CAP.5 UNA RECOMPENSA JUSTA.

Por las calles vacías de los barrios bajos, Felt corría desesperadamente buscando ayuda de alguien.

—¡AYUDA¡, ¡AYUDA¡, ¡QUE ALGUIEN ME AYUDE!—gritaba Sentí a cualquiera que pudiera escucharla y pudiera salvar a Subaru y los demás de la asesina.

Mientras seguía corriendo, gritando a toda velocidad, todos se encerraban e ignoraban a la niña que gritaba. Era una señal de problemas que todos querían ignorar y estaban dispuestos a dejar a la niña a su suerte.

— ¡QUE ALGUIEN ME AYUDE!, ¡POR FAVOR AYUDA!- sigue gritando Felt con lágrimas en sus ojos hasta que sin darse cuenta ella chocó con alguien y cayó al suelo. Levantó su cara con sus ojos llenos de lágrimas y miró con quien chocó.

—Está bien— dijo Reinhard mientras le extendía la mano para ayudar a Felt a levantarse y le daba una amable sonrisa – te ayudaré—.


— ¿Reinhard? - preguntó Subaru, asombrado de ver al chico que lo defendió unas horas atrás.

—Sí, Subaru, nos volvemos a ver, lamentó haber llegado tarde —dijo Reinhard quien le dio una mirada y luego miró a Six – también es un placer verlo, señor Six—.

— Llegas tarde, te compraré un reloj en tu cumpleaños —dijo Six en tono burlón, mientras bajaba su escopeta antidisturbios.

Reinhard le dio una ligera sonrisa y se giró a mirar a Elsa.

—pelo negro, ropa negra y una hoja única de las provincias del norte, con esas características no hay dudas, eres la cazadora de entrañas —dijo Reinhard.

— ¿Qué clase de apodo malvado es ese?—preguntó Subaru genuinamente perturbado por el sobrenombre de Elsa.

— Viene de su estilo único de matar, es una persona peligrosa, conocida incluso en la capital— dijo Reinhard sin desviar la mirada de Elsa.

—Reinhard… sí, el mejor de todos los caballeros, perteneciente a una familia de espadachines, me impresiona que todos mis rivales sean tan interesantes, dijo Elsa.

—Hay mucho que quisiera preguntarte, me gustaría que te rindieras— le dijo Reinhard a Elsa.

— ¿Esperas que un depredador hambriento suelte a sus jugosas presas? —dijo Elsa mientras le dirigía una mirada a Reinhard.

—Por favor, Subaru, señor Six háganse a un lado, agradecería que esperaras con ella —expreso Reinhard mientras señalaba a la chica peli plateada.

Six miró a la chica al lado del cuerpo de Rom y decidió que debía ayudar al viejo si aún respiraba. — Está bien, pero si necesitas ayuda, solo di mi nombre y con mucho gusto te ayuda a matar a la perra psicópata - dijo para dirigirse con la chica.

Reinhard simplemente asintió con la cabeza —gracias, pero prefiero que cuides a los demás—. Six levantó el pulgar sin mirar a Reinhard.

Subaru dio una ligera sonrisa —entiendo. Esa mujer es un monstruo, no bajes la guardia—.

—Entonces es una suerte que mi especialidad sea cazar monstruos

Subaru se volteó para mirar a la chica peli plateada ya Six junto al cuerpo de Rom, se acercó y miró que el cuerpo de Rom se movía ligeramente. —¡Aún está vivo!— expresó Subaru, asombrado por la resistencia del viejo.

"Todavía está en peligro", respondió la chica.

—sus heridas son profundas, si bien no dieron en algún punto vital la herida es lo suficiente mente grave para hacer que se desangre y muera— dijo Six analizando al viejo con cuidado, él sabía de heridas con armas blancas cortantes tanto por su experiencia en MEDICINA hasta por haber experimentado en carne propia heridas similares, era chistoso ver a legionarios llevar destripadores a una pelea de pistolas, eso hasta que por azares del destino lograban aguantar el plomo y darte un corte, esas heridas nunca fueron agradables, al menos el viejo sufrió un corte limpio y no fue cortado por un destripador con dientes que giraban a unas 6000 revoluciones por minuto.

— sanaré aquí mismo —dijo la chica mientras sus manos empezaron a brillar de un tono blanco y las acercaba a la herida de Rom.

Six se sorprendió de que la magia fuera tan versátil, algunos podrían decir que se estaba tomando la magia demasiado escepticismo, después de todo él era un hombre de ciencia, todo tenía una respuesta lógica y científica en su mundo y las leyes de la física mantenían hasta lo más paranormal en algo completamente explicable si se investigaba… pero ya no estaba en su mundo y las reglas habían cambiado así que no empezaría a despotricar de cómo era posible que un mini gato volador invocara hielo de la nada o que esta chica fuera una pudiera hacer lo que un estimulante hace con sus propias manos, luego investiga que tan "mágica" es en realidad la magia, pero por mientras se tragaría sus preguntas y escepticismo.

"¿Estás seguro? Es uno de los que robo tu insignia", preguntó Subaru.

—por eso mismo, necesito que se recupere para que me pague dándome información, no les mentiría a ustedes que salvaron mi vida, además lo hago por mi veneficio propio— dijo la chica haciendo que Subaru diera una sonrisa recordando la discusión que tuvo en su primer bucle sobre como ella hacía buenas obras y ponía a su beneficio propio como excusa.

Six simplemente se quedó a su lado observando la situación y dando vistazos a Elsa y Reinhard.

Mientras tanto Elsa se abalanzó rápidamente contra Reinhard, Reinhard simplemente se quedó parado – preferiría no ser violento con las mujeres— dijo para luego dar un fuerte pisotón que mando una onda expansiva y agrieto el suelo, esto repelió la carga de Elsa quien quedó bajo la guardia por la sorpresa, cosa que Reinhard no desaprovecho y le dio una fuerte patada en el costado mando a volar a la asesina.

Six miro esto y si pudieran ver su cara verían cómo sus ojos casi se salían de su órbita - ¡PERO QUÉ CARAJOS ¡— grito para sí mismo – pero que le dan de comer a la gente de aquí— la fuerza que demostró Reinhard era absurda , nadie en el Mojave siquiera se acercaba a esa cantidad de fuerza – de qué demonios están hechos las personas de aquí – se dijo mientras una gota recorría su frente.

Elsa rodó por el suelo y ágilmente se reincorporó — Eres como dicen los rumores… No, aún mejor —.

"No sé si cumpliré tus expectativas", respondió Reinhard

— ¿No usarás esa espada de tu cintura? Me gustaría sentir su legendario filo —preguntó Elsa.

—Solo se desenfundará cuando sea necesario, si sigue en su funda, significa que no es una ocasión así —contestó Reinhard.

"Creo que me subestima, personalmente, me parece una opinión desconcertante", expresó Elsa.

—Por eso te enfrentaré con esto —dijo Reinhard mientras se acercaba a una espada tirada enfrente de él. Se acercó a ella y con un movimiento del pie la levantó para atraparla con la mano, la observó y se giró para mirar a Elsa. ¿Te importa?—le pregunto.

—No, es encantador. Encantador, ¡diviérteme más por favor!— grito Elsa con emoción mientras nuevamente se regresaba a abalanzar contra Reinhard, este levantando la espada y corta la cuchilla de Elsa por la mitad asiendo que la hoja saliera volando, esto hizo que Elsa retrocediera, la cuchilla de giro en el aire y Reinhard la atrapa con una mano.

—Si pierdes tu arma, te sugiero que te rindas —le dijo Reinhard a Elsa, la cual le arrogó. su cuchilla quedó clavada en una columna cercana.

—¡TIENE OTRA REINHARD!— gritó Subaru recordando sus bucles anteriores.

Elsa se acercó rápidamente a Reinhard mientras sacaba su segunda hoja, pero Reinhard esquivó el ataque sin esfuerzo. vaya, ya lo sabías —dijo Elsa, asombrada de que alguien descubriera su segunda cuchilla.

"Ya la había visto", dijo Subaru.

"Pero no solo tengo dos colmillos, ¿te importa si empezamos de nuevo?", le preguntó Elsa a Reinhard.

"¿Estarás satisfecho si te despojo de todas tus armas?", dijo Reinhard.

—si me quitas mis colmillos, usaré mis garras— dijo Elsa para luego dar un salto y empezar a correr alrededor de Reinhard a gran velocidad – si me quedo sin garras, usaré mis huesos— Elsa siguió dando vueltas rápidamente mientras Reinhard la seguía con la mirada esperando su ataque – sin mis huesos, usaré mi vida— en menos de un parpadeo Elsa se golpeó a Reinhard quien bloqueó su ataque y esta empezó a correr de nuevo – así es como pelea una cazadora de entrañas— dijo para repetir el golpe y volver a retroceder.

Reinhard bloqueó el golpe y nuevamente Elsa retrocedió solo para repetir la acción nuevamente mientras se movía a una velocidad sorprendente y él seguía bloqueando.

—Reinhard podrá dar el golpe final, ¿no? - preguntó Subaru a la chica.

—No puede usar toda su fuerza porque uso mis artes espirituales —dijo la chica, a lo cual Six volteó a verla—. ¿Qué tiene que ver eso con que lo cura?—preguntó—. Si Reinhard quisiera pelear de verdad, todo el maná de la atmósfera se alejaría de mí— le respondió.

—Espera, ¿me estás diciendo que solo por usar tus lucecitas mágicas Reinhard no ha podido terminar la pelea?—preguntó Six gruñendo.

—heeee, sí, si yo no estuviera haciendo esto, Reinhard ya habría terminado con ella, —dijo la chica encogiendo los hombros por el tono del hombre.

—Maldita sea y nosotros, como idiotas perdiendo el tiempo —dijo mientras sacaba algo de su bolsa. —Muévete a un lado – dijo para que la chica retrocediera. Six entonces sacó una jeringa y la inyección en la herida de Rom.

—Qué le inyectaste?—preguntó Subaru. reconoció que él usó esa jeringa cuando Elsa lo apuñaló.

Subaru recordó que Six había sido apuñalado. —¡¿Seis estás bien?! —preguntó el joven asustado recordando cómo apuñalaron a Six—. ¿Y qué le inyectaste al viejo?, ¿por qué parece como si no te hubiera pasado nada?

—tranquilo chico, estoy bien, ve —él le mostró la herida ya cerrada y Subaru se asombró al ver esto - y lo que le inyecta al viejo se llama estimulante—, dijo Six.

—¿estimulante? —preguntó la chica.

—Si es un medicamento de mi ciudad natal que sirve para curarte más rápido, mira—.

Subaru y la chica voltearon a ver a Rom y vieron que su herida se estaba cerrando más rápido que con la magia curativa.

—¡Qué!, ¡tan rápido se curó!, pocas personas pueden curar así de rápido, ¿Qué clase de Metía curativa es?—preguntó la chica genuinamente asombrada.

—No es magia, es ciencia de dónde yo vengo—dijo Six.

—¿Así de fácil? —preguntó Subaru al ver que la herida cerró en un santiamén—. Espera si podías hacer eso porque no lo hiciste desde el principio —dijo Subaru mientras señalaba a Six.

—Son contados y difíciles de hacer, pero si me hubieran dicho que esta batalla se hubiera acabado antes por usar uno, lo hubiera hecho—dijo mientras miraba a la chica, quien se sonrojó de vergüenza.

—Perdón por la gravedad de la herida, se me olvidó —dijo la chica mirando al suelo.

— ¡hey Rein, ya puedes pelear, acaba con la loca de una vez!— gritó Subaru.

Reinhard ascendió con la cabeza ya su alrededor un aura empezó a emanar de él.

—Vaya, pero ¿qué vas a mostrarme?—preguntó la asesina

—El estilo de la familia Astrea—dijo Reinhard mientras su espada empezaba a brillar y esta se pusiera en posición de atacar.

Elsa y Reinhard se vieron por un momento.

Entonces Elsa apuntó su cuchillo hacia Reinhard —cazadora de entrañas, Elsa Granhiert—, dijo poniéndose en guardia.

—Reinhard Van Astrea, del linaje de espadachines expertos— poniéndose en guardia y apuntando su arma hacia Elsa, su espada empezó a brillar y desprender un poder abrumador, de repente el brillo de la espada se intensificó hasta que se volvió imposible mirar, esta la levanto sobre su cabeza y luego la bajo, el tremendo poder del ataque fue tan poderoso que causó una explosión que destruyo gran parte de la casa.

Six rápidamente se puso enfrente de Subaru y la chica para protegerlos con su cuerpo de la explosión y los escombros.

Cuando terminó el ataque, Six se levanto y tanto él como Subaru se vieron asombrados como la mitad de la casa había sido erradicada. El ataque había sido tan poderoso que solo quedaban escombros de lo que antiguamente era un bazar.

—¿Cómo que cazar monstruos?, ¡Tú mismo eres un monstruo! — le recriminó Subaru a Reinhard.

Reinhard se volteó y lo miró —ese es un comentario hiriente, Subaru—. Luego volteó su mirada a la espada que usaba, la cual estaba tan dañada que comenzó a desintegrarse. —Lamento haberte pedido tanto —el daño fue tanto que ni siquiera la guarda quedó – descansa—.

—Mierda, ahora me siento idiota por decir que te ayudaría —dijo Six mientras veía el agujero que dejó Rein.

—No quedó ni una sombra, mucho menos un cadáver, ¿solo queda esto después de que usa una espada?—preguntó Subaru.

— ¿Ya termino? - preguntó la chica, quien se tropezó. Subaru la ayudó y le respondió —-sí, parece que fue todo—. Subaru entonces se quedó mirando a la chica, la cual se dio cuenta —Por qué me miras?, qué descortés—.

—Bueno… aún tienes brazos y piernas y hasta tu cabeza —dijo Subaru.

—Claro. No digas cosas feas—.

—Claro… es obvio, ¿no? Yo también tengo mis brazos y no tengo un cuchillo en la espalda o un agujero en el estómago, dijo Subaru aliviado.

—Hablas como si ya te hubieran pasado esas cosas—.

—Por un momento un tiempo fue así—.

— hey chico, deja de decir cosas extrañas, a las mujeres les asustan los hombres que dicen comentarios así de macabros —le recriminó Six al chico de ojos desagradables.

—¡Lo dice el tipo de máscara aterradora!—le contestó Subaru, algo molesto por el comentario de Six.

"je, que puedo esperar de un mocoso, seguro nunca has tenido experiencia con mujeres", remató Six, a lo cual Subaru sintió como si una flecha se le clavara en el corazón.

—Como sea – dijo Subaru mientras se le remarcaba una vena en el frente y se volteaba a ver a Reinhard —. Ah, sí, Reinhard no te he dado las gracias, me salvaste en el callejón y ahora, ¡parece que escuchas mis gritos de ayuda, amigo!—. Dijo Subaru, cerrando los ojos y finciendo emoción.

—Amigo, ¿él? -dijo Reinhard

—hey ¿y yo qué?, ¿no hay un agradecimiento al tipo que salvó tu trasero antes?—preguntó Six un poco molesto.

— A sí, sí, gracias por salvarme tú— dijo Subaru en tono monótono mientras hacía un ademán con la mano con desinterés.

— ¡Maldito mocoso! Ala próxima te meteré mi bota tan adentro de tu trasero que no podrás sentarte en una semana —amenazó Six a Subaru, luego se volteó a ver a Reinhard —. Gracias, Reinhard sin tu ayuda, esto se hubiera complicado más, te debo una.

—No hay problema, mi deber es ayudar a las personas — Reinhard quien se giró para mirar a una Felt que se encontraba detrás de los restos de un pilar – ella corría desesperada por las calles gritando y me pidió ayuda—.

—ella— dijo la chica mirando fijamente a Felt.

—Espera, espera, si no hubiera traído a Reinhard nos habrían hecho pedazos, solo mira esa cara y no vayas a hacerme de hielo —dijo Subaru mientras hacía un gesto de súplica con una mano.

—Yo no haría algo tan violento - dijo la chica girando su cabeza a un lado y dando un bufido—. ¿Y qué tiene que ver tu cara con…? —.

Pero el sonido de los escombros alertó a dos personas.

—¡SUBARU!— gritó Reinhard.

En ese momento, Elsa salió de un montón de escombros que estaba ahí y se dirigió hacia la chica peli plateada. El tiempo parecía ir en cámara lenta cuando Elsa se abalanzó con cuchillo en mano dispuesta a terminar con la vida de la chica. Reinhard intentó alcanzarla, pero no llegaría.

Subaru, al ser el más cercano, reaccionó más rápido y reconoció un garrote de Rom en el suelo. —¡Apunta hacia el estómago!— gritó el joven mientras corría hacia la chica. Elsa dio un corte dirigido hacia las entrañas, pero Subaru bloqueó el golpe con el garrote de Rom.

El impacto fue tan fuerte que Subaru retrocedió por el golpe —volvió a interferir—, dijo Elsa con molestia mientras fruncía el ceño, pero sus instintos le avisaron del peligro y saltó hacia atrás cuando de repente.

BOMBA.

BOMBA.

BOMBA.

Six empezó a abrir fuego con su escopeta antidisturbios, a lo cual Elsa empezó a retroceder mientras saltaba y lanzaba su cuchillo a él, a lo cual saltó para esquivar el cuchillo.

—Pronto los destriparé a todos— dijo mientras saltaba a un pedazo de escombro —. Así que cuiden sus entrañas hasta entonces - dijo la asesina para dar otro salto y desaparecer.

— mierda, se me escapó —maldijo Six en voz baja. Bajó su arma y se giró para ver a la chica a la cual se le acercó Reinhard preocupado —¿estás bien? —le preguntó a la muchacha.

—No importa si yo estoy bien. Antes que nada… - Dijo para apartar a Rein y acercarse a Subaru, quien estaba tomando aire por el golpe —estás bien?, ¡Eso fue muy imprudente!—.

Subaru se incorporó —no es nada— Subaru suspiro – fue un camino largo, pero por fin conseguí hacer esto— dijo para luego hacer una pose ridícula que consistía en poner una, mano en su cintura mientras se inclinaba un poco y la otra mano la apuntaba al aire con el dedo extendido y dijo en voz alta - ¡Soy Subaru Natsuki ! , y acabo de salvarte de una villana¡, ¡todo OK con eso!— dijo sin parar de hacer poses ridículas en todo momento.

-" DE ACUERDO"? —preguntó la chica genuinamente confundida por la expresión.

—Te está preguntando si todo está bien — Six le explico – es una expresión—.

—Así mismo, así que ¿OK? - volvió a decir Subaru mientras hacía poses para remarcar el ok.

-De acuerdo…-

— ¡yo te salve la vida¡, ¡y tú eres la protagonista la que salve!, ¿no significa que debes pagarme lo justo? - siguió diciendo Subaru y Six juro que si o dejaba de hacer el ridículo recibiría un buen golpe en la cabeza, si el chico tenía aunque sea un poco de amor propio debía de dejar de hacer el tonto de esta manera.

—De acuerdo— dijo la chica con determinación —: "Si está dentro de mis posibilidades…".

—En este caso, solo tengo una petición. Si mi petición es…—dijo mientras señalaba a la chica. Esta miró expectante a lo que el chico le pediría, luego le dio una sonrisa y chasqueó los dedos.

"Dime tu nombre" dijo con un tono grave y serio, mirándolo a los ojos.

Los dos se miraron por un momento, a lo cual la chica empezó a reír entre dientes.

"Emilia" dijo la ahora llamada Emilia—. Emilia, solo Emilia—. le dio una hermosa sonrisa mientras la luz de la luna brillaba. —Gracias por salvarme, Subaru - le dijo mientras le extendía la mano.

—todo lo que sufrí— recordó su primera muerte— Todo lo que llore, todo el dolor que sintió— recordó su segunda muerte a manos de Elsa— todo lo que luche arriesgando mi vida… y mi recompensa es su nombre y una sonrisa— pensó para sí mismo – cielos— dijo extendiendo la mano para agarrar la de Emilia— qué costosas son estas cosas— dijo estrechando su mano.

El momento era mágico… hasta que Six habló: —Si vuelves a actuar como un imbécil delante de mí, otra vez te patearé el trasero—.

—¡No te puedes quedar callado! Grito al hombre que arruinó su momento especial.


Después de un rato, Subaru, Six, Emilia y Reinhard se juntaron para hablar, mientras que Felt estaba al lado de Rom que seguía inconsciente, pero a salvo.

—Me impresiona que estés a salvo, Subaru— dijo Reinhard.

—Esa cosa me protegió en el momento —dijo Subaru señalando el garrote de Rom. Me habría partido en dos—.

Reinhard volteó y miró el garrote en el suelo — Sí, si no hubiera sido por esto…—dijo mientras recogía el arma, pero cuando la recogió, el arma estaba partida por un corte limpio.

-¿He? — dijeron Reinhard y Emilia al ver la condición del arma.

— mierda— dijo Six volteando con los demás para ver a Subaru.

Todos, incluso Subaru, voltearon a ver su estómago y vieron cómo la ropa de él se cortaba. —Rayos, debí suponerlo —dijo Subaru mientras en su estómago un corte empezaba a abrirse y sangrar lentamente y de repente una gran cantidad de sangre salió disparada mientras Subaru caía al piso.

—¡¿Subaru? ¡Subaru! —gritó Emilia mientras todos se acercaban a ver al chico.

Mientras el mundo de Subaru se oscurecía, vio la cara de todos, pero en especial la de la Emilia. "También es linda cuando se asusta", pensó Subaru – sí que es un mundo paralelo de fantasía – dijo antes de que todo se volviera oscuro otra vez.

—Apártate —dijo Six mientras regresaba a sacar un estimulante y se lo inyectaba a Subaru. La herida empezó a cerrarse, pero el chico seguía inconsciente.

— ¿Estará bien? - preguntó Emilia preocupada.

—Si parece que se desmayó por el shock, pero estará bien —.

—¿Estás seguro?—volvió a preguntar Emilia.

—Si estoy seguro, sé algo de medicina, así que no te preocupes —respondió Six esperando que Emilia se tranquilizará un poco y mientras se ponía de pie.

Six dirigió su mirada hacia su PIB-BOY y vio la sección de misiones y vio su misión actual.

ARCO 1: LA CAZADORA Y EL CAZADOR

Objetivo: proteger al chico en su misión (completada)

Opcional: que no muera nadie (completada)

Entonces vio cómo la misión se marcaba como completada y se dirigió a la sección de misiones completadas; al parecer, la misión había terminado de la mejor manera — bien —pensó para sí mismo el mensajero.

—Por cierto, ¿Cuál es tu relación con Subaru?—le preguntó Reinhard a Emilia.

—No recuerdo haberlo visto antes, recién lo conocí hace rato— respondió Emilia.

—Pero te estaba buscando, dijo que tenía algo que darte —dijo Reinhard, desconcertando a Six. El chico le había dicho que ella le ayudó cuando llegó, pero ella no lo conoció… extraño.

—Eso es muy extraño —dijo Emilia, solo para reafirmar los pensamientos de Six.

— ¿Qué hacemos con él? – preguntó Reinhard – no me importaría llevarlo a mi casa como un invitado—, comentó el pelirrojo.

—No, lo llevaré conmigo, así sabré qué es lo que pasa— comentó Emilia para luego mirar a Six— mm disculpe… heeee, ¿señor Six? —.

—¿Qué pasa, niña?—comentó Six.

— ¿Usted acompañaba a Subaru?, ¿verdad? Si es así, me gustaría invitarlo también a donde mi patrocinador reside para agradecerle por salvarme – dijo la chica inclinando ligeramente la cabeza.

—tranquila, niña, no es necesario— dijo Six mientras negaba con la mano.

—Pero usted me ayudó, quisiera devolverle el favor, aunque sea algo sencillo, quiero agradecerle como corresponde —dijo Emilia.

Six estaba a punto de negarse cuando recordó que estaba en un mundo completamente nuevo que le desconocía, no tenía idea de donde estaba ni de ciudades aparte de esta, no sabía de la cultura, ni de la fauna, ni de la vegetación, mierda mucho. menos de esa "magia" que parecía que todos tenían, si desperdiciaba una oportunidad como está la palabra idiota se quedaría corta para describirlo – está bien te acompañaré hacia donde está tu patrocinador— dijo dando un suspiro.

—Mucha gracia - dijo la niña, dándole una sonrisa muy linda.

—De hecho, señor Six quisiera preguntarle algo —dijo Reinhard.

— ¿Señor?, ¿cuántos años cree que tengo? No soy tan viejo —pensó Six —. —A, claro, dispara—.

—Hace unas horas en el callejón donde nos conocimos, dijiste que querías acompañar a Subaru porque querías conocer el bazar, pero ¿esa no era del todo cierta verdad?, ¿cuáles fueron tus verdaderos motivos para acompañar a Subaru en realidad?—interrogó Reinhard un Seis.

— vaya y yo que pensé que el niño era perceptivo— pensó Six, por un momento pensó en dar otra verdad a medias, pero si el chico noto tan rápido su mentira anterior entonces solo empeoraría todo, así que la mejor opción era ser honesto – la verdad es que si bien quería conocer el bazar también quería ayudar a Subaru, parecía que quería pedir ayuda y no vi nada de malo en darle una mano al chico— contesto Six con toda sinceridad.

Esta vez Reinhard no sintió el viento de la mentira, dio un suspiro y sonriendo —Vaya, vine porque no me diste confianza con tu verdad a medias, pero veo que me equivoque, eres una buena persona, señor Six— —dijo mientras le extendía la mano.

—Oye, deja de llamarme, señor, no soy tan viejo, solo dime Six— él también le extendió la mano y ambos se dieron un presionado.

—Bien, ahora, ¿qué pasará con la niña y el anciano?—dijo Emilia, quien se giró para mirar a Felt que se encontraba al lado de Rom.

—Oficialmente, no puedo ignorar lo que hicieron. Pero, por desgracia, yo no estoy de servicio — dijo Reinhard encogiéndose de hombres.

—Eres un mal caballero —le respondió Emilia, dando una ligera sonrisa mientras se tapaba la boca.

Emilia se acercó a Felt quien se preparó para lo que fuera que Emilia fuera a hacer en reprimenda por robar su insignia, pero para su sorpresa no hizo nada, solo se agachó para estar a su altura. —¿Este hombre es tu familia?—le preguntó Emilia.

Me sentí sorprendida por la pregunta, respondió —algo así. El viejo Rom es lo único que tengo, dijo un ligero asentimiento —es como mi abuelo—.

—Ya veo. Yo también tengo solo un familiar, pero siempre duerme cuando es más importante, aunque nunca se lo dirá cuando está despierto —dijo Emilia sonriéndole a Felt.

— Pensé que serías más duro conmigo. Los siento, me salvaste y no puedo quedarme en deuda. Te devolveré lo que robe—dijo Felt buscando en sus ropas—. Si es importante, guárdalo mejor para que no te lo roben —.

—Es raro que tú me lo adviertas—dijo Emilia—, pero mientras ellas interactuaban, Reinhard miró cómo la insignia en la mano de Felt brillaba.

Reinhard rápidamente agarró la mano de Felt para observar mejor la insignia. La inesperada acción hizo que Six se levantara del muro donde se recostaba.

— ¿Reinhard? —preguntó Emilia, confundida.

—¡Duele¡, suéltame!—dijo Me sentí asustada por el repentino presionado de Reinhard.

— ¿Cómo es posible?, ¿Cómo te llamas?—preguntó Reinhard con genuina sorpresa en su rostro.}

-Sintió-.

—Y tu apellido?, ¿cuántos años tienes?—dijo Rein quien inconscientemente presionó más en su agarre.

—Rein, relájate—dijo Six sorprendido por el cambio de actitud del caballero, pero Reinhard lo ignoró.

—No tengo apellido ni nada de eso. Tengo… creo que 15 años, no de mi cumpleaños, respondió Felt a las preguntas de Reinhard —¡vamos, suéltame.

Emilia, me temo que no podré cumplir mi promesa—dijo Reinhard con total seriedad—. La llevaré conmigo —.

—Puedo preguntar por qué?, si es por mi insignia… —dijo Emilia que fue interrumpida por Rein.

—No es un delito pequeño, pero es absurdo comparado con la gravedad de ignorar el delito que ocurre ante mí— dijo Reinhard mientras Felt intentaba salir de su agarre—. Necesito que me acompañes, lo siento, pero no puedes reusarte-.

— ¡Sin fastidios!, ¡solo porque me salvas…! -replicó Felt, pero Reinhard hizo un hechizo para noquearla y Felt cayó inconsciente.

—Eso tampoco es propio de un caballero —dijo Emilia reprochando a Rein.

—procuré no usar demasiado— contestó Reinhard mientras tomaba en brazos a una dormida Felt - Emilia. Probablemente, te busqué dentro de poco, espero que lo entiendas - dijo para devolverle su insignia.

Pero una voz de un ya harto Six de ser ignorado los interrumpió mientras se ponía enfrente de Reinhard—epa, para tu trote vaquero, ¿adónde crees que te llevas a la niña? - dijo con en tono molesto, si bien Reinhard perecía ser un tipo amable sus acciones recientes a no lo pintaban como el héroe de armadura blanca que parecía, además no dudar de él rompería la regla número 1 del yermo.

1-. TODO DESCONOCIDO ES TU ENEMIGO HASTA QUE DEMUESTRE LO CONTRARIO.

Exagerada… tal vez, pero él ya había perdido la cuenta de cuántas personas "buenas" conoció solo para recibir una apuñalada en la espalda. Pasó por su mente un grupo de ancianas que le dieron una paliza y le robaron a él en Strip, putas viejas de mierda.

-Six, tranquilo, no voy a hacer nada malo con ella —le dijo Reinhard.

- ¿tranquilizarme? Acabas de decirle que te la llevarías en contra de su voluntad y luego la noqueaste, prácticamente estás secuestrándola delante de mí, ¿y crees que no voy a hacer nada?—dijo Six quien no cedió en su postura.

-Six, sé que parece que voy a hacer algo malo, pero te juro que no tengo malas intenciones, lo juro por mi honor como caballero y por mi apellido Van Astrea, que a ella no le pasará nada malo —dijo Reinhard mientras le daba una reverencia a Six.

—Yo conozco a Reinhard desde hace tiempo y sé que él no es una persona mala - apoyo Emilia—. También tienes mi palabra de que no la dañaría -.

Six se quedó callado por un momento, luego habló: —Está bien, te creo. Pero solo deposito mi confianza una vez, si me mientes nunca más te tendré confianza- dijo mientras se ponía cara a cara contra Reinhard – y si me entero de que la dañaste, no me importa que tan fuerte seas o que tan prestigiosa sea tu familia … te romperé - dijo en tono firme para reafirmar tanto su amenaza como su punto.

-Gracias, Six, te prometo que no traicionaré tu confianza —dijo Reinhard mientras volvía a dar una reverencia hacia Six, luego se volteó a ver a Emilia—. Gracias por tu apoyo, Emilia, ciudad de Subaru por mí-. Luego de eso, ambos se voltearon a mirar a la luna.

Se quedaron unos segundos observándola antes de que Reinhard hablara. —Hoy podría ser la última vez en que veamos la luna en calma— dijo para retirarse llevándose a Felt con él.

Entonces Six cayó en cuenta: —¡Espera, qué pasa con el viejo!—gritó Six hacia Reinhard, pero este ya se había ido.

—Es cierto, nos olvidamos de su abuelo —dijo Emilia—. ¿Qué vamos a hacer? -.

—Tengo una idea, consigue papel y algo con lo que escribir, le dejaré una nota diciéndole qué pasó y quién se llevó a Felt, con suerte él sabrá dónde encontrarla —dijo Six a Emilia.

- Sí— dijo la chica, quien se puso a buscar lo que le pidieron.

El PIP-BOY vibró y Six miró qué había pasado. apareció un recuadro con la cara de vault-boy que decía.

CAMPAMENTO EMILIA

Aceptado.

Debido a tus recientes acciones altruistas de ayudar a una doncella ya un chico en apuros, te ganaste la aceptación de la representante del campamento.

Six volteó también a mirar la luna y suspiro cansadamente – ahhh, bonito primer día, ¿no? - dijo a nadie en particular.

FIN DEL CAPÍTULO.

Y CON ESTO TERMINAMOS S EL ARCO UNO Y NOS DIRIGIMOS AL ARCO 2, LA SEMANA EN LA MANSIÓN, Y CREO QUE LES DEBO UNA DISCULPA LA VERDAD ES QUE LA ESCUELA Y EL TRABAJO ME TUVIERON A TOPE, ESO Y QUE PARTE DE ESTE EPISODIO SE BORRÓ Y TUVE QUE REHACERLO, PERO AQUÍ ESTÁ Y MÁS LARGO TODAVÍA, INCONSCIENTEMENTE LOS HAGO MÁS LARGOS SIN DARME CUENTA Y ESO ME ALEGRA, SIENTO QUE EN UN FUTURO PODRÉ TRAER CAPÍTULOS MÁS LARGO Y MEJOR ESCRITOS, A TAMBIÉN QUERÍA DISCULPARME POR MI FALTA DE ORTOGRAFÍA LA MAYORÍA DE LOS CAPÍTULOS SON TERMINADOS Y SUBIDOS A LAS 4 AM Y NO LOS REVISO TAN A FONDO COMO DEBERÍA, INTENTARÉ SER MÁS METICULOSO CON ESO, PERO MIRE QUE PODÍA RESUMIR CAPÍTULOS ASÍ QUE VERÉ SI PUEDO CORREGIRLOS PARA MEJORARLOS, SIN MÁS LES AGRADEZCO HABER LEÍDO DEJEN SUS COMENTARIOS Y SUS SEGUIDOS, SIN MÁS HASTA LUEGO.