McLean Wars, Episodio IV.V: Un nuevo desafío

—Hey, dulzura — saludaba con su rostro angelical Lay a una adormecida Sarah, quien se encontraba sentada en la tercera clase del avión McLean, durmiendo y siendo detenida sólo por su cinturón.

—Sólo estoy esperando a ver su reacción — susurraba Liz divertida junto a Jasmine, mientras ambas observaban impacientes.

—Linda mañana, ¿no? — preguntaba el chico a la rubia, quien lucía completamente dormida. Sin embargo, de inmediato proporcionaba un golpe directo en la tierna cara del chico, quien salía proyectado contra la pared.

—A éste punto, puedo rechazarte incluso dormida — le advertía la chica con semblante frustrado y cansado a la vez, mientras que Jas y Liz sólo lanzaban risitas.

—Y el show terminó — decía Jasmine, levantándose para poder estirarse un poco.

—Patético — bufaba un aburrido Stephen, observando lo recién ocurrido.

Confesionario

—Aunque el resto de los miembros de mi equipo no logren notarlo, o si lo hagan pero son lo suficientemente inéptos como para ignorarlo, la razón por la cual no logramos ganar los desafíos es el exceso de carga que poseemos — afirmaba Stephen serio, y luego su mirada expresaba esceptismo —. Y con exceso de carga me refiero a Carly, Lay y Sarah.

Fin del Confesionario

—Quizá, en vez de ponerse a realizar juegos tontos, podrían mejor pensar en una nueva estrategia para nuestro siguiente desafío — sugería Stephen, levantándose de su asiento —. Puede que así al fin ganemos un desafío.

—Oye, relájate. Sólo nos divertíamos un poco, luego de la noche terrible del desafío pasado — intentaba calmarlo Liz, y el chico rodaba los ojos.

—¿Bromeas? Aún tengo secuelas al respecto — bufaba Jasmine cansada, y miraba a Carly —. Si ella no estuviera aquí, sería más fácil olvidarlo.

—Si yo no estuviera aquí, el equipo sería una completa basura — sacaba la lengua Carly a su líder.

—"¡Cinéfilos! ¡Hora de su siguiente desafío!" — anunciaba por el alto parlante Austin, y todos en el lugar suspiraban.

—Espero pacientemente el día en el que dejaré de escuchar esa voz — suspiraba Liz y con los demás, caminaban hacia la salida.

***—

—¿Dónde estamos? — preguntaba Mireya cubriendo su rostro del sol, al igual que los demás.

El avión había aterrizado en un calmo desierto, sin nada a su alrededor salvo el sol, que, aunque no lanzaba un calor demasiado fuerte, incomodaba a todos los competidores.

—¿Estamos en Abu Dhabi? — preguntaba Liz, y Stephen la miraba escéptico.

—¿Tienes alguna idea de cómo luce Abu Dhabi? — preguntaba el chico y la oji verde sólo fruncía el ceño, y no contestaba.

—No…¡estamos en Tatooine! — gritaba emocionado el anfitrión ante la mirada de los cinéfilos, de los cuales sólo unos cuantos lograban entender la referencia —. ¿Acaso son los competidores más incultos que este programa jamás haya tenido? — preguntaba molesto.

—¡Oh, santo cielo! ¿Acaso el desafío de hoy estará basado en Star Wars? — preguntaba Wade, sin poder contener la emoción, y Mel hacía una cara de asco.

—¿Star Wars? — preguntaba la chica —. ¿Acaso eso no se grabó en, bueno, Egipto o algo así? — preguntaba sin interés, ganando una mirada por parte de Wade.

—En realidad, las escenas en Tatooine fueron grabadas en Túnez, un país del norte de África — interrumpía Kit con su actitud seria como era usual, y la pelirroja sólo miraba sus uñas, ignorándolo completamente.

—¿Eres tú también fan? — preguntaba Wade emocionado, y el chico se encogía de hombros.

—Genial — festejaban Selene y Mel respectivamente por sus equipos y al mismo tiempo, lo que ocasionaba que se miraran con desprecio.

Confesionario

—Estúpida pelirroja descerebrada — se cruzaba de brazos Selene con amargura en su voz.

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—Maldita rubia cabeza hueca — decía con veneno en la voz Mel.

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—Genial — suspiraba Jas aburrida —. Ni siquiera yo tengo un fan de Star Wars.

Fin del Confesionario

—Sí, sí, dejando a un lado la basura nerd, ¿podrías explicarnos el desafío? — preguntaba Sarah, y Wade y Randy la miraban mal.

—¡Hey!

—Oye, estoy segura de que esas películas son geniales…— intentaba defender Bay a su amigo, y Wade la miraba emocionado.

—¿Has visto alguna? — preguntaba el chico, y la muchacha lucía incómoda.

—Eh, no…

—Como sea, ansiosos cinéfilos. Su desafío, en efecto, está basado en la primera película: Star Wars, Episodio IV: Una nueva esperanza… — explicaba el conductor, pero era interrumpido.

—Que originalmente sólo se llamaba Star Wars, pero al llegar la secuela, tuvieron que agregar la última parte para distinguirla — explicaba como fanático Wade, ante sus demás compañeros.

—Gracias por el nerdato, ¡nerd! Ahora si me disculpas…— empujaba lejos al débil chico —. Como bien explicó Wade, se basa en la película de 1977. Así que presten atención: primero, por equipo cada uno tendrán que recuperar a R2-D2 y a C-3PO, sus droides, los cuales fueron robados por los Jawas, temibles criaturas del planeta de Tatooine…— explicaba el anfitrión.

—¿Los R2 de PO de Jawas de qué? — preguntaba Penny confundida.

—Más tarde te explico — le susurraba Ash.

—Me aprendo la información de memoria, no tendremos problema — susurraba Stephen a Jasmine.

—…Luego, cuando tengan sus droides tendrán que ir a Mos Eisley en busca de una nave para poder ir a la Estrella de la Muerte, dirigida por el temible Darth Vader, y rescatar a su princesa Leia…— anunciaba mostrando pelucas del famoso peinado de la princesa, y las chicas fruncían el ceño.

—Genial…— reía Marcos.

—Finalmente, cuando tengan a su princesa, deberán escapar hasta Yavin IV, donde se encuentra la base rebelde. El primer equipo en llegar será el ganador — finalizaba Austin, y la mayoría de las chicas lucían confundidas.

—Suena fácil — decía Paula positivamente, y Randy reía.

—Si, claro…

—Ahora, las princesas que deberá rescatar cada equipo son: de los Microfonistas, Sarah; de los Dobles, Paula; y de los Camarógrafos, Skyler — explicaba el anfitrión, entregándole a cada una una peluca de la princesa Leia y un vestido, y las tres fruncían el ceño.

—Por estas cosas no soy fan de Star Wars — contemplaba con disgusto el traje, Skyler.

—Bien, ustedes vendrán conmigo. Mientras, los equipos deben iniciar su recorrido por Tatooine. Les desearía suerte, pero me gusta verlos sufrir — reía el anfitrión llevándose a las tres chicas, dejando al resto de los participantes por su cuenta.

—Suerte, Paula — se despedía Mire de su amiga, y Kyu observaba al par.

—Hey…— se acercaba el extranjero a la chica, que seguía siendo llevada por McLean, pero ella desviaba su vista, dejando al chico desconcertado.

Confesionario

—Ok, sé que sonará mal, pero…no he podido hablar con los chicos en estos últimos días — se avergonzaba Paula de verdad —. Luego de lo que sucedió el desafío pasado con Marcos…no lo sé, simplemente he estado muy confundida. No he hablado con él desde entonces, lo evito. Y Kyu…ni siquiera sé qué decirles. ¿Qué sucede con nuestra relación? No lo sé…— se lamentaba la chica al borde del colapso —. No sé qué hacer.

Fin del Confesionario

Camarógrafos

—De acuerdo, ¿soy la única que piensa que este desafío es simplemente estúpido? — preguntaba una muy aburrida Penny a las chicas, mientras caminaban por el desierto.

—No — contestaban todas las féminas, incluso Mel, igualmente aburridas.

—Si Skyler estuviera aquí, diría lo mismo — aseguraba Bay.

—¿Disculpen? La Guerra de las Galaxias NO es aburrida, es uno de los tesoros más preciados del cine, creadas por la mente maestra de George Lucas. Nos lanzó a una galaxia magnífica, muy, muy lejana…—soñaba Wade inspirado.

—¿Qué tengo que hacer para que seas lanzado a una galaxia muy, muy lejana? — preguntaba Ash, y las chicas soltaban una risa, en especial Penny, mientras que Wade sólo bufaba.

—Digan lo que digan, Wade es nuestra mejor arma para poder ganar el desafío — defendía Zack al muchacho, quien lucía agradecido —. Ahora dinos, ¿dónde encontramos a los droides?

—C-3PO y R2-D2 aterrizaron en Tatooine, y fueron capturados por un grupo de extrañas criaturas llamadas Jawas, quienes se encargaban de robar droides y venderlos — explicaba Wade con toda naturalidad —. Estarán con los Jawas.

—¿Y dónde encontramos a los Jagu…Jak…Jew…a esas cosas? — preguntaba Mel un tanto fastidiada.

—Bueno, es un poco complicado. Debido a su naturaleza, solían esconderse alrededor de Tatooine, listos para sorprender a cualquier droide vagando. A veces lo hacían en zonas rocosas…— explicaba el chico, y Sean señalaba a algo lejos.

—¿Una como esa? — preguntaba el chico aburrido, a lo cual Wade se sorprendía.

—Difícil, ¿eh? — lo burlaba Ash y el equipo se aproximaba a la zona.

Microfonistas

—Bueno, tenemos una pequeña desventaja en la competencia, ¿y eso qué? — preguntaba Liz a la líder, quien lucía un tanto estresada.

—Los otros equipos nos ganan en número, tenemos a Carly, tenemos a Lay, tenemos a Sarah, Kyu parece sufrir una crisis emocional, tenemos a Carly…¡y ninguno de nosotros es fan de La Guerra de las Galaxias! — enumeraba la chica estresada y lanzaba un grito de desesperación, mientras que su amiga se mordía el labio.

—¿…Y? — intentaba preguntar la chica nerviosa, y luego suspiraba —. Tenemos una buena oportunidad…no creo que sea tan difícil encontrar a un par de robots.

—Sería más sencillo si el equipo comenzara a hacerlo — interrumpía Stephen malhumorado, quien además parecía tener complicaciones con la arena.

—¿Qué te sucede, nerd? — llegaba Carly a su lado, con tono burlón, mientras el chico sacudía sus manos al aire.

—¿Qué? ¿Acaso no te preocupa los millones de gérmenes viajando a través de todas estas partículas de polvo? — preguntaba el chico molesto, y sacaba lo que parecía ser un spray desinfectante.

—En lo absoluto — bufaba aburrida Liz y se acercaba a Jasmine —. ¿Sabes siquiera a dónde vamos?

—No, pero sé a dónde quiero llegar. A donde sea que se encuentren esos estúpidos robots — bufaba la chica caminando vigorizada por el 'planeta', y la otra chica bufaba.

—¿Cuáles son las probabilidades de que encontremos, al azar, a esas cosas antes que el resto? — preguntaba cansada la chica ante la luz del sol.

—¡Los encontré! — señalaba felizmente Carly, sobre una gran duna, apuntando a algo más allá de la vista del resto, quienes miraban sorprendidos.

—Quizá hoy sea nuestro día de suerte después de todo — decía Jasmine y Kyu solo bufaba.

Dobles

—¡En marcha, perdedores! No hay tiempo que perder…— anunciaba Selene en voz alta liderando al grupo —. Creo que ya hemos perdido demasiado — susurraba luego molesta.

—Tendremos que caminar rápido si queremos encontrar a los Jawas, esos malditos son muy veloces — anunciaba Randy al equipo, bastante emocionado —. Aunque nada que no se arregle con un par de explosivos — susurraba luego el chico, con cara de maniático.

—Yupi — bufaba Tamara con aburrición, caminando con el resto del equipo, y al mirar a Selene al frente, se apresuraba para alcanzarla —. Hey, ¿necesitas ayuda? — ofrecía amablemente, y la rubia la miraba despectivamente.

—¿De alguien que no puede zafarse de un patético asesino de mentiras? — preguntaba y luego bufaba —. No gracias.

—Pero si tú fuiste la primera perdedora…— le recordaba Math con la intención de molestar a la chica, quien rodaba los ojos efectivamente, molesta.

—Como sea, si no vas a ayudar…largo — la corría con un ademán ante la mirada de pena de Math y Randy, quien lucía mas bien preocupado —. Riley, guíanos por el camino a Tatooine…— le ordenaba más tranquilamente al chico, quien hacía caso omiso a su nombre mal pronunciado al ver a Tamara partir con gran tristeza.

—Esa rubia…— observaba detrás del equipo Mireya la situación, molesta —. ¡Debemos destronarla! — le decía a su hermano, quien caminaba aburrido a su lado.

—¿Y ser los encargados de dirigir a éste equipo? Ni en sueños — resoplaba el chico, y su hermana pensaba.

—Bueno, intentaré ayudar haciendo lo mejor que hago…— suspiraba y su hermano miraba atento, mientras la chica parecía prepararse —. ¡Hey! — se acercaba efusivamente a una triste Tamara, quien daba un brinco ante la sorpresa.

—¡Oye! — reclamaba la rubia nerviosa, mas Mireya no lo notaba, y Marcos sólo rodaba los ojos y seguía caminando.

—No le hagas caso, es una mandona sin sentimientos, piernas-largas…— intentaba animar Mireya a la chica, quien sobaba su brazo izquierdo.

—Oye, ella puede ser buena persona…muy en el fondo — intentaba defender Tamara a la chica, aunque sin mucho éxito.

—Eso es imposible…muy probablemente ni siquiera sea una persona. Yo creo que es un robot. Un robot malévolo, que sólo quiere mangonearnos hasta morir. Quizá sea como una Heather 2.0…o la chica de ése programa de televisión. ¿Lo recuerdas? — preguntaba, pero cuando volteaba, la chica ya no estaba —. ¿Tamara? — preguntaba por la chica, pero no obtenía respuesta —. ¿A dónde fue? — le preguntaba a su hermano, quien miraba escéptico.

—Estaba contigo hace como diez segundos…— le recordaba.

—¿Sucede algo? — preguntaba Selene escuchando la conmoción.

—Tamara no está — respondía Mireya cuando el equipo se detenía —. Simplemente desapareció.

—¿Cómo pudo desaparecer? Estamos en el desierto…— señalaba Mathias al lugar completamente vacío.

—Tatooine…—corregía Randy.

—…Literalmente, no hay ningún lugar dónde esconderse — terminaba de decir Math, y Selene bufaba enfadada.

—Como sea, simplemente sigamos buscando los robots. Eventualmente aparecerá — sugería Marcos tranquilamente.

—¡No podemos! Si llegamos a la meta con un miembro del equipo faltante, quedaremos descalificados — suspiraba un tanto irritada la rubia.

—¿Tú qué opinas, Kit? — le preguntaba Mireya al chico, quien volteaba a verla.

—¿Eh? — musitaba y todos volteaban a verlo, Selene con una mirada muy particular, y una mano suya en la cadera.

—¿Desde cuando estás en el equipo? — preguntaba con su voz llena de irritación ante la mirada del resto, mientras Marcos suprimía una risa —. Como sea, esto es lo que haremos: buscaremos a Tamara, no pudo ir tan lejos.

—¿Has visto lo pequeña que es? Debe ser muy ágil — le recordaba Math, y la chica lo miraba escéptica.

—¿Has visto cómo corre? Yo creo que no— retrucaba la chica —. Mientras la buscamos, buscaremos los droides, ¿bien? ¡Andando! — ordenaba y lideraba al equipo.

Mientras, Mireya caminaba junto a Kit.

—Entonces, ¿te molestaría contarme cómo es que el asesino de motosierra, alias Cory, logró atraparnos a ambos? — preguntaba la chica sonriente, mientras Kit se rascaba la nuca, incómodo.

***—

—Esa chica simplemente habla demasiado…algún trauma seguramente. Algo que necesita sacarse del alma — recordaba Tamara caminando pesadamente sobre la arena —. Si no huía pronto, ella no hubiera dejado de hablar. Aunque creo que Selene…Selene va a querer matarme — recordaba luego la chica, y caía de rodillas, sobando sus sienes con ambas manos y empezando a llorar —-. ¿Por qué no simplemente me dediqué a vender pastelitos en la colonia donde vivo? Oh, si…¡la gente me odia! — recordaba la chica llorando y daba una patada al suelo —. Si tan sólo viviera en Francia…aunque las chicas de mi habitación ni siquiera parecieron notar mi acento francés…y me pidieron que dejara de escuchar Phoenix en la habitación. Oh, bueno, esa fue Selene…— bufaba la chica y abrazaba sus piernas de manera infantil —. Odio esto — decía y baja su cabeza.

La chica se sentía completamente sola, hecha un ovillo en medio de la nada, cuando sentía que alguien tocaba su hombro, y se recomponía, aún en el suelo, rápidamente.

—¡¿Quién anda ahí?! — preguntaba caminando como cangrejo, cuando se encontraba con dos…individuos muy peculiares.

—¡Beep, Bloop, Blop, Bleep, Boop! — 'hablaba' el primero, ante la sorpresa de la chica.

—¿Los…droides? — preguntaba Tamara viendo al robot, que lucía exactamente igual al R2-D2 de la película, y detrás de él, una nueva versión de C-3PO, pero en vez de dorada, era azul —. Azul, el color del equipo… ¡ustedes deben ser nuestros droides! — se alegraba la chica, levantándose del suelo y observando emocionada a ambos —. ¡Vamos! ¡Mi equipo puede ganar esta vez! ¡Y gracias a mí! — los llamaba para que la siguieran, llena de emoción, y los desgastados 'droides' la seguían por la tierra de Tatooine.

Camarógrafos

—¡Están ahí! — señalaba Penny cuando el equipo se acercaba lo suficiente a una zona rocosa, y Ash la ayudaba a subir la pendiente, tomándola del brazo.

—¿Sabes? Si alguno de los dos gana el millón, podemos ir a ese museo de arte que dices…— sugería el chico de un muy buen humor a la pelinegra, mientras caminaban juntos, llevando la delantera al resto del equipo.

Confesionario

—Luego de lo que ocurrió en el desafío pasado, ya saben, cuando Ash y yo derrotamos a ese asesino en serie…nos hemos estado llevando mejor. Descubrí que no es tan cretino como nos hizo creer a todos, sino que es muy divertido, fuerte…Hemos comido juntos todas nuestras comidas de primera clase, incluso nadamos en la piscina un rato. Resulta ser genial…y, además, el único amigo que tengo en el equipo — suspiraba eso último Penny, un tanto avergonzada —. Pero dejando a un lado ese hecho, ¡es genial!

Fin del Confesionario

—¿Y por qué querrías ir también? ¿Eres un fanático del arte, o algo así? — preguntaba la chica sonriente, y el chico borraba su sonrisa.

—Claro que no, ¡puf! El arte es para niños llorones…y las chicas — corregía antes de que la chica comenzara a reclamar.

—¡Oye! El arte es la expresión misma de las emociones, donde uno puede desenvolverse y sentirse libre, y verdaderamente mostrar quién es — explicaba la chica soñadora, y el muchacho sonreía —. O bueno, al menos eso me dijo mi terapeuta.

—Entonces… ¿terapia con tu novio? Suena a la cita más romántica — se burlaba Ash, a lo cual Penny fruncía el ceño.

—Hey, fue muy lindo de su parte el querer ayudarme a dejar de ser tan…maldita — hablaba con cautela la chica, y un poco avergonzada —. Para eso están los novios, para apoyarte. ¿O acaso nunca has apoyado a tu novia? — preguntaba luego, dándole un codazo al chico.

—No, debido a que no tengo una — admitía el chico ante la sorpresa de la pelinegra—. Además, no soy tan tonto como para hacer esas boberías románticas por una chica.

—¿Boberías románticas? Pero si son acciones asombrosas — defendía Penny y el chico negaba con la cabeza.

—Verás, a las chicas no les interesa nada de eso. Lo que todas siempre quieren es a alguien fuerte que pueda defenderlas, guapo…no a un nerd que te recomienda a su terapeuta — se burlaba Ash y la chica reía.

—Por favor, ¡eso es ridículo! — aseguraba la chica, y el chico se detenía frente a ella, muy cerca.

—¿De verdad piensas así? — le preguntaba en un susurro, mientras la chica perdía la sonrisa, y ambos se miraba fijamente a los ojos.

—Pues…— intentaba responder Penny, pero la mirada del chico la distraía.

—Estamos en un desafío, no es momento de ponerse románticos — interrumpía bruscamente Zack al pasar junto a ellos, dándole una palmada en la espalda a Ash, ocasionando que ambos desviaran su vista, y caminaran detrás del líder.

—Patéticos — se burlaba en voz baja Mel, observando al par.

—Será mejor que nos apresuremos, equipo. Darth Vader tiene a Skyler, y quién sabe qué estará dispuesto a hacerle con tal de sacarle información. ¡Tenemos que rescatarla! — le recordaba Prince al resto del equipo.

—Sabes que el Darth Vader no es real, ¿verdad? ¿Que es sólo una imitación para el desafío? — le preguntaba Sean al chico, quien sólo se encogía de hombros.

—No te preocupes, amigo. La encontraremos — palmeaba Wade su hombro, con la mirada atenta a donde habían llegado —. ¡Ahí están! —- señalaba a un par de droides, con el color verde, rodeados de unas extrañas criaturas.

—Eso es lo que Ash y yo les hemos estado diciendo todo éste tiempo — decía Penny.

—Si, claro…— respondía con ironía Mel y se acercaba a los droides —. Hay que llevárnoslos.

—¡Espera! Tenemos que negociar con estos Jawas, que son demasiado altos para ser Jawas, para poder llevárnoslos — interrumpía Wade, un tanto distraído por la apariencia de los 'Jawas', y uno de ellos comenzaba a hablar en su extraño dialecto.

—¿Qué diablos está diciendo? — preguntaba Mel de mal humor.

—¡Oh, yo lo sé! — interrumía Prince antes de que Wade pudiera contestar —. Es…una…película, ¿cierto? ¿Cuántas palabras? — preguntaba a la criatura, que seguía hablado en su extraña lengua, sin nadie que comprendiera, y Wade se palmeaba la frente —. ¿Tres? Muy bien, muy bien… ¿Los Juegos del Hambre?

—Esas son cuatro — corregía un aburrido Sean, y un coco caía en la cabeza de Prince.

—"¡Nada de promocionar películas sin mi consentimiento!" — se escuchaba la voz de Austin en el aire, sin saber de dónde provenía.

—Ni siquiera hay cocos en Tatooine…— miraba al cielo Wade, en busca de dónde provino el coco.

—Como sea, ¡no es Caras y Gestos, Prince! Está diciendo…no sé qué está diciendo — se rendía Mel mirando a la criatura.

—Wade puede hacerlo, estoy segura — sonreía Bay señalando al chico, quien se sorprendía.

—¿Yo? — preguntaba realmente asombrado, y nervioso ante la mirada de la chica.

—Sí — sonreía dulcemente Bay, y Wade jalaba el cuello de su playera, visiblemente nervioso.

—Eh…bueno — accedía y se acercaba al Jawa —. Hola, somos los Camarógrafos. Y queremos adquirir estos droides — hablaba cortésmente a la criatura, quien seguía hablando —. Muy bien… ¿se preguntan qué recibirán a cambio? Bueno, lamentablemente no tenemos mucho que ofrecerles…no veníamos preparados.

—Pueden llevárselo a él — señalaba Ash a Sean quien fruncía el ceño ante el comentario, y Penny lanzaba una carcajada.

—No— interrumpía Zack, poniendo orden —. ¿Qué es lo que quieren? — le preguntaba a Wade, quien volteaba a ver al Jawa.

—¿Hay algo que quieran en particular? — preguntaba, y el Jawa seguía hablando —. Realmente…no sé cómo interpretar eso — admitía el chico ante la mirada del grupo, pero el Jawa seguía hablando en su extraña lengua, incomodando al chico —. No tenemos dinero, ni comida, no podemos dar a nuestros compañeros… ¿no estarían dispuestos a ayudar? — intentaba hablar, pero el Jawa seguía parloteando aceleradamente, incomodando a Wade demasiado —. ¿Qué es lo que quieren? — preguntaba un tanto desesperado, y el 'Jawa' se quitaba el gorro de su capa, dejando ver a una cara muy familiar para gran parte del grupo.

—¡¿Quieres los droides o no?! — preguntaba una desesperada Terri, quien además sudaba gracias al calor que producía su larga capa.

—¡Terri! — se alegraba Penny al ver a su amiga, de la temporada pasada.

—Eh…sí, si los queremos — respondía Wade nervioso.

—¡Entonces tómalos! — gritaba la chica desesperada, y Wade rápidamente tomaba a ambos y los llevaba consigo.

—Espera, ¿quieres decir que simplemente nos dejaras tomarlos, para seguir con el desafío? — preguntaba Zack a la chica del disfraz, quien tenía la mirada perdida, pero luego volteaba a ver al chico, como si recién hubiera llegado.

—Oh, no, ellos no están de acuerdo— respondía con toda naturalidad, señalaba al resto de los Jawas rodeándolos.

—¿Todos los demás también son competidores de la temporada pasada? — preguntaba Bay, captando la atención de la chica.

—No. No tengo ni idea de quienes son — respondía y todos miraban petrificados, compartiendo miradas entre sí.

—¡Corran! — gritaba Wade y todo el equipo salía disparado corriendo.

Ash tomaba a Penny de la mano, y ambos salían corriendo velozmente; lo mismo sucedía con Wade y Bianca; Mel y Zack corrían el uno cerca del otro, sin perder tiempo; Sean simplemente era más ágil que los demás y era el primero en moverse, tomando a los droides y llevándolos consigo; y Prince, al encontrarse sólo, sin nadie que tomar de la mano, se decepcionada y corría solo al último, huyendo de los Jawas, que los perseguían ferozmente.

Microfonistas

—¡Te odio, te odio, te odio! — le gritaba Jasmine a una hiperactiva Carly, que corría al lado de la rubia y de vez en cuando daba saltos o giros de princesa.

—Hey, pero es divertido, ¿o no? — preguntaba riendo, y la rubia la miraba de mal modo.

—¡No! ¡No puedes simplemente llamar a criaturas locas a perseguirnos sin consultarlo conmigo primero! — gritaba y seguía corriendo.

El equipo era perseguido por unos muy molestos Jawas, con Kyu en la delantera, cargando a un C-3PO rojo, seguido de cerca por Liz, quien llevaba pesadamente con ambas manos a un R2-D2 con detalles rojos; detrás de ellos, iban Jasmine y Carly, seguidas de Lay que simplemente perseguía el trasero de las chicas, y hasta el final venía Stephen, con dificultad para mantener el paso.

—¿A dónde vamos? — preguntaba Liz sin dejar de correr.

—A la cantina de Mos Eisley — gritaba Stephen hasta atrás, con voz entrecortada —. Escuché a los nerds hablar al respecto.

—¿A los nerds? ¿Tú qué crees que eres? — preguntaba Carly y el chico miraba molesto.

—No puedo más…— lloriqueaba Lay deteniéndose en medio de la conmoción —. No si mi sexy rubia de piel de caramelo y perfectos atributos…— se resignaba el chico, haciendo puchero como niño chiquito.

—¿'Sexy rubia de piel de caramelo y perfectos atributos'? ¿Estamos hablando de la misma persona? — preguntaba Liz un tanto asqueada por lo dicho por Lay —. ¿O engañas a Sarah?

—Lay, ¡vámonos! — jalaba Jasmine al chico, llevándolo a rastras, cuando los Jawas estaban por atraparlo.

—¡Noooooo! — lloriqueaba el chico, pero caminaba junto a Jasmine.

—Ahí está — señalaba Kyu a una estructura.

—¿Estás seguro? — preguntaba Liz al muchacho, quien reprimía una risa.

—Soy un chico, coreano y nerd. ¿Crees que no he visto La Guerra de las Galaxias? — preguntaba a lo cual la oji verde simplemente sonreía, y ambos corrían al lugar.

—¡Apresúrense! Tenemos que encontrar a Sarah antes de los otros dos — gritaba Jasmine y los ojos de Lay brillaban.

—¿Vamos en busca de mi mujer? ¡Andando! — gritaba y como un infante corría lo más rápido que podía, mientras que Carly y Liz reían.

Dobles

—¿Dónde estará? — preguntaba Selene de muy mal humor, mirando a todas direcciones, en busca de Tamara.

—Bueno, definitivamente no estaba cerca…— llegaba Math detrás de la rubia, quien lucía más enojada que nunca.

—¡Hey, chicos! — saludaba Tamara con una sonrisa llegando con el resto del equipo.

—¿Dónde estabas? ¿Te das cuenta de que nos has perjudicado grandemente como equipo? — preguntaba, y la chica simplemente sonreía.

—Pero les traje algo…— decía y señalaba a los dos droides que venían detrás de ella, dejando a los chicos sorprendidos.

—¡Los encontraste! — se alegraba Randy acercándose, y echándole un vistazo a los robots, mientras la rubia seguía sonriente —. ¿Cómo lo hiciste? — preguntaba a la muchacha, que fingía modestia.

—Oh, no fue nada…quizá la fuerza esté de mi lado — decía la chica ante la mirada atenta de Selene, quien analizaba la situación.

—Grandioso — sonreía genuinamente Randy a Tamara, quien simplemente sonreía de regreso.

—Bueno…ya que tenemos a los droides y a Tamara, buen trabajo todos…ahora, a buscar esa cantina para tomar nuestro vehículo — finalmente hablaba Selene de manera reservada.

—Genial…no tendremos que ver a Randy desmembrar a unas criaturas extrañas — agradecía Mireya al lado de Kit, y luego sacaba de un bolso que traía un protector solar, ofreciéndoselo al muchacho —. ¿Quieres? — preguntaba, y Kit arqueaba una ceja.

—Oigan…hubiera sido grandioso. Un giro a la trama — se defendía Randy ante la mirada de asco de todas las chicas y…de todos los chicos también.

—Tu mente es retorcida, viejo — concluía Math, y Randy caminaba junto a él y Selene, para poder liderar al equipo.

—Como sea…— decía él sin darle importancia —. O, también podría decirse…Кого это волнует?

—¿Qué, pero qué? — preguntaba Selene completamente desconcertada, y Randy guardaba silencio por un par de segundos.

—Es ruso. ¿Acaso no hablas ruso? — preguntaba un tanto apenado, y la chica suspiraba, cansada.

—Tenía que compartir equipo con un nerd...

Camarógrafos

—¿Están lejos ya? — preguntaba una cansada Bay, deteniéndose con el resto del equipo, al cabo de un largo rato de ser perseguidos por los Jawas.

—Supongo que sí, luego de que Ash les lanzara esas pesadas rocas, quizá estén muertos — recapitulaba un Wade cansado.

—Yo no lancé ninguna roca…— corregía Ash.

—Fui yo — se auto señalaba Penny, y Wade tragaba saliva.

—Bueno, Wade, ¿dónde está esa cantina? — preguntaba Zack al chico, quien miraba a su alrededor.

—Si mal no recuerdo, está hacia el sureste — señalaba el chico, y el líder asentía.

—¿Qué hay de estas cosas? — preguntaba Sean señalando a los droides.

—¿Qué hay con ellos? Simplemente nos seguirán — no le daba importancia Mel, y Sean miraba escéptico.

—No son muy rápidos que digamos…— decía y los robots se movían, pero de una manera muy lenta.

—Supongo que los empujaremos, ¡andando! — decía Mel con prisa comenzando a caminar, mientras que el resto se alzaba de hombros y seguía a la pelirroja.

—Con 'empujaremos' se refería a nosotros, ¿cierto? — le preguntaba Bay a Wade, quien simplemente asentía —. Sí, eso pensé.

***—

—¡Genial! Somos los primeros, viejos — celebraba Prince cuando su equipo llegaba a la cantina —. Apresúrense, para que podamos rescatar a Skyler.

—¿Por qué tanta prisa en rescatar a Sky? — preguntaba Bay divertida, caminando al lado de Wade, quien escuchaba atento.

—Oh…pues, ya sabes…— se ponía el chico nervioso, pensando en una respuesta —. ¡Porque quiero ganar! ¡Sí! Es hora de que este equipo se lleve a la bolsa unas cuantas victorias — decía el chico efusivamente, y Penny bufaba.

—Si, claro…—caminaba al fondo de la cantina —. ¿Qué es esto? — preguntaba al observar tres extraños vehículos aparcados.

—¡Son tres de los vehículos más famosos de Star Wars! El Halcón Milenario, un Tie Fighter y un Speeder de Tatooine — decía el chico completamente emocionado, observando los vehículos —. Son más grandes de lo que creí.

—Eso es porque deben transportar a todo un equipo — rodaba los ojos Ash, señalando lo obvio—. ¿Cuál es el más rápido? — preguntaba el geek.

—Me atreveré a decir que es el Halcón Milenario…o al menos, eso fue lo que dijo Han Solo. El Tie Fighter, si bien no es tan rápido, también es bueno. Y el Speeder, contradiciendo a su nombre…es simplemente chatarra — finalizaba el chico.

—De acuerdo, ¡entonces todos al Halcón Milenario! — ordenaba Zack y el equipo entraba a la singular nave.

—Esto luce…viejo — observaba Penny a su alrededor, mientras Zack, Wade y Mel se acercaban al panel de control.

—¿Alguna idea de cómo pilotear ésta cosa? — preguntaba Mel observando el lugar, yWade de inmediato tomaba el asiento del piloto.

—He visto esta película un centenar de veces, he aprendido todos los controles del Halcón Milenario — decía el chico, revisando todos los botones, con voz confiada —. Sólo espero que sea igual que en la película…— suspiraba luego.

—No te preocupes, sé que puedes hacerlo — se acercaba Bay con una sonrisa, detrás del chico, captando su atención —. Eres muy inteligente — lo elogiaba y lo abrazaba del cuello por detrás, mientras el chico lucía sorprendido.

—Eh, eh…bueno, gr-gracias — respondía el chico nervioso.

—Lo lamento, pero nada de interrupciones para el piloto — decía Mel con una falsa sonrisa, y haciendo un ademán a Bay para que se fuera.

—Agarrense fuerte, ya que, si esta cosa funciona, será un largo viaje a la Estrella de la Muerte — avisaba el chico a su equipo, cuando lograba encender el vehículo.

—Un momento, ¿no hay asientos? ¿Cinturones de seguridad? — preguntaba Penny un tanto alarmada.

—Estamos en Total Drama, ¿tú qué crees? — preguntaba Sean a la chica, quien sólo miraba asustada.

—Y… ¡a despegar! — ritaba Wade un tanto emocionado, y con ayuda de un par de botones e interruptores, lograba que la nave comenzara a flotar, moviéndose suavemente sobre el aire.

—¿Cómo es que McLean obtiene éstas cosas? — preguntaba Penny agarrándose fuerte de la pared.

—Estoy bastante seguro de que estamos siendo elevados gracias a un arnés — aseguraba Ash, cerca de la muchacha, cuando una turbulencia sucedía y la chica estaba por caer, pero Ash la abrazaba por detrás —. No te preocupes, ya te tengo — sonreía, ayudándola a recomponerse.

—Gracias — sonreía la chica.

Dobles y Camarógrafos

—¡No! Esos deben ser los idiotas de otro equipo — se molestaba Selene observando al cielo, viendo al Halcón Milenario partir —. ¿Qué procede, Randy? ¿Qué estúpida máquina de nerds debemos tomar ahora? — y el chico observaba detenidamente a los dos vehículos restantes.

—Ambos estaban diseñados originalmente para pocas personas, dos con suerte…pero supongo que el más rápido es el Tie Fighter — respondía el chico señalando al vehículo de la derecha.

—Entonces, todos suban a…esa cosa — ordenaba Selene chasqueando los dedos.

—¡No si lo hacemos nosotros primero! — gritaba Jasmine entrando en escena, y junto con su equipo, se apresuraba a tomar tal vehículo.

—Pero miren…un extranjero — reía Marcos al ver llegar a Kyu, quien lucía nada contento con la presencia del chico —. Diría que eso de las películas son tu fuerte, pero formas parte del equipo perdedor, entonces…— burlaba al coreano, quien parecía suprimir sus pensamientos.

—No tiene caso pelear contigo — intentaba evitar una discusión el chico, mientras Marcos sólo reía.

—No lo escuches, Kyu — decía Mireya detrás y tomaba a su hermano de la muñeca —. ¡Vamonos!

—¡Mío, mío, mío! — gritaba Carly montándose sobre el Tie Fighter como un koala.

—¡Aléjate, loca! — gritaba Tamara golpeando a la chica.

—¿Perdón? ¿Te has visto en un espejo? — preguntaba Carly arqueando las cejas —. ¡No me iré!

—¡Si lo harás! — respondía Selene y tomaba a la chica, lanzándola lejos del vehículo y subiendo a bordo —. ¡Corran, Dobles! — gritaba y Mathias entraba a su lado.

—¿Qué intentas hacer? — le preguntaba a la rubia, quien apretaba muchos botones del panel de control.

—¡Despegar ésta cosa, por supuesto! — decía, cuando apretaba un gran botón rojo que ocasionaba que la nave encendiera y comenzara a flotar.

—¡Microfonistas, bajen antes de que mueran por caer de una altura de 100 metros! — gritaba Liz, quien estaba colgando del vehículo, y se soltaba para caer de pie en el suelo, al igual que el resto de su equipo.

—Malditos…— se enfadaba Carly cruzándose de brazos.

—¿Cómo lograré ver a mi reina ahora que no hay vehículo? — Lloraba Lay sentado en el suelo, y Liz y Jasmine lo veían consternadas.

—Quiere ver a la Abeja Reina — concluía Liz, y Jasmine volteaba a ver el vehículo restante.

—Tendremos que subir ahí, rápido — les decía entrando al vehículo, que era visiblemente más pequeño y viejo que los otros dos, además de que no tenía un techo. —¿Cómo rayos funciona esto? — preguntaba y Stephen se abría paso entre sus compañeros.

—Si me permites, creo que puedo lograr que funcione — decía tomando asiento frente a los controles, y comenzando a apretar algunos botones.

—Jasmine, no creo que esto sea muy seguro que digamos…— llamaba su atención Kyu, quien estaba al borde del vehículo, por caer.

—Sopórtalo, coreanito. Hay muchos paramédicos rondando por ahí — lo callaba Carly a su lado, y el chico sólo suspiraba.

—Aguanta un poco, Kyu…— intentaba animarlo Jas, cuando ella y Stephen descubrían los controles y direccionales para hacer que la nave se desplazara —. No estaremos en esta cosa por mucho tiempo.

—Yo creo que sí…— suspiraba Stephen al ver la lentitud con la cual el vehículo se movía.

Camarógrafos

—¿Qué te ocurre, Zack? — preguntaba tranquilamente Mel, notando que el chico, quien estaba sentado a su lado, se mantenía callado y con la mirada baja.

—Nada, sólo…pensaba en mi novia. Ya sabes, Jasmine, la rubia linda — le recordaba el chico de brazos cruzados, formulando una breve sonrisa al recordar a la chica, y Mel fingía una sonrisa de comprensión.

—Claro que sé de quién hablas. ¿Qué te preocupa? — preguntaba, rodeando el cuello del muchacho con su brazo, mientras él parecía dudar de qué decir.

—Pues, ya sabes, estuviste ahí. Esa extraña pelea…ni siquiera sé que piensa ella al respecto, ni lo que la tiene tan furiosa. He estado intentando distraerme, siendo todo un líder en el desafío, pero la realidad es que nunca he dejado de pensar en eso — suspiraba triste el chico, jugando con una esfera metálica que había encontrado en el Halcón Milenario.

—Lo sé, y debes saber que lo siento mucho. Nunca fue mi intención meterte en problemas con tu novia — mentía la chica, apoyando su cabeza contra el hombro del chico, y con el brazo que descansaba sobre sus hombros, lo abrazaba.

—No te preocupes, no fue tu culpa. Sé que no tenías malas intenciones, simplemente fue un malentendido — sacudía su cabeza el muchacho —. Sólo eso…Wade, ¿qué tan cerca estamos? — preguntaba evadiendo el tema, y el geek al volante lucía de buen humor.

—Para ser una réplica de televisión construida por McLean, se ve bastante real…— admitía con sus manos sobre los controles —. Estamos por llegar a la Estrella de la Muerte, vayan ideando un plan de acción.

—Tú eres el que hace eso — le recordaba Mel, irritada.

—Bueno cuando Luke y Han rescataron a la Princesa Leia, se disfrazaron de Stormtroopers para que nadie supiera que estaban ahí, luego la sacaron de su celda y se la llevaron a la base rebelde — contaba el chico atento al camino.

—Suena sencillo — opinaba Bay, y el chico sólo reía.

—No fue nada sencillo. Casi mueren…varias veces — corregía el chico y la muchacha sólo mordía su labio.

—Genial…— bufaba Sean.

—Hemos llegado — aterrizaba Wade dentro de la Estrella de la Muerte, y al salir de su nave eran recibidos por Santana.

—Bienvenidos a la siguiente parte del desafío, cinéfilos. Como saben, deberán rescatar a su Princesa…— hablaba la chica y era interrumpida.

—¡A Sky! — gritaba Prince un tanto eufórico, llamando la atención de sus compañeros —. Bueno, eso creo.

—Como decía, — continuaba Santana entre dientes, visiblemente molesta — Shy, o como sea que se llame, ha sido recluida en alguna de las celdas de la Estrella de la Muerte. Deberán rescatarla, y para ello deberán ir de incógnita, con éstos trajes de Stormtroopers — decía, mostrando una gran cantidad de trajes —. Vístanse, tomen un arma y juntos busquen a su princesa. Es sencillo, lo único que tienen que evitar es ser atrapados, y podrás escapar a la Base Rebelde, que es la meta. Les desearía suerte, pero no tengo ganas — finalizaba dejando los uniformes a los chicos.

—Huele a muerto aquí dentro…— olfateaba Prince con disgusto el casco.

—No importa, es necesario para ganar — decía Zack mientras comenzaba a ponerse el traje, y así hacía el resto del equipo sin protestar.

Cuando todo el equipo tenía el traje puesto, y cascos en mano, junto con sus armas, Zack se paró frente a ellos.

—Muy bien, tenemos que encontrar a Skyler. Nos dividiremos por parejas, yo creo que…— explicaba Zack, pero era interrumpido.

—Muy bien, Ash y yo vamos juntos…por allá — hablaba Penny de buen humor, señalando a una entrada a la izquierda, y caminando junto con Ash hacia ella. Cuando pasaba al lado de Zack, le daba una palmada en el pecho —. Nos vemos, líder.

—Como decía…— suspiraba el chico cuando el par se iba —. Bueno, ellos dos juntos; Mel y yo iremos del otro lado; Wade y Bay, ustedes vayan por la entrada del frente; y Sean y Prince, ustedes sigan por donde fueron Ash y Penny y busquen otras salidas adyacentes — ordenaba y todos asentían —. Si alguien la encuentra, corra con ella en busca del resto, hagan una clase de señal o algo. Regresaremos a la nave y luego a la meta. ¿Quedó claro? — preguntaba y todos asentían —. Bien. Buena suerte.

Dobles

—¿Están listos? — preguntaba en un susurro Mireya a alguien en particular —. Bien — decía, poniéndose su casco y comenzando a caminar por el pasillo de la Estrella de la Muerte, y pasando al lado de unos soldados que parecían cuidar un gran portón.

Detrás de la chica, un par de Stormtroopers llevaba a Marcos, tomándolo de las muñecas. El chico no ponía resistencia, sino que caminaba a paso firme, con el mentón en alto, y en silencio. Cuando el trío llegaba frente al gran portón, se detenía ante el otro par de soldados de la misma clase.

—Traemos a un prisionero — hablaba el Stormtrooper a la izquierda de Marcos —. Lo encontramos merodeando por la bodega de armamento. Se nos ha dado orden de apresarlo y reubicarlo en una celda — explicaba calmo, mientras Marcos mantenía la mirada fija a la puerta.

Uno de los guardias asentía.

—Estos chicos y no saben con qué entretenerse — comentaba, y con una tarjeta, hacía que el portón se abriera en cuestión de segundos, mientras las puertas se deslizaban, abriendo el paso —. Adelante — hacía un ademán, y los Stormtroopers ladeaban su cabeza, para luego entrar al lugar.

Cuando las puertas se cerraban, ambos soldados soltaban a Marcos, quien sobaba sus muñecas. Al quitarse sus cascos, resultaban ser nada menos que Mathias y Randy.

—De verdad que esto apesta — tosía Mathias, lanzando el casco lejos.

—No perdamos el tiempo. Paula debe estar aquí — decía Randy encontrando otra arma en la esquina de la habitación y lanzándosela a Marcos, quien la atrapaba ágilmente.

—¿Y dónde está ella, nerd? — preguntaba, volteando a ver a la hilera de celdas, que parecía ser eternas.

El geek simplemente sonreía.

—La celda 2187 es donde encerraron a la Princesa Leia en la primera película. Paula es nuestra princesa, por lo cual debe ser ese el número de su celda — explicaba y luego notaba que Marcos lo miraba seriamente, con un dejo de enojo en su mirar.

—'Nuestra princesa'…— susurraba el chico y se encaminaba a hacia las celdas.

—Apresúrense, a menos que quieran que Selene los haga papilla — vigilaba de cerca la puerta Math, mientras el otro par se adentraba rápidamente a las celdas.

—No es como si hubiera miles de celdas…— rodaba los ojos Marcos y seguía caminando rápidamente por el pasillo, buscando el número '2187' —. ¡Lo tengo! — sonreía al encontrar la celda con dicho número marcado.

—-¡Espera! — Lo detenía Randy cuando estaba a punto de apretar el botón para abrir la celda —. Mira…— señalaba a otras dos celdas, junto a la primera, y las tres tenían el mismo número plasmado —. Deben ser las princesas de los otros equipos.

—Eso se puede arreglar — decía y apretaba el primer botón; al ver a Sarah dentro, simplemente decía—: No — y volvía a apretar el botón para que la celda se cerrara.

—¡Hey! — gritaba antes de que las puertas se cerraran.

—Siguiente…— reía Marco apretando rápidamente el botón de la segunda celda.

Cuando estaba a punto de apretarlo de nuevo, creyendo que no encontraría nada dentro, su mirada se encontró con la de la chica, quien lucía sorprendida por su llegada.

—Hola — se levantaba la chica, puesto que se había recostado en la celda, mientras que Marcos la miraba petrificado.

—Hola, linda — se recomponía luego, con su usual sonrisa y carisma, mientras entraba a la celda —. Venimos por ti.

—Llevo esperándolos por mucho tiempo — sonreía la chica acercándose a él, quien era mucho más alto.

—Sabía que me habías extrañado — reía el chico, a lo cual Paula arqueaba la ceja, pero luego sonreía, mirando fijamente al chico.

—La verdad es que…extrañé tener compañía — admitía al cabo de unos segundos, casi pegada al pecho de Marcos, mirándola sonriente.

—Ya estoy aquí — sonreía el sincero, mirando fijamente a la muchacha.

—Eh, chicos…no es que quiera interrumpir ni nada, pero tenemos un desafío que ganar — interrumpía Randy incómodo.

—Y una rubia furiosa que enfrentar — reía Math desde la puerta y luego se ponía serio—. ¡Apresúrense!

—Vamos — tomaba Marcos la mano de la chica y juntos se apresuraban a llegar donde Math, junto con Randy.

—¿Simplemente vamos a salir por esa puerta y caminar hacia la salida? — preguntaba Paula confundida.

—Oh, no. Tenemos un plan — corregía Randy emocionado, y se ponía su casco de Stormtrooper.

—Hey, ya no necesitas eso — le recordaba Math, atento a la puerta.

—He sido fanático de la Guerra de las Galaxias toda mi vida, y nunca estuve tan cerca de sentir la fuerza hasta ahora, así que no me pidas que me quite el legendario casco de Stormtrooper porque no lo haré — defendía Randy, y Paula reía.

—Muy bien, ¿listos? — preguntaba Marcos después de encontrar una coraza de soldado, y ayudando a Paula a ponérsela, al igual que un casco de Stormtrooper.

—¡Hey! — se quejaba ella al tener el casco encima, demasiado grande para ella, pero el chico hacía caso omiso a las quejas.

—Seguro — sonreía Math y apretaba un botón, ocasionando que las puertas se abrieran rápidamente de par en par.

Antes de que cualquiera pudiera decir algo, Stortroopers saltaban a la escena y comenzaban a dispararle con sus 'armas' a los guardias del portón, sin que éstos tuvieran tiempo siquiera de darse cuenta.

—¡Vamos! — gritaba Randy dentro de su casco y los cuatro cinéfilos corrían fuera del lugar, evitando los 'disparos' de sus compañeros, a toda velocidad en dirección contraria.

—¡Hora de irnos! — gritaba Marcos al pasar, y un Stormtrooper se quitaba el casco.

—Ya era hora — suspiraba Mireya sudando y corría detrás de su hermano y su mejor amiga.

—Vamos, Tamara. Te cubro — ofrecía su ayuda Randy cuando la chica estaba por correr y se quitaba el casco, y simplemente suspiraba, rodando los ojos viendo al chico, y comenzaba a correr.

—¡Todos a la nave! ¡Ahora! — ordenaba Selene mientras ferozmente lograba darle con su arma a todos los Stormtroopers que arremetían contra ellos —. No tomé esas clases de tiro por nada.

—¿Nave? ¿Cuál nave? — preguntaba Paula dentro del casco, y Marcos (quién aún la tomaba de la mano) recordaba aquello y le quitaba el casco, lanzándolo lejos mientras seguían corriendo.

—Pronto la verás — le decía y la ayudaba a correr más rápido.

—Kit, ¿puedes por favor, atinarle aunque sea a UNO de los soldados? — suplicaba con algo de enojo Selene al chico, que lucía nervioso.

—Hora de irnos — recordaba Math, y el tercio corría por sus vidas.

Camarógrafos

—¿Escuchaste eso? — se detenía Penny en medio de un pasillo, con Ash detrás de ella.

—Debe ser otro equipo — decía sin darle mucha importancia, y ambos seguían caminando con calma por el pasillo —. Entonces, ¿nunca lograste eliminar a Zack? — seguía con la plática el chico.

—Nah, terminé siendo yo la eliminada. Aunque quedé en quinto lugar…— recordaba la chica con cierto orgullo en su voz —. Marcos dice que quedé en sexto, pero la realidad es que la mayoría de votos los recibió él — afirmaba ella y Ash reía.

—Así que, no eres tan perdedora como todos piensan, ¿no? — preguntaba cuando Penny se apoyaba contra una pared, y apoyaba su palma en la misma.

—Más que eso, soy una ganadora — reía la chica, observándolo —. El club de fans de 'Zackmine' me catalogó como una arpía controladora, pero en fin…detalles —- recordaba luego y Ash soltaba una risa.

—Eres todo el paquete. La verdad es que no puedo creer que la chica que todos conocimos en el primer episodio y tú sean la misma persona — admitía, mientras acomodaba uno de los mechones del cabello de Penny.

—Al principio creía que la terapia era la única ayuda que necesitaba, pero la realidad creo que lo único que necesitaba era tranquilizarme un poco. Ya sabes, tomar las cosas a la liger — decía ella, golpeando al chico levemente en el pecho con su casco, y luego soltándolo en el piso —. Muchas gracias por ayudar con eso, por cierto — le sonreía, mientras Ash acercaba lentamente su rostro al de ella.

—No hay de qué. Gracias por ayudarme a detener a un asesino loco de motosierra — decía el chico muy cerca de la pelinegra, quien miraba fijamente a Ash, con un poco de nerviosismo.

—¿Ayudarte? Yo lo derribé — reía la chica golpeando levemente con ambas palmas el pecho del chico, quien reía levemente.

—Sí, gracias también por eso — susurraba entonces, dejando caer su casco al lado de Penny.

—No…hay de qué — respondía la chica, sin poder respirar ante la cercanía del chico.

Para entonces, Ash tenía a Penny acorralada contra la pared metálica, con un brazo al lado del rostro de la chica y el otro al aire, mientras su rostro estaba a pocos centímetros del de ella. Sin que alguno pusiera resistencia, Ash terminó con esos centímetros que los separaban y besó a la chica. Penny de inmediato cerró sus ojos, alzando su mano y colocándola en el cuello del chico.

—¡Chicos! ¿Qué creen que hacen? — preguntaba Prince llegando con Sean detrás al cabo de varios segundos, cascos en mano.

El par de inmediato se separaba, distraídos por la interrupción, y sin palabras tras aquel beso.

—Creo que es evidente — bufaba Sean pasando entre ellos, buscando —. ¿Qué celda crees que sea? — le preguntaba a Prince, y cuando Ash y Penny observaban, se daban cuenta de que estaban en el pasillo de celdas.

—No lo sé, pero hey…— se detenía delante de unas celdas en particular, pensativo y con las manos en su torso —. ¿Por qué estas tres celdas tienen el mismo número? ¿Y por qué ésta está vacía? — preguntaba y Sean rodaba sus ojos.

El rubio se acercaba a la primera celda y oprimía el botón. Al abrirse, se encontraba cara a cara con su hermana, quien directamente le proporcionaba un puñetazo en la cara.

—¡Tú no eres quien debía abrir! — gritaba realmente molesta, y saliendo a grandes zancadas del lugar.

—Tú hermana está loca…no entiendo cómo la besaste — observaba Prince, mientras Sean yacía tirado en el suelo, sobando su nariz.

—No fue así…— defendía el rubio.

—No puedo creer que el que esté loca sea la razón por la cual tú crees que no debería de haber besado…a su hermana — decía Penny arqueando una ceja, mientras Prince se acercaba a la última celda y apretaba el botón.

—¡Skyler! — se alegraba verdaderamente el chico con su actitud usual, entrando e hicándose al lado de la chica, quien estaba sentada en una plataforma —. ¿No estás herida? ¿No te hicieron alguna extraña tortura mental, o usaron la fuerza en tu contra? La peluca de la Princesa Leia te hace lucir genial…¿Conociste a Darth Vader? ¿Le pediste su autógrafo, o simplemente fue grosero? — le preguntaba rápidamente a la chica, quien sólo miraba escéptica.

—Estuve esperándolos aquí dentro por horas…— respondía finalmente, con amargura —. Los Dobles llegaron por Paula hace rato, y creí que no llegarían hasta que escuché unos ruidos raros justo antes de que tú llegaras — recordaba y Penny, al escucharlo, pasaba sus manos por su cabello, alejándose del grupo —. Y no crean que no escuché cuando dejaron libre a Sarah. ¿Y ahora vienes y preguntas que si Darth Vader me dio su autógrafo? ¿No te parece la pregunta más estúpida del universo? — preguntaba incrédula.

—Galaxia…— corregí automáticamente Sean detrás, y luego se golpeaba la frente con su palma.

—Tienes razón…—respondía serio Prince, considerando lo que la chica le había dicho, y guardaba silencio por un par de segundos—. Estás vestida de la Princesa Leia, entonces…¡debes ser fan de Carrie Fisher! Y Darth Vader era tu padre, pero también era el malo, por lo cual no querrías un autógrafo de él, ¿cierto? — preguntaba efusivamente como siempre, y la chica sólo suspiraba —. ¿Y te encontraste a Luke?

—¡No, Prince! — respondía enojada, y luego frotaba el puente de su nariz —. Tenemos que ganar el desafío, ¿entiendes? Debemos volver con el resto del equipo.

—¡Claro! — comprendía Prince levantándose, y tomando a Skyler, alzándola y llevándola como una princesa

— Hey, ¿qué haces? — intentaba detenerlo la chica, mientras él salía de la celda con ella.

—Eres una princesa, y las princesas en los cuentos son llevadas así…a pesar de que no tengan ninguna herida o complejidad física — narraba recordando, y la chica miraba de nuevo escéptica.

—¿Acaso escuchas siquiera lo que sale de tu boca? — preguntaba y el chico solo reía y la llevaba rápidamente en sus brazos por la salida.

—Vamos, linda — se acercaba Ash a Penny, quien lucía incómoda.

—Sí, eh... iré a buscar a los demás — respondía cortante y corría lejos del muchacho, quien miraba confundido.

Confesionario

—Oh, no, no, no, no, no, no, no…no puedo creer lo que acabo de hacer — susurraba Penny, cubriendo su boca y nariz con sus manos, y parecía estar al borde de las lágrimas —. No era yo cuando pasó, de verdad…no lo era. No, no, no, no — musitaba y luego cubría su rostro con ambas manos, y podía escucharse como empezaba a llorar, pero se contenía al destaparse el rostro, mirando a la cámara —. Cómo lo siento, Fred — decía con ojos llorosos.

Fin del Confesionario

—Sarah huyó, evidentemente buscando a su equipo. Debemos apresurarnos si no quieren quedar en último lugar — les advertía Sean a sus compañeros, quienes se apresuraban en encontrar a los demás.

Microfonistas

—Perdedores, llegó a quien tanto estaban esperando — llegaba una sonriente Sarah con el resto del grupo, quienes recién se preparaban para entrar a buscarla.

—Nunca me había alegrado tanto por ver a Sarah — se sorprendía Jasmine, acercándose a la otra rubia —. ¿Cómo escapaste?

—Bueno, tengo muchas habilidades, si bien recuerdan — presumía orgullosa.

—Y seducir a muchachos no es una de ellas, por lo cual aún no entiendo cómo saliste — se burlaba Liz, y Lay al escuchar la conmoción, se acercaba.

—¿Quién decía algo de 'seducir muchachos? — preguntaba abriéndose paso entre su grupo, puesto que era de muy baja estatura y no alcanzaba a ver, cuando volteaba a ver a Sarah —. ¿SARAH? ¿Mi sexy chica? ¿Estás aquí? — preguntaba lleno de brillo en sus ojos, corriendo a abrazar a la chica, quien lucía totalmente infeliz.

—Lo único bueno de estar encerrada allá era el no tener que verlo — bufaba la chica cuando el chico la abrazaba de las piernas, y le plantaba varios besos en ellas.

—Aterrador…hora de irnos— llamaba rápido Jasmine, cuando observaba al equipo de los Dobles llegar —. ¡En serio, vámonos! — gritaba a su equipo, quienes empezaban a correr.

—¡Tomemos la nave de los Camarógrafos! — gritaba Stephen señalando al Halcón Milenario, y Jas sonreía.

—¡Gran idea! — gritaba y se apresuraba a entrar a dicha nave.

—¡Se están robando la más rápida! ¡Subamos en la nuestra antes que ellos y viajemos a la meta! — ordenaba Selene chasqueando los dedos, mientras eran perseguidos por Stormtroopers.

—¡Vamos! — gritaba Mireya, tomando la mano de Kit, quien se veía obligado a correr con la chica.

—¿Seguro de que sabes cómo manejar ésta cosa? — preguntaba mientras una cansada Liz a Stephen, quien tomaba el mando de los controles del Halcón.

—Por supuesto — remarcaba lo obvio el chico, activando interruptores como un profesional.

—¡El resto, suban ya! — gritaba Jasmine a sus compañeros restantes.

—Estoy seguro de que me extrañaste, primor — se recomponía Lay levantándose del suelo y tomando a Sarah de la mano. Como ella era significativamente más alta que él, parecían madre e hijo mientras caminaban —. Tengo en mente un millón de actividades para nosotros el día de hoy.

—No quiero ni escucharte — intentaba zafarse de la mano del chico para poder correr, pero la conmoción evitaba que pudiera huir a algún lado.

—Ya sé qué es lo que mejorará tu humor, y también tengo otras cosas preparadas para la noche — codeaba pícaro a la chica —. Pero primero…— decía, tomando una caja de madera que estaba cerca y posicionándola frente a Sarah, luego subiéndose a ella para encararla y así plantarle un tierno beso en los labios —. Esto es para que dejes de extrañarme — alzaba las cejas el chico coqueto, y aunque la rubia permaneció inmóvil por un par de segundos, luego le pegó un cachetazo al chico, quizá el más grande de su vida, tirándolo al suelo completamente, y luego corriendo a la nueva nave.

—¿Dónde está Lay? — preguntaba Jasmine alarmada en cuanto Sarah entraba a la nave.

—No lo sé, pero es mejor sin él. ¡Arranca! — decía la chica agitada, y Jas se abría paso hasta la entrada de la nave.

—¡Lay, corre! ¡Tenemos que llegar antes que el resto! — gritaba la chica molesta cuando ya todo el equipo estaba a bordo, listos para despegar.

—Eso intento, pero…— intentaba levantarse el chico del suelo, pero cuando estaba por hacerlo, un soldado o pasaba encima de él o le disparaba, en la persecución por los Dobles.

—Demasiado tarde, rubia teñida — reía Selene cuando todo su equipo se encontraba dentro y despegaba —. Nos vemos — decía cuando por fin, su equipo dejaba el puerto.

—¡No lo puedo creer! — gritaba Jas furiosa mientras corría entre Stormtroopers hasta llegar a Lay, entonces jalaba al chico del brazo, poniéndolo de pie, y llevándolo hacia la nave —. ¡No tenemos tiempo, Lay!

—¿Mi rubia sexy estará ahí? — preguntaba adormilado.

—¡Sí, pero tú ya no! — decía cuando por fin entraban a la nave, las compuertas se cerraban y despegaban.

—¿Qué diablos…? — preguntaba Zack cuando veía a su antigua nave despegar, y cómo quedaba sólo la peor nave —. ¿Cómo es que lograron encontrarla tan tarde? — preguntaba un tanto molesto a Sean y Prince.

—Bueno, hubiera sido encontrada antes…de no ser porque Ash y Penny se estaban besuqueando, con Penny justo pegada contra la celda de Sky — decía Sean de mal humor a lo cual la chica sólo abría los ojos como platos, y se avergonzaba, mientras todos miraban sorprendidos.

—¿Es eso cierto, Penny? — preguntaba Bay a la chica, quien solo bajaba la mirada, y Zack observaba con cautela a la chica, esperando una reacción, y luego suspiraba.

—Corramos a la nave restante — ordenaba molesto el chico, a lo cual todos corrían lo más pronto posible, excepto Penny quien sólo pasaba al lado del líder, observándolo detenidamente con cierta culpa.

—Oye, ¿estás bien? — preguntaba Ash alcanzando a la muchacha, quien parecía tener la mirada perdida —. ¿Por qué me ignoras? — preguntaba y la chica miraba molesta.

—¡Me besaste, sabiendo que tenía un novio! — le reclamaba a lo cual el militar arqueaba una ceja.

—No es como si te hubieras resistido tampoco — le recordaba el chico, un tanto desconcertado por la actitud de la pelinegra.

—Sí, y eso es algo de lo que me arrepiento — decía la chica jalándose el cabello con sus manos —. Tengo una relación de muchos años, con un novio a quien amo, y no puedo creer que lo haya arruinado al besarte — decía completamente estresada y luego volteaba a ver al chico —. No quiero hacer esto peor, por lo cual…no volveré a hablar contigo, ¿de acuerdo? Así que ya…detente — intentaba explicar la chica y luego se retiraba rápidamente, dejando al chico increíblemente confundido y un poco molesto.

META

—Y aquí estamos, esperando pacientemente mientras los cinéfilos viajan a velocidad luz por la galaxia para llegar a éste bello bosque — anunciaba Austin recostado en un diván, en medio de un bosque cualquiera —. Todo patrocinado por Aerolíneas Doña Lucha…" Como morir en los aires" — patrocinaba.

—¿Por qué tengo que hacer esto? — preguntaba Alexa, mientras sostenía una hoja gigante, cubriendo a Austin del sol.

—Porque mi rostro paga los impuestos, linda — reía el chico, tomando un sorbo de un smoothie.

—Te odio…—susurraba Santana, quien se encontraba abanicando unas hojas de palmera frente al chico, quien sólo disfrutaba la atención.

—¡Ahí vienen! — señalaba Alexa al cielo, y entonces una nave se aproximaba al signo de 'Meta'.

—¿Quiénes serán los afortunados ganadores del desafío de hoy? — se preguntaba el anfitrión levantándose de su diván, cuando veía a las otras dos naves ir detrás de la primera.

—Yo…— comenzaba a decir Selene al volante, seria y calculadora, mientras Randy manejaba los botones.

—…Debo…— continuaba la frase por su parte Mel, al lado de Zack, quien permanecía serio.

—…Ganar — suspiraba Jasmine ayudando a Stephen a manejar, atenta al camino.

—Y los ganadores son…— creaba suspenso McLean, esperando a que la primera nave llegara a la meta —. ¡Los Dobles! — anunciaba entusiasmado cuando la nave de Selene y su equipo cruzaba primero la meta y se estampaba contra un árbol.

—¡Genial! — sonreía Tamara detrás de Randy, mientras que Paula y Mireya se abrazaban emocionadas.

—Seguidos de los Microfonistas, que al parecer robaron una nave…y los Camarógrafos — señalaba el anfitrión cuando Zack y su equipo llegaban en último lugar.

—No — se entristecía Jasmine al no ganar.

—¿Qué? ¿Perdimos? — preguntaba una muy malhumorada Mel, saliendo de su vehículo con el cabello enmarañado.

—Lo que escuchaste, pelirroja — bufaba Sky saliendo también de la nave, esquivando las piezas rotas de la nave de Selene.

—¿Pelirroja? Sí, claro — bufaba Carly viendo a Mel, quién simplemente le lanzaba una mirada asesina, y Carly le lanzaba una mueca infantil.

—Bueno, al menos no quedamos en último lugar, lo que significa que no hay fogata — suspiraba aliviada Liz al lado de su amiga.

—¡Op, op, op! No tan rápido, mi querida Liz — interrumpía el conductor, captando la atención de todos —. En efecto, los Dobles ganaron, y por lo tanto, se llevan la primera clase…

—Al fin — suspiraba Mire al cielo.

—…Pero si mal no recuerdan, el desafío pasado fue un desafío de recompensa. Y todo desafío de recompensa tiene su precio — explicaba lentamente el conductor.

—Sí, ¡nuestro sufrimiento! — gritaba Sky y el anfitrión reía.

—No, eso paga mi sueldo — abrazaba su estómago tras la carcajada —. Debido a que no hubo ningún eliminado en el desafío anterior, ésta noche habrá eliminación doble: una para los Camarógrafos y otra para los Microfonistas.

—¿Qué? — preguntaba Jasmine atónita, temiendo por su equipo.

—Lo que escuchaste. Ahora, los Dobles vayan a tomar una ducha en el spa de primera clase, y el resto…vengan a la fogata — finalizaba el conductor saliendo con las co-conductoras, mientras los Dobles emocionados caminaban a la primera clase del avión.

—Kyu…—susurraba Paula viendo entre la gente a su novio, quien lucía cansado.

Confesionario

—Kyu podía ser eliminado, ¿no? — preguntaba Paula con semblante preocupado.

Fin del Confesionario

—Kyu — llamaba en voz alta la chica a su novio, mientras se abría paso entre la gente para llegar a él.

El chico volteaba ante el llamado, y miraba a la chica con un cierto grado de sorpresa.

—¿Paula? — preguntaba cuando la chica caminaba hasta él.

Entonces, sin pensarlo y con una sonrisa, la chica se acercaba al extranjero, rodeando su cuello con sus brazos y plantándole un tierno beso que lo tomaba por sorpresa. Al cabo de unos segundos, el coreano rodeaba la cintura de la chica con sus brazos y la acercaba más a él, correspondiendo a aquel beso. Después de un rato, la pareja se separaba un poco, y pegaban sus frentes.

—¿Por qué eso? — preguntaba Kyu mientras seguía rodeándola con sus brazos, y ella sólo sonreía, tardando un poco en responder.

—Te quiero, de verdad. Lo sabes, ¿no? — le preguntaba, acariciando el cabello del chico, quien sonreía.

—Lo sé — decía y la envolvía en un abrazo, la chica apoyando su cabeza en el pecho de él, suspirando de alivio.

Y de lejos, entre la multitud, Marcos observaba la escena con semblante serio.

—Penny, de verdad, lo siento — llegaba Ash con la chica, quien entraba recién a la tercera clase —. ¿Qué tengo que hacer para que vuelvas a hablarme?

—No tienes que hacer nada, simplemente ya no puedo hablarte más. Y no te sientas mal, también fue mi culpa, en realidad — le aseguraba la chica, con semblante cansado —. Es sólo que…es algo que no debí hacer.

—Escucha, sé que lo que sucedió no estuvo bien y te arrepientes. Pero estamos atrapados en este juego, y sinceramente, de la única persona que puedo decir que confío, eres tú. Por lo tanto, no tiene caso que haya esta…incomodidad entre nosotros. ¿Quieres ganar? Yo también. Cuando salgamos de la competencia será cuando por fin enfrentemos los verdaderos problemas — explicaba tranquilamente a la chica, tomándola de los hombros —. ¿De acuerdo? — le preguntaba, y Penny simplemente sonreía ante la actitud del chico.

—Seremos… ¿alianza? — preguntaba la chica con una risa amarga —. No es como si yo confíe en alguien más del equipo, pero no creo que sea buena idea. Fue un error. Yo amo a Fred; nuestro beso simplemente fue un…cambio hormonal — concluía la chica, intentando convencerse a sí misma —. Tú no me quieres, yo no te quiero, llevamos apenas medio mes aquí. No enloquezcas — decía la chica sonriendo incómoda —. Adiós — se despedía pasando a un lado del chico, quien lucía molesto.

Fogata

—Tomen asiento por equipos, cinéfilos. De un lado los Microfonistas, y del otro los Camarógrafos — pedía Austin luego de que los cinéfilos hubieran votado.

—Hey, Jas — saludaba con cautela Zack a su novia, quien se sentaba a un extremo de su equipo —. ¿Estás bien? — pregfuntaba al notar la mirada perdida de la chica.

—Ya hemos eliminado a dos, a diferencia de tu equipo. No sé si pueda seguir viendo a mi equipo perder — admitía asustada, y el chico comprendía.

—No te preocupes, eso no hace que dejen de ser fuertes. Todo irá bien — intentaba animarla, y luego la tomaba de la mano, a lo cual la chica volteaba a verlo.

—¿Tú no tienes miedo de qué pasará con la eliminación? — le preguntaba al chico, quien se ponía serio.

—Muy bien, cinéfilos, llegó el momento — interrumpía Austin, y Zack no contestaba —. Fue un día dura para muchos de ustedes…— comentaba viendo específicamente a Penny, quien se mantenía seria —…por lo cual esto será rápido. Los siguientes eliminados fueron escogidos por ustedes, nunca lo olviden. Y primero, los Microfonistas — anunciaba y Jas apretaba la mano de Zack.

—Me pregunto quién se irá — susurraba Bay viendo la ceremonia, y Skyler miraba fijo al igual.

—Sin ningún voto en su contra, estrella del Paseo de la Fama para Jasmine, Kyu, Stephen, sorpresivamente Sarah…— anunciaba y le lanzaba a cada uno su estrella —. También hay estrella para Liz, aunque tuvo un voto en su contra…— le daba una estrella a la muchacha.

—Me pregunto quién habrá votado por mí…— decía sarcásticamente, observando a Sarah, quien se encogía de hombros.

—Y sólo quedan Carly y Lay. Carly, la chica que ocasionó que muchos Jawas persiguieran a su propio equipo, y que simplemente está loca…— narraba el anfitrión.

—¡Hey! Esas criaturas eran adorables — se defendía Carly de brazos cruzados.

—…Y Lay, quien retrasó a su equipo por andar besando a Sarah — decía mirando reprobatoriamente al chico, quien sólo se encogía de hombros.

—¿Es que no la has visto? Es tan sexy…— susurraba guiñándole un ojo a la chica, quien sólo evadía la mirada del chico.

—Bueno, los votos fueron contados, y aunque fue muy reñido, sí hubo alguien que recibió más votos — explicaba el anfitrión, creando tensión, mientras la capitana observaba atentamente—. Y la última estrella es para…— dejaba en suspenso, mientras los otros se comían las uñas —. Es sorprendente, pero pese a sus locuras, Carly sigue dentro del juego. Lay, me duele decir esto, ya que dabas mucho rating, pero también me alegro ya que los productores no querían transmitirte en horario familiar. Como sea, llegó tu hora — finalizaba.

—Pero…¿qué? — se sorprendía el chico, levantándose de su asiento y volteando a ver a sus compañeros —. ¿Me eliminaron? — preguntaba con mirada triste.

—Bueno, creí que me sentiría mejor después de que esto pasara. Pero quizá no…— admitía Liz un poco avergonzada.

—¿Después de todos los sensuales encuentros que tuvimos? — preguntaba, y los Camarógrafos miraban confundidos.

—No, no lo lamento — corregía Liz aburrida.

—De acuerdo…sé cuando llegó el momento — decía y caminaba hacia Sarah —. Adiós, mi sensual dama de cabellos de oro. Prometo que nos encontraremos de nuevo, pronto — decía y besaba la mano de Sarah, quien lo observaba asqueada.

—No te quejes, es su último día — la corregía Jasmine, sintiendo pena por el chico.

—Adios, mi Megan Fox rubia — decía parándose de puntitas besando a Sarah, quien no podía con las ganas de golpear al chico.

—Eso es nuevo — se sorprendía Sean viendo a su hermana.

—'Megan Fox' — reía por lo bajo Liz.

—Nos vemos, estúpidos y sensuales…y sí, también tú — guiñaba un ojo el chico a Prince.

—¡Genial! Cree que soy guapo — reía el chico a lo cual Sky se golpeaba la frente.

—No te vayas aún Lay, que tienes compañía. Es hora de la eliminación de los Camarógrafos. Y hay estrella para Zack, Wade, Bay…— nombraba a los chicos, quienes recibían su estrella —. También para Skyler y Prince, el dúo dinámico…— decía y Prince le sonría a la chica, atrapando la estrella de ella y entregándosela mientras ella bufaba aburrida —. Sorprendentemente para Sean, y para Mel…— narraba y Mel miraba con odio a Skyler, quien le devolvía la mirada —. Esta es su primera eliminación, Camarógrafos, y los dos restantes son Penny y Ash, quienes perdieron el tiempo besándose, por lo cual no lograron llegar a tiempo a su propia nave, la cual fue robada, y así perdieron el desafío — narraba a lo cual ambos lucían apenados y muy asustados.

—No…— abría Penny los ojos como platos y Ash lucía inquieto.

—Bueno, si bien ambos son muy fuertes, y no estoy muy seguro de si ésta es una votación justa, aunque mi programa nunca ha sido justo, entonces…en fin. La última estrella es para…— dejaba en suspenso a ambos cinéfilos, quienes se tomaban preocupados de las manos.

—Tranquila — le susurraba Ash a la chica, aunque estaba igual de asustado.

—Ni siquiera puedo creer lo que leo, pero ustedes siempre son muy incoherentes. Sí, los más votados fueron Penny y Ashley, pero en ésta ocasión sólo uno de los dos permanece en el juego, y esa es Penny — finalizaba lanzándole la estrella a la chica, quien no la atrapaba, pues quedaba atónita —. Ash, en serio lo lamento, viejo. Y más porque tu beso con Penny elevó mucho los ratings, pero en fin. Hora de irte.

—No lo puedo creer. Esto no es justo — se paraba molesta Penny y volteaba a ver a su equipo—. ¿Cómo pudieron votar por él? No hizo nada malo. Es definitivamente el más habilidoso del equipo, ¿en qué estaban pensando? — preguntaba enojada y triste a la vez.

—En ganar, a diferencia de ustedes dos — respondía Mel cruzada de brazos.

—No te preocupes, linda. Sé cuándo perdí — intentaba calmarla Ash con un tanto confundido por la actitud de la chica, recogiendo su estrella y entregándosela —. Esfuérzate y gana.

—Pero…créeme que no lo mereces. Yo sí— se lamentaba la chica, y él sólo la abrazaba, sorpresivamente —. Lamento…lamento lo que te dije hace un rato.

—No te disculpes. Simplemente las cosas no terminaron como esperaba — decía zafándose del abrazo —. Fue un placer vencer a un asesino contigo y así conocerte. Pero es hora de que me vaya. Lamento los problemas que quizá tendrás después de esto.

—Te extrañaré, de verdad — admitía la chica, y él asentía.

—Fin del show, muchachos. Pueden despedirse de sus novias. Oh, espera Ashley, Penny es novia de alguien más — reía Austin tomando de los hombros a ambos eliminados, sin embargo, nadie reía, y Ash tomaba al anfitrión del cuello mientras Lay le mandaba un beso a Sarah —. Suél…ta…me — musitaba y el chico lo dejaba libre —. Raros militares…tomen su paracaídas y den un salto — señalaba la compuerta abierta del avión.

—Nos vemos, Ash — se despedía Penny con un saludo militar, y el chico elevaba la cabeza.

—¡Adiós, ricura! — se despedía efusivo Lay de Sarah.

—No tendré que verlo más — se alegraba Liz al verlo lanzarse junto con Ash.

—Hora de irse, campistas — se despedía Austin.

—Penny, lo siento mucho…— se disculpaba Bay intentando consolar a la pelinegra.

—No entiendo cómo pudieron hacer eso. ¡Él no hizo nada malo! — se quejaba Penny —. Fui yo por completo.

—Bueno, ve el lado bueno. Tu novio hubiera estado molesto si hubieran seguido siendo amigos — le explicaba y la pelinegra lo analizaba.

—Supongo que tienes razón. Ahora me dirigiré a escribir el gran discurso que diré para que me perdone — decía inmensamente triste, y Bay miraba preocupada —. Nos vemos.

—Si tú dices que no sucedió nada, te creeré — terminaba la plática Jasmine con su novio —-. No soy de las niñas tontas que lloran por boberas — afirmaba luego y Zack reía.

—Claro que no — decía dulcemente y besaba su frente, para luego tomarla de la mano.

—Ese chico lucía bastante fuerte, y quizá inteligente — le decía Jas a su novio cuando la mayoría iba de camino a la tercera clase.

—Sí, bastante — afirmaba el chico seriamente, mientras ambos se tomaban de la mano.

—Entonces, ¿por qué lo eliminaron? Besarse con Penny no ha de ser muy lindo, pero no es un crimen — opinaba la chica —. ¿O crees que fue sabotaje? — preguntaba, mientras Zack observaba seriamente como Penny recogía su estrella y se iba triste hacia la tercera clase.

—No tengo idea — admitía concentrándose en su novia, quien sólo pensaba en el tema.

—Bueno, televidentes…he aquí un nuevo episodio con no una, sino DOS eliminaciones bastante sorpresivas. ¿Acaso habrá algo entre líneas? ¿Por qué estos dos concursantes? ¿Por qué AHORA? Esas preguntas deberán abrumarlos todas las noches hasta el próximo episodio — reía el anfitrión —. Jasmine y Zack, así como Kyu y Paula arreglaron su relación, pero ¿creen que durará mucho? Y Penny arruinó la suya, con los dos chicos, ¿cómo terminará para nuestra rubia interior favorita? ¿Habrá alguna conspiración? Todo esto y mucho más en el próximo episodio de… ¡TOTAL DRAMA HOLLYWOOD CHALLENGE! — anunciaba a la cámara efusivo.

—¿PUEDO DEJAR DE ABANICAR YA? — preguntaba Santana fuera del plano.


Basado en: Star Wars, Episodio IV: Una Nueva Esperanza, o simplemente La Guerra de las Galaxias (1977).

Equipo Ganador: Dobles

Equipos Perdedores: Camarógrafos y Microfonistas

Eliminados: Lay y Ashley.


Y para los que aún confunden a los equipos, he aquí una ayuda XD

Microfonistas

Jasmine

Liz

Kyu

Stephen

Sarah

Carly

Dobles

Selene

Tamara

Randy

Mathias

Kit

Mireya

Paula

Marcos

Camarógrafos

Zack

Mel

Penny

Bay

Sean

Skyler

Prince

Wade


¡Hola de nuevo! Más rápido de lo que esperaban, me imagino (considerando que el último lapso entre actualizaciones que hubo fue de 4 meses).

Bueno, vayamos por pasos. Primero: la película. Quiero decir que Star Wars es una de mis sagas FAVORITAS, sino es que es la no. 1. Simplemente amo todo lo que tenga que ver con Star Wars, me encanta la trilogía original, la segunda me decepcionó un poco… y el episodio VII que salió a los cines en diciembre simplemente me pareció sensasional. ¿Ustedes qué opinan? Inicialmente, tenía planeado que el desafío estuviera basado en el episodio VII, pero por respeto a quienes aún no la han visto y quieren verla, preferí no dar ningún tipo de spoiler. Pero como me encantan las películas, quizá más adelante tengamos desafíos basados en los episodios V y VI (las otras tres, tendré que considerarlo XD).

Ahora, lo que muchos estarán cuestionando: la eliminación. ¡Se fueron Ash Y Lay! Lo sé, ni siquiera yo puedo creerlo. Quiero empezar diciendo que ambos personajes me parecían simplemente únicos y maravillosos, y que fue muy duro para mí eliminarlos (me tardé más escribiendo la fogata que todo lo demás, porque realmente no sabía si era la decisión correcta). Pero como saben, en esta competencia cualquiera se puede ir, sino, nunca acabaría de escribirla…por lo cual no me puedo poner sentimental al respecto. Aunque claro, deben saber que como el resto de los concursantes, ellos volverán a aparecer – está La Secuela, cameos o algún posible regreso para ellos o algún otro concursante — así que no pierdan la esperanza.

Hablando del tema, quiero comentarles que, al escribir éste episodio, sufrí una crisis de escritor de Total Drama. Mi crisis es que, a éste punto, no tengo ni idea de a quién eliminar. Simplemente me encantan todos y cada uno de los personajes, y aunque ya tengo claro quiénes serán mis 10 finalistas, y tengo una idea más o menos clara de cuanto durará el resto, simplemente me es difícil decidir quién será el primero, quien después y eso…porque simplemente los amo. El siguiente capítulo está en proceso, pero créanme, me tardaré más en decidir al próximo eliminado que pensar en el desafío. Lamentable.

Bueno, dejando mis crisis aún lado, díganme. ¿Qué les pareció el cap de hoy? ¿El desafío? ¿Eliminados? ¿Las relaciones rotas de hoy? Factor decisivo para eliminación, definitivamente. ¿Qué creen que suceda con Penny y Fred? ¿Creen que el Zackmine y Pauhyun (o no sé) dure mucho más? ¿Alguna sospecha, o teoría? Todo lo que pasen por sus mentes, no duden en dejarlo en review;) También les pido que sigan recomendando películas que quieran ver como desafíos, y que voten en mi perfil quién creen que sea el próximo eliminado o eliminada, ahora que Lay y Ash se fueron.

Como sea, eso fue todo. Nos leeremos pronto (espero).

Ah, y debido a que no lo dije en la actualización pasada (que tonta soy): ¡Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo!

Los aprecio.

Besos.

Santy' B


FUN FACT #5: Quizá esto algunos lo sepan, o quizá no, pero en fin...El personaje de Fred (quien fue el primer eliminado de Total Drama Countdown) y el personaje de Zack (el GANADOR de Total Drama Countdown) fueron creados por la misma persona. Fin.


P.D.: Esto es solo por curiosear...quien ya haya visto el Episodio VII de Star Wars, ¿Qué opinan de Rey? ¿Consideran que su personaje sea una Mary Sue? Hay una guerra en la red al respecto.