El encuentro


El Potterverso es de Rowling


Este fic participa en el Reto "Multifandom 5.0" del Foro "Alas negras, palabras negras"


Tabla nº7: Tropos


Prompt: Nieto idéntico


Draco se anudó la corbata y se puso la americana delante del espejo de pie en su habitación en Malfoy Manor.

Desde que había terminado la guerra, Draco vestía con ropa muggle. Con traje y corbata muy caros, que ante todo era un Malfoy y quería ir elegante.

Después de los juicios tras la guerra, cuando encarcelaron a su padre en Azkaban, su madre empezó a sentarse en la derecha de la mesa y ofreciéndole que se sentara él en la cabecera; cuando antes, incluso cuando su padre estuvo en prisión tras la Batalla del Departamento de Misterios, su madre había ocupado la cabecera de la mesa como regente de la familia Malfoy y porque él era menor de edad.

A Draco eso le incomodaba…

Ocupar el mismo lugar que su padre y su abuelo como cabecilla de los Malfoy no le gustaba mucho… tenía sentimientos encontrados con ellos… su padre jamás le había levantado la mano y siempre había escuchado todo lo que él tenía que decirle y siempre tuvieron una buena relación, cuando había padres de sus amigos que no sabían qué día era su cumpleaños. Además, Draco siempre había comido con sus padres cuando la mayoría de sus amigos comían en la habitación de los niños hasta que cumplían once años.

Pero no podía perdonarle a su padre los errores de su pasado que habían tenido que pagar toda la familia como que él se convirtiera en mortífago y su abuelo se hiciera amigo del Señor… de Quién-Tú-Sabes… ¡de Voldemort! Y colaborara con él.

También odiaba ser completamente idéntico físicamente a ellos, por lo que quería mostrar algunas diferencias con ellos. Todos los Malfoy al cumplir la mayoría de edad, llevaban el pelo largo y él todavía lo tenía corto. No tan corto como Blaise, pero por cortado hacía la nuca y peinado hacia atrás, aunque algunos mechones cortos le quedaban en la frente.

Sabía que Blaise había regresado de Estados Unidos y todos habían leído las noticias sobre la familia de Pansy en los periódicos e iban a reunirse en casa de Daphne para hablar del tema.

Después de peinarse, fue a despedirse de su madre.

Narcissa estaba en el salón, leyendo un libro de filosofía.

Se levantó en cuanto vio a su hijo entrar, otra costumbre que adoptó cuando Draco pasó a ser el cabeza de familia.

— Madre, me voy a casa de Daphe.

— Bien, no olvides traerles un regalo. — era tradición entre los sangre pura traer un regalo cuando iban a casa de otra persona.

— Lenney lo está haciendo ahora.

Como si la elfina hubiera sido llamada, apareció con una cesta llena de galletas caseras.

— Lenney ya tiene la cesta lista para el amo Malfoy.

Ese era otro cambio que Draco experimentó cuando su padre fue sentenciado a Azkaban. Antes para los elfos él era "el amito Draco" o el "amo Draco", ahora que él era el jefe de familia era "el amo Malfoy" igual que lo era su padre y lo fue su abuelo.

— Gracias, Lenney.

Ese era otro cambio que Draco empezó a hacer después de la guerra. Ser amable con los elfos, aunque no pudo mostrar ese cambio de actitud con los que fueron de su propiedad porque fueron embargados, todos salvo por Lenney.

Esa misma mañana en el Wizengamot se debatía sobre los nuevos avances del caso de los esqueletos de la Torre Selwyn.

— Entiendo que mi presencia aquí solo es porque soy el Ministro, querido Berkeley, — empezó Kingsley, — pero sí me permite, me gustaría recordar que Parkinson y Selwyn fueron sentenciados por ayudar a escapar a las mujeres cuyos cuerpos se han encontrado ahora y cuyas coartadas para los momentos del crimen han sido confirmadas.

— ¿Entonces, sugiere que revisemos los casos? — preguntó Johannes. — Señor Ministro, si dejamos salir a esa gente, Selwyn fue mortífago y por las venas de Parkinson corre sangre de mortífago, el mundo mágico no dormirá tranquilo si esas personas circulan por nuestras calles.

— La población tampoco dormirá tranquila si el Wizengamot sentencia condenas injustas. — replicó Sebastian Peverell-Aubépine.

— ¿A qué se refiere, señor Peverell-Aubépine? — replicó el líder del Wizengamot.

— El Wizengamot ya tiene bastantes manchas negras como la sentencia injusta de Sirius Black. Recibimos bastantes críticas de parte de seres queridos del señor Black cuando se descubrió su inocencia. Si se hubiera investigado más ese crimen, se habría descubierto la inocencia de Sirius y ni él ni sus seres queridos habrían sido separados ni hubieran sufrido ninguna desdicha. Ya tenemos gente que confía poco en nosotros tras ese caso, ¿queremos que haya personas que sigan desconfiando?

— Pero son casos diferentes. Sirius era inocente y Parkinson y Selwyn son culpables. — rectificó Astor Greengrass. — Merecen pudrirse en Azkaban.

— Pero se les sentenció por ayudar a sus padres a escapar y sin pruebas congruentes. — rebatió Susan Black. Hacía poco que había regresado de su luna de miel, justo a tiempo de ver las noticias de la identificación de los esqueletos. — Parkinson llevaba cursando todo ese año en Hogwarts, salvo las festividades. Yo misma fui testigo de que ella estuvo allí. El correo estaba vigilado por los hermanos Carrow y si hubiera mortífagos que querían huir se lo habrían dicho a Voldemort, recordemos que los mortífagos eran castigados por la muerte. No hubo manera de que Parkinson pudiera estar en contacto con sus padres. Por otro lado, Selwyn estaba en su trabajo en el Callejón Knockturn. Tan solo viendo y yéndose para ver a su amante, quien estaba embarazado. Según los papeles de su juicio, — Susan sacó unos papeles y leyó. — Leon Selwyn confesó que hizo un Juramento Inquebrantable para proteger a su novio a cambio de obedecer a su padre en todo lo referente a los mortífagos. A la hora de cometer crímenes en nombre de Voldemort, hay que tener esa baza en cuenta.

— Entonces, ¿propone que hay que revisar ambos casos? — propuso un hombre.

— Ustedes, los miembros del Wizengamot se encarga de impartir justicia. Pero en los juicios tras la Segunda Guerra Mágica, no veo que se impartiera mucha de ella. Gente sentenciada por ser esposa, madre, hija, hermana, prima de mortífagos… los hijos de muggles no deciden que sus padres no tengan magia y los familiares de mortífagos no eligen que ellos no tengan una serpiente en una calavera en el brazo. — expuso Kingsley. — Muchos aquí, fueron coaccionados por mortífagos — miró a Astor Greengrass — o los mortífagos asesinaron a su familia — miró a Johannes Berkeley. — Ya han pasado seis años de la guerra, ya deberíamos dejar nuestro odio y resentimiento a un lado, al menos, en el ámbito laboral y tener una actitud profesional. ¿Saben qué en Azkaban no hay enfermería?

— ¡Eso es imposible! ¡Lo dicta la ley! — gritó alguien.

— Pues no la hay. El auror Potter, el auror Weasley y la sanadora auror Dunbar me informaron tras regresar de tomar las muestras del señor Selwyn y de la señorita Parkinson. Me gustaría sugerir que hagamos votación sobre la revisión todos los casos sentenciados tras la Segunda Guerra Mágica. Y en caso de que se tenga que liberar a alguien, que así sea. Todavía quedan muchos mortífagos libres fuera del país y, aunque los buscamos, todos hacemos lo posible por llevar vida normal y dormimos bien por la noche. — informó Kingsley.

— Bien. Votemos la propuesta del señor Ministro. — exclamó Berkeley.

Se levantaron los brazos en afirmación, abstención y negación.

Draco llegó a la mansión de Daphne donde ya estaban Theodore, Grace y Blaise.

— Todavía me sorprende verte con ropa muggle. — sonrió Blaise al verle.

Draco le estrechó la mano.

Ambos habían estado en Estados Unidos, pero mientras, Draco estuvo en Nueva Orleans, Blaise estuvo en Nueva York. Aunque fue mortífago, se libró de Azkaban porque su familia italiana intervinó por él con un buen abogado.

— ¿Encontraste a tus hermanastras? — Draco ignoró la salutación de su amigo.

— Sí. — le explicó Blaise retomando su asiento. — Clarice y Nannina me echaron bastantes cosas en cara. Lo cual es un poco injusto porque yo el único mal que les he hecho a ellas es parecerme a nuestro padre, aunque Lorenzo Zabini era blanco, y ser hombre y mago. Después de eso, preguntaron por mi madre y por mí e hicimos las paces. También me hablaron de la suya. Fue un viaje fructífero y hemos prometido mantener el contacto. — explicó. — Les expliqué que cuando pasé por Italia me encontré con Lorenzo jr. nuestro medio hermano squib. Está bien y está vivo. Un muggle lo encontró cuando padre lo abandonó y lo adoptó. Ahora está felizmente casado con una muggle y tiene hijas. Ambas sin magia. Trabaja en una tienda de zapatos que fundó su padre adoptivo y también da clases de francés en una academia.

— ¿Todo fue bien con Lorenzo?

— Sí. También me echó cosas en cara que padre le hizo por no tener magia. No me lo tomé como personal, ni con él ni con mis hermanas. Sé que necesitaban desahogarse por lo que nuestro padre les hizo y yo era todo lo que padre quería que ellos no eran. Por mucho que el viejo muriera antes de que yo naciera. Pero ahora nos llevamos bien y hemos prometido mantener el contacto. Les di a mis hermanas la dirección de Lorenzo en Italia para que vayan a visitarle. Lorenzo no puede ir al mundo mágico al ser un squib y menos de un país que no es el suyo.

— Que bien, Zabini. Al menos, uno de nosotros va a poder mantener una relación medio normal con su familia. — expuso Theodore. Él también se hizo mortífago, pero desertó y derrotó a su padre, uno de los mortífagos más fuertes y leales de Voldemort, en la Batalla de Hogwarts, lo cual lo salvó de Azkaban. Ahora trabajaba en un departamento nuevo del Ministerio dedicado a investigar todo lo relacionado a las Artes Oscuras, lo cual los hacía tener que colaborar con el Departamento de Uso Incorrecto de los Artefactos Muggles o la Oficina de Aurores.

— Mi madre me tuvo con dieciséis años, mi padre me concibió con cincuenta, al igual que el tuyo. Mis hermanastras son mayores que mi madre. Tengo sobrinos que son mayores que yo. ¡Una relación normal no va a ser! — rio Blaise.

— Celebró que tu viaje en búsqueda de tus hermanos diera resultados positivos, Blaise. Pero, Daphne, ¿puedes hablarnos del caso de la familia de Pansy? Tenía la esperanza de que no fueran ni su madre ni sus tías. Pero al leer el periódico de ayer… — Grace quiso ir al meollo en cuestión del motivo por el que se reunieron. Ella había formado parte de la Orden del Fénix, por eso, no tuvo problemas con la ley al terminar la guerra. Es más, el Ministro Shacklebolt la ayudó en su proyecto de fundar un orfanato para los niños magos huérfanos.

— Yo también quiero saberlo. — explicó Draco. — Justo llegué ayer y vi el periódico.

Blaise palideció.

Él estaba enamorado de Pansy. Ambos cortaron de mutuo acuerdo cuando a ella la sentenciaron. Pansy quería que él siguiera con su vida y no la esperara, aunque Blaise tuvo otras aventuras en esos seis años, jamás había podido olvidarla del todo.

Daphne empezó a detallarles el caso o todo lo que sabía que le contaron su esposo y sus compañeros forenses; desde que Verity acompañó a los aurores en esa primera incursión en la Torre Selwyn a lo que le dijo su esposo esa misma mañana.

— Ahora están debatiendo qué hacer con la nueva información. Confío en que reabran los casos. Pero tanto Berkeley como padre están en contra de liberar mortífagos. Por suerte, Shacklebolt está a favor. — explicó Daphne.

— Fue decisión de tu padre seguir con los mortífagos después de que lo coaccionaran en la Primera Guerra Mágica. Él se quedó por decisión propia para buscar una cura a la maldición de Astoria y también quien se casó con una purista de sangre de buena familia para tener dinero e influencias para ascender en el Wizengamot. Ahora que no se haga el inocente ni el anti mortífago. — masculló Draco. Miró alarmado a Daphne por si había dicho algo que la pudiera ofender, pero ella no dijo nada. Sabía que su amigo tenía razón.

— Además, Berkeley también debería callarse la boca. — masculló Grace.

— Bueno, es normal que nos odie. No que se cierra en bando a impartir justicia. — aclaró Draco. — Pero es normal que nos odie. Los mortífagos mataron a su familia: su esposa, también hija de muggles, y sus hijos.

— No a todos sus hijos. — respondió Grace. — Hubo uno que no estuvo en casa cuando los mortífagos atacaron. Estaba ingresado en el hospital por enfermedad cuando su familia fue asesinada. Johannes Berkeley acaba de abandonar a su único hijo superviviente en mi orfanato porque es squib.

— ¡¿En serio?! — exclamó Blaise sorprendido.

— Para el nuevo líder del Wizengamot, es una deshonra y una lacra en su carrera tener un hijo squib. Por mucho que él haya sido un hijo de muggles discriminado. — contestó Grace.

Todos se quedaron petrificados al oírla. No esperaban tal revelación.

— ¡Que hijo de la gran puta! — exclamó Blaise. — Después dicen de nosotros…

— Bueno, si ese desgraciado se niega a soltar a Pansy, podemos coaccionarlo con eso. — amenazó Theodore.

— Por cierto, Daphne. — Draco quiso cambiar de tema y bajar un poco el mal ambiente que había tomado la sala. — ¿Astoria está bien? — Draco y Astoria empezaron a salir en su octavo año, pero mantuvieron una relación a distancia cuando Draco se fue a estudiar pociones en Nueva Orleans.

— Su salud todavía no ha empeorado por la maldición de sangre. Algunos días no puede levantarse de la cama, pero se recupera. Ahora le están haciendo una revisión, por eso no ha venido.

— Daphne, me sorprende que nos veas por la mañana. Pensaba que trabajabas. — se sorprendió Grace. — Quería esperar a comentártelo en persona cuando nos enviaste la hora por lechuza.

— Porque creo que ya no podré trabajar durante un tiempo. He vuelto a tener un retraso en la regla y después de hacer el hechizo de embarazo… ha dado positiva. ¡Pero no me felicitéis todavía! — exclamó al ver la cara de felicidad de Grace. — Cuando pasen los tres meses, felicitadme...

En la medimagia forense se usaban Artes Oscuras, las cuales podían lastimar a una mujer embarazada. Por ese motivo, cuando una sanadora sabía que estaba encinta, enseguida, le daban la baja médica.

En ese momento, unas llamas verdes aparecieron en la chimenea, por las que salió Sebastian.

Vio a todos los amigos de su esposa en el salón, pero no se sorprendió. Ya sabía que estaban allí.

— Ha salido por mayoría revisar los casos de todas las sentencias a Azkaban tras la Segunda Guerra Mágica. — explicó saltándose el saludo.


Ya tenía ganas de escribir este capítulo. Uno más ligero con todos los amigos hablando. Ya tocaba.

Creo que mi amiga Rebe se alegrará de la aparición de Susan en el Wizengamot, con lo que le gusta. A mí también me ha hecho ilusión.

Grace es una OC, aunque todavía no ha protagonizado ningún fic ha aparecido en el drabble Una Black en un orfanato de mi fic Vivencias.

Por otra parte, os haré un resumen de la familia de Blaise. Su padre se casó con tres mujeres: su primera esposa es la madre de Clarice y Nannina, su segunda esposa es la madre de Lorenzo, el hermano squib, y la madre de Blaise es la tercera y última esposa. Podéis leer más sobre esta familia, aunque Blaise no aparece, en Adiós a la infancia de Zenobia, aunque estad atentos a las trigger warnings.

¿Opiniones?

Hasta la próxima