RMSMcLean Titanic
—Esto definitivamente no es la primera clase…— susurraba Paula observando el lugar, siendo despertada por la luz: ya era de día. La chica se encontraba en la cubierta de un barco no muy grande, con sus compañeros alrededor —. Marcos…Marcos— susurraba la chica agitando al muchacho del hombro.
—Sabía que tarde o temprano, vendrías a verme — sonreía el chico y ella ignoraba el comentario.
— ¡Mira! — señalaba a su alrededor y él inspeccionaba.
—Justo cuando creía que estaba cómodamente durmiendo en una cama de lujo no muy lejos de una bella chica…aunque la parte de la chica es cierto — decía esto último acercándose al rostro de Paula, quien lo empujaba del rostro.
— ¡Bienvenidos, cinéfilos! — gritaba Austin por un altoparlante en la punta de un yate. Los 'cinéfilos' estaba distribuidos según su equipo en tres barcos, los tres del mismo tamaño pero con la bandera de su equipo. Austin y su yate se encontraban en el medio.
— ¿Cinéfilos? — preguntaba Liz confundida.
—Eso significa 'un gran aficionado del cine' –- explicaba Stephen, como si fuera obvio.
—Ese deberá ser su apodo a partir de hoy… ¡CINÉFILOS! — gritaba Austin lastimando los oídos de muchos, y Jasmine bufaba, visiblemente cansada.
—Disculpa genio, ¿dónde estamos? — interrumpía Celyan alzando la mano, visiblemente molesta.
—Es una gran pregunta, gótica rara…— le decía el anfitrión —. Estamos en el océano, en medio de la nada, cada equipo con su respectivo barco.
—Bueno, gracias por explicarlo, ya que eso seguro aclara la situación — decía Zack con sarcasmo y Mel se levantaba adormilada muy cerca de él, captando la atención de Jasmine.
— ¿Es esto parte de uno de tus desafíos locos? — preguntaba Mireya, cubriéndose del sol.
—El desafío consiste en lo siguiente. Cada equipo deberá navegar su barco, el cual contiene varios lujos, atracciones y todo lo que necesitan para el desafío…TODO… y deben llegar hasta la isla Wawanakwa. El primer barco en llegar ganará el desafío y la primera clase — decía el anfitrión cuando su yate ya partía lejos de ellos, a toda velocidad, dejando a todos confundidos.
—Espera… ¿en qué película está basado esto? – le gritaba Wade al anfitrión, pero no lo escuchaba y partía.
—Algo muy, muy malo saldrá de todo esto, lo presiento…— susurraba Randy cerca de Tamara, quien estaba parada cerca del borde del barco, inmóvil —. ¿Tamara? ¿Estás bien? — le preguntaba a la rubia, quien miraba al vacío mar.
—Si…si estoy bien — decía ella, aunque sin perder la vista del mar.
5:00 pm
Camarógrafos
—Tú fuiste marino, ¿no? O algo así…debes saber cómo navegar un barco — llegaba Penny al lado de Ash, quien caminaba decidido.
—En primer lugar, nunca fui marino…fui militar. Y en segundo, ¿crees que yo perdería mi tiempo ayudando a un grupo de tontos a navegar este cacharro cuando puedo explorarlo por mí mismo? Eres una ilusa — le contestaba indiferente y la pasaba de largo, sin embargo la chica lo alcanzaba y caminaba al par de él.
— ¿Perder tu tiempo? Tu ayuda podría hacernos ganar por primera vez, y no logras verlo — le decía la chica, mirándolo fijo —. Debes aportar, o si no, nadie dudará en sacarte — y lo dejaba, caminando hacia donde estaba Zack y el resto, en el camarote o cuarto de control, donde se encontraba el timón y los controles.
— ¿Entonces dónde queda la isla? — preguntaba Mel con el mapa en ambas manos, inspeccionándolo junto con Zack y Wade.
—Debe ser por donde se fue Austin — comentaba Zack con los ojos fijos en el mapa.
— ¿Y dónde queda eso? —preguntaba de nuevo la pelirroja, analizando.
—En el noroeste — decía Wade, brújula en mano, y Zack observaba al chico —. Austin fue al noroeste, y el mapa muestra que tenemos camino libre en esa dirección. Debe ser el noroeste.
—Entonces navegaremos al noroeste — concluía Zack y luego volteaba a ver al resto del equipo —. ¿Alguien sabe cómo navegar? — preguntaba nervioso.
—Perdona, no es como si en el contrato te pidiera tener el hábito de navegar — respondía Ash malhumorado, recargado contra la pared.
—Debí haber leído ese contrato... — susurraba para si misma Skyler.
—No debe ser tan difícil, ¿no? ¿Qué es lo peor que podría pasar? — preguntaba Bay positiva y Zack y Penny compartían una mirada de preocupación.
Microfonistas
— ¡ESTO ES TAN DIVERTIDO! — festejaba Carly intentando mover el timón, el cual estaba siendo manejado por Stephen.
— ¿Quieres, por favor, soltar el timón y dejarme navegar? — pedía el chico intentando permanecer calmo, aunque visiblemente irritado, ante la mirada de Jasmine.
—Carly, ve a hacer otra cosa…lo que sea— pedía Jasmine sobando el puente de su nariz, y la pelirroja corría hacia KyuHyun y saltaba sobre su espalda.
— ¿Qué sucede? — preguntaba el coreano, a quien tomaba por sorpresa.
— ¡Corre, esclavo! ¡Vayamos a cubierta! Quizá pueda espiar a Sean desde ahí — señalaba la chica con aire aventurero, y Kyu buscaba con la mirada a Jasmine.
—Por favor — le rogaba la rubia y el chico suspiraba.
—Por favor, no — pedía a su vez Sarah, estresada.
—Bien...vamos— suspiraba el chico, y Carly festejaba mientras ella llevada por el coreano a cubierta.
—Pobre Kyu…— se lamentaba Liz por el chico—. Al menos ya no tiene a Michael acosándolo.
—No, pero ahora tiene a Carly — reía Jasmine con estrés.
— ¿Estás bien, Jas? — preguntaba Liz, preocupada por su amiga.
—Sí, si… sólo es el estrés de los desafíos. Y debe ser la marea, también — respondía la líder.
Confesionario
—No me gusta hablar de esto ya que no soy la típica niñita que llora por todo y es celosa de todo, pero debo decir que me he sentido muy incómoda últimamente. Zack parece estar pasando mucho tiempo con esa tal Mel, quien de por si no me agrada para nada…no confío en ella — confesaba Jasmine con las piernas pegadas al pecho —. Además, en estos primeros desafíos mi equipo ha perdido…los demás nos ganan en número. No quiero seguir perdiendo… ¿qué debo hacer? — se preguntaba consternada.
Fin del Confesionario
— ¿Cuánto crees que tardemos en llegar? — preguntaba la rubia a Stephen, quien miraba por la ventana al cielo.
—Espero que antes del anochecer — respondía él serio.
—Hay algo en ese chico que no me cuadra…— susurraba Sarah observando a Stephen hablar con Jasmine.
— ¿Decías algo, bombón? — preguntaba Lay acercándose a la rubia, quien suspiraba.
—Nunca, en la vida, ni en ningún universo paralelo a éste, te dirigiría la palabra para algo que no fuera: "Aléjate" — explicaba ella y luego lo miraba fijamente —. Aléjate.
—Veo que estás estresada, encanto. ¿Qué te parece si nos vamos juntos al jacuzzi de primera clase y jugamos un poco? – le preguntaba coqueto.
—Ni en esta ni en otra de tus siete vidas…— bufaba la chica pero luego abría los ojos como platos —. ¿Hay un jacuzzi? — preguntaba y el chico asentía, a lo que la chica corría fuera del camarote, seguida por Lay.
11:20 pm
Dobles
—Esto se está volviendo…aburrido — suspiraba Paula sentada y recostada sobre una mesa en el camarote de mando, mientras Selene navegaba.
— ¿De qué hablas? Este barco es grandioso — llegaba Marcos con su boca llena de chocolates finos, y detrás de él venía Mireya.
— ¡Sí! Allá abajo hay un restaurant con comida gourmet, una piscina olímpica con cinco pies de profundidad, jacuzzi, spa, sala de baile, árcade…es como el paraíso que McLean siempre nos prohibió —explicaba Mireya emocionada, con su cabello húmedo —. ¿Por qué no nos acompañaste? Fue muy divertido.
—Realmente no tengo ganas de diversión…— respondía ella aburrida, recargando su rostro en su mano.
Confesionario
—No he hablado con Kyu desde lo que ocurrió en el desafío pasado. Y las ansias me están matando — confesaba la chica con semblante decaído —. Es decir, desde ahí sólo lo he visto hoy a mediodía, cuando despertamos en los distintos botes. Es sólo que…me preocupa. ¿Por qué actúa así? ¿Qué he hecho? — Se lamentaba la chica, pero luego su semblante cambiaba, a algo así como enojo —. Pero no voy a ser la chica patética que llora por un chico y termina rogándole. No, seré firme…y esperaré a que me explique qué sucede.
Fin del Confesionario
— ¿Segura que te encuentras bien? — preguntaba Randy acercándose a Tamara, quien se encontraba parada al lado de una ventana, aferrándose al marco de ella. Sus brazos estaban completamente pegados a la pared, y sus ojos expresaban alarmo.
—Estoy en perfectas condiciones — respondía ella con los ojos bien abiertos, intentando disimular su terror —. Y es como la vigésima vez que lo preguntas.
—Vigésima cuarta — corregía él y ella rodaba los ojos —-. Y es porque llevas aferrada al marco de la ventanilla por unas 7 horas y 40 minutos.
—Estoy bien, simplemente…me mareo un poco — mentía ella y el barco repentinamente se tambaleaba, provocando la peor reacción de Tamara, que se aferraba con más fuerza a la pared, enterrando sus uñas —. ¿QUÉ PASA?
—Lo lamento, linda. Un pequeño error — reía Mathias, quien le había quitado el timón a Selene, y ésta le pegaba tremendo golpe.
—Tamara… ¿te da miedo viajar en barco? — preguntaba Randy observando el comportamiento de la rubia, quien miraba por la ventanilla una y otra vez.
—No exactamente…— suspiraba casi sin aliento, e intentaba reincorporarse.
—Entonces… ¿es el agua lo que te molesta? — preguntaba de nuevo el geek, mirándola fijamente, y la chica suspiraba.
—No soy una debilucha frágil — recalcaba ella y pasaba sus dedos por su sedosa y larga cabellera rubia —. Sólo me inquieta un poco el agua, ¿de acuerdo? Yo…no le tengo miedo. A nada. No le tengo miedo a nada — respondía ella firme, como nunca se le había visto.
Luego, el barco se tambaleaba de nuevo y la chica se abrazaba del hombro de Randy de inmediato. Cuando la conmoción terminaba, la chica se separaba inmediatamente de él, molesta.
— ¿Quieres dejar de hacer eso? — le gritaba la chica a Mathias, quien miraba apenado, pues había desprendido accidentalmente la rueda del timón, y sólo quedaba el poste que lo sostenía.
—Perfecto… ¡lo rompiste! — lo reprendía Selene con las manos en las caderas.
—No, no dulce. Lo rompimos — coqueteaba Math con ella, a lo cual la rubia lo miraba fulminante —. Mira, tranquila. ¿Ves? Aún funciona — intentaba probar el chico colocando de nuevo la rueda en el poste, y aunque aún se podía navegar, la rueda se caía al no estar pegada.
— ¡Si perdemos el desafío te eliminaré a ti! — le gritaba Selene y luego suspiraba frustrada, viendo el timón roto —. Genial, ahora es inservible.
—Técnicamente no. Podemos arreglarlo con cinta de aislar o pegamento industrial — explicaba Randy acercándose e inspeccionando el timón —. Lo mismo debió haber hecho el chico de Saw cuando le cortaron la mano — miraba el chico de manera sádica y Tamara hacía una expresión de asco
—Por más que me repugna tu manera de pensar y lo que sea que haya dentro de aquella mente retorcida tuya…quizá tengas razón — explicaba Selene con una expresión parecida a la de Tamara —. ¿Y dónde conseguirás la cinta, genio?
—Debe haber una bodega de provisiones al fondo del barco. Tenemos los planos aquí, puedo buscarla y traer lo que sea que necesitemos — afirmaba él tranquilo, y la rubia asentía conforme.
—Muy bien. Entonces ve — le ordenaba y el chico asentía —. Tamara, tú lo acompañarás. Sólo en caso de que tengas en mente traicionarnos — y Tamara abría los ojos como platos.
— ¿Y-yo? P-pero, yo…— balbuceaba la chica sorprendida, y Randy la miraba calmo —. No voy a ir allá fuera, es…
—Tranquila. Es dentro de la nave, al fondo. Nada de agua, lo prometo — le aseguraba él y la chica suspiraba.
—Está bien — respondía ella —. Andando — y Selene asentía cuando ambos chicos salían del camarote y Mathias la veía con una sonrisa.
Confesionario
—Sólo acepte el acompañar a Randy para alejarme a toda costa del agua y la posibilidad de caer al mar…no crean que es por pasar tiempo con él. De ninguna manera — aseguraba ella firme, cruzada de brazos —. Además, no me gustan mucho los lugares abiertos. Me siento…incómoda.
Fin del Confesionario
— ¿Estás seguro de que vamos en la dirección correcta? — le preguntaba Tamara a Randy, quién se guiaba por un pasillo con poca iluminación con ayuda de los planos, y llevando una linterna por si acaso.
—Completamente. Sólo nos falta bajar un piso para llegar a la bodega, que está casi al fondo — respondía el chico entusiasmado, con los ojos fijos en los planos.
—Genial…— bufaba Tamara, ocultando su nerviosismo —. ¿Qué hay al fondo?
—Es, bueno, algo así como el motor del barco. Con eso, ésta cosa se mantiene a flote — señalaba el lugar, y Tamara escuchaba atentamente.
— ¿Cómo es que Austin pudo conseguir una nave como ésta? — preguntaba la chica, inspeccionando el pasillo —. No lo entiendo.
—Bueno, luego de haber visto la primera temporada, no dudo que ese chico haya robado ciertas cosas…— decía Randy y encendía su linterna cuando estaban por descender a unas oscuras escaleras—. Abajo está la bodega. ¿Necesitas ayuda para bajar?
—Evidentemente no — respondía Tamara visiblemente ofendida, y bajaba las escaleras a paso firme, aunque muy pegada de Randy.
Al bajar, se encontraban con una amplia bodega oscura y sucia, llena de cajas con provisiones y otras chucherías. Se escuchaban sonidos de animales pasar, lo cual inquietaba a Tamara.
—Esto es lo que esperas de un McLean — reía Randy observando el lugar, y Tamara miraba impresionada, pero del mal modo.
— ¡Esto es un asco! — decía la chica y sin notarlo se aferraba con una mano al brazo de Randy, quien volteaba y la miraba fijamente, y ella fruncía el ceño —. No me mires — le pedía soltándolo y caminando entre las cosas, adelantándose. — ¿Qué dices que buscamos? — preguntaba, intentando no pisar o tropezar con las cajas.
—Cinta de aislar, o pegamento industrial — respondía él alumbrándola con la linterna.
— ¿Y cómo esperas encontrar eso en este basurero? — preguntaba enfadada —. ¿Sabes qué? Olvídalo. Lo buscarás tu solo, ya que fuiste el de la brillante idea. — Concluía y se iba a inspeccionar el resto de la bodega.
—De acuerdo — bufaba Randy y se arremangaba las mangas —. Seré rápido, ya verás.
—Si, si…— bufaba ella recorriendo la bodega con expresión de asco.
Mientras Randy buscaba entre cajas con ayuda de su linterna, Tamara recorría el lugar, logrando ver gracias a la fuerte luz que reflejaba la linterna del chico. La rubia no estaba para nada complacida, visiblemente asqueada por las condiciones del lugar, mientras caminaba con cautela entre las cajas. La chica se detenía ante la pared del almacén, que lucía extremadamente sucia gracias al polvo que la cubría.
—Esto es un asco…— bufaba la chica, y miraba detenidamente a dicha pared —. Hay algo escrito…— susurraba y con la manga de su suéter (y una expresión de asco) intentaba limpiar la pared —. ¿Randy?
— ¿Sí? — preguntaba el chico concentrado en una caja llena de instrumentos de tlapalería.
—Ven a ver esto — le decía la chica, captando la atención de él que dejaba lo que estaba haciendo y caminaba hasta donde estaba Tamara —. Hay algo escrito…— señalaba a la vieja pared, y el chico la observaba detenidamente.
—Es muy viejo…— intentaba descifrar el chico y luego tomaba un trapo viejo que encontraba cerca, y tallaba con fuerza la pared.
— ¿Qué dice? — preguntaba Tamara tomando la linterna y alumbrando directamente a la pared con ella.
—Oh, no…— susurraba Randy cuando ambos chicos contemplaban la pared con ojos abiertos, sorprendidos.
Camarógrafos
—He estado toda la tarde en el jacuzzi y ya me siento sofocada — tosía Bay sentada alrededor de una mesa junto con Skyler, Wade y Penny.
— ¿Qué dices? — preguntaba Skyler atropelladamente, despertándose al escuchar la voz de la chica y recomponiéndose.
— ¿Por qué tarda tanto? Llevamos siete horas en el mar — se quejaba Penny aburrida.
—Si, pero de esas siete horas, tomamos una y media para averiguar cómo manejar ésta cosa, y todo gracias a Wade — explicaba el líder y le dirigía una mirada de aprobación al chico —. Luego, unas dos horas estuvieron explorando todo el barco, en el spa, comiendo en el restaurante... — seguía con una mirada reprobatoria hacia el resto del equipo.
—Fueron las mejores dos horas de mi vida hasta ahora — se recostaba en su asiento, Sky.
—Así que sabes cómo divertirte, ¿eh, linda? —le preguntaba Prince de buen modo y la chica fruncía el ceño.
—Cómo sea, el punto es que perdimos tres horas y media de viaje. A estas alturas, ya podríamos estar de regreso en la isla. Puede que los demás equipos ya hayan llegado, ¡y nosotros seguimos aquí! — gritaba Mel enfadada captando la atención de todo el equipo, incluido Zack —. Oh...lo siento, es sólo que...no me gustaría que perdiéramos y que uno de nosotros tuviera que irse a casa. Es que, todos son tan buenos aquí que...extrañaría a cualquiera — se lamentaba la chica y ningún miembro del equipo parecía creerle, a excepción de Zack.
Confesionario
—Sigo sin creer cómo es que los hombres pueden creer todo lo que sale de la boca de Mel. Es decir, ¿qué no es obvio? ¡Es maligna! — expresaba Sky un tanto molesta —. Pero luego recuerdo que todos los hombres son unos idiotas.
.
—Mel a veces puede ser un tanto...explosiva — hablaba con cautela Bay —. Pero es tan extraño... ¿por qué actuar diferente? ¿Es como algún...trastorno de personalidad o algo?
Fin del Confesionario
—Ninguno quiere perder — la consolaba Zack dándole un apretón en el hombro —. Y en cuanto al resto de los equipos, mandé a Sean a ver si siguen cerca o han tomado la delantera.
—Sean...gran idea. ¿Por qué no mejor mandas a Ash? Hubiera sido más rápido —hablaba Penny con sarcasmo, pues a Ash no se le había visto en todo el día.
— ¿No se han preguntado en qué película se basa éste desafío? Austin nunca lo mencionó — preguntaba Bay al resto que estaba en la mesa.
—Debe ser alguna aburrida película de hombres que navegan por pasión, para alcanzar sus sueños — respondía Penny aburrida.
—Sí, bueno... ¿qué películas hablan de barcos? — preguntaba Skyler, y todos se ponían a pensar.
—Quizá...King Kong — sugería Bay.
— ¿King Kong? La idea central de la película no es un barco, es King Kong — explicaba Penny —. Quizá...Náufragos.
— ¿Náufragos? — preguntaba Skyler confundida —. ¿Qué película es esa? — preguntaba y Penny rodaba los ojos.
—Es una película clásica, de 1944 — respondía, como si fuera obvio.
— ¡¿1944?! Ni siquiera nuestros padres la conocen... — se sorprendía Skyler —. Yo opino que debe ser Piratas del Caribe. Aunque sin los piratas... — y Penny fruncía el ceño, mientras Wade escuchaba atento, acomodando las piezas del rompecabezas en su mente.
—Chicas... — las llamaba, un tanto consternado —. ¿Cuál es la película más famosa acerca de un barco? — preguntaba al trío, y las chicas pensaban.
Confesionario
— ¿Nos tomó siete horas adivinar eso? — preguntaba Penny frustrada.
Fin del Confesionario
—Titanic... — respondía Skyler preocupada, mirando al resto.
—Zack...creo que hay algo que tienes que ver — llamaba Mel al chico, sinceramente aterrada.
— ¿Qué pasa? — preguntaba y la chica señalaba un radar, donde un punto rojo titilaba cerca de donde estaba el barco. —. Eso no estaba hace un momento.
— ¿Qué significa? —preguntaba el chico.
—Iceberg — intervenía Prince, serio por primera vez, y detrás Penny, Bay y Skyler miraban preocupadas al líder, quien pensaba.
—Prince, Skyler...vayan a cubierta. Vean si hay un iceberg ahí —pedía y ambos asentían, corriendo fuera de la habitación.
—Un momento... ¿dónde está Sean? —preguntaba Wade.
En cubierta...
—Hey...hey, Mire — intentaba cierto rubio llamar la atención de la chica, quien paseaba por cubierta en su respectivo barco.
— ¿Ahora qué, Sean? — preguntaba la chica frustrada.
—Sólo quiero hablar contigo...ven — la llamaba, pegado al barandilla del barco.
—De ninguna manera...no quiero hablarte —decía ella cruzándose de brazos, y parándose firmemente en medio de cubierta, o sea muy lejos de Sean, quien sonreía.
—Bien...tendré que ir yo, entonces —decía el rubio y pasaba sus piernas sobre la barandilla, a lo cual la chica miraba sorprendida.
— ¿Estás loco? Podrías caer al mar y morir — le advertía realmente preocupada, viendo las acciones del chico, quien se encogía de hombros.
—Si es lo que tengo que hacer para verte, entonces está bien — sonreía el chico, pegando su cuerpo a la barandilla. Cualquier movimiento suyo ocasionaría que cayera al mar.
—Bien, ¿sabes qué? Está bien... — bufaba la chica y se aproximaba a la barandilla —. Ya estoy aquí — le decía, y el chico sonreía.
—Genial — respondía él y volvía a pasar las piernas por la barandilla, a salvo en el barco.
—Y... ¿de qué quieres hablar? — preguntaba la chica.
—He intentado pedirte perdón en los últimos días pero no has querido escucharme—le recordaba el rubio y la chica bufaba —. Pero en serio quiero demostrarte lo mucho...lo mucho que me arrepiento de lo que hice la temporada pasada y... — continuaba Sean, más era interrumpido.
— ¿Qué no lo entiendes? —le preguntaba la chica, luciendo molesta —. No puedes simplemente disculparte y luego pretender como si no hubiera sucedido nada. Sean, me manipulaste por toda la temporada pasada, eliminaste a mis amigos, molestaste a mi hermano y besaste a tu hermana — contaba la chica, evidentemente herida —. No puedes esperar que te perdone tan fácilmente luego de todo lo que has hecho —comentaba esto último y el chico perdía la sonrisa de su rostro.
—Mire...yo, lo siento, yo... — explicaba el chico incómodo cuando un temblor sacudía levemente el barco de Mireya. La chica miraba a su alrededor.
— ¿Qué fue eso? — preguntaba la chica, y Sean inspeccionaba el lugar.
Entonces el barco volvía a temblar, pero ésta vez con mucha más fuerza, ocasionando que la chica, quien estaba apoyada sobre la barandilla, fuera empujada por la fuerza y quedara colgando de la barandilla.
— ¡Mire! — se preocupaba el muchacho y le extendía una mano, ya que los barcos estaban muy pegados entre sí —. Ven, tienes que subir — y la chica permitía que el rubio la ayudase, levantándola y entrando al barco de los Camarógrafos.
—Gracias — suspiraba ella aliviada, y observaba el barco de su equipo —. ¿Qué está pasando?
Microfonistas
—Es imposible, eso no estaba ahí hasta hace un momento, puedo asegurarlo — comentaba Stephen furioso, y todo el equipo se preocupaba al ver al iceberg a pocos metros de la nave.
—Esto debe ser obra de McLean — bufaba Liz y Jasmine caminaba directo al timón —. ¿Qué haces?
—Al menos debemos intentar. Si logramos alejarnos lo más posible del iceberg, quizá el impacto no sea tan grave — decía la rubia, a lo cual Stephen parecía enfadarse.
— ¿Qué no lo ven? Es un iceberg demasiado grande que está a pocos metros de nosotros, no nos dará tiempo de girar lo suficiente como para evitar el impacto. ¡El barco se va a hundir! — gritaba el chico perdiendo los estribos, y para cuando había terminado el resto del equipo lo miraba impresionado.
—Y yo que creía que era un simple nerd — susurraba Sarah a Jasmine, quien permanecía impresionada.
—Yo…— se tranquilizaba Stephen, y pasaba sus dedos por su cabello.
— ¿Estás bien, Stephen? — se acercaba Jasmine al chico, consternada —. Mira, entiendo que estés estresado, pero tenemos que permanecer calmados, para poder evitar hundirnos — le explicaba calma al chico, quien permanecía serio.
—Creo que es demasiado tarde — señalaba Kyu cuando el barco comenzaba a temblar, y todo el equipo corría hacia cubierta, y se asomaban a ver al mar.
— ¡Ese iceberg está cortando toda la parte inferior del barco! — señalaba Liz y tanto Jasmine como Stephen corrían dentro del barco.
—Oh, vamos… ¿nunca se les ocurrió que el desafío sería basado en Titanic? — reía Carly observando la cara de sus compañeros, y Sarah abría los ojos.
Confesionario
—Esto es como un secreto, que nadie sabe…a excepción quizá del idiota de Sean — explicaba Sarah a la cámara —. Quizá la película de Titanic me gusta…bastante. No es algo que todos deben saber, evidentemente, ya que eso me pondría en una postura débil. Es sólo que…la película es…es decir, el romance, el hundimiento del barco, el drama — soñaba Sarah y luego se recomponía —. Eh, es buena.
Fin del Confesionario
—Buena noche, cinéfilos — hablaba Austin por el altoparlante —. Como se habrán dado cuenta, las reglas del desafío cambian. Si quieren ganar, deberán ser capaces de evacuar el barco…ya que no fueron capaces de evitar que chocara con el iceberg…y llegar a la isla sanos, salvos, y TODOS. El primero en llegar será el ganador — explicaba ante todos los campistas que lucían preocupados.
Dobles
— ¿Titanic? De todas las películas... ¿por qué Titanic? — se preguntaba Celyan de mal humor con los otros en la sala de control.
—En vez de quejarte, podrías contribuir al equipo... — decía Selene con las manos en las caderas y caminaba al centro —. Tenemos que idear un plan de escape, equipo, para así llegar primero y ganar. Pero primero que nada, debemos mantener la calma y permanecer juntos. — Explicaba decidida.
—En los costados del barco se encuentran los botes salvavidas, sólo tenemos que desatarlos, subir a ellos y remar rumbo a la isla — explicaba Kit calmo.
— ¿Y qué hay de las provisiones? ¿Y las linternas? ¿No se te ocurrió que podríamos necesitarlas, imbécil? — le preguntaba de mal modo la líder, y Paula arqueaba la ceja.
—Oye, podrías ser más amable, ¿sabes? Después de todo, somos tu equipo, lo único que tienes — interfería Celyan, enfrentando a la rubia.
—Bueno, yo nunca pedía la opinión de una patética gótica rara. Y al ser parte del equipo, debes acatar todas las órdenes que yo te dé, ¿sabes? — se acercaba Selene intimidante, aunque Celyan no se alejaba.
—Chicas...no creo que sea momento de pelear — intentaba calmar las aguas Paula, nerviosa.
—Hey, Barbie, tranquila... —intervenía Marcos riendo, y acercándose a Selene—. Esto se puede arreglar, sólo necesitamos que uno vaya por las provisiones, todos subimos a los botes, los desatamos, y con una brújula remamos hasta la isla y ganamos. ¿Te parece? — y la rubia inhalaba y exhalaba.
—Bien...Marcos y Paula, ustedes vayan por provisiones: sogas, linternas, kit de primeros auxilios, comida enlatada. Mathias y Kit, vengan conmigo a buscar los botes y averiguar cómo desatarlos. Y tú... — señalaba con amargura a Celyan y caminaba lentamente hacia ella — sólo asegúrate de no entrometerte en mi camino. ¡Andando!
—Pero Tamara y Randy no han vuelto... —le recordaba Mathias a la chica.
—Nos alcanzarán en cubierta... ¡vámonos! — Y aunque Mathias no lucía muy convencido, él y Kit salían tras la rubia.
—Bien preciosa, hora de irnos... — le avisaba Marcos a Paula caminando hacía las salida, y la chica buscaba con la mirada.
— ¿Y Mire? — preguntaba.
Camarógrafos
— ¿Qué ves, Prince? — gritaba Zack al chico al lado de una muy impaciente Mel, mientras Prince y Skyler habían subido a la cola del mástil para poder ver bien.
—Chocamos un poquito con el iceberg…— explicaba el chico y Skyler lo miraba mal —. Bueno, chocamos mucho. La parte de abajo del barco tiene una rasgadura muy grande.
— ¿Qué tan grande? — preguntaba de mal modo, Mel.
—Diez metros de ancho y quizá dos y medio de profundidad — explicaba Skyler viendo de cerca, y el resto del equipo la miraba extrañado —. Oigan, también sé sumar.
—Si las medidas son correctas, entonces tanto el motor como la bodega de provisiones deben de estar inundándose en este preciso momento — calculaba Walker —. No es seguro bajar por provisiones.
—Podemos ir al buffet de la primera planta y obtener al menos toda la comida que podamos, en caso de quedar varados en el mar — sugería Bay y Penny abría los ojos como platos.
— ¡No podemos quedar varados en el mar! ¿Me están escuchando? Tenemos que salir de este barco sanos y salvos y llegar a la maldita isla antes del amanecer — decía la peli negra perdiendo los estribos.
— ¿Quieres callarte? — le pedía Zack de mal modo —. Bien, Ash y tú pueden ir al buffet lo más rápido posible y conseguir toda la comida que pueda, mientras los demás intentamos desatar los barcos. Al menos si mueres, no me sentiré tan culpable — ordenaba y la chica lo miraba mal —. Nadie tiene porque ahogarse…todo estará bien — intentaba el chico calmar a equipo, aunque su nerviosismo era obvio, puesto que el chico le temía al agua.
—Hey…— llegaba Sean serio, con Mireya al lado.
— ¿Dónde estabas? ¿Y qué hay de esa intrusa? — preguntaba de mala gana Mel y señalaba a Mire, quien fruncía el ceño.
—No es una intrusa…— explicaba el rubio a su equipo entre dientes —. Estuvo por caer de su barco al mar, y la ayudé. Es todo.
—No es como si me complaciere el estar aquí — admitía Mireya viendo a Mel con ojos entrecerrados.
— ¿Por qué ayudarla? ¡Es de otro equipo! — señalaba Mel.
—No podemos simplemente dejarla, su barco se está hundiendo al igual…debemos ayudarla — pedía Sean, con la mirada puesta en Zack, quien pensaba.
—Bien, estará con nosotros — accedía el chico y Mire sonreía.
—Por los viejos tiempos, ex compañero — se alegraba la chica, y Penny miraba arqueando la ceja.
Entonces el barco sufría un temblor, y los chicos se asustaban.
—Ash y Penny, más vale que se apresuren con la comida — le recordaba Zack al par, y ambos corrían en dirección a la primera planta.
Microfonistas
— ¡Vamos a morir! — se abrazaba Carly de Kyu y Sarah rodaba los ojos.
—Son suficientes botes salvavidas, a diferencia de la película…la cual he visto ¿una vez? — fingía la rubia ante la mirada de Liz —. Como sea, sólo tendremos que subir a ellos y remar hasta la isla. Sencillo.
—Te olvidas de un pequeño detalle. Estuvimos navegando este inmenso barco por varias horas y nunca llegamos a la isla. ¿Qué te hace pensar que con unos tontos botes salvavidas llegaremos a tiempo? — le recordaba Liz y Sarah bufaba, mientras Stephen pensaba.
Confesionario
—Tengo un amplio conocimiento de naves, barcos y…bueno, de todo, por lo cual la afirmación de Liz me estuvo rondando por la cabeza por unos ¿cuatro segundos? — explicaba Stephen con arrogancia —. Y habiendo observado las jugadas de McLean, creo que es obvia la respuesta a tal cuestionamiento. El barco nunca se movió por más de un radio de un kilómetro.
Fin del Confesionario
—Es porque no se estaba moviendo el barco. Estamos varados en el medio del mar, lejos de la costa — decía Stephen, observando al resto, quien lucía ligeramente aterrorizado.
—Estúpida escoria de vida llamada McLean — se enfurecía Sarah.
— ¡Nos hundiremos! — se jalaba Liz el cabello.
—Tranquilos, todos — intentaba calmarlos Jasmine—. No hay tiempo que perder, vayamos a cubierta, busquemos chalecos salvavidas, subamos a los botes y rememos a la isla antes de que esto desaparezca en el agua — ordenaba y entonces un tambaleo del barco los sacudía.
—Será mejor apresurarnos — sugería Kyu y todos se ponían a trabajar.
Dobles
—Vamos a morir, vamos a hundirnos y ahogarnos. Moriré. Moriré en un reality, en televisión nacional y sin seguro médico — se alarmaba Tamara, temblando y con terror auténtico.
—No moriremos — le decía Randy clamo, es más, incluso lucía como si el chico estuviese emocionado por la situación.
— ¿Acaso eres idiota? ¡Estamos en la penúltima planta del barco y no falta mucho para que ésta se llene de agua y muramos aquí! — gritaba la chica aterrada, y él la tomaba de la mano.
—Tranquila, sólo tenemos que subir a la primera planta y alcanzar a los demás — empezaba a jalarla consigo, y la chica se soltaba rápidamente.
—Te he dicho que no me toques — le recordaba bruscamente, y él suspiraba.
—Bien, pero apresúrate y sígueme — le pedía y la chica de mala gana seguía al geek por el pasillo a paso apresurado.
—Espero que sepas lo que estás haciendo — le decía la chica intranquila, corriendo detrás de él.
—Es el camino que seguimos — le explicaba y luego ambos vislumbraban las escaleras —. ¿Lo ves? — las señalaba y Tamara lo veía de mala manera.
—Apresúrate — le ordenaba y ambos caminaban a la escalera, cuando escuchaban un estruendoso ruido —. ¿Qué fue eso? — preguntaba y entonces ambos volteaban.
El agua comenzaba a meterse bruscamente por la puerta de lo que una vez fue la bodega, y se apresuraba a alcanzarlos al otro lado del pasillo.
—Corre — le decía Randy un tanto alarmado a la chica, quien miraba aterrorizada cuando el chico la empujaba ligeramente del hombro y ambos se encaminaban con rapidez a las escaleras, Tamara evidentemente fatigada.
—Yo... — comenzaba a decir Tamara con dificultad, a punto de subir el primer escalón de las escaleras, mientras que Randy ya iba a la mitad y el agua se aproximaba hacia ellos.
El agua estaba por llegar hacia Tamara con brusquedad cuando Randy la tomaba de la cintura y la jalaba consigo a la escalera, subiéndola y prácticamente cargándola hasta el final de la misma, llegando a otro piso del barco y cerrando la escotilla antes de que el agua pudiera meterse.
— ¿Estás bien? — le preguntaba Randy un tanto cansado a la chica, quien permanecía impresionada, y aún más fatigada que el chico, recargando sus manos en sus rodillas.
—Sí... — suspiraba cansada, y luego intentaba reincorporarse, mirando al chico con el ceño fruncido —. Te dije que no me tocaras —le recordaba molesta y luego a paso lento tomaba la delantera, mientras Randy lucía exasperado, sin poder creer la reacción de la chica.
Camarógrafos
—Zack no puede simplemente mandarnos por comida...podríamos morir ahogados aquí mismo — decía Penny molesta.
La peli negra y Ash se encontraban en el restaurante Gourmet del barco, consiguiendo toda la comida del Buffet que pudieran meter en los sacos que el líder les había dado.
—Desde que entré al reality, no te he escuchado decir algo que no sea una queja. Zack esto, Zack el otro...aunque un día te quejaste de Mel, para variar—le señalaba el chico y Penny arqueaba la ceja —. ¿No será que quizás tienes un crush en Zack? — preguntaba con una risa mientras tomaba unos canapés y vaciaba la bandeja completa en el saco.
— ¡NO TENGO UN CRUSH EN ZACK! — respondía la chica visiblemente ofendida —. Es insulso, arrogante, estúpido, un completo idiota — contaba ella con los dedos de sus manos, y Ash la miraba escéptico —. Además, tengo novio. Se llama Fred, y es muy lindo, amable e increíblemente inteligente — explicaba orgullosa, con las manos en las caderas.
—Suena como un completo nerd — se burlaba Ash y la chica lo miraba molesta, pero se contenía —. Qué lástima...para una chica tan bonita como tú. — Confesaba y Penny miraba sorprendida —. Aunque claro, estás muy loca...debe ser eso — se burlaba pasando cerca de ella y tomando varias frutas.
— ¿Qué es lo que intentas decirme? — le preguntaba, mas él la ignoraba —. Además, ¿tú que puedes saber al respecto? Eres sólo un 'militar' — se burlaba ella, haciendo comillas en el aire, acercándose al chico.
—Ten cuidado con lo que dices acerca de eso...es un asunto serio —respondía serio y Penny soltaba una risa.
—Es sólo que, a excepción del corte de cabello y, pues, tu fisionomía... — explicaba incómoda y el chico sonreía de lado — no luces como un militar en lo absoluto — confesaba ella y el chico borraba su sonrisa —. Aunque...eso no significa que no te quede el corte —le sonreía tranquila al muchacho, muy cerca de él y pasando su mano por el cabello de él, que era muy corto. El chico pareció sonrojarse, y lucía nervioso.
—Eres tan tonta —reaccionaba luego, hablando con seriedad y alejándose de la chica, quien se mordía el labio.
Confesionario
—Fred, en serio, en serio, en serio, lo siento, lo siento, lo siento tanto... —juntaba sus manos Penny en modo de súplica —. Odio a la televisión.
Fin del Confesionario
Microfonistas
— ¿Cómo diablos funciona esto? —preguntaba Liz molesta, intentando desatar la cuerda que ataba a los botes salvavidas al barco, captando la atención de Stephen.
—Es una polea, no tienes que desatarla, sólo tienes que quitar el seguro y lentamente jalar el otro extremo para que el barco baje por sí solo — señalaba el chico y quitaba un seguro de metal que sostenía a ambas cuerdas, a lo cual Liz miraba impresionada.
— ¿Y eso lo sabes con sólo verlo? —preguntaba y el chico asentía —. Genial. Creí que sólo serías un nerd patético y flacuchento, antisocial...pero no, si cooperas — confesaba Liz sonriente y el chico rodaba los ojos molesto.
—Como sea... —suspiraba y se iba lejos, mientras Liz manipulaba la cuerda.
—Sarah y Kyu fueron por provisiones...no sé cómo es que Sarah conoce la ubicación de cada lugar en el barco, es extraño —le contaba Jasmine a su amiga, y ambas quedaban pensativas.
—Quizá una vez fue una malvada mucama que murió en el Titanic...y como no fue suficiente arruinarle la vida a todos antes del 1912, reencarnó y ahora vive en el siglo XXI, haciendo lo mismo — bromeaba Liz y Jasmine reía cansada —. ¿Has hablado con Zack?
—No desde el último desafío... —suspiraba la chica triste, mirando al mar, y su amiga se veía triste por ella.
—No sé qué hacer con esto... —intentaba Liz cambiar el tema, señalando a la pesada cuerda, con la que parecía tener problemas.
— ¿Saben qué podemos hacer más tarde con ella? —llegaba Lay y se ponía en medio de ambas, sonriendo con inocencia.
— ¡Ahora no, Lay! —gritaban ambas al mismo tiempo, ocasionando una mirada de decepción en el chico, quien se retiraba rápidamente.
Dobles
— ¿Viste a dónde fue Mire? — preguntaba Paula a Marcos, mientras ambos caminaban en un oscuro pasillo, de regreso a cubierta.
—Seguramente fue a cubierta, a llorar por Sean o por Carly, aunque seguramente no por Francisco... —reía el chico y Paula lo miraba de mal modo —. Tranquila, seguramente está bien.
—Es tu hermana, no sé cómo es que no puedes preocuparte por ella — confesaba Paula de brazos cruzados.
—Desde que se metió con el idiota de Sean y le rompió el corazón, no ha querido hablarme, y no entiendo por qué, ya que yo no fui el que le rompió el corazón— fingía el chico y Paula arqueaba la ceja, pues en la temporada pasada Marcos había ocasionado la eliminación de Mire. — Hablando de idiotas y corazones rotos, ¿cómo va lo tuyo con el extranjero? —le preguntaba y la chica se enfadaba.
—Eso no es de tu incumbencia... —le respondía ella, cruzándose de brazos y mirando en otra dirección.
— ¿Eso significa que todo va mal, te ha roto el corazón y ahora estás llorando por su relación fallida? —preguntaba el chico provocando el enojo de Paula, quien evitaba su mirada y seguía caminando —. Vamos, siempre supe que lo tuyo con el coreano no iba a funcionar, sólo era cuestión de tiempo para que tú también te dieras cuenta.
— ¡Sí está funcionando! — corregía ella —. ¿Y por qué creías que no iba a funcionar?
—Bueno, en primer lugar ambos son de países distintos. Eso debe afectar a qué idioma quieres que hablen, cultura, tradiciones, religión, lo que sea... —explicaba, y ella arqueaba la ceja —. Segundo, ¿acaso no lo has visto? Es patético, aburrido, y no es tan listo, no entiendo cómo, ya que se supone que los asiáticos son listos. Tercero, se la pasa coqueteando con todas: Liz, Carly, Sarah, Michael...incluso Mire, pero ambos sabemos que mi hermana tiene problemas — señalaba con su dedo a su propia cabeza y Paula rodaba los ojos —. Y cuarto, porque sé que estás perdidamente enamorada de mi — decía esto último en un susurro, tomando a la chica de la barbilla y atrayéndola a él, quien lo miraba atónita por un par de segundos, y luego se separaba de él.
—Eres un idiota — se lo quitaba de encima, incómoda —. Claro que no estoy enamorada de ti. Salgo con Kyu, lo quiero a él. — Respondía la chica y se cruzaba de brazos, con mirada triste, la cual Marcos notaba.
— ¿Estás segura? Porque si mal no recuerdo, no has hablado con él en los últimos días...y creo que la clave para una buena relación es tener comunicación. O al menos, eso dicen siempre. — Decía el chico y ella se mordía un labio, incómoda.
—No hemos hablado porque hemos estado ocupados, eso es todo... — aclaraba ella firme y el chico arqueaba una ceja —. ¿Y tú qué sabes sobre relaciones?
—Bueno, por si no lo has notado, todas las chicas me aman y persiguen. Por razones obvias... — se señalaba a sí mismo el chico, arrogante — He tenido varias relaciones con bellas chicas.
— ¿En serio? Porque Mire me dijo que nunca salías con nadie, y que creía que eras gay — le decía la chica arqueando la ceja —. También me contó que eras un antisocial y que pasabas mucho tiempo encerrado en tu habitación.
—Mireya tiene problemas en la cabeza — bufaba el chico —. Anduvo con Sean, ¿cierto? — señalaba Marcos y Paula rodaba los ojos —. Entonces, ¿siempre hablan de mí? — le preguntaba tomándola de la cintura, y Paula lo apartaba de un empujón.
—Eso era antes de que te conociera — le explicaba y miraba al frente —. Ahora sé que eres mucho peor.
—Vamos, hermosa. ¿Por qué no simplemente aceptas el hecho de que te gusto, quieres estar conmigo y el tonto de tu novio simplemente estorba? — le preguntaba Marcos al oído a la chica, quien parecía perder los estribos, luciendo increíblemente molesta.
— ¡No, Marcos! Nunca he querido, no quiero, ni querré jamás algo contigo, lo que sea. No estoy enamorada de ti, sino de Kyu y ya me harté de que hagas todo esto sólo para ponerlo molesto— le decía la chica genuinamente molesta, y el chico parecía estar herido por unos segundos, pero luego simplemente rechinaba los dientes.
—No lo hago por eso — decía el chico entre dientes.
—No quiero escucharte — le decía la chica y caminaba apresurada lejos del chico.
Camarógrafos
— ¡Al fin! — gritaba Mel con un tanto de exasperación en su voz, luego de haber logrado que la polea de uno de los lados del bote cediera.
—Wade lo logró hace quince minutos — señalaba Penny, y la pelirroja la miraba de mal modo.
— ¿Te pedí que hablaras? Porque no lo recuerdo — le preguntaba con sarcasmo, a lo cual Penny parecía estar por golpear a la chica, pero era detenida por Zack, quien ponía su mano en la frente de la chica.
—Detente. — Le ordenaba serio, y la peli negra rodaba los ojos —. Bien hecho, Wade — felicitaba al muchacho, palmeando su espalda, mientras que Mel hacía una mueca, aunque nadie lo notaba.
— ¡Bien, compañeros, hora de subir al bote! — anunciaba Mel con una sonrisa forzada ante la mirada de Zack.
— ¿Quién subirá primero? Podríamos probar cuánto peso soporta esta cosa — preguntaba Zack y todos se miraban entre sí.
—Skyler debería hacerlo — proponía Mel con una mirada maliciosa, y la mencionada prestaba atención.
— ¿Yo? — preguntaba la chica escéptica, mirando a todos los demás.
— ¡Sí! Suena a una buena idea — sonreía Bay, y Penny rodaba los ojos.
—Es sólo un bote…
— ¡No! ¡Yo no voy a subir a esa cosa sola! Podría caerse y yo moriría sola — se negaba la chica.
—Yo subiré con ella, un bote en el aire suena divertido — se ofrecía Prince sonriente, acercándose, mientras que Sky miraba fijamente a Zack.
—Prefiero morir sola — admitía ligeramente aterrada al líder, quien reía.
—Vamos, sólo suban — los animaba Zack, a lo cual Skyler resoplaba pero obedecía al líder y subía al inestable bote, seguida de cerca por Prince.
—Bueno, no han muerto aún — resoplaba Mel —. Veamos qué tan resistentes son estas poleas.
Y el equipo comenzaba a manipular dichas poleas, mientras el par de cinéfilos esperaban dentro del bote.
—Esto es divertido, ¿no te parece? — le preguntaba sonriente Prince a Skyler, quien recargaba su mejilla en su mano, aburrida —. Un barco flotante… ¡un barco volador, será! Siempre quise tener uno de esos. De chico, cuando mis padres me compraban barcos de juguetes, siempre jugaba a lanzarlos por los aires y verlos volar… ¿tú jugabas seguido, de pequeña? — le preguntaba directamente a la chica, que lo miraba realmente aburrida, con el codo en el borde del barco.
—En lo más mínimo — respondía ella secamente y buscaba en los bolsillos de su chaqueta, encontrando sus auriculares. La chica estaba por conectarlos a su reproductor cuando un tambaleo sacudía el bote y ocasionaba que la chica los tirara al mar —. ¡Eran de marca! ¿Qué les sucede? — preguntaba molesta a sus compañeros arriba.
—Lo siento…— se disculpaba apenaba Bay.
—Tranquila, cuando lleguemos al puerto podrás comprarte unos nuevos — intentaba calmarla Prince y la chica lo miraba escéptica.
— ¿A dónde crees que vamos? ¿A Nueva York? — preguntaba con un tono de voz alto, un tanto desesperada.
—No…pero sería genial — sonreía el chico, mientras Sky lucía estresada.
—Perfecto — bufaba la chica, azotando su espalda contra el borde del bote —. ¡Ouch!
—Hey, tranquila linda…— empezaba a decir el chico, calmo.
—No me llames linda — interrumpía la ojo-gris, un tanto amenazante, mientras sobaba su espalda.
— ¿Por qué? ¿No te gusta? — le preguntaba el chico, omitiendo el tono amenazante en la voz de ella —. ¿No te gusta cuando te dicen la verdad? Porque la verdad es que eres muy linda — decía y llamaba la atención de la chica, quien lucía un tanto impresionada aunque a la vez cansada, mientras se detenía en seco.
—Cállate — alcanzaba a decir la chica, regresando a su usual expresión de antipatía.
Un segundo después, una persona caía abrupta y dolorosamente al medio del bote, y ambos chicos miraban preocupados.
—Maldita loca — maldecía Penny levantándose rápidamente y mirando hacia arriba, con rabia.
— ¿Quién? ¿Mireya? — preguntaba Prince observando también.
— ¿Quién es ella? — preguntaba Skyler y Prince miraba a la chica divertido, pues sabía que ella fingía no saberlo.
—No… ¡Mel! — gritaba Penny e intentaba acomodarse el cabello, mirando con odio hacia arriba.
— ¿Qué tienen en contra de Mel? A mí se me hace muy buena onda y bonita — preguntaba Prince con naturalidad y ambas chicas lo miraban incrédulas.
— ¿Eres descerebrado? ¡Ella es el mal en persona! —gritaba Skyler molesta, y Penny asentía.
—Sí, y es casi literal sólo tienes que cambiar la 'e' por una 'a' y tienes el nombre — intervenía Penny estresada y ambos chicos volteaban a verla.
—Tú en serio tienes un problema — decía Sky mirando a la chica.
—Es lindo, tu equipo — concluía Mireya con sarcasmo, y Sean tragaba saliva incómodo.
Microfonistas
—Esto es tan emocionante…— susurraba Sarah para sí misma, mientras ella y Kyu cruzaban a paso rápido un pasillo que los llevaría a cubierta, ya con provisiones en mano —. ¡Se parece tanto al del verdadero! — Acariciaba un pilar del pasillo, pero luego notaba la forma en que Kyu observaba el comportamiento de ella y se recomponía —. Es decir, luce como un barco…decente.
— ¿Debería preocuparme por tu comportamiento? — preguntaba Kyu arqueando una ceja, esperando a la chica, quien se alejaba del pilar.
—De lo único que deberías preocuparte es de que el idiota de Marcos esté pasando tanto tiempo con tu noviecita — volvía Sarah a utilizar su tono arrogante, mientras caminaba con estilo —. Después de todo, creo que todos vimos la 'química' que parecía haber entre ellos en la temporada pasada.
—No estoy preocupado…confío en Paula — suspiraba Kyu, y Sarah volteaba a verlo atentamente.
—Eso me lo dices ahora… ¿pero quién sabe? Conviví con Marcos la temporada pasada, y él puede ser muy…persuasivo — decía esto último la rubia con desprecio, y se acercaba al asiático —. Claro, no estoy diciendo que Paula no te ame ni nada parecido, pero ¿Cuánto tiempo la ves al día? ¿Quince minutos, quizá? Es una relación a larga distancia… es como si ella estuviera aquí en Canadá, y tú siguieras en Corea — reía la rubia y el chico suspiraba frustrado.
— ¿Sabes? En este momento podrías utilizar esa afición tuya a la película de Titanic, la cual es evidente que padeces, para ayudar al equipo. Sarah, hemos perdido dos veces, y aunque los dos competidores eliminados me estaban volviendo locos, si seguimos perdiendo los demás nos ganarán en número, y quien sabe, los próximos podríamos ser nosotros. — Intentaba convencerla Kyu, mientras que Sarah quedaba pensativa.
—Quizá tengas razón…no me gusta tu actitud ni que nadie me mangonee, pero supongo que podía rescatar a este equipo de perdedores una vez — suspiraba ella y sacudía su cabello —. ¡Andando! — le exigí a Kyu, quien traía la bolsa más pesada.
— ¿Dónde estaban? Llevamos mucho tiempo esperándolos — les preguntaba molesto Stephen, con el resto del equipo arriba del bote.
—Muévete Steve Jobs, es hora de que la gran villana mente de Total Drama se haga cargo — empujaba Sarah al bote al chico, quien gruñía y era ayudado por Jasmine a recomponerse.
— ¡Pero si yo estoy aquí abajo! — gritaba Carly y Sarah simplemente rodaba los ojos.
— ¿Cómo hiciste eso? — preguntaba Liz a Kyu sorprendida, cuando éste subía al bote y se sentaba a su lado.
—Contrario a lo que la mayoría de ustedes piense, Sarah si tiene algo adentro que bombea y la permite seguir adelante…quizá no sea un corazón, pero debe ser algo — decía el chico a lo cual la oji verde reía, y Stephen miraba atento.
— ¿Estás bien, Stephen? Luces algo pálido — interrumpía Jasmine los pensamientos del muchacho, quien desviaba su vista.
—Sí…debe ser el hambre, o la falta de descanso — fingía el muchacho, y la rubia sonreía.
—Puedes comer algo de las provisiones, si quieres —decía ella amable y le tendía un chocolate.
—Sí…sí, buena…— empezaba a decir Stephen aceptando el chocolate.
Confesionario
—Mala…— decía el muchacho serio a la cámara.
Fin del Confesionario
—…Idea — terminaba dándole un mordisco a la barra de chocolate, mientras observaba a Sarah con cautela.
Dobles
—Esto apesta…odio Titanic, es de las peores películas que pudo haber creado el ser humano — se quejaba Celyan acostada en uno de los botes de los Dobles, al lado de Kit quien permanecía acostado también, mientras que Marcos remaba, y no muy lejos Paula estaba sentada, luciendo molesta y sin hablar con nadie.
— ¿Qué tiene de malo? — preguntaba Kit con interés, y su mirada fija en las estrellas del cielo.
—Es solo otra tonta película empalagosa de amor entre clases distintas, un amor imposible que se da tan sólo unos días después de conocerse, y que termina con una muerte trágica…patético — decía la chica aburrida y dejaba a Kit pensando.
—Entonces, ¿crees que es imposible tener afecto genuino por alguien a quien llevas poco tiempo de conocer? — preguntaba el chico con interés en su voz, y Marcos escuchaba eso último de lejos.
—Pues…simplemente suena como algo tan irreal. Es decir, ¿cómo sabes que realmente quieres a esa persona? — se preguntaba la chica y Kit se sentaba, y miraba con ternura a la chica, quien seguía acostada.
—Quizá, podrías saberlo…cuando piensas en ella todo el tiempo. O cuando el simplemente verla te hace sentir tranquilo, o incluso feliz. Si cuando ella te voltea a ver y sonríes de inmediato, simplemente por reacción quizá…Cuando sabes que a ella no podrías mentirle jamás, y ya no quieres ocultarle nada. Quizá porque simplemente, y sin que tú lo sepas, la quieres en verdad — explicaba Kit con la mirada perdida en Celyan, mientras que de lejos Marcos escuchaba, y sin poder evitarlo volteaba a ver a Paula y fijaba su mirada en ella, a lo cual la chica lo miraba por unos segundos hasta que, incómoda, apartaba la vista.
— ¿Y tú crees que te darías cuenta si así fuera tu situación? — se levantaba Celyan y le preguntaba al chico, quien sonreía.
—Creo que ya me he dado cuenta — confesaba el chico mirándola tiernamente, mientas que Celyan soltaba una media sonrisa.
—Patético amor adolescente — bufaba Selene viéndolos de reojo, mientras Mathias remaba a su lado.
—En vez de estarte quejando podrías poner tus brazos a trabajar, después de todo, ellos lo necesitan — reía Math de la rubia, mientras ella seguía contemplando al par del otro bote con ojos entrecerrados.
—No necesitan amor…necesitan ponerse a trabajar — bufaba la chica.
—Me refería a tus brazos — soltaba Math una carcajada, y se acercaba a la rubia —. Aunque siendo honestos, para ser rubia no eres nada tonta…y definitivamente nada fea — seducía el chico a Selene, quien volteaba a verlo y rodaba los ojos.
—No necesito que me recuerden lo evidente… necesito que te pongas a remar, para así poder remar, ganar este estúpido desafío… ¡y obtener primera clase, para poder restregárselo a esa pelirroja de pacotilla! — se exasperaba la chica llamando la atención de la mayoría.
—No me sorprende que, siendo tú nuestra capitana, el barco se haya hundido…— suspiraba Math y seguía remando, ante la mirada de Selene, quien fruncía la nariz y ponía sus manos en las caderas.
— ¿Qué estás queriendo decir? El desafío es 'Titanic', el barco tenía que hundirse…— explicaba la chica, y Mathias se encogía de hombros.
—Si tú lo dices…— decía remando animado, provocando la peor cara de la chica.
Confesionario
—Math es un imbécil, además de un incompetente mental…que en dado caso es lo mismo — pensaba la rubia molesta.
.
—Es tan divertido molestar a Selene y ver cómo se enfurece — reía Mathias —. Eso la hace más sexy.
Fin del Confesionario
— ¿Te encuentras mejor? — preguntaba Randy acercándose a Tamara, quien se abrazaba a sí misma, temblando del frío y del pánico.
—Sí, lo estoy — respondía ella ásperamente —. No soy una inútil, buena para nada.
—Nunca dije eso — reía el chico frustrado —. ¿Tienes frío? ¿O aún te asusta el agua? Ya te dije que, en caso de que cayeras, yo te ayudaría de inmediato.
—Si crees que te diré sí a eso del frío sólo para que tengas una buena excusa para poner tus manos encima de mí y abrazarme, estás loco — le respondía ella, con el ceño fruncido —. Y yo no le tengo miedo a NADA, ¿escuchaste? ¡Nada! — terminaba, aunque era evidente que la chica se encontraba paralizada, al tener al mar rodeándola.
—No iba a hacer nada de eso…simplemente quiero ayudar — decía el chico un tanto decepcionado y le extendía a la muchacha una manta —. Y no está mal tenerle miedo a algo. Es parte de ser humano — respondía volteando a otra dirección, mientras que Tamara simplemente lo veía fijo.
— ¡Odio el Titanic! — interrumpía el momento Selene, y es que Math la había lanzado al agua, por lo cual la chica furiosa volvía a entrar al bote, empapada, mientras que el chico reía.
—Simplemente luces mucho mejor — carcajeaba Math ante la risa de muchos.
—Yo estoy empezando a amar el Titanic — reía Celyan mirando a la líder intentando recomponerse.
— ¡Idiota! — gritaba Selene y le daba una patada en la entrepierna al chico, quien caía de rodillas en el bote, adolorido.
—Chicos…no es por nada pero creo que deberíamos seguir — interrumpía preocupada Paula, y la rubia bufaba y asentía.
— ¡A remar, perdedores!
Camarógrafos
— ¿Te encuentras bien? — le preguntaba Sean a Mire, mientras colocaba una manta sobre los hombros de ella, y la chica se sonrojaba.
—Sí…gracias — respondía ella con amabilidad sincera, ocasionando una sonrisa por parte del muchacho, quien la contemplaba fijamente —. ¿Qué? — preguntaba apenada la chica, ocultando la mirada.
—Nada. Sólo me alegra que estés aquí — le sonreía el chico, y ella reía tímida.
Confesionario
—He estado tan ocupada odiando a Sean que había olvidado que en realidad, sí lo quiero. Quizá así ha sido siempre, desde la temporada pasada, y a pesar de todas esas cosas que pasaron. — Suspiraba Mireya, pensativa —. Aunque eso no significa que me haya olvidado de todo lo que me hizo aquella vez. Recuerdo todo. Vívidamente — decía esto último con rencor.
Fin del Confesionario
—Supongo que porque Carly no está aquí, ¿cierto? — preguntaba la chica ásperamente, y la sonrisa del rubio se desvanecía.
— ¿Qué? — preguntaba Sean, intentando guardar la calma.
—Ahórrate tus palabras, Sean — bufaba molesta Mire, y volteaba a otra dirección, mientras Sean permanecía sorprendido.
— ¡Hagan lo que hagan, no dejen de remar! ¡A menos que quieran ser eliminados! — gritaba Mel al equipo y el par de botes, con silbato en mano.
— ¿Ves? Es así todo el tiempo… ¡en todo momento! — señalaba Penny frustrada, sentada al lado de Zack, mientras ambos remaban.
—Es bueno que lo hagas de vez en cuando…es una motivación para que el equipo trabaje — asentía calmo Zack, ante la mirada incrédula de Penny.
— ¿Motiv…? Tú mismo lo has dicho, ¡'de vez en cuando'! Pero ella es así TODO el tiempo — explicaba la chica atenta ante la respuesta del chico, quien simplemente suspiraba.
—Sólo…déjalo pasar ésta vez y ponte a remar, ¿sí? — le pedía y la chica suspiraba, remando aunque con dificultad —. ¿Qué te sucede?
—Nada, es sólo que…hace rato que 'alguien' me empujó al bote, me lastimé un poco la espalda y los hombros. Es todo — explicaba un tanto adolorida la pelinegra, sobando su espalda, mientras que Zack la miraba fijo.
—No tienes por qué hacerlo. Remaré por ti — decía quitándole el remo, y el chico seguía con lo que estaba haciendo, dejando sorprendida a la chica.
—Pero…— empezaba a excusarse la chica, y Zack negaba con la cabeza.
—Debes descansar — interrumpía él, serio, y la chica sonreía por un segundo, para luego recostarse al lado del muchacho.
—Hey, ¿Qué está haciendo? — preguntaba repentinamente Mel, observando a la chica —. ¡Tiene que trabajar!
—Tranquila, Mel. Está bien, puede descansar — intentaba calmarla Zack y pacíficamente seguía remando, mientras que Mel parecía no poder contener la furia.
Confesionario
— ¿CÓMO SE ATREVE ZACK A CONTRADECIRME ENFRENTE DE TODO EL EQUIPO? — preguntaba Mel furiosa, pero intentaba relajarse —. Y aún peor, dándole la razón a esa peli negra teñida…Cuando entré a la competencia, sabía que tendría que enfrentar a Jasmine…después de todo, le estoy robando su novio. ¿Pero tener que lidiar también con esas dos tontas morochas de mi equipo? — Preguntaba un tanto exasperada, y luego se cruzaba de piernas con elegancia y exhalaba fuertemente —. Es evidente que no saben lo que es ser una pelirroja…Carly tampoco lo sabe; estoy segura de que es teñida.
Fin del Confesionario
— ¿Acaso…eso es…? — preguntaba Wade, quien había estado platicando con Bay todo el camino, mientras se levantaba y observaba algo a lo lejos.
— ¡La isla! — sonreía Bay y llamaba la atención de sus compañeros.
— ¡A remar!
Camarógrafos
—No, Jack, nunca te dejaré ir…— se burlaba Liz de Lay, pues de una manera u otra había terminado por caer al agua, y ninguno se molestaba en ayudarlo.
— ¡A-ayuda! ¡M-me con-congelo! — suplicaba el chico tembloroso, frotando sus brazos con sus propias manos, mirando a sus compañeros.
—Jasmine, creo que alguien se…bueno, empujó a Lay allá — suspiraba Kyu viendo al chico tembloroso.
—Oh, sí…fui yo — admitía la rubia calma —. Todo iba bien hasta que empezaste a hacernos propuestas indecentes a Liz y a mí.
—Lamentablemente, no podemos darnos el lujo de dejarlo a la deriva aquí…tenemos que ganar el desafío — decía Kyu mientras cargaba al pequeño muchacho y lo regresaba al bote.
—Gr-gracias…sensual co-co-coreano…— intentaba seducirlo Lay, pero estornudaba de inmediato, mientras que tomaba una de las mantas y se arropaba con ella —. Cu-cuando me encuentre me-mejor, te agr-gradeceré por t-tus servi-i-cios…. — tartamudeaba friolento el chico, y Kyu hacía una mueca de incomodidad.
—Espero que no se mejore nunca — admitía Liz.
— ¿Quieren seguir diciendo estupideces o prefieren ganar este desafío? ¡Andando, perdedores! — le gritaba Sarah, quien estaba al mando con un silbato, al equipo, especialmente a Kyu, Stephen, Liz y Jasmine, quienes eran los que remaban.
— ¿Jasmine? ¿La dejarás tomar el mando? — le preguntaba extrañada Liz a su amiga, quien sonreía.
—Por hoy, sí. Sorprendentemente, sabe más de Titanic que cualquiera de nosotros. Además, creo que le hacía falta mangonear a alguien — reía la rubia con su amiga y ambas seguían remando.
— ¿Necesitas ayuda, viejo? — preguntaba Kyu a Stephen, quien remaba con dificultad.
—Si bien mis habilidades físicas no son las mejores, no puedo permitirme ser un holgazán. Es bueno poner mi masa muscular a trabajar de vez en cuando, de otra manera podría contraer alguna enfermedad a temprana edad — respondía Stephen bastante cansado, jalando los remos con pesadez —. Eso es un no, gracias.
—Me imaginé — reía Kyu brevemente y continuaba remando sin dificultad, mientras Stephen lo observaba.
— ¿Cómo es que puedes permanecer calmo, luego de todo lo que te ha pasado? — preguntaba Stephen con impresión en su rostro, y Kyu soltaba una breve risa.
—No es como si estuviéramos en el Titanic de verdad, es sólo un desafío — explicaba el coreano sonriente, y Stephen miraba al chico.
—Me refiero a lo de Paula y Marcos — explicaba Stephen con cautela, y la sonrisa de Kyu se desvanecía —. Y al hecho de que ninguno de tus amigos o antiguos compañeros de equipo estén en este equipo ahora.
— ¿Veías mucho el show, acaso? — preguntaba Kyu, mirando al frente.
—Lo necesario. Es decir, tenía que ver a qué me enfrentaría aquí dentro — confesaba el chico y Kyu asentía —. Pero también he escuchado cosas… ¿Marcos ha intentado meterse con tu novia, o algo?
—Sé que quizá simplemente lo hace para molestarme, el idiota — bufaba Kyu y remaba con un tanto de ira, la cual Stephen notaba.
—Pero eso no es lo que te molesta… ¿o sí? — preguntaba Stephen, procurando elegir las palabras adecuadas —. Te molesta que Paula no parezca tener ningún problema con ello.
Los brazos de Kyu de repente se tensaron, era evidente al ver como las venas se marcaban en su piel, y cómo el chico parecía remar con más ánimo.
—Es decir, te entiendo, supongo. Es tu chica y parece ser que la quieres de verdad. Pero como en todo, el tiempo juega un factor muy importante en las relaciones. Mientras más pasas tiempo con una persona…es inevitable, te vuelves más cercano a ella. Y mientras más cercanos sean unos, más oportunidad hay de que se dé algo más que amistad, sino un sentimiento más fuerte…— concluía Stephen calmo, remando con dificultad, y Kyu miraba al chico con sincera preocupación.
— ¿Tú en serio crees eso? — preguntaba interesado, y Stephen bufaba.
—No lo digo yo, lo dice la Psicología, ciencia que aunque a veces es subestimada, comprende perfectamente la capacidad emocional del ser humano — narraba Stephen ante la mirada atenta de Kyu —. Pero, hey, no tienes por qué desanimarte. Si dices que tu novia te quiere, lo cual no dudo, entonces hará todo lo posible por alejarse de Marcos — finalizaba y dejaba al chico pensando, mientras la ira crecía en él.
Confesionario
—Quizá nunca me había puesto a pensarlo de esa manera…pero Stephen tiene razón. Si Paula en verdad me quiere, entonces se alejará de Marcos. Ella lo haría, ¿cierto? — preguntaba con sonrisa forzada y nerviosismo a la cámara.
Fin del Confesionario
—Hey, Kyu, creo que debo felicitarte. Me alegra que tú sí quieras cooperar en el equipo, y que remes más aprisa — felicitaba Sarah al frente del resto, y el chico al notar lo que hacía, se calmaba —. ¡A diferencia de OTROS! — gritaba esto último en cara de Liz, quien lucía molesta.
—A menos que quieras terminar como Lay, te sugiero que mantengas tu ira controlada, ya que me tomaría un segundo derribarte — la amenazaba Liz, y la rubia bufaba.
— ¡CAPITÁN! — gritaba Carly con tono de pirata, subiéndose en Kyu.
— ¿Qué? — preguntaban Jasmine y Sarah, al unísono, estresadas.
— ¡La isla! — señalaba la pelirroja a lo lejos, y efectivamente, la isla se encontraba frente a ellos, y más cerca que nunca, sólo que no lo había notado por andar peleando. Estaban a tan sólo unos metros de la costa.
Dobles
— ¿Acaso ninguno de ustedes se ha puesto a pensar dónde está Mireya? — preguntaba Paula interrumpiendo una pelea entre Celyan y Selene, y la líder volteaba a ver a la chica, aterrorizada.
— ¡Es verdad! ¿Dónde está esa pequeña arpía? — preguntaba Selene molesta, buscándola alrededor.
—Hey, estás hablando de mi hermana…— interrumpía Marcos molesto y la rubia se encogía de hombros.
—Como si no lo hubieras pensado antes…
—Pues no está aquí con nosotros. ¿Estabas tan ocupada fingiendo ser líder que olvidaste a un miembro del equipo? — preguntaba Celyan desafiante, mientras los demás miraban incómodos, y Selene molesta.
—NO soy la niñera de nadie, por lo cual no es mi culpa si alguno de ustedes perdedores hace algo estúpido. ¡Como esto! — señalaba molesta —. ¡Voy a matarla! ¡No podemos llegar a la costa sin ella, entonces perderemos y todo MI trabajo no habrá valido nada!
— ¿Tú trabajo? — preguntaba un tanto indignado Marcos.
—Hey preciosa, tranquila…lo único que tenemos que hacer es encontrarla antes de que lleguemos a la costa — intentaba calmarla Math, pero la chica lo alejaba.
— ¡¿CÓMO PLANEAS ENCONTRARLA A MAR ABIERTO?! — preguntaba exasperada.
—Técnicamente, nosotros estamos…—empezaba a explicar Randy.
— ¡Cierra la boca, Randy! — gritaba Selene y el chico guardaba silencio.
—Tranquila, Selene…hallaremos la solución antes de llegar a la costa. Todo saldrá bien, sólo tenemos que ponernos a pensar — intentaba calmar Tamara a la líder, quien lucía terriblemente irritada.
— ¿La solución? ¡Oh, ya tengo la solución! ¡Si la chica no aparece entonces tendremos que expulsarla! — gritaba molesta y luego se detenía en seco, y pensaba seriamente lo que acababa de decir.
—No puedes eliminarla, quizá fue un error…— intentaba convencerla Paula, y la rubia sonreía de lado.
Confesionario
— ¿Cómo es que no se me había ocurrido antes? — preguntaba la rubia sonriente y satisfecha —. Selene, además de hermosa, eres una genio…
Fin del Confesionario
—Dije…si ella no aparece — sonreía la muchacha, asustando a la mayoría —. ¡Andando!
— ¡Y parece que nuestros tres equipos están cada vez más cerca de llegar a la meta! Pero, ¿Quién ganará? — preguntaba Austin por el alto parlante, mientras los tres equipos remaban sus botes con todas sus fuerzas para poder quedar en primer lugar.
—Si perdemos… ¡al menos tuvimos el jacuzzi! — intentaba animar al resto Bay, mientras todos remaban con fuerza.
— ¡El jacuzzi era una trampa! — gritaba Penny, quien se había levantado a remar.
—Oh…
— ¡Vamos perdedores! ¡No pasé todo un día encerrada en un bote con ustedes por nada! — gritaba Sarah al resto, que remaba con fuerza.
—Sorprendentemente…no es peor que Carly — admitía Jasmine remando al lado de Liz, quien miraba con asco a Sarah.
— ¡En marcha, tontos! — gritaba Selene a su equipo, quien se apresuraba en remar.
— ¡Es mi equipo! — señalaba Mire emocionada al verlos, y entonces Mel de una patada la tiraba de vuelta al bote.
—Dejemos que tu equipo sea un perdedor — le decía la pelirroja, viendo con odio a Selene, no muy lejos.
—Un momento, si ahí está el otro equipo… ¿dónde están los Microfonistas? — preguntaba Zack buscando por todas partes.
— ¡Y tenemos un ganador! Y por primera vez en la competencia, ¡los Microfonistas se llevan el primer lugar y la primera clase! — anunciaba Austin por el alto parlante cuando el bote de dicho equipo llegaba a la playa y los chicos bajaban victoriosos y bastante cansados.
— ¡Al fin! — celebraba Liz y se echaba en la arena, cansada.
—Buen trabajo — palmeaba Kyu su espalda.
—Ge-genial, ti-tierra…— sonreía Lay aún temblando, y con su nariz púrpura, luciendo pálido, incluso de un color azul —. Va-vamos, primor…re-recostémonos juntos — le pedía el chico a Sarah, tomándola de la mano, y ella se apartaba de inmediato.
—Ni en un millón de años luz — decía ella con rencor.
—Estoy seguro de que no sabes qué significa ese concepto — comentaba Stephen y la rubia lo ignoraba.
—Vamos, Sarah…el chico necesita ayuda para descansar — reía Liz junto con Jasmine, y la rubia bufaba.
—Ahora sólo queda ver quién será el segundo lugar y quien será el perdedor que enviará a uno de los suyos a casa — anunciaba Austin y Jasmine miraba atenta —. Y el segundo lugar es para…— hacía suspenso el anfitrión, cuando ambos equipos remaban desesperados, yendo a la par —. ¡El equipo de los Camarógrafos Asesinos, de nuevo!
— ¡No! ¿Por qué? — preguntaba Math decaído, mientras el resto salía del bote y los Camarógrafos lucían aliviados.
—Clase turista de nuevo…perfecto — bufaba Mel sacudiéndose la arena de los pies, mientras que Jasmine la miraba de mal modo.
—Bueno…me parece que el equipo de los Dobles no está completo — señalaba Austin y Mireya llegaba apenada con los de su equipo.
—Lo lamento chicos…no quería, todo fue un incidente — intentaba explicar la chica avergonzada, y todos la miraban un tanto molestos y decaídos.
— ¿Sí? ¿Cuál es tu excusa? — preguntaba molesta Selene con las manos en las caderas, y la chica miraba triste.
—No te preocupes, Mire, te perdonamos — llegaba Paula desanimada con Marcos, y la chica tomaba a su amiga del brazo y se retiraban juntas.
—Hey, Paula…tengo algo de qué hablarte — pedía Kyu cuando veía a la chica pasar, y Mireya se retiraba.
—Felicidades por la victoria — felicitaba Paula fríamente, y el chico tragaba saliva.
—Gracias…mira, primero que nada, lamento la forma en la que me comporté el desafío pasado. Sé que no lo mereces, y lo siento mucho — se disculpaba el chico y la chica lo miraba con compasión.
—Sé que has estado estresado, y no te preocupes, te perdono — le decía ella calma y el suspiraba aliviado.
—Me alegro. Y sé que tú me entiendes mejor que nadie, por lo cual hay algo que quiero pedirte — le confesaba tranquilo y la chica prestaba atención —. Tu relación con Marcos, sabes lo molesto que él es, y sé que quiere algo contigo…
—Kyu, ya lo habíamos hablado. Entre Marcos y yo no hay nada, nunca lo habría. Yo salgo contigo — se acercaba la chica al coreano y posaba sus manos en el torso de él.
—Lo sé, y te creo, pero…no sé si podría soportar el seguir viéndote cerca de él todo el tiempo — confesaba él, esforzándose por no distraerse con la muchachita —. Es por eso que quiero pedirte que…te alejes de él. En definitivo — confesaba y la chica lo miraba extrañada, e incluso molesta.
— ¿Quieres decir que…primero te enojas conmigo si razón alguna, luego inventas una tonta disculpa sólo para que yo te perdone y así tú puedas pedirme que me aleje en definitiva de él? — preguntaba incrédula la chica, y lanzaba una risa seca—. Kyu, Marcos es hermano de mi mejor amiga Y además es mi compañero de equipo. Lo que me estas pidiendo es algo imposible. No importa si lo intente, yo…tendré que hablar con él de vez en cuando — explicaba calma, y el chico fruncía el ceño.
—Si realmente me quisieras, te alejarías de él sin que yo te lo pidiera — le decía el chico con un tono agresivo en su voz, y ella se apartaba.
—Y si tú realmente confiaras en mí, no habría necesidad de pedirlo ya que Marcos no me interesa — le respondía ella, de malhumor, y luego se frotaba la sien —. ¿Sabes qué, Kyu? Hoy ha sido un día muy pesado, y realmente escucharte no lo mejora. Así que iré con mi equipo. Te recomiendo que hagas lo mismo, y que te olvides de este asunto — decía la chica amargamente, y se encaminaba a la tercera clase, dejando al coreano solo, quien caminaba directo a la primera clase, encontrándose con Stephen.
— ¿Estás bien, compañero? Luces agotado — preguntaba interesado el geek, y Kyu suspiraba.
—Sí, sí…el desafío me dejó muerto — afirmaba ante la mirada de su compañero —. Por cierto, gracias por el consejo, amigo. De verdad — palmeaba la espalda del chico, quien asentía.
—Es un placer— respondía con cordialidad mientras su compañero se alejaba —. De verdad — susurraba.
—Zack — se acercaba Jasmine tímidamente al muchacho, cuando éste salía de su bote —. Lamento que hayan perdido, en serio.
—Nada que lamentar. En realidad no fuimos máximos perdedores…además, la tercera clase y yo nos estamos volviendo cercanos — bromeaba el chico exhausto, pero con una sonrisa, lo que confundía a su novia.
— ¿No estás enojado conmigo? ¿Luego de cómo te hablé? — preguntaba la chica sorprendida, y Zack se encogía de hombro.
— ¿Por qué habría de estarlo? Estabas estresada, todos tenemos momentos de estrés. Eso no significa que no me quieras o que yo te deje de querer por eso — respondía con naturalidad provocando una sonrisa de su novia, quien se acercaba y lo besaba —. Si eso te hace querer besarme, creo que deberías gritarme más seguido — bromeaba él y la chica reía.
—Estaba tan preocupada…todo el viaje pensé que quizá estarías molesto conmigo, o que estarías ocupado o algo…— admitía apenada, y el chico la miraba sonriente mientras ella se abrazaba de su cuello.
— ¿Ocupado con qué? Si te refieres a ser líder de un equipo, no es tan pesado. Mel me ha ayudado mucho — le explicaba el chico y la chica se mordía el labio.
—Hablando de eso…— empezaba a hablar Jasmine cuando cierta pelirroja tomaba a Zack del brazo y lo jalaba consigo.
— ¿Qué estás esperando? — reía ella y luego miraba a Jasmine —. Oh… ¿por qué no has subido a primera clase todavía, Ju…July?
—Jasmine — respondía ella seria —. Estaba esperando a mi novio.
— ¿Te refieres a Zacky? — preguntaba la chica 'inocentemente', abrazando al muchacho por los hombros —. ¡Es tan lindo! ¡Tienes tanta suerte de tenerlo como novio! — reía y apretaba los brazos del muchacho, quien simplemente sonreía —. Y Zack, nunca me habías dicho que tenías una novia tan…pintoresca — fingía una sonrisa y Jasmine la miraba de mal modo —. Como sea, es hora de que nos vayamos con nuestro equipo. Y tú, Jenny…
—Jasmine…— corregía de nuevo la rubia.
—Claro. Disfruta la primera clase — sonreía y se llevaba a Zack con ella, ante la mirada sorprendida de Jas.
—Nos vemos, linda — se despedía tranquilo Zack de su novia.
Fogata
—Vaya, vaya, vaya…pero si son los Dobles. Después de dos victorias seguidas, ¿qué se siente perder? — preguntaba Austin con una carcajada al equipo.
—En cierta manera…familiar — respondía Paula, quien estaba sentada al lado de Mire, y ambas lo más alejadas posible de Marcos, quien lucía molesto.
— ¿Quieres terminar ya para que podamos irnos a dormir? Tu desafío apestó — preguntaba de mala gana el chico, y Tamara lo miraba confundida.
— ¿El desafío? ¿O tú? — preguntaba, haciendo enfadar al chico —. Como sea, empecemos esto de una buena vez para que pueda ir a descansar a mi jacuzzi — reía y todos los miembros del equipo miraban irritados —. Bueno, aquí tenemos una estrella de la fama para Tamara y Randy…— lanzaba las estrellas a ambos concursantes, quienes tenía problemas para atraparlas, lográndolo torpemente y luciendo avergonzados — un par de enclenques, ¡genial! — reía el anfitrión.
—No es genial — bufaba Selene entre dientes.
—Hablando de cosas no-geniales…una estrella para ti, Selene, y tu acompañante, el guapo Math — lanzaba las estrellas a ambos, quienes las atrapaban con agilidad, y Selene le dedicaba una mirada de odio al muchacho, mientras que él sonreía el ver a la chica. —. Estrella para Paula y Marcos, la pareja del año…— y lanzaba las estrellas a ambos, quienes apenas se miraron por dos segundos y apartaban la vista, visiblemente molestos, aunque Paula con un poco de culpa en su haber —. Y, sin ningún voto en contra, también tenemos a Kit a salvo…— lanzaba una estrella al chico, quien lucía preocupado, observando a su compañera.
—Genial — intentaba lucir contenta Celyan, pero ambos permanecían ocupados.
—Ahora, ¿Quién se irá? ¿Celyan, la chica que no ha hecho nada para perjudicar a su equipo sin embargo es muy aburrida? — preguntaba el anfitrión, ganando una mirada de odio por parte de la chica y Kit —. ¿O Mireya, la chica que prácticamente arruinó el desafío para su equipo al fugarse con su novio, justo como en el Titanic? Oye, entonces tú eres Rose y Sean es Leo DiCaprio…
—Fue un incidente, caí en su barco…— se cubría el rostro con ambas manos la chica.
—Eso dicen todas — decía Selene amargamente.
—Sí…— suspiraba Paula mirando aburrida al vacío.
—Realmente ya no importan tus excusas, Mireya, ya que todos han votado. Y tú equipo ha decidido que, el siguiente eliminado de Total Drama Hollywood Challenge es…— iniciaba el suspenso Austin, mientras ambas chicas lucían nerviosas, Mireya aún más, mientras que Celyan sostenía la mano de Kit, y el resto estaba impaciente, esperando conocer la respuesta, en especial Paula, Marcos, Kit y la líder, Selene —. Es increíble, ni siquiera yo lo puedo creer…pero Mireya, tú y tu perdedor trasero están a salvo. Celyan, lamento decirlo ya que dabas mucho rating, lo cual tampoco entiendo…pero quedas eliminada de la competencia. Hora de que te despidas.
— ¿Qué? ¡Eso es imposible! Nadie la votó — se levantaba Kit agobiado, y la chica lucía triste.
—Sí…ni siquiera yo lo hice. Yo voté por Rose — susurraba pensativo Math y Mireya lo miraba mal —. A menos que…— susurraba y volteaba a ver a la líder, quien compartía miradas cómplices con Tamara, ésta última luciendo nerviosa.
—Está bien…soy una buena perdedora — se levantaba la gótica tranquilamente, y Selene reía.
—Al fin te diste cuenta — reía la rubia, y Paula corría y abrazaba a Mireya.
—No puede ser cierto…no puedes irte ahora — interrumpía Kit, acercándose a Celyan, quien le ofrecía una sonrisa comprensiva.
—Estaré bien…estaré apoyándote desde afuera — le sonreía la chica, aunque tenía una mirada triste —. Te voy a extrañar, te deseo lo mejor y espero que tengas mucha suerte…y que logres echar a Selene lo más pronto posible — pedía esto último con una risa, mas el chico lucía agobiado.
—Te había dicho que me cuesta trabajo confiar en la gente. Y yo confié en ti, y ahora pasa esto — se lamentaba el chico, y ella posaba una mano en su brazo, cubierto por tatuajes.
—Y ahora yo confío en que puedes ganar esto. Vas a estar bien, te lo aseguro. Yo también tengo problemas relacionándome con las personas…pero contigo fue fácil — sonreía la chica, calma —. Y no te preocupes, tu secreto está a salvo conmigo — le susurraba de cerca, tomando su mano, y el chico asentía, cuando ambos se abrazaban.
— ¡Basta de despedidas! Hora de irse — chasqueaba Selene sus dedos, y la gótica bufaba.
—Elimínala lo más pronto posible…— bufaba la gótica guardando la calma y se dirigía al bote que la llevaría a casa.
— ¡Nos vemos! — se despedía Kit mientras varios se retiraban.
—Tú tuviste algo que ver en esto, ¿cierto? — se acercaba Math a dicha rubia, quien sólo contemplaba sus uñas, aburrida.
—Es una competencia, Math. O te comes, o te comen…sin embargo esto no lo hice por mí, sino por el bien del equipo. Su energía negativa no hacía nada más que afectarnos — respondía Selene con voz altiva, y el alegre chico lucía negativamente sorprendido.
—Te afectaba a ti, querrás decir — corregía el muchacho —. No sé bien qué hiciste, pero cuando el resto del equipo se entere van a odiarte.
—Lamentablemente, no tienes pruebas de que eso sucedió — le informaba la chica calmada —. Ahora, si me disculpas, tengo que ir a asearme. Tamara…— llamaba la chica a su 'amiga', quien acudía a ella tímida, no sin antes encontrarse con la mirada reprobatoria de Math.
—Yo…— iniciaba la otra rubia cuando el chico negaba con la cabeza.
—Sé que tú no tuviste nada que ver con esto — sonreía de lado el apuesto muchacho, palmeando la espalda de Tamara antes de retirarse, y la chica lucía sorprendida, abriendo sus ojos azules como platos.
—Nos vemos, Tamara— se despedía Randy sonriente de la chica, quien se mordía el labio.
— ¡Tamara! — llamaba Selene.
— ¡Ya voy! — gritaba la chica y luego de ver a Randy por un segundo más, se retiraba.
Confesionario
—Todos los televidentes deben saber, desde mis propios labios, que sí: yo ocasioné la eliminación de Celyan. Simplemente era inevitable…es decir, ¿cómo mantenerla en el equipo? Simplemente era una molestia, e interrumpía la armonía del equipo con su actitud de chupasangre — admitía Selene seria a la cámara, con Tamara sentada al lado —. Por lo cual, Tami y yo usamos nuestra alianza para votar a la chica. No fue difícil, sólo tuvimos que buscar a Paula y Marcos, quienes obviamente están locos uno por el otro…y ofrecerles la solución para impedir que su mejor amiga/hermana fuera eliminada de la competencia. Ellos accedieron de inmediato, y no era necesario avisarle al resto…Mireya obviamente no votaría por ella misma, por lo cual éramos cinco contra la pobre Celyan y el idiota de su novio…al final, el plan funcionó. Ella se fue, y nosotras salimos victoriosas — festejaba la rubia, mientras que Tamara lucía emocionada.
—Sí… ¡le dimos su merecido a, eh, Celyan! — celebraba y Selene soltaba una carcajada.
—Esto deja todo claro: quien se mete conmigo, siempre saldrá perdiendo — finalizaba, y Tamara tragaba saliva.
Fin del Confesionario
—Y esto ha sido todo por la emisión de hoy…bastante dramático, ¿no les parece? Y como siempre, impredecible — reía el anfitrión —. ¿Quién diría que la gótica amargada terminaría siendo de las primeras eliminadas? Sin duda, una temporada llena de sorpresas. ¿Quieren ver lo que se avecina? ¿En serio Selene es tan malvada? ¿Podrá Tamara sobrevivir a la competencia? ¿Cuándo será el momento en que por fin Marcos y Paula se besen? ¿Y qué piensan de Stephen? Todo esto y mucho más en la siguiente emisión de… ¡TOTAL DRAMA HOLLYWOOD CHALLENGE! — gritaba el anfitrión y las luces se apagaban.
—Creo que dejamos a Alexa en uno de los barcos…—susurraba Santana aterrada.
Basado en: Titanic (1997)
Equipo Ganador: Microfonistas Asesinos
Equipo Perdedor: Dobles Riesgosos
Eliminado/a: Celyan
¡Hey! ¡Estoy de regreso, con un nuevo cap! Primero que nada, les mando saludos a todos. ¿Cómo están?
Ahora bien, quiero decirles que lamento que este cap tardara más de lo usual…el punto es que yo ya lo tenía escrito desde hace tiempo, estaba y terminado y todo, pero aún no había terminado el siguiente, y no quería quedarme sin reservas. Como sea, el punto es que decidí publicar este capítulo, basado en la que una vez fue la película más taquillera de la historia (gracias, Avatar). Sinceramente, me gustó mucho escribir este capítulo ya que lo vi como una oportunidad perfecta para mostrar y fortalecer las relaciones entre varios personajes (cosa que espero hayan podido notar) y además, Titanic es quizá la película más conocida de la historia…de alguna manera u otra tenía que incluirla XD.
Ahora, sé lo que dirán, sé que quizá incluso unos se sientan molestos, y siéntanse libres de decirme su opinión en sus reviews…pero sí, Celyan se fue. Sé que todos estarán muy sorprendidos ¿Por qué ella se fue? Hay personajes más débiles, ella tenía potencial, etc…. Y sí, los entiendo. Pero Total Drama nunca se ha caracterizado por sus eliminaciones predecibles, ¿o sí? (Bueno, quizá la última temporada si fue muy predecible). El personaje de Celyan efectivamente tenía mucho potencial, y en serio me dolió eliminarla, no quiero entrar en detalles, pero no se preocupen, que como todos los demás personajes eliminados, la volveremos a ver y no sólo una, sino repetidas veces a lo largo de los Aftermaths, cameos, entre otras cosas (sí, para los que seguramente ya me odian por el hecho de que eliminé a sus personajes, los volveremos a ver a lo largo de la temporada y en ocasiones especiales). Pero bueno, sólo nos queda ver qué será de su equipo en el próximo desafío, ahora que ella se fue.
Pero basta de dramas, ¡y pasemos a lo siguiente! La semana entrante entraré a clases (muy deprimente) por lo cual, estaré ocupada con unos asuntos, por lo cual les pido que me tengan paciencia. No planeo olvidar esta historia, y cada día voy inventando nuevos retos y nuevas ideas para el curso de la historia. Sólo debo tomarme un tiempo entre las tareas y trabajo para poder escribir, hasta el último capítulo de ésta temporada. Si a lo largo de los días tienen una duda, la que sea, acerca del fic, de sus personajes, de mi jaja, de qué prosigue, cuando actualizaré, etc., etc., LO QUE SEA…no duden en enviarme un PM y para los que ya me tienen, a mi correo. Será nuestra única manera de comunicarnos ahora que estaré más ocupada jajajajaja.
El siguiente punto es algo que en mi opinión siempre me ha gustado y me parece muy divertido. Sé que apenas son los primeros capítulos, y que recién notamos ciertas relaciones de amistad, enemistad, romance, etc…y que también hay pocos eliminados, pero a partir de hoy me gustaría mucho comenzar a hacer encuestas (polls) semanales sobre cosas triviales del reality. Suba capítulo o no, cada semana planeo subir una pregunta diferente, y me gustaría mucho que ustedes colaboraran respondiéndolas. Es algo que me encanta, saber la opinión de la gente jajaja en cuanto a esto, y una de las maneras más prácticas es hacer encuestas. La primera pregunta (muy importante y la cual ya subí a mi perfil, en caso de que quieran responder) es: ¿Cuál crees que sea el próximo eliminado de TDHC? Hoy ya vimos que se fue Celyan, ¿pero quienes creen que sean los siguientes? Me gustaría saber sus suposiciones…por supuesto, esto no altera el orden de eliminación, simplemente quiero saber qué piensan. Y recuerden, cada semana habrá una nueva encuesta subida en mi perfil. Espero sus respuestas.
Ahora sí, lo último: ¿Qué les pareció? ¿Un buen capítulo? ¿Excelente? ¿Malo? ¿Pésimo? ¿Decente? Cualquiera sea su opinión, díganmela en sus reviews. ¿Ya tienen alguna sospecha en cuanto a…lo que sea? ¿Un personaje amado? ¿Una relación que les gustaría que se explorara (cualquier opción es válida)? ¿Alguien que en serio odien? Jajajaa, créanme que pueden decirme lo que sea… ¡les ruego que lo hagan!
Sin más que decir, me retiro para poder aprovechar mis últimos días de vacaciones al máximo…escribiendo. Gracias por todo su apoyo, y espero que nos veamos pronto. Cualquier duda, ya saben….PM.
Saludos,
—Santy' B.
FUN FACT #3: Contrario a lo que algunos llegaron a pensar, el personaje de Samantha de la temporada pasada no fue creado por mí. Fue enviado por una persona, y luego de eso dicha persona nunca volvió a aparecer. El personaje era prácticamente una Mary Sue, por lo cual decidí adaptarlo y darle una historia y un trasfondo para hacerlo más divertido.
FUN FACT EXTRA: Hace un par de semanas conocí a un par de amigas. ¿Adivinen cuales eran sus nombres? Selene y Tamara xD. Ah, las casualidades de la vida.
