Fuego Salvaje

Capítulo 5

El despacho de Villa Argenti que una vez fue de Francisco D'Autremont ahora era habitado por su heredera: Serena D'Autremont quien se encontraba sentada en el escritorio leyendo unos libros de cuentas cuando el golpe de la puerta le anunció que alguien había llegado.

-Me llamaste-se escucha la voz de Rei

-si. Por favor, siéntate ¿te invito algo?-ofrece la rubia señalando la charola con botellas de vino

-¿al menos sabes qué vino hay en cada botella?-divertida la de ojos violeta.

-no. En absoluto pero pensé que sería mejor invitarte una copa que una taza de té-apenada la joven

-bueno. En eso tienes razón, tomar té no es lo mío y ya que te preocupaste tanto por mis deseos me serviré un trago ¿te sirvo uno?

-no, gracias, Rei. No bebo

-ya veo ¿de qué querías hablarme?

-Rei. Quiero ofrecerte formalmente el puesto de capataz de Villa Argenti. Por lo que pude ver tu gente te adora y eso habla de la calidad de persona que eres. Te admiro y necesito aprender a ser una buena líder como tú lo eres con tu gente.

-bueno, hablaba en serio cuando dije que no puedo quedarme mucho en tierra, Serena; necesito del mar como los delfines y los peces. Además tu madre y Luna me detestan y no sería sano para nadie.

-Rei. La verdad es que mi madre me crió para ser una señorita de sociedad, tenía sus planes hechos y pensaba que mi esposo sería Endymion y se preocupó por darle a Endymion la formación necesaria. Diamante es guapo y aguerrido pero los números no son lo suyo

-ni lo mío. Es Artemis Noel quien cuida mis finanzas, Serena.

-Lo sé pero tú mueves a tu gente, sabes ser justa con ellos. Yo sé que si le pido al señor Noel que me ayude con las finanzas lo hará. Eso no me preocupa, el problema de Villa Argenti no es financiero.

-¿de verdad quieres conocer el problema real de Villa Argenti?

-no solo quiero conocerlo, Rei. Quiero ser una líder justa para mi gente y actuar con Honor como tú lo haces co tus marineros. Necesito aprender eso de ti

-no sé si eso pueda enseñarse, pero creo que si dices la verdad puedo ayudarte un poco. Te veo en las caballerizas en diez minutos

-¿en las caballerizas?-confundida la rubia

-y usa ropa cómoda. No puedes montar con esos vestidos

La pelinegra no dio más explicaciones y salió del despacho. Serena se quedó a solas confundida pero emocionada, no recibió un no rotundo de Rei y al menos estaba por recibir una lección, no sabía que esta no sería de su total agrado.

Caballerizas de Villa Argenti:

La joven de cabellos negros se encontraba terminando de ensillar un caballo cuando vió aparecer a la rubia muchacha en unos pantalones holgados y botas altas, lucía confundida al ver a su amiga.

-¿qué ocurre, Rei? ¿Qué planeas?

-iremos a dar un paseo, Serena

-¿a caballo? Podemos pedir que nos preparen el coche

-a donde iremos no entran tus coches, tus carruajes ni nada, Serena. Así que a caballo será ¿Sabes montar?

-no soy experta pero sé hacerlo. A veces mi padre me enseñaba a escondidas de mamá pero hace mucho no lo hago

-entonces deberás aprender a hacerlo mejor que nadie-explica Rei ayudando a su amiga a subir al caballo y luego haciendo ella lo mismo de un movimiento-todo esto son tus tierras, Serena y debes conocerlas mejor que nadie ¿las conoces?

-pues algunas partes, Rei. Villa Argenti es muy grande

-debes aprender a conocer tus tierras y lo más importante, a tu gente-explica Rei en un tono que suena similar a un regaño mientras mete a la rubia por senderos bastante mal cuidados- ¿conoces esta zona?

-no…

-lo supuse. Ahora sígueme, quiero mostrarte algo más de Villa Argenti que seguro no conoces para nada-Rei cabalga con el caballo a su mando a una velocidad más fuerte de la que hubiera esperado Serena y aún más lento de lo que lo hacía siempre.

La pelinegra se detuvo en el filo de una montaña y la rubia apenas y consiguió alcanzarla minutos después; desde lo alto podía verse a un grupo de personas recolectando algodón y a algunos hombres azotando a estos con un látigo.

-¿Sabías que así obtienen el algodón que tu madre vende en Ciudad de Plata?-interroga con tranquilidad la pelinegra y Serena niega asustada.- lo supuse ¿Sabes de donde vienen ellos? ¿Quienes son? ¿Cuánto les pagan?

-no

-es algo que deberás aprender ahora que todo esto es tuyo-explica Rei a la rubia y saca de sus ropas una cerbatana y coloca un objeto misterioso en un orificio soplando una vez apuntando y disparando directo a los hombres con látigo que caen desmayados al momento y la pelinegra aprovecha para correr con su caballo y cortar con su cuchillo con un filo que Serena desconocía que un arma así pudiera tener las cadenas que esclavizaban a aquellos pobres infelices- vayan por aquel camino. Ahí les estará esperando mi gente para ayudarlos a escapar, anden. De prisa

Serena miraba confundida aquel espectáculo desde la distancia y cuando los esclavos huyeron y la pelinegra estuvo sola de nuevo se acercó a esta sorprendida de lo que acababa de ver.

-Rei, estoy… sorprendida, maravillada ¿qué usaste para dormirlos?

-Una amiga me regaló las municiones y la cerbatana la obtuve de unos aborígenes en uno de mis viajes. No es mi arma favorita pero funciona en estos casos.

-¿me enseñarías a usarla?-emocionada la rubia

-quizás algún día. De momento tienes muchas cosas por aprender, Serena.

-Rei. Yo no sé de dónde venían esas personas Pero algo me dice que tú sí ¿verdad?

-tú madre le paga al Neflite y su gente para que le consiga mano de obra barata:prisioneros, gente de la calle, migrantes. Una vez al mes Neflite abastece a tu madre de un centenar de nuevos esclavos para que trabajen en sus tierras, minas y otras funciones. Mi gente ya había detectado esta zona y estaban preparados para rescatarlos.

-no lo puedo creer-sorprendida la rubia

-Serena. Todo esto es ahora tu responsabilidad. Si quieres ser un buen líder debes involucrarte completamente en lo que pasa en cada rincón de tus tierras.

-es que… es sorprendente. Jamás pensé que mi madre…

-¿cómo crees que está tierra tiene tanta prosperidad? Lo hace con la sangre de miles de infelices como ellos.

-Te juro que voy a solucionarlo, Rei.-apenada la rubia

-espero que así sea. Sino, te advierto que esto seguirá pasando. Mi gente y yo nos las arreglaremos para liberarlos. No permitiremos que nadie trabaje así.

-yo tampoco lo haré. Esto tiene que parar

-me alegra oírte. Ahora volvamos. Debo ir a Santa Selene.

-creí que podría invitarte a la hora del té

-será luego. Necesito ver a mi gente. Quizás por la noche

-está bien.

Las jóvenes volvieron a la casa principal en sus caballos por el mismo sendero pero con mayor calma; a unos metros de ellas les llamó la atención ver a un hombre alto con sus hábitos de monje peleando con dos más mientras un par de pequeños se encontraba en el piso, Rei hizo a Serena una señal para que guardará silencio y sacó un arco del bolso que colgaba del caballo que usaba y una flecha, las apuntó y rozaron la mejilla de ambos atacantes para caer a unos centímetros de ellos.

-Señores ¿no les enseñaron en sus casas a respetar a los padrecitos?-se burla Rei que se acerca junto con Serena

-¿qué está pasando aquí?-interroga segura Serena

-Señorita, estos pequeños rufianes querían escapar de su castigo y este hombre se interpuso-acusa uno de ellos

-estos dos monstruos estaban azotando a estos pequeños cuando yo pasaba. ¿Qué clase de humanos son ustedes que violentan a seres tan pequeños y frágiles?-Regaña Endymion a los atacantes

-¿eso es verdad?-molesta la rubia

-se robaron un par de panes de la cocina y la señora Luna nos ordenó que…

-¡todo por un par de panes!-enojada la pelinegra

-lárguense de aquí-Pide Serena Indignada

-pero la señora Luna pidió que…

-¿no oyeron a la Señora? Ahora es la Dueña de todo esto y por si fuera poco-explica Rei-hace un momento no fallé con mi flecha. Fue una advertencia ¿quieren que ataque con otro objetivo, Señores?

-nos vamos-jala uno al otro y se alejan corriendo dejando a solas a las jóvenes con Endymion y los niños.

-¿están bien?-pregunta Rei que se acerca a estos, Endymion los abraza preocupado y saca de sus ropas un par de líquidos que pone en las heridas de los niños

-con esto sanarán pronto y no les dolerá-explica Endymion a ambos que sonríen.

-Es usted fascinante, San Endymion. Nunca pensé que bajo esos hábitos hubiera tanta decisión-Sonriente Rei

-Mis hábitos no son limitante de mi espíritu, Rei

-ya veo. Me alegra saberlo.-sincera la de ojos amatista mira a los ojos al pelinegro y se hace un incómodo silencio. -Serena, llevaré a los chicos a Santa Selene para que Artemis Noel les encuentre un hogar y… ¿Serena?

-Se ha ido-Explica Endymion que nota que su prima se ha alejado en silencio y los ha dejado solos- ¿quiere que la acompañe?

-No será necesario, San Endymion-sincera la de ojos amatista que sube a los niños a su caballo y luego sube ella-por favor vuelva a la casa, el sol caerá pronto y no le gustará que alguien lo confunda con un esclavo fugitivo

-¿por qué me confundirian con…? ¿Qué hizo, Rei?

-No querrá saberlo, San Endymion. Lo dejo-sonríe la de ojos amatista y se aleja dejando al de ojos azules observando en silencio a la muchacha

Endymion la observó alejarse en silencio confundido por su actitud; estaba acostumbrado a ver a la muchacha siendo imprudente y agresiva, salvaje y temperamental pero verla preocupada por desconocidos los sorprendía así como a Rei ver al tranquilo y calmado Endymion levanta la voz ante un acto de injusticia, ambos se habían sorprendido por ver en el otro aspectos que no conocían ¿sería solo eso?

Taberna de Setsuna Meiou:

La muchacha de cabellos negros se encontraba sentada en la barra de la Taberna con un tarro de cerveza en su mano mientras veía a Mina alejarse con los dos pequeños niños que había recogido de Villa Argenti para llevarlos a casa de Artemis Noel.

-¿no te meterás en problemas con los D'Autremont al haber hecho eso, Rei?-Interroga Setsuna

-No me interesa. Si no hubiera tenido a Serena al lado les hubiera ido peor a esos rufianes

-Serenity no lo tomará nada bien

-Entonces tiene dos trabajos. Es asunto suyo

-Rei. Veo algo distinto en ti

-¿en mi? Traigo la misma ropa de siempre. No sé qué podría ser

-dame tu mano

-Setsuna. Yo no creo en la suerte y el destino.

-que tú no creas en el diablo no significa que él no crea en tí. Anda, dame tu mano. Algo ha cambiado en tu suerte

-¿ahh si?-desinteresada da su mano la pelinegra a la morena

-conociste a alguien. El amor de tu vida

-Eso no existe

-la suerte no miente. Él llegó para conmocionar tu mundo y cambiar tu destino para siempre. Ustedes unirán sus vidas y será un torbellino de fuego…él…

-Setsuna. Le diré a Makoto que ya no te preste sus novelas de romance. Te están carcomiendo el cerebro.

-Sabes que puedo ver el futuro. Sufrirás una traición que marcará tu vida.

-ya la he sufrido y no pienso preocuparme por esas cosas. Ahora debo volver

-¿en realidad vas a fugarte con ese hombre? No vale una rama de lavanda.

-No pienso fugarme con él para vivir un romance, Setsuna. Quiero mi venganza y nadie me va a arrebatar eso.

-La venganza hará que tu destino se nuble

-¿por qué no me das los números de la lotería? ¿Por qué no me das información útil? De nada me sirven tus vivencias si son de amor.

-yo no elijo lo que veo

-dile a Makoto que tenga todo listo para zarpar al amanecer. Te traeré un collar de granates en nuestro próximo viaje

-Sabes que para mí eres una amiga. No una clienta. Doy tus mensajes a tu gente con gusto.

-aun así lo haré. Ahora debo marcharme.

La pelinegra dejó pagados sus tragos y dejó una bolsa con monedas a la de ojos rubí. La morena negó con la cabeza, Rei no le creía pero su destino estaba a punto de cambiar para siempre…

Villa Argenti:

Aquella noche en el comedor de la elegante Villa Argenti se encontraban sentados a la mesa: Endymion Molnar, Diamante Molnar y su hermosa esposa, Gea Molnar y Rei del diablo, Serenity D'Autremont, su mejor amiga Beryl Dubois, otra hacendada de tierras lejanas que se hospedaba en Villa Argenti por la esperada boda y por último el invitado y no esperado por Serenity D'Autremont Artemis Noel a quien era evidente que la madre de Serena no veía con agrado.

-y dígame, Artemis Noel ¿qué le trae por Villa Argenti?-Inquiere la mujer mayor mientras come su ensalada tratando de disimular su coraje por volver a ver a Artemis.

-Yo lo he invitado, Madre. Quiero que me apoye en la parte contable del manejo de mis finanzas como lo hizo en vida mi padre-Explica Serena

-pero, Niña. Hay más contadores en el mundo. Yo puedo enviarte al mío si lo deseas-se ofrece Beryl

-Lo sé, Lady Dubois, pero quiero tener a mi lado a alguien de mi confianza y Artemis Noel lo es, a su contador aunque sea el mejor del mundo no le conozco y para las finanzas debemos de ser cuidadosos ¿no lo cree, Señor Artemis?

-bueno, si usted así lo considera, podría apoyarle y asesorarle en lo que necesite, Señora D'Autremont. Me siento honrado por su confianza. Aunque quizás quiera discutirlo un poco más con su madre. Si sigue pensando igual con gusto le apoyaré.

-no hay nadie más confiable que Artemis Noel, Serena. Eso te lo aseguro-apoya Rei que toma la mano de Artemis y le sonríe

-Consideremos, Serena que no es lo mismo manejar un par de monedas de oro que los millones que maneja la finca-Insiste Serenity

-Se sorprendería de las cifras que puede manejar Artemis Noel, Señora D'Autremont-sería la pelinegra

-madre, de lo que me gustaría hablar contigo es de algo que vi hoy en los campos. ¿Por qué había hombres encadenados y azotados trabajando en los campos de algodón?-Cuestiona la rubia y su madre palidece

-bueno, es que…

-esa es una práctica común, muchacha-interviene Beryl.- Esos miserables se meten en problemas y terminan en nuestros campos, tu madre no hizo nada malo.

-¿no hizo nada malo?-interviene Rei-Estaban siendo azotados por la gente de Villa Argenti como si fueran animales

-Es que eso son, niña-insiste Beryl- En este mundo todos tenemos lo que merecemos. Si están ahí es porque lo merecen, por ser unos muertos de hambre que no saben ganarse la vida. ¿O usted qué opina, Rei?

-Nada-intenta ignorar la pelinegra ante la mirada de Artemis Noel que no le quita los ojos de encima.

-Imagino que no sabe expresar su opinión. Lo entiendo-insiste Beryl a tono condescendiente

-no me gusta ni expresar mi opinión ante gente vacía de mente y cerebro. Es gastar mi energía y saliva. Como hablar con una piedra, totalmente inútil, como usted.

Rei se pone de pie y sale del comedor, Diamante observa todo en silencio y Endymion suspira apenado.

-que mujer tan grosera-se escapa de sus labios

-Descuide, Endymion. No es su culpa, esa muchacha no sabe interactuar con gente de sociedad. Quizás la señora D'Autremont debió pensarlo antes de sentar a una mujer como esa en nuestra mesa, pero comprendo que está apenas aprendiendo sobre las cosas sociales.

-Me refería a usted, Lady Dubois-aprieta los puños el pelinegro

-Endymion-reprende con suavidad la madre

-es verdad, Madre. Rei fue demasiado prudente en no contestar de otra forma a Lady Dubois por respeto a Serena. No puede ir por el mundo diciendo que todo mundo tiene lo que se merece ante alguien que evidentemente ha sufrido todo tipo de carencias-Reprende Endymion indignado

-¿entonces usted cree, Endymion que esa gentuza merece más de lo que tiene?-escandalizada la mujer de cabellos rojos ¿que Rei del diablo merece más de lo que tiene?

-No lo sé, Lady Dubois, la conozco muy poco. Pero definitivamente sé que hay personas que tienen más de lo que deberían-Responde Endymion clavando la vista en su hermano que ha permanecido mudo y no ha abierto la boca para nada ante todo ese caos-si me disculpan es hora de mis oraciones. Provecho

Endymion se aleja del comedor dejando a una apenada Beryl Dubois y a un divertido Artemis Noel que ha visto a Endymion levantar la voz en pro de su protegida, no sabe si lo hace solo por su espíritu religioso o porque siente algo por la joven, la misma duda se clava en las pupilas azules de Serena que sonríe ante esa actitud de su primo, nunca lo había visto actuar así ¿sería que sentía algo por Rei?

Habitación del matrimonio D'Autremont:

Luego de la cena Serena se encerró con su madre en el despacho mientras Diamante fue a su habitación. Tomó un bolso y escondió un par de monedas de oro y algo de ropa. Luego se asomó al balcón y contempló el tamaño y la belleza de Villa Argenti, luego se llevó las manos a la cabeza y negó.

-¿se puede saber qué te pasa?-interroga Endymion qué aparece en la puerta de la habitación-luces acongojado.

-Hermano. Ayúdame. Cometí una estupidez y no se como puedo remediarlo. Necesito tu ayuda- Suplica Diamante

-¿qué has hecho?

-Es sobre Rei. Ella está obsesionada conmigo. Cree que soy su propiedad y me ha sobornado para que me fugue con ella hoy mismo. Ayúdame a hacerla entrar en razón, hermano

-¿qué le has ofrecido a esa muchacha para que piense así?

-¡nada! Soy un caballero antes que nada-enojado el de cabellos plata- jamás haría nada que dañara a Serena. Solo fuí amable con ella pero ella pensó que era otra cosa y que intentaba conquistarla y ahora ha venido para ordenarme y chantajearme que deje a Serena y escape con ella.

-¡pero cómo es posible, Diamante! ¡no puedes hacer eso! ¡destruirlas a Serena! Te prohíbo que lo hagas.

-ve con ella. Convéncela de que desista de contarle a Serena sobre sus inventos. Eso rompería su corazón.

-¿Dónde quedaste de verla?

-en las caballerizas a media noche

-hablaré con ella y le pediré que entre en razón. No por tí sino por Serena que no merece un sufrimiento así. Pero si vuelves a mirar a otra mujer, si te atreves a…

-¡jamás! Nunca lo haría. -jura el de cabellos plata.

-convenceré a la muchacha pase lo que pase. Te lo prometo

-gracias, Hermano. Eres el mejor hermano del mundo, no puedo creer que merezca a un hermano como tú.

-no lo mereces. Pero lo hago por ella, para que sea feliz, no por tí que no eres digno siquiera de su mirada…

Endymion salió de la habitación de su hermano en silencio pero molesto. Diamante se sintió relajado y libre. Podía amar a Rei pero en definitiva el ser ahora dueño de Villa Argenti lo hacía desear no irse de ahí y mucho menos del estatus que acababa de ganar.

Despacho de Villa Argenti:

La muchacha rubia se encontraba en el escritorio ante su madre que la miraba enojada.

-Escúchame bien, Serena. No voy a permitir que Artemis Noel entre a esta casa a manejar las finanzas

-madre. Tú me cediste los derechos de Villa Argenti y con ello la libertad de hacer lo que considere necesario para su manejo. Artemis Noel es mi primer decisión

-pues no, Serena. No puedes traer a ese hombre a casa,no estoy de acuerdo.

-Lo lamento, Madre. Ese es el más pequeño de los cambios que pretendo hacer. Quiero que a partir de mañana se liberen a los esclavos de los campos de Algodón y el resto de Villa Argenti.

-¡acaso estás loca! ¡Eso nos llevará a la ruina!

-no crearé mi riqueza a expensas de la sangre de otros

-Niña estúpida. ¿Cómo crees que se formaron todos los imperios? ¡a costa de la sangre de esos infelices!

-pues ya no más, madre. Para eso quiero a Artemis Noel

-No voy a permitirlo. Hablaré con tu esposo y…

-¿con Diamante? Madre, ambas sabemos que si alguien está menos preparado para el cuidado de Villa Argenti que yo es Diamante. ¿Quieres ver a Villa Argenti irse a la ruina? Ponlo a cargo a él. Además, la heredera soy yo.

-cría cuervos y te sacarán los ojos. Esto no se quedará así, Serena. Te lo advierto-amenaza la madre de cabellos plata que sale enfurecida del despacho.

La rubia se quedó en silencio al ver salir a su madre. Fingió una seguridad que no tenía y cuando se supo sola se puso a temblar, estaba asustada y no sabía de dónde había sacado la fuerza para enfrentar a su madre pero sabía que estaba haciendo lo correcto.

Serena se recostó en su silla y cerró los ojos, estaba agotada por aquella discusión y su tranquilidad se agotó cuando vió a una de sus sirvientas llevarle una bandeja con té, bocadillos y un sobre.

-Espera, Mildred ¿qué es este sobre?

-una mujer harapienta me lo entregó hace un momento y se fue. No sabía si entregárselo o no pero pensé que era de suma importancia y la señora Luna no estaba cerca así que se lo traje a usted ¿Hice mal?

-Hiciste bien. Por favor, déjenme sola.

La rubia al saberse sola se sirvió un par de terrones de azúcar y algo de crema en su té y tomó un pastelillo para abrir aquel sobre después, esta tenía una caligrafía perfecta y comenzó a leer:

Estimada Señora Serena D'Autremont:

¿Sabe usted con quién se ha casado? Ese hombre que tiene a su lado por marido ha sido amante desde hace años de la pirata Rei del Diablo. Se han visto a cada uno de sus regresos en El peñón del diablo y se burlan de usted en su cara.

La rubia se enfureció y sacó del cajón del escritorio una pistola y tomó la carta para salir corriendo escaleras arriba rumbo a su habitación.

Encontró a Diamante viéndose al espejo vestido con su uniforme militar y disfrutando de su reflejo como Narciso lo hiciera en la leyenda.

-¡Maldito infeliz!-gritó la muchacha rubia encañonando a Diamante

-Querida ¿qué haces cargando eso? Estropearás tus hermosas manos, querida-intenta Diamante quitarle el arma pero Serena dispara al piso

-no te confundas, Diamante Molnar. Seré una mujer tonta pero mi padre me enseñó a disparar a escondidas de mi madre. Ese disparo fue una advertencia ¿quieres que realmente apunte a tu hombría?

-querida ¿qué te ha hecho enojar de esa manera? No comprendo. Anda ven. Siéntate, hablemos

-cállate maldito infeliz.-grita Serena y arroja a los pies del joven la carta que ha recibido-lo sé todo. Sé que Rei es tu amante y sé que pensarbas seguir engañandome.

-¡qué! ¿Yo amante de esa mujer tan ordinaria? ¡jamás! ¿Cómo puedes pensar eso? ¡yo no soy su amante!

-ahora lo entiendo todo. El misterio, los susurró.

-no, no. No entiendes-se escuda el joven que luce pálido- no es lo que piensas

-¿entonces qué es?-molesta la joven

-Endymion…¡Es Endymion! El amante de Rei del diablo es mi hermano

-¡cómo puedes ser tan vil! ¡Endymion es un monje!

-aún no profesa, querida-insiste el peliplata

-no puedo creer que uses a tu hermano para salvar tu pellejo de rata de cloaca.

-¿no me crees? Si no me lo crees te lo comprobaré acabo de darme cuenta que Endymion y Rei se fugarán hoy a media noche. Se verán en las caballerizas y piensan huir en el Satanás.

-Endymion no haría algo así.

-vamos y te lo comprobaré. Pero si tengo razón tú no volverás a dudar de mi y… querida. Baja tu arma

-si mientes te mataré ahí mismo.

-acepto-despreocupado el peliplata.

El matrimonio D'Autremont se aleja de la habitación con rumbo a las caballerizas y Diamante espera que Endymion cumpla su palabra y se entreviste con Rei. Seguro podrá crear una coartada aunque tenga que caer la cabeza de su hermano. Podrá amar a Rei pero en definitiva el gran amor de Diamante es el dinero y la posición social y jamás renunciaría a eso por nada ni por nadie.

Caballerizas de Villa Argenti:

La muchacha de ojos amatista terminaba de preparar a su caballo "Belcebú" que era un caballo hermoso color negro azabache que Mina había llevado aquella tarde. Rei amaba a su caballo y a pesar de salir siempre de viaje con él, no le gustaba que nadie en Santa Selene la viera con el animal para no despertar sospechas, se trataba de un pura sangre que había obtenido años atrás en uno de sus viajes y sabía que el solo hecho de que la gente la viera con él haría que quisieran investigarle.

-Rei…-interrumpe sus pensamientos el pelinegro vestido con sus hábitos Franciscanos.

-San Endymion ¿qué hace usted por aquí? Es muy tarde para que esté fuera de la cama.

-Rei, he venido a suplicarle, a rogarle por favor que se marche de Villa Argenti-sincero el de ojos azules-por favor váyase hoy mismo para no hacer más daño.

-¿daño? ¿Qué sabe usted de daños, San Endymion?usted que como todos los que están bajo el techo de Villa Argenti ha nacido sin carencias y todo se les ha dado.

-Rei, tenga piedad. Lo sé todo, sé que mi hermano le ofreció fugarse con usted, pero no lo hará…Diamante no vendrá

-¿Piedad, San Endymion? ¿Piedad por quién? ¿Acaso su dios tuvo piedad de mí cuando padecí hambre? ¿Acaso su dios tuvo piedad de mi cuando me quedé sin madre? ¡no! La piedad es para gente rica como usted y ya que su dios una vez más no me tuvo piedad, yo no la tendré, haré que todos en esa casa caigan en la misma desgracia que estoy yo, Serena la primera

-¡No! Por favor, Rei…sea compasiva, si no lo es por Serena…hágalo por mí-insiste Endymion poniéndose de pie y sujetando a Rei muy cerca de sus brazos mientras la mira a los ojos, una corriente eléctrica fluye por sus pieles y es un grito el que les interrumpe.

-¿lo ves, Serena? Te dije que ellos eran amantes ¿necesitas más pruebas para creerme?-se oye la voz de Diamante

-Endymion, Rei ¿qué pasa aquí?-Cuestiona Serena y tras ella aparecen Gea y Serenity D'Autremont

-hijo ¿qué ocurre? ¿Por qué tanto escándalo?-pregunta Gea al muchacho de ojos azules

-pasa, Madre-interviene Diamante-que tu hijo, el santo tiene un romance con esta joven y hoy si no los detenemos Serena y yo se hubieran fugado. Tienen todo listo

-¿es eso cierto, Endymion?-Cuestiona Gea a su hijo

-yo…

-¡claro que es cierto, madre! Estos dos sinvergüenzas iban a fugarse. Se veían a escondidas y Endymion rompió sus votos de castidad

-¡eres un infeliz!-se molesta Endymion y se lanza contra su hermano menor, está a punto de golpearlo cuando la voz de Rei rompe esa tensión.

-¡basta!-grita la pelinegra-Es verdad, Serena, Señora Molnar. Endymion y yo nos amamos pero lo nuestro…

-está bien, Rei-abraza Serena a la muchacha de ojos amatista que finge una lágrima-Endymion estoy muy decepcionada de tí. Así no se hacen las cosas ¿tú actuando de esa forma?

-es inconcebible, Hijo-avergonzada la madre

-lo sabemos, sabemos que lo nuestro es prohibido, por lo mismo acepte escapar con él

-no, no, no. Endymion, esto no puede pasar-insiste Serena- debes reparar tu falta. Ustedes se casarán mañana mismo. Madre, dile a Luna que mande por el padre de Santa Selene y por el vestido no te preocupes, yo traje varios.distintos de ciudad de Plata y seguro alguno te quedará.

-¿cómo?-se sorprende Rei ante esa respuesta de su amiga y la poca negativa de su familia a la boda, esperaba que alguien se hubiera interpuesto ya.

-Si tú me aceptas, Rei… estoy dispuesto a casarme mañana mismo-ofrece Endymion con una sonrisa que no le llega a los ojos. No ama a Rei pero sabe que esa boda seria lo único que podría detener a Diamante de buscar a Rei como mujer y así evitar que Serena sufra por culpa de su infeliz esposo.

-¿qué? ¡no! Madre, no puedes permitir esta unión es una locura, una sin nombre, una…

-una mujer de mar está a punto de ser tu cuñada-sonríe Rei triunfal al ver el rostro desencajado de Diamante-Esperó que seas muy feliz, cuñado.

-¡todos aquí están locos!-enfurece Diamante saliendo de las caballerizas

-Descuida, Rei. Todo saldrá bien. Mañana tendrán su boda y espero que ahora si aceptes el puesto que te he ofrecido en Villa Argenti como mi mano derecha-explica la rubia -debo irme, hay una boda que organizar

-creo que es una terrible idea. Pero al menos será menos vergonzoso que un escape-apoya Serenity que se aleja también de las caballerizas junto a su hija

-me hará muy feliz tenerte en la familia, Rei-apoya Gea que abraza fugazmente a la muchacha y finalmente deja a solas a los futuros esposos.

-¿por qué hizo eso, San Endymion? ¿Tanto ama a su prima que es capaz de sacrificarse para evitar que ella sufra?-Cuestiona la pelinegra

-Rei, quiero pedirle un único favor-triste el de ojos azules-cuando la boda termine vayamos cada quién por su lado, usted a su mar y yo regresaré con mis hermanos en el monasterio del que nunca debí salir…

-tiene mi palabra que así será, San Endymion…

Rei se quedó a solas en aquellas caballerizas, jamás había visto a alguien tomar culpas ajenas y sacrificarse de aquel modo tan abnegado. Ahora no sabía si estar sorprendida o enojada ¿cómo era posible que Serena fuera capaz de despertar ese nivel de amor en alguien como Endymion Molnar? ¡Maldita vida que todo se lo daba a una sola persona!


¡Hola!

aquí lenta.pero segura les dejo el ultimo capitulo de Fuego Salvaje.

Espero que sea de su agrado y muchad gracias por su paciencia, actualizar no es nada fácil en la vida de un adulto a cargo de un humano chiquito pero les prometo que en cada ratito libre le doy una avanzada.

mil gracias a todos los que leen y siguen esta historia pero sobre todo a quienes dejan su bello Review, muchas gracias LitaKino e Irais por sus puntuales Reviews que saben que me hacen el día.

con cariño:

La Maga del Mal