Declaimer: InuYasha y sus personajes no son de mi autoría. Si fuera así, este chico tonto se hubiese decidido desde un primer momento.

Nota: Al tratarse de un conjunto de drabbles, ninguno de los escritos superará las 500 PALABRAS. Además, iré subiendo los mismos a medida que la inspiración me acompañe y sepa qué escribir (aunque si quieren tirar ideas no me enojo xD). Por lo tanto, NO PUEDO DECIRLES CUÁNDO VOLVERÉ A ACTUALIZAR. Sepan disculpar ;D.

Palabras: 313.


Hojas en Blanco

XXXIII

Mientras el véspero moría, el último rayo de sol impactó en el cabello azabache de la sacerdotisa. Los ojos de InuYasha se rendieron a la acucia que le producía el fuliginoso destello. Como siempre, observarla se asemejaba a un sortilegio, a un hechizo que entrelazaba las propias lagunas del tiempo.

Era imposible saber quién se había acercado primero. Quién había tomado la decisión de unir sus bocas con desenfreno.

Allí, con sus alimentos entremezclados y perdidos uno en el otro, ella descendió sobre él. La espalda del hanyō, recargada contra la madera del viejo pozo, se tensó de gozo. En cada ascenso y descenso de Kagome las dudas se iban. Su mente se vaciaba, logrando así que el dolor y el desprecio se esfumaran. Perdido en el placer, comprendió que el poder purificador de su hembra limpiaba su corazón y alma.

La sujetó más fuerte de las caderas mientras ella resollaba, buscando esa cima absoluta donde la pasión y el amor se volvían una misma cosa.

Se rindió por completo a lo que ella le producía, dejándose envolver por la plenitud de sus cuerpos entrelazados y sus aromas.

El futuro continuaba siendo impredecible, una fuerza ciega que podría poner en jaque todos sus sueños. Y si bien cada estocada le decía que aún estaba siendo completamente egoísta, su unión le hablaba de esperanza. Porque mientras Kagome siguiera a su lado podría enfrentar cualquier obstáculo, cualquier palabra ponzoñosa.

E, incluso, soñar con lo imposible.

Y, entonces, ella gritó su nombre en éxtasis, aceptando mansamente en su interior todo lo que él era y podía darle: sus dudas o miedos. O incluso sus fantasias o anhelos.

Si alguna vez en los tiempos venideros alguien se atrevía a preguntarle por qué su shirushi era merecedora de todas sus consideraciones, la respuesta era sencilla: «Me devolvió la vida. Me dió esperanza para vivirla, me dió un mañana».*


*Frase textual dicha por el InuYasha de Ashita ne nareba, de MimichanMC.


Y con este drabble se cierra la transición hacia el último arco del fic. ¿Cómo narraré el último tramo? No tengo la más pálida idea xD.

Gracias a la cortesía de nuestra querida Minako, estos drabbles de transición arrancaron con el famoso #PozoDelGozo. Así que tenía —¡NO, DEBÍA!— estar a la altura de las circunstancias. Básicamente: cerrar con un nuevo lime ;D.

Pero también me dí el lujo de unir Hojas con Ashita. Siento que hoy estoy celebrando por partida doble, ya que dos autoras increíbles me han inspirado muchísimo en estos drabbles.

Gracias por seguir acompañándome en cada nueva actualización :3. Como siempre, son libres de comentar su sentir en los reviews. Por mi parte, estaré respondiendo a éstos a la menor brevedad posible.

Recuerden que me pueden encontrar en mi página de Facebook, Twitter y ahora también en Ao3. Allí estoy como Lis_Sama.

¡Un abrazo a todos y buen resto de semana!

Lis