Dedicado a: ScaleneCandy y a LilyGxT por su cumpleaños, que fue hace…mucho pero lo recordé y la intención es lo que cuenta, ¿no?


La Historia de Cómo los Cinéfilos Robaron la Navidad

—¿Te encuentras bien? — le preguntaba Zack a su novia, sentándose a su lado, ambos en la tercera clase.

—Claro. Definitivamente nuestra noche fue más tranquila sin Lay. Ya no tuvimos que mantener un ojo abierto en caso de que quisiera dormir con nosotras — admitía la chica y su novio fruncía el ceño —. ¿Qué hay de ti? ¿Extrañaste al militar?

—Era un buen integrante del equipo, pero siendo honesto, espero que no nos haga falta. No me gustaría volver a perder — decía el chico acariciando la mano de su novia, y ella comprendía.

—Supongo que Penny sí lo extraña — opinaba la chica observando a la pelinegra, quien se encontraba sentada del otro lado junto a Sky y Bay, y lucía aburrida —. Después de todo, no creo que se hayan besado por nada.

—Supongo que no — respondía Zack serio, con la vista baja, y luego volteaba a ver a la rubia —. Extraño que estemos en el mismo equipo — susurraba pegando su frente a la sien de ella, y la chica sonreía.

—Yo también — respondía ella y le plantaba un tierno beso al chico, quien correspondía de inmediato.

—Cómo los odio en éste momento…más de lo que acostumbro — susurraba Penny de brazos cruzados, mirando al par con ojos entrecerrados.

—¿Sabes? Creo que debería relajarte un poco. Has estado expuesta a mucho estrés últimamente — intentaba Bay ayudar a su compañera.

—Bay tiene razón. ¿Desde cuando estás estresada? ¿Desde que naciste? — preguntaba Sky y Penny miraba escéptica —. Sólo digo…deberías relajarte.

—¿Cómo puedo relajarme luego de lo que sucedió? ¡Traicioné a mi novio y de la peor manera! — exclamaba la chica.

—Técnicamente…—interrumpía Skyler, pero Bay la miraba mal —. Bueno, sí, tienes razón.

—Yo besé a Ash, siendo novia de Fred. Ahora, Ash fue eliminado de la manera más injusta, y Fred probablemente no querrá saber nada de mí jamás en la vida — se lamentaba la chica —. Y, es decir… ¿por qué Ash? ¿Por qué no yo? Lo hubiera entendido completamente si hubiera sido yo…realmente no soy una fortachona militar. El arruinar un desafío no es suficiente, ¿o sí? ¿Ustedes votaron por él? — preguntaba y el par de amigas se miraba entre sí.

—Justa o no, creo que la eliminación de Ash fue para lo mejor — cambiaba Bay el curso de la conversación —. No digo que Ash sea malo ni nada por el estilo, pero finalmente tú tienes novio y aun así te besaste con Ash. Creo que, sin él en el juego, tendrás una mejor oportunidad de aclarar las cosas y arreglar todo con tu novio — decía tranquilamente la chica, y Skyler asentía.

—Aunque, seamos honestas…dicen que tu novio es un nerd. No creo que quiera romper contigo, dado a que puede que seas la única novia que ha tenido y tendrá jamás en la vida — decía Sky y Bay le dedicaba su peor mirada, mientras que el comentario parecía poner a Penny en un estado peor —. Bueno, aunque es muy listo, por lo cual quizá…quizá quiera terminar la relación, en definitiva — intentaba arreglar su comentario.

—No hables más — pedía Bay y volteaba luego a ver a Penny —. Todo irá bien sin Ash, lo verás — intentaba apoyar a su compañera, quien sólo asentía.

—Supongo…— suspiraba no muy convencida.

—¿Qué hay, lindo? — preguntaba Carly suave y pícaramente, recargando su mentón en el hombro de un dormido Sean, quien de a poco despertaba.

—¿Podrías, por favor, alejarte? — preguntaba procurando no hacer mucho ruido, volteando a ver a la muchacha, quien sólo sonreía y se pegaba más a él.

—Vamos, finalmente estamos solos en la tercera clase…la vez pasada, tu equipo ganó y no pudimos pasar tiempo juntos — se entristecía la chica, y el rubio alzaba las cejas.

—Lamentable…— ironizaba el chico.

—¡Eso dije yo! — gritaba Carly sorprendida y el chico sólo rodaba los ojos, y luego la pelirroja reía —. Pero, ¿acaso no quieres pasar un rato conmigo? — preguntaba de manera seductora, acariciando con sus dedos el cuello de Sean, y el chico tragaba saliva, visiblemente nervioso.

—Ugh — se quejaba Sarah, completamente asqueada, observando al par.

—¿Qué sucede, Sarah? ¿Por qué no simplemente aceptas que Sean y yo estamos hechos el uno para el otro? — preguntaba Carly divertida, y luego plantaba un beso en la mejilla de Sean, quien simplemente parecía no saber qué hacer.

—No puedes estar hablando en serio, ¿o sí? — preguntaba de mal humor a su hermano, quien lucía incómodo.

—Pues…— pensaba el chico en una buena respuesta, y su hermana sólo bufaba, frustrada.

Confesionario

—Desde lo que hizo la temporada pasada el idiota de mi hermano, no hemos vuelto a tener la relación que solíamos. Dejamos de vestirnos iguales, de pasar tiempo juntos, de compartir actividades de recreación…incluso le exigí a mis padres que cambiaran de habitación conmigo para no tener que encontrarme frente a su habitación cada vez que salía de la mía. Debo admitir que el separarme de Sean me abrió los ojos a muchas cosas…de verdad, me encontré con chicos que dicen 'haber estado en mi escuela desde kínder', y a quienes yo nunca había visto. ¿Entienden lo que quiero decir? — preguntaba la chica un tanto molesta —. Como sea, basta de la relación fraternal. Desde ese día, Sean ya no significa nada para mí. Simplemente lo odio. — Confesaba con rencor, cruzada de brazos.

Fin del Confesionario

—"Campistas, hora de aterrizar para su nuevo desafío. Prepárense para bajar del avión"— anunciaba Austin por el alto parlante, antes de que Sean pudiera responder.

-—-***—

—¿Dónde rayos estamos? — preguntaba Liz abrazándose y titiritando de frío.

Todo el elenco se encontraba en medio una zona montañosa, repleta de nieve, y la mayoría no se encontraba vestido para la ocasión.

—¡Me congelo! — gritaba Prince abrazándose a sí mismo, a pesar de traer una campera.

—Di-dímelo a mí — decía Paula temblando de frío al lado de Kyu, pues la chica usaba un vestido.

—¿Cómo es siquiera posible? ¡Estamos en verano! — decía Mel malhumorada, frotando sus brazos.

—Ciertas zonas del planeta tienen este clima todo el año — le decía Stephen, y la chica lo miraba despectivamente.

—Perfecto, otro nerd — decía la chica, y el pelirrojo sólo miraba molesto.

—Nunca los entenderé. Primero demasiado calor, luego demasiado frío…ustedes de todo se quejan — decía Austin, y todos miraban indignados —. Como sea, aquí se desarrollará nuestro nuevo desafío. ¿La película de hoy? La tan famosa y aclamada película de El Grinch — anunciaba el chico McLean.

—¡Genial! — sonreía Kit al escuchar al anfitrión.

—¿También eres fan de dicha película? — preguntaba Selene a su compañero, y él asentía.

—Genial — suspiraban Jasmine y Zack cansados.

—Estúpida rubia — susurraban Sarah y Carly, cada una por su lado, sin darse cuenta, pero viendo con odio a la chica.

—¿Qué tendremos que hacer? — preguntaba Bay temblando de frío.

—Es algo muy sencillo, en realidad. Como saben, el Grinch es conocido por ser quien robó la Navidad a Villa Quién, aunque al final se sintió mal y decidió regresar todos esos costosos regalos…lo cual realmente no entiendo — reía el anfitrión —. Estamos en la cima de la montaña, donde vive el Grinch, y más abajo hay una réplica de la Villa de los Quién. A cada equipo se le proporcionará un trineo con el respectivo color de su equipo, y deberán hacer lo siguiente: bajar hasta Villa Quién, recolectar los regalos de los Quiénes, y regresar a este punto, con su trineo lleno de regalos — explicaba Austin y el par de co-anfitrionas llegaba jalando pesadamente los trineos.

—Si hubiera leído el contrato antes de aceptar conducir este programa…—se lamentaba Alexa, quien jalaba dos trineos a la vez, a diferencia de Santana, quien sólo llevaba uno.

—¿Eso es todo? — preguntaba Selene con las manos en las caderas —. Su-suena demasiado fácil…

—-Eso es porque tus brazos fortachones pueden hacer el trabajo por sí solos — se burlaba Math, palmeando a la chica en los hombros, y ella molesta le lanzaba un puñetazo, alejándolo.

—Así será la primera parte de su desafío — sonreía Austin —. Ahora, ¡andando! — gritaba por su megáfono, lastimando los oídos de los chicos.

—Bueno, quizá éste sea un desafío para descansar…— decía Liz a Jasmine, cuando todos comenzaban a caminar.

—¿Podremos ir por algo más abrigador? — preguntaba Mireya temblorosa.

—¡NO! — gritaban los tres anfitriones.

—…O quizá no — reponía Jasmine, y las amigas desanimadas comenzaban a caminar.

Dobles

—He de admitir que eres de ayuda en este equipo, Keith…— caminaba de buen humor Selene, aunque seguía teniendo complicaciones con el frío.

—Es Kit — corregía el chico inexpresivo, y la chica hacía un ademán.

—Como sea, se pronuncian igual…— decía la chica sin darle importancia y él bufaba.

—¡Es genial, Kit! — llegaba Mireya al lado del chico —. Eres como un fanático de las películas, ¿no? ¿Un verdadero cinéfilo? — preguntaba y el chico se encogía de hombros.

—No es nada, simplemente los desafíos se han basado en las películas que me gustan. Mera coincidencia — respondía él sin darle importancia.

—¿Bromeas? ¡Has sido como la salvación de este equipo! Tú nos has ayudado a ganar — sonreía la chica, y el chico lucía incómodo.

—¿Sabes, Mireya? Es…agradable que pienses así de mí, pero realmente yo no soy tan bueno como dices. No deberías tomar conclusiones tan precipitadamente — intentaba convencer a la chica, quien simplemente negaba con la cabeza.

—Tú no deberías ser tan duro contigo mismo. Realmente nadie apoya mucho con conocimiento acerca de las películas, sólo tú. Es por eso que eres genial — decía la chica intentando animarlo, y luego rodeaba con su brazo el de Kit —. No por nada a Celyan le gustabas tanto.

—¿Qué haces? — preguntaba el chico confundido.

—¡Tenemos que apresurarnos para ganar, y eres muy lento! — lo reprendía la chica, y lo llevaba a un paso más rápido por el camino —. Además, hace frío.

Confesionario

—El deshacerme de Mireya ha resultado ser algo muy difícil — decía Kit realmente confundido, y parecía no saber qué hacer.

Fin del Confesionario

—Así que… ¿qué haces caminando sola por aquí? — preguntaba Mathias acercándose a Selene.

—Estamos en medio de un desafío, caminando con una temperatura de muchos grados bajo cero. ¿Tú qué crees? — preguntaba ella viéndolo de mal modo, y el chico sólo reía.

—¿Sabes? Creo que ganarías más si dejarás de ser tan enojona. Además, las chicas lindas lucen mucho mejor cuando no fruncen la nariz. Aunque claro, en tu caso creo que te hace ver más sexy — le decía el chico con toda naturalidad, causando cierta confusión en la rubia, quien trataba de esconderla.

—¿Acaso estás coqueteándome? — preguntaba, y Math sólo se encogía de hombros.

—Tómalo como quieras — le sugería y seguía caminando al lado de ella.

Confesionario

—Puede que quizá me la haya pasado molestando a Selene durante todo lo que lleva el show…bueno, definitivamente eso he estado haciendo. Pero recientemente me he dado cuenta de que ella es simplemente muy sexy, y eso me gusta. En mi escuela soy el amigo de todos, incluso de los nerds, y he salido con varias chicas. No creo que tenga por qué ser diferente con ella…puedo conquistarla — aseguraba el muchacho con pose de galán.

Fin del Confesionario

—Hace demasiado frío, ¿no te parece? — preguntaba Paula con una sonrisa, acercándose a Marcos, quien caminaba serio con la vista fija al frente —. Oye, ¿me estás escuchando? — preguntaba notando la actitud del chico, quien seguía serio mirando al frente —. Hey…

—Sí, Paula, estoy escuchándote — respondía finalmente el chico con voz cansada, sin perder de vista el frente.

—¿Entonces por qué no me contestas? — preguntaba un tanto molesta, buscando la mirada del chico.

—Bueno, a veces uno no consigue la respuesta que espera. Creo que ahora ese es tu caso — respondía el chico cortante y sin mirarla, causando que la chica luciera verdaderamente confundida y molesta.

—¿Qué es lo que te sucede? ¿Qué sucedió con el chico que me ayudó a escapar en el desafío pasado? — preguntaba, mas no recibía respuesta del muchacho —. Creí que éramos amigos — decía luego, causando una risa amarga del chico.

—Me alegra que pienses así, porque yo pensaba justamente lo mismo — decía mirando finalmente a la chica, quien no comprendía, y luego apresuraba el paso, dejándola atrás.

—¿Alguna ayuda? — preguntaba Tamara al resto del equipo, pues Selene los había dejado a ella y a Randy hasta atrás, jalando el trineo.

—No te preocupes, puedo jalar y tú descansas, ¿qué te parece? — se ofrecía el geek, y la chica lo miraba mal, y tomaba la cuerda firmemente, jalando ella sola el trineo —. Mujeres…

Camarógrafos

—Bi-bien, tenemos que-que ser rápidos si-sí que-queremos ganar…— temblaba Zack mientras le hablaba a su equipo.

—Me parece u-una idea -ge-genial — corroboraba Mel abrazándose a sí misma —. E-eres un gran líder, Zack.

—Bueno, gracias — combatía el frío el muchacho —. Como sabes, me esfuerzo en lograrlo.

—Y lo haces bastante bien. Me gustaría que el resto fuera como tú — lo halagaba la chica, mientras que él sonreía.

Confesionario

—Mel es muy linda, pero además de todo es grandiosa. No entiendo cómo es que no logra llevarse con las otras chicas — pensaba Zack —. Pero estoy seguro de que Jasmine no tiene por qué preocuparse. Mel no intentaría causarle daño a nadie, jamás.

Fin del Confesionario

—Oye, el juego está por acá — llamaba Penny a Sean, quien se encontraba buscando algo (o a alguien) por el alrededor.

—Oh…ya lo sé, tonta — decía el chico regresando con su equipo, y Penny arqueaba una ceja.

—¿Acaso estabas buscando a Mire? — preguntaba curiosa.

—¿Qué? No, por supuesto que no — negaba el chico de inmediato, y la pelinegra reía estruendosamente.

—No puedo creerlo. Sean, el gemelo malvado, el segundo gran villano de Total Drama, sufriendo por el amor de alguien que ahora lo odia — reía la chica a lo cual el rubio miraba molesto —. No creo que ningún villano de Total Drama haya caído tan bajo…a excepción de Duncan, por supuesto.

—Yo no sufro por nadie, ¿entiendes? — preguntaba el chico desafiante —. Mireya fue una tonta por caer, no fue culpa mía.

—No parece ser así. Llevas toda la competencia tratando de disculparte con ella, así que no puedes negar que sientes afecto por ella y que crees que todo esto fue tu culpa — le recordaba la chica, y el muchacho sólo suspiraba —. Ahora, dime. ¿Acaso tú votaste en contra de Ash? — preguntaba cambiando drásticamente de tema, y el rubio sonreía al escuchar a la chica.

Confesionario

—Muchos creen que, por intentar arreglar las cosas con Mireya, ya no soy el gran villano que solía ser antes. Pero eso definitivamente es mentira. Quiero a Mireya, pero entré a este concurso para ganar un millón de dólares y haré todo lo posible por conseguirlo — decía el chico cruzado de brazos —. Y no me interesa si tengo que dañar a alguien con tal de lograrlo — aseguraba subiendo los pies al lavabo, entonces éste comenzaba a lanzar chorros de agua por todos lados y el chico rápidamente juntaba papel higiénico para poder taparlo, nervioso.

Fin del Confesionario

—Solo por curiosidad, ¿por qué quieres saber? — preguntaba el rubio malicioso —. ¿Acaso quieres saber quién eliminó a tu 'casi-novio´? — preguntaba y la chica fruncía el ceño.

—¡De ninguna manera! Sabes que soy novia de Fred. Sólo quiero saberlo porque me pareció algo muy injusto, y realmente no lo entiendo.

—Yo tampoco lo entendería, ¿sabes? Después de todo, Ash era un chico fuerte, militar, con muchas habilidades…y tú solo eres una chica patética, no tan fuerte ni hábil como él. Además, si mal no recuerdo, Zack y tú tienen una historia no muy agradable…hasta donde sé, tú eres a quien Zack odia más de todo nuestro equipo. Mi pregunta es, ¿por qué se fue Ash y no tú? ¿Por qué no aprovechar la oportunidad? — preguntaba el chico, haciendo pensar a la chica, y luego se retiraba de su lado.

—¿Qué hay? — llegaba Prince con su usual buen humor al lado de una friolenta Skyler, quien caminaba con la espalda encorvada y abrazándose a sí misma, castañeando los dientes —. Oye, ¿tienes frío? — preguntaba

—¿Tú qué crees? — preguntaba irónicamente, bufando luego.

—Tienes razón, hace frío. Es como esa película donde esos chicos escalaron una montaña, pero luego quedaron varados en medio del frío, perdidos, comenzaron a comerse unos a otros hasta que tiempo después los rescataron — recordaba el chico, mientras Skyler lo miraba mal.

—¿Acaso hay alguna manera por la cual puedas volver esta situación aún peor de lo que ya la has vuelto? — preguntaba la chica de mal humor, y Prince miraba preocupado cómo la chica temblaba de frío.

—¿Por qué no traes una chaqueta? — preguntaba curioso y ella rodaba los ojos.

—¡No sabía que estaríamos en el Everest! — gritaba exasperada y el chico abría los ojos como platos.

—¿Es el Everest? — preguntaba, ocasionando que la chica se palmeara la frente.

—¡Es un decir! — le hacía saber molesta, y el chico tardaba en captarlo, para luego reír.

—Vaya, ¡eres muy buena con eso de las frases! — la felicitaba a lo cual la chica sólo rodaba los ojos y buscaba algo en las bolsas de sus jeans.

—Ni siquiera puedo escuchar música porque olvidé mi reproductor en el avión, y mis auriculares murieron gracias a ti — recordaba la chica mirando molesta.

—Hey, lo siento — se disculpaba el chico —. ¿Hay algo que pueda hacer para compensarlo?

—No, Prince, no puedes — negaba la chica de mal humor —. Lo único que quiero es terminar con éste desafío de una buena vez, puesto que me estoy congelando — decía, y el chico escuchaba atento.

Entonces, Prince desabrochaba su campera, se la quitaba y la colocaba en los hombros de Sky, abrigándola.

—¿Qué es lo que crees que haces? — preguntaba la chica.

—Tienes mucho frío, y no traes con qué abrigarte. Así podrás dejar tu mal humor por tener frío — respondía el chico con toda naturalidad, ante la mirada escéptica de la chica.

—¿Sí? Pues no la quiero — decía ella frunciendo el ceño, cuando una oleada de frío viento pegaba contra el equipo.

—¡ME CONGELO! — gritaba Carly de lejos.

—¿Segura? — le preguntaba Prince a Sky, quien parecía dudar.

—Sólo hasta llegar a un lugar cálido —cambiaba de parecer la chica, y Prince sonreía.

Microfonistas

—Por aquí — corría Stephen al lado de Jasmine, colina abajo.

—¿Saben? Ahora que somos menos, tenemos una ventaja, ya que podremos llegar más rápido — comprendía Liz corriendo colina abajo con el resto.

—En realidad, es una desventaja, debido a que eso implica que tendremos una menor cantidad de fuerza para llevar el trineo, a diferencia de los otros equipos — corregía Stephen, y Liz bufaba.

Confesionario

—Últimamente Stephen se la pasa corrigiéndome todo el tiempo. Todo lo que digo, para él está mal — se quejaba Liz de brazos cruzados —. Ya sé que es listo, quizá el más listo de todos. ¿Pero podría ser listo sin tener que criticar a los demás? Lo peor de todo es que Jasmine siempre lo consulta a él al tomar las decisiones del equipo. Si es tan listo, ¿cómo es que hemos ganado una vez en todo lo que lleva la competencia?

.

—Liz es de esa clase de personas que cree que es inteligente, pero simplemente no. Primero Tomas, luego Michael, después Lay y ahora ella, sin mencionar a Sarah y Carly. ¿Acaso este equipo nunca encontrará la paz? — preguntaba el chico con las manos en la cabeza.

Fin del Confesionario

—Bien pensado, Stephen — felicitaba la rubia al muchacho, al cual de vez en cuando ayudaba, puesto que no tenía habilidades atléticas remarcables.

—Sí, genial — bufaba Liz al otro lado de la rubia.

—¡Carly, vámonos! — gritaba Kyu a la pelirroja, quien subía entonces a la espalda del muchacho.

—¡Como digas, esclavo traído en barco desde un…un continente! ¡Vamos! — señalaba heroicamente al frente.

—¡No sobre mí! — reprendía el chico, a lo cual Carly simplemente reía y bajaba lentamente de la espalda del chico.

—Oye, mira…— señalaba la chica cuando al lado de ellos pasaba Selene corriendo con su equipo, y Paula corría cerca de Marcos —. Parece que Paula y Marcos se están divirtiendo mucho, ¿no crees? — decía y el coreano observaba atento.

—Lo creas o no, ella no alcanza a comprender mucho de lo que dice…— caminaba hasta el final del grupo Sarah, llegando con el par.

—¿Te sientes muy sola ahora que tu novio y amante Lay ya no está contigo? Además de que tu hermano y ex amante Sean está en otro equipo…— preguntaba Carly divertida a lo cual Sarah se cruzaba de brazos y bufaba.

—¿QUIEREN DARSE PRISA? — gritaba Jasmine al trío, molesta.

—Estoy en un equipo repleto de lunáticos…— suspiraba Kyu y emprendía el paso.

Dobles

—¡Sí! Llegamos primeros — gritaba Selene con emoción sincera en su voz.

—Si…pero no por gusto — musitaba Mireya entre jadeos, deteniéndose y recargando sus manos en sus rodillas, dando grandes bocanadas, exhausta.

—¡Uno no corre cuando se está congelando por el frío! — gritaba molesta Paula, llegando y recargando su cuerpo contra una casa de la Villa, con Marcos detrás de ella.

—En realidad, eso puede ayudar a mitigar el frío de tu cuerpo — corregía Randy bastante cansado recargando su cuerpo contra el trineo —. Aunque también podría ocasionar que perdiéramos algunas partes de nuestro cuerpo…— reía demente el chico, y Tamara se asomaba desde dentro del trineo.

—¡No se corre con frío y punto! — finalizaba la chica molesta y visiblemente más cansada que los demás.

—¿Qué hace ella ahí? ¿Qué no sabes que pudiste haber retrasado al equipo, holgazana? — preguntaba increíblemente molesta y Tamara parecía temer por su vida.

—Oye, estaba exhausta. Ella no puede correr en condiciones así — la defendía Randy de la muchacha.

—¿Que no puede? Todos corrimos en las mismas condiciones, no sé por qué ella tenga que ser diferente…— retrucaba Selene frunciendo el ceño.

—Sí, pero ella…— estaba por explicar Randy cuando Tamara llegaba por detrás y le tapaba la boca con una mano.

—Tienes razón, fui una holgazana. Lo siento mucho — se disculpaba la chica, manteniendo la calma —. Si llegamos a perder, no duden en sacarme. Lo merecería.

—Por supuesto que no dudaría jamás — bufaba Selene mirándola, sospechosa, y luego volteaba al otro lado —. ¡Hora de continuar!

—¿Por qué no simplemente lo admites? — preguntaba Randy cuando Selene y el reto estaba lo suficientemente lejos.

—Porque no hay nada que admitir, Randy — reponía la chica molesta, y bajaba del trineo —. Eres un demente, que inventa cosas.

—Yo no invento nada, sé de lo que estoy hablando y sé muy bien que tú también. Sólo tienes que admitirlo, tú…— comenzaba el chico y ella rápidamente se acercaba al muchacho, y le cubría la boca con su mano.

—Nada, Randy. Deja de pensar cosas que no son. No pasa nada raro, simplemente es tu imaginación — le decía la chica mirándolo de frente, nerviosa.

Entonces el muchacho tomaba a la chica de la muñeca, y bajaba la mano de ella, lejos de su boca, mientras la miraba fijamente.

—¿Qué? — preguntaba ella, visiblemente incómoda por la mirada del chico.

—Me tocaste — reponía el chico, intentando ocultar lo divertido que estaba con la situación, y la chica abría la boca y hacía una mueca.

—¡Agh! — se desesperaba la rubia, y se alejaba a zancadas del chico, quien sonreía al verla partir.

Confesionario

—Sé que todos piensan que Tamara es una loca, paranoica, maniática y demente, y quizá tengan razón. Pero hay algo en ella, no lo sé, algo que es diferente pero lindo a la vez… — pensaba Randy al respecto, visiblemente interesado —. Puede que sea buena idea pasar más tiempo con ella, procurar conocerla más. O muy estúpido, quizás.

Fin del Confesionario

—Muy bien, jefa. ¿Ahora qué? — preguntaba Marcos cuando su equipo llegaba al centro de la villa.

Era de noche, sin embargo, el lugar se encontraba completamente iluminado por las decoraciones navideñas, de diversos colores, que reflejaban su luz en las coloridas casas y estructuras. Por lo que parecía, toda la gente que habitaba en el lugar se encontraba dormido.

—Muy bien, fenómenos…— comenzaba a hablar Selene observando el lugar, y lanzándole una mirada a Tamara — debemos entrar a las casas a robar los regalos y adornos navideños. Por supuesto, mientras más cosas robemos, más oportunidad tendremos de ganar — comentaba la líder con las manos en las caderas —. ¿O no, Keith? — preguntaba buscando a Kit con la mirada, sin embargo, no había rastro del chico —. ¿Keith? ¿Dónde rayo se metió? — preguntaba de mal modo, y todos los integrantes del equipo miraban atentos.

—¿Kit? — preguntaba Mireya consternada, buscando al chico —. Estaba caminando conmigo hace un momento, no sé qué le pasó.

—¿Estás diciendo que se perdió en el camino de la colina? — preguntaba Selene con mirada desafiante, y Mireya sólo negaba con la cabeza.

—Llegó con nosotros a la villa. Simplemente…lo perdí de vista luego — admitía la chica preocupada, y Selene analizaba la situación.

—Probablemente ya debió de haber comenzado a robar las casas. Me gusta su disposición… — admiraba la chica con media sonrisa, y luego miraba reprobatoriamente al resto —. Esto es lo que harán ustedes. Tomen un saco, y juntémonos en grupitos. Roben cuantas casas les sea posible, antes de que el resto de los perdedores llegue. Deben robar todos los regalos, y RECUERDEN…no deben hacer ningún ruido o los atraparán y el desafío queda arruinado, ¿entendido? — preguntaba la chica con mirada fulminante, y el equipo de mala gana asentía —. Muy bien. Empecemos.

Camarógrafos

—…Y así es como logramos salir del Santuario Loco McLean — finalizaba la historia Zack, a lado de una friolenta Mel, quien además lucía bastante aburrida.

—Ge-genial…sin duda eres alguien fuerte y muy hábil — fingía la chica con una sonrisa —. Eso sonó como algo peligroso.

—Bueno, ya sabes, así es McLean — reía el chico —. ¿Qué pasa? — preguntaba luego cuando la pelirroja miraba molesta a algo de lejos.

—Hay una chica que no deja de molestarme. Me lanza miradas asesinas, e incluso llenó mi shampoo con loción para pies — contaba la chica mirando a alguien lejos.

Cuando Zack volteaba, notaba que Carly se encontraba entre la nieve observando con odio a Mel, incluso haciéndole un par de señas.

—Ah, ella es Carly. Diría que no tienes nada de qué preocuparte, pero considerando que logró eliminar a la mayoría la temporada pasada sin que nadie se diera cuenta, y eso porque todos dimos por hecho que estaba loca, creo que deberías tener cuidado con ella — le aconsejaba el muchacho.

—¿Ella? ¿Quieres decir que fue como 'la gran villana'? — preguntaba la chica arqueando la ceja, observando a Carly cuando ésta se iba, y Zack asentía —. ¿Cómo pudo ser así? ¡Si está loca!

—Eso dijimos todos…pero mejor no subestimarla — finalizaba el chico y luego miraba fijo a la muchacha —. ¿Por qué te interesa tanto?

—Oh, bueno…por nada en particular — fingía la chica, con una sonrisa —. Es sólo que…odio a los malvados. Lastimar a los demás no es bueno, aunque sea con tal de ganar…simplemente no está bien — decía la chica con semblante preocupado, y Zack sonreía ante el comentario.

—Me alegra que pienses así. Muchos no dudarían en traicionar a sus amigos con tal de ganar el millón — se alegraba el chico, y Mel fingía otra sonrisa, aunque el frío no le ayudaba —. Oye, toma…— decía, colocando un suéter sobre los hombros de la chica, quien sonreía ligeramente.

—¿No quieres tu suéter? Hace mucho frío — le preguntaba la chica, con ojos de asombro, y él sólo sonreía.

—Es de Sean — admitía él tranquilo, y detrás se veía como el rubio temblaba de frío.

—Hey, lindo…— llegaba sigilosa Carly con el muchacho, quien se sorprendía (y en el fondo, se alegraba) de ver a la pelirroja, aunque lo escondía muy bien.

—¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar con tu equipo? Ya sabes, para evitar que te eliminen… — le recordaba el a la chica; ambos estaban hasta atrás del equipo de los Camarógrafos.

—¡Que tierno que te preocupes por mí! — suspiraba la chica con ojos enamoradizos, y tomando al muchacho de las manos, mientras que el rubio sólo arqueaba las cejas —. Pero aproveché la tormenta de nieve y la neblina para venir a escondidas sin que nadie lo note.

—Considerando que siempre te destacas por gritar y bailar como loca, dudo mucho que no hayan notado ya tu ausencia — bufaba Sean observando a la pelirroja, quien sonreía pícara.

Confesionario

—Carly desapareció en un punto del desafío…como siempre — bufaba entre dientes Jasmine, irritada.

Fin del Confesionario

—Como sea, sólo quería verte. ¿Acaso no me extrañas? — preguntaba la chica colgándose del cuello del chico, quien tenía que tomarla de la cintura para que no lo llevara con ella al suelo.

—¿Tú cual crees que es la respuesta, tonta? — preguntaba de mal modo el muchacho, haciendo que la chica se despegara un poco de él.

—Que sí — remataba la chica juguetona, acercándose al rostro del muchacho y plantándole un fugaz beso en los labios, dejándolo perplejo.

—¿Qué pasó con eso de hacer 'todo lo posible por ganar'? — preguntaba el chico al cabo de unos segundos, y Carly lo abrazaba del cuello, y lucía pensativa, sin que Sean pusiera resistencia.

—¡Eso hago, cariño! Planeo derrotar a todos y ganar, por los dos. Pero también hay que darnos tiempo para ambos — respondía la chica, y el muchacho bufaba.

—¡CARLY! — gritaba Jasmine a lo lejos de mal humor, y captaba la atención de la chica.

—¡Es mi llamado! Nos vemos, lindo — se despedía de un desconcertado rubio.

—¡Sean! ¿Vas a quedarte parado ahí como idiota todo el desafío? Ya hemos llegado a la villa, ¡Andando! — le gritaba al frente del grupo Zack, y el chico de inmediato corría detrás de su equipo, molesto.

Microfonistas

—¿Dónde demonios estabas? — preguntaba Sarah cuando Carly se reincorporaba al grupo.

—Oh, nada. Simplemente tenía que hacer una visita conyugal…— reía la pelirroja ante la mirada de la rubia, que captaba la broma de inmediato y no le causaba nada de gracia —. ¿No dirás nada, Sarah?

—No tengo nada que decir. Por más que me repugne su relación, Sean ya no es de mi incumbencia — aclaraba la chica fingiendo desinterés —. Además, creo que están hechos el uno para el otro — decía luego con mirada fulminante.

—¡¿VERDAD QUE SÍ?! Se lo recuerdo todo el tiempo…— se emocionaba Carly haciendo enojar más y más a Sarah, y luego reía —. Eres tan fácil de manejar…

—No sé cómo pude haber hecho una alianza con una loca como tú — recordaba Sarah muy molesta, y Carly se encogía de hombros.

—Al final, la loca llegó más lejos que todos los demás — le recordaba y Sarah rodaba los ojos.

—"¡Apresúrense, tontos! ¡Les aseguro que todas sus abuelas roban más rápido que ustedes!" — tarareaba Liz al frente del grupo, junto con Jas y Stephen —. Estoy segura de que escuché algo así. Debió de ser Selene, probablemente ya llegaron a la villa.

—Cómo la odio…— susurraba Sarah y Carly al unísono al escuchar el nombre de la rubia, y luego abrían los ojos como platos al notar la coincidencia, y volteaban a verse, sorprendidas —. ¿Tú? — preguntaban de nuevo al unísono, señalando a la otra —. ¿A ella?

—Esa chica representa todo lo que odio en la vida…es como una combinación de muchos globos, Chris McLean, y tú — admitía Carly, y Sarah fruncía el ceño.

—¿Sabes? Creo que podemos hacer uso de esta situación…— decía con cautela Sarah, captando la atención de Carly.

—¿A qué te refieres?

—Quizá podemos hacer una alianza…para poder sacarla del juego, solamente. Considerando lo insoportable que es. —Proponía la rubia, y Carly sonreía.

—¿No habías dicho que no volverías a aliarte conmigo? — preguntaba la pelirroja, y Sarah bufaba.

—Es lo menos que quiero hacer, créeme. Pero tenemos que aprovechar la oportunidad ahora que podemos. De otra manera, nadie la votará — explicaba la rubia y luego le ofrecía su mano a la chica —. ¿Tregua? — preguntaba, y Carly quedaba pensativa.

—Tregua — chocaba su mano con la de la rubia, decidida.

Confesionario

—¿Qué si confío en Carly? Por supuesto que no. Pero esta puede ser mi oportunidad perfecta para deshacerme de Selene, y más tarde de la pelirroja loca de Playboy. Dos pájaros de un tiro, y ninguna de ellas sabrá de donde vino el golpe — sonreía malévola Sarah.

.

—Sarah en definitiva no se espera una traición a este punto. Será tan divertido verla caer de nuevo — sonreía Carly.

Fin del Confesionario

—¡Ahí está la villa! — sonreía Liz señalando el lugar, que estaba prácticamente frente a ellos.

—Excelente observación — susurraba Stephen con algo de sarcasmo, y la oji verde miraba molesta.

—Stephen es tan fastidioso — susurraba Liz a Jasmine.

—¿Eh? — preguntaba la rubia sin comprender, causando un suspiro de su amiga.

Dobles

—¡Bájala más! — susurraba Selene con exasperación a Marcos, quien bajaba junto con Paula por una chimenea.

—¿Tú crees que es fácil? — preguntaba de mala gana el chico —. Estoy procurando no caer.

—¿Pueden dejar de pelear? Despertarán a…quienes vivan aquí — les pedía Paula cuando con ayuda de Marcos lograba caer de pie silenciosamente en el suelo de la casita, y Marcos detrás de ella.

—Junten todos los regalos en el saco y salgan por la puerta sin ruido alguno. ¡Rápido! — 'gritaba' Selene por la chimenea, y luego bajaba del tejado.

—Bueno, tomemos todos los regalos — sugería Paula bastante incómoda por la situación, debido a que ambos muchachos se encontraban solos. Además, la chica temblaba por el frío.

—De acuerdo — respondía el muchacho igual de incómodo y ambos se acercaban al iluminado árbol de Navidad, donde debajo se encontraban los regalos, y se disponían a tomar todos los regalos rápidamente, antes de que Selene enfureciera.

—Mal-maldigo a e-este frio…Só-sólo está ha-ha-haciendo todo m-más difi-ficil — susurraba la chica mientras recolectaba los regalos que faltaban, puesto que Marcos habían ido por los adornos —. De-de haber sa-sabido, me ha-habría puesto algo…— decía la chica frotando sus brazos con demasiado frío, y luego notaba el silencio que reinaba en la habitación —. ¿Mar-Marcos? ¿Te-te importaría a-ayudarme? Tenemos que apresurarnos…— comenzaba reprender al chico cuando una abrigadora chamarra de cuero caía sobre los hombros de ella, tomándola por sorpresa.

Cuando la chica volteaba, se encontraba con Marcos, quien la ayudaba a ponerse de pie.

—¿Qué…qué es esto? — preguntaba la chica, confundida, tocando la chaqueta.

—Así dejarás de sentir frío — respondía el chico, procurando seriedad, pero con una mirada comprensiva en sus ojos.

—¿De dónde…? No podemos llevarla, debe ser de alguien más — decía la chica, aún sorprendida por el acto de él.

—Estaba envuelta, era uno de los regalos — señalaba el, y ella observaba en el suelo muchas envolturas rotas: el chico había abierto todos los regalos que ella le había pasado hasta encontrar la chaqueta para dársela —. Y nuestro trabajo es robar los regalos, así que no hay problema. Ahora, es momento de irnos — finalizaba el chico tomando el saco, y cargándolo en su espalda, caminando hacia la puerta, mientras Paula lo miraba sorprendida.

Confesionario

—Nunca había visto a Marcos ser…así — quedaba pensativa la muchacha, realmente sorprendida.

Fin del Confesionario

Camarógrafos

—¡Debemos apresurarnos si no queremos que los idio…es decir, los otros equipos nos ganen! — corría Mel al lado de Zack, mientras el resto ya se encontraba asaltando las casas, en silencio.

—¿A dónde más podemos ir? — preguntaba el chico y en eso, Mel observaba lo que parecía ser la estructura de una escuela, y sonreía.

—Ven conmigo — lo tomaba de la mano y juntos corrían hacia la escuela.

—…Pero Ash era mucho más fuerte que él… ¡mucho más fuerte que todos! — caminaba pensativa Penny, ensimismada en sus pensamientos, alejada del resto del equipo —. Ahora todo me queda claro, ¡Wade estuvo detrás del sabotaje de Ash! — decía emocionada alzando las manos, pero luego suspiraba exhausta, y bajaba la cabeza —. Es inútil. No hago más que inventar patéticas teorías…Pero Sean dijo que esto había sido una especie de sabotaje. Y si fue así, ¿quién hubiera sido tan tonto para hacerlo? Ash era el más fuerte de todos, era muy fuerte…demasiado — recordaba la chica el aspecto del joven, y luego se veía arrepentida, y sacudía la cabeza —. ¡No puedo estar pensando en Ash de esa manera! — se reprendía a sí misma y luego se agarraba la cabeza —. Fred debe estar odiándome en este preciso momento…pero él sabe que Ash no me interesa, porque lo amo a él, ¿no? ¿Lo sabe? — se preguntaba y luego suspiraba —. Debo de averiguar a qué se refería Sean. Pero también debo ganar este desafío, así que… — se decía a sí misma y corría a la casa más cercana.

—¿No te parece asombroso? La noche, las luces alumbrando a las coloridas casas, intensificando su color…este simplemente es el paisaje navideño perfecto — describía artísticamente Bay, observando emocionada a su alrededor.

—Sí…— respondía de inmediato Wade, con ojos enamoradizos, observando a la bella chica mientras traía pesadamente el saco de regalos consigo.

—¿Seguro que no necesitas ayuda? Eso luce pesado — preguntaba la chica observando al muchacho, que lidiaba con el peso.

—¿Eh? ¡No, de ninguna manera! Soy…bastante fuerte — respondía el chico afirmando con la cabeza, y estaba por mostrar sus bíceps, pero al recordar que era muy débil, se abstenía.

—¿Qué crees que debamos hacer ahora? — preguntaba la chica caminando al lado de él con una dulce sonrisa, lo cual dejaba a Wade completamente perdido.

—Pues…creo que con estos regalos de nuestra parte bastará. Tenemos que llevarlos de regreso a nuestro trineo, y esperar a los demás — respondía él a lo cual ella asentía.

—¡Perfecto! Eso me dará tiempo de guardar el paisaje en mi cabeza, para poder dibujarlo después — se alegraba la chica, caminando junto con Wade al trineo.

—Eres una amante del arte, ¿cierto? — preguntaba con nerviosismo el chico.

—Una amante empedernida. Simplemente…el expresar tus emociones por medio del arte, es de las mejores sensaciones que puedes experimentar en la vida. Contemplar algo bello, admirarlo por lo hermoso que es, y a la vez, buscar en él y descifrar el mensaje, qué es lo que el autor quiere comunicarte, la razón por la cual te encuentras viendo a esa hermosa pieza en ese preciso momento… ¿entiendes lo que digo? Narraba la chica soñadora y luego se detenía a preguntarle al chico, quien miraba embobado a Bay.

—Sí, perfectamente…— respondía el chico perdido en lo hermosa que Bay resultaba ser.

Microfonistas

—Controla a la chica loca — pedía bastante molesto Stephen a Liz, mientras ambos con una cuerda intentaban hacer que Carly bajara por una chimenea, pero la pelirroja se retorcía divertida, impidiendo el acto.

—No es tan fácil como crees — respondía la peli negra malhumorada, lidiando con Carly

—Todo es fácil con algo de intelecto — retrucaba el muchacho, y ella bufaba.

—Bájenla ya, no podré estar cuidando el trineo por mucho más tiempo — les recordaba tranquilamente Kyu, vigilando que nadie se acercara a los regalos del equipo.

—¡Carly! Si no bajas en este momento, prometo asegurarme de que seas la siguiente eliminada, y si no lo logro, prometo pedirle a Zack que expulse a Sean lo más pronto posible — amenazaba Jasmine dentro de la casita, y la pelirroja abría los ojos como platos.

—¿Vivir sin Sean? — se preguntaba y luego saltaba directo dentro de la casita, regresándole el aire a Stephen y Liz —. ¡De ninguna manera! — decía heroica y Jasmine la silenciaba.

—A robar regalos, Carly. No sé por qué, pero tengo la sensación de que eso se te da muy bien — le decía la líder a la chica, quien asentía sonriente.

—Finalmente accedió — celebraba Liz cuando Kyu la ayudaba a bajar.

—No sé cómo logró quedar en tercer lugar…simplemente no lo entiendo —admitía éste, consternado.

—Quizá necesite ayuda…— bufaba Stephen arriba de la chimenea, un tanto avergonzado.

—¿El intelecto no puede resolver eso? — lo burlaba Liz, ocasionando una mirada de odio por parte del geek.

—Te pasaré la soga, amigo — ofrecía Kyu lanzando la cuerda al chico, quien lograba amarrarla a la cañería de la casa, y se disponía a bajar.

—Simplemente patético — opinaba Sarah 'aburrida', pero dirigía su mirada por todas partes, en busca de algo.

—¿Se te perdió algo, rubia cabeza hueca? — preguntaba Liz notando el comportamiento de la rubia, quien simplemente la ignoraba.

—¿Qué rayos…? — preguntaba Kyu cuando volteaba y observaba de lejos como Paula y Marcos caminaban por la villa, buscando otra casa que robar.

Confesionario

—Luego de que al final del desafío pasado, Paula y yo pudimos arreglar las cosas, creí que eso significaba que ella ya no se juntaría con Marcos, debido a que nuestra relación es más importante para ella — narraba el chico en una mezcla de decepción y enojo —. Veo que no es así.

Fin del Confesionario

—Lo lamento mucho, amigo — le decía Stephen cuando luego de un largo rato, lograba bajar de la casa —. Cuando te dije que intentarás arreglar las cosas con tu novia, no creí que ella preferiría seguir con…bueno, ya sabes. De verdad lo siento — terminaba el chico, observando al extranjero, que no le quitaba los ojos de encima a la pareja.

—¿Te encuentras bien, Kyu? — preguntaba Liz preocupada, viendo al chico.

—Sí…si, sigamos — intentaba convencerlos desanimado, y caminaba jalando el pesado trineo.

—Ya escucharon al asiático — decía Sarah subiendo los pies como diva dentro del trineo, cuando Jasmine y Carly salían a unirse con el equipo.

Dobles

—¿Dónde estabas, Kit? — preguntaba Mireya preocupada, encontrándose al chico cuando el equipo estaba por salir de la villa.

—¿Eh? — preguntaba el chico luciendo desconcertado —. Oh…fui a orinar — decía señalando detrás de una casita.

—¿Tanto tiempo? — preguntaba Mireya confundida, y Selene al vislumbrar al chico, se acercaba.

—¿Y bien, Kit? ¿Dónde están los regalos y adornos que robaste? — preguntaba la capitana impaciente, con ambas manos en las caderas, mientras Kit miraba preocupado.

—Eh…— no podía responder el chico, visiblemente nervioso ante la mirada de la rubia.

—Aquí están — interrumpía Mire, dándole a la líder el saco que pertenecía a ella —. Justo me estaba diciendo lo fácil que fue robar tantos regalos…Kit es sin duda sorprendente — decía fingiendo asombro con una sonrisa, ante la mirada juiciosa de Selene, quien inspeccionaba el saco que 'pertenecía a Kit'.

—¿Y qué hay de ti, Mildred? — preguntaba la rubia, y era interrumpida.

—Mireya…— corregía Mire un tanto molesta.

—Como sea… ¿cuántas cosas robaste? — preguntaba la líder con ojos entrecerrados, analizando el comportamiento de la muchacha.

—Eh…ninguno, lamentablemente — fingía tristeza la chica —. No logro entrar a las casas, no soy tan atlética — se excusaba.

—¿Y planeas quedarte parada ahí, viendo como los otros miembros eficientes del equipo, como Kit, hacen todo el trabajo por ti? — la reprendía molesta Selene, mientras Kit miraba angustiado —. Si perdemos el desafío de hoy, no dudes que seas tú quien se vaya a casa — y con eso, la rubia se retiraba lejos del par.

—¿Por qué me defendiste? ¡Ahora ella te odia! — cuestionaba el muchacho a Mireya, quien sonreía cálidamente.

—Porque somos amigos, y los amigos se cubren las espaldas — guiñaba un ojo la chica, y Kit miraba asombrado.

—Pero te eliminarán…

—No si ganamos el desafío — le recordaba ella, y luego lo tomaba de la mano y lo jalaba consigo —. ¡Tenemos que irnos! — decía cuando todo su equipo estaba por llevar sus cosas al trineo.

Confesionario

—¿Mireya hizo eso…por mí? — preguntaba Kit, todavía asombrado ante la cámara —. ¿Por qué hacer algo así por un desconocido? — preguntaba, y luego se veía su expresión ensombrecida —. ¿Por qué?

Fin del Confesionario

—¿A dónde habías ido, viejo? — preguntaba Marcos al ver al par llegar, mientras inconscientemente ayudaba a Paula a subir al trineo, y ella miraba sorprendida.

—Fue a orinar — respondía de inmediato Mireya, y Paula miraba extrañada.

—¿Tanto tiempo? — preguntaba Paula cuando su mejor amiga subía al trineo.

—¡Lo sé! — susurraba Mire sorprendida.

Mientras, Marcos miraba fijamente al chico, quién por supuesto percibía la tensión que emanaba el concursante, pero intentaba ignorarlo, yendo al frente del trineo.

—¿Qué pasa, Marcos? — preguntaba Paula al notar el inusual comportamiento de él.

—Nada…— decía el chico seriamente, viendo a Kit pasar.

Camarógrafos

—Creo que es hora de irnos — recordaba Zack cuando de la escuela, él y Mel ya había robado todos los regalos que encontraron, y el chico cargaba el pesado saco en su espalda.

—A correr, entonces — decía Mel con una sonrisa, guiando a Zack entre la oscuridad del edificio.

Sin embargo, la pelirroja 'accidentalmente' dejaba caer un juguete que encontró entre los adornos, provocando que el apuesto muchacho resbalara, llevándola a él consigo, y cayendo encima de Mel, con el saco aplastándolos.

—¡Ouch! — se quejaba Zack sobando su espalda —. Lo siento mucho, Mel — se disculpaba el muchacho encima de la pelirroja, quien ocultaba su sonrisa tras el éxito de su plan.

—¡Oh, no! Yo lo siento, de verdad…— se disculpaba la chica, con una mano en su pecho —. Ocasioné que tropezaras, no tienes idea de cuanto lo siento.

—Está bien — sonreía Zack relajado, observando a la bella muchacha, quien devolvía la sonrisa de inmediato, ninguno moviéndose en lo absoluto.

Lo que no sabían era que, desde la entrada de la escuela, una figura los observaba detenidamente, y luego se echaba a correr.

Microfonistas

—Creo que debí haber comido algo antes de salir…— decía Liz entre diente, jalando con el resto de su equipo el trineo gracias a una cuerda.

—¿Crees que eso habría aumentado tu desempeño? — preguntaba Stephen jalando de la misma cuerda que ella, y luego bufaba —. Por supuesto que lo crees.

—Lo dices porque no has conseguido nada que te vuelva más fuerte — retrucaba Liz molesta con el pelirrojo.

—Claro que tengo algo, se llama intelecto. Pero por supuesto no lo comprenderías — la enfrentaba él, mientras tenía complicaciones con la cuerda.

—¡Jasmine! — gritaba Liz al borde de la desesperación.

—¡No aceptaré quejas de nadie hasta que hayamos llegado al final de la colina! ¿Me entendieron? — avisaba la rubia visiblemente irritada.

—¡Sería más sencillo si ella bajara del trineo! — reponía Stephen, señalando a Carly, dormida en el trineo.

—Yo lo arreglo — se ofrecía Sarah dejando de tirar de la cuerda, y al acercarse a Carly, la golpeaba tan fuerte que la tumbaba fuera del trineo, y la pelirroja terminaba en la nieve.

—¡Hey! — se quejaba Carly molesta, con su boca llena de nieve —. ¿Por qué hiciste eso? — preguntaba en un susurro a la rubia.

—Nadie debe sospechar — aseguraba divertida, y volvía a jalar la cuerda.

—¿Qué buscas, Kyu? — preguntaba Liz al coreano, que jalaba de la misma cuerda que ella y Stephen, mientras que Carly y Sarah jalaban de la otra junto con Jasmine.

—Al otro equipo — respondía el extranjero con la mirada fija en la neblina —. En caso de que Paula y Marcos sigan rondando juntos.

—¿No crees que estás exagerando? — preguntaba Liz preocupada —. Después de todo, ambos están en el mismo equipo. Es lógico que estén juntos todo el tiempo, y algo que no puedes cambiar.

—Creo que lo que mi amigo teme, es que los dos formen un fuerte vínculo de afección por el hecho de convivir uno con el otro tanto tiempo, y de manera tan cercana — sugería Stephen con seriedad mirando fijamente a Kyu, quien lucía más estresado de lo que últimamente era usual, y Liz miraba mal al geek.

—No se supone que debas decir esas cosas — lo reprendía.

—Uno no pueda pasarse por la vida mintiendo y engañando a la gente, Elizabeth. Yo solo digo las cosas tal y como son percibidas — se defendía el joven con calma, y ella achinaba los ojos.

—¡Sigan! — les recordaba Jasmine.

Dobles

—¡Llegamos! Y eso que cargamos a la chica friolenta — decía Selene con un dejo de amargura en su voz, señalando a Paula, quien no se encontraba en las mejores condiciones, es más, parecía tener fiebre.

—No me siento nada bien — decía la chica con un aspecto cansado —. No puedo bajar…— se lamentaba sobre el trineo, y Marcos se acercaba.

—Te ayudo — se ofrecía tomando dulcemente a la chica de la cintura, mientras ella lo abrazaba del cuello, y dejaba que la cargara hasta dejarla en la nieve, de pie.

—Gracias — agradecía ella, un tanto apenada, y el chico sonreía al verla.

—¡HEY, PAULA Y MARCOS! — llegaba Kyu de inmediato con el par, fingiendo una sonrisa que casi parecía maniaca.

—Hola, Kyu — saludaba la chica, quién en el fondo lamentaba que el momento entre ella y Marcos se viera interrumpido, pero además se sorprendía de la conducta del chico.

—¿Qué hay? — saludaba Marcos serio, pero procurando no armar una escena, lo cual sorprendía a Paula.

—¿Sí? ¿Cómo te va? — le preguntaba el extranjero a su novia, quien comenzaba a temblar.

—Pues…bien, creo. El clima no está a mi favor el día de hoy — temblaba la chica, abrazándose a sí misma.

—Creo que tienes fiebre — decía Marcos cuando ponía su mano en la frente de la chica, y sentía lo acalorada que estaba.

—No tienes por qué preocuparte, Marcos — interrumpía Kyu, separando a la muchacha del chico —. Yo cuidaré de mi novia.

—¡Regresa a tu equipo, perdedor! — le gritaba Selene al coreano, alarmando a todos.

—La odiamos…— susurraban Sarah y Carly al unísono.

—No te preocupes, Kyu. Estaré bien, me cuidarán bien aquí — señalaba Paula a Marcos y a su equipo, alejándose del coreano que quedaba inconforme.

—Oye, luces sexy enojada, regañando a extranjeros — se acercaba Math como un casanova a Selene, quien lo miraba de arriba abajo.

—No creas que me gusta que señalen lo obvio…idiota — respondía ella mirándolo con indiferencia —. Y cómo sea, no me interesan las observaciones de un bobo jugador de soccer o…lo que sea que seas. No me agradan las personas estúpidas — decía ella mirando sus uñas, y él ignoraba el comentario.

—¿Qué te parece una alianza? Con tu disposición y mi fuerza, llegaremos más lejos que los demás, a la final — proponía sonrientemente el apuesto chico, y ella lanzaba una risa seca.

—¿Aliarme con alguien de un intelecto evidentemente inferior? Ni en tus más vívidos sueños…— respondía ella alejándose, dejando al chico sonriente.

—Bueno, Microfonistas y Dobles. Mientras llegan los Camarógrafos, ustedes asegúrense de poner su trineo en un lugar donde sea seguro que no caerá colina abajo, y arruinará su desafío por completo — recomendaba Austin a los equipos y obedecían.

—Aquí estará bien — señalaba Randy a una gran roca y todo el equipo jalaba su trineo hasta ponerlo contra la roca —. La roca impedirá que el trineo se vaya colina abajo.

—Perfecto, Ryler…— felicitaba Selene y Randy ponía los ojos en blanco.

—Podemos dejarlo aquí, ¡no hay ninguna pendiente! — defendía su postura Liz, ante un irritado Stephen.

—No, la colina es irregular por todas partes. No hay manera de que podamos dejarla simplemente en la nieve sin que se vaya pendiente abajo. Tenemos que amarrar el trineo a algún lado— corregía Stephen a la oji verde —. Si llevaste Geometría, deberías saberlo.

—Si esta colina fuera irregular, ¡tú ya habrías caído! — gritaba Liz malhumorada —. ¿Tú qué dices, Jasmine? — preguntaba a la líder, quien había escuchado atenta a la conversación.

—Liz, creo que Stephen tiene razón. Sólo para más seguridad, ¿de acuerdo? — preguntaba dulcemente a su amiga, quién lucía derrotada.

—Bien…— respondía finalmente —. Yo la amarraré, entonces — decía tomando la soga amarrada al trineo y caminando hacia unos árboles.

—¿Segura que sabes hacer un buen nudo? — preguntaba desconfiado Stephen, y ella lo miraba mal.

—Creo que…lo hará bien — sonreía Jasmine a su mejor amiga, pero la chica solo seguía su curso.

—'¿Segura que sabes cómo hacer un nudo?' '¿Qué no viste Geometría? Todos saben Geometría…' Blah, blah — imitaba Liz con voz aguda, y malhumorada —. Estúpido Stephen, como lo detesto…— se quejaba la chica haciendo un fuerte nudo en el árbol, para mantener al trineo —. Pero no voy a dejar que me vea como una niña patética — terminaba los dos nudos, amarrándolos fuertemente —. Creo que esto estará bien…

—¡Llegamos! — anunciaba Zack jalando su trineo junto con el resto del equipo, con Mel sonrientemente a su lado y Penny detrás del par, luciendo aburrida.

—Últimos…no puedo decir que estoy orgulloso, Camarógrafos — anotaba en su pizarra Austin y el equipo lucía triste.

—Genial, eso significa que ganamos el desafío — interrumpía Selene con aires de superioridad, mirando a Mel que respondía con odio.

—¡Op, op, op! No tan rápido, mi querida Selene…— la detenía en seco el anfitrión —. Los Dobles ganaron la primera parte del desafío, que era robar regalos y traerlos de regreso a la punta de la colina…

—¡Y fuimos quienes trajeron más regalos! Eso nos da puntos extra, ¿cierto? — cuestionaba la líder de los Dobles, y Kit abría los ojos como platos.

—Oh, no…— se lamentaba el chico, confundiendo a todos.

—Oh, sí, Kit…— reía el anfitrión —. Selene, si hubieras visto la película, sabrías que, si bien el Grinch disfrutó robando todos esos costosos adornos y regalos de la Villa de los Quién, al final la pequeña Cindy Lou le hizo comprender que lo que hizo estuvo mal, ocasionando que el Grinch se arrepintiera y, en un espíritu muy poco navideño para mi gusto, regresara los regalos a sus dueños — explicaba el anfitrión ante la mirada de todos los participantes —. Es por eso que la segunda parte de su desafío será devolver los regalos de donde los tomaron.

—¿QUÉ? — preguntaba Selene atónita.

—¿Es enserio, McLean? — preguntaba Jasmine, y Penny miraba fijo a la rubia.

—-Muy en serio, roba novios — respondía el anfitrión —. Todos deberán volver colina abajo con sus trineos, y devolver los regalos. PERO, tienen que devolverlo a sus respectivos dueños, justo de donde los tomaron. Si devuelven los regalos a las personas equivocadas, pierden el desafío. — Explicaba para el pesar de los campistas.

—Oh, no…— recordaba Paula los regalos que Marcos había desenvuelto para encontrar la chaqueta.

—No te preocupes, recuerdo la casa — la tranquilizaba Marcos, y ella sonreía.

—Bien, el primer equipo que termine de repartir sus regalos a las personas indicadas, y llegue al centro de la plaza, gana el desafío — explicaba el anfitrión —. ¡Ahora! — sonaba el silbato.

—¡Vamos todos! — gritaba Zack, y señalaba a su equipo a que subieran al trineo, apretados por el tamaño.

—¿Por qué siento que esto no es una buena idea? — preguntaba Penny justo detrás de Zack, y él sonreía.

—Porque no la es — decía subiendo al trineo.

—Un momento, ¿qué…? — estaba por preguntar Skyler cuando el trineo salía disparado colina abajo por el peso del equipo.

—¡Genial! — gritaba emocionado Prince.

—¡No es genial! — corregía Penny y sin querer se aferraba al brazo de Zack.

—¿Qué? — preguntaba Mel completamente aterrada y se abrazaba de Zack, prácticamente encima de él.

Skyler sin siquiera pensarlo se aferraba del torso de Prince y cerraba los ojos, y el chico se sorprendía del acto, pero sonreía.

—Quizá…no era buena idea — opinaba Wade con sus manos sujetas al borde del trineo, luciendo bastante asustado.

—¡Se adelantan! Vamos, Dobles, por el trineo — ordenaba Selene y de inmediato todos los miembros del equipo corrían por el trineo.

—Vamos también — señalaba Jasmine a su equipo, y todos corrían a donde Liz había amarrado el trineo con un árbol, sin embargo, el trineo no estaba —. ¿Qué sucedió con el trineo? ¿Liz?

—Lo amarré justo aquí, lo prometo — aseguraba la muchacha angustiada.

—¡Pues no está! — gritaba Sarah enfadada.

—El nudo debió haberse zafado…te dije que debías saber cómo hacer un nudo — le reprochaba Stephen a la chica, que miraba angustiada.

—Pero, lo amarré bien… ¡no podía deshacerse! — se defendía la chica algo asustada, defendiéndose ante su equipo.

—No es momento de pelear, tenemos que recuperar el trineo — interrumpía Jasmine, señalando el camino en la nieve por donde había pasado el trineo —. ¡Corran colina abajo!

—Perfecto — bufaba Stephen mirando mal a Liz, quien con ojos llorosos corría detrás del resto.

—¡Cuidado con el trineo! — gritaba Kyu, y Carly lo miraba.

—Eso suena familiar…— intentaba recordar Carly.

—¡Hasta la vista, perdedores! — pasaba riendo Selene en su trineo con el resto del equipo, quienes se deslizaban con velocidad por el peso.

—¡Maldita! — gritaban Sarah y Carly al unísono y corriendo se subían juntas a la parte trasera del trineo.

—¡Buena idea! — señalaba Kyu viendo como Paula y Marcos iban sentados arriba, y corría para subirse igual al trineo.

—Oigan, ¿qué hacen? — preguntaba Selene al frente del trineo, viendo una conmoción al fondo.

—Suban al trineo — señalaba Jasmine a Liz y Stephen, y la oji verde corría detrás de su amiga.

—¿El intelecto no puede ayudarte en esto? — preguntaba burlona Liz corriendo ágilmente y trepándose al trineo, mientras Stephen maldecía en su interior.

—Te ayudo — decía Jasmine jalando al chico y ayudándolo a saltar al trineo, donde ambos caían con su estómago en el borde, e intentaban aferrarse.

—¡Aléjense! — gritaba Tamara golpeando sus manos para que se soltaran.

—¿Y morir aquí? ¡No gracias! — gritaba Sarah, aferrándose como podía.

—Son dos chicas patéticas — las observaba Mireya al lado de Kit.

—Te ayudo — ofrecía Kit a Liz, quien en la esquina del trineo parecía estar a punto de caer, y la chica miraba atónita.

—Eh…— intentaba llamar la atención de Jasmine, pero ésta ya había subido por completo al trineo.

—¿Qué hacen aquí? ¡Fuera! —gritaba Selene enfadada.

—¡Paula! — saludaba Kyu sonriente a su novia, quien se abrazaba del frío y la fiebre, intentando además no caer del trineo.

—Creo que-que n-no es bu-buen momento K-Kyu…— temblaba la chica cuando de un jalón caía de espaldas del trineo, y temía al momento en el cual se iba a estrellar contra la nieve y rodar, sin embargo, eso no pasó, puesto que sintió como alguien la tomaba del brazo y la jalaba consigo devuelta al trineo.

Cuando la chica volteaba a ver quién la había salvado, resultó ser nadie más ni nadie menos que Marcos.

—¿Te encuentras bien? — preguntó el chico preocupado, y ella más que asombrada, asintió.

—Sí. Gracias — respondió sin quitarle los ojos de encima al chico, quien sólo sonrió al ver a la chica a salvo.

—Paula, ¿te encuentras bien? ¿No estás herida? — preguntaba de inmediato Kyu alzándose y sentándose al lado de su novia, tomándola de los hombros.

—Sí, sí..., estoy bien — aseguraba ella.

—Un momento, ¿ese no es su trineo? — preguntaba Randy a Jasmine, señalando una figura que se movía velozmente, a lo lejos.

—¡Sí! — se sorprendía la chica —. ¿A dónde se dirige? — preguntaba cuando veía su trineo rojo desplazarse a toda velocidad a una estructura.

—¡Se dirige a la escuelita! — señalaba Math a lo lejos, y antes de que alguien pudiera reaccionar, el trineo se estrellaba contra la escuela, despedazándose y regando los regalos por doquier.

—Oh, no…— se lamentaba Jas, cuando veía que el trineo donde iban estaba por llegar.

—¡Fuera, locas! — pateaba Tamara a Carly y Sarah, quienes reían ante el comentario.

—Que divertida es…— se limpiaba una lágrima Carly caminando con Sarah, y Tamara las miraba mal.

—Jasmine…Jasmine, tengo que decirte algo urgentemente — caminaba Liz con su amiga.

—Ahora no Liz, tenemos que recuperar los regalos — la detenía Jas y junta corrían a la escuelita.

—¿Qué rayos…? — preguntaba Zack cuando corría junto con Mel a la escuelita, llevando los regalos que habían sacado de ahí, y encontraba a los alumnitos y maestritos desconcertados con la pila de regalos de los Microfonistas.

—¿ROPA INTERIOR? ¿Cómo puedes darme esto, Tommy? — preguntaba una niñita a su compañerito, observando una pieza de lencería muy provocativa —. Ni siquiera es de mi talla…

—No iba a darte eso, ¡lo juro! — aseguraba el niñito preocupado.

—¿Unas esposas? ¿Para qué, Señor Lou? — preguntaba una malhumorada maestra a un maestro, quién lucía nervioso.

—No, eso no es…— se excusaba el señor, pero la maestra llegaba y le pegaba un cachetazo, ante la mirada adolorida de los cinéfilos presentes.

—¿Qué clase de casas asaltamos? — preguntaba Liz arqueando la ceja.

—¿Asaltaron qué? — preguntaba exaltada la maestra, sin embargo, un coco caía del cielo y la dejaba dormida.

—Felicidades, Microfonistas y Camarógrafos, debido a que no repartieron sus regalos a las personas indicadas, ambos pierden el desafío — anunciaba Austin llegando en helicóptero, piloteado por Santana, quien lo tiraba despiadadamente.

—¡No! No otra vez — se lamentaba Jasmine, y Zack lucía estresado.

—Si los Dobles llegan a repartir todos sus regalos, serán los ganadores del desafío de hoy — anunciaba el conductor, y se veía a una chica llegar corriendo a la plaza.

—¡Repartimos nuestros regalos! No era muchos...— anunciaba Skyler sonriente, mostrando el saco vacío, y a su equipo detrás.

—Bueno, como su líder no pudo repartir sus regalos, no tienen el primer lugar, pero debido a que repartieron más que los Microfonistas, entonces quedan en segundo — anunciaba el anfitrión y los Camarógrafos lucían decepcionados, menos Zack quien parecía estar aliviado.

—¡TERMINAMOS! — gritaba Selene llegando a la plaza con sus sacos vacíos, y todos los Dobles atrás, victoriosos.

—¡Y ganan los Dobles! — anunciaba el anfitrión y ellos celebraban —. Hay primera clase para ustedes, de nuevo…Los perdedores son los Microfonistas, y no sé por qué eso no me sorprende. Como sea, nos vemos en la fogata. ¡Suban al avión! — señalaba y los Microfonistas tristes caminaban al avión.

—Como lo siento, Jas…— la consolaba Zack, comprensivo, y le daba un beso en la frente.

—Iba a suceder de todas formas, supongo — se lamentaba la chica, apretando la mano de su novio, y Mel se acercaba.

—Lamento mucho su derrota, Jas. Sé que se esforzaron, y siento que no haya sido suficiente — se 'compadecía' Mel con semblante preocupado, y Jasmine ocultaba su sorpresa.

—Bueno, gracias — agradecía y Zack la miraba sonriente.

—Nos vemos arriba — le decía adelantándose con su compañera pelirroja.

—Jas, tengo que decirte algo, y es realmente importante — llegaba Liz con su amiga.

—Ahora no, Liz, tengo que pensar en quién votar — la cortaba la rubia estresada, adelantándose al avión y la oji verde miraba con tristeza.

—Oye, rubia…— llegaba Penny al lado de Jasmine —. No es que realmente me importe ni nada parecido, pero hoy vi a la pelirroja del mal, o sea Mel, coquetear con tu patético noviecito, quien pareció devolvérselo con la misma moneda — le secreteaba a la rubia.

—¿Y desde cuándo tú los espías por mí? — preguntaba la rubia arqueando la ceja.

—No es que me encante ayudarte, pero debido a que odio a Mel puesto que está jugando todo el tiempo con la mente de Zack para manipularlo como ella quiere, me veo en la necesidad de decirte — le contaba la pelinegra.

—No caeré en tus trucos, Penny. Basta con eso de sabotearnos a Zack y a mí — le advertía Jasmine a la chica, dejándola sola.

—¿Necesitas ayuda para subir? ¿Quieres que te cuide? Puedo escabullirme a primera clase, si quieres. Ya sabes, Mire nos ayudaría con eso — preguntaba Kyu a su novia al notarla enferma, pero ella negaba con la cabeza.

—No te preocupes, mi equipo cuidará de mí. Mejor ve a apoyar a tu equipo — le aconsejaba la chica alejándose con Marcos cerca, dejando sólo al pobre chico.

Confesionario

—Siendo honesta, hoy noté un lado…diferente de Marcos. No fue el idiota machista, patán y amante de las mujeres que siempre suele ser. Fue amable, comprensivo, cuidadoso, buen compañero…— recordaba Paula asombrada, y esbozaba una media sonrisa —. Es como una faceta de Marcos que no había visto nunca. Y…me gusta.

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—Paula y Marcos, Paula y Marcos, Paula y Marcos…— tarareaba Kyu abrazando sus piernas, ensimismado en sus pensamientos —. ¿Por qué, Paula? — se preguntaba

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—Ahora veo todo claro. ¡Mel fue quien saboteó a Ash! Es tan obvio, quizá incluso utilizó a Zack para lograrlo. Debió haber cambiado los votos, de otra manera, él no se hubiera ido — realizaba Penny sorprendida consigo misma —. Pero yo la voy a desenmascarar frente a todo el equipo. Pagará por haberse metido con Ash… ¡Y conmigo! ¡Con Fred y conmigo! — corregía la chica.

Fin del Confesionario

Fogata

—Vaya noche la de ustedes, Microfonistas. No sólo arruinaron la noche para los habitantes de la escuelita, sino también para ustedes mismos — reía el anfitrión con las estrellas de la fama siendo cargadas por Alexa.

—Ni que lo digas…— bufaba Liz junto a un inestable Kyu.

—Bueno, como quiero ir a dormir, hora de revelar el resultado de su votación. Estrella de la fama para Jasmine, Kyu y Sarah…— nombraba y le lanzaban las estrellas al trío al mismo tiempo, y los tres lo atrapaban al instante, aunque luego caía de las manos de Kyu —. Patético…Y quedan Carly, Liz y Stephen — nombraba y Liz y Stephen se miraban con odio, mientras que Carly bostezaba.

—No le importa nada, ¿cierto? — preguntaba Jasmine a Sarah, y ésta asentía.

—Bueno, Stephen, tú estás a salvo…— nombraba el anfitrión y el chico por primera vez atrapaba la estrella —. Sólo queda una estrella, lo que significa que una de ustedes se irá esta noche, en el teleférico 'Bizcochos Navideños'. De nada — reía Austin y Liz miraba extrañada —. Y la última estrella de la fama es para…sorpresa, pero NO es para Liz. Lo que significa que te vas a casa — lanzaba la estrella a Carly, quien la mostraba victoriosa.

—¿Qué? — preguntaba Jasmine sorprendida, y Liz se levantaba triste —. Lamento lo que dije Liz, estaba enojada pero nunca quise que te fueras — se acercaba a su amiga, igual de triste.

—¿Entonces no me votaste? — preguntaba la oji verde y su amiga negaba con la cabeza, entonces se abrazaban —. Te extrañaré mucho, espero que tengas mucha suerte. Debes ganar.

—Lo haré, prometo esforzarme — sonreía la chica y luego su amiga parecía recordar algo.

—Por cierto…en el desafío de película de terror, Cory me dijo que vio a alguien comportarse de manera muy extraña…— decía la chica ante la mirada de Jas, y luego susurraba algo a su amiga.

—Apresúrate, el teleférico parte en 10 minutos — la apresuraba Austin y Liz se separaba de su amiga, y al caminar hacia la salida se encontraba con Stephen.

—Lamento que tu error te haya costado la estancia en el juego. Espero que, a partir de ahora, comiences a valorar la importancia del intelecto — le decía el chico con seriedad, y ella lo miraba molesta.

—Ojalá no ganes — respondía ella con simpleza, tomaba el paracaídas y se lanzaba fuera del avión.

—Fuiste tú, ¿verdad? — preguntaba Jasmine y Sarah, quien se encogía de hombros.

—Nos hizo perder el desafío, no había opción — decía la chica, y Carly asentía de igual modo.

—Pero, ustedes eran dos contra cuatro. ¿Cómo es que pasó? — se preguntaba la rubia, observando la salida por la cual había caído su amiga.

—Pronto la veremos — palmeaba su espalda Stephen, y la chica sentía, entonces ambos caminaban hacia la tercera clase.

—Debería lanzarme yo también — bufaba Kyu caminando hasta atrás del grupo —. Estúpidas estrellas…— decía luego y caminaba hacia un bote de basura, dispuesto a lanzar la estrella cuando veía algo —. Un momento…— se extrañaba el chico y del bote sacaba una soga con las puntas desprolijas, como si la hubiesen cortado.

El chico miraba sorprendido.

Confesionario

—Lo de Liz… ¿fue sabotaje? — preguntaba el coreano observando la soga rota.

Fin del Confesionario

—Un episodio lleno de drama, quizá más del que ustedes mismos percibieron. ¿Quieren ver más de Skyler rechazando a Prince? ¿A Sarah y Carly intentando sabotear a Selene sin éxito? ¿A los Dobles ganar todo el tiempo? ¿A Kyu llorar por Paula? Y lo más importante, ¿Quieren seguir viendo del anfitrión más guapo y perfecto de todos los tiempos? En ese caso, no dejen de sintonizar ¡TOTAL DRAMA HOLLYWOOD CHALLENGE! — anunciaba Austin y luego reía —. De verdad, no tienen que ver los otros tontos shows de Chris…

—Nos demandarán por esto…— suspiraba Alexa.


Basado en: How The Grinch Stole Christmas (2000)

Equipo Ganador: Dobles

Equipo Perdedor: Microfonistas

Eliminado/a: Liz


¡Hey! Actualicé como lo tenía planeado…bueno, quería actualizar en enero, pero es febrero 1, entonces…meh.

Ojalá les haya gustado el desafío y el episodio de hoy, sé que ya no es Navidad, pero quería un episodio navideño y sabía que si me esperaba hasta la próxima navidad probablemente nunca pasaría XD Así que, aquí lo tienen. ¿Qué les pareció? ¿Bueno? ¿Malo? Cualquier comentario, queja o sugerencia, no duden en ponerla en review, o en PM si tienen ciertas cosas que decir XD Inicialmente este iba a ser un capítulo corto para darme un break, pero terminó siendo esta monstruosidad, aun así lo amé.

No se olviden de votar por quién creen que será el próximo eliminado ahora que Liz se fue. Sí, Liz, una de mis chicas preferidas de la primera temporada, a quien tanto amé, tuvo que irse en esta ocasión. Cualquiera puede irse, ¿no? Pero la veremos pronto, ya que el próximo epi es el Aftermath, así como al resto de los eliminados (yei).

Quizá no actualice tan seguido debido a que tengo que meter trámites para una escuela, y, de hecho, debería estar estudiando para el examen de admisión, pero estoy aquí… .-. Con el propósito de tener tiempo para escribir después, quizá no lo haré tan seguido ahora. Pero tarde o temprano dará sus frutos, no se preocupen.

Ya saben que amo cuando me comentan sus 'ships favoritos', sugerencias de nombres de ships, personajes favoritos, menos favoritos, desafío, canons, OTP, non-canons…en general lo que sea, así que no se abstengan.

Por último, soy una persona a la que le ENCANTA hacer polls de los fics, pero sólo me deja FF tener abierta una en mi perfil, y quiero MÁS (tengo muchas para ustedes, con amor). Por lo tanto, ¿alguien recomienda alguna página/lugar donde pueda subir tantas polls como desee? Gracias de antemano.

¡Nos leemos pronto! (O espero)

R&R, saben que me inspiran :')

Santy' B.


FUN FACT #6: En términos de edad, teniendo 14 años en la primera temporada y ahora 15 en la temporada actual, Mireya es la competidora más pequeña de mi mundo de TD.