para asegurarse de que estuviese bien mientras descendía al suelo.

-Descuida, Abuelo Goku. Estoy bien gracias a ti- su tierna sonrisa bastó para que no se angustiara.

-Y también gracias a mí, ¿Cómo no pudiste vencer a esta lagartija tan fea?

Cuando tocó el suelo vio como un niño más pequeño que él y con la misma piel morena de Uub y peinado punk parecido al de este, pero con mechones rosados, fue el que detuvo al depredador.

Porque le había metido en sus mortales fauces un báculo rojo de forma vertical obligándole a mantenerlas abiertas y no las pudiese cerrar por más que lo intentaba y forcejease.

-Oh… bu-bueno, es que me-me tomó por sorpresa y no es-estaba preparado, Zudok- fue su excusa sintiendo pena porque un chico menor si haya tenido el valor de hacerle frente a esa criatura.

-Entonces hicimos bien de venir hasta acá. Así le podremos preguntar a Gohan y Videl si te dejaran entrenar un poco con nosotros para que no te dejes dominar por los nervios, ¿Te parece bien?- el saiyajin de raza pura acarició su cabeza metiendo la mano por debajo del gorro.

-Es que quería seguir estudiando, abuelito- estuvo reacio, más bien, temeroso.

-No seas tontico, Gotran. ¿Qué te sirve tener tanto cerebro como la abuela de Tania si te dejas asustar hasta por el aleteo de una mariposa?- el hijo de Pan se burló de él todavía teniendo dominado al dinosaurio carnívoro.

-¿A sí?- eso claramente lo ofendió -te puedo demostrar que con entrenar un poco puedo hacer mucho más que tú, ¡LUUUUH!- le sacó la lengua infantilmente.

Reveló tener algo de orgullo saiyajin después de todo (Junto con un poco del carácter de su madre que no dejaba que esta se cruzase de brazos cuando se sentía insultada)

-Me parece perfecto. Ahora vayamos con tus padres, pero, ¿En serio se te olvidó como volar?

-Espera un momento, abuelito- cerró los ojos concentrándose siendo rodeado por un aura clara -ya recordé como hacerlo- pudo levitar en el aire por sí mismo.

-Andando. Zudok, vence ya a ese dinosaurio para ir con tus abuelos.

-Cómo digas, bisabuelito.

El hijo de Pan extendió hacia adelante la mano derecha y presionó el pulgar contra el dedo medio para ¡PING! Darle un golpecito de mosca al terópodo en su mentón mandándolo a volar como Gotran lo hizo antes con el ceratópsido y al caer también tuviese los ojos en espiral.

-Ahora sí vamos- el bastón rojo que tenía es el mismo Báculo Sagrado que Goku solía usar de niño y al brillar se encogió de tamaño para sujetarlo con su cola y ponerlo en una funda en su espalda.

Curiosamente, mientras que él, su hermanita y los hijos de Bra y Goten tenían cola de mono que no podían pasar de ser percibidas igual a la que Kakaroto tenía de niño, Gotran y los hijos de Trunks y Maron no las tenían.

-Veamos si pueden alcanzarme, ¡Vengan por mí!- para que calentaran los músculos, Goku inició una carrera volando en dirección a la casa de su hijo mayor.

-¡OYE, NO ESTABA PREPARADO! ¡NO SE VALE, BISABUELO!- el moreno fue el primero en seguirlo.

-¡ESPEREN, NO ME DEJEN AQUÍ!- con tal de no quedarse ahí solo, el hijo menor de Gohan los siguió lo más rápido que podía.

-Aurg… aurg… aurg…- rugía adolorido el dinosaurio depredador que casi se lo come teniendo la lengua afuera y unos ¿Pequeños pterodáctilos? Giraban en círculos sobre su cabeza.

Capítulo uno completado el 29/01/2025.

Y así es como termina el primer capítulo de esta historia (Cierro la PC como si fuese un libro)

Bien, permítanme presentarme: me llamo Luis Carlos Alarcón, autor veterano de Fan Fiction al tener más de 12 años en esta página teniendo más de 220 historias en mi repertorio, y como lo dije en las notas de autor del inicio, regreso a este Fandom después de tantos años de haberlo dejado de lado (Siendo casi 5 años para ser exactos)

¿Por qué me fui? ¿Y por qué regresé? Pues porque en mis primeros años en FF el Fandom de DBZ, y el Fandom de South Park, fueron en los que más escribía historias logrando hacerme algo reconocido por hacer historias diferentes a las normales de siempre (O sea las de romance que abundan por ahí y por allá :P)

Pero fue justamente por eso por lo que me distancie tanto de este como del Fandom de SP. Al enfocarme casi únicamente a esos dos Fandoms manejando a los mismos personajes de siempre una y otra vez me comenzó a resultar muy tedioso y cansón, por lo que poco después de decirle adiós al Fandom de South Park, también tuve que decirle adiós al de DBZ y expandir un poco mis horizontes.

Si estoy de regreso es porque no hace mucho, en noviembre del año pasado, en un convención de comics tuve el gran honor de tomarme unas fotos con Laura Torres (La actriz de voz que interpretó a Goku en DB, a Gohan y Goten en DBZ y de nuevo a Goku en DB GT) siendo algo que me entusiasmo tanto que me dio la motivación e impulsos necesarios para volver al Fandom de Anime y Manga Shonen más famoso de todos los tiempos, listo para volver a hacer historias épicas llenas de acción, aventura, drama y comedia por ahí y por allá XD

Ahora, pasando a la propia historia en sí, seguramente más de uno se habrá confundido por los niños que aparecieron aquí o quiénes son sus padres, por lo que les daré una leve explicación.

Vertu y Briga: son mellizos e hijos de Goten y Bra, nietos de Vegeta y Bulma con 6 años de edad y pelo morados con forma de flama como el del cascarrabias rey del orgullo.

Tania y Brog: la primera es la hija mayor de Trunks y Maron con 11 años con cabello lila como el de su papá con mechones rubios y el segundo tiene o años, pelo parecido al de su papá de chico pero rubio y no tiene nariz (Debido a que es nieto de Krillin heredando de este esa peculiaridad)

Zudok y Cika: el chico tiene 5 años y es hijo mayor de Uub y Pan parecido a su padre de joven, pero con mechones rosas (Por ser ajá, es hijo de la reencarnación de Kid Buu) portando el Báculo Sagrado que Goku solía usar en el original Dragon Ball y su hermanita es solo una bebita (Que casi afeitó gratis a su payasesco bisabuelo XD)

Gotran: hijo menor de Gohan y Videl y hermano menor de Pan teniendo 10 años (Por lo que sí, es tío de Zudok solo llevándole 5 años de ventaja, del mismo modo que Pícoro a pesar de ser la figura paterna real de Gohan solo es 5 años mayor que este) parecido a su papá en algunos aspectos y diferente en otros.

¿Por qué puse esas parejas? Es que hace varios años hice una pequeña encuesta sobre quién debería poner con quién, si Trunks con Maron o con Mai (La ayudante de Pilaf) o Goten con Mai o con Maron, por dar unos ejemplos. El resultado fue que las personas quisieron que pusiera a Uub con Pan, a Goten con Bra y Trunks con Maron, por eso los puse juntos en ese entonces y ahora tuviesen sus propios hijos.

Por lo que espero que les gustase las travesuras y desventuras en las que fueron metidos la nueva generación de Guerreros Z y las obvias referencias que hice al original DBZ, como eso de Pícoro luchando contra un simio gigante o el hijo de Gohan corriendo para evitar que un dinosaurio se lo comiese XD

¿Entonces cuál de los pequeños saiyajines les cayó mejor? ¿Y por qué Zudok se volvió un gorila gigante teniendo que luchar contra Pícoro en la Capital del Oeste?

Eso lo sabrán más adelante, pero si creen que ellos serán los únicos que causarán fuertes dolores de cabeza, no es nada comparado con la verdadera amenaza con la que lidiaran más adelante, puedo asegurárselos ;D