Gran H y yo nos encontrábamos buscando a un par de traidores que estaban conspirando en contra de mi padre, claramente no lo íbamos a permitir, sobretodo yo... Acabare con las miserables vidas de esos traidores si descubro quienes son, los rumores que escuchamos es que de alguna forma iban a descubrir los secretos que ocultaba con respecto al día de la unidad, esto es bastante malo y lo complica todo, no voy a permitir que la verdad sea descubierta.

Guardia de Bronce: Adivino, esta es la parte en la que nos separamos ¿Verdad?

Guardia Dorado: Exacto, tú ve por ese lado y yo por ese.

Guardia de Bronce: No te vayas a llevar toda la diversión sin mi.

Guardia Dorado: Por supuesto que no, yo se muy bien que te emociona las ejecuciones.

Nos separamos obviamente como lo habíamos planeado, por mi parte no había encontrado nada, pero por parte de mi querido compañero si, porque escuché que le hablaba a alguien, así que fui inmediatamente a ver en dónde estaba, cuando llegue me tome con la sorpresa de que no había nadie.

Guardia de Bronce: ¿Gran H? ¿Gran H, dónde estas?

Guardia de Bronce: Ah... Eres tú ¿No sabrás de casualidad qué le paso a Hunter y en dónde puede estar? ¿Y qué me dices de los traidores?

Flapjack: *Silbidos*

Guardia de Bronce: Si... No hablo taliamigo, y ni lo voy a intentar.

Guardia de Bronce: En fin, será mejor que investigue para ver que sucedió aquí exactamente, debe haber una pista por aquí.

Estuve un rato buscando pistas, hasta que finalmente encontré algo, una especie de sustancia, saque un frasco y tome una muestra de ello, en cuanto al taliamigo de Gran H, este se había ido; me dio igual la verdad. Volví al palacio, fui a mi laboratorio a investigar más a fondo de que se trataba esta sustancia y finalmente lo pude descubrir.

Sebastian: ¿Así qué con que de un hechizo para entrar en las mentes de las personas se trataba, eh?

Sebastian: Bueno, les deseo suerte a esos pobres infelices, porque la mente de mi padre es como vivir en el mismísimo infierno, y si descubren la verdad ya va a ser demasiado tarde, el día ya casi se acerca, y cuando eso suceda diré esto.

Sebastian: Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes.

Sebastian: ¡Contemplad mis obras, poderosos, y desesperad!

Sebastian: Je, seria algo muy tonto pensar que quizás Hunter este en la mente de padre, ya lo dije, seria algo muy tonto pensar en ello.

Sebastian: En fin, mejor preparare la música ideal para cuando el día llegue finalmente, y que mejor que mi querida entrada de dioses al valhalla.