Capitulo 7: Batalla en Procyon (parte 2).


• Misión 07:

Avanzada de Regina…

—Señor Onyx, listo para atracar en la avanzada de Regina. Le dejo a cargo mientras hago el informe para el capitán de la base.

Jim va con el capitán de la base para hablarle de lo que descubrió sobre los asaltos piratas pero su superior lo interrumpe diciéndole que deje el informe en su oficina porque no tiene tiempo de mirarlo ya que tiene que encomendarle una misión urgente: llevar suministros médicos a la isla de Dorlinor lo antes posible. Un gran asteroide ha chocado contra ella y su ciudad más importante ha quedado destruida.

Jim acepta y dice que preparará a su escuadrón y que soltaran amarras enseguida. Sin embargo no todo será tan sencillo ya que, el único barco que tienen con el que se pueden llevar las medicinas a tiempo es una fragata rápida y le han asignado la única que tenían en la avanzada amarrada en mantenimiento.

Y aún así la única forma de llegar a tiempo hasta los supervivientes es cruzando por el abismo Caliano, aunque es una ruta peligrosa, porque reducirá el tiempo de viaje a la mitad y la gente de la isla necesita ayuda urgentemente.

Jim entiende y dice que él y su equipo cruzarán el abismo. El capitán de la avanzada está complacido y dice que le enviará una flota de relevo lo antes posible. Le informa que la fragata rápida ya está cargada y preparada así que le dice a Jim que elija a su tripulación y que se disponga a soltar amarras, deseándole suerte y que se de prisa.

Durante su peligroso viaje por el abismo se encuentran con un acorazado. Es la primera vez que Jim ve uno y por lo tanto no tiene idea de lo que es. Sin embargo no hay tiempo para investigar así que solo le ordena a Onyx que marque el lugar donde se encuentran ahora en sus cartas para volver más tarde.

Tras salir del abismo (luego de un pequeño ataque de dragones) llegan a la isla de Dorlinor que tiene muy mal aspecto. Jim ordena atracar y que se descarguen los suministros médicos a toda prisa.

La alcaldesa se reúne con Jim y le agradece por su ayuda...

—¡Capitán! ¡Gracias! Cómo alcaldesa de esta ciudad, afirmo que todos los ciudadanos de Dorlinor estamos en deuda con usted. En la catástrofe perdimos el hospital.

—¿Qué ha pasado?

—Nos disponíamos a comenzar la jornada cuando nuestros vigías divisaron un gran asteroide que venía directo hacia la isla. ¡Casi no hubo tiempo de sacar a la gente de sus casas antes del choque!

Mientras la alcaldesa le contaba lo que sucedió, Onyx le avisa a su capitán de unos barcos piratas que vienen hacia la isla seguramente pensando que ahora es un blanco fácil luego de la catástrofe.

Jim le dice a la alcaldesa que lleve a la gente a los refugios mientras él y su tripulación se encargaran de proteger la ciudad.

Onyx le señala a Jim que son demasiados barcos piratas y que no podrán vencerlos a todos. Jim contesta que entonces los retendrán y los distraerán hasta que llegue la flota de relevo y que incluso tal vez podrían dirigir a algún barco pirata al abismo para que se las arregle con los dragones.

Onyx dice que es una idea excelente. Jim le dice a sus hombres que hay que impedir que abran fuego en Dorlinor, ordenando que carguen contra cualquier pirata que dispare contra la ciudad.

La batalla es muy complicada y Jim y sus hombres hacen lo posible para mantener a raya a los piratas. Justo cuando el joven capitán pensaba que los piratas iban a ganar, la almirante Amelia (con la flota de relevo) llega justo a tiempo para salvar el día.

—Estupendo, señor Hawkins. Sabía que usted lo conseguiría. —dijo la Almirante Amelia para felicitar a su antiguo pupilo luego de derrotar a los piratas.

—Gracias Almirante. No habríamos sido capaces de retenerlos mucho más tiempo.

—Hum, si. Hemos llegado por los pelos, ¿verdad? En fin, era para darle un poco de emoción a la cosa. Aún así, no habríamos podido salvar nada de no haber sido porque usted se adelantó y retuvo a los piratas.

—Gracias, señora. Algunos de los piratas estaban muy bien pertrechados. Cada vez veo más armamento de Procyon en manos de los piratas ¿Se estarán dedicando a robar armas en Procyon?

—Hum… Puede que las roben… o que se las estén vendiendo en Procyon directamente.

—¡¿Cómo?! —exclamó Jim desconcertado.

—No tengo pruebas, Jim, pero escuche bien: no confío en esos canallas con cara de mapache. Con tratado o sin él… mucho ojo con ellos.

Diario de Jim:

Tras atender a los ciudadanos y acomodar a los heridos a bordo de la flota de relevo, me reuní con la Almirante Amelia y comentamos algunas de las cosas que había visto durante las misiones. Tengo que decir que ninguna implicaba a mi viejo amigo Silver. No soportaba la idea de que la Almirante Amelia tuviera que dar una orden de busca y captura contra.

Cuando le relate mi encuentro con la flota diplomática de Procyon, casi destroza su camarote. ¡Se puede decir que acusó a los procyones de destruir su propia escolta naval!

Por lo que se ve, el embajador de Procyon fue capitán de guerra y había intercambiado disparos con la almirante en más de una ocasión. La almirante dejó claro que él era menos fiable que un pirata con un cañón cargado.

El Imperio sufre una fuerte presión por parte de los acorazados, y por eso la paz con Procyon es más importante que nunca. La almirante no puede expresar sus sospechas sin pruebas sólidas y ha enviado a mi escuadrón al abismo Caliano a buscar pistas sobre ese buque misterioso que avistamos ayer.


• Misión 08:

Después de pasar la noche en Dorlinor, Jim ordena al señor Onyx que ponga el barco a velocidad de crucero para volver al abismo Caliano, ya que tenían que buscar pistas sobre el extraño buque que avistaron el día anterior.

Navegando y navegando, Jim finalmente visualiza un campamento en uno de los asteroides y le dice a Onyx que prepare un destacamento para ir a investigarlo.

Descubren que es una extracción minera y Onyx supone que probablemente están o estaban buscando materia negra. En esos momentos no había nadie pero el campamento tampoco parecía abandonado.

Jim entonces llega a la conclusión de que los responsables no deben andar muy lejos y le dice a Onyx que irán a mirar en las islas vecinas para ver si encontraban el barco de antes otra vez.

Un rato de navegación después, Onyx le informa a Jim sobre una nave desconocida que se acerca y que parece ser la misma del día anterior.

Jim da la orden de seguir avanzando y le dice a los artilleros que se preparen pero que no disparen hasta que él lo ordene…

—¡Atención, navío desconocido! Habla el capitán Hawkins, de la Armada Real de Su Majestad. Están en territorio imperial. Deténganse y digan de quién son súbditos y que pretenden.

—Creo… que no piensan responder, señor. —dijo Onyx.

—¡Navío desconocido! ¡Se lo repito…!

De repente, un alarmado Onyx le advirtió a su capitán que el navío los estaba apuntando con sus armas.

Jim de inmediato le dijo a su timonel que los sacará de allí.

Mientras huían al mismo tiempo que se defendían de los disparos enemigos, Jim entonces cayó en cuenta de que aquel navío desconocido debía ser uno de los acorazados que atacaron la frontera.

Onyx entonces se preguntó qué hacía un acorazado en el abismo. Jim no tenía idea ¿Tratar de fijar una base de avanzadilla? Pero viendo el lado positivo decidió que esto les daba la oportunidad de averiguar qué clase de monstruo era su enemigo.

—Señor, creo que ya nos ha quedado claro que estos acorazados son mucho más fuertes que nosotros. —dijo Onyx luego de estar un buen rato tratando de evadir al buque de metal.

Jim está de acuerdo y le dice al timonel que active la energía de emergencia y que ponga rumbo a la base de Regina. Tal vez ellos no pudieran con un acorazado pero estaba seguro de que las armas de la base si podrían hacerle frente a aquel monstruo.

Durante todo el camino de regreso el acorazado no paró de atacar y solo desistió de sus intentos de destruir el navío de Jim cuando vio que llegaban a la avanzada de Regina.

Al ver la base, el acorazado de inmediato dejó de atacar y se marchó. Onyx le informó de esto a su capitán quién, complacido de tener razón de vez en cuando, le dijo que anotara su rumbo mientras se preparaban para fondear.

Onyx dijo que le pareció que el acorazado se dirigía a la nebulosa oscuridad.

—La próxima vez que nos lo encontremos, quiero tener algún truco en la manga. Señor Onyx, que la tripulación repare el barco. Voy hacer un informe para el comandante de la base…

Diario de Jim:

Mi informe sumió en el pánico a la avanzada de Regina. Un acorazado tan en el corazón del Imperio cambia por completo la lucha contra estos asaltantes misteriosos.

El Almirantazgo teme que esta intrusión sea un intento de las fuerzas acorazadas por evitar la firma del tratado de paz que se celebrará en el Parlamento dentro de unos días. El Imperio no puede reanudar la guerra con Procyon justo en este momento.

El Almirantazgo ha calificado mis breves encuentros como "experiencias con la amenaza acorazada" y me ha dado el mando de una fragata; tengo órdenes de encontrar la base de los acorazados en la zona.

Espero estar a la altura. Necesitamos respuestas, y rápido.


• Misión 09:

El RLS St. Roch es asignado a Jim como su nueva nave de mando, reemplazando la fragata rápida de las dos misiones pasadas que quedó muy dañada tras el ataque del acorazado.

—Este es nuestro barco nuevo, Onyx. ¿No es una belleza? —dijo Jim feliz.

—Si, señor. Se lo merece.

—Todos lo merecemos.

Ya a bordo, Jim da la orden a su timonel de poner rumbo al perímetro del cinturón de asteroides que rodea la nebulosa oscuridad. Si el acorazado estaba en la nebulosa, entonces lo atraparían cuando saliera.

Ya en el lugar, los vigías ven a dos acorazados, iguales al que se enfrentaron el día anterior, saliendo de la nebulosa oscuridad.

Confiado porque iban mejor armados, Jim da la orden de que todos los barcos ataquen porque iban a capturar a uno de esos acorazados.

El RLS St. Roch intercambia disparos con los acorazados hasta que estos se retiran hacia el interior de la nebulosa.

Sin embargo esto no desanima a Jim y le ordena al timonel que ponga los motores a toda potencia y que trace una ruta de persecución.

Onyx le pregunta a su capitán si está seguro, recordandole que una vez que entren en la nebulosa perderán energía. Jim dice que lo sabe pero que no pueden volver a perderlos y que espera que puedan capturar a uno antes de que se alejen demasiado.

El RLS St. Roch entra en la nebulosa y sigue al acorazado. A medida que avanzan más disminuye la energía. Jim se da cuenta que la nebulosa no afecta la energía de los acorazados y por lo tanto no les hace perder velocidad.

Onyx le informa a su capitán que les queda un 40% de energía y pregunta si quiere que le diga al timonel que de la vuelta. Jim rechaza la idea y dice que seguirán avanzando. No sabe quién dirige a los acorazados pero está seguro que tienen una base cerca, en el interior de la nebulosa, y pretende encontrarla.

Onyx dice que se divisan varios barcos naufragados. Jim dice que parece un cementerio para barcos que se perdieron dentro de la nebulosa, situación que Onyx de inmediato señala como bastante parecida a la de ellos ya que la potencia de motor está al 15% y sigue bajando.

Ya no tienen potencia para salir de la nebulosa sin ayuda.

Jim, sin embargo, se niega a rendirse en su búsqueda y en su lugar le dice a Onyx que transfiera la energía restante a un bote para poder salir a echar un vistazo más de cerca.

Encuentran un buque de guerra tipo martillo estelar y al abordarlo para examinarlo de cerca descubren que todavía le queda munición a su Mortero Nova.

—¡Señor…! —susurro Onyx con urgencia—. ¡Aquí! ¡Mire, por la nebulosa…!

—¡Por las ratas del muelle de Montressor! —exclamó Jim al ver lo que señalaba su amigo—. Debe de ser la base de abastecimiento de los acorazados. Parece que han aprendido a usar la Materia Negra como combustible.

—Pero… ¿Qué harán aquí? ¿Por qué habrán fijado una base de abastecimiento tan en el interior del imperio?

—No sé exactamente lo que están haciendo, Onyx, pero seguro que nada bueno. ¡Prepárense para disparar el Mortero Nova! —le dijo a su tripulación antes de agregar con un ligero tono travieso—. Señores, vamos a estropear su día.

Tras unos pocos minutos de silencio, el mortero nova finalmente fue disparado en la base de abastecimiento, directamente sobre los yacimientos de Materia Negra.

—El disparo con el Nova ha prendido la Materia Negra, señor. —informó Onyx—. Si no recuerdo mal las clases de química de la academia, corremos el peligro de presenciar una explosión cientos de veces mayor que el disparo del mortero.

—Si, señor Onyx. Este podría ser nuestro billete de vuelta de esta nebulosa. ¡Tenemos que volver a la fragata!

Jim, Onyx y su tripulación rápidamente abandonaron el buque de guerra y volvieron a su barco. En el proceso son vistos por tres acorazados…

—¡Cierren las escotillas! Se avecina una explosión y vamos a tener que aprovechar la onda expansiva para salir de aquí. —le dijo Jim a su tripulación.

—Se aproximan tres acorazados a gran velocidad. —advirtió Onyx—. Creo que nos han visto…

—¡No se preocupe por ellos! Ponga la popa del barco hacia la explosión. ¡Hay que aprovechar la onda! Yo me hago cargo del timón.

—¡Pero mi capitán! Es imposible que un barco de este tamaño se suba en la ola sin hacerse pedazos. —dijo el señor Onyx intentando que su amigo entrara en razón pero Jim parecía más confiado que nunca.

—Mire y aprenda, Onyx. —dijo Jim con una sonrisa en su voz—. Esto no se lo enseñaron. Tiene suerte que su capitán pasara sus años díscolos sobre una tabla de Surf Solar…

Tras un momento de quietud, que solo era interrumpido por los ataques de los acorazados, la Materia Negra finalmente explotó tal como Onyx había dicho...

Sin embargo, el RLS St. Roch logró escapar gracias a las habilidades de su capitán (quien no pudo evitar soltar un grito de emoción al hacer Surf Solar con la fragata), mientras que los acorazados fueron destruidos por la explosión.

—¡Lo conseguimos! —celebró Jim al ver que habían logrado escapar con éxito tanto de la explosión como del interior de la nebulosa—. Señor Onyx, informe de daños.

—¡Lo consiguió señor! Por desgracia para los acorazados, ellos no cuentan con la ventaja de… (se aclara la garganta con incomodidad)... sus aventuras de juventud.

—Hay que volver a la base para informar al almirantazgo. —dijo Jim—. ¿Quién sabe cuántas bases secretas más tendrán en nuestro territorio?

Diario de Jim:

He pasado las últimas horas repasando la fragata con el señor Onyx y el técnico. Excepto algunas quemaduras, ha quedado ilesa tras hacer "surf" sobre la onda expansiva.

El señor Onyx cree que hay que hacer escala en un dique seco para revisarla mejor, así que he puesto rumbo a los astilleros de Cydonia. Nos aleja de la ruta de patrulla, pero nos acerca a la celebración del tratado de paz. Si los Procyones traman algo, quiero estar lo bastante cerca para detenerlos.

Aunque puedo imaginar el porqué de la base oculta de los acorazados, no logro comprender el cómo. Alguien debió de ayudarlos a pasar de contrabando las materias primas en el Imperio. Pero cuando pienso en quién sería capaz de traicionar así al Imperio, la única respuesta que halló me resulta impensable.


• Misión 10:

Durante su camino hacia los astilleros, Jim y su escuadrón se cruzan con un convoy de comerciantes arcturianos...

—¡Saludos, barcos de la Armada Real! —gritó el capitán del convoy desde su navío—. ¿Podemos hablar con su capitán?

—Soy el capitán Hawkins y estoy al mando de este escuadrón. —respondió Jim—. ¿Qué puedo hacer por ustedes?

—Llevamos armas y municiones de vital importancia a la frontera. Tenemos que pasar entre unas corrientes y queríamos pedirles que nos escoltara. —explicó el capitán arcturiano—. Los suministros tienen que llegar, y hoy en día hay piratas por todas partes.

—Lo entiendo. Les protegeremos mientras hacen la travesía. —prometió Jim.

No pasa mucho tiempo y, tal y como temía el comerciante, el señor Onyx pronto divisa piratas que se acercan a ellos y advierte que seguro tratarán de apartarlos de los mercantes…

Jim dice que estaba pensando lo mismo y a continuación se dirige a los artilleros diciéndoles que se preparen para atacar y luego al timonel ordenandole que no se aparte de los buques mercantes.

—¡Nos disparan! —gritó el capitán arcturiano—. ¡Tienen que protegernos! ¡Estás armas no deben caer en manos de los piratas!

Mientras luchan contra los piratas, Jim insta a los comerciantes a qué sigan avanzando, prometiendo que estarán a salvó cuando lleguen a la corriente del etherium mientras él y su escuadrón se encargaran de los piratas.

Entonces aparece otro barco pirata….

Para resumir, el convoy arcturiano es atacado por dos oleadas de piratas que intentaban robar las armas que transportaban pero ambos ataques no tuvieron éxito en asaltar a los comerciantes debido a que fueron hundidos o capturados por la flota de Jim.

Sin embargo, justo antes de que el convoy pueda alcanzar la corriente, aparecen dos acorazados que atacan el convoy.

Uno atacó la flota de Hawkins pero fue hundida en la lucha, mientras que el otro los ignoró y fue directo a por los mercantes para interceptarlos con el objetivo de destruir las armas.

El barco mercante al estar armado únicamente con lanzadores de fuego arcturianos no pudo defenderse eficazmente y debido a su baja velocidad el acorazado lo alcanzó fácilmente y lo embistió. La colisión resultante detonó la munición almacenada en el buque mercante, destruyéndolo por completo…

Onyx entonces se percata de que aunque el crucero acorazado sigue intacto, ha dejado de disparar. Jim deduce que deben estar aturdidos por la explosión y dice que esta es la oportunidad perfecta para capturar a un acorazado intacto…

—Mi capitán, lo conseguimos. —dijo Onyx con emoción tras capturar y abordar al acorazado—. ¡Se rinden!

—¡Por Neptuno! —exclamó Jim—. ¡Pero si son…

Diario de Jim:

¡Procyones! ¡El crucero acorazado estaba lleno de Procyones y de sus robots!

Aun sin estar recuperados del golpe, en el abordaje se enfrentaron a nosotros en una encarnizada pelea. El Acorazado estaba abarrotado y lleno de humo. Nos hicieron retroceder y nos apartaron a un lado dos veces, antes de conseguir arrinconar y desarmar al capitán de Procyon.

Ahora que conocemos el secreto de los acorazados, tal vez sea demasiado tarde. Está claro que los procyones nunca tuvieron intención de firmar la paz. ¡Han usado los acorazados para conducir a nuestras tropas hacia las fronteras, mientras la Reina firma la paz ante las armas de la flota diplomática de Procyon!

Y por ahí anda John Silver con la tropa de piratas. No me queda más remedio que aceptar que está a favor de los procyones. Si me lo vuelvo a encontrar, tendré que acabar con esto. No importa lo que nos unió en el pasado. Ahora habrá que tener "cuidado" con él.


• Misión 11:

Jim y su escuadrón llegan a los astilleros de Cydonia con el acorazado capturado para asombro del almirante Hoyt…

—¡Por las sirenas del mar! —exclamó el viejo almirante sin poder creer lo que sus ojos veían—. ¿Pero qué nos han traído?

—Hemos capturado un acorazado. —dijo Jim antes de añadir; —¡Un acorazado de Procyon!

—¿Procyon? —repitió en shock el almirante—. ¿Está seguro?

—¡Vea usted mismo a los prisioneros! —lo instó Jim—. ¡Esos barcos están tripulados por la élite de la armada de Procyon!

—Pero eso significa que la ceremonia de firma del tratado es….

—¡Una trampa! Si. —dijo Jim terminando la frase.

El almirante de inmediato llega a la conclusión de que alguien tiene que ir al Parlamento Real a avisar a la reina…

Y ese alguien resulta ser Jim.

—...Le asigno el RLS Victoria, que es un buque de guerra y el barco más potente que tenemos. Y para que no tenga problemas para entenderse con nuestra gente, considérese capitán de navío, señor Hawkins.

—Gracias, Almirante Hoyt. Cuente conmigo.

—Ya lo hago.

—Entiendo, almirante. ¡Saldremos en el Victoria de inmediato!

El almirante Hoyt le dice a Jim que el parlamento está orbitando alrededor de Corona V (o sea, Corona 5). Tras desearle suerte (llamándolo "Comandante") Jim y su escuadrón zarpan rumbo al parlamento.

Pero en su camino son interceptados…

—¡Mi capitán! ¡Estamos siendo rodeados por barcos piratas! —alertó Onyx—. ¡Es una trampa!

—Sabían que nuestra ruta pasaba por aquí, pero hay que cruzar de todos modos. ¡Avisemos a la reina!

—¡Señor! ¡Mire! —señaló Onyx a un barco que Jim ya conocía.

—¡Basta de molestar, armada de mocosos! ¡Puedo terminar con todos vosotros con la simple punta de mi espada!

—¡John! ¡John Silver! —llamó Jim con desesperación, como si fuera su última oportunidad—. ¡Soy yo, Jim, Jim Hawkins! ¿No me reconoces?

—¡Ni a mi ni a mi tripulación nos importan un comino los niñatos de la armada! —bramó Silver con crueldad y sin ningún atisbo de simpatía hacia el muchacho a quien alguna vez quiso como un hijo—. ¡Ríndanse o Mueran! Ya no van a ir a lloriquearle a su reinecita.

—¿Por qué haces esto?

—Por la misma razón por la que los piratas hacen lo que hacen, muchacho. ¡Por el oro! —exclamó Silver. Entonces el cyborg se dirigió a los piratas—. ahora, amigos… ¡ATAQUEN Y NO TOMEN PRISIONEROS!

—Su amigo no parece muy entusiasmado de verlo… —comentó Onyx.

—Ya me he dado cuenta. —dijo Jim con seriedad—. Aquí hay algo que va muy pero que muy mal… ¡Todo el mundo en posición de combate! ¡Déjenme a mi el barco de Silver!

Comienza la batalla. Mientras destruyen a la flota pirata, Onyx alerta a su capitán de que el barco de Silver se escapa.

Jim de inmediato ordena perseguirlo pero el Sr. Onyx interviene recordandole con urgencia que la reina y el Parlamento tenían que ser advertidos…

—Ya… ya… —dijo Jim recuperando la compostura para hablar despacio y con un tono más suave, diferente al autoritario había usado hace solo unos momentos—. Mira Onyx… se que Silver y los procyones están colaborando. Si conseguimos sacarle información, quizá podamos detener esta guerra antes de que empiece

—Si, mi capitán.

Durante la persecución, el RLS Victoria es atacado por 5 balandras piratas , pero destruye todas las balandras fácilmente.

Otra ola de piratas, que consta de 2 balandras y 1 goleta, ataca poco después…

Después de destruir a los piratas, el Sr. Oynx se da cuenta de que Silver ha llevado un galeón civil hacia un agujero negro para distraer a Jim mientras huye.

Tras salvar el galeón remolcandolo fuera del Agujero Negro, el RLS Victoria continuó su persecución del Argentum (el barco de Silver), limpiando un campo minado en el camino.

Después de limpiar el campo minado, más barcos piratas atacan al RLS Victory, el Sr. Onyx se da cuenta de la presencia de varias lanchas cañoneras de Procyon ondeando los colores de los piratas…

Por suerte logran quitarselas de encima y el Victoria sigue avanzando, pero por desgracia el enemigo todavía tiene más forma de atacar…

—¿De dónde salen esos proyectiles? —cuestiono Jim.

—Señor, ¡Han puesto armas en esos asteroides en órbita! —dijo Onyx refiriéndose al anillo de asteroides que tenían frente a ellos—. ¡Este sitio es una fortaleza!

Pero a pesar de todo, al final el RLS Victoria logra despejar un camino a través de los asteroides fortificados y finalmente logra alcanza al barco de Silver. El Sr. Onyx entonces se da cuenta de algo increible: la nave capitana de Silver... ¡Hay dos!

—¿Qué? —exclamo Jim en shock.

—¿Jim? ¿Eres tú, muchacho? —dijo Silver, sonando totalmente diferente al Silver con el que Jim había interactuado antes—. ¡Creí que no volvería a verte… ni a ti ni a la luz del día! ¡Estaba a punto de volver a mi buque, cuando ese maldito impostor me interceptó!

—¿Jim? —dijo el otro Silver del otro barco—. ¡Jim! ¡Sí!... Jim, ¡Soy yo, muchacho! ¡Soy de verdad! ¡El otro Silver es un robot! ¡Destruyelo!

—¿Un robot? —repitió Jim sin entender nada—. ¿Cómo?

—Ah, no dejes que ese robot impostor te confunda, Jim. Ese maldito cacharro está manchando mi buen nombre y lo ha usado para convertir a los piratas en perritos falderos de los procyones. ¡Llevo meses aquí preso!

—¡Eso es lo que me ha pasado a mi… no a ese montón de tornillos! ¡Haz astillas su nave capitana y te harás con el cotarro!

—¡Señor! —intervino Onyx—. No nos queda tiempo. La flota pirata se está reagrupando para atacar. ¡Hay que solucionar esto rápidamente!

—¡Silver! ¿Qué hago? ¿Cómo sé en quién puedo confiar? —preguntó Jim.

La respuesta del Silver #2 fue un simple y furioso grito de "¡Destruyelo!" totalmente diferente a la apacible y calmada respuesta del Silver #1 quien animaba a Jim a seguir aquel instinto suyo que lo había traído hasta donde estaba ahora…

Esto fue suficiente para Jim quien de inmediato adivino qué barco tenía al verdadero Silver y dió la orden de que dispararan al barco impostor (confirmando durante su destrucción que el impostor Silver #2 es 100% un robot).

Tras eliminar al robot y salvar al Silver verdadero, ambos amigos tienen un agradable reencuentro...

—¡John! John, sabía que tú no eras capaz de hacer todo eso ¡Lo sabía! —dijo Jim felíz.

—Me alegro de que no hayas perdido tu fé en mí, Jimbo. Me alegro muchísimo.

Silver luego informa a los Piratas que fueron estafados por los procyones y que estuvieron siguiendo a una chatarra todo este tiempo….

—¡Ahora no es más que un montón de piezas, gracias a mi joven amigo! —se burló Silver—. Vamos a formar para seguir al capitán Hawkins. Considérense parte de la marina por un tiempecito. Ha llegado la hora de que los procyones paguen "su cuenta"

—¡Síganme todos en formación! —ordenó Jim—. ¡Zarpamos para salvar al imperio!

El RLS Victoria con la flota imperial y pirata que lo acompañan establecen un curso hacia el Parlamento para salvar a la reina y al imperio.

Diario de Jim:

Como decía mi madre, cuanto más se avanza, más posible es llegar al principio. Después de todos estos años desde mi aventura en el Planeta del Tesoro, me encuentro otra vez al lado del viejo Silver, luchando contra la adversidad para salvar el pellejo.

Pero esta vez, no son sólo nuestras vidas las que están en juego. Si no llegamos a la ceremonia del tratado antes de que los procyones desplieguen su trampa, nos quedaremos sin Imperio. Si capturan a la Reina y al Parlamento, la Armada Real no tendrá más remedio que capitular.

Pase lo que pase, al menos sé que John Silver fue un amigo de verdad hasta el final. Espero que no se entere de lo poco que me faltó para perder la confianza en él; si salimos de esta, juro por Dios que compensaré a ese viejo ciborg.

Pero eso puede esperar... Ha llegado el momento de que los procyones paguen.


• Misión 12:

En Corona V la conspiración Procyon ya ha comenzado. La almirante Amelia se da cuenta de que todo era una trampa y ordena que todos los barcos abran fuego y que protejan a la reina…

—Sus sospechas de poco le servirán ahora, Almirante Amelia... —se burló el almirante Evar, el falso embajador de la paz de Procyon—. ¡La hemos sorprendido con una trampa y no hay nadie que la ayude a proteger a su preciosa reina!

En el camino al Parlamento, el RLS Victoria se enfrentó a la flota Procyon, luchando contra varios acorazados.

—¡Todos los barcos, avante a toda máquina! ¡Hay que salvar a la Guardia Real! —dijo Jim.

—Muchacho, tu atizales por un lado y nosotros por el otro. —dijo Silver.

Justo a tiempo llegan Jim y Silver con sus respectivos escuadrones para apoyar a la almirante Amelia y se unen al combate.

—¡Bienvenidos a la fiesta, chicos! —los saludó la Almirante Amelia—. ¡Elijan a su rata preferida y abran fuego!... ¡Tranquilos que hay para todos!

Silver notó que Evar se disponía a atacar al Parlamento para le indicó a Jim que fuera a salvar a la reina mientras él se encargaría de entretener a los acorazados.

Jim trata de decirle al Silver que la almirante y él no podrían detener a los acorazados debido a que eran demasiado potentes, pero Silver le dijo que no se preocupara por ellos ya que "el viejo Silver todavía sabe algunos truquitos" y que le dejara a él y a Amelia a esos "monstruos de acero"

—¡Capitán! ¡La flota de Procyon bombardea el parlamento! —grito Onyx.

Cuando el RLS Victoria llegó al Parlamento para ayudar a luchar contra la gran flota Procyon, el Sr. Onyx alertó sobre torpedos pero Jim cuestionó de dónde venían ya que en el sector donde estaban no había ningún procyon.

Entonces ambos amigos descubrieron que los torpedos provenian de acorazados invisibles. Los procyones habían creado un barco con la capacidad de ocultarse en el Etherium y desaparecer.

Onyx preguntó cómo podrían luchar contra lo que no pueden ver y a Jim entonces se le ocurrió una idea: ¡Cargas de gravedad!

Las cargas gravitacionales, en teoría, podrían retirar el Etherium de los acorazados y avistarlos.

—Señor, buques de Procyon atracan en el parlamento y las tropas están desembarcando. —dijo Onyx.

—¡Seguro que quieren capturar a la reina! ¡Apunten y ataquen inmediatamente! —ordenó Jim.

El RLS Victoria y la flota que lo acompañaba continuaron luchando contra la flota Procyon, hasta que dos acorazados llegaron al Parlamento para ayudar a los procyones, el crucero Hunter y el buque insignia de Procyon (el Wailing Wind) comandado por el propio almirante Evar.

Estos acorazados habían hundido recientemente a la mayoría de las flotas de Silver y Amelia, incluida la nave de mando de Amelia (el RLS Lyonesse) y Jim temió lo peor…

—¿Al final te cazaron, viejo Cyborg? Los piratas dieron sus vidas para darnos tiempo. Es hora de agradecerselo. —Jim entonces se dirigió a su tripulación—. ¡Todos reunidos y listos para enfrentarse a los acorazados!

Aún así, para este punto, la mayor parte de la flota Procyon ya había sido hundida…

—¡Escuchen, buques de Procyon, no pueden ganar! ¡Ríndanse ahora para recibir un trato justo! —gritó Jim, dirigiéndose al buque insignia de los acorazados.

—¡Nunca, Jim Hawkins! —bramó encolerizado el almirante Evar—. ¡Nuestros planes se han desvanecido por culpa tuya y de ese pirata cyborg! ¡Ninguno de vosotros vivirá para disfrutar la victoria!

Evar entonces se lanzó en un ataque suicida de última hora en un intento desesperado por matar a Jim. En este punto, el RLS Victoria estaba gravemente dañado, con la mayoría de sus armas destruidas y sus velas y motores dañados…

—¡Se nos echan encima! ¡Rápido, a estribor, a toda máquina! —ordenaba Jim en medio de los disparos del acorazado.

—¡No es suficiente! —grito Onyx—. ¡No hay tiempo para quitarse de enmedio!

—¡Prepárense todos para el impacto!

—¡Aguanta, muchacho!—grito Silver—. ¡No voy a permitir que mueras hoy!

Y entonces, antes de que el acorazado insignia pudiera embestir al RLS Victory, Silver llegó al rescate y se interpuso entre ambos barcos haciendo que el Wailing Wind choque con el Argentum (muy dañado), presumiblemente golpeando la reserva de munición o el tanque de combustible del acorazado, provocando una enorme explosion que destruyó a ambas naves y una onda expansiva que lanzó el barco de Jim hacia otro extremo.

Diario de Jim:

No olvidaré nunca la imagen del barco de Silver estrellándose contra ese acorazado para salvarme la vida. Es el ser más valiente que jamás he conocido y ahora le debo más que nunca.

Aún estábamos rescatando marineros a la deriva y deteniendo procyones a la fuga cuando llegó el relevo. Encontramos a la almirante en un bote después de perder su barco en la batalla. Antes volvería a luchar contra Procyon que ser el capitán que tenga que explicar a la almirante por qué tardaron tanto en llegar allí.

Tras la destrucción de casi todos los acorazados, los procyones querían la paz esta vez de verdad. En el acuerdo se fijó el alto precio que debían pagar por sus maquinaciones. A mi tripulación y a mi por vencer a Procyon, se nos otorgó la medalla Imperial Estelar. A John Silver le perdonaron todos sus delitos y fue nombrado Caballero del Imperio. El viejo cyborg se habría reído de haber estado presente pero, por desgracia, tras el choque, no se encontró ni rastro de él, y el honor se le concedió a título póstumo.

Su tripulación contó que los había mandado a los botes salvavidas antes de arremeter contra el acorazado. En los momentos finales estuvo él solo. Oficialmente, John Silver dio su vida por el Imperio... pero yo sé la verdad.

Ese viejo pirata era demasiado listo como para no tener una vía de escape. Pensaría que al Almirantazgo le llevaría tiempo liberarlo de todos los delitos cometidos por su doble de Procyon.

No, en el fondo de mi corazón, yo sé que Silver está en algún sitio, más allá de la frontera, reparando un galeón y reclutando una tripulación. ¡Espero llegar a almirante antes de que se meta en más líos!

FIN.


Y hasta aqui llegamos. No hay mas información.

Bueno, si la hay pero es informacion de cosas que sucedieron antes de la pelicula y del viaje al planeta del tesoro (tal vez haga otra compilacion con esos datos). Si aman la pelicula de El Planeta del Tesoro tanto como yo y/o no sabian nada de esta informacion espero que hayan disfrutado leyendola. Byebye.