Capitulo 63


Rías no entendía lo que había sucedido.

Hace unos minutos, lograron salvar a Asia de las manos de Diodora, solo para que segundos después una luz la cubriera y la hiciera desaparecer. Eso provoco que Shalba, quien fue el responsable, apareciera y se jactara sobre ellos después de matar a Diodora.

Después, Ddraig, el dragón sellado en el guante de Issei les dijo que debían irse si querían vivir. Tras eso, la armadura Scale Mail cubrió a Issei y unos extraños orbes de luz salieron de él con diferentes voces que decían cosas que no entendía mientras el aura de Issei se hacía más intensa y opresiva, haciendo difícil de respirar y destruyendo el templo con solo su presión.

Seguido de ello, Issei recito un cantico que nunca había oído y de repente se transformo en... una especie de dragón monstruoso.

¿Qué estaba sucediendo, por el amor del Diablo?


(Con Vali)

El peliplata, junto con Bikou, Paradox y Arthur navegaban la Brecha Dimensional usando una esfera de energía creada por el rubio para protegerlos de los daños. Habían estado explorando y buscando por casi dos horas.

-Oye, Vali, ¿podemos terminar con esto?- Pregunto un aburrido Bikou.

-Yo también me quiero ir. Las luces y la imagen era increíble en un inicio, pero ya me canse- dijo Paradox, también aburrida. -Se que deseas ver a ese Gran Rojo, pero no creo que aparezca-.

Vali suspiro internamente. Esos dos se quejaban como niños en un viaje, pero por esta vez les complacería. Gran Rojo solo se muestra ante quienes desea que lo vean, y el hecho de no encontrarlo es porque no son dignos, o este lugar es mucho más grande de lo que imaginaron.

Antes de dar la orden a Arthur de volver, sintió una fuerte sensación en la nuca recorrerlo como electricidad.

-Esta sensación...- alzo la mirada y se concentro en buscar el origen. -Hyodou Issei…-.

-¿Qué pasa?- Pregunto Bikou al notar el cambio en la expresión de Vali.

-Cambio de planes: nos vamos al Inframundo-.

-¿Hm?- Con la vista fija adelante, Arthur noto una ruptura en el espacio de la Brecha Dimensional. -Eso es...-.

Vali, Bikou y Paradox vieron adelante al escuchar los murmullos del rubio, viendo que algo salía de la ruptura, una persona.

-Ella es...- inmediatamente, Vali activo su armadura y salió de la esfera hacía la persona. La tomo en brazos y la cubrió con su aura para que no muriera por el poder de la dimensión y volvió al interior de la esfera.

Bikou y Paradox vieron con curiosidad a la chica rubia que usaba un uniforme de escuela.

-¿Esta no es una de las mujeres del Sekiryuutei? ¿Qué hace aquí?- Pregunto el nieto de Sun Wukong.

-Tiene un rastro de energía cubriéndola- noto Vali, inspeccionando dicho rastro, reconociéndolo al instante. -Shalba- dijo el nombre con desprecio. -Sin duda algo debe estar pasando en el Inframundo, y Issei Hyodou esta involucrado-.

-La Brigada del Khaos iba a lanzar una operación hoy. No se de que tipo, pero parece un ataque- menciono Arthur, moviendo suavemente su espada para cambiar la dirección de la esfera. -Temo que ya están sospechando de nosotros-.

Si era cierto o no, a Vali no le importaba. Cualquier tipo de duda se responderían cuando llegaran.


La batalla, si se podía llamar realmente así, fue muy unilateral.

Issei, transformado en una especie de dragón, ataco con mucha brutalidad a Shalba, arrancándole el brazo derecho fácilmente y cuando Shalba lo ataco con el mismo rayo de luz que hizo desaparecer a Asia, pero con mucho más poder, Issei uso el poder que le robo a Albión para reducir el poder del ataque a nada, y usando el poder absorbido para arrancarle el otro brazo.

Cuando Shalba intento escapar al darse cuenta que iba a morir, Issei uso el poder de Gasper para detener su huida.

Y cuando Issei estaba cargando un ataque que seguramente destruiría a Shalba y todo a su alrededor, el clan Gremory no tuvieron de otra que alejarse. Kiba tuvo que arrastrar a Rías, ya que esta no respondía a los llamados de los demás.

Cuando Issei libero el ataque, no quedo rastros de Shalba ni del templo. Solo quedo él, encima de un gran cráter.

Con un rugido, Issei libero esferas de energía a todos lados aleatoriamente, algunas se dirigían a donde estaba el grupo Gremory.

-¡Muro de Cristal!-.

Kiki, apareciendo frente al grupo, levanto su muro que bloqueo y desvió las esferas.

-¡Kiki-san!- Exclamo Kiba, sorprendido de ver al Santo de Aries, pero feliz de su llegada.

-¡Kiki!- Akeno y Xenovia también estaban felices de verlo, y aunque la pelinegra quería lanzarse a abrazarlo, sabía que no era el momento.

-¡Chicos!- Todos alzaron la vista, viendo a Seiya descender hacía ellos. -¿Qué demonios esta pasando?- Pregunta, viendo la enorme bestia. -¿Qué es eso? Se parece a...-.

-Es Issei- revelo Rías, para sorpresa de los Dorados. -Perdió el control de su Sacred Gear y no escucha razones- dijo desesperada.

-¿Cómo paso eso?- Pregunto Kiki, aun manteniendo su muro.

-Fue por ese sujeto Shalba. Él... por culpa de él, Asia...- Xenovia no pudo terminar, ya que solo mencionarlo duele e hizo que rompiera otra vez en llanto.

-Asia murió- dijo Yuuto, tomando el mando del grupo de momento.

-¡¿Qué?!- Exclamaron los dos dorados, buscando con la mirada a la ex-monja, pero no estaba.

-Oh, dios...- murmuro Kiki. No había convivido mucho con la rubia, pero era obvio que era una joven dulce y un alma amable. Alguien que merecía toda la felicidad que el mundo podía ofrecer. -Eso es...-.

-No me extraña que se haya vuelto loco- dijo Seiya con gran seriedad, viendo a Issei rugir mientras su cuerpo era cubierto por un aura carmesí. -Kiki, mantén tu Muro de Cristal activado y protege a los chicos-.

-¿Vas a ir a enfrentarlo?- Pregunto Kiki, aunque la respuesta era obvia.

-Si no lo detenemos, destruida todo y no sabemos como o cuanto le afecta esa transformación- estiro las alas de su armadura y despego al cielo.

Rías apretó los puños, viendo con impotencia como Seiya se dirigía hacía Issei para volverlo a la normalidad.

Y lo único que ella y los demás podían hacer era mirar.

A Seiya no le tomo ni un segundo llegar hasta donde estaba el Peón Gremory.

-¡Issei!- Lo llamo Seiya, ganando su atención. -¡Escúchame, Issei!-.

Issei rugió y le lanzo un rayo carmesí que Seiya desvió con su mano.

-Sin importar lo que diga, no me escuchara, ¿eh?- Observo Seiya mientras Issei rugía, estirando lo que parecían ser sus alas. -Entonces no me queda de otra que hacerlo volver en si a golpes-.

Cuando Issei despego vuelo al cielo, Seiya, a gran velocidad, lo golpeo en el centro del pecho, haciéndolo estrellarse contra el suelo, generando una onda de impacto por la caída. Seiya se elevo para esquivar un golpe de la cola de Issei.

El Dragón Rojo de la Aniquilación se levanto y tomo el vuelo de forma más rápida que antes. Seiya le siguió y ambos chocaron, volando a gran velocidad en el cielo. Se convirtieron en líneas de energías roja y dorada respectivamente, surcando el cielo a gran velocidad hasta que Seiya lanzo a Issei de nuevo contra el suelo, pero esta vez, el dragón giro y aterrizo pesadamente.

Con un gran rugido, los ojos de la armadura de dragón brillaron momentáneamente de amarillo. Un segundo después, Seiya sintió todo su cuerpo congelarse.

-¡Uso mi poder de nuevo!- Exclamo Gasper, sintiendo de nuevo la misma sensación que sintió antes cuando Issei impidió que Shalba escapara.

-¿Puede usar los poderes de otros?- Exclamo sorprendido Kiki. -Pero aun así, no debería ser capaz de congelar a Seiya-.

-Puede que en ese estado, el poder de Gasper que usa Issei sea más fuerte- dedujo Akeno.

Haciendo arder su Cosmos, Seiya pudo liberarse del congelamiento temporal, pero ese segundo basto para que Issei se elevara a su altura y lanzara un golpe con su garra que Seiya apenas tuvo tiempo de protegerse con sus brazos, siendo ahora él quien fue lanzado a estrellarse contra el suelo.

-¡AAAARRRGGH!- Rugió Issei como una bestia sin control, lanzando otro rayo carmesí que Seiya desvío, pero noto que ese rayo fue más fuerte que el anterior.

Seiya se reincorporo y movió a un lado para esquivar a Issei, que descendió a velocidad para aplastarlo. El suelo se rompió debajo suyo cuando solo aplasto tierra.

Seiya, a velocidad mach 5, se movía alrededor de Issei, buscando algún punto para atacar o dar un golpe que lo dejara fuera de combate sin herirlo mucho o de forma letal. Pero al moverse, se dio cuenta de algo... y es que Issei podía seguirlo.

Era difícil de notar, ya que no se podían ver las pupilas en sus ojos, pero Seiya sabía que Issei podía verlo moverse a esa velocidad. Issei apenas se había vuelto capaz de moverse a la velocidad de un Caballero de Bronce, que ahora pudiera seguirlo con la mirada cuando se estaba moviendo a la velocidad máxima que un Santo de Plata podía alcanzar era algo sorprendente. ¿Cuánto poder tenía en esa forma?

Usando de nuevo el poder de Gasper, Issei congelo a Seiya, pero Sagitario estaba preparado y no se vio afectado por eso, deteniendo con algo de esfuerzo la garra de Issei con su mano derecha y bloqueando con su brazo izquierdo el latigazo de su cola.

Generando una onda de energía con su Cosmos para apartar sus extremidades de él, Seiya se elevo más al aire para mirar a Issei, o más exactamente, su sombra.

-¡Flecha Sombra!- Estirando su brazo izquierdo con dos dedos flexionados, lanzo una flecha de sombra creada con su Cosmos que se clavo en la sombra de Issei.

El dragón rojo iba a tomar vuelo para perseguir a su enemigo, pero noto que no podía mover su cuerpo. Rugió como un animal enjaulado.

-¿Qué fue lo que hizo?- Pregunto Kiba al ver como Issei luchaba por moverse.

-Seiya uso la Flecha Sombra, una técnica de los Caballeros de Sagitario que crea una flecha que se clava en la sombra del enemigo y le impide moverse- explico Kiki. Vio, al igual que los demás, como el aura roja alrededor de Issei se hacía más intensa. -Pero parece que no durara mucho-.

-¡Issei!- Seiya descendió hasta estar cerca del rostro del joven. -¡Este no eres tu! Se que perder a Asia debó ser muy doloroso e impactante para ti, créeme, se lo que es perder a camaradas, ¡pero si no te detienes lastimaras a Rías y a los demás! ¡Tus amigos te necesitan de vuelta!-.

-¡AAAAAAARRRRRGGGGHH!- Rugir fue la única respuesta de Issei.

Aunque no lo había notado antes, al escuchar el rugido de Issei, más que uno lleno de furia o de instinto... parecía más el de un llanto.

-Issei…-


-Asia...-.

-Mi nombre es Asia Argento. Por favor, llámame Asia-.

-Asia-.

-Hacer muchos amigos y comprar flores con ellos, y libros, y conversar con ellos... ese es mi sueño-.

-Asia-.

-Estoy tan feliz... por haber hecho un amigo como tú...-.

Ella era su amiga, alguien importante para él. Se suponía que él la protegería de todo mal, de cualquier idiota o desgraciado que quisiera hacerle daño...

-¡Pero ella murió, ¿verdad?!-.

El recuerdo de Raynare era una herida constante, una cicatriz que ya no hacía daño pero que siempre estaba ahí, un recordatorio de lo que fue y como lo afecto.

-¡Ella esta muerta!-.

Si... esta muerta porque fue débil.

-Fue divertido jugar con un chico que nunca toco a una chica. Solo puse un rostro de tristeza, e inmediatamente, estabas preocupado. Pero fue a propósito para hacerte actuar así. ¿Podrías morir por mi?-.

¡¿Por que no podía dejarlo en paz?! ¡¿Por que no podía simplemente olvidar a esa desgraciada?!

En cuanto vio adelante, vio a Asia, con lágrimas en sus ojos y un pequeño sonrojo. Parecía feliz por algo.

-Estas llorando por mi...- puso una mano en su mejilla con una suavidad enternecedora. -No lo soporto más... gracias-.

Bajo su mano y cuando él extendió la suya, ella ya no estaba.

-No pude protegerla. Otra vez, no pude protegerla-.

-Exactamente. ¡No pudiste protegerla!- Escucho la voz de Raynare atrás suyo y sintió como el cuerpo de ella se pegaba a su espalda. -¡Ni en ese momento, y ni ahora!-.

-¡NO!-.

-¡Issei!- Entre sus lamentos y gritos, escucho una voz. -¡Tus amigos te necesitan de vuelta!-.

¿Amigos? Cierto, aun tenía a sus amigos. Matsuda, Motohama, Kiba, la Presidenta...

-¿En serio son tus amigos?-.

Ahora, la voz que escucho no era la de Raynare, sino la de Rokudo Beelzebub.

-¿Cómo puedes llamar amigo a alguien que solo te busco y te utilizo para su conveniencia? Para esa mocosa y el resto, solo eres una herramienta al que utilizar, un esclavo que no se da cuenta que lo es por las palabras bonitas que le dicen-.

-Cállate- no quería escucharlo, no quería creerle a ese sujeto. Primero Raynare y ahora él. -¿Por que no pueden quedarse muertos?-.

-¿Cómo tu amiga rubia?-.

-¡Cállate!-.

-Esa chica solo era un instrumento, algo que tu "ama" uso para tenerte feliz y domesticado, un bono por su trabajo. Y tu solo eres un chico patético que lo único bueno es haber tenido la suerte de nacer con una Longinus. ¿Por que más alguien se fijaría en ti? No tienes talento para nada, eres un idiota y no eres tan apuesto como te han hecho creer. Solo por tu Sacred Gear es que eres valioso, sin ella, no eres nada. ¿Lo entiendes?-.

-¡CÁLLATEEEEEE!-.


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La energía que Issei acumulo se manifestó como una intensa aura opresiva que fue capaz de deshacer la Flecha Sombra. Issei disparo un rayo carmesí mucho más poderoso que los anteriores, tanto que Seiya no fue capaz de desviarlo o detenerlo, siendo empujado hasta ser elevado por encima de las nubes del cielo.

-Issei…- Rías miraba con impotencia y dolor como su amado era una bestia... era algo que él no era. Todo por la muerte de Asia.

-Como pensé, era el Juggernaut Drive-.

Ante esa voz, todos miraron hacía atrás, viendo a Vali salir de una abertura dimensional.

-¡¿Dragón Emperador Blanco?!-.

-¿Qué haces aquí?- Pregunto Kiki, no esperando ver al peliplata.

Detrás de él, salieron Bikou y Paradox de la abertura. Kiki inmediatamente noto a la joven que era igual a la chica que Ikki entrenaba para ser la siguiente Géminis.

-Solo vine a observar, pues sentí un cambio en Issei Hyodou- respondió Vali a la sorpresa de Rías. El mitad demonio puso sus ojos en el dragón que era Issei y que exudaba de una intensa aura rojiza. -Parece que esta en una etapa incompleta-.

-¿Etapa incompleta?- Pregunto Akeno.

Cuando Arthur salió, todos se sorprendieron al ver a quien cargaba el último portador de Excalibur en brazos.

-¡Asia!- Xenovia fue la primera en reaccionar, levantándose y lanzándose hacía su amiga que estaba viva, inconsciente, pero viva. -Qué bueno...- la peliazul derramo lágrimas de felicidad. -Gracias a Dios...-.

-La encontramos mientras explorábamos la Fisura Dimensional- dijo Vali, mientras Arthur entregaba a la joven con sus amigos.

-Tuvo suerte. Si no la hubiéramos encontrado, habría sido destruida en la Fisura Dimensional- dijo Bikou de manera casual.

Vali vio a Seiya alzar el vuelo desde el suelo. El castaño estaba ileso, aunque su armadura tenía unos pequeños raspones.

-Dijiste que Issei estaba en una etapa incompleta- recordó Kiba lo mencionado por Vali. -¿A que te refieres con eso?-.

-La Juggernaut Drive es lo que hace que las Longinus sean superiores al resto de las Sacred Gear. Es una forma o estado, dependiendo del Sacred Gear, que aumenta su poder y el del portador a grandes niveles, al punto de poder matar dioses- explico Vali.

-¿Es como un Balance Breaker más poderoso?- Pregunto Paradox, que no sabía tanto de las Sacred Gears.

-Ojala fuera tan sencillo-.

-¿Qué tratas de decir?- Pregunto Rías.

-Una técnica tan poderosa nunca viene sin un costo. El Longinus se necesitan grandes cantidades de energía mágica, demoniaca o angelical que se podrían considerar exageradas. Quien no tiene la suficiente energía, da años de su vida como pago a la activación-.

Eso preocupo y asusto a todos por igual.

-Quieres decir...-.

-Si- asintió Vali a los temores de Rías. -Si Issei Hyodou no es detenido o él detiene ese estado, morirá-.

-Apúrate, Seiya- pensó Kiki, enviando toda la información que Vali dio a la mente de Seiya con su telepatía.


-Ya no puedo perder el tiempo, ¿eh?- Al recibir la información por parte de Kiki, Seiya supo que tenía que terminar la pelea con el siguiente movimiento. -Issei, ¿me escuchas? No dejes que la locura te consuma-.

Issei solo rugió con ferocidad.

-¡Issei, regresa de esa locura!- Seiya comenzó arder su Cosmos, manifestándose como un aura dorada que lo rodeaba. -Te traeré de vuelta con este golpe-.

Al ver a su enemigo prepararse para lanzar un ataque, el Dragón de la Dominación imito su acción. El protector del pecho se abrió a los lados, revelando una gema verde en el centro.

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Seiya comenzó a formar con sus manos y brazos la formación de las estrellas de la constelación de Pegaso mientras su Cosmos ardía y se elevaba más y más. A su espalda, la imagen de una galaxia se podía ver, junto con la constelación de Pegaso y del animal mítico, pero de color dorado.

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-¡Meteoros de Pegaso!-.

[¡LONGINUS SMASHER!]

Los miles de meteoros dorados y el rayo de destrucción esmeralda volaron y chocaron a mitad de camino, generando un gran impacto que hizo temblar no solo el área donde estaban, sino más allá, sintiéndose incluso en el campo de batalla de las Facciones contra los Antiguo Maou, batalla que por cierto, ya termino.

El choque de energía era tan poderoso que todos, excepto Kiki y Vali, fueron empujados hacía atrás. Aries tuvo que reforzar su Muro de Cristal para proteger a todos y Vali veía asombrado y con interés el choque de poderes.

Seiya sintió como la presión del ataque de Issei era mayor a la esperada, pero aun con el increíble reto que estaba suponiendo el choque de poder, sus meteoros, lenta y de forma segura, iban superando el rayo láser draconiano de Issei, y con sus meteoros, él también avanzaba ejerciendo presión.

Con un grito de valor y determinación, los meteoros de Seiya superaron el Longinus Smasher de Issei y, reduciendo el poder de su ataque para no ser muy mortal, su puño conecto en la gema donde el rayo había sido liberado. El impacto libero una onda de choque por atrás de Issei, y un segundo después, toda la armadura estallo en pedazos.

Con un último grito agónico, el cuerpo de Issei brillo, reduciendo su tamaño y forma de su cuerpo hasta volver a la normalidad. Seiya alcanzo atraparlo en sus brazos y comenzó a descender al suelo, donde dejo a Issei suavemente. Más allá de algunas heridas, Issei no parecía estar grave.

-Si que me hiciste trabajar...- Seiya se sentó pesadamente en el suelo mientras replegaba las alas de su armadura al interior. Entre luchar con un Dios y esto, era lo más cansado que Seiya había estado desde que llegó a Kuoh. -Issei, Issei…- empezó a darle suaves cachetadas en el rostro para que despertara. -Despierta o yo te despierto con un golpe- una idea se le vino a la mente. -Despierta, o te perderás a Rías bañándose en las aguas termales-.

Issei abrió los ojos y se sentó de golpe.

-¡¿Donde?!- Exclamo, mirando frenéticamente de un lado a otro, antes de detenerse al sentir un dolor recorrer todo su cuerpo. Gruño y se llevo una mano al estomago. -¿Qué paso?- Miro a su alrededor. -¿Dónde estoy?- Vio a Seiya. -¿Seiya-sensei? ¿Qué hace aquí?-.

-Salvándote el pellejo- respondió Seiya con una sonrisa.

La mente de Issei se puso al día y recordó todo lo que sucedió. Diodora, Asia, Shalba… como este la mato.

-Mierda...- el castaño más joven miro al suelo y apretó tan fuerte los puños que enterró sus uñas. -No pude defenderla. Por mi culpa Asia, Asia esta...- cerró los ojos, derramando un par de lágrimas. -¡Mierda! ¡Si tan solo fuera más fuerte...!-.

Seiya entendía lo que estaba pasando Issei ahora. Estaba pasando lo mismo por lo que él paso cuando llego frente a la estatua de Athena, solo para ver la Daga Dorada manchada con la sangre fresca de Athena. La impotencia y el dolor de saber que fracaso en proteger a la persona que más le importaba quedaron incrustados en su alma.

-Si crees que tu poder no es suficiente, entonces hazte más fuerte- dijo Seiya, colocando una mano en el hombro de Issei. -No te conformes nunca con tu nivel actual, porque siempre habrá otra batalla que luchar, otro enemigo que derrotar. Esta frustración que sientes... nunca la olvides, porque te impulsara a llegar a alturas mayores-.

-Sensei…-.

-¡ISSEI!-.

Los dos castaños alzaron la mirada, viendo al clan Gremory volar hasta ellos. Los Demonios bajaron y Rías inmediatamente fue abrazar a Issei, pero con la delicadeza suficiente para no herirlo por error.

-Presidenta...- Issei vio sorprendido como Rías lo abrazo, además de sentir el temblor en su cuerpo. Sus ojos se posaron más allá de ella, notando a Asia que estaba en brazos de Kiki, y que recién ahora estaba despertando. -Asia...- sus ojos se llenaron de lágrimas.

-¿Issei-san?- Pregunto adormilada la rubia mientras Kiki la dejaba con cuidado en el suelo para que se parara sola.

Kiki dejo que los jóvenes se reunieran y liberaran la tensión mientras se acercaba a su compañero.

-¿Estas bien?-.

-He estado mucho peor y lo sabes- respondió Seiya. -Al menos todo termino bien al final- noto al Equipo Vali estar un poco lejos de ellos. -¿Cuando llegaron?-.

-Mientras tu luchabas aparecieron. Fueron ellos los que salvaron a Asia-.

-Fue coincidencia- respondió Vali con un encogimiento de hombros.

Issei noto a la única chica del grupo, no solo por el aura Cósmica que emitía, sino que era igual a Integra.

-Oye...- le hablo a la chica, que volteo a verlo. -¿Qué relación tienes con Integra?-.

-¿Conoces a mi hermana?- Pregunto Paradox, sorprendida de que un Santo legendario sepa de su hermana menor.

-¿Es tu hermana? Claro que iba a tener una gemela- suspiro Seiya, habiendo tenido que esperar eso.

-¿De que la conoces?-.

-Ikki la esta entrenando, ella será la próxima Caballero de Géminis dentro de poco-.

-¡¿QUÉ?!-.

-Issei Hyodou- Vali interrumpió a todos mientras veía al cielo. -Observa atentamente-.

Seiya, Kiki y Paradox alzaron la mirada, notando como una gran masa de energía entraba al espacio en donde ellos estaban. Incluso Bikou y Koneko lo sintieron y temblaron.

De una gigantesca brecha dimensional en el cielo, salió la figura gigantesca de un enorme dragón rojo occidental con un cuerno en el hocico y un par de alas de 100 metros.

-¡¿Qué es eso?!- Exclamo Seiya, viendo al dragón. Aun desde la distancia, podía sentir su poder y era enorme. Ni Hades, que podía alinear los planetas, había tenido un poder tan enorme como el que podía sentir del dragón.

-Dragón de Dragones. Llamado como DxD, el verdadero Dios Dragón Emperador Rojo: Gran Rojo- presento Vali a la criatura.

-¿Ese ser es Gran Rojo? Creí que lo grande era solo el nombre...- murmuro incrédulo Sagitario.

-Gran Rojo... DxD…- repitió Issei mientras caminaba para ver mejor al dragón hasta estar hombro con hombro con Vali.

-Él eligió vivir en la Brecha Dimensional y volar por toda la eternidad. El objetivo de Ophis es sacarlo de ahí o matarlo- dijo Vali. -Me uní a ella porque mi objetivo es derrotarlo-.

-¿Tu objetivo?-.

Vali levanto el brazo derecho con la palma abierta hacía Gran Rojo, para luego cerrar su puño. -Quiero ser el verdadero Emperador Dragón Blanco. El Dios Dragón Emperador Blanco. Algún día, derrotaré a Gran Rojo- bajo su brazo. -Aunque...- fijo su mirada en los Santos de Athena. -Me he dado cuenta que ese objetivo todavía esta muy lejos; pero eso esta bien. El viaje es lo que importa, no el destino, es lo que dicen-.

-Gran Rojo. Ha pasado tiempo-.

Todos se sorprendieron al ver a una niña con aspecto de gótica sentada en una roca cerca de ellos. Ninguno, incluyendo los Santos, la había sentido acercarse.

-¡¿Quién es?!- Exclamo sorprendido Issei.

-Ophis. El Dios Dragón del Infinito, el Dragón del Ouroboros- dijo Vali.

-¡¿Qué has dicho?!- Exclamo incrédula Rías.

-¿Esta niña es la líder de la Brigada del Khaos?- Pregunto sorprendido Kiki. No lo creería, de no sentir la energía que ella tiene del interior. Era tanta que el lemuriano estaba sudando de forma nerviosa.

Ophis levanto su mano derecha, con su dedo índice apuntando a Gran Rojo. -Algún día, definitivamente obtendré silencio- hizo un gesto como si disparara con la mano. -Y tu me ayudaras con eso- volteo hacía Seiya. -Lo prometiste después de todo, Pegaso-.

-¡¿Seiya?!- Kiki y el clan Gremory miraron incrédulo al mencionado.

-¡No se de que esta hablando, lo juro!- Dijo Seiya de manera apresurada y a la defensiva.

-Esta bien si no lo recuerdas, entiendo que la reencarnación en los humanos es diferente a otros seres. Pero ahora que ya no estas en guerra con Hades, haré que cumplas tu promesa- dijo Ophis. Aunque su rostro no mostraba emoción, todos pudieron sentir lo más parecido a determinación en su voz. -Nos veremos dentro de poco-.

Y así como llegó, desapareció sin dejar rastro.


(Después)

Kuroka bostezo de aburrimiento mientras esperaba en la base a que Vali y los demás llegarían. Le Fay había salido un momento porque tenía algo que hacer, algo relacionado a un pedido de Vali que se le olvido.

A Kuroka le parecía tierno la forma en como Le Fay siempre seguía y escuchaba a Vali. Era obvio para ella que la joven bruja estaba enamorada de su líder, y parecía que Arthur también se daba cuenta y no veía con malos ojos. Interesante. Parece que Arthur no es de esos hermanos sobreprotectores, o puede que sea porque confía en Vali y lo conoce.

Un Círculo Mágico azul se manifestó y Vali con el resto llegaron.

-Bienvenidos. ¿Encontraron a Gran Rojo?- Les saludo Kuroka.

-Solo lo vimos de lejos- respondió Arthur.

-¿Eso fue todo?-.

-Bueno, pasaron otras cosas-.

Paradox paso de largo a Kuroka sin saludarla. Tenía los brazos cruzados debajo del busto y su expresión era una de molestia mientras ingresaba en la base.

-¿Y a ella que le paso-nya?-.

-Parece que le dijeron algo que no le gusto, algo relacionado con su hermana- respondió Bikou.

Vali se puso en el risco de donde estaban, mirando al horizonte.

-Katerea. Cruserey. Rokudo. Shalba. La honorable sangre de los antiguos Maou corría por sus venas. Si de verdad hubieran querido honrar esa sangre, debieron haber vivido honorablemente también-.

Aunque lo mismo se puede aplicar a él, pero su caso es diferente. A diferencia de todos ellos, él detesta su sangre y solo la usa como un fin para ser más fuerte, como un medio para su venganza.

No mintió cuando dijo que su objetivo era derrotar a Gran Rojo, pero ese era su objetivo a largo plazo, algo a lo que dedicar su vida. Tenía un objetivo más a corto plazo, y si quería lograrlo, necesitaba hacerse más fuerte. Ser más de lo que es ahora.

-Issei Hyodou… no tengo dudas de que se hará más fuerte a partir de ahora. Yo debo hacer lo mismo-.

Sus objetivos estaban claros. Los métodos que usaría para llegar a ellos no tanto, pero Vali no tenía dudas de que los resolvería tarde o temprano.


(Un par de días después)

Tras sucedido lo del Rating Game y la derrota de la Facción de los Viejo Maou, las noticias no tardaron en expandirse, aun más al confirmarse la participación de cuatro Dioses y que dos de ellos murieran ante los Caballeros de Athena, en los que estaba un Dios principal como Seth.

La batalla no solo trajo la confirmación de que Ophis era, de verdad, la líder del grupo terrorista, sino que también trajo la confirmación de que varios Dioses inconformes se unieron a la Brigada del Khaos, la mayoría siendo Dioses menores y sin títulos.

Todo eso fue un golpe para las Facciones, sobre todo los Panteones de los Dioses que se volvieron terroristas.

En estos momentos, Issei estaba en su habitación en su casa con Seiya y Azazel, el segundo haciendo unos exámenes en Issei para ver que consecuencias dejo la Juggernaut incompleta en su cuerpo.

-Las buenas noticias es que no morirás pronto, las malas es que te quedan entre 500 a 1000 años de vida- dijo Azazel tras terminar su revisión.

Aunque para seres que viven siglos pueda ser una noticia catastrófica, para Issei, que antes era un humano y tenía una esperanza de vida de al menos 90, no fue tanto un peligro. Aunque Issei quería vivir todo lo posible, tampoco tenía esperanzas o muchos deseos de vivir por siglos.

-Durante las siguientes semanas deberás ser atendido por Asia y Koneko para que te ayuden a recuperar algo de vitalidad. Tal vez puedan hacer que recuperes unos años-.

-De Asia lo entiendo, ¿pero porque Koneko?- Pregunto Issei.

-Como Yokai y Nekomata, Koneko tiene la capacidad de usar el Senjutsu, que es la energía vital de la naturaleza, de diferentes modos. Una de ellas es restaurar la fuerza vital de otros. Ella te lo explicara con más detalles- respondió Azazel.

Cuando Azazel dijo eso, a Seiya le vino el recuerdo de hace años después de que derroto a Kagutsuchi y Amaterasu lo curo al meterse en las aguas termales. Apenas pudo reprimir el sonrojo y mantener su cara seria.

-Te vuelvo a repetir que no uses el poder de Vali, o siquiera el de Gasper de nuevo. Si tienes que usarlos, que sea en una situación donde tu vida o la de tus amigos estén en riesgo, y solo en esa ocasión-.

Issei asintió ante el tono grave de Azazel y lo que pasaría si no le hace caso.

-Azazel-sensei, ¿no hay alguna forma de tener un poder similar a la Juggernaut Drive, pero sin acceder a esa forma y sin los riesgos?- Pregunto Issei.

-¿Te refieres a otra forma más segura?- Pregunto Azazel. Issei asintió. -Eso no es fácil, aunque las Sacred Gear pueden cambiar sus formas y ajustar sus habilidades a la voluntad y deseo de sus portador, alcanzar un poder que rivalice con la Longinus es algo casi imposible, además de que no hay registros de que algo así haya pasado-.

-¿Ósea que es imposible?- Pregunto Issei, desanimándose.

-Nunca dije eso; dije que no es fácil, no imposible- corrigió Azazel. -Eso solo significa que tendrás que esforzarte mucho más de lo que te has esforzado hasta ahora. Será difícil, pero se que lo lograras. Confío en ti- le dio una palmada en el antebrazo izquierdo de forma amistosa. -Mucha gente tiene tus ojos puesto en ti, así que esfuérzate-.

-¡Si!- Respondió Issei, levantándose. -¡Prometo que me esforzaré-.

-Aunque por ahora descansa, pasaste por muchas luchas difíciles últimamente- dijo Seiya. -El festival escolar va a comenzar, así que aprovecha para relajarte y disfrutar como cualquier adolescente-.

-Lo haré. Gracias, senseis-.

Tras ese agradecimiento, Seiya y Azazel salieron de la habitación y caminaron hasta la sala de estar, donde estaba vacía, ya que Kiba estaba entrenando en el sótano con Koneko y Gasper los acompañaba. Akeno se llevo a Kiki, aprovechando que estaba aquí para visitar distintos lugares y Xenovia los siguió, no queriendo quedarse atrás de Akeno. Rías seguía en el Inframundo porque tenía que atender ciertos asuntos como heredera y responder algunas preguntas. Shun había vuelto al Santuario ayer.

-¿Y como están las cosas?- Pregunto Seiya tras sentarse y que Azazel les sirviera a ambos algo de licor.

-Movidas. Con lo sucedido con Diodora, la casa Astaroth esta en una delicada situación, lo más probable es que pierdan sus derechos para presentar un nuevo candidato a Maou cuando pase y muchos privilegios como casa noble. -Aunque Sirzechs y Ajuka evitaron que la familia en general recibiera un castigo peor-.

-¿Y que sucede con los Dioses? ¿Sus Panteones querrán vengarse?- Pregunto Seiya, preocupado de que tengan que lidiar con la furia de otros Dioses.

-Michael hablo anoche con sus líderes. Horus, Quetalcoatl y Dagda no tendrán repercusiones, menos los dos primeros por las muertes de Seth y Buluc. El primero se estaba volviendo complicado de lidiar y el segundo, aunque un Dios de la Guerra, no era muy importante para el Panteón, así que no habrá perdida por ese lado- explico Azazel.

-¿Y que pasa con los que tenemos prisioneros?-.

-Horus y Quetalcoatl permitieron que los retengamos mientras los interrogamos, pero que sean devueltos en cuanto terminemos para que reciban su castigo. No tuvimos problemas en aceptar. Por otro lado, esta mañana hemos estado recibimos propuestas de alianzas de los tres líderes y se los debemos en gran parte a ti y a tus amigos-.

-¿Por que a nosotros?- Pregunto Seiya confundido.

-Tu ya eras conocido como el Asesino de Dioses, pero todo el mundo creía que solo tu podías hacer algo como eso, por ser el más fuerte de Athena, pero ahora que se ha demostrado que cualquier Caballero de Athena, incluso uno de Plata como tu amigo Jabu, es capaz de derrotar a un Dios, hay muchos Dioses que deben estar asustados y resentidos por igual- suspiro Azazel con cansancio. -No me sorprendería si Athena también recibe propuestas de alianza. Para este punto, la mayoría de seres, al menos los que tienen cerebro, creen que es mejor aprovechar que Athena y la Alianza los quieren como aliados a tenerlos como enemigos-.

-¿Y tu piensas igual?-.

-Por supuesto. Tengo la intención de vivir mucho, mucho tiempo, gracias-.

Seiya soltó una risa. De las cosas que se podían decir de Azazel, es que al menos el tipo era honesto.

-Y cambiando de tema, ¿qué hay entre tu y Ophis? ¿De que promesa estaba hablando?- Pregunto Azazel.

-Créeme que no lo se. Nunca había visto a Ophis en mi vida hasta ese momento. Recordaría haber conocido a alguien tan fuerte como ella-.

-Ophis tiene la capacidad de cambiar su apariencia. La última vez que lo vi, tenía el aspecto de un anciano; también, es una experta en ocultar su presencia, solo los más fuertes o especializados en sentir la energía podrían saber quien es. Puede que lo conocieras en el pasado, antes de que seas tan poderoso como ahora, sin saberlo-.

Seiya bebió un trago de su vaso. Lo que decía Azazel tenía su lógica y era la única respuesta que había en este momento, pero Seiya no creía que era eso. No tenía una explicación, pero algo le decía que no era lo que Azazel decía.

-De todos modos, no vale la pena rompernos la cabeza con eso. Ophis tarde o temprano aclarara esas dudas- dijo Azazel, terminando el licor que había en el vaso. -Ahora, el siguiente paso es formalizar las alianzas con el Panteón Sintoísta y el Panteón Nórdico. Empezaremos con Odín primero. Tenemos planes de que su representante en la Tierra venga a formalizar la reunión. Queremos el apoyo de Athena con esto-.

-Hila de Polaris. Es una buena regente, estoy seguro que no tendrán problemas con ella- aseguro Seiya confiado. -Yo tengo que volver al Santuario después del festival escolar, pero Kiki se quedara un tiempo acá- se termino el licor de un trago. -Si quieres ayuda, pídele a Athena que envié a Hyoga. Después de la batalla contra Asgard y Hades, Hyoga se convirtió en el representante y mensajero de Athena en esas tierras-.

-Lo tendremos en cuenta-.


N/A: Hasta aquí el capitulo. Espero les haya gustado, ya que aquí termínanos el arco y empezaremos a preparar el escenario para el siguiente gran arco, que será el de Loki. Tengo ciertas ideas que aprovecharé.

¿Qué les parece las historia y los personajes? Seiya, Kiki e Issei son los personajes que mas me enorgullezco de desarrollar y espero que lo vean bien.

Y como regalo y para traer algo de diversión, aquí les traigo un omake al final.

Sin nada más que decir me despido. Visiten y comenten el resto de mis historias por favor. CHAO.


(Omake canon: la escaleras de las relaciones)

Seiya y Kiki se miraban fijamente, sentados en sillones y separados por una pequeña mesa de vidrio.

-Kiki...-.

-¿Si?-.

-Te has estado haciendo el loco con las reglas del Santuario-.

-No se de que estas hablando-.

-Me refiero al ritual que todo Santo debe cumplir obligatoriamente al tener 17- dijo explícitamente el castaño, haciendo avergonzar al lemuriano. -Has aprovechado las luchas y el caos para que todos olvidaran que aun no lo has hecho, pero yo no-.

-¿Es realmente necesario? Digo, no es algo importante de vida o muerte y además...-.

-¿Olvidaste lo que le paso a Jericó de Cerbero?- Lo interrumpió Seiya.

Kiki hizo una mueca. Lo sucedido con Jericó de Cerbero era conocido por gran parte del Santuario como una lección. En los primeros días de Kiki como Caballero Dorado, Jericó había obtenido su armadura y parecía un prometedor Santo de Plata. Era arrogante y pedante, no dudaba en molestar de quienes tenían un rango inferior, pero su fuerza no se podía desestimar. Parecía una joven promesa en el Santuario.

El problema vino cuando Jericó alargo su ritual de los 17, provocando que en una misión para desbaratar un mercado negro de esclavos, Jericó fuera descubierto por una mujer y bajara la guardia, ocasionando que lo asesinaran con un cuchillo atravesando su garganta. Debido a ese fracaso, el Santuario tardo dos años en localizar a ese grupo y enviaron a Hyoga a eliminarlos permanentemente para que no vuelva a suceder.

Desde ese entonces, Jericó de Cerbero fue recordado como lo que pasa al ignorar las reglas, incluso aquellas que no parecían relacionadas al deber de Santos.

-Virgen o no, eso igual pudo pasarle-.

-Si, pero los hombres que han pasado el ritual se dejan engañar menos por las mujeres cuando los tientan. Y tu, como Caballero Dorado, debes ser un ejemplo para los demás- dijo Seiya.

-No puedo creer que uses eso para... esto- dijo Kiki incrédulo de una forma que reflejaba su molestia.

-No es para tanto. Además, tu la tienes fácil. Tienes que elegir entre Xenovia o Akeno-.

-¡¿Y porque precisamente ellas dos?!-.

-Por que si se los pides, seguramente te dirán que si-.

Kiki... no podía negar eso, menos con Xenovia.

-Yo... no lo se- suspiro Kiki.

-Amigo, si quieres que sea más "natural", entonces deja que las cosas sigan su curso. Lleva a una de las dos a una cita. Mira, es más te voy a explicar algo de la escaleras de las citas-.

Con un lápiz y papel que había cerca, Seiya dibujo una escalera de 15 pisos.

-Tu estarías en el escalón 1 que serían los abrazos, pero pronto estarás en el escalón 2, ósea los besuqueos. Tu síguele por ahí y pronto llegaras al escalón 5, donde ella te dejara ver los 4 metros de su bello estomago. Y luego de un tiempo, o pronto, dependiendo de la situación, llegaras pronto al escalón 8, donde tocaras sus cuernos por primera vez- en toda la explicación, Seiya parecía dramatizar un poco las cosas haciendo su voz más grave. -Muy romanticón-.

-¿Y el escalón 15?- Pregunto Kiki, señalando el último escalón.

-¡Aléjate, Satanás!- Grito Seiya de golpe. -¡Nunca vayas al escalón 15!-.

-Si este... no te entiendo nada-.

-No te preocupes, deja que las cosas fluyan naturalmente-.

Kiki termino más confundido tras esa charla.