El funeral


El Potterverso es de Rowling


Este fic participa en el Reto "Multifandom 2025" del Foro "Hogwarts a través de los años"


Prompt 18: Escribir un fic con un flashback


Advertencia: Este fic contiene la muerte de unos personajes y una escena de violación


Nota de autora: Este es un AU donde Snape y Dumbledore no mueren como en los libros. No tienen un papel principal en el fic, pero para que no te lleves una sorpresa cunado los veas.


Finalmente, ya no había más información que pudiera sacarse de los cuerpos. Así que, los devolvieron a la familia. El Ministro también concedió un permiso especial a Pansy y a Leon para aparecerse fuera de su localidad.

Los tres primos Selwyn decidieron enterrarlas en el mausoleo familiar. La mansión y sus terrenos estaban embargados, pero el mausoleo no. Además, allí estaba Levin Selwyn y su esposa, Carysse, el hermano favorito de Pamela, la madre de Pansy, y los padres de Patricia, la madre de Verity. Ambas estaban muy unidas a ellos y seguramente querrían estar a su lado eternamente.

En el oficio acudieron los tres primos, Albert Jones, Blaise y Zenobia Zabini, Draco y Narcissa Malfoy, Theodore Nott, Grace Black, Daphne y Sebastian Peverell-Aubépine y Astoria Greengrass, Gregory Goyle y su prometida Gemma Farley, Arthur y Molly para apoyar a su nuera y la familia Jones para apoyar a su yerno y cuñado. Incluso, Vasilisa y Fyodor, los primos de Leon por vía materna. También acudieron algunos aurores por seguridad, entre ellos Harry y Ron, que, aunque habían dejado de trabajar para centrarse en los preparativos de sus respectivas bodas, quisieron acudir al funeral. También otros oficiales del Ministerio como Hermione Granger o el propio Kingsley Shacklebolt acudieron al oficio. Por último, vinieron Albus Dumbledore y Severus Snape, que vivían alejados del mundo mágico.

El oficial del Ministerio que lo dirigía alabó a las tres mujeres como excelentes madres y esposas y habló de la crueldad del mundo y la injusticia entre las guerras.

A Verity eso le pareció bastante falso. Tanto su madre como sus tías eran mucho más que madres y esposas. Su madre y su tía Pamela eran excelentes astrónomas. Podrían haberse especializado. De la tía Ayshane no sabía mucho. El tío Lie no la dejaba hablar de su Rusia natal. Se arrepentía de no haberle preguntado más o de haber estado tanto tiempo fuera de casa, aunque tuviera la necesidad de huir después de saber la verdad sobre sus tíos. Quizás debería preguntarle a Leon al respecto, por si a él por ser su hijo le había hablado más de su infancia o sus gustos personales. Pero el oficial del Ministerio, no las conoció personalmente y solo remarcó lo que más se sabía de ellas: sus roles de esposa y madre. Pero esas mismas palabras, podrían haberse aplicado a cualquier otra mujer y madre.

Una vez terminado el funeral, la gente se dirigía a los primeros asientos a darles el pésame mientras les estrechaban la mano.

— Lo siento mucho. — iban diciendo.

— Lamento vuestra pérdida.

Y otras expresiones parecidas. Quizás las reacciones más sinceras fueron las del propio Ministro, Harry Potter, Hermione Granger y Ron Weasley, sus ojos reflejaban que lamentaban sus pérdidas de verdad.

Verity, Leon y Pansy las estrechaban muy serios; pero por fruto del shock.

Cuando pasó Molly Weasley, los abrazó a los tres por mucho que a dos de ellos casi ni los conociera. Los chicos se tensaron un poco, pero no la rechazaron.

Severus no les dio el pésame, él nunca decía palabras con un significado vacío, pero les preguntó:

— ¿Tenéis alguna forma de ganaros la vida?

— Sí, yo trabajo en el Orfanato Oceane y cobro una paga por viudedad. — respondió Verity.

— Yo no puedo trabajar por salud. Albert consiguió que el gobierno muggle me diera una paga por incapacidad laboral. — contestó Leon.

— Yo me uniré al negocio de la línea de ropa de Blaise. — explicó Pansy.

— Si necesitáis algo, podéis mandarnos una lechuza a mí o al Profesor Dumbledore. — Severus les dio una tarjeta con sus direcciones. — ¿Conocéis otros antiguos Slytherin que necesiten trabajo?

— Grace les dará trabajo en su orfanato. — le dijo Pansy.

— Diles que si necesitan algo que me manden una lechuza también.

Severus no tenía influencia entre el Ministerio, solo con pocionistas y magos oscuros. Por mucho que testificara a favor de sus alumnos y antiguos estudiantes, el resentimiento de los miembros del Wizengamot y su desconfianza sobre sus verdaderas lealtades, hicieron que gran parte de su testimonio no se tuviera en cuenta a la hora de encarcelar a los muchachos; Dumbledore sí que tenía influencias en muchos más ámbitos que él, pero ya no ocupaba un puesto en el Wizengamot después de que Cornelius Fudge lo echara y fingiera su muerte, algo que el mundo mágico había sentido como un abandono y no le había perdonado, aunque fuera para que Voldemort bajara la guardia y poder curarse una maldición que podría matarlo en menos de un año. Albus Dumbledore les recordó que no dudaran en pedirles ayuda.

….

Verity, Leon y Pansy nunca supieron qué pasó el día que murieron su madre y sus tías, pero eso no significa que nosotros no podamos saberlo…

Pamela pasaba mucho tiempo en Selwyn Manor para ver a Ayshane y a Patricia.

— ¿Sabéis que a Leon le gustan los hombrrres? — preguntó Ayshane. — Está enamorrado de un sangrrre sucia de su currrrso. Ha hecho un Jurrramento Inquebrrrantable con su padrrre parrra unirrrse a los morrrrtífagos a cambio de que el sangrrre sucia no salga lastimado.

— Me sorprendía que Leon se uniera a los mortífagos. Siempre fue un chico pacífico.

— Treachery va a casar a Verity para que no vuelva a escapar. — susurró Patricia.

— ¿Con quién?

— Con Corban Yaxley o con Amycus Carrow. Todavía lo está negociando. Solo quiere un hombre que la someta.

Las dos mujeres mayores palidecieron.

— ¿Qué vas a hacer?

Patricia se encogió de hombros. Desde que sus padres murieron en un incendio cuando ella tenía nueve años y su cara fue quemada sufrió una fuerte depresión que se agudizó cuando se casó con catorce años.

Patricia no tuvo que decidir. Fueron los primos de Verity, Leon y Pansy, quienes la sacaron en secreto de Selwyn Manor durante las Navidades. La amiga de Pansy, Grace Black, formaba parte de la Orden del Fénix creando trasladadores clandestinos para ayudar a huir del país a las familias de los hijos de muggles. Ella sacó a Verity de ahí y la dejó a cargo del sanador Elphias Doge.

Treachery estalló en cólera. Su hija lo había traicionado dos veces. Pero no se supo quien fue el que la liberó.

Las tres mujeres seguían reuniéndose para tomar el té, pero estaban cada vez más tensas.

— Leon es hijo único. Conozco a su amante. Lo ha dejado embarrrazado. Al parrrecerrr hay chicos que pueden quedarrrr embarrrazados. — explicó Ayshane. — Mi marrrido nunca perrrmitirrrá que ese bebé nazca. El Jurrramento Inquebrrrantable que han hecho mi marrrido y mi hijo prrrrotege a su amante, perrro no a otrrra gente.

— ¿Qué vas a hacer? — preguntó Pamela.

— Lo único que puedo hacerrr para asegurrrarrr la prrrotección de mi hijo y sus serrres querrridos. Lo mismo que Patricia.

— Sí, sé que Verity jamás será feliz aquí. No ha querido decirme porque huyó en primer lugar. — susurró la más joven de las señoras Selwyn.

— Pansy corre el mismo peligro que nosotras ahora mismo. No me fío de los Carrow. Pero Cissy dice que podemos confiar en el Profesor Snape. Siempre había pensado que Draco y Pansy se casarían. Son amigos de la infancia, yo soy su madrina y Cissy lo es de Pansy y lo fue de Herbert. Pero ahora que los Malfoy han perdido el favor del Señor Tenebroso, puede que Humphrey busque un prometido para Pansy. Ha empezado a comentarme que ya está barajando las opciones. — Pamela se estaba poniendo pálida. — No pude salvarte a ti del matrimonio con tu tío Lie. — le dijo a Patricia. — Pero salvaré a mi hija. No quiero que se case con un mortífago que le doble la edad y viole sangre sucias y se acueste con rameras. No quiero correr el riesgo de que mi niña contraiga una enfermedad venérea.

Las tres se miraron con determinación.

Cambiarían de bando.

Contactarían con la Orden del Fénix.

Toda la información de los mortífagos y del Señor Tenebroso que quisieran a cambio de la protección de sus hijos (y futuros nietos en camino en el caso de Ayshane).

Aunque no tuvieran ni idea de cómo contactar con la Orden del Fénix, ya se espabilarían.

Pero hubo un problema.

Lie Selwyn había aumentado la vigilancia en su mansión después de la huida de su sobrina. Así que, oyó una de las conversaciones donde ellas intentaban ponerse en contacto con la Orden y decidió poner freno al asunto de raíz. Por suerte, no oyó la conversación donde hablaban del embarazo de Albert.

Una noche, los Selwyn invitaron a los Parkinson a cenar y los elfos pusieron un somnífero muy fuerte en la comida de las tres damas por orden de su amo. Cuando los tres matrimonios fueron a dormir, los maridos levitaron a sus señoras para llevarlas a la Torre Selwyn a través de un pasadizo secreto que conducía desde la biblioteca de la mansión a dicha torre.

Las dejaron en una habitación sin muebles y con una ventana muy pequeña por la que no podrían salir y, aunque consiguieran abrirla, se encontraban en un tercer o cuarto piso… después cerraron la puerta con un hechizo para bloquearla y que no pudieran escapar.

Esa misma mañana, las tres mujeres se despertaron desconcertadas.

— ¿Dónde estamos? — preguntó Ayshane.

— Es la Torre Selwyn. — susurró Patricia pálida. — ¿Veis las paredes negruzcas quemadas? Es por el incendio de Fuego Maligno que mató a mis padres.

— ¿Por qué estamos aquí? A Levin y a Carysse los mató la Orden del Fénix. Me lo dijeron mis hermanos. — se alarmó Pamela.

— ¡No tenemos nuestrrras varrritas! — Ayshane había estado buscando su varita para abrir la puerta, pero no la encontró. Además, las tres estaban en camisón y no tenía bolsillos. Estaban a mediados de marzo y, aunque no hacía el mismo frío que a pleno invierno, estar en camisón en una sala en la que no había chimenea, hacía que empezaran a sufrir una hipotermia.

Estaban asustadas. ¿Quién las había secuestrado? ¿Por qué?

En ese momento, se abrió la puerta.

Eran Lie y Treachery Selwyn y Humphrey Parkinson.

— ¡Menos mal que estáis aquí! ¡Alguien nos ha secuestrado! — Pamela se acercó a sus hermanos y a su marido, solo para recibir una bofetada que la tumbó al suelo.

— Pero, ¿qué? — Patricia y Ayshane estaban sorprendidas. Nunca habían visto a esos tres levantarle la mano a Pamela.

— ¡Pensabais traicionarnos! — les escupió Lie. — Pensabais traicionar al Señor Tenebroso.

Las tres mujeres palidecieron al saber que su familia las había secuestrado.

— ¡Seguro que también le metisteis vuestras ideas locas a Verity! — les echó en cara Treachery.

— ¡Mentira! ¡Sabes que su huida me dejó destrozada! ¡Cuatro años sin saber nada de mi hija! — Patricia se levantó sacando su carácter a flote que estaba escondido por la depresión que tenía.

— ¡¿Y por qué se escapó estas Navidades?!

— ¡No lo sé! ¡Yo no tuve nada que ver!

— Basta de cháchara o se escaparán e irán a por la Orden del Fénix. — les recordó Humphrey Parkinson a sus cuñados.

— Tienes razón.

Los tres hombres se acercaron a las mujeres y cada uno de ellos violó a sus esposas. Los gritos de ellas se oyeron por toda la habitación hasta que cesaron presas del miedo. Después, los hombres se turnaron para violar a las otras dos hasta que cada uno usó a las tres mujeres para satisfacer sus necesidades sexuales.

Cuando terminaron y se subieron sus braguetas, Pamela se acercó a su sobrina para protegerla.

— ¿Por qué? — preguntó Pamela a sus hermanos y a su marido.

— Pam, no queremos traidores en la familia. A mi hija puedo perdonarla. A mi hermana y a mi sobrina no. — le respondió Treachery. — Me casé con ella para que la familia no quedara deshonrada teniendo una solterona, pero estaba previsto que ella también muriera esa noche. — explicó con indiferencia.

— ¿Qué quieres decir? — preguntó ella completamente pálida y no solo por el frío.

— ¿Se lo decimos? — cuestionó Lie a su hermano menor.

— Van a morir igual. — Treachery se encogió de hombros.

Ayshane miraba sus opciones. Los tres hombres estaban entre ellas y la puerta y tenían varita. Ellas no. Estaban indefensas. Cualquier intento de escape, sería frustrado.

— Nosotros causamos el incendio en la Torre Selwyn que mató a Levin y a Carysse. — explicó Lie.

— ¿Por qué? Él era un purista de sangre como nosotros. Iba a unirse a los mortífagos. — preguntó Pamela con lágrimas en los ojos abrazada a Patricia. Ella amaba y confiaba en sus hermanos. Creyó sus palabras cuando dijeron que la Orden del Fénix los había asesinado.

— ¿Qué por qué? — Lie se acercó a ella. Pamela puso su cuerpo entre él y su sobrina. — ¡Por dinero! ¡Ese imbécil se pasaba el día mirando las estrellas! ¡Yo habría hecho más grande el apellido Selwyn que ese idiota! Pero, soy un segundo hijo y Treachery un tercero. ¡Solo teníamos migajas! Además, encontramos un registro que decía que Carysse estaba esperando un niño. ¡Debíamos actuar rápido o nos quedaríamos sin nada!

— ¡¿Tú lo sabías?! — preguntó Pamela a su marido.

— No, la verdad es que no. — el hombre estaba sorprendido. Aunque en ese momento había aprendido que mejor estar con sus cuñados como aliado que como enemigo.

— Bueno, acabemos con esto. — Lie se levantó y apuntó con la varita a Ayshane, que también estaba de espaldas protegiendo a Patricia. — Avada kedavra.

El rayo verde dio de lleno en la espalda de Ayshane. Su cuerpo cayó al suelo.

Los gritos de Pamela y Patricia llenaron la sala. Pamela abrazó todavía más fuerte a su sobrina.

Avada kedavra. — esta vez fue Humphrey Parkinson el que asesinó a su mujer.

Otro cuerpo cayó al suelo.

A Treachery le costó un poco más levantar la varita para asesinar a su esposa, pero finalmente, tuvo que hacerlo. Su hermano y cuñado lo estaban esperando. O lo hacía él o lo hacían ellos. Patricia estaba temblando de frío y miedo. Mejor no alargar más su sufrimiento.

Avada kedavra.

El tercer cuerpo cayó al suelo.

Los hombres abandonaron la habitación.


Por cuestiones de la vida y porque una debe mentalizarse mentalmente que va a escribir una escena cruenta, no había escrito todavía este capítulo.

Tenía mis dudas al respecto, porque la conversación final entre Pamela y sus hermanos, cuando ellos le revelan que mataron al mayor de los cuatro, me parecía un poco la escena de dibujos o héroes cuando el villano cuenta el plan al héroe encarcelado. Decidme qué os parece.

Como bien dice el propio fic, Snape no podía hacer mucho por sus alumnos. Imagino que los profesores en Hogwarts son respetados por la cultura mágica de tener respeto por esa figura. Pero Snape no puede interceder un juicio como hizo Albus Dumbledore en el juicio de Harry en el quinto libro. Como mucho él puede recomendarte la academia de pociones que es mejor para ti y concretar una reunión tuya con el director o darte trabajo como ayudante con un amigo suyo pocionista o presentarte a un mago oscuro amigo suyo para que estudies Artes Oscuras. El que podría hacer esto es Albus Dumbledore, pero como dejó el cargo del Wizengamot al fingir su muerte (y Fudge en el quinto libro lo destituyó) ya perdió mucho poder e influencia. Además, dudo que el mundo mágico le perdonara tan rápido que fingiera su muerte.

Aunque Ayshane la he mencionado varias veces, creo que es la primera vez que escribo de ella.

Si queréis leer como mueren los hermanos de Pamela, podéis leer La tragedia de la familia Selwyn.