Que difícil era acertar la llave en la cerradura cuando tienes cinco cervezas encima, eso mismo estaba intento Denkou justo ahora. Batallaba con un enemigo que el mismo despertó, y despertó con humor. Burlándose de él con cada intento fallido de acertar la llave.

Al fin lo logró, lo venció, dio la vuelta a la cerradura y abrió la puerta. Rio un poco al entrar, feliz por ese pequeño e insignificante logro. Puerta: 2 Denkou borracho: 4.

Se quitó su chaqueta y la metió directo a la lavadora, puso a remojar su camiseta, esperando que no fuera muy tarde para quitar las manchas. Lo peor es que era blanca. Se echó agua fría en la cara, lavándose un poco para despertar. El olor a cerveza invadió su nariz. No era de él, miró a la silla donde solía estar Misato, debajo de ella habría al menos una docena de cervezas Yebizu.

Entrecerró sus ojos. Siempre era lo mismo, si Misato se quedaba con él verla beber y beber era la norma. Que lo viera a diario no quiere decir que lo disfrutara. Un poco hipócrita de su parte.

Recogió la cerveza, y lavo la mesa, no le gustaba ese tipo de desorden. Llevo todo directo a la basura. Se estiró tronando su espalda y cuello. Se preguntó entonces donde estaría Misato, si no está desmayada en la mesa, ¿Donde?

Se acercó a su cuarto y toco un par de veces, al no recibir respuesta abrió la puerta. No estaba ahí solo había más desorden y ropa tirada de aquí allá. Un fuerte ronquido le dijo exactamente donde estaba la mujer.

Mi cuarto, mi maldito cuarto, claro que mi cuarto…

Susurró Denkou con molestia, dejaría sus sabanas con olor a cerveza, no es que no haya pasado antes, pero eso lo hacía más molesto. Vio su puerta entreabierta y confirmo sus sospechas, al asomarse la vio desparramada sobre su cama con una mano en su barriga y las piernas abiertas, usando lo mismo que en la tarde, pero sin sostén. Si no la hubiera visto así antes pensaría que la habían atropellado.

Las primeras veces creyó que se había confundido de cuarto, pero ahora pensaba que era a propósito. No sabía por qué.

Oye.

No hubo respuesta, bueno quizá sí, respuestas en forma de ronquidos.

¡Oye!

Se exasperaba un poco, tenía sueño y realmente la cerveza ya no lo tenía adormecido, empezaba a doler.

¡Misato! ¡Despierta de una puta vez!

Ni se movió ni nada, estaba básicamente inconsciente. Chasqueo la lengua con frustración y se sentó en la cama, ella se movió acurrucándose de cara a la pared. Denkou pensó que se veía linda. Sin quererlo (o quizá sí) su vista descendió por la espalda de la mujer, llegando hasta su cintura, se preguntaba cómo se mantenía así con una dieta tan descuidada. La tersa piel de la mujer parecía brillar con la luz de la luna, y atrapó la atención del chico, cuando se fijó en como los shorts dejaban ver parte de sus pantis. Tragó saliva sintiéndose culpable por verla, pero sin detenerse. Las largas piernas de la mujer recorrían el colchón.

Denkou soltó el aire que había contenido sin quererlo. Le dio un último vistazo y lanzó su sabana encima de ella. Evitando así que la dañara el aire frío de la noche, o seguir viéndola de esa forma. Era un adolescente, estaba en la pubertad, pero eso no significaba que podía verla de esa forma. No debía.

Se quitó sus zapatos, los dejo caer sobre la alfombra, iba a ponerse de pie cuando agarraron su muñeca. Miró a Misato por encima de su hombro, no estaba seguro si había despertado o no, pero lo estaba agarrando.

Por favor, no te vayas…

Susurró ella, y Denkou no supo muy bien como tomarlo. Sentía que esas palabras no eran para él. ¿Quizá sí? Quizá ella solo quería dormir con él. Solo dormir. Miró unos segundos como la respiración de Misato se tranquilizaba, y decidió acostarse con ella, junto a ella, dándole la espalda.

Su cama le daba una vista directa al despertador en su escritorio, y al lado del despertador había una foto, de él, Misato, y Shiro. Fue de una de las veces en las que salieron a comer los tres. Ver fotos como esas, lo ponían nostálgico, no recuerda mucho de ese día solo que fue divertido, y que la pizza de piña no era tan mala, lo que si recordaba a la perfección era el día en el que conoció a Shiro. Como siempre no esperaba nada de ese día, parecía común, pero se dio cuenta que no.

Uno de los tantos días en que lo castigaron, era más pequeño, mucho más ¿Tres? Cuatro Años atrás quizá. Era pésimo con las fechas.

Se había peleado con unos idiotas, ni recordaba porqué solo recordaba que lo merecían y sus caras. Si no lo hubieran separado él hubiera ganado, lo juraba desde ese día, y lo seguiría haciendo.

Estaba sentado fuera de la sala del director, esperando su turno para ser juzgado por ese viejo decrepito. Quizá era la segunda vez en el mes. Escuchó como alguien arrastraba los pies por el pasillo, un niño bastante jodido, bueno él tampoco estaba en las mejores condiciones, pero se veía mejor que él. Un ojo morado, tabique roto, moretones y cortes en el cuerpo, un niño en esas condiciones no era nada agradable de ver. El arrastre de sus zapatos quizá era señal de dolor al caminar, el sonido captó su atención y vio cómo se acercaba un chico de cabello de negro.

Lo miró a los ojos, pero él miró a otro lado negándose a verlo devolver la mirada, se sentó con dos sillas de espacio de él, y ya estaba muy confundido, quería hacer muchas preguntas. Pero el chico no hablaba.

Te ves terrible. ¿Te ataco un oso?

El chico no respondió, solo mantuvo su vista baja.

Oye, te estoy hablando, debes responder.

Me caí por las escaleras…

Denkou lo miró incrédulo y algo ofendido, podía ser pequeño, pero no era lo suficientemente ingenuo como para comerse esa mentira.

¿Tengo cara de estúpido? Ya dime que te paso.

El otro no respondió, parecía incómodo y no solo por las heridas. Molesto por su falta de iniciativa Denkou se paró frente al chico y lo señalo.

¡Dime que te paso!

¿Por qué quieres saber?

Soy curioso. Te diré que me paso a mí.

Se preparó como si estuviera a punto de contar la hazaña más grande de su vida, en retrospectiva le daba un poco de vergüenza recordarlo.

Me pelee con 3 chicos de final de secundaria. Si, eran mayores que yo, pero les patee el trasero.

Suena peligroso…

Lo fue, pero yo me rio en la cara del peligro.

Si, mucha vergüenza.

¿Qué te paso a ti?

Me caí de las escaleras…

¡Eso es una mentira! Y ni siquiera es de las buenas. Dime que paso, o si no, no poder dormir de noche ¡Rápido antes de que el director me suspenda!

Eso asusto a Shiro, recuerda su cara de preocupación.

¡¿Te suspenderán?!

No lo sé. Quizá sí. He estado jodiendo mucho últimamente.

¿Por qué estás tan relajado entonces?

No lo sé. ¿Tú por qué no me dices que te paso?

Me dijeron que no dijera nada.

¡Entonces si te golpearon!

Se delató solo, y se puso nervioso por eso.

¡No, no, no!

Jajaja, no, ya te delataste ¿Quién fue? Apuesto que puedo darle una paliza.

¿Por qué harías eso?

Te golpearon, es lo justo.

Pero, ni siquiera sabes por qué. Quizá yo los provoqué.

Claro que no, no tienes cara de ser capaz de eso. Pareces más un llorón.

El comentario hizo que Shiro devolviera su vista al suelo.

No lo dije por mal, solo pues, es así. ¿Por qué te pegaron?

No les gusto mi Vento… Suelen quitármelo…

… ¿Y de que era?

Shiro lo miro confusión.

Yo nunca he traído un Vento, solo dinero, suelo comprar lo que me guste de la cafetería. ¿Me dirás quienes te molestaban?

¿Para qué? ¿Para que los golpees?

Si.

No. Te meterás en problemas.

Bah, no es tan malo, solo escuchar amenazas del director y ya ¿Cómo te llamas?

Shiro…

Apartó la vista como si fuera a golpearlo. Recuerda el asombro que lo invadió entonces, al darse cuenta de quién realmente era. El inútil de Gitao, como le decían en ese entonces. Un chico sin peculiaridad, con eso ya estaba condenado a estar al fondo del barril.

Yo soy Genki Denkou… -Se levantó de las sillas y se acercó a un enchufe en la pared del frente. - El otro día vi un video de un chico que metía un tenedor en un enchufe, no término bien para él, pero quizá para mí sí.

Shiro lo miro confundido, aún no comprende si estaba confundido por lo que dijo, o porque no le importara que no tuviera peculiaridad. Quizá ambas.

¿Qué?

Tengo una peculiaridad de tipo eléctrica, quizá lo absorba y me haga más fuerte.

Es mala idea… ¿No me conoces?

Si, eres Shiro. Te acabas de presentar.

Shiro sonrió, pensando que quizá era nuevo y no sabía de él.

El inútil de Gitao, así te dicen, no te reconocí, pero concuerdas con la descripción. Ancho, tímido y de pelo negro.

Parecía estar a punto de llorar cuando escucho esas palabras de parte de él, y ahora que lo recordaba incluso le hacía sentir culpable.

¿Qué pasa?

Te burlaras de mí ahora.

Sí, quizá sí. Tienes el cierre abierto, eso es motivo de burla.

Shiro reviso pero no vio nada, su cierre estaba arriba. Lo volteo a ver esperando risas y justo eso encontró. Denkou rio al ver que su broma dio en el blanco.

Sabía que caerías. Claro que te molestaré, eso hacen los amigos.

¿Amigos?

Si, amigos, eso somos.

¿Tú quieres ser mi amigo?

¿Además de bajito eres sordo o qué? No me hagas repetir las cosas, me pone de mal humor.

Parecía querer llorar de nuevo, pero no parecía triste, llorar de felicidad ¿Qué se siente eso? En ese entonces jamás lo había hecho, bueno ahora tampoco.

Vamos, no llores, creerán que te hice algo.

Gracias…

Denkou se sorprendió por los agradecimientos, para él, no tenían mucho sentido.

¿Por qué?

Por ser mí amigo…

De nada… Eres un tipo raro… Pero está bien yo también lo soy.

Luego lo llamó el director, lo regañaron como 1 hora. Una hora completa en la que estuvo contradiciendo al director. Los siguientes días intentó hacer que Shiro entrará en su grupo de amigos. No lo logró. No querían estar con un sin peculiaridad. Desde entonces son ellos dos. Denkou y Shiro. La verdad eligió bien.

Sintió el cálido aliento de Misato en su nuca, lo rodeo con sus brazos. Lo abrazo y pudo sentirla como nunca antes mientras la mujer se acurrucaba contra su espalda. Iba a ser una noche larga, pero quizá eso no era malo.

Ok, pero escúchame… Si como unas papas fritas dentro del supermercado…

Mhm.

Y voy al baño unas horas después sin salir del súper…

Ajá…

El producto sigue estando en el establecimiento ¿No?

Bueno eh… Sí, pero…

¡Pero nada! ¡El gerente es un imbécil por hacerme pagar el doble!

Es que es estúpido.

Si tiene lógica no lo es…

Shiro y Denkou estaban en el comedor de su preparatoria, entre tanto ruido sus voces se perdían, solo podían escucharse entre ellos.

¿Y cómo esta Misato?

Bien, no lo sé… Está mañana ya no estaba cuando desperté. Solo dejo una nota en la nevera diciendo que volvería en la noche… Y la manchó con un beso ¿Qué mierda significa?

Que volverá en la noche…

O sea, sí, pero no estás entendiendo… ¿Por qué las mujeres son tan complicadas?

Las personas son complicadas…

Resopló derrotado esperando una respuesta como esa por parte de su amigo. Había despertado de mala gana hoy, entre que no podía dormir porque Misato se movía mucho, y que recordaba continuamente la escena del callejón. Ni siquiera una noche divertida lo distrajo lo suficiente de eso.

Hacen mucho ruido aquí… Como siempre…

Si, a veces siento que hablan de mi…

No hablan de ti… Y si lo hacen les pateo el trasero. Como siempre.

No puedes hacer eso, te expulsarían.

Se dejó caer sobre sus brazos haciendo espacio entre la mesa y su cara, no quería tocarla directamente.

Desearía haberme quedado quieto el resto del año, así podría hacer lo que sea hoy.

No seas llorón, te la pasaste genial todo un año, solo es una semana comportándote de forma ejemplar. Sé que puedes hacerlo.

Todo el mundo cree que soy un alborotador, y no lo soy…

Shiro alzó una ceja y saco una libreta. Denkou rodo los ojos al ver la libreta y se cruzó de brazos. La libreta tenía escrita al frente "cagadas de Denkou" llevaban un registro, algo que empezó como una mala broma, ahora le caía encima.

20 de marzo de 2013, alzaste las banderas de la preparatoria con la mochila de Kato…

Se lo merecía…

Cuando te confronto el viejo Kazuma dijiste: Sé lo que vas a decir viejo, y créeme estoy de acuerdo contigo, no hay excusa para lo que acabo de hacer, fui un idiota, inmaduro y atolondrado, y en verdad lo siento… Luego Kazuma se dio cuenta de que era una frase de una serie y casi te suspenden.

Si, si, ya entendí… Solo era una broma sé que soy problemático, es divertido.

¿Te diviertes ahora?

No, pero el resto del año sí.

¿Has hablado con la rosadita?

Se llama Mina.

Ah y la llamas por su nombre. Va enserio eh.

No le gustan las formalidades, a mí tampoco…

Shiro asintió y puso la libreta encima de la mesa, apoyando los brazos encima. Parecía pensativo, buscando palabras adecuadas.

Y… ¿Irás a la U.A?

Si.

No sabía que te gustaban los héroes.

La mayoría son solo unos narcisistas, pero hay algunos buenos.

¿Cómo All Migth?

Si, como All Might. Aunque ese tipo siempre salva a la gente de desastres que el mismo provoca…

Aquí vamos de nuevo…

Rodó los ojos sabiendo que retomarían lo de siempre

Te lo juro Shiro, sus hazañas se basan en salvar gente de edificios que él mismo derrumbo por daños colaterales.

Es un gran héroe igual. Siempre con una gran sonrisa. Trasmite confianza, no por nada es el símbolo de la paz.

Es cierto, sí. No creo poder hacer eso.

¿De qué hablas?

Realmente no creo poder ser un héroe.

No tienes por qué serlo, tienes muchas opciones.

Me tienes mucha fe Shiro…

Su mejor amigo se veía molesto al ver como se desestimaba a sí mismo.

¡Vamos eres talentoso! ¡Seguro serías un gran héroe!

Shiro, ni siquiera estoy seguro si quiero hacerlo o no…

¿Qué? ¿No dijiste que ya habías rellenado la documentación?

Claro que lo hice… Pero realmente no sé si quiera.

Shiro hizo una pequeña pausa cruzándose de brazos en la silla.

¿Tiene algo que ver con lo que paso?

Creo que... Quiero atraparla.

¿Tú la atraparás?

Alzó una ceja.

No, no ahora, cuando sea un héroe.

¿Estudiaras 4 años para atrapar a una chica?

Las preguntas tan inquisitivas de Shiro comenzaban a fastidiarlo, incluso juraría que había un deje de ironía en su voz.

No, solo… Esperar a sacar una licencia de héroe…

Suena a que tendrás que ser muy paciente… Impropio de ti.

¡Vamos Shiro! ¡¿Por qué importa tanto?!

¡Porque soy tu amigo! ¡No quiero ver como apuestas 4 años a un tal vez!

Guardó silenció sin saber que responder. Nunca vio a Shiro tan molesto. Seguía fastidiado, por el tono que usaba para hablarle, sin embargo, tenía un punto. Quizá podría quitarle un asiento a alguien que realmente anhele ser un héroe.

¿Aún piensas ser psicólogo?

Si, ya me postulé. El examen es el otro lunes.

Seguro te irá bien, eres un chismoso.

El ambiente era tensó, pero sabía que se iría relajando conforme pasarán los segundos.

¿Cómo va tu alquiler?

Lo cubre el subsidio, por ahora. Hasta que cumpla 18, entonces pensaré en qué hacer.

Podría ayudarte luego…

No, no pienso aceptar dinero.

Bien… Tan terco como siempre… ¿Qué tal un empleo en la empresa de mi padre?

¿Crees que puedas convencerlo?

A él no, pero vivo con directora de Olympia, no será difícil convencerla.

Bueno, eso sería de gran ayuda. Gracias.

Denkou se mostró pensativo unos cuantos segundos, antes de mirar a los ojos a su amigo y sonreír.

¿Qué tal los lentes de contacto? Veo que al fin los estás usando.

Shiro pareció avergonzado y comenzó a rascar su mejilla con nerviosismo.

Si, son excelentes… Es como si no los estuviera usando...

No hay de que, de cualquier forma, fue mi idea. Aunque el morado es…

Si queremos que funcione debe ser vistoso… Y el morado es genial.

Si, si, al final son tus ojos. – Volteó a ver alrededor buscando a cualquier profesor. – Son muy malos disimulando que me vigilan.

Te lo buscaste. ¿Tú no has pensado en usar lentes?

No me gustan las gafas.

Me refiero a los de contacto.

Ya lo pensé, justo cuando pensé en los tuyos, con el uso de mi peculiaridad mis ojos cambian de color, sigo sin saber por qué, lo que sí sé, es que generó calor en mi cuerpo, sobre todo en mis ojos… Quizá por eso brillan, por el calor… - Shiro no pareció entender la correlación e inclinó la cabeza – El calor produce luz… No quiero pensar en que pasaría si el plástico de los lentes se derrite en mis ojos… Podría quedar ciego…

Un pequeño silencio se hizo en la mesa, sin saber muy bien que decir ambos, no era muy alentador. Denkou miró a otro lado, con sus brazos sobre el espaldar de la silla.

¿Entonces serás miope toda la vida?

Guardó silencio, pensando en las posibilidades que aún había.

Eso creo…

El metro era un lugar extraño lleno de personas, un lugar público donde todos tenían prisa de llegar a algún lado, pero por más apurados que vayan, todos iban a la misma velocidad. Ni aún con los vagones llenos se saludaban, miraban a otro lado, evadiendo la vista de aquellos extraños. Ignorando a propósito la presencia de otros, poniendo como excusa que tenían sus propios asuntos.

Denkou iba en el metro como cualquier otro día, escuchando música y mirando por la ventana, esperando que el vagón subiera a alguna vía alto, así podría ver algo más que no fuese la pared subterránea.

A esas velocidades todo parecía un borrón, y entre borrones le pareció ver una cara familiar, activó su peculiaridad casi al instante, pero no había nada, no logró ver nada, como si nunca hubiera estado ahí, quizá lo imagino. Desactivo su peculiaridad, y una sensación extraña se apoderó de él. Como si quisiera correr, huir de algo pero ¿De qué? Y ¿A dónde?

Reviso el vagón del metro, gente normal, gente aburrida cayendo casi dormida en sus asientos. ¿Entonces de donde viene esta incomodidad?

Mataría por una cerveza ahora mismo…

Necesitaba una, o necesitaba aire. Quería aire, pero un vagón de metro, el único aire era del aliento de otras personas. Sentía que algo venía.

Saco su celular del bolsillo intentando distraerse de esta sensación, temblaba, sus manos temblaban. Su celular no podía ni leer la huella de su índice para desbloquearlo. Tenía sus manos sudadas. ¿Por qué? Él no suda.

Marcó torpemente el número de Misato, y la espera se hizo eterna con cada vibración del celular. No hubo respuesta.

Estaba realmente desesperado. Llamó a Shiro y contestó. Suspiro sintiéndose aliviado.

Hola…

¿Qué tal? ¿Ya llegaste a casa? Yo sigo en el metro.

Eh no, no, también en el metro solo…

¿Te sientes bien?

Si solo… Necesito aire…

Suena a que estás ansioso.

No, no, solo…

Ve al baño del metro, échate agua, estarás bien…

Hizo lo que su amigo le dijo, casi corrió por el vagón moviéndose entre las personas hasta llegar al baño. Se lanzó el agua fría en la cara.

¿Y bien?

Mejor…

Bien, te dije que serviría.

Si, estaré bien.

Denkou colgó y pudo escuchar como Shiro se quejaba pidiendo que no colgará, debía dejar de molestarlo. Esto era suyo, y debía superarlo. Silencio las notificaciones de su celular y volvió a su asiento. No logró tranquilizarse, seguía sintiéndose así, solo un poco, pero lo suficiente como para que fuese incómodo. Pensamientos bombardeaban su psique como si estuvieran compitiendo por ver quién llegaba más profundo. Recordaba una serie policiaca que vio con Misato, un episodio, un fragmento, que decía que los asesinos seriales siempre volvían a la escena del crimen, que terminaban el trabajo. Y él era un trabajo incompleto.

Es estúpido, ella está encerrada…

Intentó convencerse de que las cosas estarían bien, y bajo la vista por la ventana, se ilumino su rostro cuando el metro subió por una de las vías elevadas, ver la ciudad desde lo alto, lo calmo un poco. Pudo llegar a casa a salvo. Quién sabe por cuánto.

¿Quién sabe por cuánto?

Buenos días tardes o el tiempo que seaen su país al momento de leer ésto.

Quiero agradecer que se hayan tomado el tiempo de leer el fic, no lo sé, me nació decirlo.

Esta capitulo no tuvo tanta acción pero quise desarrollar un poco las relaciones más cercanas de Denkou, ya saben un poco de esto un poco de aquello.

Gracias por leer nuevamente, y si les ha gustado dejen su voto, me emociona ver la notificación, pero claro, solo si realmente siente que la merezca. Me ayuda a rectificar cuando un episodio es correcto. Por así decirlo.

Y aún más importante que él voto, si tienen alguna duda, o algo que quieran sugerir, por favor comenten la, responder es un placer.

Me despido, hasta luego.


Arriba las primera palabras sobre este cap, escritas ya hace mucho tiempo, no tengo una fecha exacta, sin embargo tengo la de hoy 25/06/24. Espero les haya gustado, a mí me gusto escribirlo.

Me encanta desarrollar las relaciones entre los personajes, aunque me tome tiempo, y no esté lleno de peleas, las tendremos tarde o temprano, más bien van a desear que nunca lleguen. Porque no escatimaré en gastos.


Aquí un nuevo episodios, traido a ustedes por su servidor, y publicado en fanfiction en 2/12/24. Originalmente el capitulo se titulaba Paranoid, llamado así por la canción de Black Sabbath, sin embargo lo cambié esta vez, el nuevo titulo le sienta como anillo al dedo, es mejor. No lo tomen literal, obviamente este capitulo no va de una radio, pero la canción tampoco va solamente de una radio.

Espero lo disfruten.