Los días siguientes al acuerdo de reestructuración de los Saints fueron intensos para Harry. La responsabilidad que había asumido lo empujaba a moverse con urgencia y determinación por los niveles inferiores de Coruscant. Cada paso que daba lo llevaba a interactuar con personas fuera del círculo de los Saints: comerciantes, reparadores, familias desesperadas y contactos que Harry había hecho a lo largo de sus días explorando solo.

Una tarde tranquila en la residencia Solo, Harry encontró a Han en el taller improvisado que había armado con Jaina. El hombre trabajaba en un viejo propulsor, sucias herramientas desperdigadas a su alrededor. Harry, con una expresión seria y decidida, se apoyó en el marco de la puerta por unos momentos antes de entrar.

—"¿Algo que necesites, Potter?" —preguntó Han sin apartar la vista del motor que intentaba ajustar. —"No sueles venir al taller si no es para meterte en problemas."

Harry soltó una pequeña risa, aunque el peso de lo que iba a decir seguía en su mente. —"Necesito tu ayuda, tío Han."

Han dejó la herramienta a un lado y giró hacia él, cruzándose de brazos. Su expresión era una mezcla de curiosidad y leve preocupación. —"¿Otra vez los niveles inferiores?"

Harry asintió, serio. —"LosSaintsnecesitan cosas que no podemos conseguir allá abajo. Medicinas, piezas, rutas seguras. Me di cuenta de que, aunque hacemos lo mejor que podemos, hay cosas que simplemente no tenemos. Y... tú conoces mejor que nadie cómo conseguir esas cosas."

Han levantó una ceja, sorprendido por el enfoque directo de Harry. —"Déjame adivinar: quieres que te ayude a mover suministros de contrabando sin que tu mamá, tu papá ni tu tía Leia se enteren."

—"No exactamente," respondió Harry, rascándose la cabeza. —"No quiero hacerlo a escondidas. Pero sí quiero que me ayudes a explicarles por qué es importante. Si ven que estamos haciendo algo bueno, tal vez entiendan."

Han lo miró durante unos segundos, con esa mirada calculadora que solía usar cuando negociaba con contrabandistas o comerciantes dudosos. Finalmente, sonrió y se inclinó hacia adelante.

—"Eres un chico listo, ¿lo sabías? Y lo que estás haciendo no es poca cosa." Han suspiró, su tono más serio ahora. —"Te ayudaré, Harry. Pero con una condición."

—"¿Cuál?"

—"Que hablemos de esto con toda la familia," respondió Han, apuntándolo con un dedo. —"Tu mamá y tu papá tienen derecho a saber lo que estás haciendo. No podemos dejar que te eches esto encima solo."

Harry exhaló, sabiendo que esto iba a ser complicado, pero entendía que Han tenía razón.

—"Está bien, tío Han. Lo hablaremos."

Han sonrió ampliamente, volviendo a tomar su herramienta. —"Perfecto. Y no te preocupes, chico. Yo me encargaré de suavizar a tu mamá antes de que te mate por meterte en más problemas."

Harry soltó una risa sincera esta vez, aunque sabía que la conversación no sería sencilla.

Más tarde, cuando Harry se sentó a hablar con los gemelosJaina, Jacen y Anakin,les contó lo que había discutido con Han y cómo planeaba involucrar a los adultos.

—"Los Saints están haciendo lo que nadie más hace allá abajo," dijo Harry, explicando la situación. "Pero no puedo hacerlo solo, y necesito la ayuda de la familia."

Jaina fue la primera en reaccionar, con su habitual espíritu decidido. —"Pues no tienes que hacerlo solo, Harry. Si los Saints necesitan ayuda, yo también quiero ayudar. Puedo conseguir piezas, arreglar droides, lo que sea."

—"¡Y yo puedo ayudar con el jardín hidropónico!" intervino Jacen, entusiasmado. —"Pierce me enseñó cómo funcionan las plantas allá abajo. Podemos llevarles algo más eficiente."

—"¡Y yo también!" exclamó Anakin, saltando de su silla con una sonrisa. —"Lo que necesites, Harry. No te dejaremos solo."

Harry los miró con sorpresa y gratitud, sintiendo un calor extraño en el pecho. Por primera vez en mucho tiempo, no se sentía completamente solo en su lucha.

—"Gracias, chicos" murmuró Harry, sonriendo. —"De verdad lo aprecio."

Jaina sonrió ampliamente y cruzó los brazos. —"Somos familia, ¿no? Esto es lo que hacen los "hermanos".

Jacen asintió, y Anakin simplemente levantó el pulgar con una gran sonrisa.

—"Bueno, entonces mañana les contaremos todo a los adultos," concluyó Harry.

Jaina resopló y murmuró en voz baja. —"Seguro mamá va a poner una cara cuando escuche esto..."

—"Y tío Luke también" añadió Jacen, divertido.

Harry rió suavemente, sintiendo cómo su familia lo apoyaba de manera incondicional, y con eso, estaba más decidido que nunca a defender su causa y a los Saints.

A la mañana siguiente, Harry, acompañado de Jaina, Jacen y Anakin, se preparó mentalmente para hablar con los adultos. Habían pasado la noche repasando lo que iban a decir y cómo iban a presentar su caso. Han, como prometió, estaba a su lado, listo para respaldarlo y suavizar la tensión cuando fuera necesario.

La familia estaba reunida en el salón principal de la residencia Solo. Leia, sentada con expresión serena pero preocupada, miraba a los niños con expectación. Luke proyectaba calma, aunque su ceño fruncido sugería que ya sabía que venía algo complicado. Mara, apoyada contra una pared con los brazos cruzados, observaba a Harry con esa mirada intensa y analítica que hacía que cualquiera se revolviera incómodo en su asiento. Chewbacca, de pie al fondo, soltó un gruñido bajo, como si anticipara lo que estaba a punto de ocurrir.

—"Bueno, ¿qué es tan importante que tuvimos que reunirnos a primera hora?" —preguntó Leia, rompiendo el silencio.

Han, siempre dispuesto a aligerar la situación, habló primero. —"Escuchen, antes de que todos se enfaden o entren en pánico, denle una oportunidad al chico para que explique lo que está haciendo."

Harry dio un paso al frente, con la espalda recta y la mirada firme. Respiró hondo antes de hablar.

—"Quiero que sepan que los Saints están reorganizá no seran una pequeña organización como cuando los conoci" comenzó Harry, mirando a cada adulto. —"Han tomado la desición de formarse como una banda propiamente dichap pra proteger a la gente en los niveles inferiores, ayudan a distribuir comida, reparan generadores, y dan refugio a las familias que no tienen a dónde ir."

El silencio era absoluto mientras todos escuchaban. Luke arqueó una ceja con interés, mientras Leia lo miraba con atención maternal.

—"Eso es admirable, Harry," intervino Luke suavemente, "pero eso no explica lo que estás haciendo exactamente."

—"Estoy ayudándolos" respondió Harry con convicción. —"Les llevo suministros cuando puedo, les doy ideas y ayudo a reparar lo que necesitan. Pero ahora los Saints están creciendo, y necesitan más recursos de los que pueden conseguir solos. Es por eso que le pedí ayuda a tío Han."

Mara descruzó los brazos lentamente, con una mirada afilada. —"¿Han? ¿Qué clase de ayuda?"

Han levantó las manos en señal de paz. —"Tranquila, Jade. No es nada ilegal. Solo les proporcionaré suministros básicos: medicinas, herramientas y algunas piezas que Harry no puede conseguir por sí mismo."

—"¿Y por qué tienes que ser tú quien lo haga?" —preguntó Leia con suavidad, pero también con una clara preocupación en su tono. —"Harry, esto no debería ser tu responsabilidad. Eres un niño."

Harry apretó los puños, pero su voz se mantuvo firme. —"¿Y si no lo hago yo, quién lo hará?"

El peso de esa pregunta cayó sobre todos. Harry dio un paso más al frente, mirando a Leia directamente.

—"LaRepúblicano está haciendo nada por la gente en los niveles inferiores. No tienen recursos, no tienen protección, no tienen esperanza. Pero los Saints están solucionando problemas que la República no puede... o no quiere solucionar."

Leia abrió la boca para responder, pero se detuvo, claramente impactada por sus palabras. Mara y Luke intercambiaron una mirada rápida, mientras Han asentía con un toque de orgullo disimulado.

—"¿Y por qué no ayudarlos entonces?" —continuó Harry, elevando ligeramente la voz. —"¿Por qué no podemos darles algo de apoyo, aunque sea en secreto? No estoy pidiendo que los conviertan en héroes de la galaxia, solo que los ayuden a seguir haciendo lo que ya están haciendo: salvar vidas."

Leia bajó la mirada por un momento, reflexionando. Sus manos se entrelazaron sobre su regazo mientras digería las palabras de Harry.

—"Esto es complicado, Harry" intervino Luke finalmente, con un tono suave pero firme. —"La República tiene políticas y burocracia. No es tan fácil como parece intervenir en los niveles inferiores, y lo sabes."

Harry negó con la cabeza, su frustración evidente. —"¿Y qué? ¿Por eso debemos ignorar a la gente que sufre? Los Saints no necesitan la aprobación de la República para ayudar a las personas. Solo hacen lo que hay que hacer, porque es lo correcto."

El salón quedó en silencio nuevamente. Luke observó a Harry con detenimiento, viendo la intensidad y la determinación en sus ojos. Mara, que no había dicho mucho hasta ese momento, habló finalmente:

—"¿Y cómo estás manejando todo esto, Harry?" —preguntó con seriedad. —"¿Te das cuenta del peso que estás cargando? Esto no es algo que un niño de tu edad deba llevar solo."

—"No estoy solo," respondió Harry con firmeza, girando hacia sus hermanos adoptivos. —"Jaina, Jacen y Anakin están dispuestos a ayudarme. Somos una familia, y lo que hacemos puede marcar la diferencia."

—"Es cierto" intervino Jaina rápidamente, dando un paso al frente. —"Nosotros también queremos ayudar. Harry no debería tener que hacer esto solo."

Jacen y Anakin asintieron en silencio, parándose al lado de su hermano. La imagen de los cuatro niños unidos causó una mezcla de sorpresa y admiración en los adultos.

Leia exhaló lentamente, aún procesando todo lo que estaba ocurriendo.

—"Esto... esto no es lo que imaginé para ustedes" dijo en voz baja. —"Pero entiendo lo que están diciendo."

Luke, con una expresión reflexiva, habló nuevamente. —"Harry, quiero que entiendas algo. Ayudar a las personas es noble, pero también es peligroso. Los caminos que tomas ahora marcarán el tipo de persona que serás en el futuro. Si realmente quieres seguir con esto, necesitamos asegurarnos de que estés preparado."

—"¿Qué significa eso?" preguntó Harry, con cautela.

Mara sonrió ligeramente, con un brillo desafiante en los ojos. —"Significa que no te dejaremos hacerlo solo. Te ayudaremos, pero bajo nuestras reglas y con nuestra supervisión. Si quieres proteger a las personas, aprenderás cómo hacerlo correctamente, sin ponerte en riesgo innecesario."

Harry asintió con determinación. —"Eso es todo lo que pido."

Han sonrió de lado y le dio una palmada en la espalda. —"Lo lograste, Potter. Hiciste cambiar de opinión a los Jedi y a los políticos. Eso no lo hace cualquiera."

Leia finalmente sonrió débilmente, sacudiendo la cabeza con resignación. —"Está bien. Ayudaremos a los Saints, pero en secreto y con mucho cuidado. Nadie debe saber que estamos involucrados."

—"¡Gracias, tía Leia!" —exclamó Harry, su alivio evidente.

Luke y Mara compartieron una mirada, sabiendo que el camino de Harry no sería fácil. Pero también comprendieron que, con su corazón inquebrantable y su determinación férrea, no podían simplemente detenerlo.

—"Entonces está decidido" dijo Luke finalmente. —"Nos aseguraremos de que puedas ayudar sin perderte en el proceso."

Harry sonrió, mirando a su familia. No estaba solo. Por primera vez, sentía que tenía el apoyo que necesitaba, y juntos, encontrarían la manera de hacer la diferencia.

Harry regresó a los niveles inferiores de Coruscant, esta vez acompañado no solo de Han Solo y Chewbacca, sino también de Jaina, Jacen y Anakin. Aunque los adultos habían accedido a ayudar en secreto, dejaron claro que esta misión debía ser segura y bien controlada. Con la presencia de Han y Chewie, la operación tenía un respaldo confiable, mientras los niños Solo insistieron en ir con Harry para seguir ayudando.

La base de losSaintsestaba más activa que nunca. Al entrar, Harry sintió el ambiente lleno de movimiento: reclutas llevando suministros, mecánicos trabajando en generadores y droides de seguridad siendo reparados. La transformación de la organización ya estaba tomando forma.

Jonny fue el primero en recibirlos, con su habitual sonrisa sarcástica.

—"Vaya, Potter, ahora traes toda una escolta" comentó Jonny, mirando de reojo a Han y Chewie. —"Déjame adivinar... ¿comerciantes 'muy respetables'?"

Han, con una sonrisa despreocupada, respondió:

—"Algo así. Aunque Chewie y yo preferimos el término 'contrabandistas retirados'. Tiene más estilo."

Chewbacca emitió un gruñido que hizo reír a Jonny, mientras Harry negaba con la cabeza, sonriendo.

—"Deja a mi tío en paz, Jonny. Vienen a ayudar" explicó Harry, mirando a Pierce, que se acercaba con Shaundi justo detrás de él.

Pierce, con su actitud siempre profesional, dio un paso adelante y estrechó la mano de Han. —"Cualquier ayuda es bienvenida. Harry nos ha contado lo que están dispuestos a hacer, y créeme, nos vendrá muy bien."

Han asintió, más serio ahora. —"Solo tenemos una regla: todo lo que hacemos aquí se queda aquí. No quiero que alguien empiece a levantar sospechas arriba."

—"Entendido," respondió Pierce.

Mientras tanto, Shaundi, que había estado detrás de Pierce, se acercó lentamente a Harry. Se inclinó ligeramente con una sonrisa despreocupada.

—"No me dijiste que traerías refuerzos, Potter. ¿O será que no querías que te quitara protagonismo?"

—"No es eso" respondió Harry con un tono relajado pero firme. —"Solo quería asegurarme de que todo estuviera bajo control antes de involucrar a más personas."

Shaundi sonrió, claramente disfrutando de la conversación. —"Claro, jefe. Y ahora que todo está marchando, supongo que necesitarás que alguien supervise las rutas contigo, ¿no?"

—"Si necesitas ayuda, puedo acompañarte," intervino Jaina, que había estado escuchando desde atrás.

Shaundi se giró hacia ella con su habitual aire de diversión. —"Oh, ¿quieres acompañarnos? No sabía que el taller te había aburrido tan rápido, princesa."

Jaina entrecerró los ojos, sintiendo cómo sus celos se encendían con cada palabra de Shaundi. —"No me aburrí. Pero alguien tiene que asegurarse de que Harry no termine sobrecargado. Después de todo, está manejando muchas cosas a la vez."

Shaundi sonrió aún más, como si disfrutara del desafío. —"Tranquila. Puedo manejarlo por ti."

Antes de que la tensión pudiera subir más, Harry intervino con un suspiro. —"¡Basta, por favor! Tenemos trabajo que hacer. Shaundi, puedes acompañarme más tarde a revisar las rutas, pero primero necesito hablar con Pierce sobre lo que conseguimos."

Shaundi le lanzó una mirada victoriosa a Jaina antes de asentir. —"Claro, jefe. Tú mandas."

Jaina se cruzó de brazos, mirando de reojo a Shaundi con una mezcla de frustración y desafío. Jacen, que había estado observando la interacción, murmuró a su hermano menor con un toque de diversión:

—"Esto se está poniendo interesante..."

Anakin asintió rápidamente. —"¿Por qué siempre hay peleas cuando Harry está cerca?"

Jacen rió en silencio mientras Jaina les lanzaba una mirada fulminante para que se callaran.

Mientras Shaundi supervisaba las actividades con los nuevos reclutas, Harry llevó a Pierce hacia una sala más tranquila para discutir los avances y las nuevas oportunidades.

—"Pierce, logré convencer a mi tío Han para que nos ayude con suministros. Piezas, medicinas y algunas herramientas básicas. También hablé con algunos comerciantes y contactos fuera de la banda. Están dispuestos a colaborar, siempre y cuando mantengamos todo en discreción."

Pierce sonrió con aprobación. —"Buen trabajo, Harry. Eso nos ahorrará mucho tiempo y esfuerzo."

Encendiendo unaholopantalla, Pierce desplegó el progreso de los planes. Las zonas seguras ahora estaban más definidas, y las rutas de patrullaje mostraban un patrón claro. Señaló las áreas más críticas:

—"Primero, laseguridad. Hemos establecido puntos de vigilancia en tres sectores clave. Los droides de seguridad están patrullando con regularidad, y Jonny está entrenando a los más nuevos para que aprendan a moverse sin ser detectados."

—"¿Y los suministros?" preguntó Harry, estudiando el mapa.

—"Gracias a tu ayuda y a los contactos que conseguimos, ladistribuciónha mejorado," explicó Pierce. —"La gente está recibiendo comida y medicinas de manera constante. Todavía hay problemas en los sectores exteriores, pero estamos trabajando en reforzar las rutas."

Pierce hizo un gesto hacia laszonas de expansióndel mapa. —"Aquí es donde necesitamos más ayuda. Estas áreas aún son peligrosas. Si logramos asegurarlas, podremos construir más refugios y traer más familias a zonas protegidas."

Harry asintió, absorbiendo cada detalle. —"Podemos enfocarnos en esas zonas primero. Yo puedo hablar con Jonny y Shaundi para organizar grupos pequeños y explorar esos sectores."

Pierce sonrió ligeramente. —"Sabía que dirías eso. A veces olvido que eres un niño, Potter."

—"Lo mismo dicen todos," respondió Harry con una sonrisa leve. —"Pero alguien tiene que hacerlo.

Mientras Harry y Pierce seguían organizando la logística, Jaina, que estaba en el taller supervisando unos droides junto a Jonny, no pudo evitar distraerse cada vez que veía aShaundiacercarse a Harry. La joven de los Saints encontraba siempre una excusa para hablar con él, revisar mapas o simplemente "ofrecer ayuda".

—"¿Otra vez con Harry?" murmuró Jaina en voz baja, ajustando una pieza con fuerza innecesaria.

Jonny, que trabajaba cerca, notó su actitud y sonrió con diversión. —"¿Qué te pasa, princesa? No te vi tan tensa ni cuando estabas rodeada de droides B1."

Jaina lanzó una mirada afilada. —"No es nada. Solo... no entiendo por qué Shaundi se mete tanto en los planes de Harry."

Jonny rió entre dientes. —"¿Ah, sí? Pues a mí me parece que Shaundi está ayudando mucho. Claro, puede que también disfrute de su tiempo con Harry. Pero eso no debería preocuparte, ¿o sí?"

Jaina apretó los labios, ignorando el comentario y volviendo a su trabajo. Aunque no lo admitiría en voz alta, sentía un nudo de celos cada vez que veía a Shaundi reír o bromear con Harry.

—"Ya lo veremos," murmuró para sí misma, decidida a no quedarse atrás.

Mientras tanto, Shaundi y Harry terminaban de organizar una lista de tareas para el día. Shaundi sonrió, dándole un pequeño golpe en el hombro.

—"Vas mejorando, jefe. Si sigues así, los Saints te van a erigir una estatua."

Harry rió, sacudiendo la cabeza. —"No necesito una estatua. Solo quiero que esto funcione."

Shaundi lo miró con una mezcla de admiración y diversión. —"Pues funciona porque tú estás aquí, Harry. No lo olvides."

Sin que Harry lo notara, Jaina observaba la escena desde lejos, con los brazos cruzados y un ceño fruncido. "No la dejaré ganar," pensó con firmeza.

Harry reunió a Jonny, Pierce, Shaundiy a otros líderes de los Saints en la sala principal de la base. Con una mezcla de expectativa y curiosidad, todos lo miraban mientras él colocaba un proyector holográfico sobre la mesa. Cuando encendió la imagen, la figura del símbolo apareció: una joven mujer con alas blancas y rojas , una aureola brillante sobre su cabeza, y un par de pistolas en las manos. La mitad de su ser era angelical, con alas plateadas y puras; la otra mitad era demoníaca, con alas carmesí y detalles oscuros. La presencia era a la vez imponente y hermosa.

Hubo un momento de silencio antes de que Jonny rompiera la calma con una sonrisa burlona.

—"¿Eso es nuestro símbolo? No te lo tomes a mal, Potter, pero parece algo que saldría de una leyenda antigua."

Harry, con una expresión seria pero tranquila, se cruzó de brazos y miró a todos con firmeza. —"Es exactamente eso, Jonny. No es solo una imagen, es unsímbolo, y cada parte de esta figura tiene un significado que nos representa a nosotros y a lo que estamos construyendo."

Shaundi, apoyada contra la pared con los brazos cruzados, lo miró con interés. —"Adelante, jefe. Sorpréndenos."

Harry asintió y comenzó su explicación, señalando primerolas alas blancas.

—"La mitad angelical simboliza lo que aspiramos a ser:esperanza, protección y justiciapara quienes viven aquí abajo. Somos los únicos que nos preocupamos por los olvidados y desamparados, y aunque algunos nos vean como una banda, la verdad es que trabajamos para mejorar la vida de todos. Esta parte del símbolo representa nuestracompasión y sentido del deber."

Pierce asintió lentamente, tomando notas mentales mientras estudiaba la imagen.

Luego, Harry señaló lamitad demoníacade la figura, con sus alas rojas y detalles oscuros.

—"La mitad demoníaca representa nuestrafuerza y determinación. Aquí abajo, nadie regala nada. Hemos tenido que luchar por cada centímetro, cada recurso, y cada familia que hemos protegido. Esta parte nos recuerda que, aunque nuestros métodos no siempre sean limpios, nuestra causa es justa. Somos la sombra que mantiene a raya a otros monstruos."

Jonny silbó, impresionado. —"Me gusta cómo suena eso, Potter. La sombra que detiene a los monstruos."

Harry sonrió ligeramente y luego señalólas pistolasque sostenía la figura.

—"Las pistolas representanla voluntad de pelear cuando sea necesario. No somos violentos por elección, perono dudaremos en proteger lo nuestroy a los que dependen de nosotros. Aquí abajo, la paz no se logra sin tener algo con qué defenderla."

Shaundi, que siempre había defendido una postura pragmática, asintió con aprobación. —"Eso sí que lo entiendo. Nadie respeta a los débiles."

—"Exacto," continuó Harry, señalando ahora laaureola brillantesobre la figura. —"La aureola es nuestro ideal. Es el equilibrio entre la luz y la oscuridad. Representa que incluso en un lugar tan oscuro como los niveles inferiores,podemos aspirar a algo mejor. Podemos ser la diferencia entre el caos y el orden."

Los murmullos entre los líderes de los Saints comenzaron a calmarse. Muchos de ellos parecían reflexionar profundamente sobre lo que Harry acababa de decir. Finalmente, Harry señalóla postura confiadade la figura, con una pierna ligeramente adelantada y una mirada firme.

—"Por último, su postura simbolizala unidad y el liderazgo. La figura no está arrodillada ni derrotada. Está de pie, fuerte y decidida. Así es como debemos vernos a nosotros mismos: como alguien que no se rinde, que no retrocede. Somos losSaints, y aunque nos llamen criminales, nosotros sabemos la verdad: protegemos lo que los demás han abandonado."

Un silencio respetuoso cayó sobre la sala. Incluso Jonny, siempre el más burlón del grupo, asintió con aprobación. Pierce rompió el silencio con una sonrisa ligera.

—"Es un símbolo fuerte, Harry. Representa todo lo que somos y lo que queremos ser. Si la gente lo ve, sabrán quiénes somos."

Shaundi sonrió con su aire despreocupado. —"Me gusta. Es hermoso, peligroso y lleno de significado... como nosotros."

Jonny soltó una carcajada. —"Ahora sí que somos una banda con estilo. Deberíamos empezar a poner ese símbolo por todo el territorio. Que sepan quién manda aquí abajo."

Harry asintió con firmeza. —"Es un símbolo que deben respetar, no temer. Vamos a hacerlo oficial. LosSaintstendrán un rostro que todos reconocerán: el de la esperanza y la fuerza en equilibrio."

Mientras todos comenzaban a discutir cómo distribuir el símbolo por el territorio,Jaina, que había estado escuchando desde atrás, sintió una mezcla de orgullo y admiración por Harry. A pesar de su edad, él tenía una visión y una determinación que inspiraba a todos a su alrededor.

"Es mucho más que un niño," pensó para sí misma. "Es un líder de verdad."

Mientras tanto, Shaundi observaba a Harry con una sonrisa de complicidad, disfrutando del momento y sabiendo que estaban creando algo que perduraría.

Con el símbolo aprobado y un nuevo sentido de propósito, los Saints comenzaron a marcar su territorio con la imagen que ahora los representaba. Era más que un simple dibujo: era una promesa a todos los que vivían en las sombras de Coruscant de que no estaban solo

Los Saints habían encontrado su identidad.

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Los meses pasaron y los Saints dejaron de ser simplemente una banda local para convertirse en una organización respetada y temida en los niveles inferiores de Coruscant. Bajo el liderazgo de Harry, con la ayuda estratégica de Jonny, Shaundi y Pierce, y el apoyo constante de Han Solo (y en secreto de Mara Jade), los Saints prosperaron.

Las rutas de suministros ahora eran seguras gracias a los droides reparados por Jaina y los mecánicos de los Saints. Los jardines hidropónicos de Pierce crecían a un ritmo sorprendente, brindando comida a la comunidad y una estabilidad que antes parecía inalcanzable. La seguridad del territorio estaba en manos de patrullas bien organizadas, y los símbolos de los Saints, pintados en murales y paredes, ahora representaban esperanza para los olvidados.

Sin embargo, a medida que los Saints crecían, Harry también cambiaba. Había dejado atrás al niño temeroso que huía de los abusos y se había convertido en alguien que inspiraba a todos a su alrededor. Jonny bromeaba llamándolo "el jefe más joven de la galaxia", pero el respeto en sus palabras era innegable. Pierce lo llamaba "el corazón de los Saints", mientras que Shaundi, aunque aún se burlaba de él con frecuencia, se había convertido en su sombra más fiel.

Pero en las semanas previas a sucumpleaños número 11, algo cambió en pensamientoscomenzaban a regresar a un tiempo que él preferiría olvidar: su vida con losDursley.

Una tarde, mientras observaba desde la base principal cómo algunos miembros organizaban una entrega de suministros,Jainalo encontró sentado en una esquina, más callado que de costumbre. Ella se acercó, frunciendo el ceño.

—"¿Todo bien, Harry?"

Harry tardó en responder. Sus ojos seguían fijos en la gente que trabajaba, pero su mente estaba en otro lugar.

—"Se acerca mi cumpleaños" dijo finalmente, con voz baja.

Jaina sonrió levemente y se sentó a su lado, dándole un codazo juguetón. —"¿Eso es todo? ¡No parece algo tan malo! Podemos celebrarlo con los Saints y hacer una gran fiesta. Jonny y Shaundi seguro se encargarían de que fuera divertida."

Pero Harry no sonrió. Jaina notó cómo apretaba ligeramente los puños, y su expresión se oscurecía.

—"Nunca he tenido un cumpleaños... bueno" murmuró finalmente. —"Cuando vivía con los Dursley, ese día era el peor de todos. Mi tío Vernon... solía volverse más violento conmigo. Era como si quisiera recordarme que no merecía nada. Me encerraban o me gritaban hasta que... hasta que me convencía de que no importaba."

Jaina sintió cómo su corazón se encogía al escuchar aquello. La idea de que Harry, su "hermano adoptivo", hubiera vivido algo así era difícil de aceptar.

—"Eso no va a pasar aquí" dijo Jaina con firmeza, tomando su mano. —"Tienes una familia ahora, Harry. Nosotros. Y también los Saints. Nunca más estarás solo en tu cumpleaños. Lo prometo."

Harry levantó la mirada hacia ella, sorprendido por la determinación en su voz. Por primera vez en días, una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

—"Gracias, Jaina" murmuró.

Con el cumpleaños número 11 deHarryacercándose, tanto su familia adoptiva como losSaintsdecidieron, sin que él lo supiera, hacer algo especial. El peso de sus recuerdos con los Dursley era algo que tanto Han, Leia, Luke, Mara y Chewbacca entendían mejor de lo que Harry creía. Pero esta vez, no estarían solos.

Jaina,JacenyAnakin, al enterarse de lo difícil que este día era para su hermano adoptivo, se unieron a los preparativos con entusiasmo. Al mismo tiempo,Jonny, Pierce y Shaunditrabajaban desde la base de los Saints, colaborando en secreto con los adultos.

—"Harry nunca ha tenido un cumpleaños que valga la pena" comentó Jaina con firmeza mientras se reunía con sus padres, tíos y hermanos. —"No podemos dejar que pase desapercibido. Esta vez tiene que ser diferente."

—"De acuerdo, pequeña líder" dijo Han, con una sonrisa mientras cruzaba los brazos. —"Pero necesitamos hacerlo bien. Harry no es como otros chicos; no le gustan las grandes demostraciones. Tiene que ser algo que venga del corazón."

Leia asintió. —"Y necesitamos incluir a los Saints en esto. Ellos también son importantes para Harry, tanto como lo somos nosotros."

Luke, que observaba la conversación con calma, intervino. —"Si vamos a hacerlo, debemos mezclar ambas partes de su vida: su familia y los amigos que lo ayudaron a crecer en los niveles inferiores. Podemos organizar una celebración aquí en casa y luego llevarlo a la base para una segunda sorpresa."

—"¿Dos fiestas?" preguntó Jacen, emocionado. —"¡Eso suena genial!"

Mara, siempre práctica, añadió con su característico tono seco: —"Lo importante es que Harry entienda que no está solo, ni aquí ni allá. Yo me encargaré de los detalles con Jonny, Shaundi y Pierce. Después de todo, tengo mis maneras de moverme sin que Harry lo note."

—"¿Red de espías, tía Mara?" bromeó Anakin, ganándose una mirada severa que le sacó la lengua.

—"Digamos que es un talento" respondió Mara, aunque una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

Mientras la familia Solo-Skywalker trabajaba en los preparativos desde la superficie, Jonny, Shaundi y Pierce se reunieron en la base para organizar la sorpresa desde el territorio de los Saints.

—"Una fiesta para Harry" dijo Jonny, con su sonrisa confiada. —"¿Quién lo hubiera pensado? Ese chico merece mucho más de lo que cree."

Pierce ya estaba planeando la logística, dibujando un mapa de la base para decidir el mejor lugar para la celebración. —"Vamos a necesitar espacio, luces, música y comida. Esta vez no escatimaremos."

Shaundi, con su tono sarcástico habitual, comentó: —"Oh, y no olvidemos algo especial para él. Algo que diga 'felicidades, jefe', sin ser tan cursi como lo que harían en la superficie."

Mara llegó a la base de los Saints en secreto, reuniéndose con los tres antigua Mano del Emperadorimpresionó a todos con su capacidad de organización y eficiencia.

—"¿En serio vienes a ayudarnos con esto?" preguntó Jonny, algo sorprendido.

—"¿Acaso creen que voy a dejar a mi hijo sin una celebración digna?" respondió Mara con una mirada afilada. —"Si vamos a hacer esto, lo haremos bien. Y no duden que les pediré más disciplina de la que tienen ahora."

Pierce sonrió levemente, tomando nota de sus ideas. —"Entonces estamos todos de acuerdo. Los Saints nos encargaremos de la segunda mitad de la sorpresa."

Shaundi levantó una ceja, mirando a Mara con curiosidad. —"¿Y qué hay de la familia de arriba? ¿No se suponía que ellos lo manejarían todo?"

Mara cruzó los brazos y sonrió ligeramente. —"Estamos colaborando. Tanto ustedes como nosotros queremos lo mismo: que Harry sepa que tiene a su familia, sin importar dónde esté."

Cuando llegó el día,Harryno sospechaba nada. Pasó la mañana con Jaina y Jacen, quienes lo mantuvieron distraído con entrenamientos ligeros y juegos improvisados en el patio de la residencia Solo. Han, Leia y Chewbacca actuaban con naturalidad, pero las miradas cómplices entre ellos no pasaron desapercibidas.

Finalmente, cuando Harry entró en la sala principal,sus ojos se abrieron como platos. La habitación estaba decorada con banderines brillantes, luces y una mesa llena de comida y regalos modestos. Toda la familia estaba ahí: Leia, Han, Luke, Mara, Chewbacca, Jaina, Jacen y Anakin.

—"¡Feliz cumpleaños, Harry!" exclamaron todos al unísono.

Harry se quedó paralizado por un momento. —"¿Esto... esto es para mí?"

Mara se acercó, colocando una mano en su hombro. —"Claro que sí, pequeño. Es tu día. Es hora de celebrarlo como mereces."

—"Y todavía no termina" añadió Han con una sonrisa mientras Chewbacca rugía alegremente. —"Tenemos otra sorpresa para ti abajo."

—"¿Abajo?" preguntó Harry, confundido.

Jaina sonrió con picardía. —"Ya verás. Confía en nosotros."

Cuando llegaron a los niveles inferiores, Harry no pudo ocultar su asombro. La base de los Saints estaba transformada: luces recicladas iluminaban el lugar, una gran mesa improvisada estaba llena de comida, y un símbolo gigante de los Saints adornaba la pared principal.

Los miembros de la banda, desde los más jóvenes hasta los más veteranos, estaban reunidos allí, animándolo con gritos de bienvenida. Jonny, Pierce y Shaundi lo esperaban al frente.

—"¡Feliz cumpleaños, jefe!" exclamó Jonny, golpeándole el hombro con una sonrisa.

Pierce añadió con orgullo: —"Todo esto lo hicimos porque tú nos enseñaste lo que significa ser una familia."

Shaundi, más tranquila pero con una sonrisa sincera, dijo: —"Y porque, aunque no te guste admitirlo, eres el mejor líder que hemos tenido."

Harry no pudo evitar sonreír, sintiendo cómo su corazón se llenaba de gratitud. Miró a su familia adoptiva, a los Saints y a todos los que lo rodeaban. Por primera vez en su vida, comprendió algo importante: no estaba solo.

—"Gracias" murmuró finalmente, con una voz temblorosa pero feliz. —"Gracias a todos. No sé qué haría sin ustedes."

Jaina se acercó y lo abrazó con fuerza, seguida por sus hermanos y luego por Jonny, Shaundi y Pierce. La celebración comenzó, con risas, música y juegos que mezclaban la alegría de los niveles superiores con la calidez de los Saints.

Mientras la noche avanzaba, Harry miró a su alrededor, sintiendo que finalmente tenía unhogary unafamilia verdadera, tanto en la superficie como en los niveles cumpleaños número 11no solo era especial, era el comienzo de algo más grande: la certeza de queél pertenecíay quenunca volvería a estar solo.