Entre Líneas

Capítulo 23

Intercambio de almas

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, esta historia es de mi total autoría no está permitida su publicación en otros sitios sin previa autorización. -Azulen-

Summary: ¿Qué harías si pudieras volver a empezar? Sasuke despierta de un largo sueño a punto de tomar una decisión que podría cambiar el destino de todos. SasuSaku. Fluff Romance. Lemmon.

•••

¡Sasuke-kun! ¡¿Estás despierto?!

Se acurrucó en el calor de la manta escuchando en la lejanía la voz de su novia llamarle a despertar, el cansancio pesaba en su cuerpo como una tonelada y perezosamente permitió que una relajada sonrisa se deslizara por su rostro somnoliento tirando del suave objeto hasta cubrir completamente su cabeza y bloquear un molesto rayo de sol colándose entre las cortinas que le abrigaba el rostro.

-Cariño son las 7 ¿Quieres perderte el primer control del bebé? – su risa divertida inundó la habitación a penas entró, corrió del todo las cortinas permitiendo que la luz iluminara por completo el espacio antes de sentarse a su lado en la cama para intentar destaparle sin éxito, mascullando protestas despertó de un brinco echando las sabanas a un lado como si se incendiaran.

- ¿¡Q-Qué!? ¿¡Bebé!? ¡¿Estás embarazada?!- asombrado y algo adormilado sonrió ampliamente, riendo enredó los brazos alrededor de su cuerpo estrechándola con cuidado- Sakura esto es… tan increíble… ¡Vamos a tener un bebé!

-¿S-Sasuke-kun? - correspondió a su abrazo dubitativa y preocupada por aquella reacción tan dulce pero inusual en él, ni siquiera había reaccionado de esa forma al recibir la noticia ayer… se separó de su cuerpo para verle a los ojos.

¿Por qué actuaba como si acabara de enterarse?

No...

Otra vez…

- ¿Sakura? Cariño ¿Qué le pasó a tu cabello? - genuinamente confundido e intrigado ladeó el rostro mirándola con intensidad señalando la corta altura de su cabellera rozando sus hombros, cierto brillo de ingenuidad en su mirada le recordó a aquel chico que la besó en el hospital el día que despertó conmocionado ¿Sufría Sasuke de algún trastorno disociativo? De ser así... ¿Qué lo había desencadenado? No... no podía ser eso.

Era todo tan… similar.

Ahora empezaba a dudar de aquella historia.

-Suelo llevar el cabello corto mi amor… - preocupada por la persona que le devolvía la mirada con el entrecejo fruncido le acarició dulcemente la mejilla y cubrió su palma con chakra revisando su cabeza bajo su oscura mirada intranquila.

Estaba bien...

- ¿Qué ocurre? - preguntó curioso- ¿Por qué me examinas?

Todo parecía absolutamente normal... no había daño cerebral... entonces ¿Qué?

- ¿Puedes recordar lo que hiciste ayer, Sasuke-kun? - preguntó sin dejar de correr el chakra por su cabeza con expresión concentrada, le sintió relajarse confiado y dejarse caer contra el espaldar en una actitud despreocupada poco usual en él.

- ¿Uhm? ¿Ayer? Pues lo mismo que tú ¿no? Estuvimos en la cena familiar, intercambiamos regalos con nuestros padres, mi hermano, Izumi y los tarados…- numeró y abrió uno de sus ojos incorporándose y apartando la mano de su frente con delicadeza y una expresión consternada.

Se miraron fijamente en un momento sumidos en un tenso silencio, verde contra negro, la nariz del joven se arrugó reflejando la confusión que sentía intentando reconocer a la mujer sentada a su lado, su mirada pronto tornándose asombrada antes de exclamar alarmado:

- ¡Tú no eres mi Sakura! - Se sobresaltó como si acabara de despertar del todo y fue como si a penas cayera en cuenta de que no estaba en su casa, mirando a su al rededor asustado se percató de su estado completamente desprovisto de prendas enrojeciendo hasta la coronilla y tomó lo primero que encontró vistiéndose tan veloz como su entorpecimiento se lo permitió, Sakura no podía evitar mantener sus labios entreabiertos y sus ojos atónitos- ¿Quién eres tú? ¿Por qué te ves como mi novia? ¿Dónde está Sakura?

- ¡Soy Sakura! - insistió indignada- Joder… algo no está bien…- suspiró asustada, su prometido había perdido la cabeza otra vez y ella estaba muy emocional por el embarazo así que no pudo reprimir las lágrimas que escurrieron por su rostro y un sollozo asustado ahogado en la palma de su mano viéndose absolutamente agobiada haciendo que automáticamente el chico de revuelto cabello negro ablandara la mirada sin abandonar aquel brillo desconfiado.

-No… no eres Sakura, Sakura tiene el cabello algo largo c-como por aquí- señaló a la altura de su pecho subrayando el aire con su dedo nerviosamente- y es… distinta… solo… oye… necesito saber qué demonios está pasando… - ya vestido, saltó por la ventana encontrándose de frente con el calorcillo matinal del verano.

¿Verano?

¡Si ayer nevó!

-¡Sasuke-kun! ¡¿Dónde vas?! ¡Espera!

La escuchó gritarle desde dentro y rápidamente saltó al tejado encontrándose completamente desubicado en aquella casa a pocos metros del bosque, sus ojos localizaron la montaña de las caras Hokage a no mucha distancia desde donde se encontraba y tomándola como punto de referencia comenzó a correr a toda velocidad hacia allí saltando entre los árboles, desorientado, no podía soportar la necesidad de ubicarse, saber dónde demonios estaba y por qué, corrió a todo lo que dieron sus piernas haciéndose consciente de cómo su cuerpo era mucho más ligero y veloz de lo que era normalmente, la incertidumbre lo estaba matando.

-Woo… mierda…- se tambaleó- ¿Q-qué… carajos…?

Asombrado sus ojos viajaron de punto a punto contemplando la aldea que se extendía bajo sus pies.

¿Qué es este sitio?

No sabía dónde demonios estaba, pero definitivamente NO era Konoha, al menos no la aldea en la que él había crecido, sus ojos viajaron en automático buscando desesperados el distrito Uchiha, necesitaba encontrar a Itachi seguramente el sabría que demonios estaba pasando, era un sabelotodo siempre sabía que mierda pasaba en la aldea el tendría que poder hacer algo, era su hermano mayor después de todo.

Si, Itachi sabría que hacer.

Corrió como un rayo saltando de tejado en tejado esquivando aves y antenas, aún no se acostumbraba del todo a la agilidad, resistencia y velocidad adquiridas en su cuerpo, pero no le disgustaba en lo absoluto, algo, por alguna razón lo hacía sentir… poderoso… mucho más poderoso de lo que era realmente y una risilla orgullosa escapó casi nerviosa sintiendo el viento cálido acariciar su rostro mientras corría, su chakra fluía por su cuerpo fortalecido y en cantidades mucho mayores, como si hubiese progresado años de entrenamiento exhaustivo en un solo día.

Se congeló y su sonrisa cayó convertida en una expresión de absoluta confusión e incredulidad tras tomar una profunda bocanada de aire y aún así sintió su garganta apretarse como si le estrangularan, sin palabras tuvo que sujetarse de una chimenea para no caerse, observando angustiado las coloridas casas que se extendían a lo largo de la calle, modernas, como si se hubieran construido recientemente, ningún abanico Uchiha siendo visible, una tienda de comestibles había reemplazado al cuartel de la policía, no podía reconocer absolutamente nada...

En ninguna parte…

Descendió tambaleándose, el peso de la desesperación hundiendo cada paso de sus pies descalzos, sus ojos desorbitados y febriles buscaban con desesperación un rostro conocido, pero solo encontró vacío. Corrió con el pecho ardiendo y las piernas temblorosas guiado por los recuerdos de su memoria sintiendo como si se deshicieran lentamente en sus manos, al llegar al sitio en donde se suponía su hogar debería estar vio como se alzaba ante sus ojos desolados un edificio desconocido de tres plantas.

Jadeando, traspasó las puertas de cristal sintiendo el aire frío y el aroma artificial a pino golpearle al cruzar el umbral respirando con dificultad a penas logró exclamar:

-¡M-mamá!- llamó con la voz quebrada por el pánico, mirando hacia todas partes, sus ojos desbordados de angustia se encontraron con la mirada preocupada de la recepcionista cuyos pasos apresurados rompieron la distancia al ver el terror reflejado en sus facciones.

-D-disculpe ¿Busca a alguien? ¿Puedo ayudarlo?

-¡S-Si! M-mi madre… Mikoto Uchiha ¿Ella vive aquí? A-aquí había una casa, mi casa- señaló hacia sí tembloroso- ¿Por qué la demolieron? Quizás conozca el nombre de mi padre… es Fugaku Uchiha.

-Es… es usted… ¿Sasuke-san?

Asintió con efusividad sus ojos esperanzados tras ser reconocido se apagaron en cuanto el rostro de la joven de castaños cabellos le devolvió una mirada llena de lástima, lo que sea que haya estado a punto de decir se vio interrumpido por la llegada de una tercera persona.

-S-Sas-suke-kun… - intentando recuperar el oxigeno Sakura se plantó a unos cuantos pasos de ellos con las palmas sobre las rodillas respirando agitadamente tras haber corrido a la velocidad de una bala- s-sabía que… te encontraría aquí…- afligida se incorporó para verle, sus ojos repletos de pena se cerraron al momento de dar un profundo suspiro lastimero- perdónelo, está un poco confundido- se disculpó con la jovencita quien asintió dándoles a ambos una sonrisa comprensiva antes de regresar a su lugar de trabajo, Sasuke posó sus ojos preocupados sobre la pelirosa acercándose a ella a paso rápido en búsqueda de respuestas.

Su voz temblorosa escapó entre sus labios angustiada.

- ¿Qué pasa? ¿Dónde está mi casa? Sakura… ¿Dónde está mi familia?

Su expresión se tornó blanca, la voz de su prometido llegó a ella lejana perdida en sus ónices desesperados luciendo completamente como un niño perdido, jamás creyó tener que ser ella quien le diera esa amarga noticia, jamás se vio a si misma teniendo que explicar… algo como eso… y genuinamente se preguntó… ¿Cómo fue la vida de Sasuke en ese momento? ¿Lucía de ese modo cuando el tercero le contó sus circunstancias después de perder a su familia? ¿Cómo se le dice a una persona que todas las personas que ama están muertas?

Despacito tomó su mano y le guió al exterior en silencio acariciando su piel distraídamente con el pulgar en un intento por reconfortarlo y reconfortarse a si misma mientras caminaban dejando cada vez más lejos el alegre barullo del sector, sus ojos en ningún momento dejaron de pasearse por los caminos, calles, casas y árboles buscando algo familiar encontrando únicamente desesperanza, caminó con ella intrigado y cada vez más agobiado con las preguntas atoradas formando un nudo en su tráquea y en su estomago, incapaz de hablar volteó sobre su hombro hacia el sitio en el que solía encontrarse la casa de Shisui notándola ahora convertida en un restaurante.

¿Por qué el distrito Uchiha parecía ser un distrito comercial?

¿Por qué no había visto un solo Uchiha en ese lugar?

¿Se habían mudado a las afueras? ¿Más?

La expresión afligida de Sakura apretando sus labios en una fina línea con sus ojos verdes puestos en el camino conteniendo las lágrimas le llenó de un pésimo presentimiento, su estómago se sintió pesado cuando se percató donde ella le estaba guiando.

El santuario Nakano.

O lo que quedaba…

Vio la estructura similar a una caseta ya no era un santuario era más bien… un memorial… debilitado su mano abandonó la de Sakura quien se quedó de pie observándole avanzar a paso lento hacia la enorme piedra negra en la que relucía pulcramente tallado el abanico Uchiha y al pie de esta una placa de bronce que gravaba:

Aquí yace el legado de guerreros, guardianes y visionarios. Sus llamas ardieron intensas, iluminando el sendero del honor y el sacrificio…

-¿Q-qué? Tiene que ser una broma... N-no puede ser cierto… no…- negó desesperado su respiración agitada y aún así el oxigeno no llegaba a sus pulmones.

reposa el eco de un clan cuyos ojos cargaron con el peso de un mundo dividido. Su llama ardió brillante…

- ¡¿Por qué?!- gritó golpeando con fuerza a la piedra, invadido por la frustración y la desesperanza.

Se ahogaba.

sus nombres no se pierdan en el viento…

¿Estaban muertos?

- ¿¡Qué esto!?- llevó sus manos a sus cabellos desesperado, temblando cayó de rodillas abrazándose a si mismo frente el memorial, se lastimó la frente al dejar caer su cabeza sobre la piedra pero muy poco le importó el dolor de ese pequeño golpe, sollozó audiblemente y gruñó en medio de su llanto acongojado, pronto una manos cálidas se ciñeron sobre sus hombros acariciándole despacio sin emitir palabra.

Tal vez no debí haber vuelto…

Tal vez debí dejar que siguieran pensando que estaba muerto obviamente en esta casa a todos le fue mucho mejor sin mi…

Jamás vuelvas a decir algo como eso…

-M-mamá…- sollozó con voz rota arrepentido por haber pronunciado tan crueles palabras- ¿Q-qué está… pasando? ¿Q-qué les pasó? ¿Por qué solo yo?

Preocupada le vio caer de rodillas rompiendo en un llanto desesperado desviando su mirada al costado con dificultad… le costaba tanto ver aquella escena

Si... ¿Por qué él? ¿Por qué tenía que pasar por eso nuevamente?

Sus manos le acariciaron, sin poder más se pegó a su lado rodeándole protectoramente con sus brazos y en seguida le sintió acurrucarse en su cuerpo convulsionado, temblaba como una hoja, cada sollozo herido era como un grito ahogado haciendo eco de su angustia desbordado por las lágrimas.

Gracias, mamá… t-te quiero…

Yo a ti cariño…

Su llanto crudo desgarraba su garganta preso de la ansiedad, la incertidumbre y el temor a lo desconocido.

Contagiada de su sufrimiento siseó despacio cerca de su oído ascendiendo sus manos por sus hombros hasta su nuca intentando calmarle, enterró los dedos temblorosos en sus cabellos azabaches en una tierna caricia susurrando palabras de consuelo con la voz quebrada, pero el dolor parecía inagotable, infinito, su corazón roto en miles de fragmentos como si su propia alma se quebrara con cada lágrima que escurría por sus mejillas, frente a sus ojos Sasuke había vuelto a ser el niño de siete años que lo perdió todo y lloró amargamente acompañándole en el dolor.

Aferrado a su torso elevó su rostro bañado en lágrimas como ríos desbordados mordiendo sus labios en un intento por reprimir el llanto que le perforaba el corazón, sus ojos verdes le sostuvieron la mirada a los suyos suplicantes un momento antes de acariciarle el rostro en un intento por borrar sus lágrimas y besar su frente con amor.

-Vamos a casa cielo…- susurró quedamente- te explicaré todo, lo prometo- el asintió como un muerto en vida, con la mirada ónice vacía y opaca perdida en la hierba se aferró su mano como quien teme perderse su cuerpo una masa de respingos y sollozos reprimidos parecía haber olvidado su capacidad para hablar o respirar.

Tomaría el camino largo bordeando el bosque con la finalidad de protegerlo de las miradas indiscretas de los aldeanos después del jaleo que había armado preguntando por su familia muerta hace trece años como si hubiera perdido la memoria, era consciente que en su estado ya había hecho demasiados esfuerzos por ese día, estaba preocupada por su bebé tanto como lo estaba por esposo, suspiró viendo casi con alivio el pequeño sendero que conectaba la entrada de su casa con la calle, por fortuna no se habían mudado muy lejos de los antiguos terrenos Uchiha por lo que la caminata no resultó tan agotadora como pensó tras la carrera y la impresión de ver a Sasuke romperse en pedazos.

Los labios de su amado habían permanecido sellados durante todo el camino, su rostro pálido como una máscara vacía ocultaba todo el torbellino de emociones que seguramente estaba destrozando su interior, le observaba en silencio congelado allí donde le había dejado, acurrucado en su sitio favorito, Kuro se sobaba en su costado tratando de llamar su atención, pero el parecía simplemente estar muy lejos de ahí con el rostro cabizbajo fijo en sus rodillas juntas encogido en el banco de lectura bajo el ventanal parecía tan solitario e indefenso, se sentó a su lado cautelosa extendiéndole con gentileza una taza de té de hierbas que calmarían sus alterados nervios.

-El bebé…- masculló él débilmente volviendo sus ojos hacia ella pareciendo volver lentamente en si- ¿Te encuentras bien? ¿N-no te duele?

Sakura asintió con una pequeña sonrisa triste llevando sus manos a su vientre en una caricia maternal- estamos bien… -respondió en voz bajita tomando su mano derecha entre las suyas guiándole hasta posarla sobre su abdomen viéndole sorber del té lentamente antes de dejar la taza sobre la mesita y largar un suspiro apesadumbrado acariciándole levemente allí donde reposaba su mano.

-No entiendo… -susurró- ayer yo… ayer era el día del solsticio, celebramos en familia… nos dimos regalos… ¿Por qué hoy están… muertos? – tragó pesado pronunciando aquella última palabra con dificultad.

-Es delicado- comenzó Sakura- tu hermano, Itachi, tuvo que tomar una decisión muy difícil y el resultado fue…

- ¡¿Qué?! ¡No sabes lo que dices! ¿Cómo puedes insinuar algo así Sakura! ¡Le conoces! ¡Mi hermano jamás le haría daño a nuestra familia! - se levantó de golpe trastabillando con sus pasos incrédulo alejándose de ella como si su cercanía le quemase- ¡Le estás acusando sin ningún fundamento! ¡Yo sé que él…

Se detuvo abruptamente al ver sus cabellos rosas balanceándose lentamente en una lastimera negación. Sakura lo observaba a los ojos viendo en ellos la confusión, el vacío y el dolor reprimido que una vez vio en un Sasuke de doce años comprendiendo que de ninguna manera el hombre que respiraba agitado y furioso frente a ella era su esposo, solo una cosa llegaba a su mente viendo al chico frente a ella, aquel jutsu extraño de Obito que los había enviado a ella y Naruto a esa dimensión alternativa hace años, pero...

¿Quién podría estar detrás de ello?

Obito estaba redimido y muerto.

Comenzó a compararlos sin querer, este chico… era mucho más impulsivo, menos frío, mucho más volátil con sus emociones como solía serlo Sasuke hace años, su rostro estaba lleno de expresiones, el dolor claramente reflejado en sus facciones a diferencia de la pasividad de la que hacía gala su Sasuke, sus recuerdos le indicaban que provenía de una realidad en la que claramente el clan Uchiha había sobrevivido y él tenía una vida completamente normal y rodeada de amor, no había afrontado jamás la crueldad y la oscuridad del mundo que a su esposo le tocó vivir, no había experimentando la soledad que por tantos años le atormentó así que aquel quebranto tan profundo que estaba sintiendo en ese momento era exactamente el dolor y la bruma que había vivido Sasuke completamente solo a una edad mucho más tierna, pero a diferencia de su Sasuke, el chico frente a ella al menos la tenía a ella para brindarle calor y respuestas.

Estaba asustada.

-Cálmate, estoy casi completamente segura de que… tu familia está viva… ¿si? al menos las personas que recuerdas como tu familia...- sus ojos negros consternados volvieron a ella esperanzados- pero de momento estás ocupando el cuerpo de mi esposo- sonrió comprensiva- así que hay muchas cosas que tal vez no necesites saber sobre esta realidad, necesitas calmarte…

- ¿Qué estás diciendo?

-Este no es tu mundo Sasuke-kun… por favor observa tu reflejo- le pasó un pequeño espejo que él aceptó dudoso echando un paso más hacia atrás asombrado, el espejo casi resbaló de sus manos víctima del enorme susto al encontrarse con su reflejo un tanto ojeroso, despeinado y con unos ojos extraños y de aspecto peligroso.

- ¿Q-qué es este ojo? ¿Qué le pasó a mi cabello? ¿Lo cortaste? - confundido le observó como si le hubiera salido otra cabeza y cada vez las piezas encajaban más en la mente de Sakura.

-Es el rinnegan y por favor no intentes utilizarlo, podría ser peligroso para ti, no te corté el cabello, bueno, sí, pero porque tú me lo pides cortarlo...- explicó cuidadosamente como a un niño recibiendo en respuesta una mirada aún más confundida- ¿Cuántos años tienes?

-T-tengo dieciocho yo… los cumplí en julio…- explicó dubitativo y a Sakura se le antojó en extremo tierno el tenue rubor en sus mejillas y la expresión preocupada que aparecía en su rostro como un niño asustado.

Bueno… mentalmente era un adolescente.

Suspiró y le acomodó los revueltos cabellos negros y la ropa mal puesta- mi esposo, Sasuke, tiene veinte años también los cumple en julio, hoy es… 3 de agosto- explicó su mirada verduzca viajando fugazmente a un calendario en la repisa de libros.

-N-no… eso es imposible yo… ¡Ayer era invierno! ¡Aún no te he pedido que nos casemos! A penas ibas a hacerte la prueba hoy para saber si estamos embarazados– exclamó aturdido- Entonces… ¿No eres… mi Sakura? - su rostro se ladeó desorientado e incrédulo.

-Y tu no eres mi Sasuke- suspiró resignada negando con suavidad- Ah… esto es tan… créeme estoy tan descolocada como tú pero por ahora, por favor, solo acompáñame, todo estará bien, iremos con Ino, hay algo que necesito confirmar antes de hablarte sobre mi teoría... mentalmente no eres el hombre con el que me casé pero en cuanto a identidad sigues siendo él- intentó bromear para espantar el tenso ambiente con humor- te ayudaré a regresar a tu cuerpo, créeme que… es un momento muy complicado como para que Sasuke se haya desvanecido, seguramente está muy preocupado donde quiera que esté- parloteó señalando a su aún plano vientre con una expresión graciosa- ya sabes... nosotros si que vamos a tener un bebé- exclamó intentando sonar animada y no tan asustada.

Sasuke le dio una larga mirada comprensiva.

-Mi Sakura… s-sé que ya lo dije pero es posible que ella también esté embarazada, quizás, bueno… yo estaba por proponerle matrimonio ¿Sabes? ¡P-pero no solo por eso! ¡Yo realmente quiero casarme con ella! ¡Desde hace mucho!

Sakura rio enternecida.

-Bueno, ya tienen algo más en común… aunque la primera vez que Sasuke me propuso matrimonio teníamos diecisiete y por alguna razón tenía tus recuerdos, supongo que tú y él están conectados de alguna forma... lo suficiente como para ¿intercambiarse?- le sonrió la pelirosa tratando de mantenerse serena para no asustar más al joven a su lado- Me temo que tendrás que acompañarme a la revisión del bebé- le dio un vistazo volteando sobre su hombro- si tu Sakura está embarazada de algo te servirá esta experiencia.

Aunque trataba de tomarlo de la mejor manera, lo cierto es que estaba reprimiendo el llanto, Sasuke se había ido, al menos mental o espiritualmente lo que sea que haya ocurrido mientras dormían, quería gritar con desesperación porque no tenía idea de cuánto duraría todo ese asunto, el pobre chico que caminaba a su lado se aferraba a su mano como a un salvavidas inconscientemente, visiblemente abrumado por aquel ambiente desconocido, deprimido y destrozado por la ausencia de su familia.

Sus personalidades en esencia similares conservaban algunas diferencias visibles pero sus auras eran completamente distintas, este Sasuke era mucho más expresivo, parecía sentir un fuerte apego hacia ella, y era mucho más hablador e inocente, su mirada era transparente y su presencia irradiaba una luz distinta, no… este chico era todo luz… su Sasuke era un chico silencioso, tenía una manera tímida y casi reprimida de expresar afecto, aunque se contenía en cuanto al cariño que deseaba dar tomaba su mano con firmeza y solía regalarle sonrisas tiernas y caricias delicadas en el calor y la privacidad de su hogar, el chico a su lado entrelazaba sus dedos con los de ella aferrado a su mano dejándose guiar pero no le daba la impresión de ser tan dócil como lo era su Sasuke con ella, había algo en él que le daba un aire más resuelto y tampoco lucía tan letal como lo era su Sasuke con el mundo, porque era consciente de que su esposo irradiaba un aura densa que infundía respeto, aunque era una persona amable y distante, el pasado sobre sus hombros no dejaba de infundir cierto temor en las personas, casi avergonzado el chico caminando junto a ella desviaba la mirada confundido por la manera en la que algunas personas le miraban, su Sasuke jamás reaccionaba a ello porque siempre pasaba de todos, el silencio del desconocido Uchiha irradiaba confusión y curiosidad, el silencio de su Sasuke un muro de emociones conflictivas que aún luchaba por resolver poco a poco.

Se dio cuenta de lo fácil que era leerlo en todas su versiones, su Sasuke seguía siendo su Sasuke en este mundo y en todos, pero era muy obvio para ella que el chico que llevaba de la mano en ese momento como a un niño, tenía una vida a la que estaba desesperado por regresar, tanto como lo debía estar su esposo, comprensiva, una sonrisa pequeña se deslizó por su rostro, tendría que cuidar de este chico, solo esperaba que Sakura estuviera cuidando bien de su Sasuke también, tenía un mal presentimiento pero prefirió omitirlo.

Bueno, por lo visto su relación en ese mundo era idéntica y quizás incluso algo más estrecha así que no tenía demasiadas preocupaciones al respecto, pero estaba preocupada por la forma en la que reaccionaría su esposo al reencontrase con su difunta familia… una mezcla de dolor y esperanza se coló en su corazón… ¿Le ayudaría en algo? Sabía que Sasuke estaba trabajando muy duro en su intento por perdonarse a sí mismo… que luchaba y se esforzaba por sanar sus emociones turbulentas, la culpa, el dolor y las pesadillas que aún le acosaban…

- ¡Chicos! ¿Buscan a Ino?

-Aoi…- masculló Sasuke con desagrado su voz profunda pareciéndose más a la del Sasuke de ese mundo y llamando la atención de dos pares de ojos.

-¡Hola Sasuke-san! ¿Cómo estás? - sonriente y gentil como siempre Aoi Yamanaka le observó expectante con sus grandes ojos ambarinos sintiéndose ligeramente intimidado por la presencia del azabache.

-Bien- se limitó a responder destilando cierto recelo que consternó al joven a punto de preguntar si le ocurría algo o si le había ofendido de algún modo- la pregunta murió en sus labios siendo interrumpido por Sakura.

-¡Hola Aoi-san! Si, necesito a Ino por algo urgente- rio nerviosa- ¿Esta en el laboratorio?

-Si, estaba ahí hace nada, pero iba de salida porque tuvo guardia nocturna si se apresuran aún podrían encontrarla.

-Gracias ¡Nos vemos después! - se despidió amistosamente.

- ¿Lo verás después? ¿No se supone que estamos casados? - cuestionó Sasuke una vez llegados al ascensor su expresión enfurruñada no ocultaba en absoluto sus celos y tuvo que ocultar una risilla, bueno su Sasuke también era algo celoso, pero sin dudas era mucho más discreto.

- ¿En tu mundo tuve algo con Aoi o algo así? pareces odiarlo...- rio finalmente- en este, él no es más que un camarada shinobi- le sonrió dulcemente y salió del ascensor con su mano enredada en la suya con naturalidad avanzando por el pasillo.

-N-no… pero él solía rondar a Sakura en mi ausencia- puso los ojos en blanco como recordando algo indeseado y bufó.

Sakura dejó escapar una pequeña carcajada divertida con su reacción, localizó a Ino aproximándose por el pasillo con los ojos fijos en la pantalla de su móvil enfadada.

- ¡Ino! - llamó su atención recibiendo una mirada consternada cuando su voz tintada de una leve preocupación llegó hasta ella.

- ¿Qué ocurre? ¿Le pasa algo al bebé? ¿Necesitas ayuda?

-Muchas cosas, no y si- respondió sus preguntas en orden tirando de ella hasta una de las oficinas desocupadas a lo largo del pasillo, cuando sus acompañantes estuvieron dentro echó el pestillo y explicó- Necesito que revises a Sasuke-kun ¿Recuerdas hace un par de años cuando volvimos de la guerra y despertó confundido con recuerdos que no eran suyos?

Ino asintió un tanto descolocada.

-Él está… - observó a Sasuke quien se encontraba sentado en el sillón mirando a ambas con sus grandes ojos como perlas negras alternandose entre ellas como si les hubiera salido otra cabeza y repentinamente la rubia pareció comprender- oh… joder… ya veo… - una risilla nerviosa escapó y sus ojos azules se posaron sobre Sakura inquietos.

- ¿Si?

-Vale… Sasuke-kun, necesito revisar tu mente para comprobar si tienes algún daño ¿vale? Puedes estar tranquilo- su tono era suave pero el peso de sus palabras hizo que el pelinegro tensara los hombros. Su mirada buscó a Sakura con una urgencia contenida, como si esperara su negativa, pero Sakura con una pequeña sonrisa destinada a calmarlo simplemente asintió y avanzó hacia él, alargó su mano y sujetó la suya transmitiendo calidez y seguridad.

-Estarás bien, cariño- le dijo en voz baja acariciándole con su mano libre, sus ojos verdes fijos en los de él, como deseando que su certeza lo alcanzara.

Ino, sin perder tiempo, comenzó a realizar los sellos para su jutsu, el aire en la habitación pareció volverse más denso mientras ella extendía la palma sobre la cabeza de Sasuke examinándole.

-En efecto… -comenzó a hablar sin abrir sus ojos- son los recuerdos que tenía en ese momento, pero mucho más claros, sus recuerdos son nítidos, no son recuerdos falsos y tampoco se encuentran fusionados con los recuerdos de Sasuke-kun como en aquella ocasión.

Hizo una pausa, su rostro mostrando una mínima tensión que no podía ocultar y continuó:

-Su mente es completamente distinta… él…- Ino dudó por un instante, pero Sakura con voz tensa completó la frase:

-Él no es Sasuke.

-No es Sasuke, pero lo es al mismo tiempo- repitió como si al decirlo en voz alta pudiera encontrar algún sentido a su negación - ¿Cómo es esto posible? – Ino abrió los ojos de golpe visiblemente preocupada- debes informar a Kakashi-sensei de inmediato. Los recuerdos que él tiene sobre la aldea, la información que guarda su mente… es completamente distinta a la que conocemos, si se expone a demasiados estímulos o intenta actuar sobre esos recuerdos, podría desestabilizarlo aún más. Es mejor que se quede en casa, al menos por ahora y por nada del mundo debería de saber sobre… ya sabes…

-Muy tarde ¿No lo viste? - pronunció Sakura irritada, echando una mirada de soslayo a Sasuke quien aún lucía un tanto incómodo y cabizbajo con sus ojos ligeramente hinchados por haber llorado.

-No es como si este jutsu permitiera verlo todo, frentona ¿Sabes el tiempo que tomaría? - puso los ojos en blanco ofendida por el cuestionamiento hacia su habilidad.

Sakura asintió con un suspiro, apretando un poco más la mano de Sasuke quien permaneció en silencio, aunque su rostro luciera confundido, la intensidad de sus ojos dejaba claro que estaba procesando cada palabra. Era como si estuviera atrapado entre dos realidades, incapaz de distinguir cuál era la verdadera.

-Hablaré con él- dijo Sakura, con voz firme pero suave, sus ojos verdes se volvieron hacia una preocupada Ino, agradeciéndole con una sonrisa tranquilizadora- gracias, cerdita, te mantendré a tanto- se despidió.

-Si, si necesitas algo más estaré en la florería toda la tarde- les devolvió la sonrisa despidiéndolos con un gesto de su mano y se permitió desinflarse sobre el sillón con expresión pensativa en cuanto la puerta se cerró.

Ya en el exterior del edificio de inteligencia Sakura volvió su atención completamente hacia el pelinegro había cierta determinación tranquila en su mirada, pero también una tristeza latente, recordaba haber vuelto del genjutsu por sí mismos, pero en aquella ocasión Naruto y ella se habían transportado con sus cuerpos.

¿Cómo era posible que únicamente la mente de Sasuke se hubiese intercambiado con "su otro yo"?

-Tranquilo, hace algunos años Naruto y yo vivimos algo parecido por el genjutsu experimental de un antiguo enemigo- sonrió enigmática- volvimos a nuestro mundo después de resolver un problema allí- suspiró- l-lo que quiero decir es…- se detuvo plantándose frente a él- no estás solo Sasuke-kun, sé que esta realidad será un poco compleja y solitaria sin tu familia cerca pero yo aún estoy aquí para ti, te prometo que lo resolveremos- le sonrió cálidamente sonrojando al chico frente a ella quien asintió despacio, se acercó a ella vacilante y rodeó su cintura apoyando el mentón sobre su rosada coronilla, ella le correspondió gustosa estrechándole entre sus brazos con genuino amor, aquel gesto… era exactamente la misma forma en la que Sasuke siempre la abrazaba…

Gracias, Sakura…-murmuró con un suspiro apesadumbrado, su voz cargada de alivio y melancolía- Me siento más tranquilo sabiendo que sigues siendo tú…- le dio una pequeña sonrisa, la primera después de enterarse muy superficialmente de la tragedia de su familia.

Hizo una pausa envolviéndolos en el silencio y se separó lentamente sin romper del todo el abrazo observó su rostro adornado por una pequeña sonrisa y apartó la mirada con un gesto vacilante antes de continuar:

-T-tus padres y la abuela Tsubaki… ellos, ¿cómo están? - preguntó casi temeroso de la respuesta y vio a Sakura ladear su rostro ligeramente y luego ampliar su sonrisa en un buen augurio.

-Están perfectamente- anunció animosa incentivándole a reanudar el paso hacia la torre Hokage- ¿Cómo es tu relación con ellos en tu mundo? - preguntó curiosa.

-Cercana- comenzó dubitativo- nuestras familias suelen reunirse desde que somos niños- le dio una sonrisa más animada- nuestros padres son amigos, incluso cocinaron juntos ayer y papá… te relevó en la cocina…- su voz se fue apagando paulatinamente pasando de la felicidad a la incertidumbre con cada palabra pronunciada- ¿Cuándo ocurrió? ¿Por qué murieron?

Con tristeza Sakura comprendió en seguida a qué se refería.

-Cuando tenías siete años- respondió despacio, de soslayo le observó sorprenderse y apretar su mano inconscientemente- fue… una mezcla de un malentendido y una mala decisión tomada bajo la influencia de un hombre que ya fue castigado por lo que hizo, tu mismo te encargaste de eso…

-Entonces… yo…- su voz sonó estrangulada sus ojos fijos en las puertas de la torre Hokage al continuar- ¿Cómo fue mi vida estando tan solo? No puedo imaginar… un mundo sin mi familia, digo… a veces pueden ser unos pesados y estuve lejos de la aldea por algunos años en una misión, pero… al menos tenía la certeza de que estaban bien y los volvería a ver… porque yo realmente… los quiero ¿sabes? Son mi familia después de todo, ha sido… lo peor que me ha pasado en la vida- bufó con un ligero escalofrío- estar aquí y no encontrarlos…

Le resultaba un tanto extraño, pero al mismo tiempo reconfortante escucharle hablar tan honestamente de sus sentimientos, en ocasiones durante sus conversaciones de cama antes de dormir intentaba que Sasuke encontrara las palabras para describir lo que sentía, pero era un ejercicio un tanto difícil para él y sabía que no era intencional porque realmente se esforzaba por hablarle de su historia y le entregaba su corazón a ciegas porque Sasuke era… Sasuke.

-Entiendo- suspiró dando un leve apretón a su mano para llamar su atención y sonrió dulcemente para él en cuanto sus ojos bicolores se posaron sobre ella- me recuerdas a Sasuke-kun cuando teníamos doce- rio- él solía ser un chico frío pero atento y tenía sus momentos divertidos, solía sonrojarse con facilidad y lo ocultaba poniendo caras de enojo…- suspiró añorante- quizás si yo hubiera sido más valiente él jamás hubiera tenido que pasar por lo que pasó…- murmuró cabizbaja- lo único que siempre quise fue apoyarlo y estar ahí para él… pero ahora puedo entender un poco mejor su dolor y sus razones…

Sasuke negó con suavidad.

-Estoy seguro de que te amaba tanto como tú a mi- afirmó con seguridad- porque él y yo somos la misma persona y llevo casi toda mi vida enamorado de ti- admitió con naturalidad y una mueca de desinterés encogiéndose de hombros, sonrió ladinamente al notar el rubor encender las mejillas de Sakura robándole una risilla divertida- eres como ella, solo… te ves un poco más ruda- destacó con su rostro ladeado y expresión de haber dado en el clavo- y mi Sakura no tiene esto aquí ¿Es un tatuaje? – tocó su frente curioso.

Sakura rio divertida

- Es un jutsu, puedo explicártelo después- rio- ¿Más ruda? - vio a Sasuke asentir viéndose repentinamente sobrecogido al continuar hablando.

- Tengo la percepción de que sus versiones de esta realidad han sufrido cosas por las que jamás tuvimos que pasar, mi vida ha sido relativamente tranquila exceptuando por aquella vez cuando Orochimaru trató de secuestrarme y cuando mi padre me envió a esa misión al país de hierro durante años y Sakura creyó que la había abandonado, me siento… algo culpable al pensar que los momentos más difíciles de mi vida fueron esos y bueno…- soltó una risa floja similar a un bufido cansado- supongo que esto es un problema muy grande porque no estoy seguro de cómo tratarte a pesar que de hecho eres mi esposa… digo… no quiero sentir que estoy traicionando la confianza de mi Sakura si quiero ponerme cariñoso contigo- rio con suavidad- perdón, no suelo parlotear tanto, usualmente tu eres la que habla de todo, es solo… que es muy fácil hablar contigo incluso si eres una versión multiversal- bromeó- tu eres un poco más silenciosa que mi Sakura- un brillo especial inundó sus ojos de nostalgia al mirarla- haces que eche de menos escuchar su molesta voz- una sonrisa pequeña pero sincera se dibujó en su rostro apacible justo antes de tener los brazos de la pelirosa rodeando su torso tomándole por sorpresa, preocupado la escuchó sollozar despacio.

¿Lloraba?

-¿Por qué lloras? ¿Sakura? - acarició su brazo atrayéndola más hacia su pecho como normalmente hacía cuando estaba consolándola por cualquier cosa que la hiciese llorar.

-N-no es nada, solo… creo que son las hormonas del embarazo…- se excusó riendo suavemente y separándose para limpiar sus lagrimas con las palmas de sus manos dándole una amplia sonrisa sincera que hizo a Sasuke sonrojarse, su corazón se aceleró reprimiendo sus deseos por besarla, después de todo era Sakura en apariencia y en corazón, aunque sus personalidades fueran ligeramente distintas él realmente se sentía atraído hacia ella tanto como siempre, pero al mismo tiempo estaba tan confundido…

¿Se puede ser infiel a Sakura con Sakura?

¿Sería como si besara a su gemela?

Se plantaron frente a la puerta y tras el breve "Adelante" proveniente de la voz profunda de Kakashi pasaron.

-Buen día, con permiso, Hokage-sama – saludó la pelirosa inclinándose en una reverencia formal frente al hombre que la observaba con una mezcla de exasperación y resignación.

-Sakura, sabes que no es necesario que me llames así. Es más, te pido que por favor dejes de llamarme así- respondió el peliplata con un tono casi suplicante llevándose una mano a la frente mientras su cabeza amenazaba con caer sobre el escritorio- ¿Y bien? ¿Qué necesitan?

Antes de que Sakura pudiera responder, Sasuke, quien había permanecido en silencio hasta ese momento frunció el ceño con su mirada oscura llena de confusión.

- ¿Entonces Kakashi es el Hokage? ¿Qué le pasó a Tsunade? ¿También está muerta? -preguntó con sus ojos fijos en la mujer a su lado intentando procesar la situación.

Kakashi levantó una ceja incrédulo, su mirada aguda y analítica posándose sobre Sasuke por un instante prolongado. Tras ese breve examen, su expresión se endureció ligeramente.

-No es Sasuke ¿Qué le pasó? ¿Por qué se ve cómo Sasuke? ¿Dónde está el verdadero? - inquirió elevando ligeramente su guardia desconfiado.

Sakura suspiró profundamente, cruzando los brazos con una mezcla de cansancio y determinación.

-Siempre tan perceptivo, Kakashi-sensei- dijo negando suavemente con la cabeza- definitivamente es Sasuke, no un impostor ni un espía disfrazado, acabamos de consultar a Ino.

Kakashi relajó un poco su postura, recostándose en su silla mientras sus ojos se mantenían fijos en su estudiante pelinegro, su expresión seguía siendo intensa, examinándolo con detenimiento como si intentara descifrar un enigma complejo.

-Entonces ¿Qué demonios está ocurriendo?- preguntó al fin, su tono sereno pero cargado de autoridad - Sakura, necesito respuestas claras, ahora, sabes perfectamente que los movimientos de Sasuke siguen estando bajo vigilancia estricta.

Sasuke le observó consternado.

¿Vigilancia estricta?

-Ino ha confirmado que no es una mente falsa ni manipulada. Es Sasuke, pero su memoria… sus recuerdos son diferentes, su percepción del mundo no coincide con lo que debería ser, como si… - Sakura hizo una pausa pensativa tragando saliva antes de continuar- como si fuera un Sasuke de otra realidad… y suena como un disparate ¡Lo sé!- cortó a Kakashi antes de que le interrumpiera- Es como cuando Obito usó el Tsukuyomi incompleto en Naruto y en mi- los ojos de Kakashi se ampliaron asombrados con la revelación.

El Hokage entonces entrecerró sus ojos procesando la información con rapidez. Finalmente, entrelazó los dedos frente a él y apoyó los codos sobre el escritorio pensativo.

-Eso explica mucho y al mismo tiempo no explica nada, Obito está muerto y la única persona que podría usar ese jutsu es el mismo Sasuke- dijo con su característico tono ambiguo, sus ojos aburridos viajando entre sus estudiantes- Esto podría ser peligroso, no solo para él, sino para todos. Si su conocimiento difiere del nuestro, podría haber consecuencias imprevisibles, es mejor que no salga de casa por el momento.

-¡Ino dijo lo mismo!- exclamó ya exasperada- y por supuesto que va a quedarse en casa, Sasuke solo pisa cuatro lugares en la aldea, nuestra casa, el campo de entrenamiento, el hospital y la librería de mis padres- numeró con sus dedos visiblemente irritada- no ha hecho nada sospechoso así que no entiendo por qué te preocupa tanto que arruine algo solo por que está confundido- su ceño se frunció con los ojos fijos en los de su maestro- es aún más inofensivo que antes.

Sasuke, que había permanecido observándolos interactuar finalmente habló, su voz baja pero cargada de tensión.

-No entiendo qué está pasando ni qué hice en esta realidad para estar casi bajo arresto domiciliario, pero… ¿Qué esperan de mí? ¿Es que este ojo extraño es el causante? ¿Tiene esto que ver con ese tal tsukuyomi?

Kakashi lo observó interesado.

-No mucho… pero… Sakura ¿Sasuke ha estado experimentando con algún jutsu nuevo o con el rinnegan? - inquirió seriamente.

-No, si lo que tratas de decir es si ha estado intentando escapar de la realidad de alguna forma la respuesta es no- negó con seguridad- mucho menos ahora.

Kakashi se desinfló en un bufido suavizando su expresión.

-Bien, entonces quizás esto fue un accidente y Sasuke podría regresar por sui mismo como lo hicieron ustedes- sus ojos pasaron de Sakura a Sasuke- en cuanto a ti nadie espera nada, Sasuke, lo único que necesitamos es entender qué te está ocurriendo y evitar que esto afecte más de lo necesario, mientras tanto es mejor que descanses en casa y trates te al menos aparentar que eres… ¿Sasuke? Pronto podría ocurrir algún evento ligado a esta situación como ocurrió con Sakura y Naruto, quizás de ese modo puedas volver a donde sea que pertenezcas, si no necesitan nada más pueden irse.

-Si, hay algo más…- tomó una bocanada de aire sintiéndose nerviosa- Kakashi-sensei… estoy embarazada, Sasuke-kun lo sabe y donde quiera que esté… no puedo dejar de pensar en que quizás está causando algún alboroto para volver y… y… créame… a diferencia del nuestro… Sasuke-kun- lo señaló- es completamente inofensivo.

Sasuke le lanzó una mirada ofendida.

¿Le estaba llamando débil?

-¿E-e-embarazada? ¡¿U-un bebé?!- atónito finalmente su consciencia se desvaneció sobre el escritorio abrumado por las noticias, los eventos y el cansancio de su trabajo.

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NOTAS DE LA AUTORA

Pobre Kakashi xD Creo que son demasiadas cosas con las que lidiar en un día teniendo el pesado trabajo de ser Hokage en la posguerra (?

Por cierto, borré el prólogo! No sé si alguien lo notó, pensé mucho en esa decisión lo releí varias veces pero honestamente no me convencía creo que no tiene nada que ver con la historia y al final resulta confuso para ser una introducción a la historia. :)

¡Gracias por leer!

Con cariño,

Azulen.