El Templo del Dolor (y Drama)
—¿Seguiremos corriendo por siempre? — preguntaba Penny visiblemente cansada, mientras se escurría entre los árboles —. ¿No podemos descansar?
—¿Y arriesgarnos a ser atrapadas? ¡No, gracias! — negaba Sky cerca suyo, mientras el trío seguía corriendo.
—¡Creo que podemos detenernos! — pausaba Bay, con cajas de comida en sus brazos —. No creo que se den cuenta, de todas formas.
—Robarle a los Dobles es lo mejor que hemos hecho en la competencia hasta ahora — sonreía Sky, mientras comía de una caja de chispas de chocolate.
—Claro, porque eliminar a Mel no fue genial — rodaba los ojos Penny, mientras abría una bolsa de papitas.
—No lo sé…preferiría seguir teniendo cerca a Mel, con tal de poder comer algo mejor que gachas — opinaba Bay, mientras las tres caminaban por el bosque.
—No creas que olvidamos que la única razón por la cual robamos comida ahora es porque estás evitando a Wade — reprendía Penny a la castaña, quien lucía culpable —. No podemos escondernos del equipo por siempre. Tarde o temprano habrá un nuevo desafío, y tendremos que volver.
—Ya lo sé, pero no quiero verlo, por el momento. — admitía la chica, sin dejar de comer galletas.
—Bueno, es un nerd, creo que está acostumbrado a ser rechazado…— opinaba Sky, ganándose una mirada reprobatoria de Penny —. Es decir…es un gran chico — sonreía apenada, y sus amigas simplemente rodaban los ojos.
—¿Saben? Nadie debería tener romances en reality shows. Es el error más estúpido que cualquiera puede cometer — reía Penny, sim embargo, ninguna de sus amigas lo hacía —. ¿Qué?
Ambas chicas señalaban detrás suyo, y cuando la pelinegra volteaba, se encontraba nada más ni nada menos que con Jasmine.
—Hey, Penny, ¿puedo hablar contigo por un segundo? — preguntaba tranquilamente, mientras el otro par miraba asustado.
—¡Trajimos todo esto desde casa! — gritaba Bay, sintiéndose culpable, señalando toda la comida que habían robado.
—¿Qué? — preguntaba la rubia, confundida —. Las vimos robar todo eso. Creo que Math incluso les pasó esas papitas — señalaba la bolsa, y las chicas se miraban entre sí.
—Si…mejor nosotras nos vamos — reía Sky incómodamente, y tomaba a Bay del brazo.
—¿Qué sucede? — preguntaba Penny, cuando sus amigas se retiraban.
—He estado pensado, y creo que debemos tener una estrategia, o un plan, ¿no crees? — peguntaba la rubia —. De quién nos debemos cuidar, y a quién deberíamos eliminar…
—Bueno, Mel ya se fue, es una carga menos…— reía Penny, y luego miraba preocupada —. ¿Quieres, eh, eliminar a Zack?
—¿Qué? No — negaba Jasmine con la cabeza —. Sólo que a partir de hoy, él tendrá que arreglárselas solo.
—Oh, bien…— suspiraba Penny aliviada, pero Jasmine no parecía notar la reacción de la muchacha.
—¿Sabes quién es molesta? Selene — mencionaba cansada —. No dudo que tenga un plan para deshacerse de nosotras, especialmente de mi — se señalaba —. Intentaré cuidarme la espalda mientras pueda, pero una vez que se disuelvan los equipos, necesitaré tu ayuda.
—Cuenta con ella — afirmaba Penny, sonriente —. Hey, ¿y qué hay de Stephen? — preguntaba, más bien preocupada —. No es por nada, pero luce…raro.
—Stephen es genial. Es extremadamente inteligente, coopera, e incluso divertido. Es, honestamente, el mejor compañero de equipo que he tenido — admitía Jasmine confiada —. Tú tranquila. En cuanto lo conozcas, sabrás que es el indicado para aliarte.
—Seguro…— suspiraba Penny, no muy convencida —. Entonces, parece ser que el objetivo principal del próximo desafío será Selene — confirmaba Penny, y Jasmine lo consideraba —. Eso implica que tu equipo pierda el desafío.
—¿Acaso están hablando sobre cómo sabotear a mi equipo? – llegaba Selene detrás del par de chicas, con Tamara a su lado, y la primera lucía sospechosa —. ¿Qué haces hablando con el enemigo?
—¿Por qué sabotearía a mi propio equipo? — preguntaba Jasmine, arqueando la ceja —. Sólo hablábamos, nada en particular.
—No puedes hacer amistad con alguien como ella, no es nuestro calibre — despreciaba la líder rubia a Penny, quien fruncía el ceño.
—Creo que deberías ser más amable, considerando que no falta mucho para la fusión — le recordaba la peli negra, intentando conservar la calma, y Selene reía.
—Nunca, bajo ningún motivo, querría hacer equipo contigo — enfrentaba cara a cara a la muchacha, y Selene evidentemente era más alta que la chica —. ¿No opinas lo mismo, Tamara?
—Definitivamente — respondía la pequeña rubia con aires de seguridad, que no lograban convencer a Jasmine.
—"Atención, cinéfilos, hora de abordar el jet privado del drama" — sonaba por los altavoces, y Tamara suspiraba de alivio, temiendo una confrontación.
—Hora de irnos — finalizaba Jas la discusión, tomando a Penny del brazo y llevándola consigo
En el Avión
—¿Qué hacen todos en nuestra primera clase? — preguntaba Selene, cuando ambos equipos se encontraban algo amontonados, esperando al conductor, quien recién llegaba con las co-anfitrionas.
—¿Por qué? ¿Te preocupa que ahora que estamos aquí, intentemos robarles su comida? Supongo que preferirías tenernos lejos — bufaba Sky con ánimos de molestar a la rubia, quien gruñía.
—Eso no las detuvo antes — susurraba Mireya, a lo cual las tres chicas hacían oídos sordos.
—Grandioso verlos de nuevo, cinéfilos — interrumpía Austin, con una sonrisa en su rostro —. Se preguntarán qué hacemos aquí.
—¿Quizá nos explicarás el desafío? — preguntaba Bay amablemente, mientras Wade suspiraba de lejos.
—Por supuesto, pero antes, tengo un anuncio que hacerles — aclaraba su garganta y todos prestaban atención —. Creo que debo felicitarlos, aunque en realidad no tengo ganas, porque todos ustedes han llegado a la mitad de la competencia. Así que, eh…enhorabuena.
—¡Genial! — se abrazaban Penny, Bay y Sky, mientras que Zack y Prince chocaban las manos.
—¡Grandioso, viejo! ¡Aun no somos perdedores! — celebraba Prince, y tomaba a Bay y la giraba, haciéndola reír, mientras que Sky rodaba los ojos.
—Y, por supuesto, eso también significa que el momento de la fusión ha llegado. Es decir, el momento a partir del cual cada uno de ustedes estará por su cuenta — anunciaba luego, y varios de los concursantes restantes abrían los ojos de sorpresa, o emoción.
—Finalmente — suspiraba Jasmine aliviada, tomando a Stephen de la muñeca, y alejándose lo más posible de Selene.
—¡Amigo! — chocaban las manos Wade y Randy emocionados, puesto que se habían vuelto camaradas en los desafíos.
—Sin embargo, antes de que llegue el momento de los desafíos individuales, todavía queda un desafío por cumplir: — irrumpía el momento de felicidad, y todos quedaban expectantes — el desafío de Chicos versus Chicas.
—¡Genial! — quería volver a chocar las manos Randy, sin embargo, Wade no se veía emocionado en lo absoluto.
—Eh, sí, supongo…— suspiraba y fingía un choque de palmas.
—Supongo que seremos equipo ahora, ¿no? — sonreía Penny satisfecha ante la indignación de Selene.
—Lo que me faltaba — susurraba hacia Tamara, quien se mordía el labio.
—Supongo que ya no somos equipo, ¿eh? — preguntaba Randy a la pequeña rubia, quien suspiraba.
—Eh, no, supongo que no.
—¿Y en qué consistirá el desafío? — preguntaba Zack, quien no se había dejado llevar por la emoción.
—Será bastante sencillo, francamente. Todo con tal de darle oportunidad a las chicas — reía el anfitrión con intención de molestar a las féminas, lo cual lograba, a juzgar por su expresión —. Estamos en camino a un desierto, y no muy lejos ustedes podrán encontrar una ciudad. Les brindaremos mapas que les ayuden a guiarse, y el desafío será tan solo recolectar 5 piezas antiguas que encuentren en esta ciudad antigua, y traerlas de regreso al avión. El primer equipo en llegar con sus 5 piezas ganará el desafío y un crucero de lujo por 5 días — explicaba, y el premio parecía llamar la atención de todos.
—¿Acaso no es eso ilegal? — intervenía Wade, y el anfitrión no le daba importancia.
—Para nada — aseguraba con una sonrisa de comercial, la cual nadie creía.
—¿Cuál es el nombre de la película? — preguntaba Mathias, y el anfitrión sonreía, evidentemente disfrutando la situación.
—Lo descubrirán cuando lleguen — les aseguraba, y con eso, el trío salía de la primera clase.
—Tengo un mal presentimiento de esto — admitía Kit, consternado.
Desierto
—Fue mala idea esperar junto al avión cuando despegaba —se sacudía Penny su cabellera negra llena de arena, al igual que el resto de los competidores.
—Les dije que sucedería — bufaba Stephen, limpiando sus anteojos.
—Supongo que es hora de dejar a las señoritas a la deriva — suponía Mathias, una vez que el avión había partido.
—¿Sabes qué? Creo que estas señoritas terminarán ganando el desafío, ¿no creen, chicas? — retrucaba Bay emocionada, alentando a las demás, sin embargo, todas lucían apáticas.
—Estaremos bien sin ustedes — interrumpía Penny, observando a los chicos, cuando Zack la contemplaba, y ella se ponía incómoda —. Es hora de irnos — decía y rápidamente tomaba a Bay y la llevaba consigo.
Así, cada equipo tomaba su respectivo mapa y avanzaban en sentidos opuestos a la ciudad.
Chicos
—¿Estás seguro de que sabes a dónde vamos? — preguntaba Math interesado, asomándose al mapa que Wade sostenía en sus manos, y lo analizaba meticulosamente.
—Descuida, Wade es el mejor en cuestiones de orientación — intentaba tranquilizarlo Zack, orgulloso de su compañero —. Es el chico más inteligente que he conocido — decía y palmeaba el hombro del chico en cuestión, quien se veía algo afectado por dicho golpe.
—Hey, nosotros también teníamos a nuestro nerd — presumía entonces Math, mientras Kit rodaba los ojos —. Randy es un experto en todas esas cosas — decía, mientras tomaba al chico de los hombros y señalaba su cerebro.
—Hey, los geeks no debemos ser enemigos, debemos aliarnos — se zafaba Randy del agarre, y caminaba al lado de su amigo geek —. Después de todo, ¿quién más podría conquistar al mundo?
—Bueno, al menos ahora entiendo por qué los Microfonistas perdían siempre. No tenían a un nerd que resolviera todos los desafíos — reía Prince, sin embargo, el resto de los chicos permanecía en silencio, todos con la mirada puesta en Stephen, quien observaba al chico con desdén —. Oh, hey, lo siento…— estaba por terminar su disculpa, pero olvidaba el nombre del chico —. ¿Stan…ley?
—Stephen — corregía el pelirrojo entre dientes —. Y contrario a lo que podría considerarse como la "creencia popular", realmente no estoy interesado en cualquiera sea la suposición o hipótesis que cualquiera de ustedes pudiera tener con respecto a mi persona o a mi anterior equipo. Sin embargo, si estoy interesado en observar cómo piensan resolver este desafío de manera más rápida y efectiva considerando la precariedad de nuestra situación, considerando que las chicas lucen mucho más determinadas en ganar que el género masculino, y, además, ellas poseen a quien considero como la única líder nata de los tres equipos iniciales, y no, no me refiero a Selene — finalizaba el chico, apresurando el paso, mientras todos lo miraban en seco.
—¿Alguien entendió algo? — preguntaba Prince, rompiendo el silencio entre el resto de chicos, y sólo Randy y Wade alzaban la mano —. Oh, perfecto.
Chicas
—¡DAME EL MAPA, SELENE! ¡NI SIQUIERA SABES LEERLO! —gritaba Penny sacada de quicio, mientras peleaba en contra de Selene, apoyándose de Bay y Sky.
—¿Acaso alguna de ustedes es la líder del grupo? No, en ese caso, yo soy la única que puede tener el mapa.
—¿Alguien te nombró líder? Yo creo que no — intervenía Jasmine y entraba en la pelea, donde Selene, al ser tan ágil, bien podía contra las cuatro chicas.
—Hey…no creo que sea buena idea pelear — trataba de detenerlas Tamara, al lado de Mireya.
—¿Bromeas? Ojalá le arranquen esas extensiones rubias — apoyaba Mireya, mientras el resto simplemente estaba hecho un caos.
Las chicas peleaban en la arena, donde el objetivo era tener el mapa en sus manos, y éste cambiaba de mano cada tres segundos, mientras las chicas se gritaban entre sí.
—¡No eres la líder! ¡Nadie te quiere! —le gritaba Penny a la rubia, mientras tomaba el mapa y se lo pasaba a Bay, pero Selene rápidamente lo interceptaba.
—¡Nunca reconocerías a una líder ni, aunque la tuvieras a un centímetro de distancia! — retrucaba Selene, cuando Sky se lanzaba a su espalda y la derribaba.
—¡Esto es una democracia! ¡Necesitamos un líder!
Esa última frase parecía encender la mente de Jasmine, quien rápidamente detenía la pelea al alejar al trío de ex camarógrafas de Selene.
—Bien, ¿quieren una líder? Tendremos a una, al menos por el desafío de hoy — rodaba los ojos ante lo absurdo de la situación —. Podemos proponer, y votar. La que obtenga más votos, será la líder del día de hoy. ¿Les parece bien?
Las chicas dejaban de lado el conflicto del mapa, visiblemente interesadas por la propuesta, incluso Selene, aunque de mala gana.
—Bien.
—¿Alguna propuesta, entonces? — preguntaba Jasmine, y Mireya sonreía maliciosa.
—¿Por qué no lo reducimos a dos candidatas? Jasmine y Selene — proponía, y la mayoría sonreía complacida, por lo cual Mireya se colocaba en medio del círculo —. Quienes voten por Jasmine, alcen la mano — con esto, Penny, Bay, Sky y la misma Mireya alzaban la mano —. Perfecto. Ahora, ¿quiénes votan por Selene? — preguntaba luego, y nadie alzaba la mano, para indignación de Selene, quien se cruzaba de brazos.
—Tamara, ¿por qué no votas por mí? — preguntaba la alta rubia, pero no recibía respuesta —. ¿Tamara? — volvía a preguntar, buscando con la mirada a la pequeña rubia —. ¿Qué demonios estás haciendo? — le preguntaba a quien se encontraba muy concentrada, con el mapa en sus manos, analizándolo detenidamente.
—Sé cómo llegar — aseguraba ella, con los ojos señalando al mapa —. Me he pasado toda mi vida estudiando mapas de París, tengo algo de experiencia. Supongo que puedo descifrar el camino, incluso podremos llegar antes que los chicos si nos apresuramos.
—¿Qué opina nuestra líder? — preguntaba Sky en dirección a Jas, quien sonreía.
—Yo digo que sigamos a Tamara — respondía, provocando una sonrisa en la mencionada, y la peor cara de Selene.
Chicos
—¿Cuánto falta, viejo? — llorisqueaba Prince hasta atrás del grupo, cansado de tanto caminar.
—No estamos seguros — respondía Wade, al lado re Randy —. Este mapa es muy inexacto, y burdo. Tenemos una idea de la dirección en la cual debemos de ir, mas no cuánto más tardará.
—Quizá deberían apresurarse, no siempre podremos con el peso muerto — les recordaba Zack, dirigiendo su mirada particularmente a Stephen, quien lo agredía con su simple mirada.
—¿Dé qué estás hablando? — preguntaba Kit, interesado en la conversación, pero Zack no le daba importancia.
—De nada en particular. Pero será mejor que nos apresuremos. Necesitamos encontrar esa ciudad antes del atardecer — desviaba el tema el antiguo líder Camarógrafo, pero Kit no pasaba desapercibido la tensión entre ambos muchachos.
—Hey, ahora que estamos solo los chicos, es momento de hablar de chicas — interrumpía Prince más emocionado, alcanzando al resto —. Así que… ¿qué opinan, ¿eh? ¿Alguna chica de su interés? ¿Qué hay de ti, viejo? — preguntaba amigablemente a Math, la persona más afín a él hasta este punto.
—Bueno, no lo sé — pensaba el muchacho —. Selene es linda y fuerte, pero está un poco loca. Realmente no es mi tipo, a pesar de que me he esforzado — reía ante esto último —. ¿Saben quién es linda? Penny. Vaya, quizá la invite a salir cuando termine el show.
—No puedes invitar a Penny a salir — intervenía de inmediato Zack, ganándose una mirada por parte de todos los chicos, a lo cual el chico se arrepentía de sus palabras.
—¿Por qué? ¿Acaso te gusta? Creí que salías con Jasmine — preguntaba Mathias interesado, a lo cual Zack pensaba en qué responder.
—¿Qué? No. Es sólo que…Penny ya tiene novio. Es Fred — advertía Zack, intentando lucir tranquilo —. Vaya, no tengo idea de por qué quiere a ese idiota.
—Es verdad. ¿Un nerd con una chica sexy como Penny? Me pregunto qué verá en él — reía Prince, y los geeks presentes fruncían el ceño.
—Quizá les asombra el hecho de que puedan pensar mucho más ágilmente que un atleta arrogante — comentaba en voz baja Stephen al cabo de un rato, algo que aun el resto de los chicos alcanzaba a percibir claramente.
—¿Disculpa? Eh, no…no sabía que podías hablar — intentaba permanecer calmo Mathias, aunque más bien lucía confundido.
—¿De qué sirve salir con un chico cuyo aspecto y cualidades físicas parecen ser superiores a las del resto cuando lo único que hace es lastimarla, hacerle daño? — preguntaba el pelirrojo, y por encima de los cristales de sus anteojos observaba a Zack, de una manera muy sutil.
—Bueno, creo que eso describe más bien a un patán, ¿no? — intervenía Wade, mientras el resto de los chicos lucía tenso, puesto que notaban la clara tensión entre Stephen y el antiguo líder de los Camarógrafos.
—¿No son similares? — preguntaba Stephen, y la expresión cambiaba a una de enojo, y los chicos se preocupaban más, buscando intervenir.
—Bueno, gramaticalmente hablando me parece que son dos cosas diferentes — interrumpía ahora Randy, interponiéndose entre ambos chicos.
—Y semánticamente tampoco diría que son similares, así que lamento refutar tu teoría — reía Wade nervioso, palmeando la espalda del muchacho, y caminando lejos con él, mientras los chicos exhalaban aliviados.
—¿Qué tiene el chico nerd? — preguntaba Prince confundido, en voz baja, evitando que Zack escuchara la conversación.
—Creo que nos conviene no saberlo — aseguraba Randy, quien se daba cuenta que Zack estaba perfectamente al tanto de la conversación, luciendo molesto.
—Si ya terminaron de cuchichear, creo que les conviene ver esto —interrumpía Zack, mirándolos con desdén, y el grupo de chicos se acercaba, interesados —. Creo que llegamos al lugar.
Enfrente de los chicos, a menos de un kilómetro, asomándose por debajo de la colina, se encontraban en un lugar con pinta del antiguo Egipto, con pirámides similares a las de Guiza, y en el centro, un templo antiguo.
—He de admitir que — suspiraba Mathias, mientras todos observaban asombrados — cada vez le echan más producción a esto.
Chicas
—Bueno, aquí estamos — decía Tamara, algo intimidada por el imponente templo que se encontraba justo frente a ellas.
—No había visto nada tan viejo desde que visité a mi abuela el verano pasado — recordaba Selene, impresionada por la gigante estructura —. Ya con 50 años, deja mucho que desear — dice luego, frunciendo las señas, con las manos en las caderas.
—¿Cuál es tu definición de "vieja"? — preguntaba Bay, con una ceja arriba, y Selene ignoraba su pregunta.
—¿Seguras de que quieren entrar? Parece que podría caer en cualquier momento — observaba Sky, insegura, sin ánimo de entrar al lugar.
—Bueno, si McLean quiere reliquias absurdas, parece el mejor lugar para encontrarlas, ¿no? — señalaba Jasmine, dispuesta a dirigir al grupo —. Además, si no nos apresuramos, puede que incluso los chicos ya hayan llegado aquí.
—Estos edificios fueron construidos para sobrevivir durante cualquier adversidad. Me parece poco probable que colapse — aseguraba Tamara, sorprendiendo al resto con su conocimiento —. Además, no me siento cómoda en un espacio tan grande, aquí afuera. Creo que…prefiero entrar.
—Tamara tiene razón — admitía Selene, casi mordiéndose la lengua, apenas soportando el comentario —. Así que pueden dejar de ser cobardes y entrar, o pueden retirarse y renunciar a la competencia.
Tras esto, la rubia decidida lideraba el grupo, para el pesar de Jasmine, quien simplemente suspiraba y le seguía el paso. Poco a poco las chicas se resignaban y comenzaban a seguirlas, siendo la última Bay, quien terminaba por correr al templo detrás de las chicas.
—Nunca había visto algo así antes…— se asombraba Jasmine, mientras caminaban en un ancho túnel, iluminado por antorchas colgadas en la pared.
—A mí me recuerda al Desafío de el Santuario de Diversión McLean — recordaba Penny el desafío donde había sido eliminada, quedando en sexto lugar —. Algo no me da buena espina.
—¿Cuándo tenemos un buen presentimiento al tratarse de McLean? — preguntaba Jas, irónica —. Sólo espero que no esté lleno de trampas este lugar.
—Perfecto, otra cosa de qué preocuparse — bufaba Sky, caminando por cuidado por el pasillo.
Las chicas seguían en silencio recorriendo el ya largo pasillo, todas con el semblante preocupado, procurando que sus pisadas fueran suaves, y no tocar nada del lugar. Al cabo de un rato, su expresión de preocupación era sustituida por una de letargo.
—¿Cuánto más falta para llegar? — preguntaba, cuando comenzaban a pasar al lado de diferentes pasillos, que seguramente llevaban a lugares distintos.
—No estoy segura…— susurraba Jas, con los ojos entrecerrados, analizando cada punto de la invitación —. Pero no creo que debamos arriesgarnos a perdernos entre alguno de los pasillos.
—Yo digo que sí deberíamos tomar alguno de estos pasillos, tomando en cuenta que este túnel no nos ha llevado a ninguna parte — contradecía Selene, más para molestar a Jas, que para mostrar su punto.
—¿Y perdernos en medio del desafío? ¿Acaso estás loca? — preguntaba Jas, deteniendo al grupo súbitamente, y Selene entrecerraba los ojos.
—Sólo estaría loca si decidiera seguirte. Por si no lo has notado, no eres la mejor líder, puesto que llevaste a tu equipo al fracaso — retrucaba Selene, deteniéndose en seco, lo que provocaba que Tamara chocara accidentalmente con su espalda —. Así que, creo que es mejor hacer lo que yo diga — decía, y se señalaba a sí misma.
—¿Por qué no mejor entramos por la gigantesca puerta de oro de allá? — interrumpía Bay, señalando al final del túnel a una puerta de algo parecido al oro, y todas las chicas alzaban las cejas, sorprendidas.
—Parece una mejor idea — secundaba Sky, y caminaba con el resto de las chicas hasta la puerta, Selene y Jasmine de últimas, luciendo avergonzadas por sus constantes peleas.
—Están pesadas…— musitaba Tamara, cuando intentaba abrirla con sus delgadas y delicadas manos.
—Abran paso — pedía Jas, arremangándose sus mangas, y de un tirón, abría las dos puertas.
—Esa chica llegará lejos — observaban Sky y Bay asombradas, y Penny sólo bufaba.
—Oh, vaya…— observaba Tamara anonadada con los ojos abiertos como platos, al observar lo que había detrás de esas puertas, y todas las chicas la imitaban.
Se encontraban ante una gigante sala, hecha completamente de piedra, con gigantes candelabros colgando del techo, y completamente vacía, a excepción de una columna de mármol justo en el centro, donde sobre ella reposaba un libro cubierto en, siendo iluminado por un agujero que daba al exterior.
—Aquí esta la primera reliquia — señalaba Sky, y las chicas caminaban, casi como hipnotizadas, hacia el ostentoso libro.
—Yo, mejor las espero aquí…— decía Tamara nerviosa ante la imponente sala, y las chicas la dejaban atrás, pero al poco rato las seguía apresurada, temerosa de estar sola.
—¿Deberíamos tocarlo? — preguntaba Penny, insegura —. ¿No será quizá, una especie de trampa?
—Creo que no perdemos nada — sonreía Bay, y avanzaba confiada hasta el libro.
—Con cuidado — susurraba Jas, dejando que la chica se acercara.
La chica caminaba lo suficiente hasta ser iluminada por la luz que emanaba del agujero, y rodeaba la columna hasta tener al libro de frente. La chica, asombrada, pasaba su mano por la hermosa cubierta de oro, y la chica sonreía ante tal obra de arte.
—¡No tenemos todo el día! — interrumpía el bello momento Selene, y la chica era sacada del transe.
Bay se acercaba aun más a la columna y, cuidadosamente, abría el libro en una página al azar, para poder contemplar las páginas, viejas y oscurecidas, con hermoso texto impreso en caligrafía.
—"He abierto los caminos que están en el cielo y en la tierra, porque soy el bien amado de mi padre Osiris. Soy noble, soy un espíritu, estoy bien pertrechado. ¡Oh, vosotros, todos los dioses y todos los espíritus, preparad un camino para mí!". — leía Bay en voz alta, y luego fruncía el ceño —. Esperen, creo que, me suena familiar.
Tras esto, un gran temblor sacudía el templo, haciendo que todos los cinéfilos temblaran y estuvieran a punto de caer, confundiéndolos por completo.
—"Bay, creo que cometiste un grave error…" — se escuchaba a Austin carrasquear, por todo el templo —. " Por si no se han dado cuenta, el desafío está basado en La Momia, y lo que acabas de hacer, Bay, es leer el famoso Libro de los Muertos, y si alguien ha visto la película, sabrá que tras leer dicho libro, despertarán a la momia" — anunciaba luego, y el rostro de Bay se descomponía, mientras el resto de las chicas observaba a todas direcciones, en busca del conductor.
—¿Qué?
—"Su desafío realmente consiste en lo siguiente: el miembro del equipo que logre escapar del templo, y por lo tanto, de las manos de la momia, ganará la inmunidad para él, y para su equipo. — explicaba el anfitrión, y los chicos observaban en busca de una salida —.Así que les recomiendo que empiecen a correr".,
Chicos
—¿Qué diablos, McLean? — preguntaba hacia el techo Mathias, y Zack, quien seguía a la cabeza del grupo, observaba atrás suyo.
—Creo que deberíamos salir antes de que sea tarde — proponía el líder y todos asentían sin pensarlo, corriendo hacia la salida.
Sin embargo, cuando el primero estaba por salir del tenebroso templo, una pesada puerta metálica caía frente a él, obstruyendo por completo la salida.
—"Creo que olvidé mencionarlo. Aquí no hay salidas fáciles. Si quieren escapar, tendrán que buscar una nueva salida. Claro, si logran sobrevivir a la momia primero" — anunciaba Austin por el alto parlante, visiblemente disfrutando de la situación.
Chicas
—¡Felicidades, Bay! Mira lo que has hecho — reprendía fuertemente Selene a la castaña, mientras el grupo de chicas corría fuera de la gran sala, dejando el Libro detrás.
—¡Lo siento tanto! ¡No sabía que eso pasaría! — se disculpaba ella, visiblemente angustiada, además de agotada mientras seguía corriendo con las demás.
—Oye, no la culpes. Pudo haberlo causado cualquiera — defendía Sky a su amiga, y tanto ella como Penny permanecían al lado de Bay, provocando la peor cara en Selene.
Confesionario
—No me agrada para nada esa pequeña alianza entre ese trío de tontas. Ya saben lo que pasa cuando las minorías se proponen eliminar a los más fuertes. Creen que ganan — bufaba Selene, recordando con odio —. Ninguna de las tres me agrada en lo absoluto, por lo que tengo que encargarme de que esa amistad termine, a toda costa.
Fin del Confesionario
—Esperen, ¿no éramos siete? — preguntaba Jasmine, percatándose de que alguien faltaba.
—¿Tamara? — preguntaba Selene, recordando a su compañera, y volteando hacia ambos lados en busca de ella —. Perfecto.
—¿Y Mireya? — preguntaba Jasmine, buscando por todos lados a la castaña, a quien tampoco se veía.
—Dos menos — se lamentaba Penny, volteando hacia atrás para ver al resto, cuando abruptamente corría contra una pared, estrellándose —. Ouch — gemía de dolor, mientras caía al suelo.
—¿Te encuentras bien? — se preocupaba Bay, cuando todas se detenían.
—Creo que la respuesta es más que obvia — decía Sky, y ambas ayudaban a su amiga a ponerse de pie.
—¿Qué es esto? ¿Un callejón sin salida? — preguntaba Jasmine, observando que no había puertas cerca.
—Eso es imposible, cuando veníamos había muchas puertas — negaba Selene, y parecía sospechar algo.
—No sé que sea, pero algo me da mala espina…— admitía Jasmine, observando en todas direcciones, buscando cualquier pista.
De repente, el piso debajo de ellas se abría, y las cinco chicas caían por unos conductos metálicos.
—¡ES MCLEAAAAAAAAAAAAAA…..! — alcanzaba a responder Penny, mientras se deslizaba por el conducto y caía abruptamente en el suelo —. Okay, esto definitivamente me trae recuerdos — bufaba la chica, levantándose del suelo, adolorida —. Al menos Marcos ya no está aquí — recordaba a su compañero del desafío del Santuario de Diversión en la temporada pasada.
—No solo Marcos. Selene, Sky y Bay no están — observaba Jasmine, poniéndose de pie a su lado.
—¿Quieres decir que estamos…solas? — preguntaba Penny con dificultad, y ante la situación, ambas hacían una mueca de desagrado.
Chicos
—¿A dónde vamos? — preguntaba Prince al grupo, que se encontraba muy confundido.
—Deberíamos correr y escondernos, ¿no creen? — preguntaba Wade al grupo, algo temeroso por cómo responderían a su sugerencia, y Math reía.
—Vamos, ¿cuáles son las probabilidades de que nos encontremos a la momia antes que las chicas? Después de todo, ellas fueron quienes lo despertaron — no le daba importancia Mathias, mientras todos caminaban por el túnel con pasillos adyacentes.
En ello, un tenebroso quejido hizo que los siete chicos se detuvieran en seco, aterrados, y voltearan en busca de dónde provenía el sonido. Al voltear detrás suyo, veían como una imponente momia – La Momia – se les acercaba lenta pero peligrosamente, y todos gritaban de la forma más varonil posible. Por ello, cada uno se dirigía a distintos pasillos, confundido a la momia, quien no sabía cuál tomar.
—¡Amigo! ¡No perdamos más el tiempo! — llorisqueaba Randy corriendo lo más rápido que sus piernas le permitían al lado de Wade, puesto que habían decidido ir por el mismo camino.
—¡No creo lograrlo! ¡Si no salgo de ésta vivo, dile a Bay que sigo creyendo que es la chica más hermosa que he visto en toda mi vida! — gritaba el chico, temiendo por su vida, y Randy suspiraba melancólico.
—¡Fue un gusto conocerte! ¡Aunque no estuvimos en el mismo equipo, me alegra que hayamos pasado juntos estos últimos días! — llorisqueaba Randy, cuando ambos corrían cada vez con más lentitud, debido a su cansancio.
—¡Yo también amigo, yo también! — lloraba Wade junto con su amigo, y ambos se detenían del cansancio y la tristeza.
—Por favor, es sólo un cadáver en papel de baño — bufaba Mireya, muy divertida, observando al par, quienes eran tomados por sorpresa
—¿Cuánto tiempo llevas siguiéndonos? — preguntaba Randy, algo apenado.
—No mucho, puesto que corren muy lento — rodaba ella los ojos —. La momia intentó atraparme en una sala gigante, pero solo pudo llevarse a Tamara. Uno de los ductos me lanzó cerca de aquí.
—¿Ductos? — preguntaba Wade —. ¿Quieres decir que éste es una especie de laberinto?
—Algo así — respondía, no tan segura —. Perdí a mi equipo. Supongo que no estará mal si me uno a ustedes, ¿o sí? — preguntaba, con media sonrisa, y los chicos se observaban entre sí.
—No estoy seguro de si sea una buena idea…— meditaba Wade, esperando respuesta de su amigo, quien meditaba.
—¿No preferirías estar con Kit? — preguntaba Randy, algo asqueado por la insinuación romántica.
—Si tan sólo supiera a dónde fue…— suspiraba ella, y luego los miraba de frente —. Pero sólo me he encontrado con ustedes, tórtolos — sonreía ella, con ánimo de molestarlos, lo que lograba.
—Nuestra amistad es completamente masculina, y llena de adrenalina — se defendía Randy, cambiando su postura a una más 'varonil', y Wade lo miraba extrañado.
—No creo que eso sea algo que Zack o Prince digan — le decía, negando con la cabeza, y su amigo se detenía.
Mientras los chicos se detenían demasiado con la conversación, discutiendo acerca de la creciente amistad entre ambos nerds, una criatura se acercaba por detrás del trío, quienes no lograban percatarse de su presencia hasta que Mireya observaba una sombra extraña.
—Esperen, ¿qué…? — comenzaba a preguntar la chica, cuando los tres presentían que algo estaba mal, y volteaban lenta y aterrorizados hacia quien estaba detrás suyo.
Al mismo tiempo, los tres soltaban un grito desgarrador mientras la extraña sombra los cubría por completo.
Chicas
—No puedo creer que, de todas las chicas presentes, hayamos quedado estancadas contigo — bufaba Sky molesta, llevando a Bay del brazo lo más alejada posible de Selene, quien caminaba detrás de ellas, con los ojos entrecerrados.
—Deberían estar agradecidas. Si son lo suficientemente listas, podrían seguirme a la salida — les recomendaba ella, aunque mientras las miraba con desprecio —. Aunque creo que es evidente que no lo son.
—Creo que lo único verdaderamente listo sería alejarnos de ti — retrucaba Sky, viéndola mal, y jalaba más fuerte a su amiga del brazo —. Vamos, Bay.
La castaña miraba preocupada a su amiga, no muy convencida por su actitud.
—Bueno, no la conocemos muy bien. No sabemos si es, bueno, taaaaan mala — intentaba defender a la líder rubia, lo que tomaba por sorpresa a Sky, y parecía poner de buenas a Selene.
—¿Nos darías un momento? En realidad, no fue una pregunta — pedía Sky primero, pero no lograba forzar una sonrisa y se detenía, alejándose un poco de Selene y llevando a Bay consigo —. ¿Acaso estás loca? Hey, me agradas, pero si crees que hay una pizca de bondad en esa cabellera rubia, creo que llegaste al show equivocado. Eso, o que la presión del aire te está afectando.
—Nada de eso, simplemente creo que no debemos ser tan duras con ella. Después de todo, no estábamos en el mismo equipo — intentaba defender a Selene, quien para entonces se encontraba gastando todas sus fuerzas para lograr escuchar la conversación.
—Si, lo sé, eres tierna y amable y toda esa basura, pero ¿acaso no hueles la maldad? — preguntaba Sky en voz baja, realmente sorprendida por la actitud de su amiga —. Porque ella apesta — le recordaba, señalando a la rubia, quien fruncía el ceño ante la afirmación.
—No lo sé, Sky…¿deberíamos ser tan malas? — suspiraba la chica, observando preocupada —. ¿No podríamos ser amigas con ella?
—Vamos, Bay — suspiraba Sky, cansada —. Puesto que Penny ha pasado estos últimos días obsesionada con Zack, eres mi última amiga aquí. Créeme, preferiría salir de la competencia antes que quedarme aquí sin ti como amiga — admitía con dificultad la chica, haciendo sonreír a su amiga castaña.
—Supongo que podemos ser malas por un rato, entonces — cedía la chica, y ambas se añejaban juntas de Selene, quien para ahora parecía tener algo entre manos.
Chicos
—Finalmente, me deshice de esos tontos — reía macabramente Kit, mientras se sacudía las manos de tierra, y avanzaba por el pasillo.
Confesionario
—He de admitir que me cuesta mantener a la personalidad debilucha y sensible de Kit al margen para ganar en la competencia — confesaba el mismo Kit, aunque con un semblante sombrío, riéndose de manera extraña —. Pero al parecer, este templo tiene una extraña energía que saca el lado malvado en mí. Así que ahora, planeo mantenerla conmigo el mayor tiempo posible — se frotaba las manos, riendo macabramente una vez más.
Fin del Confesionario
—Sólo tengo que encontrar la salida de este maldito lugar — susurraba, caminando despreocupadamente por uno de los túneles.
—¡Es obvio que tenemos que ir allá! — escuchaba una voz mandona y femenina cerca suyo, pero no había nadie cerca suyo.
Entonces, el chico gótico buscaba cerca en busca de donde provenía el sonido, y su vista captaba una peculiar superficie de vidrio rectangular a media pared, acercándose a ella. Cuando llegaba, se encontraba con nada menos que una especie de ventana gruesa que, con dificultad, le permitía ver al pasillo de al lado, donde se encontraba un trío de féminas.
—Interesante…— sonreía el chico, acercándose más al cristal, observando a las chicas, quien no notaban su presencia.
—¡No te seguiremos escuchando! Tú ve por ahí, si quieres, pero nosotras iremos por acá — se desesperaba Sky, llevando a Bay consigo, caminando en dirección contraria a donde estaba Selene mientras ella se cruzaba de brazos, sonriente.
—Es una mala idea…
Apenas terminaba la rubia de decir la frase, cuando un estruendo sonaba y el par de amigas gritaban por su desesperación. Seguido de esto, Selene soltaba una carcajada complaciente, y cuando Kit se asomaba por el cristal, observaba cómo Bay y Sky habían caído en una trampa de red, y ahora estaban colgadas desde el techo.
—Qué niñas tan estúpidas — carcajeaba el chico, dando un par de pasos en reversa, sobrellevado por la risa, cuando escuchaba un 'clic', y antes de que pudiera voltear, una trampa lo tomaba del pie y lo dejaba colgado de cabeza —. ¡POR UN DEMONIO!
Chicas
—Les dije que no era buena idea…— se despedía Selene con un ademán, yendo en dirección contraria, entrando al pasillo de al lado —. Pero vaya, ¿qué tenemos aquí? El chico gótico finalmente ha…¿caído? No es el termino más correcto, pero me agrada — reía la chica, rodeando a Kit, quien bufaba.
—Lárgate de aquí, bruja plástica — escupía Kit las palabras, extrañando a Selene, quien arqueaba una ceja.
—¿Acaso estás insultándome? Eso es nuevo — preguntaba la chica, visiblemente confundida por la actitud del chico, y él reía.
—No creas que tengo miedo de tus patéticas estrategias, y penosas excusas de líder. No eres ni una décima parte de malvada y retorcida de lo que yo soy — lanzaba Kit, hablando con cautela, lo que consternaba e incluso hería cada vez más a la rubia, quien no sabía bien cómo reaccionar.
—¿Disculpa? — preguntaba la chica rodeando al muchacho, quien seguía colgando de un pie, estando tan concentrado en destrozar a Selene que no se esforzaba en desatarse —. ¿Por cuánto tiempo estuviste escondiendo esta malvada personalidad dentro de ti?
—No necesito esconder nada de ti, prefiero que sepas a qué estas enfrentándote en caso de que quieras renunciar, antes de que sea demasiado tarde — sonreía sombríamente, y Selene fruncía el ceño y bufaba.
—Yo nunca renuncio, ¿me entiendes? Nunca — retrucaba, visiblemente molesta, con las manos en las caderas lo que ocasionaba que el chico riera más —. Mucho menos ante un idiota como tú.
—No creo que esa descripción se aplique a mí, linda — negaba el chico, diciendo la última palabra con un tono que resultaba incluso despectivo, y Selene se estremecía —. Por supuesto que ahora no lo entiendes, pero pronto lo harás.
—Solo espero que no seas eliminado antes — reía la chica, defendiéndose, pero el chico observaba confundido, y aunque al principio Selene solo miraba sonriente, pronto se daba cuenta que no la estaba viendo a ella —. ¿Qué sucede?
Selene se voltea, en busca de lo que captaba la atención de Kit, cuando observaba a una criatura visiblemente más grande que ambos, quien los observaba detenidamente con unos diabólicos ojos brillantes, y se acercaba peligrosamente al par. Kit no lograba huir gracias a que seguía colgado y a la impresión, mientras que Selene estaba demasiado sorprendida como para mover un músculo.
—Eh-eh…— intentaba hablar la chica, mientras observaba a Kit, cada vez más asustada, hasta que finalmente se ponía a gritar y abrazaba las piernas de Kit, antes de que la momia los capturara a ambos.
Chicos
—¿Escuchaste algo? — preguntaba Prince, algo paranoico, mientras caminaba con cautela, sigilosamente por uno de los estrechos pasillos.
—No lo sé. Me siento algo extraño aquí abajo, y la presión del aire creo que me afecta — observaba a su alrededor Math, con una antorcha en su mano, iluminando el oscuro pasillo.
—Te entiendo, viejo — reí Prince y palmeaba su espalda —. ¿Crees que tu novia siga con vida?
—¿Mi…mi qué? — preguntaba Math confundido, observando al rubio, quien solo lo miraba pícaro.
—Vamos, viejo, no tienes que fingir, creo que todos lo sospechamos — le aseguraba Prince relajado —. No te preocupes por Selene, nunca sabrá que nos enteramos.
—¿Qué? — preguntaba el chico y soltaba una risa, negando con la cabeza —. Oh, no. Selene no es mi novia.
—Entonces…¿es tu "chica"? — preguntaba Prince, haciendo comillas en el aire, con aires de casanova, y Mathias arqueaba una ceja.
—¿Qué? No. Selene y yo no somos nada, absolutamente nada — reía incómodo el chico, y Prince achinaba los ojos.
—¿Acaso no te gusta? — preguntaba, y su compañero parecía pensarlo.
—Bueno, es linda. Vaya, ¿a quién quiero engañar? Es super sexy — se frustraba el chico, recordando a su compañera de equipo —. Pero, no lo sé, es algo…mandona y está algo loca.
—Todas las mujeres están locas — reía Prince, sin darle importancia —. Eso es lo que las hace interesantes. Por ejemplo, yo con Sky, me encantaría salir con ella de una vez, pero ella es la 'loca difícil' — explicaba el chico con toda naturalidad, y Mathias escuchaba atento —. Ellas no les gusta ir rápido, y aunque eso es genial, se pueden poner algo quisquillosas y, bueno…locas. Pero sólo se trata de saber manejar la situación.
—Bueno, creo que Selene no es ese tipo de loca. Ella sería más bien una 'loca malvada' — descifraba Math, y se rascaba la nuca —. No creo poder soportar eso.
—Tu decisión, viejo, no la mía — se encogía de hombros, y luego sonreía —. Me alegro de tener a alguien cool con quien hablar, para variar — confesaba relajado, y Math sonreía.
—Vaya, también yo. Además de mí, solo queda Kit, el chico demasiado solitario como para hablar con él, y Randy, el chico demasiado extraño como para…hablar con él — recordaba el chico, estremeciéndose, peor luego volvía a sonreír —. También creo que es genial. Un buen miembro del show, para variar.
—Mheww, mhewww— llamaba alguien con voz somnolienta y ronca detrás de ellos, súbitamente captando su atención.
Cuando se volteaban, se encontraban con nadie más que La Momia, quien los observaba detenidamente, con sus brazos extendidos como cualquier momia típica, esperando asustarlos. Sin embargo, los chicos ni siquiera se estremecían al verlo, sino que lo observaban de arriba abajo, juzgando.
—Vaya, ¡qué efectos especiales, viejo! — felicitaba Prince a la criatura, quien se confundía ante la actitud del chico.
—Lo sé, ¡parece salido directo de una película! — aplaudía Mathias, confundiendo cada vez más a la momia.
—Ahora veo por qué da tanto miedo. Buen trabajo, equipo de vestuario y maquillaje — felicitaba el rubio al aire esperando decirlo a alguna cámara.
La momia terminaba por mirarlos cansado, antes de levantar lo que parecía una pistola, pero no del todo, lo que llamaba la atención de Math, quien se acercaba peligrosamente al artefacto.
—¿Es eso una pistola paralizante? — preguntaba Math, cuando el monstruo disparaba dos veces al hombro de cada muchacho, ocasionando que dentro de un par de segundos, cayeran al suelo, muriendo de sueño.
—No es…tan…genial — decía Prince antes de caer profundamente dormido.
Chicas
—¿Qué crees que haya sido de las otras chicas? ¿Crees que sigan sin ser capturadas? — preguntaba Penny a su compañera, quien iluminaba el oscuro espacio con una antorcha.
—No sé qué pensar. Sólo sé que más nos vale ganar este desafío, eso o será mejor que me prepare para la siguiente fogata, puesto que Selene no dudará en eliminarme cuando tenga la oportunidad — reflexionaba Jasmine, mientras se encontraba ocupada intentando abrir una pesada puerta de acero, bastante oxidada.
—No creo que los demás dejen que eso pase —le aseguraba Penny, con mirada angustiada —. Mireya, Zack, Bay y Sky. Creo que somos más los que odiamos a Selene, créeme — sonreía la chica con cansancio, ocasionando una pequeña y sutil sonrisa en Jasmine.
—¿Quién lo diría? Antes hubieras hecho lo que fuera por eliminarme. Es más, lo lograste — recordaba Jasmine, con una risa seca, puesto que había sido eliminada la temporada pasada gracias a Penny.
—Lo sé, qué época — recordaba Penny, sin poder evitar reír, ante la situación —. También recuerdo que Zack estaba loco por ti — recordaba luego, pero se mordía el labio ante su imprudencia —. ¿Te encuentras bien?
Jas se detenía de lo que estaba haciendo, y suspiraba pesadamente, bajando la cabeza.
—Supongo. No lo sé — admitía, luciendo cansada —. Las cosas ya no son como antes, ¿sabes? Y sobre Zack, bueno, ya no puedo confiar en él. Sus sentimientos son completamente diferentes ahora.
—¿Te refieres a Mel? Porque ella ya no está. Es decir, sí, la besó pero realmente no está enamorado de ella — aseguraba Penny a la chica, y se percataba de lo entusiasta que sonaba, intentando recomponerse.
—No es acerca de Mel — negaba con la cabeza la rubia, mirando al suelo, pensativa —. No sé como, pero Zack…Zack no me quiere como antes, ¿comprendes? Sé que Mel no le interesa. Pero también sé que él…él está enamorado de alguien más — confesaba, y volteaba a ver a la chica, quien permanecía callada, mirando fijamente a la chica —. No sé cómo, sólo lo sé.
Penny miraba triste y a la vez angustiada a Jas y su sufrimiento, y muy dentro de sí esperaba poder animarla.
—Bueno, si es de ayuda, creo que no queda nadie mejor para Zack aquí que tú — intentaba animar a la rubia, lo cual la sorprendía un poco, puesto que sonreía de lado.
—Increíble, pero creo que sí ayuda un poco. Gracias — agradecía Jas, sintiéndose algo incómoda por estar hablando tan pacíficamente con Penny, cuando un 'crack' proveniente de la puerta captaba su atención, y se volteaba a verla —. Creo que finalmente está cediendo.
—Genial — se aliviaba Penny y junto con Jasmine, empujaban la puerta con todo su peso, esperando que se abriera.
Al cabo de un rato, la puerta finalmente cedía por completo y se abría, lo que ocasionaba que las chicas tambalearan por un segundo pero ágilmente se recompusieran, alzando la vista para observar lo que se encontraba detrás de la puerta.
—¿Acaso están bromeado? — preguntaba Mireya escéptica, con las manos en las caderas —. Realmente creí que ustedes ganarían el desafío.
Las chicas, confundidas, observaban qué había detrás de la castaña que las acusaba, y notaban que la mayoría de los otros cinéfilos se encontraban en el cuarto.
—¿Qué es esto? — preguntaba Penny, mientras los demás las miraban con una mezcla de miradas de esceptismo y aburrimiento.
—Al parecer, una celda. Aquí es donde la momia viene a botarnos luego de capturarnos — bufaba Sky, en el piso, con Bay dormida a su lado.
Las veteranas abrían los ojos como platos, y daban un giro de 180 grados, dispuestas a desaparecer. Sin embargo, en cuanto lo hacían, observaban como La Momia recién llegaba a la celda y con una sonrisa macabra, cerraba la puerta velozmente, impidiendo que las chicas lograran escapar a tiempo.
—Definitivamente, esta no es nuestra temporada —bufaba Jasmine con las manos en las caderas, mientras Penny se mordía un labio.
De pronto, escuchaban ruidos detrás suyo, y volteaban para encontrarse de nuevo con el resto de los cinéfilos.
—¡De acuerdo, hagan sus apuestas! — anunciaba Mireya, mientras Sky, Prince, Math, Randy y Wade lanzaban fichas de casino al centro del círculo, al mismo tiempo que Selene los observaba con desprecio desde una esquina.
—¿De qué se trata todo esto? — preguntaba Penny, observando algo confundida la escena.
—Los únicos competidores restantes son Zack y Stephen. Estamos apostando en quien creemos que ganará el desafío — explicaba Wade, mientras apilaba un montón de fichas al lado de un recién confeccionado letrero de 'Zack' tallado con una piedra del lugar.
—Vamos, creo que es obvio que Zack destrozará al tipo. Me pregunto por qué no lo han atrapado todavía — se mofaba Sky, y varios concordaban con ella, mientras Jas comenzaba a preocuparse por su amigo.
Zack/Stephen
—Te repito lo mismo que dije hace varios minutos. Si no soportas mi presencia, eres bienvenido en irte. Claro, no sería la decisión más inteligente, pero sería tu decisión, a fin de cuentas — le recordaba Stephen de mala gana al muchacho que se encontraba siguiendo sus pasos un metro atrás de él.
—Gracias, pero prefiero ver a dónde te diriges. Después de todo, clamas ser un genio, ¿no? No sé por qué no me sorprende que no hayas encontrado la salida todavía — respondía Zack, con semblante enojado, registrando cada movimiento del pelirrojo, quien parecía controlar su enojo también.
—No clamo nada. Simplemente me baso en el uso de la razón, y si hicieras lo mismo, sabrías que este lugar es lo suficientemente grande como para que lleve tiempo encontrar no una salida común, sino alguna falla en la construcción, lo suficientemente notoria como para que alguien como tu o yo podamos escapar — contestaba el chico, procurando no voltear a ver al castaño, quien era más alto y fornido que él, y más bien, concentrándose en lo que se encontraba a su alrededor.
—Vaya, no hablas ni por un minuto y ya me tienes bastante aburrido — reía Zack con malicia —. Me pregunto qué vio Jasmine en ti. Probablemente sólo a un posible aliado para permanecer en la competencia.
—Creo que lo que le sucede a Jasmine ya no es más de tu incumbencia, puesto que ya no salen juntos — retrucaba Stephen, visiblemente molesto de que Zack sacara a la rubia a la conversación —. Me atrevería a decir que no te preocupas lo suficiente por Jasmine como para tener una opinión con respecto a ella.
—¿Y quién te crees tú para opinar acerca de ella, entonces? — preguntaba Zack, intentando desafiarlo cara a cara, pero el chico lo evadía pasando por una estrecha puerta que lo llevaba a una pequeña cúpula, con un panel de luz.
—Soy su amigo. Y puedo asegurar que, luego de lo que he visto en este reality, realmente no conoces a Jasmine en lo absoluto, por lo que te recomiendo que mejor sigas con tus intentos de conquistar a la voluble pelinegra y te olvides de Jas para siempre — decía el pelirrojo, mientras buscaba una silla vieja y la ponía justo debajo del panel, con Zack siguiéndolo en cada uno de sus pasos.
—¿Voluble pelinegra? ¿De qué estás hablando? — preguntaba Zack un tanto confundido, pero más que nada observando con desprecio al chico, quien encontraba una vara de madera en el piso, y la llevaba consigo hasta debajo del panel.
—¿Cómo la llaman ustedes? Oh, sí, Penny. Asumo que su nombres es Penélope — respondía Stephen severo, tomando por sorpresa a Zack, quien bajaba la guardia por un momento.
—Eh, yo- Penny y yo… Como sea, creo que eso no te incumbe — negaba con la cabeza y volvía a su expresión molesta.
—Eso en definitiva no me incumbe, pero me parece irónico que busques el perdón de Jasmine cuando lo….único que haces…es fantasear…o como quieras llamarlo…con Penny — explicaba el pelirrojo con dificultad, puesto que había subido a la silla y saltaba para intentar romper el cristal con la vara, pero no lograba alcanzarlo del todo.
—Yo no me paso el tiempo fantaseando con Penny. No sé si pueda decir lo mismo de ti, claro, puesto que te la pasas siguiendo a Jasmine todo el tiempo, las veinticuatro horas del día — respondía el chico mientras tomaba una silla, subía, le quitaba la vara a Stephen, y rompía rápidamente y coN gracia todo el panel, dejando entrar a la cálida luz solar, todo esto sin perder de vista a su compañero.
—No lo hago para que se enamore de mí, si es que crees que eso hago. Pero déjame advertirte una cosa: no permitiré que tú, ni nadie se entrometa en el camino para que Jasmine y yo logremos triunfar en esta competencia, ¿te quedó claro? — advertía Stephen, tan amenazador como nunca se le había visto, apuntado al pecho de Zack con su dedo índice con cada palabra que decía, acercándose a su rostro en modo de advertencia, mientras Zack sólo lo observaba con la misma disposición que él.
—¡Felicidades, cinéfilos, parece que ustedes son los ganadores del desafío! — anunciaba el conductor sobre un helicóptero, volando sobre la cúpula desde donde los chicos escapaban —. Han evadido a la momia en todos los sentidos posibles, y han logrado escapar. Y, como a fin de cuentas forman parte del equipo dominante, creo que es evidente que los chicos ganan el desafío, de todos modos – se mofaba, con su sonrisa de comercia, pero el par de chicos no lograban alegrarse de todos modos, debido a la tensión —. Así que pueden seguir con su escape. De recompensa, todos los chicos irán a un viaje de tres días a un crucero del Caribe, todos los gastos pagados — anunciaba, mientras lanzaba una cuerda a Zack y Stephen para que escaparan —. Y bueno, todos nos vemos en la fogata para la eliminación de las chicas — y con esto, el helicóptero partía.
—¿Alguien puede sacarnos de aquí? Demonios…— gritaba Mireya en un intento desesperado porque alguien los escuchara, en el fondo del templo.
—Espero no tener que volver a pasar un tiempo encerrada con todos ustedes en mucho tiempo — admitía Sky asqueada, oliendo su axila —. Apesto.
—Vamos, no pudo haber estado tan mal, ¿cierto? — llegaba Prince a su lado sonriente, y ocasionaba una pequeña sonrisa de la muchacha.
—Bay…— saludaba Wade a la chica desde lejos, mientras caminaba al lado de Randy, y la chica regresaba el gesto, aunque luciendo incómoda.
—¿Sky? — tomaba a su amiga del brazo, quien se detenía junto con ella —. ¿Qué debería hacer? Es decir, me agrada Wade, pero, ¿recuerdas todo lo que te he contado acerca de mi vida? ¿Crees que esté preparada para eso? No quiero lastimarlo.
—Bueno, aunque creo que sabes como me opongo a las relaciones con personas que conocimos en un reality show, creo que…— pensaba la chica, intentando encontrar las palabras adecuadas, y luego sonreía —que si es algo que quieres hacer, deberías intentarlo — le aconsejaba, y luego la tomaba de los hombros —. Y que, sin importar lo que suceda, cuentas conmigo para apoyarte — decía después, con algo de dificultad, pero sonriente ante su amiga, quien sonreía y la abrazaba fuertemente.
—¡Gracias, Sky! — agradecía, y luego se apartaba —. Creo que sé lo que haré.
—Esa amistad no me agrada en lo absoluto — susurraba Selene, observándolas no muy lejos —. Pero debo decir que estoy algo decepcionada de ti, Tamara. Ser la primera persona eliminada en una competencia no es una buena señal.
—Lo lamento. La momia me atrapó mientras corría, no era mi intención perjudicarte —se disculpaba como un perrito acobardado, incluso encogiéndose de hombros ante la amenaza que representaba Selene.
—Es evidente que fue accidental — fingía la rubia una sonrisa, lo que tranquilizaba a la pequeña chica —. Pero si quieres enmendarlo, supongo que puedes ayudarme con algo.
—Claro que sí, Selene. ¡Haré lo que sea! — aseguraba Tamara completamente dispuesta, como soldado, y la rubia sonreía con complicidad.
Fogata
—Estoy tan feliz de verte — abrazaba Jasmine amigablemente a su compañero, quien respondía al abrazo in saber realmente cómo.
—El sentimiento es recíproco — sonreía Stephen de lado, y se separaba rápidamente de la chica —. Debo admitir que nunca había vivido algo parecido al trabajar con chicos. Honestamente no solía tener amigos así en la secundaria — bufaba el chico, y Jasmine observaba preocupada.
—¡Hey, Kit! — saludaba Mireya amistosamente al muchacho, quien se encontraba en la esquina del lugar, jugando con sus pulgares —. No tienes idea de todas las cosas horribles que pasé. ¿Por qué no apostaste con nosotros en la celda?
—No me atrevo a jugar juegos estúpidos con personas que ni siquiera terminarán la secundaria — se mofaba el chico, sin mirar a los ojos a la castaña, sino distraído con sus manos, lo que tomaba por sorpresa a Mireya.
—¿Kit? ¿Qué sucede? — preguntaba ella angustiada, tomándolo del brazo, que estaba cubierto de tatuajes.
Al tacto de la chica, el muchacho volteaba a verla confundido, observándola detenidamente, como si no la conociera.
—¿Mireya? — preguntaba, sonando más angustiado —. Lo siento, es sólo que…tuve un mal día. Lamento haber dicho…eso — se disculpaba, luciendo confundido.
—No hay problema — sonreía ella.
—Muy bien, basta de estas reuniones, necesito descansar, fue un día pesado — llegaba el anfitrión con las estrellas en la mano, y todos los competidores los miraban mal.
—¿Para ti? — preguntaba Penny, escéptica.
—Debo admitir que me alegró ver lo obvio, que los hombres ganaran el desafío, como era de esperarse — fanfarroneaba provocando la peor mirada de las chicas —. Así que, estas pocas estrellas les pertenecen a todas las chicas menos una. La primera es para Penny…
—¡Sí! — festejaba la chica, atrapándola, mientras Zack y sus amigas la observaban aliviados.
—Otra para Jasmine, Mireya, Sky…— repartía el anfitrión, lanzando las estrellas con pésima puntería, y las chicas pasaban un mal rato intentando no ser golpeadas con ellas —. Selene…— lanzaba la estrella, dejando sólo a Tamara y a Bay.
—Oh, no…— se lamentaba la pequeña rubia, cubriendo su rostro con sus pequeñas manos, mientras Randy observaba angustiado.
—¿Por qué ella? — preguntaba el muchacho, luciendo hasta cierto punto ofendido.
—Y la última estrella de la fama es para…— creaba el suspenso Austin, mientras todos miraban expectantes, muy interesados en quién sería la eliminada — Tamara. Y debo decir, que me sorprende.
—¿Estoy dentro? — observaba la chica incrédula a la estrella en sus manos, y cuando volteaba a ver a Selene, esta le guiñaba un ojo, con mirada cómplice.
—¿Qué? Eso es imposible, todas queríamos que Tamara se fuera — señalaba Sky, levantándose de su asiento, mientras el resto de las chicas asentía, y la rubia las miraba enojada.
—¿Qué?
—Como saben, las decisiones tomadas aquí son FINALES. No habrá cambios, por más que quisiera — recordaba severo el anfitrión, mientras Bay se acercaba a cierto geek.
—Wade — saludaba ella melancólica, mientras el chico se aproximaba con semblante triste —. Sólo quiero decirte que, lamento haberme alejado de ti estos últimos días. No lo sabes, pero, digamos que mi vida fue algo difícil antes de hoy — confesaba la chica, con una sonrisa triste —. Pero estoy dispuesta a superar todo eso si tú estas a mi lado. Lo que quiero decir, es que…— estaba por confesar la chica, mientras Wade miraba expectante, cuando ella lo tomaba del rostro y le plantaba un tierno beso en los labios, el cual el muchacho no tardaba en corresponder.
—Asco — hacía una mueca Randy.
—Entonces, ¿saldrás conmigo? — preguntaba Wade esperanzado, una vez que se separaban.
—Cuando salgas de esta horrible competencia. Por supuesto, espero que eso no suceda pronto — sonreía, animándolo —. Nos vemos, Wade — se despedía del chico por última vez, y él sonreía triste.
—Nos vemos, Bay.
—¡Te vamos a extrañar! — confesaba Penny mientras Sky y ella se apresuraban a abrazar a si amiga, quien las recibía contenta.
—También las extrañaré. Creo que han sido lo mejor que pudo haberme pasado en este reality. Mel definitivamente fue lo peor — bromeaba ella, y las tres reían —. Espero que alguna de ustedes gane.
—Nosotras también — aseguraba Sky, visiblemente triste por ver a su amiga partir.
—¡No tenemos todo el día, Bay! — reprendía Austin, mientras la chica subía al bote de la Vergüenza —. Todos, vayan a dormir. Ahora que los equipos se han disuelto, los próximos días serán bastante pesados. Los chicos pueden prepararse para partir mañana al Caribe — guiñaba el ojo, y los chicos celebraban mientras se retiraban del lugar.
—Selene — detenía Tamara a la chica, antes de que partiera —. Creí que me eliminarían. Ayudaste a que eso no ocurriera, ¿verdad?
—Por supuesto, tontita — aseguraba la chica, pellizcando las mejillas de la chica, quien no lo tomaba muy bien —. Con tu ayuda, logramos deshacernos de un importante miembro de ese trío que empezaba a causarme problemas — recordaba todavía con rencor, mientras Tamara lucía intimidada —. Y si sigues a mi lado, pronto podremos deshacernos del resto del peso extra de esta inútil competencia, y seremos las finalistas más emblemáticas que ningún reality ha tenido jamás — aseguraba la chica, en voz baja, mientras la pequeña rubia escuchaba atenta —. ¿Estás conmigo?
No le tomaba mucho a Tamara responder.
—Sí. Estoy contigo.
Película: La Momia (1999)
Equipo Ganador: Los chicos
Eliminada: Bay
He aquí (creo que nunca me había tardado tanto en actualizar en esta temporada) el más recite capítulo. Debo admitir que me tomó mucho tiempo tener esto listo, como pudieron darse cuenta. La realidad es que todo se vuelve más complicado de planear conforme avanzan los episodios, pero espero entregar los mejores resultados para ustedes.
Sí, se fue Bay, es algo triste ya que es un personaje con mucho potencial. Pero a este punto, es cada vez más y más difícil de despedirse de los personajes, pero necesario, porque como bien saben, sólo puede haber un ganador.
Lamento haber estado ausente tanto tiempo, y sé que no he cumplido ninguna de mis promesas, y lo siento mucho. Espero que puedan darme su opinión mediante reviews, créanme que motivan y dan un empujón de vez en cuando.
Lo único que puedo asegurar hasta ahora, es que los próximos desafíos de la temporada me entusiasman mucho, me parecen muy interesantes y divertidos de montar. Espero que próximamente los disfruten también.
Feliz Navidad (atrasada) y espero que este año que empieza sea fenomenal para todos ustedes.
¡Saludos!
—Santana Black
FUNFACT #13: Al inicio de la competencia, planeaba que hubiera una relación entre Bay y Mathias, pero de esa manera hubieran quedado Wade y Selene solos, entonces…bueno, no creo que hubiera sido una buena idea. ¿O sí?
