7.- ES MI VIDA
Genial. Simplemente genial, notó el sarcasmo en mis propios pensamientos, la psicóloga tenía razón esta tarea iba a ser difícil. ¿Cómo se supone que hablaría con ese trío de necios? Sabía de antemano que con el viejo seria imposible siquiera intentar hacer que entendiera las cosas, lo único que le interesaba es que me casará para poder dirigir el dojo, ese era también el sueño de tío Soun. Y mamá ¡Por Kami! Ella sería la más difícil de convencer, ella ansiaba de igual manera la boda y ya no digamos sus múltiples insinuaciones de convertirse en abuela. Ya la veía desenvainar su katana para perseguirme por todo Nerima por no querer hacer lo que decía, que no era honorable... es más, esta vez ni siquiera me haría cometer seppuku, ya veía mi cabeza de paseo por las calles. Tenía que pensar muy bien que es lo que les diría y sobre todo como se los diría.
Camino con lentitud hasta el dojo, dando mil vueltas a lo que tenía que hacer, antes de llegar al portón, veo a Kane afuera, recargada sobre la madera, me detuve a verla, se veía hermosa como siempre, con esos jeans deslavados y el suéter de punto de color amarillo, aunque si la veía bien se notaba hastiada y frustrada... algo había pasado.
-Hey Kane- saludo mientras me aproximo- ¿Qué haces aquí?
-Hola- dice con desanimo.
-¿Qué sucede?
-Lo de siempre, me están presionando para... olvídalo- dice con un movimiento de mano para quitarle importancia- Ya sabes como son.
No quise insistir en lo que le sucedía, podía hacerme una idea de que es lo que pasaba. Fue ahí donde me di cuenta de que tenía que hacer algo, porque no solo estaba en juego mi vida, sino la de ella y si no hacíamos algo, esos tres seguirán interfiriendo y obligándonos a hacer lo que ellos dispusieran.
-Kane... necesitamos hablar- le dije de manera seria.
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-Muy bien Ranma, ¿Cómo te fue con tu tarea?- pregunto la psicóloga mientras tomaba su libreta.
-Pues... no muy bien- dije molesto- Sabía que sería difícil hablar con ellos.
-¿Porque? ¿Qué paso?
-Bueno... ese día se les ocurrió molestar a Kane y luego cuando yo llegué todo exploto.
-¿Cómo es eso?
-Pues...- digo mientras me rasco la nuca y comienzo a relatarle lo que había pasado hacia una semana.
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FLASHBACK*
Le pedí a Kane hablar, así que en vez de entrar a la casa fuimos hasta el parque, caminamos en silencio hasta la orilla del lago, nos sentamos debajo del árbol donde generalmente siempre pasábamos el rato. Quiero que me cuente que es lo que paso, porque se que fue algo realmente malo para que ella estuviera realmente harta.
-¿Qué paso?
-Lo de siempre, solo que multiplicado- comienza a decir cansinamente- Siguen insistiendo en la boda, hoy volvieron a decir que pronto lo haremos, están haciendo planes para el dojo y ni siquiera les ha importado que quiera ir a la universidad... creen que me voy a quedar siendo ama de casa... ah si, además de eso, estuvieron a punto de darme una lección de educación sexual- dice con frustración.
Vaya que las cosas estaban mal, era increíble que después de 6 meses quisieran volver a obligarnos a casarnos y a decidir como debíamos vivir nuestra vida, todo eso bajo sus expectativas y deseos. Pero esto tenia que terminar, no podíamos seguir permitiendo esta locura, teníamos el derecho de poder decidir.
-Kane... justo hoy la psicóloga me recomendó hablar con ellos- digo con calma- justamente de eso. De ponerles un limite.
-¿En serio?
-Si, y creo que debemos hacerlo- le tomo la mano- No podemos dejar que sigan interfiriendo.
-No nos van a hacer caso.
-Debemos hacerlo, es más... creo que lo primero que debemos hacer es romper el compromiso- digo de manera firme.
-¿Cómo?- pregunta asustada-¿Acaso... tú... tú no quieres...?
-¡Claro que quiero!- digo de inmediato- Pero no quiero hacerlo porque ellos nos obliguen... quiero hacerlo porque nosotros lo deseamos... en nuestros términos cuando estemos listos. Quiero que puedas estudiar en la universidad.
-¿Y tú?
-¿Yo?- pregunto- ¿Yo qué?
-¿No planeas ir a la universidad?
-Aún no lo sé- admito- pero eso no implica que no lo hagas tú.
-Tienes razón, tenemos que terminar con toda esta locura- admite con una tímida sonrisa.
Los dos nos quedamos en silencio unos minutos más, después nos levantamos para regresar a casa, el atardecer estaba por concluir, las farolas de la calle lentamente se comenzaron a encender, atravesamos el portón de la casa cuando las primeras estrellas se comenzaron a ver en el cielo, entramos en la casa, nos quitamos los zapatos y anunciamos nuestra llegada. Íbamos a subir a nuestras habitaciones, pero antes de que pudiéramos poner un pie en el primer escalón, apareció Kasumi para pedirnos que fuéramos a la sala de estar, los dos nos miramos con cansancio y vamos hacia lo que estaba seguro, sería una pelea.
Cuando llegamos a la sala, podía ver a mis padres, al tío Soun, Nabiki y Kasumi estaban sentados con una taza de té entre las manos, era más que obvio que esta vez nos iban a presionar entre todos. Kane y yo nos sentamos en el único sillón que quedaba disponible, Kasumi amablemente acerco un par de tazas de té hacia nosotros, lo tomo lentamente, la verdad es reconfortante, dejo la taza en mis manos para dejar que se calienten un poco.
-Chicos...- comienza a decir el viejo- es hora de que hablemos.
-¿Sobre...?- digo con suspicacia.
-Bueno, cariño... ya ha pasado un tiempo y...- continua mamá con calma- creemos que es hora de realizar la boda, ahora que la locura de tus supuestas prometidas terminó, además debemos ser rápidos no vaya a ser que se aparezca alguien que se diga prometida o pretendiente. Hemos pensado en una boda en invierno...
-¡Eso es en dos meses!- exclama Kane sorprendida- ¡Están locos!
-¿Y nosotros solo tenemos que aceptar lo que ustedes digan y ya? ¿No tenemos derecho a opinar?- pregunto molesto.
-Saben que nosotros queremos lo mejor para ustedes- continua el tío Soun- Además están a un año de terminar el instituto, para ese entonces el dojo ya debería estar en pleno funcionamiento. Ustedes serían los sensei y...
-Kane quiere ir a la universidad, ¿Acaso eso no importa?
-Pero la universidad no le servirá de nada, después de todo será la dueña del dojo, su deber es estar aquí con su familia- dice con una leve sonrisa Kasumi, no puedo creer que es lo que esta diciendo, realmente quieren que ella sea solo una muñeca en un aparador- Pero no se preocupen, también aprenderá aquí, reforzare las clases de cocina y... te prometo que sera una buena ama de casa.
-¿Qué dices Kasumi¡- dice Kane con tristeza ante su hermana- ¿Acaso... no crees que pueda ir a la universidad?
-Akane, eso no es importante, tú prioridad debe ser convertirte en la señora de la casa, ser una buena esposa y madre.
-Basta...- digo cansinamente- Ya basta.
-¿Que dices muchacho?
-¡Que ya basta! ¡Dejen de hacer esto!
-Pero...
-Pero nada, ¿Qué no han entendido que ya no vamos a hacer lo que ustedes quieran? Es más, tenemos que decirles algo- digo mientras tomo la mano de Kane y le doy un pequeño apretón en busca de apoyo- Hemos decidido... cancelar el compromiso.
-¡¿QUEEEEEE?!- gritan todos al mismo tiempo.
-Lo que escucharon, estamos hartos- dice Kane bastante molesta- Y si para parar esta locura tenemos que terminar el compromiso lo haremos.
-Pero hija, date cuenta de que todo lo estamos haciendo por ustedes- comienza a explicar nervioso el tío- Ranma ha estado saliendo y llegando tarde, ¿No te preocupa que este saliendo con alguien más? Es por eso que...
-Esto debe ser una jodida broma- digo ya sin un ápice de paciencia- Tal vez, si se hubieran interesado en preguntar que es lo que hago, yo les hubiera dicho...- veo que el viejo quiere interrumpir, así que levanto un dedo para impedirlo- Hace una semana ustedes ya tenían sus conclusiones, y esas eran que yo salgo con alguien más ¡¿Acaso están locos?!
-Bueno... tienes que aceptar que es lo más lógico- dice el viejo- siempre estabas detrás de Shampoo, Ukyo y...
-¡¿Yo, estaba detrás de esas locas?! ¿Acaso no fuiste tú quien me comprometió con Ukyo, por un maldito carro de okonomiyakis? ¿Acaso no llegamos a la aldea de las amazonas por ti? ¿En que jodido mundo creen ustedes que yo estaba feliz con sus constantes acosos?
-¡Ranma! ¡Cuida ese lenguaje!- me reprende mamá al oírme maldecir.
-No- le conteste con frialdad- voy a seguir hablando como quiera, si con eso me van a escuchar. ¡Entiendan, es nuestra vida de la que están hablando!
-Muy bien, entonces por favor, dinos Ranma- dijo con calma Kasumi, queriendo evitar más discusiones- ¿Qué has estado haciendo por las tardes las últimas semanas?
-He estado consultando a una psicóloga- digo sin más- eso es algo que he estado haciendo, además de que estoy viendo la posibilidad de hacer el examen para ir a la universidad.
-¿Una... psicóloga?- dice mi madre con sorpresa.
-Si, después del último incidente en la escuela... me di cuenta de que necesitaba ayuda.
-¿Y no planean hacerse cargo del dojo?- pregunta el viejo- ¿Qué son esas tonterías de querer estudiar?
Ni siquiera me sorprenden las palabras de mi padre, eso siempre lo he escuchado, nunca le intereso si iba o no a la escuela, solo cuando estuvimos un buen tiempo en un lugar, accedió a dejarme ir a la escuela, justo donde conocía a Ry... al maldito cerdo y obvio cuando llegamos aquí.
-Es curioso que digas eso- dije socarronamente- porque justamente TÚ me obligaste a ir a la escuela, cuando llegamos aquí.
-Eso.. eso...- comenzó a tartamudear- eso fue para que cuidaras de Akane.
-Bueno... siguiendo esa misma lógica, lo correcto es que yo vaya a la universidad. ¿No creo que quieran dejarla ir sola?
-Bueno... no, pero no sería necesario hacer eso, si se casan y comienzan a cumplir con sus responsabilidades- contrataca el tío Soun.
-Por eso es que hemos decidido que la boda sea en diciembre y...
-No va a haber boda- dijo Kane con calma- bueno, a menos que sea la de Kasumi. Yo no voy a casarme... no aún.
-Ustedes van a hacer lo que decimos, así...- continuo hablando mamá.
-¿No creen que ellos deberían poder decidir y opinar?- dice de pronto Nabiki.
-No, Nabiki, ellos tienen la obligación de cumplir con su palabra y...
-Nosotros no tenemos que cumplir por sus promesas- dice cada vez más molesta Kane- Nos han impuesto algo para lo que no estamos preparados.
-No, a partir de hoy, Kane y yo tomaremos las decisiones que consideremos necesarias en nuestra vida, eso quiere decir, que solo nosotros decidiremos si queremos seguir estudiando, si queremos hacernos cargo del dojo e incluso, solo nosotros decidiremos si nos casamos y cuando.
-Muchacho, ustedes van a hacer lo que...
Ya para este punto estaba harto de sus necedades, seguían queriendo regir nuestras vidas, pero ya no más. Sin decir una palabra más, me levanto, me llevo a Kane, salimos de la sala y subimos a su habitación. Notó que esta molesta y ¿Cómo no estarlo? Si nuestros padres están más que obsesionados con la idea de una boda que no queremos, al menos en este momento. Ambos estamos sumamente molestos, Kane no deja de dar vueltas por su habitación, se que esta desesperada además de enojada y que de haber podido hubiera golpeado a todos con ese maldito mazo que siempre carga. De pronto tengo una idea, necesitábamos hacer algo y creo que algo radical es lo que necesitamos.
-Kane prepara una maleta o mochila con tus cosas- digo de repente.
-¿Qué quieres decir?- pregunta con duda.
-Nos vamos a ir, voy a buscar mis cosas, después de que salga cierra con llave, te veo en la ventana en 10 minutos.
Sin decir más salgo, corro a mi habitación, tomo mi mochila y comienzo a guardar mis cosas sin siquiera preocuparme por si quedaban ordenadas, veo la manera de trabar la puerta corrediza, saco las cosas más preciadas que tengo escondidas y sin más salgo por la ventana, camino por el techo hasta la habitación de Kane, dejo mi mochila, comienzo a descolgarme para estar frente a su ventana, toco suavemente y veo a mi chica con su mochila lista, la ayudo a salir y subimos de nuevo al techo, acomodo mi mochila, después tomo a Kane entre mis brazos y nos vamos de esa casa de locos.
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-¿Estas diciendo que escaparon de casa?- pregunta la psicóloga con sorpresa.
-Si, se que fue algo impulsivo pero... teníamos que hacerles ver que no vamos a permitir que sigan haciendo lo mismo- digo tranquilamente.
-¿Y a donde fueron?
-Eso fue lo más fácil, fuimos a casa de mamá- digo con una sonrisa- Nadie nos buscará allí.
-¿Pero como van a vivir ahí?
-Fácil, faltan algunos detalles en la casa, cosas como pintura y esas cosas... por lo demás ambos acabamos de conseguir un trabajo de medio tiempo.
-¿Y no los han buscado?
-Claro al día siguiente fueron a buscarnos a la escuela, querían que volviéramos, que aceptáramos sus ordenes y... pues salimos corriendo de ahí.
-Tú novia menciono algo de clases de educación sexual ¿Para que?
-Son sus ideas para que podamos darles nietos... nos dicen que posiciones habría que hacer y ...- digo completamente rojo- ¡Es demasiado vergonzoso!
-Entiendo... y ¿Que aprendiste de esa pelea?
-No sé que pensar, de mis padres y del tío no me sorprende... ellos han dicho lo mismo una y otra vez. Solo me sorprendió la actitud de Kasumi- digo con tristeza- Pensé que ella quería que su hermana fuera feliz, pero ellos quieren que sea solo una muñeca en un aparador. Aunque lo que más me sorprendió fue que Nabiki no había dicho nada de mis visitas aquí, fue la única que de cierta forma nos apoyo.
-¿Y han pensado en volver a su casa?
-Claro, pero no lo vamos a hacer hasta que acepten dejarnos vivir nuestra vida. Queremos poder equivocarnos, queremos estar tranquilos, creo que ambos queremos ser adolescentes normales.
-Muy bien, es casi hora de acabar, ahora para la semana siguiente quiero que me traigas algo sobre esas prometidas que tenías, quiero saber en especifico algo sobre ese acoso del que haces referencia, cuéntame que fue lo peor que te hayan hecho y sobre todo como lo tomo tú novia. Me da mucha curiosidad esa dinámica que crearon en torno tuyo.
-Esta bien- digo con cansancio, realmente ya no quería pensar en nada que tuviera que ver con ellas.
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N/A:
Hola a todos, aquí les dejo la actualización de esta historia, espero que les guste.
La Condesa Crawley XOXO
