Entre Líneas

Capítulo 15

El sabor del fracaso

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, esta historia es de mi total autoría no está permitida su publicación en otros sitios sin previa autorización. -Azulen-

Summary: ¿Qué harías si pudieras volver a empezar? Sasuke despierta de un largo sueño a punto de tomar una decisión que podría cambiar el destino de todos. SasuSaku. Fluff Romance. Lemmon.

•••

Secó su cabello con la toalla rosa que utilizaba normalmente y recuerdos del fatídico encuentro con el temible Orochimaru cruzaron por su mente contemplando su reflejo desnudo en el espejo, por todo su cuerpo marcas de heridas profundas que aún no cicatrizaban del todo se hallaban repartidas aleatoriamente.

Estuvo tan cerca de morir.

A penas pudo defenderse y noquear a la kunoichi de sonido cuando abordada por otro de ellos, recordaba la voz de Sasuke prácticamente ordenándole que huya y se esconda para mantenerse segura mientras él y Naruto enfrentaban al peligro.

Era así como la veían.

Siempre como a una niña indefensa.

Intentó pelear a su lado hombro con hombro, pero casi muere en el intento… era tan débil.

Tomó la tela roja de su vestido arrugándola al presionar sus pequeños puños y la arrojó con fuerza contra el suelo sintiendo desprecio por cada cicatriz en su cuerpo, pero no lloró esta vez, sus ojos jade ensombrecidos parecían adquirir un tono más de oscuridad con cada día que pasaba desde que despertó en esa cama de hospital.

Recordó la piedra shinobi, los nombres grabados durante el acto solemne para conmemorar sus vidas y no podía parar de pensar en que su nombre tendría que haber estado ahí.

Se lo habría merecido.

De no ser porque Shisui e Itachi llegaron a salvarles el pellejo como siempre…

Sus ojos opacos y carentes de vida se posaron en su reflejo desnudo nuevamente solo para tomar un kunai que reposaba sobre el escritorio y lanzarlo hacia la chica que la observaba de vuelta seria y frívola apuntando a su cara con tanta fuerza que se hizo añicos.

Débil.

"Yo no mato niñitas"

"Es nuestra mente más brillante"

"Parece que solo es una cerebrito sin ningún talento para la batalla"

"No eres más que una niñita indefensa… llora niña… llora mientras ves morir a tus queridos amigos…"

Gritó frustrada, con sus puños apretados con fuerza sintió el amargo sabor del fracaso descender por su garganta mordiéndose los labios y destrozando a golpes todo en su camino incluyendo el bonito vestido rojo, ella no era un niñita.

NO era una niñita.

Decidida tomó las prendas en su armario, ya no más, desde hoy demostraría su fortaleza, demostraría por qué había sido la kunoichi número uno en la academia, demostraría que era mucho más que una rata de biblioteca con una cara bonita, sintió el frío metal de la placa de su bandana shinobi al deslizar los dedos sobre la superficie y observando su reflejo distorsionado con determinación y vendó su pecho, antebrazos y muslos antes de deslizar el short y colocarse ese top táctico de malla que nunca usaba porque "no era bonito" y un corto kimono rojo afianzado con un apretado cinturón de apoyo para su espalda y cintura, si, esa ropa le daba mucha mejor movilidad que su delicado vestido.

Mataría a esa niñita que necesitaba ser protegida.

Nunca más volvería a ser subestimada.

Nunca más volvería a lamentarse.

Se veía más grande- notó - su cuerpo había crecido en esos meses y comenzaba a cambiar porque ya no era una niña.

Nunca más la dulce florcita de papá y mamá.

¿Tsunade Senju? Si, ahora tenía un objetivo, tomó su kunai del suelo guardándolo en el estuche y se sujetó el cabello en una coleta alta antes de atar su bandana shinobi en su frente sintiéndose orgullosa.

Se convertiría en un médico, pero también en una kunoichi capaz de pelear en el frente, no tendría ningún punto débil, ningún punto ciego, ninguna debilidad, una mujer sería Hokage y esa misma mujer sería quien se encargue de convertirla en lo que deseaba ser.

Su sueño.

Ser fuerte.

- ¿Cambio de peinado? - le preguntó Sasuke con ojos curiosos cuando la vio descender de un salto desde su balcón plantándose de espaldas frente a él, volteó sobre su hombro para mirarle con una sonrisa arrebatadoramente orgullosa pintada en su faz casi calcando su propia acostumbrada expresión altiva.

Sasuke se sintió ligeramente intimidado y positivamente ansioso al mismo tiempo.

-No solo el peinado- respondió a secas encogiéndose de hombros.

•••

El sol de la tarde bañaba el campo de entrenamiento número 08, las hojas de los árboles bailaban al son de la cálida brisa veraniega provocándole cerrar los ojos y dejar que la suavidad del viento y el aroma a bosque le laven el cansancio del rostro después de pasarse el día haciendo misiones de rango D para ayudar a reparar los daños a la aldea después del ataque, sentía como si las hojas le susurraran secretos para vencer en aquel esperado enfrentamiento que estaba por ocurrir.

Sería la primera vez.

Kakashi observaba desde una rama alta, el rostro enterrado en su libro completamente desinteresado en el asunto que ocurría bajo sus pies, aunque echando breves vistazos al claro donde dos figuras posaban frente a frente negro contra verde.

Naruto, sentado en el suelo, no dejaba de animar con saltos y gritos a Sakura.

- ¡Vamos, Sakura-chan! ¡Patea su trasero de una vez! - vociferó el rubio, ganándose un bufido de Sasuke quien le lanzó una mirada incrédula ganándose que el rubio le mostrara la lengua en gesto infantil de molestia.

-Practicaremos técnica ¿Si? Intentaré no ser rudo- sonrió y Sakura vio en sus ojos que no había rastro de malicia en sus palabras y aún así mordió sus labios rabiando en su interior, Sasuke jamás la tomaba en serio en los entrenamientos.

-No necesitas ablandarte, si bajas la guardia te haré morder el polvo- Sakura ajustó su protector de frente, sus ojos jade centelleando con determinación e ingenio demostrando que iba completamente en serio. No había perdido el tiempo, desde el ataque había entrenado en secreto para este momento, pidiendo consejo a todos los maestros incluso Gai-sensei la había ayudado durante todo un día con su taijutsu mientras Sasuke se encontraba en una misión con su hermano y Naruto entrenaba con el Sannin Jiraiya, buscaba con ansias demostrar que podía igualar, o al menos acercarse a sus compañeros.

Nunca más sería dejada atrás.

Conocía a Sasuke, sabía que era talentoso, rápido y letal, pero esta vez no permitiría que la subestimara, porque sabía por completo que Sasuke tenía una debilidad por ella lo cual la enojaba, la hacía sentir furiosa, aunque lo amaba, porque estaba hostigándole esa mirada apacible y ansiosa que le gritaba que tendrían un combate suave y que sus palabras lo habían divertido.

No estaba para bromas.

Quería que Sasuke golpeara en serio, exigirle luchar contra ella con todas sus fuerzas como lo haría contra Naruto o Kakashi, ella también era una kunoichi, también era su compañera, todos ahí eran ninjas y corrían el mismo riesgo no necesitaba delicadeza.

No necesitaba un trato especial por ser una chica.

Sasuke permanecía inmóvil al otro lado del claro, con los brazos cruzados, su expresión de indiferencia intacta, sus ojos decorados por una pizca de interés al verla ajustarse el protector en la frente y lanzarle una mirada furiosa que le exigía dar su mejor golpe mostrándose en guardia, desafiante, altiva y eso le intrigaba.

La chispa cálida en su mirada se enfrió mirándola con fría determinación, elevó su mentón y sonrió orgulloso.

- Entonces si eso quieres… ¿Lista para perder? —murmuró con una media sonrisa provocándola, inclinando levemente la cabeza.

Sakura no respondió. Afianzo su postura de combate cediéndole el honor de dar el primer golpe con un suave movimiento de su cabeza captando por fin el interés de su maestro quien los observó de soslayo, con el cuerpo inclinado hacia adelante y los puños firmemente cerrados se recordó a sí misma mantenerse concentrada.

Este no era el momento de dejarse intimidar por él.

- ¿Qué esperan niños? ¡Empiecen! - les gritó Kakashi, levantando la vista de su libro por un instante con aburrimiento- Harán que me pierda mi novela de las 7…- masculló preocupado.

Sasuke fue el primero en moverse, lanzándose hacia Sakura con una velocidad que casi parecía un borrón. Sakura lo esperaba. En un movimiento fluido, se inclinó hacia un lado para esquivar su primer golpe y giró sobre sus talones para lanzar una patada directa hacia su abdomen. Sasuke la bloqueó con facilidad, pero no esperaba la velocidad con la que Sakura giró nuevamente, lanzando un puñetazo hacia su rostro. Aunque logró desviarlo, la fuerza del impacto lo sorprendió.

-No está mal Sakura-chan —admitió Sasuke usando el honorífico de forma burlona y retrocediendo un par de pasos.

La joven pelirosa no le dio tiempo para recuperar el aliento. Se abalanzó con una serie de golpes rápidos, forzándolo a retroceder mientras bloqueaba y esquivaba, cada movimiento estaba calculado, cada golpe cargado con toda su fuerza, aunque Sasuke tenía la ventaja en velocidad y técnica, la ferocidad de Sakura lo mantenía alerta, no esperaba aquella furiosa ráfaga de golpes casi descontrolados aún le faltaba un poco de técnica, pero aquellos arrebatos de poder empezaban a parecerle peligrosos, entonces se dio cuenta, ella estaba concentrando chakra en sus puños para aumentar su fuerza.

-Ha mejorado mucho… —pensó Sasuke mientras desviaba otro golpe, su mirada ónix se cruzó con sus ojos verdes encontrándose con una mirada llena de rabia y algo de rencor, lo estaba golpeando con la clara intención de hacerle daño, genuinamente estaba furiosa.

Y no entendía por qué.

Sin embargo, no estaba dispuesto a perder.

Aprovechando un breve momento de desequilibrio en el que la estamina de la chica parecía disminuir a raíz de desatar su ferocidad descontroladamente, Sasuke dio un giro rápido y le dio una barrida a Sakura sin medir su fuerza derribándola al suelo haciéndole rodar varios metros.

- ¡¿Qué mierda haces Sasuke?! ¡Eres un bruto! - le gritó Naruto y Sakura le lanzó una mirada al rubio que le hizo temblar en el momento callándole abruptamente.

- ¿Eso es todo lo que puedes hacer Uchiha Sasuke? - le provocó respirando entrecortadamente, el hilillo de sangre descendiendo por su boca le hizo tambalear ligeramente e hizo ademán de acercarse preocupado de haberla dañado cuando la vio escupir sangre y limpiarse con el dorso de su mano, pero su mirada felina se ciñó sobre él.

-¡Mierda!- pensó conteniendo la respiración, esos ojos arrebatadores le estaban calentando como nunca, recuerdos de aquel sueño intenso con una versión mayor de Sakura como protagonista desnuda, sudorosa y retorciéndose de placer bajo su cuerpo le invadieron la mente distrayéndolo por un segundo pero al ver su Sakura de pie y apunto de lanzarse hacia él de nueva cuenta volvió su mente a la batalla.

Sin perder tiempo, intentó inmovilizarla se sentía agitado y ansioso, no se sentía orgulloso de decir que estaba golpeando a una chica, y por supuesto no cualquier chica, porque Sakura era su chica, pero aquella atolondrada pelirrosa lucía como una fiera golpeando sin parar tras reaccionar con rapidez a su movimiento, rodando hacia un lado y contraatacando con una patada baja que casi le alcanza en sus partes nobles.

Eso pudo haberlos afectado seriamente a los dos y sus planes para el futuro.

Sasuke saltó hacia atrás lanzándole una mirada ofendida por el golpe bajo y creando distancia entre ambos. Sakura, ahora de pie aún respiraba con dificultad, pero no parecía dispuesta a rendirse.

-¡Vamos Sasuke! ¡¿No piensas tomarlo en serio?!- bramó con una sonrisa temeraria dibujándose en su rostro cada vez menos inocente.

Sasuke alzó una ceja y sonrió ladinamente respirando agitado, bufó un intento de risa arrogante casi divertido por su actitud.

-Bien Sakura, veamos si puedes seguirme el ritmo- replicó, la sonrisa se desapareció de su rostro tan rápido como su figura haciendo que Sakura elevara su guardia intentando sentir el pulsar de su chakra en algún lugar fallando.

Necesitaba entrenar más sus habilidades sensoriales.

Con un rápido movimiento de manos, Sasuke lanzó una ráfaga de kunais hacia ella sin darle a penas tiempo de localizar su dirección. Sakura reaccionó instantáneamente, sacando sus propios kunais para desviar los proyectiles. El sonido del metal chocando resonó en el claro haciendo que por fin Kakashi cerrara su libro y observara a sus estudiantes enfrascados en una lucha furiosa.

Sin embargo, mientras hacia su mejor esfuerzo bloqueando sus proyectiles, Sasuke apareció detrás de ella con una velocidad asombrosa haciéndole contener una inhalación.

-¡Sakura-chan! —gritó Naruto desde la distancia preocupado.

La kunoichi apenas logró girarse a tiempo para detener el golpe con ambos brazos. La fuerza del impacto la hizo retroceder varios pasos, pero no cayó.

-¡Shaaaa!- exclamó con esfuerzo y le empujó hacia adelante, logrando romper el equilibrio de Sasuke y forzándolo a saltar hacia atrás nuevamente haciendo gala de la inesperada fuerza física con la que contaba.

Kakashi desde la rama asintió satisfecho y una pequeña sonrisa divertida apareció bajo su máscara.

-Vaya potencial- pensó mientras veía a Sakura tomar la iniciativa nuevamente, eso era nuevo, Sakura golpeando arrebatadoramente a Sasuke embadurnada en un aura competitiva que solo había visto en Naruto.

Estaba claro que la pequeña kunoichi de su equipo no estaba dispuesta a ser dejada de lado.

Sakura comenzó a usar el terreno a su favor, moviéndose estratégicamente entre los árboles para limitar las opciones de ataque de Sasuke. Aprovechó cada oportunidad para atacar con combinaciones rápidas, utilizando tanto su fuerza como su inteligencia. Incluso Sasuke se dio cuenta de que tenía que esforzarse más de lo que había anticipado, la estrategia era el punto fuerte de Sakura, ni siquiera él podía vencerla cuando se trataba de cálculos rápidos.

Esquivó en el último momento la trampa de hilos a la que secretamente Sakura le había guiado viéndola caer en picado sujetando un kunai con fiereza, Sasuke decidió terminar el combate de una vez por todas y realizó una serie de sellos de mano lanzando uno de los jutsus más destacados y efectivos de su clan.

-¡Katon: Hōsenka no Jutsu!- exclamó, enviando pequeñas bolas de fuego hacia Sakura.

Ella reaccionó con rapidez, rodando y esquivando cada ataque, pero el esfuerzo comenzaba a pasarle factura. Con una última explosión, Sasuke apareció frente a ella, con un kunai en la mano apuntando a su garganta.

-Se acabó- dijo con voz firme y sin rastro de burla.

Sakura, jadeando, levantó las manos aceptando la derrota y aunque estaba agotada una pequeña sonrisa satisfecha apareció en su rostro viendo a Sasuke respirar agitado y con su mirada ónix que irradiaba competitividad pesando sobre ella.

-Todavía no he terminado contigo Sasuke-kun… la próxima vez te aseguro que ganaré…- pronunció de manera entrecortada.

Sasuke bajó el kunai y retrocedió mirándola con una mezcla de sorpresa y orgullo, Sakura había demostrado una ferocidad que no esperaba en su contra, sabía que ella era tenaz y aunque aún no podía igualarlo, no había duda de que estaba avanzando casi tan rápido como ellos aún sin poseer habilidades especiales o un chakra casi inagotable.

-Lo hiciste bien- sonrió de medio lado girándose para alejarse- ¿Quieres que te cargue a casa? - la picó.

Sakura parpadeó, sorprendida por el cumplido pero ofendida por el ofrecimiento y negó con su mirada verdosa bullendo en cólera nuevamente mientras Sasuke se alejaba con una risilla burlona que le renovó las fuerzas.

-¡Por si no te has dado cuenta sé caminar!- bramó, su carácter aflorando en todo su esplendor pero no pudo evitar una pequeña sonrisa.

Por primera vez, sintió que la veía como una igual, ya no como una niña a quien proteger si no como a alguien digno de enfrentar.

Alguien a quien podía confiarle su vida.

Kakashi cerró su libro sonriendo satisfecho.

-Bien bien- canturreó alegre- Eso fue impresionante Sakura, he notado la firma de Gai en esas patadas lo que te costará algunas vueltas extra en el próximo entrenamiento por aquella traición tan gratuita - sin borrar su sonrisa se despidió de los tres risueño como siempre y desapareció en una nube de humo.

Por fin Sakura se dejó caer agotada y Sasuke se acuclilló a su lado observándola con cariño y respeto, le tendió su cantimplora y Sakura bebió de ella gustosa con una mirada agradecida pareciendo volver a su dulce forma de ser.

-¡Wow! ¡Sakura-chan! Te tomaste muy en serio lo de patearle el trasero al Teme- se carcajeó Naruto echándosele sobre los hombros y restregando su cara en la de Sakura melosamente recibiendo una mirada fulminante de Sasuke exigiéndole alejarse en respuesta Naruto le sostuvo la mirada desafiante rodeando a Sakura por completo.

-¡No vas a prohibirme abrazar a mi Sakura-chan!- protestó el rubio enrollando sus brazos posesivamente alrededor de los hombros de Sakura para putear un poco a Sasuke quien se lanzó sobre él a golpearle, Sakura comenzó a reír a carcajadas sintiendo como su rubio compañero de equipo le hacía cosquillas haciendo que la ira de Sasuke incrementara enfrascándose ambos en una pequeña pelea a golpes antes de que los tres rodaran por el césped terroso riendo animadamente.

-Me has dado fuerte, la próxima vez no tendré piedad contigo- le advirtió Sasuke sonriendo arrogantemente empujándola con suavidad con su hombro, Sakura rodo sobre su cuerpo sonriendo ampliamente apoyando el mentón en su pecho.

-Quiero verte intentarlo- se burló y Naruto sentando del otro lado le sonrió cómplice a Sakura quien entendió el gesto antes de que ambos se abalanzaran contra Sasuke riendo mientras le aplastaban con sus cuerpos haciéndole protestar como un crio intentando quitárselos de encima.

-¡Feliz cumpleaños Sasuke-kun!

-¡Si! ¡Feliz cumpleaños Teme!

•••

-¿Puedes creerlo? ¡El anciano pervertido es mi tutor legal! Me lo acaba de decir Fugaku-jiisama-protestó visiblemente ofendido el rubio cabeza hueca que tenía por mejor amigo mientras caminaban hasta Ichiraku- y ahora resulta que va a llevarme a con él a buscar a esa vieja fea, la que será Hokage.

Habían transcurrido un mes desde el funeral del tercero y Fugaku Uchiha parecía estar a tope de trabajo en la oficina del Hokage, Itachi igual de ocupado siendo el comandante de la policía militar en ausencia de su padre, Shisui había tomado lugar como capitán de la guardia personal del Hokage como su hombre de confianza y no había visto a Sasuke hace un par de días porque estaba demasiado ocupado ayudando a Itachi en la policía lo que había parado temporalmente los entrenamientos del equipo 7, pero la última vez que le vio lucía tan genuinamente feliz como cansado así que decidida a dejar de ser ignorada involuntariamente por su amado novio caminó hacia el cuartel a cumplir su misión del día.

- ¡Buenos días! - saludó alegremente canturreando a Kotonoha, la recepcionista posó sus amables ojos negros en ella, lucía ojerosa y cansada, desde el ataque a la aldea la policía militar había estado trabajando a toda máquina, la aldea era un caos- traigo un encargo- sonrió mostrando el pequeño bolso con las loncheras.

-Buenos días, Sakura-san, ahora están arriba, segundo pasillo oficina del fondo- señaló rápidamente y se disculpó con su sonrisa y gentil mirada antes de responder el teléfono con ese tono profesional que usaba en su puesto.

Caminó por el pasillo irradiando seguridad y orgullo recibiendo los agradables saludos animosos de algunos chicos conocidos del clan Uchiha y otros chicos de la aldea robando uno que otro suspiro y miradas deseosas a su paso que no agradaron en absoluto a una hambrienta mirada ónix que la recorrió de pies a cabeza, sabía que su nuevo atuendo era un tanto más revelador que el anterior, pero era una kunoichi y se mostraría segura de si misma por lo que mantuvo el mentón en alto.

-No me hace gracia que mi novia sea tan popular entre los hombres- escuchó su voz grave resonando amenazante y un tanto posesiva en el pasillo y le vio sonreír arrogante cuando recibió algunas miradas nerviosas por parte de los mismos chicos que la habían estado saludando que ahora huían apresurados despejando el lugar.

- ¡Sasuke-kun! - saltó a su cuello sonriendo ilusionada- te he extrañado tanto…- susurró en su oído como si fuera un tierno secreto entre los dos, se separaron un poco y él mantuvo las manos en su cintura posesivamente y le dio una pequeña sonrisa ladina, Sakura se veía radiante como siempre su sonrisa era contagiosa y el alegre brillo de sus ojos verdes le llamaba a encerrarla en la oficina y hacerle cosas pecaminosas el resto de la tarde.

Sus ojos ónix se veían cansados y sintió en su estómago miles de mariposas cosquillear teniendo el impulso por besarle, pero había demasiados testigos, eran Shinobis, y él estaba trabajando, era inapropiado lo viera por donde lo viera, así que se guardó sus besos para otra ocasión más privada.

-Te traje el almuerzo- mostró la bolsa con un puchero apareciendo en su boca y su ceño fruncido en desaprobación- tu madre dice que salieron tan pronto esta mañana que no desayunaron- regañó despacio- tienes que comer si vas a trabajar tan duro.

-El deber llama mujer, soy un shinobi- se limitó a responder él alejando sus manos de ella para rehuir a la tentación de estamparle los labios hasta dejarla tonta, en su lugar le picó la frente con sus dos dedos y tomó la bolsa con los bento- gracias, Sakura, te veré en cuánto tenga un momento libre.

-No se preocupe, hace un gran trabajo oficial Uchiha- pronunció usando un tono provocador- estoy muy orgullosa de ti Sasuke-kun- le sonrió con calidez haciendo que él le sonría de vuelta acariciándole la mejilla con delicadeza antes de despedirse.

Se sintió flotar…

Y eso que ni siquiera pudieron besarse a gustito…

•••

-Buen día, Sakura Haruno a su servicio Hokage-sama- hizo una reverencia respetuosa cuando ingresó al despacho y sus ojos se cruzaron con los de Shikamaru Nara sintiéndose curiosa por la misión que le sería asignada.

Cuando le citaron esa mañana alegando que tendría una misión con un miembro de otro equipo nunca imaginó que este podría ser Shikamaru.

-Buen día Sakura- le dio una pequeña sonrisa amable- llegas en buen momento, necesito a mis dos gennins más brillantes apoyando a la división de criptoanálisis, hemos interceptado algunos pergaminos de Otogakure que necesitamos descifrar de manera urgente, podría ser información valiosa sobre la localización de Orochimaru.

-¡Hai!- respondieron al unísono y con una reverencia se marcharon del despacho a paso apresurado hacia la puerta exterior de la mansión Hokage que conectaba con un pasillo hacia algunos edificios donde se encontraba el bloque de investigación.

Últimamente todo funcionaba de esa manera, misiones de último minuto, equipos redistribuidos, Fugaku Uchiha era realmente eficiente devolviendo el orden a la aldea aunque estaban sumidos en el caos, bajo su mandato todo se organizaba rápidamente, Tsunade era la candidata principal a ser la quinta, por ser una sannin, pupila del tercero y nieta del primer Hokage, pero de no acceder a tomar el título, Fugaku sería nombrado oficialmente, los exámenes chunin habían sido suspendidos hasta nuevo aviso, suponía que sería necesario realizar una nueva solicitud o quizás los exámenes continuarían desde el punto en el que se habían quedado, aunque la entrada al bosque de la muerte estaba prohibida al estar aún bajo investigación.

Se sintió repentinamente preocupada, si todo seguía así… el equipo siete sería disuelto, pensó en Sasuke y en lo ocupado que estaba cumpliendo su deber con la policía como aspirante a oficial e hijo del comandante ahora Hokage y pensó en Naruto quien esa tarde marcharía en una misión con Jiraiya-sama en búsqueda de Tsunade Senju de quien no tenían ni una remota pista y podría estar en cualquier sitio.

Infló los mofletes inconscientemente y Shikamaru le miró de soslayo con aburrimiento sin atreverse a preguntar en qué estaría pensando.

•••

Y así transcurrió otro mes…

Y otro…

Sin noticias de Naruto o Sasuke quien había partido también en una misión con un escuadrón de la policía, su misión en el departamento de criptoanálisis había sido realmente corta, tan corta que Fugaku admirado por el alcance de su cerebro a tan corta edad, no había parado de darle misiones de ese estilo y ahora era prácticamente un miembro permanente de esa división entrenando en solitario en sus ratos libres, en ocasiones se había encontrado a Hinata en los campos de entrenamiento practicando juntas con el sentimiento compartido de volverse más fuertes.

Hasta que por fin a mediados de Octubre y coincidiendo con el cumpleaños número trece de Naruto dos coletas rubias se asomaron en el despacho Hokage y junto a ella el revoltoso de ninja hiperactivo número uno de la hoja había regresado presumiendo orgulloso el éxito de su misión, ella también acababa de regresar de una corta misión junto a Neji Hyuga y TenTen fuera de la aldea para recuperar unos registros.

La aldea había vuelto a la normalidad gracias al gran esfuerzo de Fugaku quien se había negado rotundamente a que se esculpiera su cara en la montaña de las caras, aunque había liderado la aldea por casi cinco meses, aun así, su nombre pasaría a los libros de historia como el primer Hokage Uchiha arrebatándole graciosamente a Itachi y Shisui uno de sus sueños.

El ex Hokage podría volver a su cómoda vida como comandante, Itachi recuperaría su trabajo de jornada fija como vicecapitán y Sasuke por fin volvería a ser un gennin, volverían a salir y a entrenar juntos y sus vidas volverían a la normalidad.

O eso creía.

Itachi le entregó la carta en sus manos con expresión lastimera y Sakura realmente no supo entender por qué se veía tan apesadumbrado hasta que llegó a su casa, se sentó en su cama y leyó la misiva sintiendo las lágrimas aglomerarse en sus ojos.

Sakura, tuvimos algunas dificultades en el camino durante la misión en el país del agua, te busqué en casa para despedirnos, pero tu madre me dijo que estás fuera de la aldea en una misión, realmente desearía haber podido verte al menos por última vez. Kakashi y yo hemos sido reasignados y cumpliremos una misión un tanto peligrosa con duración indeterminada en el País del Hierro junto a Sai, pero Kakashi me advirtió que esto podría durar un par de años, en ese tiempo estaré en cubierto y entrenaré bajo un régimen especial, gracias por todo Sakura y perdóname, intentaré escribirte seguido o llamar si me es permitido.

Sasuke.

¿Qué se suponía que haría ahora?

¿Esperarle?

No había visto sus desordenados cabellos impeinables en tres meses y le dejaba una maldita carta insípida obviamente escrita en cosa de segundos diciendo que se iría posiblemente durante años ¿Sin un te quiero o un te extraño o si quiera una señal de volveré por ti? ¿Te visitaré? ¿Ven a verme? ¿Te amo Sakura? ¿Espera por mí? Solo un triste "intentaré escribirte o llamar"

¿Y ya?

"Gracias por todo"

¡Estaba dejándola de forma más insensible, repugnante, rastrera y canalla que se hubiese visto en la historia de Konoha!

¡Una maldita carta!

Furiosa lanzó un zapato contra la pared haciéndole un agujero, su madre la iba a matar por eso, pero ella no moriría sin matar a ese Uchiha insensible, oh si, cuando volviera a verle… podía despedirse de sus partes nobles porque iba a arrancárselas con sus propias manos y a lanzarlas tan fuerte que tendría que arrastrarse adolorido de vuelta al País del Hierro para recuperarlas.

¡Hijo de…!

Se sentía furiosa pero aun así lloró amargamente atacada por su implacable furia, los rugidos rabiosos mantuvieron alejados incluso a sus padres.

Lloró toda la noche y también al día siguiente cuando Ino fue a buscarla y lloró con ella después de leer la estúpida carta de Sasuke porque al menos Sasuke le había dejado una carta informándole de su paradero, ni siquiera estaba enterada de que Sai se había ido también en esa misión.

Malditos hombres.

Que se jodan.

.

.

.

.

Notas de autora:

Al menos Sasuke dejó una nota insípida, pero ¿Sai? Por Dios, ¿Hola? un poco más de responsabilidad afectiva. *Autora pone los ojos en blanco*

En el siguiente hay timeskip fuerte amados lectores.

¡GRACIAS POR SUS HERMOSOS REVIEWS!

Con cariño,

Azulen.