Capitulo 30: Desesperación

-*-*-*Mansión Stryker/Canadá*-*-*-*-

Alexander se encontraba recostado sobre una cama de metal, lisa y fría.

La noche se apoderaba silenciosamente de aquel lugar. Solo los recuerdos del por que estaba haciendo esto le daban la fuerza para seguir adelante, lo que veía ya no tenía sentido. Su mente era una gran red de telarañas, todo lo que llegaba a sus ojos era una ilusión.

Una ilusión que se encargaba de torturarlo y provocar que se lastimara así mismo. Dejando cicatrices en su ahora pálida piel casi sin darse cuenta .

Ya no sentía dolor. Su único recuerdo que quedaba le servía de analgésico, sabiendo que había hecho lo correcto... ¿Verdad?.

Había salvado las vidas de la familia Stark.

Jane se acerca a él con una gran sonrisa maliciosa adornando sus labios carmesi. Alexander sabía lo que ella haría. Y no es que fuera adivino, es que ésta lo había estado haciendo durante las últimos minutos.

La mujer aprieto los cables que estaban clavados en sus venas, retorciendolos y estirandolos aun más. Alexander gruñe, pero no grita. Ya no lo hace, dejo de hacerlo después de los 3 intentos de Jane por prolongar más su dolor.

Después de unos segundos empieza a flaquear, sabía que pronto caería en la inconsciencia. Sabía que sucumbiría a los deseos de sus enemigos. Pero sobre todo, sabía que desde el principio no tuvo elección. Él estaba pagando el precio por sus acciones, porque después de todo, él era un héroe. Y como todos saben, el deber de todo héroe... era sacrificarse por el bienestar de los inocentes. Más si ellos eran su familia.

El joven cierra sus ojos, en su mente ve la Escuela de Héroes. Ese edificio tecnológico y moderno se había convertido en su hogar. También ve a los Vengadores, a los 4 Fantásticos y a Wolverine. Ellos fueron como unos padres para él y aunque la mayoría del tiempo (en especial con Tony) tuvieran sus diferencias, él los apreciaba. La imagen de Alisson y de sus amigos aparecen. Alexander siente temblar su cuerpo, ellos se habían convertido en su familia... Y en el fondo, se atemorizaba. Pero no duda, había hecho lo que tenia que hacer.


-*-*-*Jets AvengersVI*-*-*-*

Alisson llevó una mano a su pecho, de repente una punzada de dolor la arrebató, asustandola. Había tenido un mal presentimiento que la obligó a cerrar sus ojos con miedo.

Los abre lentamente y mira por la ventanilla que se encuentra a su derecha, estaba lloviendo. La tristeza era muy obvia en Alisson. Tanto fue la desesperación y el miedo en su mirada y su mente, que nunca noto como las gotas de agua poco a poco se iban convirtiendo en copos de nieve. Ya habían llegado a Canadá y solo les faltan minutos para reunirse con sus amigos.

(N/A: Quiero explicar más que nada que Canadá no queda a la vuelta de la esquina, pensando obviamente que los jóvenes y Wade se encontraban en Nueva York. Y se que el Jets Avengers es veloz, pero siendo este el clima nevado de Canadá, no que hay arriesgarse)

Alisson dejó escapar su suspiro de angustia, sintiéndose la persona más horrible del mundo al pensar solo en el bienestar de Alexander, cuando tanto Juliet como Pepper estaban en su misma situación. Sobre todo Pepper, estando ella embarazada. Rush se colocó su lado y posó su mano en el hombro de ella. Alisson volteo a verle lentamente.

—Según lo que dijo Wade, llegaremos en 10 minutos... — le aviso, sabiendo que la chica no había escuchado nada de lo que Deadpool les había dicho minutos atrás.

—Gracias... —le susurro cohibida, para luego volver su vista a la ventanilla.


-*-*-*Mansión Stryker*-*-*-*

El viento soplaba algo tétrico, mientras una figura se movía lentamente por la mansión, portando consigo un collar de plata y un colgante con una esfera gris. La figura se detuvo en el claro a la luz de la luna que se reflejaba a través de la ventana. Tras él venía Jason, con una mirada perdida y seria. Ezekiel sonrió, volteo a ver a su compañero.

—Están aterrizando...— exclamó Stryker sin emoción alguna —Son 6 jóvenes y un adulto — le aviso. Ezekiel volvió a caminar.

—Pues, entonces no seamos descorteses con los invitados y demosle la bienvenida a nuestra humilde posada, Stryker... — le respondió con una sonrisa socarrona.

/

Fuera de la mansión los jóvenes se preparaban para ingresar, Rainie miró desconfiada la entrada. El sol ni siquiera era visible, empezando a ocultarse en el horizonte, en lo que sus últimos rayos se perdían sobre la mansión Stryker.

Los jóvenes se miraron entre si, nadie se sentía realmente listo como para entrar primero, y el hecho de que tal vez no regresarían, solo aumentaba la ansiedad he inseguridad de la mayoría. Y no es que no tuvieran sus razones para estar asustados, ya que por algo Juliet (una semi-diosa) y Alexander (quien ya casi había perfeccionado sus poderes) no habían regresado aún.

La primera en adelantarse fue Rainie, seguida de Maykol y Deadpool que se posicionaron a su lado. Rush y Alisson les siguieron poniéndose en guardia, mientras Hikaru y Ezio quedaron atrás.

En eso Rainie proyecto su ente de energía alrededor de ella, haciendo que de un solo golpe de su puño derribara las dos puertas de la entrada, levantando una manta de polvo, mientras varios fragmentos de la puerta salían volando por todos lados. El primero en correr fue Wade, seguido de Maykol y los demás.

Al entrar Wilson noto rápidamente el cambio en el ambiente, era el mismo que siempre habían utilizado los Stryker después de la Guerra.

Deadpool sonrió y carcajeo ante la situación. "Que pocos originales" pensó. El hombre volteo a ver a sus nuevos camaradas menores de 20 años.

—Oigan, desde ahora traten de quedarse a mi lado... Presiento que ya nada será lo mismo cuando nos acerquemos cada vez más al interior— les aviso. Hikaru le miro confundida.

—¿Que quieres decir con eso?— pregunto. Deadpool no le respondió.

Los pasos de los héroes se detuvieron. Frente a ellos, entre la oscuridad y la poca iluminación de la luna, las figuras de Jason Stryker y Ezekiel Stane se les mostraban.

Uno, enemigo de la familia Stark.

El otro, un mutante resentido con odio hacia toda su raza.

Wade ante lo visto, sonrió y sacó sus katanas. Acción que inevitablemente provocó que sus compañeros se pusieran alertas, mirando pacientes a la proxima jugada de sus enemigos.

Ezequiel los mira fríamente a cada uno de ellos, mientras Stryker apenas inclina su cabeza un poco para hacerlo. Ninguno se movía. Pero entonces, justo en ese momento una luz blanca comienza a envolver todo el pasillo. Cegándolos por un momento y haciendo que no tuvieran de otra que cubrirse los ojos con sus brazo, debido a la intensidad de ésta.

El destello solo duro unos segundos y al tiempo que sintieron que sus vistas se aclaraban, bajaron sus brazos para descubrir que nada había cambiado. Solo se mostraba que las paredes y el suelo eran más viejos y sombríos.

—Oh, Wade... Trajiste a tus amiguitos a jugar, eres tan amable— dijo lentamente Jason, con voz baja, fría y sin sentimiento alguno. Deadpool sonrió.

—Claro, soy su niñero esta noche Jasy...— le comento mientras se cruzaba de brazos —40$ dolares la hora... — agregó para luego sonreirle —¡Estoy en descuento!— grito mientras que con sus dedos formaba un celular y hacía señas de llamada.

—Se nota...— concordó Ezekiel —¿Pero porque no mejor lo hacemos más sencillo, mocosos?... Ustedes no nos son necesarios en este juego de ajedrez, así que si no quieren quedar atrapados como simples peones en esta partida. Les recomiendo retirarse antes de que el reloj empiece su conteo— les decía mientra señalaba a la salida detrás de ellos.

—¿Y que te hace pensar que nos iremos?— pregunto de manera burlona Ezio.

—Nosotros vinimos por nuestros compañeros...— le secundo Rainie, mostrándose molesta. Haciendo que Ezekiel al verla dejara escapar una risa.

—¡Pero miren nada más, Sward...!— exclamó tomando entre sus manos la pequeña cadenita y el colgante que reposaban sobre su cuello —No te había visto así de preocupada cuando atacaron el laboratorio de tu padre... — acotó irónico y burlesco, haciendo que Rainie se paralizara ante sus palabras.

—¿Qu-que di-dijiste?— pregunto tartamudeando, queriendo pensar que solo había escuchado mal.

—¡Oh, vamos!— exclamó mostrándole lo que llevaba consigo —No eres tan insensible como te crees, ni tampoco tienes tan poca memoria como para olvidarte de esto...— le señaló sonriendo y carcajeándose entre dientes.

—¿Tu...?— exclamo abriendo sus ojos asustada. Acción Ezio comprendió rápidamente.

Sin embargo fue Maykol el primero que llegó hasta la pelinegra y la sostuvo. Ezio en cambio solo se paró a un lado de ellos y miró con rencor a Ezekiel.

—¡Maldito! ¿Como obtuviste eso?— preguntó colérico, haciendo que sus compañeros se quedaran confundidos al no entender de que iba todo lo que hablaban.

—¿Que como lo obtuve?— pregunto —Oh, si... Digamos que Doom no quiso cooperar al principio, pero afortunadamente cayó en un coma profundo luego de nuestra visita... un coma donde lo único que revive una y otra vez es la muerte de su querido padre, su expulsión de la universidad y todos sus fracasos. Mostrándole todo lo miserable de su vida... — le contó para luego voltear a mirar a Rainie sonriendo —Yo hice lo que tu no pudiste, mi querida Rainie Sward. Yo me apodere de esto— se burlo mostrándole el colgante — el "control_mind01", como tu lo llamabas. Aun yo lo renové con mi poderosa nanotecnología... lo llamo el "Technivoro Mark's II"... ¿No estas orgullosa de mi?— pregunto.

—¡Eres un...!— exclamó la pequeña agachando su mirada. Mientras apretaba tan fuerte sus manos, que casi dejaba ver como una pequeñas marcas de sangre se escurrían de ellas.

—Vamos, tranquila... mi Technivoro Mark's II es una gran fuente de energía renovable y casi inagotable. Debes admitir que es mucho mejor que tu egoísta idea, mi querida Rainie Sward— le comento maliciosamente.

En eso una oscura aura purpura empezó a rodear a Rainie, quien se encontraba cabizbaja. Imagen que alertó a Ezio, haciendo que la tomara de los hombros. Sus poderes se estaban saliendo de control.

En eso el suelo comenzó a agrietarse, al igual que las paredes, mientras el polvo y la densa neblina empezaron a rodearlos a todos. Wade ante esto estiró sus katanas a los lados, apartando a los jóvenes a otro lugar, a excepción de Ezio y Maykol.

— (¡Malditos!)— pensó el mercenario bocazas, al darse cuenta que ese había sido su plan desde el inicio. Hacerle perder los estribos a la pequeña chica, sabiendo que ella (en el fondo) tenía un poder tremendamente destructivo.

—¡Rainie!— le gritó Ezio, tenido que alejarse de ella por su poder. Viendo que ya no podía acercarse ni aunque quisiera.

Los poderes de la pelinegra lo rechazaban. Haciendo que solo Maykol, quien tenía una resistencia al dolor tremendamente alta, pudiera permanecer a su lado, sintiendo como si todo su cuerpo fuera aplastado por el enorme poder de la pequeña.

Ante la situación intentó moldear el aire a su alrededor para crear aunque sea un fino campo de viento, que le hiciera más tolerable estar cerca suyo. Sin embargo algo ocurría... Sus poderes no estaban respondiendo bien, apenas podía generar una pequeña brisa y no sabia el porque.

Estaba estancado en ese lugar con ella, clavado en el suelo débil que temblaba a causa de las ondas expansivas de los poderes de Rainie.

En eso Ezekiel y Jason se dieron media vuelta, marchándose del lugar. Sabían que solo era cuestión de tiempo para que ambos estuvieran muertos, seguramente bajo los escombros de una parte de la mansión.

Rainie, al ver a Ezekiel marcharse con "SU" invento (El cual había sido el proyecto de su vida y su mayor creación), sintió como si algo dentro de ella se rompiera al comprender que lo estaba perdiendo por segunda vez.

En eso la joven, no pudo soportar más y simplemente explotó tras un grito. Dejando libre todo el poder destructivo dentro de ella como nunca lo había hecho antes.

—¡RAINIEEE...!— grito Ezio desesperado, sin poder lograr que ésta lo escuchara.

Maykol entandó cerca de ella, también quiso gritarle, pero su voz apenas salía de su boca debido a la enorme presión a la cual el poder de la pequeña lo estaba sometiendo.

—(¿Ella era así de poderosa...?)— pensó sorprendido y apretando los dientes, sintiendo no solo como si su cuerpo fuera aplastado, si que también como si de pronto miles de agujas le fueran clavas sobre todo su piel y sus órganos estuvieran a punto de estallar. El dolor era tanto que si no fuera por la enorme tolerancia que tenía hacia este, ya hubiera caído inconsciente hace un buen rato.

Sin embargo pese a todo el poder que estaba liberando, Rainie no se contuvo. Dando un paso y dejando que una gigantesca parte de su poder se proyectara en este. Haciendo que más de la mitad del piso debajo de ellos, fuera destruido como si estuviera hecho de cartón.

Ante esto Maykol, viendo que la muchacha no tenía ninguna intención de detenerse, soporto todo el dolor extra que le provocarse moverse cerca de ella y se lanzó rápidamente en su dirección, sujetándola fuertemente entre sus brazos, para luego con todas sus fuerzas acerca su boca hacia su oído y susurrarle un par de palabras, que de habérselas dicho de más lejos no lo habría escuchado debido a la imposibilidad de alzar la voz por su poder.

La verdad Maykol no estaba seguro de que si la chica había llego a entender bien todo lo que le decía. Ya que apenas terminó de hablar, vio como el rostro de ésta se llenaba de una gran confusión. Sin embargo, esto pareció funcionar al sentir como la presión en su cuerpo disminuía poco a poco. Por desgracia eso no evitó que al estar toda la estructura deteriorada, empezará a desplomarse sobre ellos, cayendoles de manera estrepitosa los escombros del techo y las paredes, a la vez que el suelo bajo sus pies se desplomaba, llevándoselos con ellos también. Haciendo esto a su vez que por fin Rainie dejará de liberar su poder, por la impresión de la caída.

En eso Maykol por fin pudo gritar, sintiendo como toda esa presión que lo había estado agobiando se liberar de golpe. Mientras los escombros de las paredes y el techo le caían encima, por tratar de cubrir a Rainie de la caída de estos.

Rainie ante esto se bajó de su abdomen y apoyó su pequeña mano sobre su pecho. Trato de decirle algo, pero él la ignoró apoyando la mano en su estómago.

Ésta Observó de reojo a sus manos, una mezcla de suciedad, sudor y sangre había en ellas, todo el color desaliñado proveniente de una herida que se extendía en el centro de su abdomen. En eso Los gritos se transformaban en simples susurros frente a sus oídos, cuando el piso volvió a quebrarse, obligándolos a caer nuevamente unos metros más.

La pelinegra trato de proyectar algo, pero sus poderes de repente habían dejado de funcionar también. Eso la asustó.

Maykol tampoco pudo salvarlos. Sus poderes habían dejado de responderle hace un buen rato.

Nuevamente cayeron sobre un duro suelo y por primera vez en mucho tiempo, los jóvenes sintieron el verdadero dolor de una herida, cayendo en un estado de semi-inconciensia durante varios minutos.

Minutos donde lo único que podían ver era tierra, polvo y pequeñas llamaradas de fuego. Además de solo poder oír el profundo silencio que los invadía.

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Ezio ante lo visto, gritó tan fuerte que sintió que la garganta se le rasgó en un segundo. Aunque quiso correr a ayudar a sus amigos, no logro hacerlo, el poder de Rainie no se lo había permitido.

En eso se asomo por el hueco del piso y no vio nada, todo estaba demasiado oscuro. Cosa que inevitablemente lo hizo mirar con odio al lugar por donde se habían escapado Ezequiel y Stryker, para luego intentar ir tras Rainie y Maykol sin perder ni un solo minuto. Sin embargo Deadpool lo frenó antes de que hiciera una estupidez, como echarse de cabeza a ese enorme hoyo.

—¡¿Que mierda haces, Wade?!— le gritó dándole un fuerte golpe a su mano —¡Rainie y Maykol están allí abajo! ¡Hay que ir por ellos!— le reclamó furioso.

Wade se cruzó de brazos.

—¿Y cómo lo harás? ya no tienes poderes. Ninguno de ustedes los tiene...— le cuestiono, haciendo que todos se sorprendieron por su declaración.

—¿Como que no tenemos poderes?— pregunto confundida y asustada Alisson. Pues si no tenían poderes no podía ayudar a ninguno de sus amigos.

—Si, al parecer Stane y Stryker lograron mejorar el invento de los militares...— les informo, haciendo que Rush sintiera que los vellos de su cuerpo se le erizaran al oírlo.

—Estas hablando de la "Cura" ¿Verdad? — preguntó el muchacho. Wade asintió y guardó sus katanas.

En eso miro el hoyo con una mueca de desagrado y se dio media vuelta a la salida. Alisson lo miro confundida y seria.

—¡¿A donde demonios vas?!— le pregunto. Wade se dio media vuelta.

—No podemos pasar por aquí, debemos buscar otro atajo... — le explico mientras volvía a caminar.

—Pero Rainie...— le quiso replicar el rubio, pero Wade lo cayó.

—Iremos a rescatar a todos sus compañeros, pero estando ustedes sin ningún poder no son de mucha ayuda y mucho menos lo serán de muertos. Así que será mejor buscar otras opciones, creo que ésta será más una misión para nosotras, chica bonita... — explicó volteando a mirar a Hikaru.

La joven no pudo evitar sonrojarse al mismo tiempo que se extrañaba, a pesar de la extraña que era la situación que estaban viviendo.

Wade Wilson, también conocido como Deadpool, seguía siendo él. Un mercenario bocazas, estúpido y arriesgado.

/

La expresión burlona en el rostro de Jane no podía ser más grande, que esa mueca que se extendía en sus labios. Sabiendo todos que esa expresión no se borraría pronto, ya que era imposible concebir que la victoria no la estuviese saboreando en su boca.

¿Que más se podía pedir?.

Tenia a Dark-Spider comiendo de la palma de su mano.

A Taisha Intison, muriéndose lentamente en una sucia habitación

Y su compañero Alexander, ya era suyo.

Todo iba de viento en popa en sus planes. Genial. Simplemente genial.

Jane se inclino sobre la bola de cristal que Leonore sostenía en sus manos y volvió a sonreír abiertamente. Dark-Spider rodó los ojos hastiado.

La mujer volvió a su posición original y miro a Peter.

—Vigila la habitación de las Stark, si uno de ellos llega... lo matas. No preguntas ni el cómo ni el porque. Simplemente mátalo— le ordenó.

Peter no objeto. Solo se desapareció entre las sombras del frío pasillo tras oír su orden.

/

Alexander camino fuera de la habitación en la que se había mantenido, pensando en la nada. Sus ojos se cerraban lentamente, al tiempo que de su boca emanaba de manera suave el humo de su aliento caliente. En eso una pequeña y entristecida sonrisa se formó en su hosco semblante, cuando después de un rato, el silencio se hizo presente.

Hace nada más de uno minuto había escuchado gritos y explosiones, ahora todo era nuevamente silencio. Sus ojos rojos, carmesis como la sangre, miraron hacia adelante. Una chica hermosa estaba delante de él, mirándolo de forma seria y fría.

—Alexander...— lo llama, sabiendo éste que ese era su nombre. Aun lo recuerda —debes empezar con tu misión...— le dijo duramente. El no le responde nada. Sus ojos sin brillo alguno la observan calladamente.

—¿Quien de ellos es?— pregunto el joven, porque tiene entendido que eran 7.

6 jóvenes y un adulto.

—Alisson... — le dice la chica de nombre Leonore —Mata a Alisson Maxwell...